Ok... mucha presión esta noche para actualizar O_O así que si ven un error perdónenlo por ahora :P Espero que lo disfruten
Capítulo XI. Preludio del Caos
Misty lo miraba perpleja, tan así, que sentía la quijada abierta de más, sin siquiera preocuparse por el lío que había hecho sobre la mesa.
- ¿Cómo qué te vas? ¿Tu no puedes simplemente...? ¿Qué hay de las ordenes del profesor...? - Todos y cada uno de los argumentos y excusas que tuviera para retenerlo, salieron de forma desordenada y sin sentido. Ash de todas formas lograba entenderlo.
- Bueno, si mal no recuerdo eso tiene que ver contigo, no conmigo.
- Entonces... ¿No te importa? Que yo me tenga que quedar aquí. No te importa. - Repitió sus palabras entendiendo por fin lo que significaba ella para Ash: Nada, un estorbo, un obstáculo. El chico pareció notar la repentina depresión en su amiga y en seguida quiso enmendar su error.
- ¡No, no! Vamos Mist, sabes que las cosas no son así
- Pero si lo que estás diciendo me parece muy claro: tu te vas, yo me tengo que quedar y no te importa.
- ¡No es eso! ¡No es para nada lo que quise decir! - Las mujeres siempre tenían esa mala costumbre de mal interpretar todo o eso sentía en esos momentos al no saber como evitar que la chica tuviera esa expresión de tristeza. Todo porque él no era bueno para comunicarse - Lo que quise decir es que tal vez pudiera irme por un par de días, después regresaría ¡De verdad Mist! - Ella por fin lo miró aun con algo de tristeza, pero comenzó a sentirse mejor al ver que Ash genuinamente se arrepentía por los malos sentimientos que le provocó, aunque eso no cambiaba su decisión.
- ¿Y no hay forma de que cambies de opinión? - Dijo quedamente con voz dolida - ¿verdad?
- Bueno, no... – los tristes ojos esmeralda reflejaban la injusticia que estaba siendo cometida hacia ella, además Ash se daba cuenta de que en realidad, no la quería dejar - Pero si podría existir una solución diferente...
- ¿Cómo así?
- Pues solo digo... Que si te ausentaras de aquí por unos días, el Profesor Oak no tiene porqué enterarse
- Estás insinuando… ¿Qué desobedezca al profesor? - Estaba más que perpleja de todas las cosas que la mente de Ash era capaz de idear con tal de salirse con la suya - ¡¿Estás loco?!
- ¡No se va a enterar! - Dijo en un tono casi inocente. Misty no quería ni imaginar la de travesuras que su pobre madre tuvo que soportar de su parte. Si así era siendo casi un adulto ¿Cómo habría sido de niño?
- ¿Qué tal si él llama, ah? - Era su último argumento, el cual Ash no tuvo dificultad en refutar
- ¿Qué te hace pensar eso? Si no lo ha hecho en todo un mes.
- Pero... Pero... - No había mas remedio que aceptar la derrota, de lo necio que era Ash no habría forma de hacer que abandonara la idea de escapar de Almond; lo único que restaba era tomar una de las dos opciones.
Dejarlo ir solo - siendo realistas eso incluía a May - No era buena idea. No sabía a ciencia cierta donde podría estar Nick, eso sin contar otras amenazas que estando Ash tan embobado – Si, la presencia de la castaña había ampliado su innata estupidez - lo podían convertir en blanco fácil.
Ir con ellos, era la única opción, solo faltaba resolver cuanto tiempo estarían fuera. Era momento de las negociaciones.
- Bien Ash, saldremos de aquí, pero… - Esa última palabra hizo que el chico retuviera el festejo que estaba a punto de hacer - No podemos ausentarnos por mucho.
- ¿Cuánto tiempo no es mucho? - Interrogó Ash, aun manteniendo su pose de triunfo a medio hacer.
- Dos días.
- ¡Eso no es nada!
- ¡¿Cuanto estabas pensando marcharte?!
- Pues nunca pienso en esas cosas... – Al decir aquello, cambió su pose por una pensativa.
- Tu nunca piensas.
- ¡Bien, señorita presiones! 15 días.
- ¡¿Qué?! ¡Es demasiado tiempo! ¿Qué tal 3 días?
- Misty, no juegues.
- ¡Está bien! 5 días
- Mejor una semana y si el profesor llama yo aceptaré las consecuencias...
"Perfecto" Pensó Misty en el buen uso que podría darle a lo que acababa de decir Ash, aunque lo disimuló muy bien ante el expectante chico.
- Esta bien Ash, me parece perfecto.
- ¡Bien! - Ahora si terminó de realizar su festejo, con todo y baile incluido - Iré a avisarle a Pikachu y a May, todo estará preparado para que partamos mañana a primera hora.
Sin más que agregar y contento con el trato que había conseguido, se alejó dejando a Misty sola en la cocina, quien dejó caer todo el cuerpo sobre la silla y después como un signo de total exageración, estampó la cabeza contra la superficie de la mesa. Claro, no recordaba que ésta se encontraba cubierta de leche.
- ¡Arceus! - Exclamó exasperada con las mejillas empapadas aún sin quitar su rostro del liquido - Dame paciencia.
oOoOoOoOoOo
El otoño comenzaba a hacerse presente en la cuidad siendo muy notorio en el campus de la universidad al estar lleno de frondosos robles que de a poco iban cambiando su color.
La escasa cantidad de gente dentro de la Casa de estudios indicaba que las clases no comenzaban aún. Solo unos cuantos alumnos que tuvieron el infortunio de recursar materias durante el pasado verano, se encontraban aun pagando su penitencia.
Uno de esos alumnos, un joven rubio y muy delgado caminaba cabizbajo llevando solo un par de hojas de papel en la mano. La vida de un estudiante universitario podía llegar a ser muy estresante, sobre todo cuando no se ha nacido con el don natural para ciertas cosas o eso es lo que a veces pensaba.
No se sentía el más brillante ni el más apto, eso provocaba que siempre se llenara la cabeza con la constante duda de si seguir esa carrera había sido solo un fatal error, sobre todo cuando se enfrentaba a obstáculos como ese.
Pero él de verdad quería mejorar y la falta de talento la compensaba con mucho esfuerzo, quería salir adelante, titularse, porque sobre todas las cosas deseaba que su padre sintiera verdadero orgullo de él.
- ¡Nick! - una voz a su espalda hizo que detuviera su andar y volteara al escuchar su nombre.
Sonrió ante el llamado de su mejor amigo, a quien no esperaba ver sino hasta el inicio del nuevo curso. Sintió como un poco de su actual depresión se disipaba por el simple hecho de encontrarse con un rostro familiar en ese momento.
- Amigo, que gusto verte, yo te hacía divirtiéndote mientras los mortales sufrimos – Comentó risueño mientras el también caminaba para acortar la distancia con su interlocutor que trotaba para poder darle alcance.
- Solo vine para verificar que todas esas horas ayudándote a estudiar hayan rendido frutos. – Dijo risueño proporcionándole unas cuantas palmadas en el hombro - ¿Cómo te fue?
- Apenas si pasé – Emitió una extraña mueca que intentaba ser sonrisa.
- Anímate amigo, pasar es bueno.
- Lo sé, es solo que de verdad me esforcé para un mejor resultado.
- Ya lo lograrás estoy seguro de eso.
- Claro, como tu no tienes que preocuparte por ese tipo de cosas, todo lo pasas con facilidad. Ya hasta debieras graduarte – Intentaba sonar alegre, pero en realidad el éxito de su mejor amigo en las áreas que él solo podía sobrellevar, más de una vez lo hacía sentir insignificante.
- No lo creo, aún me queda mucho camino por recorrer, pero… si hay algo que va a cambiar, muy pronto.
- ¿Cambiar? ¿Cómo podría… – Solo bastó con ver la enorme sonrisa en su amigo para que Nick entendiera a que se refería - ¿Conseguiste la beca?
- ¡Así es! Pasaré los últimos dos semestres en la universidad de Viridian, con los mejores profesores que puedan existir.
- ¡Me alegro mucho por ti! – Lo decía genuinamente. Sin dudarlo le dio un fraternal abrazo – ¿Cuándo recibiste la respuesta?
- Hace un par de días, por eso es que vine hoy, sabía que te encontraría aquí, tenía que contártelo.
- Es maravilloso, de verdad… aunque va a ser muy difícil que no estés todos los días… molestándome.
- ¡Me voy hasta el próximo semestre, así que todavía no te libras de mi! – Golpeó juguetonamente el hombro de Nick, haciéndolo reír al instante. – Además regresaré para la maestría.
- Que bueno, porque de verdad quería que conocieras a mi padre y dado que nos va a impartir una clase, este semestre…
- ¡Oh cierto! El profesor de bioquímica. Siempre está muy ocupado que ha sido casi imposible que lo distinga bien.
- Dímelo a mi, es mi padre y casi no lo veo… - Como si se tratara de una jugada para contradecirlo, al final del camino y de uno de los edificios de la universidad iba saliendo el hombre en cuestión, respetable maestro de la institución quien terminaba con sus obligaciones del día. – Creo que al fin vas a poder conocerlo.
Sin explicarle mucho Nick se dirigió hasta su padre, siendo seguido por su amigo, que en seguida distinguió el parentesco entre los dos hombres. El cabello rubio del profesor que parcialmente comenzaba a ser cubierto con canas, era del mismo tono que el de Nick. Ni que decir de los ojos azules e intensos. Si acaso la diferencia radicaba en que el hombre mayor inspiraba confianza, autoridad al contrario del escuálido y tímido jovencito.
- ¡Padre! – Lo llamó Nick obteniendo su atención y sonriendo al instante – ¡Qué bueno encontrarte aquí!
- ¿Por qué? ¿Pasa algo malo? – replicó de manera seca, apenas si separando la vista de unos papeles que llevaba en la mano para ver de reojo a su hijo.
- No, solo quería presentarte a un buen amigo, él también será tu alumno en el próximo curso.
- ¿De verdad?- cerró el folder más por educación que por interés, para así mirar al extraño.
- Si, mucho gusto conocerle Profesor Helder. – extendió la mano para estrecharla con el académico.
- Llámeme Rowland, ¿Señor…?
- Aidan, Aidan Clark, mucho gusto…
…
..
.
Aunque el campus de la universidad parecía ser el mismo edificio que existía desde décadas atrás, para Nick muchas cosas habían cambiado. Tanto era diferente a ese día que había asaltado su memoria.
Desde las cosas mas tontas como que en aquella ocasión era otoño y opuestamente ahora se vivía la primavera; o una mera observación, en ese día caminaba por el campus, hoy solo era una figura sombría, observando todo desde un punto alejado bajo un árbol; pero sobre todo, cambiaron los sentimientos que guardaba por los hombres que lo acompañaban aquella vez, puesto que entonces solo sentía cariño, hermandad, confianza... Muy al contrario al odio que albergaba en su corazón, odio por Aidan con esas ganas incontrolables por destruirlo. ¿Y por su padre? Solo le quedaba resentimiento.
- Buenas tardes profesor Helder.
Escuchó una voz llamar a su padre y en seguida pudo distinguir a lo lejos al mencionado responder al cordial saludo.
Nick estaba seguro que no había cambiado nada. Era obvio que los años habían dejado su huella, que su cabello ya no se parecía al suyo, ahora era un manto blanco sobre su cabeza, pero era el mismo a sus ojos. Era quien lo había rechazado toda su vida y aún lo hacía, ese que prefirió a un extraño sobre su propio hijo... Ese que lo traicionó.
- En verdad es hora de que saldemos cuentas...
Finalmente se convenció a si mismo y antes de perderse entre la gente dio un ultimo vistazo a Rowland Helder.
oOoOoOoOoOo
Aburrición total. No estaba exagerando, lo que estaba experimentando era completamente e irrevocablemente, sin temor a equivocarse: aburrición en su máxima expresión.
Y con facilidad, podía quedarse todo el día a pensar lo mucho de la culpa que se llevaba su amiga pelirroja para que él estuviera así.
Para empezar, había entorpecido sus planes de riesgo y aventura. Un bosque, un lugar cualquiera que fuera bueno para entrenar a ella no le pareció buena idea y tuvo a May de su parte cuando sugirió un lujoso hotel con spa.
"Yo invito" Dijo la pelirroja y en seguida May le dio todo su apoyo.
Se supone que las novias deben estar del lado de sus amados novios. Si, claro.
No había nada que pudiera hacer para detener a las dos féminas. No le quedó otra que resignarse, aunque se arrepintió enseguida cuando descubrió que el famoso hotel no era otro que el Plaza de Blackthorn City... ¡Eso apenas si estaba a unas horas de Almond! Se iría resignado si fuera en un lugar más alejado o al menos una ciudad que no haya visitado en su anterior viaje ¿Pero Blacktorn City? Misty si que estaba siendo bastante estricta en todo ese asunto. Seguro lo hacía porque se sentía mal por desobedecer al profesor Oak, ¡Pero a quien le importaba eso! Habían hecho un trato y aunque en apariencia lo estaba cumpliendo, Ash comenzaba a sospechar que su amiga estaba usando ciertos trucos para no dejarlo simplemente aventurarse, como siempre lo había hecho en viajes pasados.
Porque esa era la única explicación que tenía para que apenas si habían puesto pie en el hotel, Misty sufriera de una repentina enfermedad. Decía sentir mucho dolor en el vientre... Ahora es que se daba cuenta que todo eso bien se pudo tratar de una farsa, sobre todo cuando él sugirió un doctor, ella solo lo tomó por la muñeca.
- No Ash, seguro no es para tanto, pero si no es mucha molestia, ¿Podrías quedarte y hacerme compañía?
¿Y qué se supone que hiciera? No era un monstruo, ni un ser insensible a la dolencia de su mejor amiga, así que se quedó a su lado toda la tarde y hasta muy entrada la noche, viendo reality shows, tratando de hacer imitaciones de los tontos fortachones e incluso de las desafortunadas situaciones de las adolescentes, todo con la única intención de reanimarla un poco.
De acuerdo, tenía que admitir que eso había sido medianamente divertido, aunque no era el tipo de entretenimiento que buscaba; sin importar que la imitación de Misty de una villana de telenovela fuera tan graciosa.
No era suficiente, él era un hombre de acción y necesitaba acción... Muy al contrario de lo que ocurrió al día siguiente.
Ash estaba convencido que Misty estaba más que repuesta y que no debía - ni podía - quedarse en cama una tarde más.
- Esta bien Ash, tienes razón - Por alguna extraña razón que él mismo no entendió esa frase sonaba muy bizarra - Creo que tengo ganas de hacer algo y tengo el plan perfecto - Del bolsillo de su short de jean extrajo un folleto - Sugiero que debemos explotar todas las posibilidades que este hotel tiene para ofrecer, sobre todo porque hoy es ¡Noche de casino! - Gritó emocionada contagiando a May.
- Eso no suena como a mucha diversión - Cuestionó el chico que se mantenía escéptico a todo el concepto - Es solo un hotel, no creo que sea así de emocionante.
- Si lo será - Refutó la pelirroja - Habrá juegos de cartas, un show y cocteles...
- ¡Somos menores de edad! No nos dejaran beber nada que no sea soda.
- De todas formas habrá muchas cosas por hacer, May está conmigo ¿Cierto? - La castaña asintió contenta completamente convencida por Misty - ¿Tu qué dices Ash?
De nueva cuenta se vio obligado a aceptar al imponerse las dos contra él... En realidad tres, Pikachu seguía a Misty a donde sea que ordenara, el muy traidor.
Todo apuntaba a que esa noche... Volvería a hastiarse como los días anteriores porque la famosa Noche de casino se trató en realidad de un montón de ancianitas jugando al bingo y a las cartas. ¿Y May? Sin quejarse, puesto que las venció a todas y se llevó su buen botín.
Para él, solo fueron cuatro horas perdidas de su vida, horas tediosas de verdad, tanto que en cuanto llegaron a su suite entró a su habitación y quedó profundamente dormido, terminando así ese espantoso día.
Ahora, en la tarde del tercer día, las cosas no parecían querer mejorar. Llevaba horas en el lobby, solo sentado, de verdad, horas. Se suponía que saldría con May a dar un paseo por la ciudad. Ya hasta allí había bajado sus expectativas de aventura "un simple paseo" con eso se daba por buen servido y por razones que no alcanzaban su entendimiento no podía hacerlo. Se suponía que May solo se estaba cambiando… hace dos horas.
No quería sonar paranoico, pero comenzaba a sospechar que todo se trataba de una conspiración en su contra. De acuerdo, sabía lo ridículo que todo eso sonaba. Sería mejor si se iba él solo para despejar su mente, seguro así se dejaba de pensar tantas tonterías.
- ¡Espera Ash! – Sus intentos de fuga se veían frustrados una vez más, aunque no era May quien lo llamaba sino Misty - ¿A dónde crees que vas?
Ni cuando niño tenía que dar tantas explicaciones de sus actos. Suspiró sonoramente antes de voltear y encarar a su amiga que últimamente parecía carcelera.
- A dar un paseo, estaba esperando a May, pero ya hace rato de eso, así que...
- ¿Bueno, por qué no la esperas un poco más? Seguro que cuando ella despierte querrá...
- ¡¿Despierte?! ¿Eso quiere decir que duerme?
- Pues así es como funciona el sueño...
- ¡Son las 3 de la tarde! Como es que puede dormir tan temprano?
- ¿Hay gente que hace siesta? - Tal vez la pelirroja intentaba ser graciosa, pero su tono de voz y su extraño gesto resultaron de por más burlones a los ojos de Ash.
- Ok, yo me voy... - Se giró hacia la puerta.
- ¡Espera! - Gritó la chica haciéndolo volver unos cuantos pasos - Yo te acompaño - Ella sonreía esperando que Ash no se molestara con ese cambio de planes, aunque ya no sonrió tanto cuando el chico bufó exasperado.
- Esta bien, - contestó enojado. No le gustaba sentirse controlado, pero tampoco era un cretino... Bueno, trataba de no serlo. - Vamos.
- ¡Un segundo! Solo tengo que tomar algo de mi habitación y regreso, - Gritó un tanto ansiosa, caminando a pasos rápidos a donde había indicado. - ¡No te vayas a marchar sin mí! - Pidió ya al perderse de vista.
Ash solo rodó los ojos y caminó fuera del hotel. Por supuesto que no la iba a dejar, solo quería sentir un poco de aire, ver a la gente pasar o lo que fuera aparte de ese bendito hotel.
- ¡Wow! Que genial Pikachu. - Un chico de aproximadamente su edad, se acercó para admirar al pokemón que descansaba en el hombro de Ash - Parece muy fuerte
- Es porque lo es - Contestó el moreno de manera orgullosa
- Definitivamente, se le nota. - Reafirmó con una sonrisa para después mirar a Ash con extrañeza - ¿Acaso... Eres un entrenador Pokemón?
- ¡Por supuesto! - Contestó entusiasmado como si fuera lo más obvio del mundo, aunque para aquel extraño no resultaba así
- ¡Vaya! No imaginé que hubiera alguno por estos rumbos, por aquí solo suelen haber niños ricos y mimados que vienen a vacacionar - El chiquillo de cabello negro rió ante su ocurrencia sin notar el enojo que provocó su comentario en Ash. - por eso nunca entrego éstos en esta zona - De un maletín extrajo una hoja de papel y se lo extendió al entrenador que en seguida cambió su expresión de molestia a una de curiosidad al momento que pasaba rápidamente la vista por el contenido de ese sencillo anuncio.
- ¿Qué es esto?
- Es una invitación para los torneos de media noche.
- ¿Torneos? - preguntó aun sin entender, el chico solo sonrió.
- Si, nada ilegal o algo por el estilo, solo son peleas amistosas, pero muy intensas que muchos entrenadores que están por la ciudad usan como entrenamiento.
Parecía que siempre que Ash necesitaba algo, ese algo caía justo del cielo y sin duda el torneo era a la medida de lo que venía necesitando. Sonrió para sí.
- Bueno, si te interesa allí esta la dirección de donde se llevarán a cabo esta noche ¡Nos vemos!
Antes que le pudiera preguntar más al respecto, el chico - del cual nunca obtuvo su nombre - ya había trotado unos cuantos metros, pero no lo detuvo porque en ese mismo instante Misty había salido del hotel, llamándolo desde la entrada.
- ¡Ash, te dije que me esperaras!
- ¡Y eso hago!
- Mas te vale, ¿A donde quieres ir... - Preguntó mientras acomodaba a su costado un pequeño bolso, cargando solo lo necesario para un paseo rápido por la ciudad, hasta que su atención fue atraída por el colorido papel en la mano de Ash - ¿Eh, qué es eso?
- ¡¿Esto?! - El entrenador escondió rápidamente la hoja en el bolsillo de su chaleco, sin importarle que se arrugara en el proceso - No es nada, solo propaganda que un chico me dio hace rato... Seguro es algún cupón de descuento... En fin, vamos que se hace tarde.
- Oh... Ok - La pelirroja comenzó a caminar al lado de él olvidando por completo el dichoso folleto.
Al contrario, Ash solo podía pensar en el papel que ahora resguardaba. Si, le había mentido a Misty deliberadamente y estaba seguro que lo que tenía planeado hacer también era deshonesto para con ella, pero no era algo que atacara a su conciencia puesto que no consideraba tan malo... Escabullirse por una noche.
Porque iría a ese torneo, participaría y estaba seguro que ganaría para después regresar sin que nadie se enterara siquiera de su partida.
Era un plan perfecto que no podía fallar.
oOoOoOoOoOo
Los dedos tamborileando al borde del sillón, el pie derecho marcando también el ritmo y los dientes mordisqueando la yema de sus dedos.
En definitiva, Ash estaba nervioso.
Tal vez era solo suerte que ninguna de las dos chicas en la sala notaran su extraño comportamiento o es que realmente parecían estar disfrutando de la película que los tres veían en el lounge de su suite.
Miraba casi cada minuto su reloj, aunque teniendo a May acurrucada sobre él resultaba una tarea más bien difícil. Llevaba su peso corporal de un lado a otro del sillón, desacomodando a la castaña, quien realmente no tomaba la opción de quedarse al otro lado del sofá donde su situación fuera más estable. Al cabo de cinco minutos de constante movimiento, comenzó a hartarse.
- ¿Quieres qué traiga una almohada o algo? - Propuso May para resolver el problema de su novio o así lo pensó al confundir la ansiedad de Ash por incomodidad.
- ¿Qué?
- Bueno, llevas mucho tiempo inquieto.
- Ah eso. No, no necesito nada.
- ¿Seguro? Te ves... Tenso.
Vaya que lo estaba, sobre todo porque deseaba pasar desapercibido hasta el momento de la fase 1 de su plan de escape. Miró hacia al frente en busca de su amiga pelirroja que estaba sentada en el piso cerca de la mesita de centro. Sintió un poco de alivio al notar que ella seguía con la vista puesta en el televisor y aunque solo alcanzaba a distinguir algunas de sus facciones apenas distinguiéndolas de perfil, resultaba obvio que ella no tenía ningún interés en la pequeña charla que mantenía con May.
Bueno, tal vez era el momento adecuado para aprovechar la situación, comenzar con su plan, sobre todo cuando de reojo vio las 11 pm marcado en su pokewatch.
- No, quiero decir, no es nada como para preocuparse pero...
- ¿Qué pasa Ash? - May en seguida tomó su mano, mirándolo directamente - ¿Algo está mal?
- ¡No! solo... Solo me siento un tanto agotado y creo que es mejor si me voy a dormir ahora para reponer fuerzas en la mañana me sentiré mejor. - Soltó su tonta excusa y de manera repentina que apenas si dejaba espacio entre palabra y palabra, terminando casi sin aire.
May parpadeó un par de veces, con sus facciones más relajadas; dado el comportamiento de Ash creyó que se trataba de algo más serio.
- O entonces... ¿Solo quieres dejar de ver la película? - Misty repuso de manera fastidiada sin molestarse para mirar lo que sucedía a sus espaldas - Que conveniente.
"Oh no, oh no, rayos, rayos"
Ash se tensó de nuevo pensando que Misty realmente era mas suspicaz de lo que había imaginado al principio y sin mucho esfuerzo había descubierto sus verdaderas intenciones.
- ¿A... A qué te refieres con eso? - preguntó con tanta naturalidad como le fue posible
- Solo digo, si fuera una de tus películas seguro no te sentirías tan agotado.
Ash suspiró aliviado y dando gracias que las luces estuvieran apagadas evitando que May se diera cuenta de ese detalle.
- Me siento mal y esa es la verdad. Así que, si no te importa...
- ¡Espera! - Volvió a hablar Misty un poco más fuerte, sin siquiera quitar la vista de la película. Hizo una larga pausa, teniendo al par de enamorados atentos a sus próximas palabras. Con mucha lentitud tomó un puñado de palomitas y las comió sin mesura. Al cabo de un rato por fin habló - No, no me importa.
En cualquier otro momento, el cinismo de la pelirroja hubiera provocado una interminable discusión entre ella y Ash, pero él no tenía tiempo para discutir. Así que solo se dirigió a su habitación tomando a Pikachu del suelo, haciendo que éste protestara.
- Oh vamos Pikachu, es hora de dormir. Buenas noches ¡Adiós! – Entró a su habitación cerrando la puerta de un fuerte golpe y colocando el seguro apenas si se halló dentro de ella.
- ¡Pi pika! – El pokemón parecía molesto de que hubiera sido levantado cuando al fin se había acomodado a la perfección sobre la alfombra, pero Ash rápidamente lo silenció.
- ¡Vamos Pikachu! No protestes, tenemos que salir de aquí.
- ¿Pika? – Ash había evitado comentarle el plan maestro a su fiel compañero, por si acaso se le ocurría delatarlo, con eso de que últimamente parecía hacerle más caso a Misty que a él, pero sin duda lo necesitaba en su equipo si es que quería ganar las batallas de media noche.
Apagó la luz para después correr a obscuras hasta el armario. Sin hacer ruido sacó unas cuantas almohadas que colocó debajo de las cobijas de su cama. Finalmente tomó a Pikachu y una pokebola de su cinturón. Con mucho cuidado deslizó la ventana, liberando lo más calladamente a su pokemón que se materializó en la planta baja del hotel, tres pisos abajo.
- ¡Baaay! – Ash en seguida hizo señas a su afectuoso pokemón tipo planta para que no hiciera escandalo y solo lo bajara. A bayleef no le importó acatar la orden, rodeó a su amado entrenador con sus látigos cepa, bajándolo de la ventana sin mayor problema.
- ¡Perfecto! Tenemos que irnos de aquí antes de que nos vean – Sin más regresó a Bayleef a la pokebola; ella no lucía muy contenta por ese trato, pero Ash prometió recompensarla después.
Sin más, comenzó a correr. Era libre, con el tiempo suficiente para llegar a las batallas y nada lo iba a detener… Pero alguien si.
Al dar vuelta en una esquina, por la velocidad que llevaba - además de realmente no prestar atención al camino - sin querer chocó con una persona, una a la que le sacaba considerable altura y fuerza, por lo que terminó dándole un buen golpe.
- ¡Perdona! – El entrenador realmente se preocupó, sobre todo al ver que, quien había arrollado seguía en el suelo, soltando unos cuantos sollozos. – ¿Esta bien te lastimé? ¿Estás… - Se congeló por completo cuando la niña en el suelo levantó un poco el rostro, demostrando con sus profundos ojos azules que ya se habían conocido. – ¿Grace? – Preguntó aun más alarmado al ver que la niña seguía sin responder, pero no solo eso era lo alarmante. Su llanto, era mas intenso, más sentido de lo que percibió aquella vez en el bosque.
Estaba seguro de que no era debido al golpe y que, la razón iba más allá de simples cosas de niños.
- ¡Señor Ash! – la pequeña finalmente encontró su voz, arrojándose a los brazos del joven al que podía considerar un amigo, un aliado y dada su situación, podía ser su salvador - ¡Señor Ash! Ayúdeme… por favor.
- ¿Q.. qué ocurre Grace? ¿Estás bien? – La alejó un poco de si para examinarla con detenimiento. Fuera de unos cuantos raspones, probablemente producto de su reciente caída no tenía nada lo que le dio un alivio casi instantáneo.
- Yo si, es… ¡Es mi abuelo! ¡Él necesita…! ¡Él está…! - la desmesurada cantidad de lagrimas ahogaban sus palabras y solo atinaba a aferrarse fuerte de los brazos de Ash.
- Ey, tranquila, todo estará bien, - comenzó a pasar suavemente su mano sobre los dorados rizos - yo te ayudaré, pero tienes que tratar de calmarte un poco y decirme que pasó ¿De acuerdo? – La niña dejó de llorar de manera desesperada, dejando solo un rastro de leves sollozos. Sabía que Ash tenía razón, él no podría ayudarla a menos que le explicara lo que necesitaba en esos momentos; de no hacerlo quizás no volvería a estar con su abuelo de nuevo.
- ¿Puedes Grace, puedes decirme que pasó? – La niña asintió levemente, separándose de nueva cuenta del chico, intentando recordar lo poco que había visto antes de salir corriendo sin rumbo de la casa donde vivía.
- Lo que pasó fue…
- 23 minutos antes -
La residencia Helder. Hogar del respetado profesor de la universidad local, amado abuelo. A veces se le olvidaba que también había sido un padre. Ahora solo le quedaba Grace, la luz de su vida y en general… única razón que lo mantenía en la ciudad en ese momento.
Desde que escuchara en las noticias el nombre que creyó jamás volvería a escuchar y luego conociera a esa chica castaña, habitando aquella casa… solo auguraba lo que estuvo temiendo toda su vida.
De verdad quería salir corriendo de la ciudad, de no dejarse encontrar, pero ¿Cómo se lo explicaría a Grace? Además podía ser solo paranoia. Si no lo había buscado durante años, si nunca regresó por su familia, entonces lo más probable es que así continuaran las cosas.
Solo bastó una repentina falla de luz para que de nueva cuenta todos sus temores regresaran a él.
Era ridículo, parecía un niño asustándose por la obscuridad, aunque era más bien miedo a la causa de que su casa se encontrara en total penumbras. Salió de la estancia principal, debía asegurarse de que Grace durmiera y que el contratiempo no representara una molestia para la pequeña, pero sus planes murieron antes de que siquiera alcanzara las escaleras.
Una sola habitación estaba iluminada, resultándole bastante lógico que se tratara de su estudio. Aunque no se trataba de la acostumbrada luz blanca de un bombillo común, no, eso era más bien como un resplandor amarillento, casi naranja y solo eso necesitó para saber que siempre tuvo razón: su pánico había sido totalmente justificado. Su hijo por fin había vuelto a casa.
No había caso huir de lo inevitable. Entró al estudio apenas empujando la puerta. Recorrió con la mirada cada rincón, aunque la extraña luz fue la que reveló la ubicación del intruso, acomodado en el sillón que usaba para la lectura, en una de las esquinas de su oficina.
Las esperanzas que aún guardaba de recuperar a su hijo murieron en ese momento, porque el que fuera su pequeño Nick distaba mucho del cruel hombre frente a él.
Sus facciones recias, su mirada sombría… allí no quedaba ni un gramo de humanidad, por más que quisiera convencerse de lo contrario.
- El reconocido Profesor Helder – Su tono burlón también resultaba bastante tétrico – Me honra su presencia.
- Nick, hijo… - No consiguió decir nada más cuando las risas del rubio inundaran el cuarto
- No creas que voy a caer por una cursilería barata.
- No intento engañarte...
- Deja de mentirme, estoy harto de que lo hagas.
- Yo nunca te he mentido – De a poco comenzó a avanzar en dirección a su hijo, como quien se acerca a una bestia que hasta el más mínimo movimiento las puede alterar – Siempre he querido lo mejor para ti, siempre he querido ayudarte…
- Sigues con tus mentiras. – Se levantó del sillón, dejando a un lado la lámpara que emitía ese brillo anaranjado – Sí eso fuera verdad, me hubieras apoyado a mi, tu hijo y no a un extraño.
- Aidan era tu amigo, Nick. ¿Como te atreviste a traicionarlo? ¿Pretendías que no lo ayudara a escapar del destino que le estabas trazando?
- Y se supone que los padres están para apoyar las decisiones que uno tome – De nuevo solo se burlaba de todo. Era claro que no tenía ni el más escaso asomo de arrepentimiento. Seguía acercándose a Rowland que se había plantado en medio del estudio – Supongo que al final por fin supe a quien querías más, si a Aidan o a mí.
- ¡Las cosas no son así Nick! Eres mi hijo y yo siempre te quise
- ¡Basta de mentiras! – Su explosivo carácter sumado a lo que escuchaba y se negaba a creer solo provocó un arranque de ira, tomando al profesos Helder del saco, sacudiéndolo un poco, obligándolo a callar. - ¡Solo dices eso para que…
- ¡Lo digo porque es la verdad!
- ¡Dije que basta! – Volvió a dar un tirón a la tela. Su cuerpo comenzaba a estremecerse al contener toda la rabia y el dolor que experimentaba. – Como te atreves a decir algo como eso, cuando siempre estuviste más al pendiente de 'ese', cuando sentías más orgullo de un extraño, atreviéndote a esconderlo, ¡A esconderle sus secretos!
Rowland abrió los ojos desmesuradamente y solo eso bastó para que se delatara, para que terminara de confirmar lo que Nick ya sabía.
- Pero no importa porque el bastardo que engendró, pagara todas lo que me ha hecho ¡Todo lo que me has hecho tu! – Volvió a apretar con fuerza el saco, acercando su rostro muy cerca de su padre – Y no intentes negarlo, se que Aidan tiene un hijo…
- ¿Abuelo? – La trémula voz de Grace, interrumpió por completo a Nick, quien no pudo dejar pasar la expresión de terror en su padre.
- Ve a tu cuarto Grace. – Como pudo, Rowland pronunció aquellas palabras, sintiendo como el pánico se apoderaba de él. No podía dejar que nada malo le pasara a su pequeña.
- ¿Pasa algo abuelo? ¿Quién es ese hombre?
- Nadie, ve Grace, yo te… contaré una historia más tarde ¡Solo ve!
Nick tenía puesta la mirada en esa niña, algo lo llamaba, resultándole ella demasiado familiar, así que soltó a su padre y camino en dirección a la atemorizada infanta, pero no consiguió acercarse más a Grace, su padre lo había tomado del brazo, dándole oportunidad a la pequeña de correr lejos de allí.
En cualquier otro contexto que su nieta saliera de casa a altas horas de la noche sería una señal de alarma. No en esa ocasión, cuando Rowland escuchó la puerta principal abrirse y los pequeños pasos alejándose de la casa, no pudo más que soltar un suspiro de alivio.
- Sigues protegiéndolo, a él y a toda su familia ¿No es así? – Nick habló con rabia
- ¿De qué hablas?
- Esa niña, significa mucho para ti no ¿Pudiera ser que Aidan no solo tuvo un hijo?
- Has perdido la razón – la obsesión de su hijo lo dejaba perplejo, era tan intensa, tan desmedida que no era capaz de ver lo obvio.
- ¿De verdad? Tal vez no necesite torturar a un chico adolecente para obtener lo que quiero, tal vez esa niña tenga lo que…
- ¡Ella es hija de Susan! – Gritó tratando de regresarle un poco de cordura a Nick. Parecía que había dado resultado, puesto que había desaparecido esa expresión sombría en él – No creo que seas un monstruo capaz de lastimar a su propia sobrina.
…
..
.
- … Yo estaba en mi habitación, no me había dormido así que jugaba y luego… la luz se fue así que salí en busca de abuelo cuando bajé las escaleras había una luz muy rara en el estudio del abuelo entonces entré … vi como un hombre malo estaba… estaba amenazándolo. Quise ayudarlo, pero mi abuelo me ordenó que regresara a mi cuarto, que él me buscaría después… ¡Pero se que ese hombre malo le hará daño! no supe que hacer, por eso salí de casa, quise buscar ayuda… ¡No conozco a nadie, no se que hacer!
Hasta allí alcanzó la madurez de Grace, sin poder resistirlo más, comenzó a llorar de nuevo. Ash solo la abrazó fuerte, ocupándose como lo hiciera momentos atrás de reconfortarla un poco.
- Tranquila, tranquila. No tienes que preocuparte de nada porque yo te ayudaré.
- ¡Pika!
- Tienes razón Pikachu, nosotros la ayudaremos.
- ¿De… de verdad?
- Por supuesto. – Ash se levantó decidido, tomando la mano de Grace – Llévame a tu casa y yo enfrentaré a todos los tipos malos que encuentre. Salvaré a tu abuelo.
oOoOoOoOoOo
Habían pasado solo un par de minutos desde que Ash se encerrara en su cuarto y Misty ya se había fastidiado por completo.
No a causa de su ausencia, mucho menos era que la película no fuera precisamente lo que esperaba, tampoco por la impuesta compañía de May, que dicho sea de paso, no habían estado a solas hace ya bastante tiempo... No claro que no le importaba que May fuera la novia de Ash, esa no era la razón de que en ese momento encontrara a la castaña terriblemente irritante.
Por lo menos eso intentaba racionalizar.
En verdad ese ruidito que hacía con la lengua al tomar de su refresco si resultaba más fuerte que una turbina, su mente no lo veía así solo porque era la coordinadora quien ocupaba la mente de Ash. ¿Cierto? Además ¿A quien le molesta las personas que se comen las uñas? ¡A todo mundo! No es que ella tuviera algo en contra de May...
Bueno, la verdad es que había estado reprimiendo sus celos y su enojo, evitaba a toda costa quedarse sola con la castaña; ahora es que se daba cuenta de lo incómodo que le resultaba su sola presencia. Pero no se podía quedar allí, ignorando el problema, tal vez debía intentar acercarse a ella, ser su amiga porque cierto era que nunca le desagradó la idea de una amistad entre ellas.
Solo tenía que empezar una conversación, sobre el clima, sobre los pokemón, sobre lo que fuera en realidad. Solo tenía que dar ese paso.
- Oye May...
- ¿Misty crees...?
Al parecer la chica tenía algo en mente, aunque Misty dudaba mucho que se tratara de lo mismo, así que decidió dejar su pequeño dilema para después y esperó a que May comenzara a hablar.
- Perdona que te interrumpa, - Se disculpó tímidamente. La pelirroja solo negó con la cabeza, alentándola a que continuara - pero ¿No crees que Ash está muy callado?
- Bueno, está dormido, eso generalmente sucede cuando...
- Si, pero de todas formas, sabes que Ash no es completamente silencioso para dormir - Tenía razón, él de vez en cuando solía roncar o incluso hablar dormido. Aún así, Misty pensó que no había razón para preocuparse.
- Tal vez de verdad estaba cansado - Le sugirió esa opción a May para que terminara por tranquilizarse, pero no lo consiguió.
- No sé... Es que de verdad es raro... Es como si no estuviera allí.
- May, estás exagerando... Él...
"No está en su habitación" Su mente completó la oración y en seguida sintió como una helada sensación recorría su espina dorsal. ¿Cómo había sido tan tonta para caer con las excusas de Ash?
- ¿Misty? ¿Me escuchas? - La mencionada volteó el rostro para encarar a May con una falsa sonrisa.
- Si y de verdad creo que Ash está muy cansado, es mejor que no lo molestemos hasta mañana.
"Si no es que se queda inconsciente por tres días cuando termine con él" Pensó iracunda aunque por fuera seguía mostrando una encantadora sonrisa que terminó por convencer a May.
- Esta bien, creo que tienes razón.
- Disfrutemos la película, ¿Más soda? - Misty no esperó a que le respondiera cuando ya se había levantado con ambos vasos dirigiéndose hacia donde estaba el mini bar.
Dándole la espalda a su acompañante, verificó el radar en su pokewatch por la señal de Ash. Tal vez solo era una loca teoría, tal vez el entrenador si estaba dormido en su cama... O tal vez es que estaba por conocer la verdadera ira de Misty.
Con claridad veía el pequeño punto rojo intermitente, moviéndose lentamente en el mapa de las calles de Blackthorn City.
- Eres hombre muerto, Ketchum - Susurró, apretando los puños.
Al fin se me hizo subir este capitulo que espero les resuelva algunas dudas, espero tener el siguiente en breve, que como podrán ver, si tendrá acción (ahora si). No se que más decir, solo que espero sigan con paciencia esta historia que todavía le falta mucho, muchísimo, así que las cosas se irán desenredando poco a poco. No duden en mandar sus comentarios, criticas, sugerencias, etc. Saben que todo es bienvenido y tomado en cuenta
Canción para este cap Ageless Beauty de Stars
Elphabalii. Y luego te pregunto porqué no te da la Satoshitis XD Gracias por no asesinarme O_O. Creo que en este capitulo se resolvieron un poco las dudas de quien es Grace y su abuelo, en el siguiente se verá más de esta parte de la historia y del pasado de Nick ;). En definitiva Drew haría que May deseche a Ash de inmediato, pero no aparecerá ¿O si?
Nalia. No fue tan gráfico el advanced :P deberían agradecerme eso jajaja, gracias por leer.
SirenaMisty. Si debiera dejarlo y que May lo cuide XD y pues desde el principio supe que en algún punto Ash se iba a escapar XD
Mistyket. Yo te lo dije alguna ves "lee entre lineas" ;) sino de que otra manera te das cuenta que Ash sabe todo de Misty y no sabe nada sobre May :D El misterio sigue (prometí acción en este cap? Ups creo que todavía no había) Ash tiene hormigas en los pantalones XD no se iba a quedar quieto en un solo lugar por mucho tiempo.
May Himemiya. Eeeee no me odias n_n Si es bastante insoportable el advanced, pero espero que lo compensen los pequeños momentos poke (porque si los hay, aunque su odio hacia mi no les deje ver eso) :P
Tibetana. Pues… Misty podría amarrarlo o dejarlo inconsciente porque de otra manera sería muy difícil jajajaja Sobre la cuestión de celos, si es algo que tengo contemplado porque seamos honestos, Ash merece sentir celos, pero todavía falta para eso. Y claro que tomo en cuenta todas las sugerencias ;)
Red20. ¬¬ Odio que no puedo sorprenderte ¬¬ jaja pero en fin, espero que te guste por donde va la historia. Yo también creo que podrían confundir a May como hija de Delia (ojalá lo hicieran XD ) pero Aidan no conoce a la madre … (emm eso me sonó muy familiar XD ) Tal vez Rowland si sepa como es la esposa de Nick? Yo creo que Ash hace las cosas que le gustarían a Misty, eso dice mucho y pues Misty lo ayudaría con lo que sea, aunque sea conseguir regalos para otra U_U. En fin, en algún punto tengo que sorprenderte !Lo haré! :P
Lola S. Austen. Emmm no, no lo sabía pero que genial ! n_n Todo se irá aclarando a su tiempo y espero que lo disfrutes ;)
snow225. jajajaja Heidi XD pero Heidi tiene el pelo negro, aunque el abuelo si es un poco parecido no? y por ese comentario ahora escribiéndolo me imagino al abuelo de Heidi haciendo el papel de Rowland jajaja
