Bueeeeeeno este cap si que me costó... pero al final me vi en la necesidad de acelerar el proceso para que quedara como regalo de cumple para un querido amigo, muy fan de mis fics... o eso dice XD. Asi que este cap va dedicado para Snow 225 FELICIDADES! Espero que en este cap no me quieras matar y que lo disfrutes :3 al igual que todos n_n
Capítulo IX. Nuestro Vínculo
Allí estaban, Ash y May, su cuerpos muy cerca... Sus labios tocándose.
En ese momento intentó hacer tantas cosas, que no pudo realizar ninguna y se quedó suspendida por lo que le pareció una eternidad. Sin poder hablar, sin moverse un centímetro ni cerrar los ojos o siquiera gritar. Lo único que le quedaba era mirar fijamente a la pareja, besándose.
- No... - Finalmente su voz se escuchó apagada y quebrada, diciéndose eso a sí misma, apretando al azul Pokemón que sostenía en sus brazos.
- Pika... - El otro ratón en su hombro derecho sonaba triste, dejando caer sus orejas demostrando la molestia que esa escena le causaba. Él conocía a la pelirroja desde el inicio de su viaje con Ash y ya entonces conocía sus sentimientos.
- No. - Volvió a repetir con un poco mas de fuerza en la voz, un tinte de coraje se había mezclado con su previa decepción.
Con lo que pudo recolectar de autocontrol para no hacer algo de lo que después se arrepintiera, dio media vuelta y comenzó a caminar.
Un pie delante del otro, lento. La misma monótona acción una y otra vez. Más rápido. Antes de que pudiera darse cuenta estaba corriendo, corriendo tan lejos como le fuera posible o hasta que pudiera sacarse esa imagen de la cabeza. Pudo haber alcanzado el fin del mundo y aún los vería como si estuvieran en frente.
Sin haberlo planeado estaba de vuelta en el laboratorio. Se sujetó de la barda que rodeaba el lugar para no caerse, tratando de recuperar el aliento. Soltó a Marill y Pikachu bajó de su hombro. Ambos roedores la miraban atentos.
Después de unos segundos sin que Misty hiciera nada mas que aspirar grandes bocanadas de aire, se dejó caer sobre el pavimento, sus rodillas juntas, las puntas de sus pies apuntando en sentidos opuestos, sus puños fuertemente cerrados sobre sus piernas.
A este punto, los Pokemón que la acompañaban estaban sumamente preocupados. La mirada perdida de la chica era inquietante. La falta de cualquier reacción no era precisamente normal; no había soltado ninguna lágrima o incluso alguna mala palabra, nada. Era como si su espíritu se hubiera apagado por completo.
- Pika... - Exclamó nuevamente el Pokemón por lo bajo, colocando su pequeña pata sobre los enrollados puños de Misty, ese simple roce pareció regresar a la pelirroja del infierno de ilusiones al que su propia mente la había arrastrado.
- Todo está bien - Susurró suavizando sus facciones y sus manos, acariciando apaciblemente las orejas de su amigo amarillo. - No tienes de que preocuparte.
No resultaba tan convincente, pues su mirada aún se notaba descompuesta y nublada.
- ¡Misty! – El profesor Elm se acercó a la chica. Al verla en el suelo temió que se hubiera hecho daño – Misty ¿Estás bien? ¿Te caíste?
- Si, pero no me pasó nada – Mintió lo mejor que pudo, dudando que de alguna forma fuera creíble esa tontería. No estaba muy consiente de que estaba frente al profesor, le parecía que todo sucedía en una borrosa cámara lenta.
Se levantó sujetándose de las manos del profesor que le ofrecía su ayuda, se le veía muy preocupado por ella.
- ¿Estas segura? ¿No quieres algo?
- Si, segura... ¿Eso es suyo? - Señaló la bolsa llena de víveres que yacía en el suelo. Realmente no le importaba eso o ninguna otra cosa, solo necesitaba una excusa para dispersar el tema de "Si estaba bien"
- Eeee ¡Oh si! venía del supermercado, pensaba en preparar una gran cena como agradecimiento por tu arduo trabajo.
- Eso es genial profesor y si no le importa, creo que estaré en mi cuarto hasta la hora de la cena.
- ¿Es porque te lastimaste? ¿Estás bien? - El científico sonaba intranquilo, pero Misty comenzaba a cansarse de esa pregunta, sobre todo porque la única respuesta era un rotundo "No".
- Si lo estoy, es solo que... Probablemente partamos mañana. Nos espera un largo viaje y lo mejor es que tenga todas mis fuerzas repuestas, como bien lo dijo, fue mucho trabajo, así que...
- Oh. Lo entiendo y tienes toda la razón. Entonces te llamaré cuando la comida esté lista.
- Seguro.
- Tal vez a esa hora Ash y May ya hayan regresado, los vi paseando por la ciudad hace un rato.
"Yo también" pensó Misty, sin decir nada más ni querer escuchar lo que Elm vio exactamente, se dirigió a su cuarto en total silencio, solo se dio cuenta de que Pikachu y Marill la habían seguido cuando los vio sobre la cama, sonriéndole.
- Chicos - Susurró - No tienen porque quedarse conmigo, pueden salir a jugar.
Los Pokemón se negaron rotundamente y la pelirroja no pudo evitar sentir un poco de alegría, la verdad es que les agradecía su fiel compañía.
No dijo nada más, solo se recostó sobre la cama, tomándolos entre sus brazos, atrayéndolos a su pecho en busca de un refugio, un alivio que calmara su dolor. Tal vez no habría algo lo suficientemente efectivo, pero valía la pena intentarlo. Cerró los ojos buscando alcanzar el mundo de los sueños y así dejar de pensar en Ash, en lo ocurrido, en todo.
Su plan funcionó. Durmió y no despertó sino hasta que la noche se hiciera presente. Abrió los ojos para encontrarse en la penumbra.
Durante diez segundos se sintió tranquila, diez segundos fue el tiempo que tardaron en regresar los recuerdos de lo ocurrido esa tarde. Durante ese corto tiempo fue libre de la tortura de sus sentimientos. Después, todo se volvió claro y revivió el dolor de su corazón roto una y otra vez.
¿Por qué? ¿Por qué había tenido que presenciarlo? Era como una cruel broma, de Dios, del destino, de todo junto. No es que desconociera los sentimientos de Ash hacia la castaña, pero habría preferido seguir imaginado que era un amor platónico, que Ash tarde o temprano lo superaría, que tal vez algún día la vería como algo más que su mejor amiga. Ese beso lo cambiaba todo, hacía del amor de Ash algo real, convirtiéndola a ella en una tonta, una ilusa que solo estuvo viviendo de falsas esperanzas.
¿Y ahora qué? No podría verlos como si nada, no podía fingir que todo estaba bien, sobre todo cuando estuvieran viajando de nuevo y estuvieran solo los tres.
Nock, Nock, Nock
El llamado a la puerta la distrajo de sus pensamientos, pero no hizo el mas mínimo esfuerzo por levantarse.
Nock, Nock, Nock
El sonido se repitió, esta vez más fuerte. De nuevo, ni siquiera parpadeo.
- ¿Misty? ¿Misty estás allí? El profesor Elm me pidió que te buscara. ¿Misty?
Si antes se sentía deshecha, ahora estaba en un grado tal que pensaba nunca podría revertir. Escuchar la voz de Ash solo la hería cada vez más. Ella quería gritarle, exigirle que la dejara en paz, incluso decirle toda la verdad, sobre ella y sus sentimientos, que entendiera lo idiota que él era, sin embargo, sabía que todo eso no serviría. Nada cambiaría lo ocurrido.
Se quedó quieta, con los ojos bien abiertos enfocados en identificar la forma de los muebles en la obscuridad, esperando a que Ash se marchara. Un par de minutos transcurrieron y ya no volvió a escuchar ningún otro ruido. Se sintió aliviada pensando que el chico se había retirado, posibilidad que fue rápidamente descartada cuando su pokewatch comenzó a vibrar, emitiendo el característico sonido de una llamada entrante.
"Demonios" Ahora en definitiva no se desharía de él.
- ¡Misty! - El chico volvió a llamarla mientras intentaba dar vuelta a la perilla sin conseguir desbaratar el candado que ésta tenía. Seguro él también escuchó el teléfono en el interior y su preocupación se disparó por los cielos con ese simple hecho. - Misty ¿Me escuchas? - De nuevo forcejeó con la puerta.
Realmente no quería verlo, pero sabía que Ash no iba a irse. Por lo menos tenía que decir algo o él no pararía hasta derrumbar toda la pared.
- ¡Misty!
- ¡Qué quieres Ketchum! - Gritó, acercándose a la puerta para que él pudiera escucharla mejor.
- Misty - Su tranquilidad con tan solo escuchar a la chica era inmediata y muy perceptible en su voz - ¿Por qué no me contestabas?
- Estaba durmiendo, por cierto, gracias por despertarme. - Intentaba sonar tranquila aunque su tono era de total fastidio con lo que solo consiguió oírse muy sarcástica.
- Oh, lo siento yo...
- ¿Qué quieres? - cada segundo que pasaba se molestaba más y no pudo evitar el ser cortante con el chico
- Pues yo... Es hora de la cena, solo venía a avisarte para que...
- No tengo hambre.
- Oh, - Ash parecía desconcertado por la actitud de la chica, sonaba enojada, más especifico, parecía que estaba molesta con él ¿Le había hecho algo malo acaso? Como era eso posible, si ni siquiera la había visto por días – Entiendo ¿Estás segura? Si te sientes cansada, yo podría traerte algo y...
- Ya te dije, no tengo hambre, solo... Déjame dormir ¿De acuerdo? - Ella podría ser una persona que aparentaba fortaleza, pero la realidad es que era demasiado sensible, no podría verlo a los ojos y no sentir unas ganas tremendas de llorar, por lo menos quería evitarlo por esa noche. Aún así, no impidió colocar su mano sobre la superficie de madera, barrera que la separaba del chico que amaba, obstáculo que ella misma no iba a quitar.
- Si eso es lo que quieres… - No insistió más, conocía a su mejor amiga y sabía que existían momentos en los que era mejor no molestarla.
- ¡Ash! - Lo volvió a llamar, él chico se acercó de nuevo a la entrada. Misty ni siquiera sabía porqué lo había nombrado, era su corazón el que se negaba a dejarlo ir, pero finalmente era su razón la que tomaba las decisiones - Probablemente mañana temprano continuemos con nuestro viaje, así que, más les vale estar listos.
Pegó suavemente su frente contra la puerta, se sentía como una tonta por retenerlo unos segundos más con algo tan simple, obteniendo solo un "De acuerdo" por parte de Ash, palabras que quiso imaginar le dirigía con un tono de decepción, decepción por no verla, porque la sintiera triste y ausente... Solo estaba actuando como la chica enamorada que era. Fantasear se había convertido en una peligrosa acción que no se podía dar el lujo de hacer de ahora en más.
Una vez que se dejaron de escuchar las pisadas del chico al alejarse, ella volvió sobre sus pasos también, de vuelta a la cama, de vuelta a envolverse con el calor de sus amigos Pokemón, único pilar de fuerza que le impedía hundirse por completo en su tristeza.
oOoOoOoOoOo
El día siguiente comenzó con un vibrante sol resplandeciendo sobre la perfecta mañana. Todo parecía favorecedor para que viajaran sin mayor problema a través de la región. A pesar de las buenas condiciones que traía ese día consigo, Misty seguía sin sentirse bien.
Si, se sentía más repuesta, el haber conciliado un sueño tranquilo y pesado le pareció un gran logro, pero sabía que era tiempo de enfrentar ciertas situaciones que no podía posponer por más tiempo.
Se levantó desde muy temprano, arreglando todo lo necesario para su travesía pensando que tendría que ir a levantar al resto de grupo. Sin duda se llevó una gran sorpresa cuando abrió la puerta de su habitación encontrándose a Ash frente a ella.
Su mirada era desconcertante, con una mezcla de preocupación, llena de alegría por verla. Su puño se había quedado en el aire por su frustrado intento de ser él quien la despertara.
- Estaba a punto de llamarte – Dijo el entrenador alegremente.
- Eso veo. – No sabía que decir, no sentía ganas de hacer toda una conversación con él, no aún. Solo se giró sobre sus talones para recoger sus pertenencias que había dejado prolijamente acomodadas sobre una silla. Además de otra cosa que tenía que llevar con ella, aunque no era precisamente de su propiedad. – Vamos Pikachu. - La chica tomó al mencionado entre sus brazos, regresando hasta el marco de la entrada donde se había quedado Ash y sin dirigirle ni siquiera la mirada, lo pasó de largo.
Esa acción desconcertó al entrenador, aunque rápido se despabiló sacudiendo su cabeza para después salir detrás de la chica.
- ¿Ya nos vamos? – Preguntó dubitativo
- Así es – Respondía solo lo necesario, evitando mirarlo a los ojos. – Eso quise decir con "Partimos mañana temprano"
- E… espera. Le aviso a May que se apure y nos vamos ¿De acuerdo? – Esperó por la respuesta de su amiga, pero ella no le dio ninguna. De verdad que no la entendía ¿Por qué de repente la mala actitud? – Pikachu ¿me acompañas? – El ratón eléctrico negó con la cabeza, con un ceño enojado. Eso se estaba volviendo raro para Ash, no solo Misty parecía enojada con él, sino que también su mejor amigo lo miraba con desdén, eso sin mencionar que pasó la noche en la habitación de la pelirroja.
Lo mejor era no hacer un gran escándalo por el momento y se alejó para hacer lo que le había dicho a Misty, con la esperanza de que, una vez reanudado el viaje, todo volviera a la normalidad.
Después de las acostumbradas despedidas con el Profesor Elm, quien no dejó de reiterar su gratitud, volvieron a los caminos de la ciudad. No tardarían en llegar a la estación de tren. Les esperaba un largo viaje de doce horas y luego una larga caminata. Si sus cálculos eran correctos llegarían a su destino antes del anochecer.
- ¿Dónde vamos ahora? – La pregunta por parte de May no se hizo esperar. La pelirroja tampoco tenía ganas de contestarle a ella. Es verdad que la castaña no había hecho nada malo… en teoría. De todas formas Misty sentía un resentimiento hacia ella, una extraña sensación amarga le recorría desde el estomago y se hacía presente en su boca. Envidia quizás, envidia de que May ocupara un lugar en el corazón de Ash…
- Tendrán que esperar hasta que lleguemos para saberlo – Fue lo único que se le ocurrió decir, adelantándose algunos pasos para evitar cualquier otra conversación.
No quería sentirse así, tan dolida, tan furiosa, todo dándole vueltas… Solo que no sabía como empezar a sentirse mejor. Sobre todo cuando una duda la atormentaba y crecía al ver de reojo "y sin querer" la interacción entre Ash y May ¿Qué eran ellos ahora? Por lo que podía juzgar a simple vista, seguían pareciendo solo amigos.
Llegaron a la estación sin mayores complicaciones. Misty decidió sentarse en una banca mientras que Ash y May buscaban algunos bocadillos para el viaje, comenzaba a relajarse, entonces, volvió a suceder.
Volvió a presenciar la misma escena que tantas pesadillas le había creado. No de la misma intensidad como el de la tarde anterior, solo había sido un modesto beso de un par de segundos y de todas formas le dolió. Era el peor suplicio del mundo, prefería caminar sobre vidrios o cualquier otra cosa antes que tener que soportar eso de nuevo.
Sin mas fuerza para seguir viéndolos, dándose cuenta de como ahora se sonreían, corrió la mirada hacia el piso para encontrarse con Pikachu. No se sorprendió por el hecho de verlo aún a su lado, él no quiso separársele en toda la noche, pero si le extrañó la expresión de total y completo enojo en el Pokemón.
Muchas veces Pikachu no entendía a su entrenador, sobre todo en ese momento ¿Cómo es que no se daba cuenta del daño que le provocaba a Misty? ¿Cómo es que era tan increíblemente... Tonto? Si, lo pensaba y no se arrepentía, al contrario se lo reclamaría si pudiera, pero como no podía hablar, tendría que recurrir a otras formas de reprimenda.
Se echó a correr en dirección a Ash, quien esperaba a May fuera de una pequeña tienda de abarrotes y antes de que el jovencito detectara la presencia de Pikachu, éste ya había soltado una potente descarga eléctrica sobre él.
La intensidad era tal, que Ash gritaba a todo pulmón atrayendo la atención de mas de un trasunte en la estación. Cuando se sintió satisfecho con el castigo, dejó de emitir el rayo y Ash cayó al piso cual bulto.
- ¡Pikachu! - Apenas si pudo hablar - ¿Qué demonios te pasa? – Demandó saber, pero solo le bastó un vistazo a las chispeantes mejillas del roedor para darse cuenta que eso aún no terminaba – Pikachu, ¿Tu no irás a…?
- ¡Pika! – Soltó una descarga
- ¡Deja de hacer…!
- ¡Pika! – Soltó una más
- Eso.
Acabando la ardua tarea de casi carbonizar a su entrenador, Pikachu simplemente volvió junto a Misty, quien había presenciado todo, al igual que decenas de personas en el andén.
- Pikachu, - Lo tomó entre sus brazos, acariciándole suavemente las orejas – No tenías que hacer algo como eso – Trataba de mostrar la más seria de las expresiones, haciendo sentir un tanto culpable al pequeño, pero cuando vio una curva tomar camino en los labios de la pelirroja, ensanchándose graciosamente, supo que había hecho lo correcto – Gracias, ahora me siento mejor.
Se levantó de un gracioso salto, encaminándose al tren, los pasajeros ya estaban ocupando el transporte. Pasó de largo a Ash quien a duras penas estaba de pie, haciendo uso de la ayuda de May.
oOoOoOoOoOo
Almond Town. Una pequeña población al sureste de Blacktorn City, edificada sobre un pacífico valle. Su exceso de vegetación crea un clima excepcionalmente fresco; allí, en ese lugar, Aidan había encontrado un perfecto refugio para su único hijo y Misty podía entender que había hecho una excelente elección solo con recorrer las tranquilas calles.
No habría más de 8 mil habitantes en todo el lugar, además, desde su llegada solo se habían encontrado con personas amables y serviciales.
A la pelirroja no le molestaba pasar sus días en aquel lugar, no era para nada a lo que se imaginó que sería su escondite. No era un lugar muy cerrado o bajo tierra, ni desprovisto de ventanas o cualquier contacto con el mundo exterior como los que llegó a ver en alguna película de espías. Si, era una casa escondida en el fondo de uno de los tantos callejones que había en toda la ciudad, pero distaba de ser desagradable. De dos pisos, con curiosas molduras de madera blanca enmarcando las ventanas y una simple decoración en colores azules y amarillos en las paredes. Era pequeña, emitía una sensación de confort, como si se tratara de un verdadero hogar.
En definitiva, la consideraba perfecta… A diferencia de Ash.
Desde el día en que se habían instalado en la casa ya estaba sintiéndose ansioso por irse. Esa situación cada vez se le hacía más rara y la supuesta misión la calificaba de inútil si lo único que hacían era estar allí, en esa casa, en ese pueblo que por increíble que parezca, era mas pequeño y callado que su natal Paleta.
Su espíritu viajero era demasiado indomable como para haber pasado toda una semana allí sin ninguna novedad y solo Dios sabía hasta cuando seguirían estancados.
- Y... ¿Cuándo crees que nos iremos de aquí? - En más de una ocasión había preguntado eso a su amiga pelirroja.
- En cuanto me lo indique el profesor Oak - Contestaba ella sin mucho entusiasmo.
- Pero si no has hablado con él en días
- Exacto
Como la odiaba en esas ocasiones que se quería hacer la lista. Bueno, por lo menos ya era un cambio al trato indiferente con el que se dirigía a él los primeros días, además que se alegraba de recuperar a su amigo Pokemón, quien no solo lo electrocutó en la estación, sino también en repetidas ocasiones desde que llegaron a Almond.
No sabía que poke bicho le había picado a Pikachu, mucho menos a Misty, solo esperaba que se terminara pronto, pues su fría actitud, lejos de molestarle, le lastimaba profundamente. Esa gélida mirada, esas palabras tajantes, luego su ausencia. Eran en definitiva las cosas que mas deseaba desaparecer en el mundo.
- ¡Ash! ¿Qué voy a seguir llamándote hasta que te dignes a venir? - May llamaba al chico desde afuera de la ventana de la casa, esperando a que el entrenador por lo menos se dignara a asomar la cabeza. Él lo hizo eventualmente, después de un par de llamados más. - No pongas esa cara, prometiste que iríamos a dar un paseo ¡El clima está increíble!
No contestó nada y salió a su encuentro con la castaña. Ella estaba muy emocionada por el lugar que, en su opinión, lo pequeño no le quitaba lo encantador. Las calles que subían, bajaban y se enredaban por las colinas eran un deleite al recorrer. May pensaba que era encantador. A ella le daba igual quedarse una semana más, dos o lo que fuera, sobre todo porque lograba estar con Ash.
El mágico momento que compartieron en Newbark, ese instante perfecto se había repetido en algunas ocasiones más y se sentiría más feliz al respecto si no fuera por la actitud un tanto apagada de Ash. Parecía... preocupado.
Lo notaba, como todo su rostro se tensaba cada vez que veía pasar a Misty las pocas veces que salía de su habitación para tomar algo rápido de la cocina y notaba como sus ojos cafés se volvían más cálidos cuando conseguía robar de la pelirroja una o dos frases más allá de un simple si o no. Era como si de lo único que estuviera pendiente fuera Misty, ella, la única cosa que importaba en el mundo.
Se preocuparía más por eso, pero el tiempo que pasaba con él le resultaba increíble, además que todas las veces que ella acercaba sus labios a los del entrenador, éstos la recibían con la misma hambre que esa primera vez.
Tal vez solo era que Misty realmente parecía estar ocupada con algo, todo el día metida en el computador... lo que pudiera llegar a tener allí, de cierta forma comenzaba a atraer su atención, muy probablemente lo mismo le ocurría a Ash.
Por el momento trataría de no pensar en ello, ahora, solo le importaría disfrutar de esa vida tranquila y calmada que se estaba desarrollando.
- Wow, realmente no querías dar ese paseo ¿Eh Ash? - May comentó entre risas sentándose en los pequeños escalones que estaban frente a la entrada principal.
- Te lo dije, no sentía ganas de salir. - Se recargó en la pared justo a lado de la chica, mirándola con cierto reproche a lo que ella contestó instantáneamente con un ligero puchero.
- ¿Ah si? ¿Pues entonces por qué viniste, si tanto te molestaba?
- Porque tu me lo pediste, nunca me va a molestar pasar tiempo contigo - Terminó aquella declaración con su encantadora sonrisa, sello característico de Ash Ketchum que ciertamente la hizo sonrojar.
- Ah, con que así son las cosas, entonces no te molestará ver una película conmigo ¿Cierto?
- Para nada - De nuevo sonrió extendiéndole la mano para ayudarla a ponerse de pie y juntos entrar a la casa.
La chiquilla comenzó a buscar lo necesario para la tranquila velada que pasarían frente al televisor sin siquiera molestarse en encender la luz. Una suave frazada, palomitas de maíz, un par de sodas y por supuesto la película, ella iba de un lado a otro recolectando todo mientras que Ash estaba inmóvil mirando directamente a las escaleras, un poco de luz se trasminaba desde la planta alta, más específico de una habitación, la habitación de Misty.
Era la única señal de la presencia de la pelirroja que había visto en días, tal vez era por eso que no podía quitar la mirada de ese simple halo de luz y ciertamente no podía evitar pensar en ella ¿Por qué parecía que lo evadía? No recordaba la última vez que había tenido una larga conversación, es más, no recordaba cuando había sido la última vez que discutieron como solían hacerlo, con esas tonterías que se decían el uno al otro. Como lo extrañaba.
Así de pronto es que se le ocurrió algo que en un solo instante logró aterrarlo ¿Sería acaso que la estaba perdiendo? ¿Qué ella ya no quería ser su amiga y terminaría marchándose, sin volver a saber más de ella? Sonaba tan horrendo, tan… imposible porque él jamás permitiría semejante cosa.
- ¡Listo! – May exclamó al momento que encendía la luz de la planta baja, la cual se mezcló con el fulgor proveniente del cuarto de Misty, haciéndose parte del todo. – Ya está todo Ash, espero que no te den miedo los thrillers.
Antes que Ash pudiera contestarle, la castaña ya tiraba de su brazo para llevarlo hasta el sillón. Su cuerpo se movía, pero su mirada seguía fijo en la escalera, hasta que la inercia del movimiento lo obligó a desistir. Sin mucha resistencia se dejó abrazar por May cuando la película ya comenzaba, sin embargo, su mente seguía fija en un solo objetivo.
"Vamos a ser tan buenos amigos como siempre Mist, lo prometo" …
oOoOoOoOoOo
Misty se movía con fastidio en la cama, ya no sabía a que posición cambiarse, después de casi seis horas navegando con la netbook todo se le hacía incomodo. Pasó de estar casi acostada con el aparato sobre el pecho a sentarse, acomodando algunas almohadas detrás de su espalda, tratando de poner algo más suave al nivel de su cuello. Un montón de hojas tapizaban su cama y no faltaban las migas de las galletas, único alimento que había probado en toda la tarde.
Un suave quejido escapó de sus labios al teclear algunos nombres o datos en el buscador, sus manos ya no podían más. Era hora de dejarlo y descansar, de todas formas no había conseguido encontrar nueva información, no ese día o el día anterior o el día anterior…
A quien engañaba, no había conseguido encontrar nada sobre el padre de Ash. Quería saber todo sobre él y de lo poco que supo por boca de Delia no era suficiente para desenredar el misterio que ese hombre provocaba.
Suspiró mientras tomaba una de las hojas con la foto de un jovencito con un encabezado en letras más resaltadas James Clark, uno de los chicos atacados por Nick. Luego repasó lo que había encontrado sobre él, un chico sumamente atractivo, no podía negarlo, un entrenador rudo que había quedado en buenos lugares en 3 torneos diferentes, dos veces en Kanto uno en Jotho… y no entendía que lo hacía diferente a cualquier otro entrenador alrededor del mundo que hubiera llamado la atención del loco de Nick.
Dejó caer todo su peso sobre los almohadones que había provisto como un respaldo temporal mientras volvía a teclear Aidan Ketchum por enésima vez en la barra del buscador. Más allá de perfiles en redes sociales de adolecentes no había nada significante. Ni siquiera sabía porqué se molestaba en intentarlo. Aidan era un hombre inteligente, eso lo sabía, estaba segura que no iba a dejar pistas que guiara a sus enemigos a su paradero, pero ella no quería encontrarlo, ansiaba más que nada conocer algo de él…
Su mirada se perdió por unos momentos entre los papeles con los archivos de todos los entrenadores agraviados, uno sobre otro, que sin querer habían formado un abanico, solo algunas palabras resaltaban de cada uno de ellos, una en particular que en más de una ocasión se preguntó si era coincidencia o en verdad se trataba de una pieza importante: ese apellido. Clark.
La inquietaba, la llamaba…
- Podría ser. – Su propio murmullo la despabiló y escribió con renovadas fuerzas, siempre estuvo segura de que no se trataba de una coincidencia. ¿Acaso de eso se trataba?
Volvió a colocarse sobre la barra del buscador, pero esta vez escribió algo diferente en ella: Aidan Clark.
Al principio parecía que las cosas no cambiarían, un par de perfiles con chicos de ese nombre aparecieron encabezando la respuesta de búsqueda, aunque una consulta más concreta, una esperanza de desenmarañar un poco el misterio se encontraba al final de la primera página.
Instituto de Estudios avanzados Pokemón
Maestría en Problemas especiales de nutrición
Egresados
Una lista de no más de quince nombres se desplegaban en la sencilla pagina web, entre ellos un Aidan Clark. Podría ser cualquier persona, excepto que había otro nombre que también le resultaba bastante familiar: Nick Helder.
Se sintió sorprendida y un poco tonta al pensar que Delia no hubiera pensado algo tan simple para no despertar dudas acerca de su hijo si éste llevara el apellido de su padre. Ketchum podía ser el nombre de soltera o hasta un invento que lo liberaría de su destino.
Eso le daba una perspectiva diferente del panorama, además de saber que Nick no solo trabajó con él, sino que también estudiaron juntos.
La página no tenía muchos más detalles sobre, esa clase o porqué esa página no había sufrido alteraciones a través de los años.
Solo algunos datos más como el nombre del Profesor que la impartía, un Doctor experto en la materia: Rowland H…
- Buenas noches May.
- Buenas noches Ash.
Las voces de los chicos y sus pisadas por el pasillo distrajeron su vista de la pantalla. Esperó hasta escuchar las puertas cerrándose dando fin a las interrupciones para continuar leyendo. Una vez que se sintió sola de nuevo, levantó un poco la pantalla. No encontraba la parte en la que se había quedado, la buscaba con la mirada, estaba demasiado concentrada en lo que hacía como para percatarse que, su puerta entreabierta era empujada suavemente hasta revelar al intruso que perturbaba su investigación.
- ¿Misty? - Su voz era suave como una canción de cuna, de todas maneras sobresaltó a la chica, que en un segundo había cerrado su Netbook y comenzaba a recolectar las hojas a puños, escondiendo la información que éstas contenían.
- ¡Ash! - Lo regañó mientras guardaba los folders desordenados en un cajón - ¿Qué haces aquí?
- Nada, es solo que vi la luz prendida y me preguntaba que estabas haciendo... - Se acercó dos pasos, pero se detuvo al ver el rostro un tanto molesto de la pelirroja - No quise asustarte, de veras.
Transcurrió el tiempo, segundos en los que Ash se negaba a retirarse, mientras que Misty intentaba deducir que hacer. Estaba un tanto sobresaltada con la intromisión y le preocupaba sobre todo la vestimenta tan escasa y vergonzosa que traía puesta. Una camiseta blanca grande que tapaba todo hasta sus muslos sin rendirle honor a su entallada figura, nada realmente bochornoso en ello, excepto que la prenda había pertenecido al chico que tenía en frente. Luego, su muy corto short afelpado amarillo, la hacía sentir como una niña, algo no muy importante si se encontraba a solas, ciertamente no esperaba ver a nadie esa noche.
Además, estaba todo el asunto de su más reciente descubrimiento. Se preguntaba si Ash sabría algo al respecto. Lo más seguro es que no, en su mente seguía preguntándose como reaccionaría él con información tan reveladora. Lo miró con detenimiento su rostro, sus ojos almendrados, todo tan similar a Delia, con el mismo apellido de ella ¿Acaso Ash no tenía nada parecido a Aidan? Tal vez, no tendría la misma química en su sangre y Ash no tendría que esconderse...
- Es mejor que me vaya, - De pronto habló Ash con evidente incomodidad ante la mirada perspicaz de su amiga.
- N.. No - finalmente dijo Misty, sacudiendo la cabeza para disipar sus ideas - No es necesario. Es decir...
No estaba segura que responder, no había hablado con Ash en días y de repente quería tener una larga conversación con él. Mentiría si no aceptaba que sentía mucha curiosidad por los secretos que el chico guardaba con respecto al tema que comenzaba a obsesionarla: Su padre. Claro, no podía simplemente preguntarle por él ¿O si?
- ¿Misty? ¿Te pasa algo? - Se preocupó cuando le habló por tercera vez sin que ella le respondiera nada, solo lo miraba como hipnotizada.
- No me pasa nada es solo que... - Bajó una pierna de la cama apoyando sus puños sobre el borde de su camiseta.
"No Misty, no puedes preguntarle eso" Se desataba una batalla entre su curiosidad y su conciencia "No puedes preguntarle algo así de personal de la nada... A menos que..."
- ¿Estás segura? - Volvió a preguntar el chico.
- No, no es nada es solo... Yo estaba pensando... En mis padres.
Acababa de mencionarlo y ya se sentía mal consigo misma, ¿Era demasiado extremista usar a sus padres como excusa? Probablemente si, pero tenía que intentarlo.
- Perdón, no debí mencionar nada - Quiso retirar su afirmación al notar que el entrenador seguía callado, parado en el umbral
- Es por... ¿Algo en especial? - Finalmente contestó mientras caminaba el corto trayecto hasta la cama, tomando asiento en el colchón justo frente a Misty.
- N.. no realmente.
Ahora si que sentía remordimiento, Ash estaba allí sentado junto a ella tratando de reconfortarla de un mal que realmente no sentía. Desvió la mirada avergonzada, pero Ash confundió eso con nostalgia. Él no se movería hasta asegurarse que Misty se sintiera bien.
- ¿Hay algo que te hizo pensar en ellos?
- No, es solo… Es solo que, traté recordar algo sobre ellos ¿Sabes? Sus caras, sus risas o su voz… Y ahora es que me doy cuenta que ya casi no queda nada de eso en mi memoria. – Al menos esa parte era verdad, muchas veces sentía eso, sin planearlo de esa manera, estaba abriendo su corazón frente a Ash.
- Entiendo… - Buscó la forma más correcta de reanimar a la chica, darle verdaderas palabras de consuelo… No encontró nada.
Solo se quedaron en silencio, cada uno mirando en direcciones diferentes, al contrario de Ash, Misty si sabía que decir, pero no estaba segura de expresarlo.
- Ash ¿Te puedo preguntar algo? – Finalmente se animó a decir en voz muy baja, temerosa de una negativa.
- Seguro
- Tu emmm, Ash tu… - Nuevamente jugueteaba nerviosa con las esquinas de su camiseta, pero lo mano del chico detuvo sus ansiosos movimientos.
- Puedes preguntarme lo que sea Mist.
- Esta bien. ¿Alguna vez, piensas de esta misma manera? – Ash la miró sin comprender - Quiero decir ¿Alguna vez piensas en tu padre? ¿En como era o cómo sería ahora?
La pregunta lo tomó totalmente desprevenido. Alejó la mano de las de su amiga y así, en silencio se dirigió a la puerta. Misty sintió como su mundo se venía abajo. No solo había quedado con sus dudas, sino que había ofendido a Ash. O eso pensó hasta que escuchó un muy ligero click. La puerta se había cerrado por completo, pero Ash no había salido de la habitación. Con pasos lentos se dirigió de vuelta a ella, ocupando el mismo lugar en el que estuvo antes, junto a ella. Sus ojos muy fijos en Misty.
- Todo el tiempo – Contestó suavemente. Era notoria la aflicción de las que iban cargadas aquellas palabras. – Pienso, en como habría sido mi vida si él me hubiera aconsejado en ciertas cosas ¿Sabes? Sobre todo cuando comencé mi viaje, no dejaba de pensar en que todo hubiera sido más fácil si lo tuviera cerca…
- ¿Tu… no lo recuerdas? – Era obvio que sabía la respuesta, solo que no podía delatar las verdades que ella ya dominaba.
- Yo… nunca lo conocí. Ni siquiera sé cual sea su nombre – Su dolor era cada vez más palpable y tan real como el aire que respiraban. A partir de ese momento a Misty no le importó recolectar más información o tratar de armar el rompecabezas que era Aidan Clark, lo único que deseó con todas sus fuerzas, era reconfortar al chico que tanto amaba.
- ¿Nunca le preguntaste a tu madre por él?
- Un par de veces, cuando era muy pequeño. Todos los niños que conocía tenían a su padre y lógicamente yo quise saber del mío. No era mucho lo que ella me dijo, pero nunca nada específico, solo que era un buen hombre, un gran entrenador Pokemón. Después de un par de veces yo simplemente… dejé de preguntar
- ¿Por qué?
- Mi mamá, ella siempre que hablaba de él tenía esta expresión, como si de verdad le doliera el siquiera recordarlo y yo no quise causarle eso nunca más. – Ash ya no miraba más a su amiga sino a la nada concentrada en un punto lejano, en sus más antiguos recuerdos. – Alguna vez ella lo mencionaba sin que yo lo provocara y entonces lo decía con tanta alegría, eso pasó el día que dejé pueblo Paleta. "Eres el orgullo de su vida" Esas fueron sus palabras exactas y siempre me imagino si será verdad. Si él estará en alguna parte de este mundo, pensando en mi y si de… verdad… él… - Cada vez se le complicaba más y más la capacidad de hablar conforme sentía un gran bulto obstruyendo su garganta, sentía como toda esa frustración se acumulaba en sus puños y trataba de mantenerla al margen, apretándolos fuertemente, aguantando las ganas de llorar.
Cuando más sentía que se quebraba en pedazos, fue ahora Ash quien sintió la calidez de una pequeña mano sobre sus rígidos puños y se vio obligado a voltear para encontrarse con la más tibia sonrisa, con los ojos del color de la turquesa, esos que siempre le hacían sentirse bien.
- Yo si lo creo Ash – Misty acomodó sus manos sobre las de Ash, acercándose lo más que pudo a él – Yo si creo que tu padre está en alguna parte del mundo, pensando en lo afortunado que es en tener un hijo tan grandioso como tu.
- Gracias Mist – Un poco más repuesto logró decir esas dos palabras que tanta paz le otorgaban, Misty siempre tenía ese efecto sobre él.
- Estoy segura, que algún día lo conocerás y cuando lo hagas, él mismo te dirá lo orgulloso que se siente de todo lo que has conseguido – De nuevo le sonrió – Aun cuando hayas intentado pelear contra un pidgeotto usando un caterpie, estoy muy segura que…
- ¡Ey! – Si pensarlo mucho le dio un pequeño empujón tirándola de espaladas sobre el colchón a lo que ella solo contestó con carcajadas – Un error de novato lo puede tener cualquiera.
- No te discuto que fuiste el peor novato de la historia.
- Seguro que algún día te cansarás de decir eso.
- ¡Claro que no! Es muy gracioso.
- ¿Ah si? Pagarás por eso.
Sin darle tiempo a Misty de contra atacar se lanzó sobre ella para ejercer su más gran embate de cosquillas, la chica intentaba liberarse pataleando, poniendo sus manos sobre su estomago para evitar ser torturada más de la cuenta hasta que encontró el punto débil del chico, justo debajo de las costillas y se defendió, Ash no tardó en exigir clemencia.
- ¡Me rindo! ¡Me rindo! – Gritó entre risas dejándose caer a lado de su amiga, quien seguía riendo al igual que él – No es justo, sabes como vencerme.
- Sé muchas cosas de ti Ash.
Así se quedaron, por largo tiempo, uno junto al otro, con las manos entrelazadas y el alma tranquila. Misty sentía que el dolor de días pasados se desvanecía, porque al final de cuentas ella si tenía un lazo con Ash, uno muy poderoso que los unía para siempre, que los hacía parte de un solo espíritu, un ser divino, puro y completo.
Misty sabía que, por perpetuar la existencia de ese lazo, haría lo que fuera necesario.
Si, yo sé que no hubo nada de acción pero eso poco a poco irá surgiendo, digamos que este capitulo marca una nueva etapa en el fic, una que espero soporten conmigo y no me quieran matar, creo que ya se ve un poco más los sentimientos de Ash... y ya no les voy a decir más, excepto que lean y que tengan paciencia.
Canciones que inspiraron este fic No one Here de The 88 y You Don't Know How lucky you are de Keaton Henson, hay otra pero seguro insipira más caps, así que se las pongo después jajaja
ElphabaLii. Misty no me hizo nada y aunque no me crean, no sabes como he sufrido con este cap en especial. Si lo más lógico es que Misty dejara a Ash y q May se hiciera cargo pero como podrás ver, tal cosa no sucederá, espero que sigas leyendo a pesar de todo. Gracias por tu apoyo.
MayHimemiya. Si, al principio, cuando pensé esta historia nunca me imaginé que sería tan dificil escribir esto, entiendo a la perfección porque quieran matarme jajaja y por enésima vez: no disfruto haciéndolas sufrir y mucho menos a Misty, aunque antes de que pase lo "bueno" falta algo de tiempo, no se exactamente cuantos caps, pero si unos cuantos.
naliaseleniti Emmmm pues dicen que las grandes mentes piensan igual ;) Sobre Misty/Ash a este punto de la historia no he querido revelar mucho lo que Ash siente, pero creo que cada vez va siendo más obvio aunque no lo noten y solo vean el advanced XD la compensación llegará en su momento, solo espero que tengan paciencia.
Red20. Me gusta que seas analítico y obviamente que dejo algunas pistas y que las puedas notar significa que estoy haciendo bien mi trabajo ;) Yo tambien siempre he pensado que Ash es igual a su madre y en definitiva los resultados que den del reconocimiento no van a ser exactos por ahora y Misty sigue muy decididda a ayudar a Ash ;)
Mistyket A la otra tienes permiso de gritarme todo lo que quieras jajaja. Otra vez la acción brilló por su ausencia, pero llegará en su momento. Emmmm, pues no está ocultando sus sentimientos o eso creo, todo eso se irá desarrollando conforme avance la trama, pero en definitiva Ash si ha notado la "ausencia" de Misty y creo q eso ya es algo jaja. Gracias por no quererme matar O_O y se que me harás miles de preguntas por chat so... allí nos vemos
Suki90 Creo que no lo pudiste decir mejor: Ash es idiota y ese es el eje de esta historia XD, sé que quieren saber lo más pronto posible que es lo que va a pasar y juro que escribo lo más rápido posible :)
snow225. Feliz cumple atrasado! n_n me hubieras dicho antes y esto estaba para tu cumple pero está bien, me apuré lo más que pudo y aquí está el nuevo cap. Yo también sé exactamente lo que es estar en el lugar de Misty y espero no aventarte tantas pedradas XD que este tipo de situaciones suelen ser muy similares. Gracias por tu comentario sobre el advanced, esa era la intención.
Lola S. Austen. Sin querer ya pasó el mes jaja. Gracias por tu comprención y apoyo en cuanto aguantar tanta cursilería advanced, sé que no es fácil y espero que este cap resuelva algunas de las dudas que tenías.
Gracias por los dos reviews, agradezco enormemente tu opinión
SirenaMisty Jajaja la memoria a veces no es una fiel compañera, veo que la escena advanced cumplió su cometido y si, creo que Ash en algun momento entenderá que la está regando XD
Guest. Bueno espero que la trama siga siendo de tu agrado, Misty no puede dejar a Ash aunque por el momento sea un tarado jajaja
