¡Hola! Subo un capítulo súper cortito y me voy a dormir. Si puedo mañana subo el siguiente.
Ranma 1/2 no me pertenece. Solo escribí esta historia a modo de entretenimiento y como a mí me gustó mucho escribirla quiero compartirla.
¡Regreso más pronto que tarde! Agradecimientos al final.
Capítulo 8
Llega la noche cuando estoy parado nuevamente frente al portón que reza dojo Tendo. Es bastante tarde, por lo que imagino que ya cenaron y probablemente Ryoma ya esté durmiendo. Tomo el atrevimiento de abrir la puerta e ingresar por mi cuenta. Aún hay luces en el dojo, cosa que no me extraña. Me dirijo con paso firme hacia allá, aunque desde afuera está en total silencio. Corro la puerta para verla sentada en el medio del dojo sin percatarse de mi presencia. Parece estar bastante concentrada, quizás meditando.
Me arrodillo detrás de ella. – Akane.
Ella se sobresalta al escucharme pero no se voltea a verme.
- Aún no entiendo cómo es que te rechacé. Estuve todo el tiempo pensando en eso.
Sigue estática en silencio. – Necesito que me ayudes a entenderte. ¿Qué es lo que te hizo pensar que yo te rechazaría?
- Tú te encargaste de dejar claro que fue un accidente. Que no lo querías. Las razones siempre fueron las mismas. Que soy fea, poco sexy, mala cocinera, torpe…
Nuevamente recuerdos vienen a mi mente de distintas situaciones similares a las que ella me plantea. Ahora entiendo…la palabra "accidente" fue la que desató todo esto. – Akane, mírame. – Nada, sin reacción. Me paro para ubicarme arrodillado frente a ella. Esquiva mi mirada y hace el cuerpo hacia atrás queriendo crear distancia entre nosotros. Tomo con fuerza su mano y ella se dispone a forcejear conmigo. ¡Akane! - Llevo su mano a mi corazón que late desbocado por ella. – Tú me provocas esto. Solo tú. Jamás podría rechazarte, porque lo que siento por ti es demasiado fuerte. No puedo controlarlo.
Ella se queda pasmada mirándome para luego bajar la mirada y llenarse de lágrimas nuevamente. – Pero hoy me dijiste…yo…pensé que… que estabas arrepentido de haber dormido conmigo.
- ¡Nunca! – grito tan abruptamente que ella salta en el lugar. – Yo quiero…quiero compartir todo contigo. Y cuando me dijiste "vete" esta mañana, pensé que me había equivocado en grande.
- Te lo dije porque Ryoma estaba por entrar. Siempre que se va a la escuela los lunes viene a avisarme…
- Bueno, ahora lo entiendo. Antes no lo sabía… Y escúchame hasta el final. Es cierto que fue un accidente que haya dormido contigo, pero eso no significa que no quiera dormir contigo.
Sus mejillas se tiñen de carmín y mira cohibida hacia un costado. He decidido entregarle todo mi corazón a esta mujer. – Incluso… llega a asustarme a veces todo lo que siento por ti. Después de tantos años, no se qué es exactamente lo que tú sientes por mí y si tengo algún derecho a recibir tu afecto. Me hace sentir el hombre más afortunado el que a pesar de que yo no haya estado todo este tiempo me abriste las puertas de tu hogar. Que me trates como si todos estos años no hubieran pasado. Que me hayas permitido volver a tu vida… Y por más que creo que no te soy indiferente y aunque aún no hemos aclarado qué es esta relación que tenemos entre nosotros… elijo ser egoísta, porque a pesar de no haberte preguntado qué es lo que quieres de mí… yo quiero todo de ti Akane.
Su mano en mi pecho se cierra con fuerza bajo la mía. – Y cuando digo todo, me refiero a todo. – Mi mirada cargada de deseo se pasea por todo su cuerpo. - Incluso eso que seguramente estás pensando justo ahora.
El rubor le llega hasta el cuello y por más que yo no pueda verme sé que yo no estoy muy diferente de ella.
Abre la boca para decir algo pero lo calla mordiéndose el labio. Finalmente toma valor para expresar sus palabras - ¿No pensarás mal de mí por lo que voy a decirte ahora, no?
- Nunca podría pensar mal de ti.
- Duerme conmigo.
En mi cabeza siento cómo retumban mis latidos, es el único sonido que escucho, todo lo demás es silencio. Finalmente puedo sentir mi cuerpo responder, moviéndose solo por pura necesidad, por puro instinto. Tiro de ella para que se acerque a mí y la tomo de la nuca. Beso sus ojos para quitarle sus lágrimas mientras que empiezo a descender mi boca dejando un camino de besos hasta detenerme a besar y lamer su cuello y llegar con mi lengua al lóbulo de su oreja. Con la otra mano suelto la que tenía en mi pecho y la tomo de la cintura y en un movimiento la obligo a sentarse a horcajadas sobre mis piernas. Ella seguramente siente mi erección rozando sus muslos porque da un respingo. – Todas las noches. Soy tuyo, Akane. Hace más de siete años que lo soy.
-FIN DEL CAPÍTULO-
Como siempre, gracias a todos los que leen, dan a "seguir", y que han puesto como favorita esta historia a pesar de aún no estar terminada.
A mi querido Alexander0621 por comentar siempre y estar siguiéndola con tantas ganas. Tus comentarios siempre me hacen querer publicarla más pronto. Te prometo que el siguiente es un poquito más extenso. Igual no va a pasar mucho tiempo en que actualice. ;)
