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CAPÍTULO 10
Los Malfoy
Harry no llegó nunca al gran comedor para consternación de Hermione y Ron, cada tanto miraban a la puerta para ver si Harry venía pero no fue así, preocupados cuchicheaban entre ellos, fue peor cuando descubrieron que al otro lado del salón alguien más estaba ausente en la mesa de Slytherin: Draco Malfoy.
-¿Es posible que Malfoy le haya hecho algo? – preguntó Ron.
- No lo creo. Mira, Crabbe y Goyle están en la mesa.- señaló disimuladamente la castaña.
- Tienes razón. Malfoy no hace nada sin sus orangutanes.- murmuró metiéndose un gran pedazo de pollo a la boca.- Entonces ¿Por qué Harry no ha venido?
- ¿Estará con Katerina? – ignoró el hecho de que habló con la boca llena.
- No.- dijo al tragar, con el tenedor en la mano señaló a un par de puestos de distancia.- Está hablando con Neville desde hace rato.- Katerina estaba sentada junto a Neville, el pelinegro estaba encantado enseñándole el libro que le dio Moody después de la clase de las imperdonables.- Creo que al fin encontró a alguien que no se aburre con sus charlas sobre plantas.
- Pero si ella está aquí ¿Entonces dónde está Harry? – preguntó de nuevo la castaña más preocupada que antes.
Al terminar la cena los alumnos se dirigieron a sus respectivas casas, se encontraron con la sorpresa de que Harry estaba sentado muy cómodamente en uno de los sillones de la sala común frente al fuego con un libro de hechizos en el regazo. Katerina pasó al lado de ellos, le dio un beso en la mejilla a Harry y le dio un plato con un par de emparedados.
Ron frunció el ceño celoso. No era justo que ella se tomara tantas confianzas con Harry con tan sólo tener un par de días en el castillo, incluso creía que los estaba alejando de Harry deliberadamente, se le hizo un horrible nudo en el estómago cuando vio que Harry le contaba algo al oído y ella sonreía encantada ¿Le estaría contando algún secreto? ¡Pero no podía ser! A Harry no le gustaba contar sus intimidades, apenas a ellos les decía sus cosas y parecía que ella ya sabía todo sobre Harry incluso sin que el moreno se lo dijera directamente.
-No es justo.- murmuró Ron con los dientes apretados.
- ¿Qué no es justo? – preguntó Hermione a su lado pero Ron la ignoró completamente, subió la escalera de los chicos pisando con bastante fuerza.
En los sillones los dos pelinegros eran completamente ajenos al escrutinio del que eran víctimas, estaban muy metidos en su conversación.- ¿En serio Draco te propuso algo como eso? Que adorable.
-¿Fue obra tuya? ¿Tú le dijiste que hiciera eso? – eso por alguna razón le decepcionó.
- No. No. Para nada, fue completamente idea suya. Yo sólo le di un pequeño consejo, parece que le sirvió mucho.- se recostó aún más en los almohadones, se quitó los zapatos y subió los pies a la mesita de centro.
- ¿Qué consejo?
- "Olvida todo"…
- ¿Y ya? – preguntó asombrado.
- Y ya.- confirmó.- ¿No te parece el mejor consejo del mundo? Simple, sencillo y con mucho significado.
- Pero eso no es posible. Los Slytherin son muy rencorosos, no puedes confiar en ellos.
Katy rodó los ojos, soltó un gran suspiro, ahí venía otra de esas charlas.- Dime Harry ¿Con cuántos Slytherin has charlado a lo largo de estos 4 años?
-Por si no te has dado cuenta interactúo con ellos todos los días.- intentó ser sarcástico pero al ver la ceja arqueada de la morena se retractó.- Malfoy con su séquito, Snape, Lucius Malfoy.- prácticamente escupió el nombre.
- Bien. 5 personas de toda una casa de Hogwarts.- ella tuvo la osadía de burlarse.
- ¿Exactamente cuál es tu punto? – preguntó comenzando a enfurruñarse.
- Mi punto es que los estás juzgando sin siquiera conocerlos.
- ¡No necesito conocerlos! – protestó.- Son rastreros, mentirosos, cobardes…
- Estás nombrando características negativas.- haciendo una mueca se recostó del costado de Harry.- Los Slytherin tienen ambición, astucia, determinación, ingenio, sentido común, cosa que los Gryffindor ni siquiera saben que existe...- enumeró, le dio una mirada de advertencia retándole a que la contradijera.- Sé honesto conmigo ¿Son malos esos atributos? – a regañadientes Harry negó.- ¿Acaso los Gryffindors son mejores por el simple hecho de no ser de Slytherin?
- Por supuesto.- Katy hizo otra mueca.- Son valientes, leales…
- ¿Qué me dices de Peter Petegrew? – interrumpió ella logrando callarlo.- O el mismo Sirius Black.
- Sirius es de Gryffindor.
- Exacto y era un abusador.- dijo rotundamente, no quería entrar en ese tema por lo que volvió al tema principal.- Los Slytherin son valientes a su manera. Ellos no se lanzan de cabeza al peligro, ellos piensan detenidamente en sus opciones y buscan el mejor curso de acción. Harry…lo que quiero decir con todo esto es que todos tenemos cosas buenas y cosas malas. Ahora te voy a dar el mismo consejo: Olvida todo, olvida todo lo que crees conocer e intenta ver el mundo con tus propios ojos y no con los prejuicios que te han enseñado a tener.- le dio unas palmaditas en el muslo, tomando sus zapatos se levantó del sofá.- Piensa en eso. Y respecto a tus prácticas, continúalas. Quizás te sorprendas.- caminando descalza subió la escalera de las chicas.
MOWMOWMOWMOWMOWMOW
Los días siguientes fueron trazados por una rutina completamente nueva, entre Draco y Harry se estableció una clase de tregua de la que nadie era consciente, se seguían mandando puntas y alguna que otra mirada desafiante pero ya no era el odio encarnado que se tenían el uno al otro. Ron comenzaba a darse cuenta de eso.
Sin decirle absolutamente nada a sus amigos Harry continuó sus entrenamientos secretos con Malfoy, estaba aprendiendo mucho más con él en esos pocos días que todas las semanas que estuvo con Hermione y Ron encerrado en la biblioteca, Malfoy lo hacía divertido con sus chistes de humor negro que comenzaba a apreciar. Incluso a veces se quedaban hablando, pasando tiempo juntos, intentando conocerse, le sorprendió descubrir las nuevas facetas del rubio, estaba claro que su altanería y su desagradable carácter era sólo la punta de iceberg.
En ese tiempo la convivencia entre Snape y Katerina era pacífica, por decirlo de alguna manera, el hombre comenzaba a habituarse a tenerla revoloteando alrededor, a veces simplemente ella se quedaba a su lado mientras preparaba alguna poción, sentada en la encimera pasándole los ingredientes que le iba pidiendo, incluso se habituó a sus incesantes tarareos, ya podía reconocer algunas canciones, todas ellas muggles por supuesto. Por alguna razón que todavía no llegaba a comprender a Katerina le gustaba estar a su lado, algunas tardes la notó incluso mirándolo fijamente con un cuaderno negro y lápiz a la mano, sin que se diera cuenta él miraba por encima de su hombro notando bocetos de él mismo, trabajando, dando clases…No podía negar que era un bosquejo bastante decente.
Una tarde de sábado, cuando los alumnos se paseaban en los jardines del castillo Snape por fin pudo concretar una cita con Lucius Malfoy.
-Le he invitado a cenar.- comentó mientras troceaba varios gusanos bastante asquerosos, Katy lo estuvo ayudando con los gusanos pero las constantes muecas de asco terminaron por irritar a Severus, la puso a rallar plantas en un bowl.
- Oh. Qué conveniente.- asintió.
- Espero que estés puntual, la cena será servida a las 7.
- Presiento que va a ser una cena incómoda.- murmuró ella teniendo cuidado de no rebanarse los dedos con el rallador.
- Tú me pediste que hiciera la cita.
- Lo sé, lo sé. Pero eso no significa que sea algo fácil.- suspiró, sus movimientos se fueron ralentizando, su ceño se frunció y mordía su labio inferior en un gesto de preocupación.- Tengo miedo de que nada de esto resulte.
Snape se detuvo a verla por un momento.- ¿Por qué crees que no resultará? Dijiste que tenías un plan.- lo último sonó a reproche.
-¡Lo tengo! – aseguró.- Es solo…- otro suspiro.- Soy la epítome de todo lo que Malfoy odia ¿Cómo lograré siquiera que me escuche? ¡A una muggle!
- Tal vez si me hablaras de lo que tienes planeado podría apoyarte.- mirando de reojo vio que la morena tenía esa mirada de admiración en su rostro, con una suave sonrisa curvando sus carnosos labios, Severus tuvo que carraspear para volver a hablar.- No quisiera que por un error suyo todo saliera mal.- ese comentario hizo ensanchar la sonrisa de Katerina.
- Por supuesto…- continuaron trabajando un rato en un agradable silencio hasta que Kati dio una larga caricia al brazo del hombre.- Severus, gracias.
Con un bufido le indicó que se callara y siguiera rayando, Katerina obedeció y mientras trabajaban le fue hablando sobre los puntos que quería hablar con Lucius Malfoy.
MOWMOWMOWMOWMOWMOW
Harry estaba pasando tiempo con sus amigos para variar, desde que estaba teniendo sus entrenamientos secretos con Draco, sin darse cuenta, pasaba menos tiempo con sus amigos aprendiendo nuevos hechizos, aunque Hermione continuaba investigando hechizos para él, la mayoría defensivos, no estaba mal pero tal como dijo Malfoy los otros tres campeones utilizarían todo su arsenal y era mejor estar preparados, incluso Katerina lo alentaba a aprender todo lo que pudiera, no sólo hechizos básicos.
-He notado que casi no pasas tiempo con nosotros.- habló de pronto el pelirrojo desviando su atención del juego de snap explosivo, era uno de esos pocos momentos de relajación que Harry se permitía desde que el Torneo de los Tres Magos empezó.
- Ron, me ves todos los días, incluso dormidos en el mismo cuarto ¿Cómo puedes decir que no paso tiempo con ustedes? – desestimó Harry pensando que era un tema tonto.
- En realidad, Harry.- intervino Hermione levantando su vista del libro en su regazo.- Desde hace varios días pareces escabullirte.
- Ya les dije.- se encogió de hombros.- Estoy practicando para la tercera prueba.
- Siempre dices que vas a practicar pero antes practicabas con nosotros ¿Qué ha cambiado? – cuestionó Ron entrecerrando los ojos.
Harry se alarmó un poco, no podía decirles que Malfoy le estaba ayudando a aprender hechizos de ataque, entrarían en pánico y lo cuestionarían y luego querrían acusar a Draco de que lanzó alguna clase de embrujo sobre Harry. Mejor inventar otra cosa.- Es que el profesor Moddy me ha dado varios libros de hechizos para aprender nuevos hechizos de ataque.
-Eso es genial, Harry.- Hermione relajó su gesto y ahora en cambio quería saber sobre los libros.- Con esos libros podemos poner aún más empeño y…
- ¡No! – saltó Harry de pronto sabiendo a donde se dirigía esa frase.- Es decir…- carraspeó.- El profesor me pidió que no le mostrara esos libros a nadie más, dice que perdería el factor sorpresa.- estaba seguro de que si les decía que un profesor fue el que le dijo eso Hermione lo dejaría estar.
- No hace falta que nos muestres los libros.- pero no contaba con la testarudez de Ron.- Podemos practicar contigo de todos modos.- gracias a dios (1) fue Hermione la que le sacó de apuros.
- Es lo mismo que si nos mostrara el libro, Ron.- dijo la castaña moviendo su cabeza negativamente.- Ya escuchaste a Harry, el profesor Moody tiene una buena estrategia para Harry. De todos modos puedes seguir practicando otro tipo de hechizos con nosotros ¿No es así?
- Sí, claro.- sonrió Harry.
Ron entrecerró los ojos pero no protestó más, Harry se sintió profundamente aliviado de que el tema terminara para poder seguir jugando con Ron a las cartas, se sentía un poco mal por estar engañando a sus amigos pero es que ellos no lo entenderían, quizás más adelante podría decírselos pero por ahora tenía muchas otras cosas por las que preocuparse, como que más tarde tendría que reunirse nuevamente con Malfoy para sus prácticas clandestinas. ¿Debería llevar algún texto diferente o quizás podría enseñarle algo nuevo a él? ¿Se dejaría Malfoy enseñar? Últimamente se estaban llevando bien, en realidad muy bien, desde que dejaron todas sus diferencias de lado se habían dado cuenta de que en realidad podían llegar a ser muy buenos amigos, sólo el tiempo lo diría.
MOWMOWMOWMOWMOWMOW
Una vez más se encontraron en la biblioteca, Draco como siempre ya estaba ahí revisando varios libros para pedírselos a la señora Prince. Caminando sigilosamente hacia el rubio miró sobre su hombro para ver que hechizos estaría revisando esta vez, sonrió al darse cuenta de que estaba revisando el encantamiento Patronus.
-"Expecto Patronum".- leyó Harry revelando su ubicación.
- ¡Potter! – exclamó Draco sobresaltado.- No me asustes así.
- Lo siento.- sonrió de todos modos.- ¿Por qué estabas viendo el encantamiento Patronus? – preguntó el moreno sentándose al lado del Slytherin. Harry vio con grandes ojos como el rubio bajaba la mirada y se le coloraban las mejillas.
- Es que recordé lo mucho que te afectaron los Dementores en tercer año…
- Oh…
- Yo…pues…Pensé que sería una buena precaución si tu…- no terminó la frase pero la intención estaba implícita.
- Entiendo…- prefiriendo sacar a Draco del apuro no comentó nada sobre las burlas de mal gusto que el rubio con sus amigos le hizo en tercer año.- Yo sé hacer un patronus, uno corpóreo. El rubio volteó a verlo con grandes ojos asombrados.
- Mentira.- dijo con el ceño fruncido.
- No miento.
- Quiero verlo.- Harry miró hacia los lados preocupado.- No aquí, idiota.- dijo rodando los ojos, cerrando el libro de defensa lo tomó y se lo pidió a la señora Prince. Presurosos fueron a uno de los salones en desuso de las mazmorras.- Muéstrame.
Harry tuvo que tomarse un momento para tener en mente su recuerdo feliz, cuando gritó el encantamiento "Expecto Pratonum" un etéreo ciervo brillante con enormes astas saltó de su varita, dando largos saltos gráciles rondó alrededor del Slytherin un par de veces antes de desvanecerse.
Asombrado el rubio miró a Harry con la boca abierta, poco a poco se formó una sonrisa en sus labios.- Enséñame a hacer uno.
Harry comenzó a explicarle la teoría y los movimientos de varita, mientras Draco practicaba los movimientos a Harry se le vino un pensamiento a la mente que lo hizo sonreír.
-"Potter es increíble". Lo pensaste ahora, ¿Cierto? – dijo Harry muy satisfecho de sí mismo mientras recargaba la cadera en un pupitre polvoriento, Draco bufó.
- No lo hi…- pensó mejor lo que iba a decir.- Buenos, lo hice un poco.- respondió con las mejillas levemente coloradas.
- ¿Cómo que un poco?...
MOWMOWMOWMOWMOWMOW
En ese momento en los aposentos del Jefe de la casa de Slytherin Katerina tocaba la puerta, cuando Severus le abrió la miró de arriba abajo con el ceño fruncido.- ¿Dado que es una reunión tan importante no se le ocurrió que sería mejor vestir algo mejor que el uniforme escolar? – escrutándola notó los labios pintados y los ojos delineados.- Veo que al menos tuvo la decencia de maquillarse.
Kati también frunció el ceño ofendida, ella empujó un poco al profesor para poder entrar.- Te recuerdo que no tengo más ropa que la que traje puesta y los uniformes que me dio el colegio. Así que no, no se me ocurrió vestir algo mejor.
Su enfado no duró mucho tiempo pues su atención fue captada por la habitación en la que se encontraba, los aposentos de Severus, sin duda mucho más ordenado que el despacho, un poco oscuro pero con una agradable ambientación de colores oscuros y maderas. Un sencillo comer acomodado con tres puestos con una enorme biblioteca de piso a techo como fondo. Quiso decir algo pero sintió una suave ráfaga de viento en torno a su cuerpo, al bajar la vista se dio cuenta de que su ropa fue transfigurada, un vestido entallado sencillo en color negro, con cuello alto, sin mangas y un escote en la pierna izquierda.
-Oh. Es hermoso. Gracias.- sonrió la morena. Casi en seguida el profesor se arrepintió de haber transfigurado su ropa, por un lado debían captar la atención de Malfoy para que todo saliera bien pero nunca pensó que un vestido de corte sencillo resaltara tan bien los atributos de la muggle.
- Es sólo para la ocasión.- gruñó Severus desviando la mirada, aun así la morena no se desalentó.
Lucius Malfoy llegó media hora después, su cuerpo materializándose en las llamas de la chimenea, Katerina tuvo que contenerse de jadear, la palabra guapo ni siquiera comenzaba a describirlo, cabello largo hasta media espalda, recogido con una cinta de seda color esmeralda, de un rubio extremadamente claro y ojos tan grises que parecía plata líquida, su cuerpo enfundado en un elegante traje gris plomo y una túnica de terciopelo negro, por supuesto no podía faltar el bastón con cabeza de serpiente.
-Lucius.- saludó el pelinegro escuetamente estrechando la mano del rubio.
- Severus.- sonrió el patriarca Malfoy al corresponder el saludo. Por supuesto el patriarca de los Malfoy, siempre detallista, no podía pasar desapercibida la presencia de una tercera persona en la estancia. El pocionista captó la mirada que Lucius le estaba dirigiendo a Katerina, antes de que cualquiera de los dos dijera nada él se adelantó a presentar a la morena.
- Katerina nos acompañará a cenar esta noche.
- Ah. La muggle.- dijo Lucius arqueando una ceja.
- Los rumores corren rápido si incluso el señor Malfoy sabe de mi existencia.- contestó Kati no dejándose intimidar por la mirada del hombre rubio.
- Es difícil pasar desapercibida cuando sales en la primera plana del Profeta.- Kati se sorprendió por eso, ella no supo nada de esa edición, le preguntaría a Harry después si tenía una copia del periódico.
- Ciertamente.- sonrió ella.- ¿Está todo listo para cenar? – preguntó al pocionista, asintiendo Snape los condujo por la estancia hasta la mesa, con un toque de su varita en la mesa la comida fue servida.
Comieron con calma, la conversación era llevada mayormente por los adultos, Katerina estaba bien con escuchar, de vez en cuando intervenía cuando le hablaban directamente pero eso era muy poco. Cuando los platos de la cena fueron retirados Lucius se apoyó en el respaldar de su asiento.
-Severus, asumo que no me has llamado aquí simplemente para cenar. ¿Qué es lo que te propones?
- Como siempre tu intuición es correcta.- el profesor volvió a tocar la mesa con su varita, esta vez aparecieron tres vasos cortos con hielo y una botella de Whiskey de fuego, sirvió para él y para Lucius, Kati puso una mano sobre el vaso para que no le sirvieran.- Dados los recientes acontecimientos creemos que el Señor Tenebroso resurgirá en poco tiempo, tu y yo sabemos lo que eso significa.
- Mi estimado amigo, no sé de lo que estás hablando y en todo caso estás siendo muy indiscreto.- dijo Malfoy entre dientes, miró por un momento a Katerina, la morena estaba muy divertida viendo a los dos Slytherin interactuar.
- Dejemos las actuaciones de lado.- enderezándose en su silla la única mujer del grupo tomó la palabra.- Lucius, te hemos pedido que vengas por un asunto muy importante.- entrecerrando los ojos el rubio miró desconfiado a la muggle, sus ojos claros se desviaron hacia los de su amigo.
- Para ti soy el señor Malfoy.- dijo en tono petulante, la morena bufó sin tomar en cuenta el comentario, Lucius la miró realmente indignado.
- Señor Malfoy.- dijo en tono meloso.- Le hemos invitado esta noche a esta agradable cena para proponerle algo.- Lucius arqueó una ceja intrigado.- Sabemos con certeza que el Señor Tenebroso volverá, a nadie le conviene que eso pase, ni siquiera a sus seguidores más fieles.- intencionalmente miró el brazo izquierdo de Lucius donde sabía que estaría la marca oscura. Al rubio le subió un desagradable escalofrío por la espalda.
- ¿Qué puede saber una muggle? – preguntó con desprecio.
- Más de lo que te imaginas.- sonrió Kati.- Ahora, Lucius, queremos convencerte de que traiciones a tu amo.
El patriarca Malfoy bufó, disimuladamente miró hacia Severus para ver cuál era su reacción pero el pocionista no estaba ni un poco alterado por lo que dedujo que él estaba completamente de acuerdo con las palabras de la muggle.
-Traicionar al Señor Tenebroso, es un acto inconcebible. Él es el mago más poderoso y una vez que vuelva nos otorgará la victoria y sus seguidores seremos recompensados apropiadamente…
Lucius tuvo que dejar de hablar cuando escuchó que Katerina se reía descaradamente en su cara.
-Perdóname, jajaja, lo siento es que…- se limpió una lagrimilla cuidando que no se le corriera el maquillaje.- Es que lo que dices es tan estúpido, no pude evitarlo.- tomó un poco de agua para calmarse.- ¿En serio crees que eso es lo que pasará? Déjame reventar tu burbuja y decirte exactamente lo que pasará. Cuando tu amado Señor Oscuro los convoque y esa horrible cosa híbrida se pare frente a ustedes ¿De verdad crees que estará feliz de verlos? Por supuesto que no! Desquitará su ira con ustedes, sus más fieles seguidores, los castigará por haberlo abandonado por 15 largos años ¿Sabes lo que 15 años de soledad le hacen a una persona? Lo vuelven loco y él de por sí ya está bastante demente.
- Eso no es…- trató de replicar el rubio pero Katerina no lo dejó.
- Lucius, sé realista. El primero en caer de su gracia serás tú cuando se entere de que dijiste que fuiste controlado por la maldición Imperio para salvarte de ir a Azkaban.
- ¿Cómo sabes…? – se obligó a no parecer tan atónito como se sentía, podría ser que Severus le hubiera revelado eso a la morena, sustituyo su sorpresa por un ceño fruncido hacia el profesor.- No importa. En dado caso la otra opción que queda es Dumbledore y su lado del bien.
- Hay una tercera opción.- intervino Severus por primera vez desde que comenzó el debate, Lucius lo miró sin comprender.
- ¿Quién es la tercera opción?
- Harry Potter. - respondió Katerina.
- Potter. - Lucius prácticamente escupió el nombre.- No es más que otro títere del viejo chiflado.- Kati negó con la cabeza.
- He estado trabajando en eso, hablando con Harry, guiándolo para que piense por sí mismo y no se deje llevar por los prejuicios aprendidos de otras personas.- esta vez el que desdeñó la idea fue Severus.
- Potter es más tonto que una lechuga, no sabe pensar por sí mismo sólo se lanza de cabeza al peligro.
- Algunas personas tienen que aprender a ver las cosas como realmente son y no por lo que creen saber.- una indirecta bastante directa dedicada a Severus, continuó hablando con Lucius.- Señor Malfoy, sé que es un hombre inteligente, hará lo mejor para el apellido Malfoy, le aseguro que si apoya al Señor Tenebroso será el más perjudicado y no sólo usted, su familia: Narcissa y Draco ¿Quiere que su hijo pague por sus errores? No se unió a los mortífagos por convicción, se unió a ellos por poder, tendrá muchas más ventajas siendo nuestro cómplice que apoyando a un potencial genocida mitad humano.
- Quisiera tener un tiempo para pensarlo.- pidió.
- Lucius no tenemos tiempo para…
- Está bien.- interrumpió Katerina al profesor de pociones.- Piensa en tus opciones y quiero que tengas en cuenta que la decisión que tomes sellará el futuro de tu familia, para bien o para mal, es tu decisión.
- ¿Intentas manipularme?
- Para nada.- sonrió ella.- Sólo no quiero que te arrepientas si un día te das cuenta de que te equivocaste.
La velada terminó con eso, Lucius se despidió escuetamente de Severus cuando lo acompañó a la chimenea, cuando volvió al pequeño comedor se encontró con que Katerina había pedido un postre.
-¿Estás segura de que fue buena idea dejarlo ir sin que nos diera una respuesta? – pidió un vaso de whiskey de fuego a los elfos al acercarse a la mesa, pensó que se lo merecía después de la velad tan tensa.
- Si lo obligábamos a darnos una respuesta apresurada lo más seguro es que hubiera escogido mal o que sólo nos diera la respuesta que queríamos escuchar y al final se arrepentiría y nos vendería.- lamió la cuchara para quitar el exceso de crema batida.- No te preocupes.
- ¿Cómo no quieres que me preocupe? Lo dejaste ir sin darnos ninguna garantía, debimos haberle pedido un juramento inquebrantable.- tomó la mitad de su whiskey debido a la frustración.
- Tienes que aprender a confiar en las personas.- comió un poco más del dulce antes de levantarse de la mesa, llegando hasta la silla del mayor llevó su pequeña mano al rostro del profesor, con la punta de sus dedos acarició la línea de su quijada.- Lucius Malfoy no es el mejor hombre del mundo pero confío en que ama a su hijo y hará lo mejor para él.- se inclinó dejando un beso muy cerca de la comisura de su labio.- Gracias por el vestido.- sonrió cuando notó la marca roja que dejaron sus labios.- Buenas noches.- estando a punto de salir de sus aposentos se giró con una sonrisita satisfecha.- Por cierto, el rojo te queda muy bien.
MOWMOWMOWMOWMOWMOW
Mientras Harry y Draco continuaban en el salón de las mazmorras, todo ese tiempo se habían dedicado a que el rubio aprendiera a hacer un patronus, Draco descubrió que no era tan fácil como Harry lo pintaba pero habían progresado bastante, para esa hora Draco podía hacer un escudo decente pero aún no lograba hacer un patronus corpóreo.
-Sólo necesitas práctica.- le aseguró Harry.- Tienes que tener en mente un recuerdo muy feliz, uno realmente poderoso.
- Eso intento pero parece que ninguno es suficiente.- volvió a intentarlo pero sólo salió un humo blanco.- Muéstrame de nuevo.
Una vez más Harry invocó el encantamiento patronus, ni siquiera tuvo que concentrarse mucho para que el ciervo se materializara frente a ellos, una vez más saltando a su alrededor.
-Tú no tienes que concentrarte demasiado para invocarlo.- hizo notar Draco un poco frustrado.
- Siempre uso el mismo recuerdo.- le confesó al rubio, con su varita guiaba los saltos del ciervo.
- ¿Cuál es? – quiso saber, quizás así se daría una idea de que recuerdo escoger.
- Es de cuando mis padres estaban vivos, simplemente los veo ante mí, hablándome.- Draco se quedó mudo ante la confianza que le estaba dando Harry con esa confesión.- No sé si es un recuerdo o un sueño pero es el más feliz que tengo.- sin darse cuenta había dirigido al ciervo hacia Draco, el ciervo lo atravesó con fuerza provocando que soltara su varita, el palo de madera rodó por el suelo a un par de metros.- Lo siento.- el ciervo se desvaneció cuando Harry se desconcentró.
- Está bien.- los dos se apresuraron a recoger la varita de Draco antes de que se diera cuenta los dos se inclinaron, sus manos uniéndose para agarrar la varita al mismo tiempo, por un segundo se contemplaron el uno al otro, hasta que Draco –sin saber qué cosa lo poseyó- pasó su mano libre tras el cuello de Harry y se inclinó para unir sus labios en un beso. Ambos se quedaron estáticos, con los ojos extremadamente abiertos.
Malfoy lentamente se separó.- Yo…eh… ¡Lo siento! – gritó de pronto, terminó por agarrar su varita y salió corriendo del aula dejando a Harry en el suelo, el pelinegro se quedó un rato ahí mirando a la nada, sus dedos tocaron suavemente sus labios.
- ¿Qué acaba de pasas?...
+MOWMOWMOWMOWMOWMOWM+
(1)Ya me han dicho en capítulos anteriores que en el mundo mágico no se usan expresiones que incluyan a dios, "por todos los cielos" y cosas por el estilo pero en mi defensa diré que Harry se crio en el mundo muggle así que me parece válido que el use ese tipo de expresiones :D
No me he olvidado de ustedes chicos! Aquí llego con un nuevo capítulo. Espero les guste.
Yumeatelier: Aquí te traigo más y poco a poco Harry y Draco se van acercando.
Jess Granger s: La verdad no es tan fácil que la inspiración llegue pero ahí voy, lenta pero segura :P
Teffyshineetae: Aquí te traigo más!
Victoria helara rickman: Gracias por tu consejo nena. Lo tendré en cuenta. Sinceramente le ofresco a Malfoy escoger entre una vida de esclavitud o su libertad, ya queda en sus manos cual serpa la decisión que tome.
TroublemakergirlSly: Gracias nena ;)
