Bueno aquí estoy de vuelta con un capitulo mas de esta historia y resultó ser un poco largo... no voy a comentar mucho sobre eso hasta el final...
Capítulo VIII. Lo Que Nos Separa
- Porque... Eso mismo pasó aquí en Paleta hace unas horas…
El tiempo que esas palabras tardaron en entrar en su cerebro y asentarse en él, en ser asimiladas o entendidas fue infinitamente largo. Las repasó con lentitud una y otra vez sin poderlo creer. Ash estaba más que nunca en verdadero peligro. Una vez que hubo entendido eso, el pánico dentro de si no se hizo esperar.
- No… ¡No, no, no puede ser! ¡No! Eso quiere decir que esos hombres tienen la información de Ash… es cuestión de tiempo que lo encuentren y…
- Misty… - A pesar de no ver a la chica podía imaginar como estaba de preocupada, las inminentes lágrimas de desesperación eran palpables en su voz. – Escucha tienes que…
- ¡Tengo que salir de aquí! ¡Tenemos que salir de aquí y escondernos de inmediato! Es mejor que nos vayamos lejos…
- Misty, tranquila…
- Era… ¿Dónde era? ¡No lo puedo recordar!... ¡Si ya sé! Cerca de Espina negra, espina negra…
- Misty, por favor cálmate
- ¡¿Cómo me pide que me calme en un momento como este?! Ash puede…
- Estar a salvo por ahora.
- ¿Ah? – Hasta ese momento sintió como su corazón de a poco comenzaba a tranquilizarse, llevándose una mano temblorosa al pecho como para comprobarlo, aún no entendía a que se refería el profesor Oak, pero el tono tranquilo en que pronunció esas cinco palabras parecían transmitir ese mismo efecto a todo su cuerpo. - ¿Cómo puede asegurar eso profesor?
- No eres la única ni la primera que vela por el bienestar de ese muchacho. Claro, lo que yo siento por él no es igual, pero de todas formas cuenta – Su voz denotaba cierta picardía, como si supiera lo que aquello podía provocar en Misty.
- ¡Profesor! – Por un momento la preocupación se desvaneció dejándole solamente el rostro rojo como tomate por las insinuaciones del hombre – Puede simplemente ¿Explicarme lo que está pasando?
- Siempre temí que algo como esto pudiera pasar, desde su primer viaje, la información de Ash está resguardada, no solo en otro sistema completamente diferente, sino que también los archivos están cifrados para que no puedan ser vistos por nadie sin que tengan mi código y la contraseña. Ni mis mejores investigaciones están así de seguras.
- ¿Eso quiere decir que…?
- Esas personas tienen la información de todos los entrenadores en Kanto, menos la de Ash, por lo menos mantenemos esa ventaja.
Al escuchar eso, todo el peso que sentía acumularse en su pecho desapareció de pronto. Una ligera esperanza de que su situación mejorara se deslumbraba cuando lo creía todo perdido, sin embargo…
- Eso no significa que todo esté del todo bien – Samuel Oak habló lo que claramente ella misma estaba pensando – Es verdad que tienen que movilizarse lo más pronto posible y con la mayor discreción.
"Discreción. Si claro, eso será fácil porque Ash Ketchum es la definición de esa palabra" Misty pensó con ironía, ya más calmada.
- También es muy importante que no nos comuniquemos por un tiempo. Cualquier platica que llegaran a escuchar las personas equivocadas…
- No se preocupe por eso, desde donde le hablo es bastante seguro.
- Aun así, es mejor que no sigan ningún rastro, por lo que me temo… que estarás sola en la jornada que te espera Misty.
- Esta bien profesor, lo entiendo – No esperaba que fuera de otra manera, pero de a poco ese pequeño detalle le empezaba a pesar. Estar sola, aun cuando el viaje se realizaba entre tres personas, el secreto que cargaba la aislaba y la hundía.
- De todas formas yo hablaré con Delia para mantenerla al tanto de lo ocurrido.
- Mientras nosotros buscamos un refugio más seguro, sigo pensando que…
!Misty!
Escuchó los gritos extenderse por los corredores y hacia su dirección. Tomando en cuenta que el lugar donde se encontraba podía ser privado, además de la clase de conversación que mantenía, decidió salir al encuentro de quien sea que la llamara.
- Profesor, tengo que irme.
- Esta bien Misty, mucha suerte
La comunicación se cortó y de inmediato salió del cuarto cuidando no ser vista. Solo avanzó unos metros cuando vio a Elm, quien la llamaba con insistencia.
- ¡Misty! ¿Dónde te habías metido?
- Yo… este…
- No importa eso por ahora, escucha sé que has tenido un día muy difícil y no sabes cuanto te agradezco todo lo que has hecho hasta el momento, pero necesito que me hagas un favor.
- ¿Favor?
- Si, necesito que seas mi asistente por unos cuantos días.
- ¿Yo?
- Si, con todo lo que ha pasado confío en que me puedas ayudar con unas cuantas cosas en lo que resuelvo todo este asunto del robo de información, tengo que estar en la comisaría haciendo declaraciones y cosas de ese tipo. Mi equipo de investigadores están fuera y no puedo simplemente dejar desatendido el laboratorio. Sé que es mucho pedir…
El profesor continuaba exponiendo las razones por las cuales requería la ayuda de la chica aunque Misty ya no lo escuchaba del todo, solo analizaba la situación. Si no estuvieran en una posición tan delicada, hubiera aceptado sin pensarlo, pero ¿Era prudente quedarse? ¿Qué tal si Nick volviera a atacarlos? Tal vez no era tan probable puesto que ya tenían lo que buscaban. Irse en ese momento tampoco le parecía una buena opción, tal vez si tenía unos cuantos días para trazar un plan… Que complicado se había vuelto tomar cualquier decisión.
- ¿Misty? – El profesor parecía extrañado, como no hacerlo, si había dejado de hablar hace ya algunos minutos y la chica ni se había dado cuenta.
- Oh, disculpe profesor – Contestó al fin un poco apenada. – Seguro, supongo que no habrá problema si nos quedamos unos días.
- Perfecto, entonces prepararé las habitaciones de huéspedes para que puedan descansar. Ha sido un largo día.
- De acuerdo…
El profesor se giró para regresar hacia donde aguardaban los otros dos jovencitos, lo más lógico es que Misty lo siguiera y por alguna razón sus pies no se movían. No había vuelto a dirigirse una palabra con Ash, no después de la pequeña discusión que sostuvieron frente a todos.
Pelaban todo el tiempo y casi siempre se arreglaban tan fácil, pero sentía que esta vez no podía hablarle como si nada, Ash parecía de verdad enojado ¿Seguiría estándolo? Que tal si la volvía a mirar de esa manera tan fría como lo hizo antes. ¿Entonces que hacer? ¿Le debía una disculpa? O se tenía que hacer la enojada o si le daba comida, eso siempre funcionaba o… De verdad le estaba resultando muy difícil tomar decisiones.
- ¿Pudiera decirme donde están las habitaciones? Quisiera dormir ahora si no le molesta. – Finalmente optó por evadir la situación.
- Seguro, pero ¿No quisieras comer algo? Ash y May estaban esperándote, pedí algunas pizzas…
- No tengo mucha hambre, solo un poco de sueño.
- De acuerdo. Vamos, te muestro donde es.
Con un poco de tristeza caminaba por los corredores del laboratorio, su mente aun trabajando en cientos de pensamientos aunque había uno que se hacía más fuerte con cada paso que daba, cada uno que la alejaba de Ash.
"¿Qué pasará entre nosotros?"
oOoOoOoOoOo
Había sido una misión exitosa, con algunos obstáculos involucrados, uno en realidad, una niña… pero exitosa al fin.
Con esa satisfacción regresó junto con su brigada a la base donde se reuniría con Blake. Ese hombre... Muchas veces pensaba en la vida a la que se había metido y sobre todo en la persona que lo introdujo a ella: Blake. Ese hombre solo pensaba en lo que deseaba y no le importaba lo que tuviera que hacer para conseguirlo. Mentir, robar... Matar. No se detendría ante nada, por lo que no dudaba ni un segundo que su parte de la misión estuviera hecha.
- Llegamos señor - Uno de sus subordinados le informó, él solo asintió levemente antes de levantarse de su asiento, tomando la laptop que contenía la preciada información.
Salió de la cómoda camioneta en el que se transportaba y caminó con pasos seguros y marcados por los metálicos pasillos de la base. Intentaba imponer su autoridad a cada oportunidad que se le presentara, sobre todo porque a veces sentía que no lo respetaban lo suficiente, como si no tuviera mérito ser la mano derecha de uno de los cabecillas de la organización o que sus contribuciones no hubiesen levantado el status que ahora todos mantenían.
Aún había quienes se atrevían a burlarse de él, lo presentía ¿A que se debía? No estaba seguro. Tal vez era difícil infundir terror siendo de tan corta estatura o tal vez era culpa de ese maldito de Aidan. Él era la razón por la que empezó su vida como criminal y al mismo tiempo se había convertido en su única tarea inconclusa. Era un escurridizo, un desgraciado que le ensombrecía su éxito de la misma manera que lo hizo cuando trabajaron juntos, pero estaba seguro que todo eso estaba a punto de terminar. Podía presentirlo.
Se deslizó la ultima puerta que tenía que cruzar para encontrarse con su compañero. Éste apenas si lo vio bajó sus lentes obscuros y le miró inquisitivamente en una forma de pregunta muda, Nick no tardó en sonreírle al momento que deslizaba el computador portátil por la mesa hasta Blake.
- Veo que todavía eres capaz de realizar una simple tarea sin hacer que te arresten - inquirió sarcásticamente para el enojo del rubio.
- Pfff, por favor, fue juego de niños - "En este caso, de niñas" pensó e instintivamente llevó su mano a su pierna donde todavía le punzaba el dolor de aquella patada, cosa que no pasó desapercibida para Blake.
- Con que hubo complicaciones ¿eeh?
- Nada de importancia, solo una tonta niña...
- ¿Niña?
- Si bueno, no tendría mas de quince años, dieciséis tal vez... - Hasta ese momento pensó mas detenidamente en la intrusa que intentó sabotearlo. No pudo distinguir mucho de ella, solo vagamente recordaba sus ojos llenos de determinación, de coraje ¿De verdad su mirada era de ese extraño tono azulado o todo fue a causa de las luces que crearon esa ilusión?
- Que extraño...
- No tiene importancia, lo único que la tiene es que conseguí los datos y me imagino que tu también
- ¿Realmente tienes que preguntar?
- Así que es un hecho, encontraremos a este niño
- No tan rápido, hay algo mas que necesitamos
- ¿Que cosa?
- Si queremos que el sistema de reconocimiento nos de posibles candidatos tenemos que comparar rasgos faciales y para hacerlo necesitamos algo con que compararlos, eso lo lograremos solo si ingresamos una foto de Aidan a la base de datos.
- ¿Lo dices ahora? ¡Sabes muy bien que ese idiota ha limpiado muy bien su rastro!
- A ti si te olvida que si contamos con una, solo tendrás que desprenderte de ella por un tiempo.
Era verdad, la única fotografía que tenían en su poder la llevaba guardada con sus pertenencias, como un eterno recordatorio de lo que tenía que lograr. De su pantalón extrajo su cartera y de ella sacó una vieja credencial de acceso de la empresa para la que trabajaban. Definitivamente estaba vieja, bastante maltratada, lo cual era lógico, ya que la obtuvo el último día que había visto a Aidan, ese día que lo enfrentó y dicha credencial apenas si sobrevivió la batalla, quedando como parte de los escombros.
- ¿Crees que con esto sea suficiente para que funcione el sistema de reconocimiento?
- Eso lo decidirán nuestros especialistas, pero esto es mejor que nada.
- ¿Y mientras que se supone que haga?
- Esperar. No estaría de más prepararse
- ¿Prepararme? ¿Cómo para qué?
- Para otra larga persecución – Blake siempre analizaba las situaciones metódicamente y sabía que esa era una posibilidad – Si es algo como su padre, seguro no será un blanco fácil.
- Estoy contando con que no lo sea – Una sombría expresión se formó en su rostro. Vaya que quería atrapar al muchacho, pero sobre todo quería hacerlo sufrir. Cazarlo sería solo parte de la diversión y ya estaba ansiando ese momento.
Si esperar era lo único que lo separaba de esa satisfacción, esperaría entonces.
oOoOoOoOoOo
No estaba muy seguro de la hora, por la forma en como los rayos cálidos golpeaban su cara podría deducir que era casi medio día. Se sentía agotado, como si hubiera sido él quien luchara con los ladrones la noche anterior en lugar de su amiga. De verdad deseaba que así hubiera sido, de esa manera ella no tendría que recibir daño alguno y él no se hubiera exprimido el cerebro tratando de deducir porque le molestaba tanto.
Bostezó con pereza, refregando sus ojos en un colosal intento de levantarse de la cama, aún le parecía extraño que a estas alturas no lo hubieran despertado ¿Dónde estaba Misty o May? ¿Dónde estaba el profesor Elm o cualquier otra persona?
Finalmente se levantó colocándose la camisa, el pantalón y los sneakers, obviando el resto de su atuendo salió apresurado en busca de sus amigos.
Las habitaciones que les había proporcionado el profesor Elm se encontraba en otro pequeño edificio, no muy lejos del principal donde hubo ocurrido todo la noche anterior. Apenas si salió del cuarto trotó por los jardines con dirección al laboratorio principal, pero se detuvo al ver que una chica se encaminaba en dirección contraria a la suya llamándolo por su nombre.
Era May quien llevaba un vaso lleno de jugo y unos cuantos panecillos dulces en mano. Apenas si se encontró con Ash en medio del jardín trasero, el chico tomó los alimentos sin siquiera preguntar si eran para él, ella solo sonrió amablemente.
- Iba a despertarte y supuse que tendrías hambre - Hablaba con un tono cantarín mientras se balanceaba sobre sus pies
- Seguro, - Apenas si podía articular las palabras entre bocado y bocado - Mucha hambre ¿Por qué no me despertaste antes?
- ¡Lo intenté! pero parecía que ni una banda marcial lo conseguiría, así que te dejé dormir un poco más
-Oh - terminó de beber su vaso con jugo aun pensando en la agotadora noche que en realidad tuvo ¿Quién se hubiera imaginado que pensar fuera tan extenuante?
"Bueno, para alguien que nunca ha estrenado su cerebro, seguro que lo es" Imaginó a la perfección a su mejor amiga contestándole aquello, con tono sarcástico, puños a la cintura y mirada acusante incluidas. Sonrió de inmediato por la imagen que se había creado en su cabeza. Y hablando de la endiablada pelirroja…
- ¿Dónde está Misty? - Preguntó apenas si ingirió sus alimentos.
- Se está encargando de unos asuntos del profesor Elm, creo que se levantó muy temprano y lleva encerrada en una de las oficinas toda la mañana.
- Oh… Si creo que fue por eso que nos quedamos ¿Cierto? – May le dio la noticia de manera natural, pero a él parecía sentarle demasiado mal.
No había parado de pensar en ella en toda la noche, de sentirse mal por como se comportó, sobre todo de la última "charla" que sostuvieron. Para colmo de su desesperación no la había vuelto a ver desde entonces y todo indicaba que no lo haría... no por el momento, quizás en la noche. Eso parecía una larga espera para saber si ella seguía molesta.
Todos esas sensaciones que lo acosaban eran perfectamente visibles en sus facciones, en su mirada triste y en el hecho que de repente enmudeció mientras se sumía más en sus pensamientos. May no podía estar más inquieta. Primero, aquella confesión que realizara en secreto a marill y ahora esto. Se notaba que al entrenador de verdad le molestaba tanto ese pequeño distanciamiento con Misty, la única pregunta que quedaba sin responder era ¿Por qué? Estaba determinada a averiguarlo.
- Tal vez parezca que tiene mucho trabajo, pero no creo que sea para que te preocupes por ella Ash, te aseguro que está bien - Reposó una de sus manos en el hombro del chico, mirándolo tiernamente para transmitirle su empatía
- ¿Qué? - Su mente aún seguía lejos en sus propios cuestionamientos por lo que tardó en entender lo dicho por May - ¡No! No estoy preocupado, bueno si, bueno...
- ¿Pasa algo malo Ash? - De nuevo utilizaba ese tono dulce e ingenuo, como si no supiera nada con respecto a los sentimientos del chico aunque la realidad era que los entendía mas que el propio Ash.
- No es nada, es solo que... me siento mal por lo que pasó anoche, la forma en como traté a Misty... No se ni siquiera porqué lo hice - Sin pensar mucho en si debía compartir esos sentimientos con May, ya estaba hablando al no poder aguantar más su frustración que manifestó claramente una vez más al dejarse caer allí mismo, sobre el pasto. May solo procedió a sentarse tranquilamente a su lado.
- Parecías realmente enojado con ella…
- No estaba molesto, estaba preocupado por lo que había pasado, tal vez porque todo pasó tan rápido… yo…
- Tu realmente te preocupas por Misty… ¿Verdad? - No quería poner palabras en la boca del entrenador, pero no pudo evitar repetir un poco de lo que había escuchado la noche anterior. Sentía como un nudo aprisionaba su corazón a la espera de que esa pregunta tuviera una respuesta, una que no estaba segura poder resistir.
- ¡Por supuesto que me preocupo por ella! ¡Es mi mejor amiga en todo el mundo!
Si alguna cualidad tenía el entrenador, era la sinceridad que a veces dejaba a su corazón tomar el control de sus acciones o sus palabras sin medir las consecuencias, como en este caso. Casi al momento de que dijera aquello se arrepintió, no porque no lo sintiera, sino que podía hacer sentir mal a la chica castaña, después de todo, se suponía que ella también era su amiga y aquella declaración podría ofenderla.
Al contrario de todo lo que él pensaba, May sentía total y completo alivio, solo quería cerciorares que en verdad significara eso y nada más.
- Supongo que es normal preocuparse por los amigos, ellos son personas importantes en nuestras vidas, sobre todo cuando han estado tanto tiempo como Misty en la tuya ¿No crees?
- Tienes razón, pero es mucho más que mi mejor amiga ¿Sabes? - "Oh no" May contuvo la respiración esperando lo peor, sintió como sus piernas temblaban y sin remedio las atrajo hacia sí, abrazándolas fuertemente - Es como si ella fuera parte de mi familia.
May suspiró discretamente al ver disipadas sus dudas, sus miedos. No era que Ash amara a Misty, seguro, le tenía un cariño de muy alto nivel, como suele pasar con las personas que son parte de tu árbol genealógico o aquellos que llevaran tu misma sangre. Sabía que la pelirroja no entraba en ninguna de esas categorías, pero podía estar segura que ese era el tipo de estima que le profesaba el chico.
- Bueno, eso es más entendible aún, que te preocupes así. Yo también me preocupo mucho por Max… recuerdo una vez cuando éramos niños y…
Mientras May relataba su historia, Ash se había perdido nuevamente en sus cavilaciones, intentando crearle un sentido a sus propias palabras, a sus propios sentimientos.
Todo revoloteaba alrededor de la pelirroja. La pura imagen de su rostros le hacía sentir al instante una cálida sensación, esa que pudiera generarse cuando estás con alguien que ha sido siempre parte de ti, de tu vida o incluso que haya sido parte de otras existencias si esa fuera una posibilidad. Después su mente viajó al día en que la conoció y la extraña manera en como comenzó su amistad. Al poco tiempo y casi sin darse cuenta ya se habían acoplado de manera casi perfecta, a veces sintiendo que se complementaban uno al otro…
¿Por qué es que de repente y en tan poco tiempo es que se daba cuenta de todas esas cosas que lo guiaban hacia Misty? ¿Qué había cambiado? ¿Qué andaba mal? pero sobre todo ¿Por qué era tan complicado, tan doloroso pensar en ello?
"Te lo dije, si usaras tu cerebro más seguido, no te dolería tanto poner en marchas tus neuronas"
Si seguro diría algo como eso ocasionando una discusión para al final terminar todo bien, riendo los dos pues ella le seguiría hablando como si nada hubiera pasado…
"Pero Misty no está aquí ahora ¿o si?" Pensó melancólicamente, tratando de enfocar su atención en la coordinadora nuevamente. No fue tan complicado que la castaña fuera capaz de capturarla, su rostro irradiaba luz y belleza con cada gesto gracioso que hacía para enfatizar su anécdota. Esa sola visión amedrentó su tristeza haciendo que por primera vez en horas sonriera alegre y genuinamente.
- …¡Fue cuando Max realmente se enojó! Obvio, se lo dijo a mi mamá y me castigaron por una semana – Estalló en sonoras carcajadas, siendo seguida por la tímida risa de Ash, agradecido de que esa pequeña castaña estuviera allí, junto a él. Ese sentimiento fue lo que lo impulsó a tomar su mano entre la suya, apretándola tiernamente.
- Gracias por tu apoyo May, de verdad significa mucho para mi
- No hay problema – Retribuyó la ligera presión en la mano de Ash – Siempre estaré para ayudarte. Es más, creo que puedo ayudarte a que sea menos tu preocupación.
- ¿En serio? ¿Cómo?
- Bueno, yo creo que si estás mejor preparado la próxima vez que se presente una contrariedad se que te sentirías más seguro…
- ¡Yo estoy preparado! Fue marill quien…
- Te venció él solo
- ¡Oye!
- Solo digo que podríamos haber estado preparados, por eso es que debemos entrenar. Tengo mis Pokemón conmigo, tu tienes los tuyos, así que debiéramos mejorar juntos, sobre todo este pequeñín – Sostenía una pokebola en su mano generando la instantánea curiosidad en el chico. Sin hacerlo esperar demasiado liberó al Pokemón que contenía. Era un pequeño camellito amarillo con manchas verdes, muy curioso y sonriente.
- ¡Que lindo numel! – Ash de inmediato comenzó a mimarlo - ¿Cuándo lo conseguiste?
- Hace un par de meses, es muy joven todavía, apenas está intentando realizar ataques de fuego.
- Seguro que blaziken lo ayuda con eso
- ¿Estás loco? Está completamente celoso, por eso lo tuve que dejar en casa por el momento
- ¿Y que hay de tus demás Pokemón?
- Bueno venusaur está conmigo por supuesto y…
La plática entre ellos continuó durante el resto de la mañana y hasta muy entrada la tarde. Para Ash no podía existir algo mejor que el poder compartir su tiempo con esa linda chica, aunque muy en el fondo el alejamiento con Misty lo lastimara tanto, aquello no parecía tan malo teniendo exactamente lo contrario con May.
oOoOoOoOoOo
Habían pasado solo un par de días y eso fue suficiente para que los ánimos de Ash cambiaran radicalmente. Difícilmente se acordaba de su angustia con respecto a Misty, en primer lugar porque ya no estaban peleados; a pesar de no haber pasado tiempo juntos desde el incidente, las pocas veces que se habían encontrado en la cocina o en el jardín, ella le sonreía como siempre a veces dedicándole un comentario sarcástico o insulto, lo normal.
Al mismo tiempo existía una razón más fuerte que le daba verdadera felicidad, eso era sin duda el tiempo que compartía con May.
Durante dos días habían entrenado, reído, bromeado… todo era perfecto. Desde el momento en que se despertaba no podía esperar para estar con ella, pues toda la noche solo anhelaba encontrase con sus ojos azules, su sonrisa encantadora…en la suavidad de su piel. Porque no supo en que momento ocurrió exactamente, pero su trato se había vuelto más cercano. De alguna apretón de manos como felicitación por su buen trabajo a un abrazo fugaz, alguna caricia fugitiva que ella le hacía en los brazos o mejilla. Cada uno de esos roces provocaban escalofríos en su ser. Estaba comenzando a acostumbrarse a ello y al mismo tiempo, sabía que jamás dejaría de sentir esa electricidad, esa emoción de tenerla tan cerca.
Muy al contrario de la primera mañana en el laboratorio, los demás días se despertaba muy temprano. Se alistaba y en seguida buscaba a May para desayunar juntos, posteriormente entrenaban, jugaban, reían. Sin ninguna preocupación en la vida. Al final del día regresaba a su habitación y pensaba en ella hasta quedarse dormido con una sonrisa, deseando que su vida siempre fuera así.
De igual manera había empezado aquel domingo, con un entusiasta Ash saliendo a toda velocidad de su cama para encontrarse con la castaña en el jardín. Ella aguardaba tranquila su llegada con una sonrisa.
- Hola May ¿Lista para el desayuno y después entrenamos? – Preguntó, apenas evitando que su lengua se hiciera nudo al hacerlo.
- Si al desayuno, no al entrenamiento
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Bueno, para empezar es domingo, pensé que tal vez podríamos tomarnos un descanso ¿No crees?
- Supongo…
- Sabes, yo no he tenido la oportunidad de explorar New Bark, ni siquiera cuando competí en los concursos de Jotho, así que pensé si tu… ¿Podrías mostrarme los alrededores?
- No conozco tanto, creo que solo lograré perdernos – Respondió apenado de admitir su conocido defecto.
- Mientras nos perdamos juntos, no me importa – Parecía no importarle nada, mientras tomaba la mano de Ash, quien se sonrojó de manera tal, que le fue imposible contestar algo, solo movió la cabeza, aceptando la propuesta de la chica. – Entonces vamos a desayunar, el día nos aguarda.
Arrastró al chico hacia el comedor, de igual manera lo hizo por las calles de New Bark, pues a él apenas si le respondían los pies, pues aún un chico inexperto como él podía entender el concepto de cita y por como se venía desenvolviendo el día, casi aseguraba estar en una. Una cita con May. Esa sola definición daba mil revoluciones por minuto a su corazón.
Pasaba un poco de las tres, el sol irradiaba luz y calor, tal vez demasiado, obligando a los chicos a sentarse en una pequeña banca a la orilla de la calle, disfrutando de la sombra de un frondoso árbol de castaño. Esa quietud, esa paz que invadía a los adolecentes era difícil de igualar, aunque muy en el fondo Ash sostuviera una batalla entre su razón y sus sentimientos.
Deseaba con todas sus fuerzas tomar la mano de May, incluso rodearla con sus brazos, pero no estaba muy seguro si debía hacerlo. Movía su palma sobre la superficie de la banca, ansiando encontrarse con la mano de la chica, a veces llegaba a mitad del camino, otras lograba rozar un poco su pequeño pulgar, pero al final terminaba arrepintiéndose.
La coordinadora no tardó en notar el extraño comportamiento de Ash, riendo para ella misma. Sabía que no podía perder más el tiempo, ella también lo deseaba, tener al chico de cerca y no le importaba ser ella quien diera el primer paso, aunque primero quería divertirse un poco a expensas del despistado chico.
Con un movimiento brusco quitó su mano, girando su cuerpo dándole ligeramente la espalda. No podía verlo y aun así podía sentir su mirada de decepción. Después de unos segundo que aprovechó para quitarse los guantes en blanco y negro que siempre usaba, volteó nuevamente para muy lentamente entrelazar sus dedos con los de Ash, cada segundo, cada roce era como una explosión dentro de ellos. El joven moreno no tardó en ponerse totalmente rojo.
May se puso de pie sin soltar a Ash quien no tuvo más remedio que hacer lo mismo que ella, entonces es que no quedaba escapatoria, miró fijamente a sus ojos, sin dejar de notar el mismo tono rojizo sobre su respingada nariz.
- May…
Susurró suavemente su nombre, sintiendo que era la primera vez que lo decía de esa manera, tan tierna, tan especial. No pudo decir más cuando el sonido proveniente de su pokewatch hizo que bajaran de la nube donde viajaban. La chica también lo escuchó, pero al contrario de Ash no quería regresar a la realidad, el momento era demasiado perfecto. Así que apretó ligeramente la muñeca donde el escandaloso aparato se encontraba, buscando una manera de apagarlo hasta que lo consiguió.
- Vamos por un helado ¿Te parece? - Le preguntó al chico que sin dudarlo aceptó la oferta y así, sin soltarse regresaron a caminar de nueva cuenta por las calles del tranquilo pueblo.
La idea de los helados dejó de agradarle a Ash cuando cayó en la cuenta que para poder disfrutar de ellos tenía que soltar a la chica, aunque esa pequeña decepción pasó una vez que comenzara a saborear el cono de chocolate y vainilla.
Apenas si le había dado un par de probadas a su postre cuando sintió un ligero toque en su hombro, casi de inmediato volteó solo para encontrarse con la mirada azulada que con ternura suplicaba silenciosamente por su generosidad. A pesar de saber exactamente que deseaba, no pudo evitar preguntar
- ¿Qué sucede May? - Escondía la delicia helada de lo ojos de la chica que lo miraban con hambre.
- ¿Me das un poco?
- Na ah ¡Tu tienes el tuyo!
- Si… acerca de eso… - Fue hasta ese momento que se dio cuenta que el cono de fresa con menta que antes sostenía ya había desaparecido.
- ¡¿Ya te lo terminaste?!
- Bueno, es que estaba muy rico, – Jugueteaba apenada con sus índices – pero aun tengo espacio para más.
- No, ni lo pienses, no te daré del mío
- ¡Ah por favor Ash! Tienes que ser compartido
- ¿Por qué? ¿Solo por qué terminaste con el tuyo en menos de dos minutos?
- Tu no eres el ejemplo en comer moderado, así que no critiques y ¡Dame de tu helado!
- ¡No!
- Ay Por favor, - Sin pedirlo más se abalanzó hacia el preciado dulce, pero Ash lo alejó de ella antes de que se lo arrebatara - ¡Ash! – hizo un par de intentos más sin conseguir quitárselo.
Después de varios amagues, sus cuerpos se encontraban demasiado cerca, sus brazos forcejeando, haciendo que algunas gotas de chocolate resbalaran desde el cono, ensuciando al chico. No supieron en que momento comenzaron a reír, ambos manteniendo el tonto juego que habían empezado.
No fue sino hasta que May alcanzó el helado y sin perder tiempo posó sus labios sobre la superficie fría, sosteniéndolo con las dos manos. No se había percatado que tenía atrapadas las del entrenador entre las suyas y que sus rostros estaban apenas a milímetros de distancia, incluso las risas por parte de Ash habían cesado por completo.
Todavía no terminaba de degustar el helado cuando se enfocó por completo en los ojos castaños, perdiéndose en ellos totalmente.
- May – le llamó casi en un susurro, sin atreverse si quiera a moverse – May yo… quisiera… - Sabía lo que quería, quería seguir saboreando el dulce chocolate, pero no el que sostenía, sino el que subsistía en los labios de la jovencita.
- Ash – Si, sería ella quien acortara el tramo final, porque no podía resistirlo más.
Lo único de lo que estuvo consiente fue del gracioso sonido que hizo el objeto de la discordia al caer a sus pies, antes de perderse por completo en su más grande fantasía, al fin hecha realidad.
oOoOoOoOoOo
La atestada habitación donde estuvo trabajando los últimos tres días estaba casi a obscuras sin importar que fuera pleno día. Era un ambiente bastante molesto, ya no veía la hora de dejarlo y no regresar. De hecho, sus deberes para con el profesor habían terminado la noche anterior, pero aun quedaba pendiente sus propias tareas, su obligación de trazar un plan, así que recurrió a ese lugar puesto que no quería ser vista o interrumpida.
Desde la mañana había ingresado a su temporal oficina, pasando el cerrojo. Insertó el disco que custodiaba en su netbook roja, buscando la información que necesitaba. Le parecía de verdad increíble el esfuerzo puesto por Aidan para conseguir todas esas propiedades, todos los lugares que había adquirido, eran más de diez diferentes refugios, cada uno con las rutas más seguras totalmente detalladas.
Una vez que decidiera el destino y la ruta, aun le quedaba una tarea más.
Creó una carpeta dentro del ordenador donde comenzó a reunir toda la información que había recolectado en el transcurso de los días. Los reportes policiacos de Jenny en ciudad Verde habían sido solo el inicio. Durante su estancia en el laboratorio fue capaz de accesar a los propios reportes de Elm, la documentación de todo lo ocurrido, de hacer investigaciones por internet, incluso tenía parte de los archivos que Nick había clonado.
Toda esa información le serviría para el mismo fin: Averiguar más sobre el inicio de toda esa locura.
No sabía porqué, pero sentía la necesidad de hacerlo, saber más sobre lo ocurrido y tal vez, conocer todo lo que pudiera de Aidan.
En tres días no había encontrado mucho sobre él, resultaba lógico, si una organización criminal no lo había hecho, menos ella y aún así seguía intentándolo. Había algunos archivos dentro del disco entregado por Delia que sentía podían ayudarla en esa tarea, pero aun no entendía de que se trataban del todo, solo eran un montón de números, códigos quizás…
- Esto es agotador – Por fin, después de horas se rendía sobre el escritorio, su mente no daba para más. Al fin, después de días su cuerpo exigía descanso. Apagó la netbook, guardó todo en su mochila y salió de la oficina. Tuvo que cubrirse sus ojos del sol que no había sido capaz de disfrutar hace ya algún tiempo.
- ¡Pika!
- ¡Marill!
Los Pokemón que habían estado jugando toda la mañana se acercaron alegres hacia la pelirroja.
- ¡Hola pequeños! Yo también los extrañé – los mencionados seguían hablándole frenéticos en su propio lenguaje, Marill saltando de inmediato a sus brazos – Ya lo sé, no he pasado tiempo con ustedes, pero lo puedo hacer ahora, tal vez podamos pasar la tarde todos juntos.
No había estado disponible y ya comenzaba a extrañar la compañía de sus amigos, así que de verdad le apetecía pasar tiempo con ellos, claro, siempre y cuando los localizara. Llamó al entrenador por el pokewatch, pero él nunca contestó. Después intentó lo mismo con May, nada ¿Dónde se habían metido?
Podía esperar a que se aparecieran, mientras jugar con sus Pokemón, tal vez comer algo. Se decidió en buscarlos de todas maneras, después de todo, contaba con los recursos.
Con la función especial de su pokewatch tuvo las dos ubicaciones que necesitaba, de acuerdo con el aparato, May se encontraba en su habitación. Al llegar allí, solo encontró el reloj perteneciente a la castaña sobre la cama.
Resopló enojada, se suponía que tenía que traerlo puesto todo el tiempo. Ya hablaría con ella al respecto, por ahora solo se ocuparía de encontrarlos.
Aprovechó el viaje hasta allí para dejar el resto de sus cosas antes de rastrear la ubicación de Ash. El programa tardó solo segundos en marcar una pequeña luz roja parpadeante sobre un mapa de la ciudad. Estaba en el pueblo, al parecer no muy lejos del laboratorio.
- Bien, supongo que iremos al pueblo nosotros también ¿De acuerdo chicos? – Preguntó alegre a ambos Pokemóns, quienes asintieron felices antes de seguir a Misty.
La pelirroja se encontraba más tranquila y relajada, ahora que todo parecía regresar a la normalidad, sobre todo con el peligro lejos de ellos, al menos por el momento. Caminaba cargando a Marill en sus brazos, Pikachu viajaba cómodamente en su hombro. Les preguntó como había sido su mañana, aunque no les entendiera nada, acariciaba sus orejas de vez en cuando como única respuesta, definitivamente estaba de mejor humor.
Seguía el punto rojo que marcaba su gadget, conforme se acercaba a la ubicación del chico se hacia más brillante, le sorprendía la precisión con la que funcionaba aquel rastreador, se preguntaba cual sería su alcance, si podría hallarlos si se encontraban en otra región incluso. Esperaba no necesitarlo de esa manera.
Ya faltaba poco para llegar a donde el entrenador, cruzaba una calle, luego daba vuelta a la derecha y tenía que cruzar una calle más para llegar hasta él... Solo que el semáforo se dignara a cambiar, solo unos cuantos metros más.
Mientras esperaba la luz verde comenzó a buscarlo con la mirada, no parecía encontrar a Ash, solo había algunos niños corriendo, una pequeña tienda, gente caminando. Ni señal del chico. Escaneó el área por segunda vez y al instante se arrepintió de haberlo hecho.
Casi fuera de su rango de visión en la lejana esquina derecha los vio: Ash y May, su cuerpos muy cerca... Sus labios tocándose.
Podía sentir a todos su alrededor moviéndose hacia esa dirección mientras ella sentía sus pies pegados al pavimento, ni un solo de sus músculos respondía y no podía mas que continuar presenciando esa imagen que rompía su corazón en trozos, de uno a uno, cayendo sobre la calle.
Ok probablemente me quieran matar en estos momentos y sé que ya lo he dicho muchas veces pero lo diré una ultima vez: este es un fic pokeshipping aunque con los últimos acontecimientos no lo parezca, espero que lo sigan leyendo y vean a donde quiero llegar con esto.
En fin, mas o menos voy a estar actualizando una vez al mes, así que.. nos vemos hasta marzo con este fic, mientras actualizaré otros de mis fics y empezaré con uno nuevo. Gracias por sus reviews, siempre aprecio sus comentarios.
Canciones que me inspiraron en este capítulo To be With You, Love & Loss de The Honey Trees.
Naliaseleniti. Si bueno, como podrás ver en este capitulo a Ash le falta mucho por descubrir con respecto a sus sentimientos, a mi tampoco me cae mal May sobre todo porque la visualizo mucho con Drew, pero para fines de esta historia las cosas tienen que ir así... aunque me cueste escribir las partes de esa pareja porque yo tampoco los visualizo juntos. Si yo también busqué la lista de ataques en internet porque ya ni recuerdo como es una batalla pokemon jajaja
Sophie Vallejo. Gracias por leer :)
MayHimemiya. Si definitivamente me gusta Misty como protagonista, como la que se arriesga porque definitivamente creo que así debió de ser en la serie, con un papel más activo, porque como que a la mitad de Jotho ya no le daban tanta importancia a ella y odié eso. Sobre el advanced... sin comentarios jaja solo puedo decir que no todos los caps que siguen tendrán tanto advanced.
ElphabaLii. Creo que ese marill hizo muy buen su trabajo como travieso y hablando de despistados creo que yo soy mas despistada que Ash porque nunca me pasó por la mente que ellos aprovecharan estar solos a oscuras y encerrados XD, pero seguro que a Ash tampoco se le hubiera ocurrido :P Adivinaste con respecto a lo poke que hubo en el capitulo pasado, era un oasis, ahora la situación se dislumbra difícil para Misty, pero espero que lo sigas leyendo... y que no me mates O_O
bladimir505. Es cierto que en algún momento Ash tendrá que tomar una decisión con respecto a lo que siente por las dos... Ya se verá a su tiempo y que lindo de tu parte que te tomaras el tiempo para leer todo lo que tengo en FF :)
Red20. Bueno no es que reveles trama jaja pero definitivamente piensas en la dirección que va tomando la historia. Marill es genial y siempre me gustó vaporeon, los demás pokemon se irán revelando a su tiempo y la acción disminuirá un poco por el momento. Gracias por leer y si recibí tu PM solo que no he tenido tiempo de contestarte, hoy en la noche me daré un tiempo de hacerlo :)
Guest. Muchas gracias por tu comentario, así me dan ganas de escribir más :)
Patt Vallejo. Si ya tiene mucho que no te veo en el msn, pero bueno que se le va a hacer, Seguiré escribiendo ojalá puedas leer este cap
Sakura kunoichi no power. :) Creo que te gusta la historia y la continuaré lo más pronto que pueda
snow225. Sé que aunque tardes, siempre me dejas review ;) y gracias por todo lo que me dices, me das ánimos
Mistyket. Si creo que marill hizo su parte genial y aunque por un momento creyeras que Misty fue injusta con Ash es simplemente porque no estaba segura de que Ash estuviera preocupada por ella... creo que ya hemos hablado de esto en el chat jaja y estoy muy segura que no estabas TAN preparada para lo que sucedió en este cap ¿verdad? :P
Sirena Misty. Gracias por tus comentarios, espero sorprenderlos con esta historia, aunq parezca que va a ser muy dramático de aquí en adelante, procuraré no abusar de eso, que siga siendo divertido y con acción sobre todo
