Hola a todos! Al fin terminé este capitulo que me dio mucha batalla ya que en él incluí una escena muy muy... advanceshiping O.O fue de verdad complicado... créanme. En fin este cap lo dedico a Tamashi y a cualquier otro fan del advance..
Ya no los aburro más así que disfruten!
Capítulo III. La Misión
Mientras en su casa sucedían cosas importantes, hechos que cambiarían el rumbo de su vida, lejos de ella, Ash caminaba despreocupado de todo lo que pasaba a su alrededor, sobre todo por la especial compañía que tenía a su lado.
Junto con su amiga castaña caminó por largo rato sin que se atreviera a decir una sola palabra, solo se limitaba a mirarla mientras ella contaba sin recelo, alguna de las cosas que vivió en su ultimo viaje. Con cada gesto, con cada sonrisa, con cada movimiento exagerado de sus manos que hacía para enfatizar sus palabras, el corazón del muchacho se llenaba de dicha.
Ella era una chica realmente hermosa, innegablemente atrayente, como si su propósito en la vida consistiera en arrancar suspiros y gestos de admiración al género masculino, sobre todo de él, quien no podía dejar de admirar su sedoso cabello castaño, ni sus ojos azules como cristales y que decir de sus curvas. Siempre fue una mujer con un cuerpo esbelto y bien definido que solo se acentuó más con los años.
Por fin llegaron al lugar que él había sugerido: una arboleda a las afueras del pueblo, en el límite del tranquilo Paleta con el sendero que conducía a muchos de los nuevos entrenadores hacia su primera aventura en el bosque Verde. Grandes y frondosos sauces en hilera a lado de un delgado riachuelo que llenaba el ambiente de frescura, era un lugar perfecto para disfrutar la vista de los trigales que adornaban de dorado y cobre la tierra hasta donde alcanzaba la vista.
Ash se daba cuenta que había escogido un lugar muy alejado, pero ese día se sentía particularmente egoísta, quería tener a May solo para él. Menos mal que Misty se lo había permitido. Sabía que siempre podía contar con que su mejor amiga lo entendiera a la perfección.
Sonrió feliz al ver que su acompañante estaba complacida con la locación, después de todo se trataba de un lugar hermoso.
Se sentaron bajo la sombra de los arboles, desempacando la comida de la canasta. Ash ya se sentía con un poco más de confianza, así que también empezó a contar de sus aventuras recorridas en Sinoh, a las que May atendía con mucha curiosidad.
El tiempo pasó volando entre el almuerzo que devoraron sin compasión, historias de sus viajes, risas… además de uno que otro ligero flirteo por parte de la castaña, quien no desaprovechaba ninguna oportunidad para tocarlo juguetonamente en el brazo, obteniendo por respuesta un fuerte sonrojo por parte de Ash. May comenzaba a darse cuenta que, así como lo sospechó alguna vez durante su travesía, no le era tan indiferente al entrenador.
- ¡Aaaahhhh este lugar es perfecto! – May por fin se relajó dejándose caer sobre el pequeño mantel de cuadros, cerrando sus ojos, disfrutando del clima.
Ash aprovechó ese momento para verla atentamente y no de reojo como lo había estado haciendo desde que llegara a su casa. Había pasado realmente mucho tiempo desde la última vez que estuvieron juntos.
Sus largas y tupidas pestañas ensombrecían sus parpados; su pecho – no es que lo estuviera mirando directamente – se movía rítmicamente al compás de su respiración. Parecía que se había quedado dormida de un momento a otro.
El entrenador se sentía sumamente afortunado por tener el privilegio de estar junto a ella, incluso en ese momento, sin hacer nada fuera de lo normal, con solo verla dormir se sentía dichoso. Nunca entendió porqué le pasaban esas cosas con ella. Sus manos sudaban, las piernas carecían de fuerza y se sentía torpe, más de lo normal, además, desde que tomaran caminos separados, siempre aparecía en su mente, hablándole divertida, haciendo alguno de sus atrevidos comentarios y al recordarla siempre se dibujaba una sonrisa en su rostro … tal vez era momento de admitirse sus sentimientos… de que estaba enamorado de May.
Tan adentrado estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando ella abrió los ojos nuevamente. Sus blancas mejillas se tiñeron de un leve tono rojo cuando sorprendió a Ash admirándola de esa manera.
- ¿Ash? – En cuanto pronunció su nombre, el chico se dio cuenta de que estaba frente a un grave problema ¿Cómo iba a explicar su comportamiento? Solo se volteó rápidamente para que no notara su cara hervir en vergüenza mientras murmuraba un tímido "nada", pero no pudo engañar a May.
La chica se levantó de golpe, quedando apoyada en sus rodillas y se acercó con un rostro juguetón, como la de un pequeño gatito apunto de hacer una travesura.
- ¿Qué estabas haciendo? – Preguntó pícaramente, aunque de antemano lo sabía. Ash seguía escondiendo el rostro, que cada vez subía más de tono y ya había pasado de un tenue rosa a un intenso carmesí.
- Na-nada – Volvió a murmurar sumamente nervioso
- ¿Por qué me mientes?
- ¡Porque no estaba haciendo nada!
- No claro que no, solo me mirabas mientras dormía – comentó muy risueña. Ash no contestó, solo se quedó mirando sus propias manos que jugueteaban con el mantel, delatando así su preocupación – Realmente no entiendo el porqué, creo que debes saber una cosa – dijo poniendo su dedo índice en alto, frunciendo los labios indicando un pequeño puchero. Sus palabras llamaron la atención del entrenador, más no volteó, solo la veía de reojo – ese tipo de comportamientos no son nada normal, incluso es un poco… espeluznante – Todos los músculos en el cuerpo de Ash se tensaron haciéndolo parecer como una enorme piedra. Definitivamente May se estaba divirtiendo a expensas de su despistado compañero – ahora que lo pienso, -Posó su dedo acusante sobre su mejilla, ladeando la cabeza - estamos muy lejos del pueblo, es mejor que...¡regrese antes de que algo malo pase!
- Oh, no seas ridi..
Sin darle oportunidad a que contestara a su absurda acusación se levantó echando a correr por el sendero por donde habían llegado, riendo desenfrenadamente.
- ¡Oye! ¡May! – Se levantó y corrió tras ella lo más rápido que pudo, para darle alcance - ¿A dónde vas?.. ¡May! ¡Detente!
- Lo haré solo si admites que me estabas viendo – gritaba en un infantil tono cantado, mientras reía alegremente – ¡Admítelo!
En ese momento Ash estaba realmente cerca de ella y en un loco impulso arrojó sus brazos en su dirección. De un solo movimiento la rodeó por la cintura tomándola completamente por sorpresa. May solo se quedó quieta mientras Ash hundía su rostro en la curvatura entre el hombro y el cuello de la jovencita, quien sentía como su corazón latía con más velocidad.
- Está bien, lo admito – contestó en un suave susurro – Si te estaba viendo, pero es solo porque… te extrañé demasiado.
Cuando el silencio se extendió, Ash pensó que lo había arruinado todo. Su extrema sinceridad y sus actos arrebatados, tal vez habían espantado a la castaña, así que se quedó muy quieto disfrutando ese momento cuando todavía podía tenerla tan cerca, atrapada entre sus brazos.
- Yo también te extrañé. - Contestó la chica, disipando las dudas en Ash. Su voz sonaba dulce y tierna. Se volteó para verlo a los ojos, teniendo que romper el contacto físico que tanto estaba disfrutando – Por eso es que vine y no pienso irme pronto, así que no tienes porque preocuparte, ¿de acuerdo?
Él asintió feliz, aunque... al separarse de ella se daba cuenta de sus acciones y se sentía realmente avergonzado, pero ella solo le sonrió, mientras se acercaba a él más y más… después retrocedió de manera abrupta dejando a Ash más sonrojado que nunca, de verdad pensó por un momento que lo besaría.
- Voy a recoger todo, es hora de que regresemos, se está haciendo tarde – Fue lo único que dijo mientras se alejaba dando pequeños saltos.
Él intentó seguirla cuando algo sobre el pasto llamó su atención. Era el pañuelo color verde con ligeros tonos naranja que se había desprendido del cabello de May momentos atrás, lo recogió observándolo y después dirigió su mirada en dirección a la jovencita que ya se veía bastante lejos. Todo era tan perfecto en ese momento que no pudo evitar echarse sobre la hierba, dando un par de vueltas, como si fuera un pequeño cachorro retozando de alegría.
Podía sentirlo dentro de él, esa emoción de estar con la persona correcta, justo en ese momento. Cerró los ojos formulando un pequeño deseo… deseó recibir alguna señal de que en verdad tenía cerca la mujer perfecta para él.
- ¡HOLA ASH!
El extraño grito lo obligó a abrir los ojos de golpe solo para ser sorprendido con la imagen de una sonriente pelirroja con Marill entre sus brazos y Pikachu en su hombro. Todos se veían de cabeza, por lo menos desde su perspectiva.
- ¡Aaaaaahhhhhh Misty! – Exclamó sorprendido mientras se ponía de pie con un solo brinco – ¡¿Qué rayos?! ¡Casi me matas de un susto! – gritó enojado agitando su puño cerrado en dirección a ella - ¡¿Qué haces aquí?!
- Lo siento, no quise espantarte, pero de verdad tenía que despedirme…
- Pues pudiste esperar a que regresara a casa para hacerlo… Espera… ¿Despedirte?
- Sip – Contestó feliz cerrando los ojos. Pikachu también la miró con la misma extrañeza que su entrenador, incluso el pequeño ratón acuático parecía no estar al tanto del repentino cambio de planes.
- Tu dijiste que te quedarías un tiempo – Su voz denotaba tristeza que contrastaba demasiado con el enojo que sintió momentos atrás - ¿Por qué me haces esto Misty? – Dijo con su voz herida.
Esa última frase provocó un estremecimiento por todo el cuerpo de la pelirroja. Realmente estaba conmovida de que, a pesar de la presencia de May y todo lo ocurrido esa mañana, Ash realmente quería pasar tiempo con ella. Como pudo, ignorando esos sentimientos, mantuvo intacto su extraño acto de actitud despreocupada.
- Lo siento Ash, pero el profesor Oak me encomendó una misión muy importante y tengo que partir en este preciso momento.
- ¡¿Qué?! El profesor Oak… Él... ¿Cuándo...? - Ni siquiera podía acomodar las palabras de forma coherente, estaba más que confundido y demandaba respuestas - ¿Cómo pasó eso?
- Bueno, en realidad habló a tu casa para darte el encargo a ti, pero como estuviste fuera toda la mañana yo tuve que hacer lo que tu no podías – Todas sus palabras iban acompañadas de miradas acusantes, que intentaba hacerle sentir culpable y en solo segundos surtieron el efecto que Misty buscaba.
- ¡Solo me fui por un par de horas!
- ¿Un par? – Levantó la ceja incrédula a lo que escuchaba - ¿Te has dado cuenta de la hora que es?
Ash volteó a su alrededor para notar como el sol había hecho su trayecto a través del cielo, seguro pasaba de mediodía. Podía deducir con esa rápida observación que eran alrededor de las tres y media de la tarde.
- Bueno ¡Ese no es el punto! – Gritó Ash exasperado – El punto es que si me buscaba, yo debiera ser quien lleve a cabo la dichosa misión ¡No tú!
"Bingo". Pensó Misty. Su plan estaba resultando con demasiada efectividad. "Ash es tan predecible" Dentro de su mente estaba riendo por ser capaz de manipular al entrenador con tanta facilidad.
- ¿Qué pasa Ash? ¿Acaso estás molesto por una vez en la vida no seas el favorito del profesor? O tal vez es que no soportas que yo – recalcó la ultima palabra señalándose a si misma – sea más responsable y confiable que tu – ahora lo señalaba con antipatía.
- ¡Eso no es verdad! Yo puedo hacer…
- Ni siquiera sabes de que se trata
- ¡Pues no importa! Yo lo puedo hacer mejor!
- Demasiado tarde Ash. Yo creo que el Profesor se dio cuenta que siendo tu tan torpe – ante la palabra pronunciada de manera ruda contra él, Ash no pudo evitar hundir los hombros, dejándose caer un poco sobre el suelo – y despistado – de nuevo resintió el ataque hundiéndose más en su lugar – No serías capaz de hacer una simple tarea como lo es cuidar de… esto.
De la bolsa trasera de su short extrajo un disco azul, el mismo que le hubiera entregado Delia para llevar a cabo el plan de escape y que ahora usaba como un señuelo. Ash lo miró por un segundo con suma curiosidad y quiso arrebatárselo a su amiga, pero Misty lo alzó sobre su cabeza, alejándolo de él.
Su mirada verdeazulada se burlaba silenciosamente de él, lo sabía a la perfección. ¿En verdad Misty estaba convencida de que no sería capaz de llevar a cabo algo tan sencillo como cuidar de un absurdo y tonto disco? Además, ¿qué pudiera contener que fuera tan importante?
- ¡Cualquiera pudiera hacer algo tan simple como eso! – Gritó enojado por ser tratado como un inepto.
- ¿Eso crees? – Su tono de voz era una mezcla de burla e incredulidad que solo hizo enojar aún mas al entrenador.
- ¡Por supuesto! Yo pudiera hacerlo mil veces mejor que tu, ¡señorita perfecta! – Su voz cada vez subía de decibeles, además que su rostro se encendía de coraje. Desde las orejas hasta la punta de su nariz el rastro escarlata era evidente.
- ¿Seguro? Yo lo dudo mucho. Lástima que nuca lo sabremos porque yo estoy a cargo y no hay nada que puedas hacer el respecto ¿cierto? En fin, de todas formas no era un trabajo que pudiera hacer un niñito irresponsable, tonto, inmaduro…
Misty seguía con su discurso enumerando todos los defectos de Ash. Cada palabra la escupía más y más cerca del oído del jovencito, quien trataba de contener su furia. Mantenía los puños cerrados y sus ojos apretados tratando de no dejarse afectar por el veneno de Misty... hasta que ya no pudo más.
- ¡Yo te enseñaré! ¡Te demostraré que yo soy capaz de hacer lo que sea y tendrás que retractar todas tus palabras! ¡Vamos Pikachu! – Sin decir nada más, salió corriendo con gran rapidez en dirección a su casa, siendo seguido por su fiel Pokemón.
Misty sonrió ligeramente celebrando internamente su triunfo. Si que conocía a Ash a la perfección y todo estaba resultando como lo había planeado.
- ¡Misty! – La voz de May se escuchaba más cerca. La chica llegaba corriendo con canasta en mano, agitada y un poco preocupada pues lo único que presenció de la plática sostenida por los entrenadores fue el arrebato final del chico y su repentina huida - ¿Qué pasó con Ash? ¿Por qué se fue?
- ¡Oh! no pasa nada. – Misty contestó fingiendo inocencia – Seguro si nos apresuramos, llegaremos a su casa antes de que su enorme ego estalle y le haga pedazos esa cabezota tonta que tiene – Una extraña mueca apareció en su bello rostro, desconcertando por completo a la coordinadora.
May no entendió nada, pero sin hacer preguntas o siquiera esperar a Misty corrió hacia la casa de Ash gritando el nombre del chico dos o tres veces sin que obtuviera ninguna respuesta.
- Si que Ash es ingenuo… - Murmuró Misty alegre. Marill la miró confundido, mientras su entrenadora lo volvía a tomar entre sus brazos – Vamos pequeño, es hora de que continuemos con la siguiente fase de la misión – Le guiñó un ojo a su Pokemón, después, empezó a caminar con toda la tranquilidad del mundo rumbo a la residencia Ketchum.
Para cuando llegara allí, todo seguía el curso que había anticipado. Ash estaba pegado al video teléfono, hablando con el profesor Oak, tratando de convencerlo de que él debía llevar a cabo su encargo. Aunque no le importara lo que May hiciera, ya había adivinado que, movida por la curiosidad – y su obvia atracción hacia el muchacho – estaría atenta a toda la conversación, sin perderse ni una sola palabra de ella.
Los ignoró por el momento y entró a la cocina donde se encontraba la señora Ketchum, preparando la comida. En cuanto Delia notó la presencia de la jovencita se volteó para verla, Misty solo le sonrió haciendo que la mujer mayor lo hiciera también. Todo había resultado tal y como lo habían planeado.
Delia tenía que reconocer que, en cuanto Ash se refería, Misty era toda una experta. Conocía todo de él, en especial sus debilidades. Sabía de antemano que pegándole en el orgullo, Ash no razonaría las cosas y terminaría haciendo algo estúpido… en este caso para beneficio de Misty, pues así iniciarían esta nueva "aventura" sin que sospechara la verdadera razón del porqué la realizaba.
Ambas esperaron pacientemente desde la cocina a que la llamada con el Profesor Oak terminara. Escuchaban algunas de las rabietas que Ash realizaba.
- ¡Pe.. pero profesor! - Gritaba en modo infantil seguido de alguna expresión de fastidio o un ocasional golpe a la pared, signo de su desesperación.
- Está bien, Ash – dijo Samuel al jovencito con expresión seria – Tu también puedes acompañar a Misty.
- ¡Genial! – Festejó Ash y estaba a punto de ir a estregárselo a Misty, pero el profesor Oak demandó su atención.
- Con una condición: Tienes que obedecerla en todo lo que ella te diga. ¿De acuerdo?
- ¡¿Qué?!
- Como lo oíste Ash, Obedeces las ordenes de Misty o es mejor que no la acompañes. - Era obvio que esa petición sobrepasaba las capacidades de Ash. Él siempre intentaría ser el líder, el guía, pero parecía que en ésta ocasión no lo iba a conseguir. Aunque por otro lado, dejar ganar a Misty era algo que no estaba dispuesto a hacer. Después de deliberar consigo mismo, muy a su pesar, no le quedó más que aceptar.
- ¡Agh! esta bien, lo haré.
- Bien, creo que dejo este asunto en las mejores manos – Fue lo último que dijera el profesor antes de que desapareciera la imagen de su rostro en la pantalla.
- ¿Y bien? – Misty apareció desde la cocina con los brazos cruzados, haciendo de cuenta que no escuchó nada cuando en realidad sabía a la perfección todo lo que había ocurrido. Después de todo, había sido ella quien le había indicado al profesor Oak que decir.
- Dijo que yo también podía ayudar…
- ¿Eso es todo? – La pelirroja realmente estaba disfrutando de la situación.
- Solo si hacia todo lo que tu decías – Apenas si podía pronunciar aquellas palabras, que salían entre dientes, pero eso fue suficiente para Misty y sonrió con altanería.
- Bien, que no se te olvidé. Ahora debemos…
- ¡Oh espera! voy a empacar mis cosas. – Sin esperar confirmación alguna por parte de su amiga, Ash corrió escaleras arriba.
Sin duda Ash amaba las aventuras, incluso más que a cualquier otra cosa, pues desde que se apuntara para esta nueva misión se había olvidado de May por completo, aunque ella no parecía molesta por ello. La castaña simplemente se quedó sentada en el sofá usando su pokegear.
Misty volvió a la cocina donde Delia aguardaba por ella.
- Si que tienes habilidades para maneja a mi hijo – comentó la señora con picardía – creo que a tu cuidado estará mejor de lo que imaginaba – Agregaba gestos sugestivos a las ya de por si intimidantes palabras, provocando en Misty una extraña sensación de nerviosismo con lo que la señora Ketchum quería dar a entender.
- ¿Gracias? – Fue lo único que pudo contestar insegura, haciendo que Delia riera un poco tratando de contenerlo, poniendo su mano ligeramente sobre su boca. Ya sin querer avergonzar más a la joven pelirroja decidió cambiar el tema.
- No te preocupes por tu gimnasio ¿de acuerdo? Yo me encargaré de avisarle a Daisy que te marchaste ¿Ya tienes todo lo necesario, querida?
- ¡Si! – Contestó enérgicamente – Ya está todo listo solo falta que Ash…
- ¡Ya estoy listo! – Contestó alegre cuando bajaba las escaleras a toda velocidad – ¡Bien! Creo que es hora de irnos…
- ¡Si! Cuando tu digas, Misty – la voz de May sonó desde la sala atrayendo la atención del resto del grupo
- ¿Cómo dices? – preguntó la pelirroja un poco asustada pues estaba segura de que conocía la respuesta a esa última pregunta.
- Que yo también voy con ustedes – La castaña sonreía ampliamente para agrandar la angustia de Misty y el deleite de Ash.
- ¿De verdad? – preguntó el entrenador con un poco de alegría en la voz. May asintió feliz - ¿Estás segura? ¿No afectará con tu entrenamiento? – la castaña volvió asentir, ahora mas enérgicamente y un poco sonrojada.
- De todas formas tenía planeado dejar la coordinación por un tiempo, así que… si no les molesta yo…
- ¡No, claro que no! – contestó Ash muy feliz - ¿Verdad Misty?
Por más que le afectara, no podría negarse a ello. Si May los acompañaba tenía más posibilidades de mantener a Ash distraído y lejos del peligro, pero no podía negar lo mucho que le dolía todo eso. Hizo su máximo esfuerzo para contestar con la mayor naturalidad posible.
- Por su puesto, siempre y cuando sigas mis instrucciones no habrá proble…
- ¡Lo haré! Lo prometo. – May estaba más que emocionada por poder pasar tiempo cerca de Ash, así que en realidad no le importaba qué debía hacer para conseguirlo.
- Seguro que lo harás, no puedes ser peor que Ash.
- ¡Ey! – El entrenador se sentía ligeramente ofendido por el último comentario que Misty hizo. Estaba apunto de contestarle como siempre lo hacía, más fue detenido por su madre, ella lo tomó por los hombros, mirándolo a los ojos con un par de lágrimas colgando de sus mejillas blancas - ¿Ah?
No era un comportamiento normal en su madre, podía sentirlo. Siempre se iba de viaje y su ella parecía aceptarlo de la mejor manera, pero en ésta ocasión parecía un poco renuente a soltarlo… como si se rehusara a despedirse de él.
- Escucha Ash, - empezó a hablar con la voz ligeramente entrecortada - quiero que sepas lo mucho que te quiero ¿De acuerdo?
- Lo sé mamá. – Como siempre, su ingenuidad evitaba darse cuenta que algo andaba mal y solo tomaba aquello, como un desplante de amor materno, el cual intentó calmar con un abrazo afectuoso hacia ella. Delia lo recibió contenta, de alguna forma la tranquilizó justo a tiempo, antes de que rompiera a llorar incontrolablemente.
- Pórtate bien ¿De acuerdo? cuídate mucho, no te metas en problemas y…
- No te preocupes Ma, estaré bien – Agregó sonriente, deteniendo el sermón de su madre. Delia asintió feliz.
Era mejor que lo dejara ir en ese momento, sabía que así tenía que ser.
- Bien es hora de partir. ¿Están listos? – Misty preguntó a los otros dos viajeros que asintieron felices. Ash no pudo contenerse más, salir de su natal pueblo siempre le ocasionaba una descarga de energía incontrolable y sin esperar a nada ni nadie, salió de su casa, casi corriendo con Pikachu en el hombro, siendo seguido por May.
– ¡Ey Ash! ¡Espérame! – Misty estaba a punto de salir tras él, cuando fue detenida por la señora de la casa, quien la llamó tiernamente por su nombre. Se detuvo en seco en el marco de la puerta donde Delia caminó tranquilamente y sin más le dio un afectuoso abrazo.
- Solo quería que supieras, que eres una increíble persona, Misty – Le dio un ligero apretón. Todo eso tomó a la jovencita por sorpresa, pues no sabía como contestar a tan lindas palabras. Delia se separó y la miró a los ojos – Tienes un gran corazón dentro de ti, lleno de amor, porque es solo por un sentimiento tan noble como ese que una persona sería capaz de realizar lo que tu estás a punto de hacer.
- Yo… haría lo que fuera por… por Ash – Aunque su cabeza estaba baja, La señora Ketchum podía deducir el sonrojo en su mejillas, incluso ese brillo especial que debía tener en sus hermosos ojos aguamarina.
- Lo sé – Contestó sonriente haciendo sonrojar más a la chica – Y no te preocupes – Agregó para sorpresa de la pelirroja quien levantó la cara, mostrando su tierno y apenado semblante – Algún día mi hijo se dará cuenta de lo que en verdad siente por ti… solo... ten paciencia ¿De acuerdo? – Su sonrisa era más reconfortante, dándole aun mayor significado a sus palabras que sin duda asombraron a Misty, enrojeciéndola aún más.
- ¿Lo que… siente por mi? ¿Qué... qué quiere decir?
- ¡Ah Misty! Es mejor que te vayas ahora o los perderás de vista
- Pe-pero…
- ¡Ve Misty! – Le dio un leve empujoncito por la espalda y a la chica no le quedó más que alejarse, primero despacio, después aceleró sus pasos cuando notó que sus nuevos compañeros de viaje ya la habían dejado muy atrás, algo absurdo en su opinión, pues ella era la única que sabía hacia donde se dirigirían a partir de ese momento.
Delia se quedó recargada en la entrada de su casa, observando a su hijo partir quien ya había sido alcanzado por la pelirroja, por aquella chica que sería capaz de todo por él. Pensó en lo afortunado que era su hijo por tener a su lado una mujer así, incluso si él no lo sabía aún.
- Eso es… amor verdadero, – murmuró al viento, mientras miraba al cielo – como el que teníamos tu y yo, Aidan… Como el que siempre tendremos.
Y eso es todo por ahora! Como dije el advance me costó muchísimo, jamás había hecho algo que no fuera sobre Ash y Misty, así que cualquier critica o comentario al respecto de la primera parte de este cap, sean bienvenidos n.n De verdad trataré de actualizar lo más pronto posible porque ésta idea me gusta mucho, espero que a ustedes también les guste y a los pokeshippers no me queda más que decirles: lo siento! de verdad tiene que ser de esta manera! pero les prometo que Ash y Misty tendrán sus momentos también ;)
Nos vemos en la próxima actualización n.n
Canción que me ayudó a realizar la difícil tarea del advance: The Planets bend between us de Snow Patrol
Kata casriv. Hola! Me alegra que te guste la historia y en si es pokeshipping, aunque ahora no lo parezca, así que si Ash y Misty tendrán sus momentos ;)
SirenaMisty. Si definitivamente Ash tenía algo raro jaja. A mi también me gustó mucho la historia de Aidan y Delia, disfruté mucho al escribirla y bueno que te puedo decir de la decisión de Misty, ella siempre hará de todo por Ash ;) Un detalle... escribí "trágico destino" no final :O en fin ojalá te haya gustado este cap
Tamashi. Gracias por tu comentario! de verdad me preocupaba hacer una historia que fuera muy cliché y bueno al parecer he conseguido darle un toque diferente y eso me anima a seguir escribiendo :)
Snow225. Gracias por todos, todos tus coments, siempre me animan a seguir escribiendo y yo casi no odio a May pero creo tu ya la odiabas desde antes jaja
Original Mermaid. Gracias por darle una oportunidad a mi fic, de verdad trataré de actualizar seguido y no te preocupes tanto por Ash, la que lleva la peor parte es Misty U.U en fin no te digo mas! mejor sigue leyendo ;)
Haley Polaris. Tu si que actualizaste antes, que bien! aquí esta mi parte
Red20. Si es raro que el padre de Ash sea cientifico jaja, pero es parte de todo el misterio que envuelve a Aidan y claro que Misty estará con Ash por un buen rato y pasaran muchas cosas en el viaje ;)
Bety MOchis D Black. Espero que te haya gustado este cap
Luciernagas de la Noche. Gracias! n.n
Tinteii. Si en realidad nunca me ha gustado mucho Dawn a May la soporto un poco más, ojalá que te haya gustado el desarrollo de este cap
Ceres301. Te ganaste una galleta porque si, efectivamente May se les pego U.U que se le va a hacer
Ah That Gentleman. A mi también siempre me ha llamado la atención todo lo relacionado al padre de Ash y traté de hacer algo diferente a las creencias sobre el (ya sabes sobre Giovanni) Si de verdad que no quedó nada mal la parte advance así que espero haya sido de tu agrado y es verdad lo que comentas de Misty, es una chica muy fuerte, a veces me desespera q en los fics q la ponen como muy pasiva, porque creo q ella bien podría salvar el día... y así será en esta historia ;)
Guest: Es ... una expresión de que... te gustó? Espero que si
Hachi-sama. Gracias por tu coment y en si no he terminado de definir a la "organización" pero tal vez me incline por escoger a... ya lo verás ;)
Sakura Kunoichi no power. Tu también te ganaste una galleta n.n May se les pegó (buuu) y efectivamente Misty sufrirá un poco con todo eso U.U ... tal vez le de celos a Ash para compensar... eso todavía no lo sé.
