Aquí casual, dejando este nuevo capitulo... ¿Qué? Creyeron que iba a abandonar el fic solo porque no he actualizado en... 2 meses y 18 días n_n' Ok si pasó algo de tiempo, pero ya dije que todos mis fics serán terminados en algún punto jaja, así que aquí está un cap más, un regalo para Misty Ket por ser su cumpleaños YIIIEIII FELICIDADES :D

Bueno ya no los entretengo mas, si es que siguen esta historia todavía, aquí esta el cap. ¡Disfruten!

Capítulo XII. ¡Al Rescate!

Agitación, sudor y adrenalina. Su cuerpo en movimiento, como estaba segura nunca lo había estado. Pero como no correr tan rápido como le fuera posible, cuando Ash estaba quién sabe donde, haciendo... Solo Dios sabe qué. Porque una buena razón debía de tener para salir de esa manera y sin May; siendo Ash, cualquier motivo que se le presentase solo podía significar problemas.

Vuelta a la derecha, después continuó corriendo por un callejón sin ni siquiera molestarse en verificar si era seguro o no, lo único que le interesaba era interceptarlo, porque al parecer, Misty no era la única en correr como maratonista en Blackthorn a esas horas. El punto rojo que indicaba la ubicación del entrenador no dejaba de moverse, pintando una estela por todo el mapa digital. ¿Por qué corría? ¿Hacia dónde? Estuvo quieto por minutos y de pronto dejó de ser solo una señal estática en el radar.

Quería imaginar que escapaba de ella. Oh si, Misty era más peligrosa en ese momento que cualquier maleante o dificultad que Ash pudiera estar enfrentando, ella los mandaría volando con su mazo, porque nadie más se encargaría de su misión: aporrear a Ash Ketchum hasta que viera starmies, hasta dejarlo irreconocible hasta para su madre. Estaba muy cerca de cumplirlo.

Una vuelta más hacia la derecha; si el mapa no le mentía, al final de ese laberinto urbano se toparía con Ash y no le daría oportunidad a escapar.

"Ojalá entrenara tanto como los pokemón" Se lamentó la pelirroja cuando usó su energía restante para aumentar la velocidad y se imaginó que el alumbrado de la calle a la cual estaba a punto de convergir, era más bien la meta de un alocado maratón. Lo mejor es que sabía cual sería su premio, ansiaba ponerle las manos encima al pequeño canalla... Y con ese pensamiento alentándola hizo un último sprint viendo de reojo su pokewatch. Por supuesto que lo alcanzaría... De una manera que él jamás olvidaría.

- ¡Cuidado, señor Ash!

- ¡¿Eh qué?!

- ¡Te tengo!

- ¡Pika!

Un par de gritos, un fuerte golpe en la espalda y una perfecta visión del cielo nocturno fue lo único que percibió el chico convencido que acababa de ser arrollado por un camión.

- ¡Qué demonios pensabas en escaparte de esa manera! ¿eh Ash? - Esa enardecida voz le indicaba que... hubiera salido mejor librado del camión. - ¡Te lo juro que no te mato en este momento solo por que no sabría donde esconder la evidencia!

- Hola Misty. - Fue lo único que se le ocurrió decir sin atreverse a levantarse y enfrentar la furia dragón desatada por la pelirroja - Supongo que te diste cuenta ¿ah?

- ¡Te voy a...!

- ¡Señorita Misty!

La reprimenda fue oportunamente evitada por la pequeña que seguía a Ash y que, afortunadamente no había sufrido daño con la temible tacleada.

Misty enseguida se enfocó en la pequeña niña que ahora se aferraba de su cintura y aún con la obscuridad pudo reconocer esa cabellera rubia. Era la niña del bosque, era Grace.

- ¿Pero cómo…? – Miraba confundida alternadamente en dirección a la pequeña que la abrazaba y después hacia el chico que se había levantado, seguro de que su vida no peligraba siempre y cuando Grace distrajera la atención de Misty. - ¿Qué es lo qué está pasando?

- Mi abuelo, - sollozó la niña levantando su azulada mirada para encontrarse con los ojos de Misty – Él… ¡Él está en peligro! – Misty no estaba segura de entender la situación. Dejó que la niña sollozara en sus brazos, dirigiéndose con desconcierto hacia el entrenador.

- Ash, tu ¿Sabías de esto? ¿Por eso es que saliste de esa manera?

- Bueno… no exactamente – contestó nervioso rascándose la mejilla con su dedo índice. Sabía que iba a ser difícil de explicar la situación y más que eso, estaba seguro que su respuesta no iba agradar para nada a su amiga. – Verás yo… salí porque… porque…

- Déjame adivinar ¿Hacer algo estúpido?

- ¡No es estúpido! ¡Yo solo quería participar en un torneo secreto y…!

- ¡¿Qué tu qué?!

- Eso no importa ya, – Trató de librarse del regaño, aunque la mirada de furia en los ojos aquamarina era realmente obvia y estaba seguro que, de no tener a Grace entre sus brazos, Misty lo estaría ahorcando en esos momentos – Encontré a Grace en el camino, ahora lo único que me interesa es ayudarla.

- ¡Un hombre malo está amenazando a mi abuelo! El señor Ash dijo que iba a ayudarlo y…

- Justo ahora vamos a casa de Grace para enfrentarlo. – Completó el entrenador.

- ¡¿Qué?! – Como lo sospechó desde el inicio: él siempre metiéndose en problemas, al parecer de magnitud más grande cada vez y sin siquiera pensar en las consecuencias. – ¡Ash estás loco! ¡No sabes quien es ese tipo, no sabes en lo que te estás metiendo!

- Lo que sé, es que debo ayudar a Grace.

- ¡Para eso está la policía! – Cargó a la pequeña en sus brazos, pasando tiernamente sus manos por la los dorados cabellos tratando de calmar a la nerviosa infanta – Entiendo que Grace no sepa que hacer en un momento como este, pero tu eres un adulto… o algo por el estilo. Deberías hacer lo correcto: pedir ayuda ¡Y alejarte de los problemas!

- No sé qué te pasa últimamente, antes no hubieras dudado en hacer algo así, ahora todo lo que hago te parece peligroso y actúas tan sobreprotectora que da miedo. Bueno, ¡estás peor que mi madre!

- ¡Es que es peligroso! ¡Qué no lo ves!

- ¡Pues nadie te está pidiendo que tú lo hagas! Eso no me va a detener a de hacer lo correcto. – Casi arrebató a la niña de brazos de Misty, quien seguía mirándolo aterrada. Su actitud tan temerosa comenzaba a molestarlo – Vamos pikachu. Ya perdimos bastante tiempo en tonterías.

- ¡Pero!

- Regresa al hotel Misty, te veré después – Fue lo último que le dijo antes de seguir caminando en la dirección que la niña le había indicado para llegar a su casa.

La mano izquierda de Misty se había quedado en el aire, la misma con la que pretendía detenerlo y que solo se mantuvo sostenida en la nada, lo mismo que sus palabras, atoradas en su garganta sin oportunidad a ser pronunciadas.

Sabía que no había forma de pararlo… nunca. De eso estuvo consciente desde que aceptó la imposible misión de velar por su bienestar, pero lo que le resultó de verdad difícil de soportar en esos momentos, era el notable desprecio que Ash comenzaba a sentir por ella y solo por intentar que no se hiciera ningún daño.

Por un segundo consideró la posibilidad de dejarlo ir, que fuera el héroe como siempre y después regresara al anonimato de su escondite, pero... ¿Si algo salía mal? ¿Si alguien lo viera? ¿Si alguien lo reconociera? No sabía ni a quienes se enfrentaba. Esta organización había sido capaz de mantener alejado al padre de Ash por décadas ya, probablemente porque eran más poderosos de lo que llegaba a imaginar...

Dejó a su mente divagar en ello e imaginar los peores escenarios posibles. Todo el asunto bien podría tratarse de una trampa, podría ser que ya sabían de su existencia y de su identidad, ya solo era cuestión de que él pusiera un pie en esa casa para que todo un escuadrón lo atacara, convirtiéndolo en su prisionero…. Tal vez estaba exagerando un poco, lo único certero es que no podía dejarlo marcharse rumbo al peligro.

Cuando sus ojos lo buscaron ya iba unas cuantas cuadras adelante y de nueva cuenta sus piernas se vieron forzadas a sobrepasar sus límites de resistencia para darle alcance.

- ¡Ash!... ¡Oye Ash!

Escuchó el llamado de su amiga fuerte y claro, aunque decidió ignorarlo, apurando el paso sin importarle que tan pesado estaba resultando cargar a Grace con él.

- ¡Ash escúchame! - Logró detenerlo al posar su mano sobre su hombro, casi demandando que la mirara, lo cual Ash hizo de muy mala gana. - ¿Entiendes que esto puede ser más peligroso de lo que parece? No sabes si hay mas maleantes o tienen armas o...

- Es por eso que debo ir cuanto antes - Habló entre dientes, molesto, mientras abrazaba con mas fuerza a Grace. Las palabras de Misty la habían alterado, haciendo que sus infantiles sollozos se intensificaran. Tenemos que actuar ya, si es que queremos que el abuelo de Grace esté bien.

- Pero...

- Si tienes miedo puedes regresar por donde viniste, no te preocupes por mí, yo me sé cuidar solo, lo he hecho bastante bien sin ti estos últimos años.

La mirada achocolatada había perdido todo rastro de amabilidad mientras eran pronunciadas esas punzantes palabras. ¿Era un reproche acaso?

El entrenador volvió a caminar con rapidez, aunque esta vez Misty apenas si iba un par de pasos atrás, siguiéndolos sin decir nada, solo pensando en que hacer para detenerlo. Sin que Ash lo notara, vio el mapa en su pokewatch solo para darse cuenta que se estaban adentrando en una zona residencial. Había un espacio amplio por el que tenían que cruzar antes de llegar hasta las casas. No tardó en darse cuenta que ese espacio era un parque recreativo. Hileras de bancas a lo largo de bien acondicionadas áreas verdes.

Suspiró resignada al darse cuenta que la única forma de evitar una catástrofe era usar su plan alternativo, ese que usó con May hace no más de unos minutos y que esperaba no tener que emplear con Ash, sobre todo porque sabía perfecto lo molesto que iba a estar con ella después.

Iban a la mitad del parque, era el momento idóneo si es que quería que resultase su bien ensayado plan.

"Ahora o nunca Misty, no lo pienses mucho, no dejes que se de cuenta que estás actuando" Se dio ánimos antes de avanzar a grandes zancadas para plantarse frente al chico y detener su andar.

- Oye Ash, ¿No crees que...?

- No estoy cometiendo ninguna locura si eso es lo que ibas a decir...

- ¡No! No se trata de eso, es solo que… si vamos a hacer esto - Ash parecía sorprendido, aunque complacido ante esa frase - Creo que necesitamos un plan, ¿No crees?

- Mmm… No lo había pensado.

"Que raro" Se imaginó diciéndole aquello de forma sarcástica, pero se reservó su comentario, mientras Ash analizaba esa posibilidad.

- No creo necesitarlo, es decir, siempre me guío por mi instinto y todo sale bien.

- Lo sé, - comentó lo mas calmada posible, aunque por dentro quería golpearle su terca cabezota - Pero piensa que no es tu bienestar el que está en riesgo. - Con los ojos señaló a la niña en sus brazos. Por más que quisiera negarlo, Ash sabía que lo mejor para todos era planear sus actos si quería rescatar ileso al señor en cuestión.

- Esta bien, podemos hacer un plan. ¿Qué propones?

- Eeee… creo que debemos discutir esto a solas, no es necesario que ella se altere de más. – Giró los ojos refiriéndose a la niña resguardada en el regazo de Ash. La tomó con delicadeza hasta sentarla en una de las bancas - Espera aquí Grace, tenemos que resolver unos asuntos Ash y yo.. después iremos a tu casa, ¿de acuerdo?

La niña asintió y en ese momento Misty sabía que se iba ir al infierno por mentirle de esa manera a una criatura inocente. Le revolvió un poco sus rubios cabellos para después dirigirse a una zona un tanto apartada, lo suficiente para que Grace no se viera afectada por lo que estaba apunto de hacer.

En medio de unos cuantos árboles, la noche parecía tranquila e inclusive hermosa. Aunque cualquier observación pasó desapercibida por los adolecentes, Misty solo podía distinguir su propio nerviosismo cuando Ash, acompañado del Pikachu en su hombro, la miraban expectantes.

- Y bien, ¿qué tienes en mente?

Era momento de actuar, eso es lo que tenía en mente. Dio gracias a Arceus que sus hermanas se empeñaran en incluirla en los espectáculos del gimnasio o de otra manera no tendría el entrenamiento necesario para el pequeño engaño que estaba por realizar.

- Si bueno verás… ¡Ah ya! ¿Supongo que traes pokemón contigo?

- Pues si, aparte de Pikachu, tengo a bayleef, ella podría...

"Hacerlo hablar de pokemón, eso siempre funciona" Estaba nerviosa, se acercaba el momento de mostrar sus dotes como actriz.

- … O también infernape, creo que tiene el poder suficiente para derrotar a cualquiera.

- ¡Espera Ash! - Repentinamente se lanzó sobre el muchacho posando una de sus blancas manos sobre su boca y la otra en su pecho. - ¿No escuchaste algo? - Siguiendo con su actuación, miró hacia sus espaldas, luego hacia los arboles que perdían su forma al ser cubiertos por el manto de la noche - Creo que hay algo allí.

- Yo no escuché nada.

- ¿Pika?

- ¡Sssshhhh! - Aferró más la mano que tenía sobre el pecho de Ash y acercó todo su cuerpo hacía él, como si de pronto fuera invadida por un gran miedo.

- Definitivamente escuché algo, creo que debemos… ver de que se trata.

Misty continuó con su papel, manteniendo la vista sorprendida, sus manos aferradas con fuerza a la ropa del muchacho que, no se había creído esa historia del todo, no había escuchado nada extraño, pero no se atrevía a dudar de las advertencias de su amiga.

- No creo que sea nada Mist, así que solo…

- ¡Espera! Solo verificaré que todo esté en orden, definitivamente escuché algo en esa dirección. – señaló una arboleda de la cual no se podía distinguir nada más que las sombras de algunas ramas, apenas mecidas por un ligero viento. Dio dos pasos cuando el chico haló de su brazo deteniéndola.

- Yo lo haré, igual puede que no sea nada, pero más vale ser cautelosos.

Así como alguna vez había utilizado el gran orgullo del chico para engañarlo, ahora se aprovechaba de su inocencia y de ese perpetuo instinto de proteger a sus amigos. No estaba feliz por ello, aun cuando su plan marchaba tal cual lo había anticipado.

Ash caminaba cautelosamente y ella se había quedado atrás de él, sujetando su brazo, segura, bajo la protección que el chico intentaba proporcionarle ante el peligro que ella misma se inventó. Dieron unos pasos más. Cuando tuvo su arma preparada para ser usada, Misty se soltó de golpe.

- ¡Ash, Cuidado!

- ¿Ah?

Ash volteó al momento de escuchar la advertencia de su amiga para encontrarse con varias cosas desconcertantes: Vagamente notó un paño multicolor que cubría gran parte del rostro de la pelirroja, sobre todo su nariz y boca, pero sobre todo, estaba muy consciente de la nube amarillenta que flotaba alrededor suyo y que, conforme iba perdiendo su densidad, su cuerpo se sentía más pesado y se le dificultaba mantener los ojos abiertos. Un ángulo totalmente erróneo de las piernas de la pelirroja, fue la última cosa que pudo percibir, como si la observara de costado, después, solo cayó en la total inconsciencia sin que pudiera hacer algo para oponerse a ello.

Misty se dejó caer sobre sus rodillas soltando la pequeña lata que sostenía en su mano y que irremediablemente rodó alejándose de ella.

Cuando salieron de Almond había adquirido ese somnífero, sintiéndose incluso tonta por pensar que necesitaría algo como eso, ahora es que se daba cuenta que su instinto inicial había sido acertado, pues solo inconsciente, Ash iba a desistir de sus locuras. Suspiró aliviada al ver que él estaba totalmente fuera de combate, porque no hubiera tenido otra oportunidad así, había usado parte del somnífero en May, cuando dejó el hotel para buscarlo.

Ahora solo quedaba hacerse cargo del asunto de Grace. Podría llamar a la policía, asegurarse de que la ayudaran. Entendía que estaba siendo un poco egoísta al preocuparse solo de sus propios asuntos, mas específicamente, preocupándose solo de Ash y no del bienestar de otros como Grace y su abuelo, pero tenía que actuar de manera más prudente y discreta.

Se animó el saber que por lo menos ahora, tenía el control de la situación...

- ¡Pika!

La conocida exclamación en la voz alarmada de su amarillo amigo, le indicó que no todo estaba resuelto. En seguida se acercó al cuerpo inconsciente de Ash, buscando cerca de éste al pokemón eléctrico. Pikachu estaba en el hombro de Ash cuando usó el somnífero, él también debió de verse afectado, también debería de estar allí, dormido, pero no lo encontró por ninguna parte.

- ¡Pi Pika! - La cercanía de la voz acompañada del sonido de hojas le indicó donde estaba él, Giró rápido su cabeza para hallarlo justo sobre de ella colgado de una rama del árbol más cercano.

¡No podía ser! Se había escapado del somnífero, además de eso había visto de donde había provenido el ataque, había descubierto la trampa puesta por la propia Misty. De un salto, Pikachu bajó del árbol para enfrentar a la entrenadora que estaba estupefacta, su piel se notaba más blanca de lo normal al encontrarse ante la mirada inquisitiva del pokemón.

¿Qué se supone que le dijera ahora? "Ey Pikachu, yo no le quiero hacer daño a Ash, al contrario, lo estoy protegiendo de un grupo de maleantes que quieren su sangre". No, definitivamente no podría decirle la verdad porque si bien, Pikachu la estimaba e incluso de vez en cuando él la obedecía, eso no ensombrecía el hecho de que Ash era su entrenador al que le tenía lealtad absoluta. Pikachu tarde o temprano terminaría revelándole el gran peligro que corría.

Pero si no podía utilizar la verdad a su favor, ¿qué se supone que diría para zafarse de este nuevo embrollo?

- ¡Pi Pika pi chu!

- Que… ¿por qué lo hice? - Había pasado tanto tiempo viendo como Ash se comunicaba con su pokemon que sin proponérselo, ella ya había aprendido a entenderle - Eeee ... Lo que pasa... Es que no te lo puedo decir, pero tu sabes que yo no lo haría por lastimar a Ash, ¿cierto, Pikachu?

- ¡pikachu pika, pika!

- ¿Qué? ¿Desconfías de mí?

- Pikapi pika pikachu pika pika pikachu pika pika pipipi

- Es verdad... Yo no quería que fuera a rescatar al abuelo de Grace, ¡pero te juro que tengo un buen motivo!

- pikachu pika pika cha pi pika chu

- ¡Ya! ¡No preguntes! ¡No te lo puedo decir!

- pi pi pikachu pikapi pika pikachu pika pika pikachu pika

- ¿Dices que no te importa lo que le pase a Ash? ... Solo importa... Ayudar a Grace... Alguien tiene que ayudar a Grace... ¡Espera! ¿No estarás pretendiendo que yo haga las locuras que haría el idiota de tu entrenador?

- ¡Pika!

- ¡¿Qué?! No, na ah, me niego, ¡son locuras! Yo no voy a ir en una misión suicida.

- ¡pika pika cha pika pika chu! ¡chu pika pikachu pi pika!

- ¡Ir a la policía! ¿Cómo que tenía pensado hacer? Lo correcto, lo que desde un principio tu debiste de haber sugerido al loco éste... No… espera, espera, Pikachu, ¿Por qué cargas energía? ¿Qué tienes pensado hacer?

- ¡Pikaaaaa!

- No, no, no Pikachu por favor espera ¡No lo vayas a despertar!

- ¡Pikaaaaaa!

- ¡No! por favor... Te lo ruego, haré lo que pidas ¡solo no despiertes a Ash!

Apenas terminó de hablar y el pokemón deshizo su ataque sonriendo maléficamente. Sin que se diera cuenta, Misty había sido chantajeada por él, porque no tuvo ni que preguntar y ya sabía exactamente lo que el ratón eléctrico quería de ella.

- Esta bien, ayudaré a Grace de la forma en que lo haría este idiota, con la única condición de que no le digas que yo fui quien lo atacó. ¿Tenemos un trato Pikachu? - El pokemón asintió emitiendo un último y en extremo alegre Pika, para después correr hasta donde habían dejado a Grace. Demasiado tiempo había sido desperdiciado ya y no se podían dar el lujo de dejarlo correr sin actuar.

Sin mucho animo de seguir a su amigo pokemon, Misty se levantó al momento que desprendía una pokebola de su cinturón. Siempre supo que terminaría ocupando la ayuda de sus fieles acompañantes y por eso es que había cargado por lo menos con un par antes de dejar el hotel.

- Marril - Llamó al pokemon que acababa de aparecer frente a ella, éste le respondió alegre – marril, necesito que me hagas un favor y cuides de Ash hasta que yo regrese, ¿de acuerdo?

El ratón acuático volteó hacia su espaldas para encontrarse con el inconsciente entrenador. En seguida se volvió para reprocharle a Misty.

Desde lo ocurrido en New Bark y viendo lo mal que habían puesto al joven sus pequeñas travesuras, estaba en desacuerdo con jugarle más bromas. Entendía porqué tenía que hacerlo, aun así, ya no estaba con disposición de participar en más engaños.

- No empieces tu también, sabes perfecto porque tengo que mantenerlo a salvo, además, ¡ésta vez no tienes que hacer nada, solo vigilarlo! - Misty señaló al joven que se encontraba mas que ausente a la conversación y la cual giraba en torno a él. Marril solo siguió dedicándole una mirada de reproche, pero se posicionó junto a Ash, dispuesto a acatar la orden de su entrenadora – Bien, regresaré lo más pronto posible, tu no hagas nada solo... quédate allí... Aunque si se despierta tendrás que noquearlo de nuevo.

- ¡Marril!

- ¡Ya, ya! Seguro no tienes que recurrir a eso.

Misty miró su reloj, apenas si habían transcurrido quince minutos desde que dejara el hotel y ya sentía que había pasado la noche entera, pero ésta apenas empezaba.

- ¡Pika!

- ¿Señorita Misty? ¿Señor Ash?

Solo faltaba explicarle a Grace que solo ella la ayudaría con su problema, pero eso lo podría hacer de camino a la residencia de la cual huyó la pequeña.

Una última mirada a Ash, fue todo el impulso que necesitó para la hazaña que estaba por realizar. Siempre todo era por él, lo reconociera o no.

oOoOoOoOoOo

Rowland retrocedió alejándose de su hijo, dejado de ejercer presión en su brazo para darle momento de procesar la recién noticia.

En definitiva, la última frase lo detuvo. La imagen de la pequeña niña atemorizada, era demasiado similar a la que tenía en sus recuerdos sobre su hermana. El cabello, los ojos, la claridad de su piel... Casi era idéntica a la última vez que la había visto, excepto por la expresión. Esta pequeña lo miró con terror, a diferencia de Susan, ella lo había despedido con una cándida sonrisa. Su hermana siempre fue de las pocas personas en quien pudo reconocer algo parecido a un cariño verdadero, aunque esa no fue razón suficiente para desistir en su sed de poder que después se convirtió en una búsqueda insaciable por la venganza.

- Por lo menos, a Susan si la supiste querer como hija - Dijo con amargura. Parecía que todos podían tener el amor incondicional de su padre. Todos, menos él - Que por lo menos uno de tus hijos lo tuviera, ya es algo increíble.
- Eso no...
- Aunque claro, Susan nuca tuvo que enorgullecerte para que la quisieras.
- Nick, yo...
- Y tampoco tuvo que competir con alguien mejor que ella para conseguirlo.

Rowland se sentía abatido, abrumado. Parecía que no existían palabras ni hechos que calmaran la obscuridad que había invadido el corazón de su hijo desde hace ya muchos años. Había odio en él, la ira lo dominaba y desconfiaba de todo.

- ¿Dónde está? Quiero saberlo.
- Ya te lo dije, no sé donde está Aidan.
- No hablaba de él - Debía reconocer que hasta él mismo se sorprendió, porque era la primera vez en mucho tiempo que no se interesaba en su ex amigo y enfocaba su atención en alguien más. – Susan. - Dijo con más suavidad en la voz a la que estuvo utilizando con su padre anteriormente - Quiero saber donde está... quiero hablar con ella.

Allí iba la última esperanza de recuperar a su hijo. Susan, su bella hija, la nobleza de su espíritu pudo haber curado la loca mente de Nick... Lástima que eso jamás sucedería.

- Me temo que no podrás. - Apretó con fuerza el respaldo de la silla que había frente a él. - Susan murió al dar a luz. No tenía ni diecisiete años y sabes que siempre fue una niña delicada de salud... Su cuerpo simplemente no lo resistió.

Aún con la obscuridad y traspasando las murallas de frialdad, la pena se reflejó en el manto azulado de la mirada de Nick. Por un breve segundo lloró sin lágrimas la pérdida de su hermana.

- Es una verdadera lástima, solo espero que... No estés usando su muerte para proteger a los hijos de Aidan y que esa chiquilla no sea realmente...

- ¡Puedes verificar los registros! - Gritó exasperado al darse cuenta que la paranoia se había apoderado de su hijo una vez más - Puedes hacer cualquier tipo de investigación, puedes analizar su ADN para que compruebes por ti mismo, que Grace es parte de ti. Que su sangre y la tuya, son lo mismo.
- Bueno, - Levantó el rostro con una mueca siniestra bien plantada en la boca - No es alguien con mi misma sangre lo que me interesa, sino la de ese maldito. Es por lo único que vine hoy aquí.
- Yo no sé donde está, ¡No sé cuantas veces te lo tengo que repetir!
- Tal vez sea verdad...
- Es la verdad.
- Pero lo creas o no, podría encontrarlo si me brindas un poco de ayuda.
- Estás fuera de ti hijo, tu nunca fuiste una mala persona, tu...
- Yo solo era un inútil ante tus ojos, una desgracia, una vergüenza ¡Me harté de ser solo la sombra de la grandeza de Aidan! ¿Y sabes qué? Ahora tengo poder, ¡tengo respeto de las personas que me rodean! Soy superior a ese idiota y cuando lo encuentre, cuando haga pedazos todo lo que se ha empeñado en proteger, ¡se lo demostraré!

Rowland sentía una fuerte punzada en su pecho al escuchar las palabras pronunciadas por su hijo, sus ojos ardían intentando contener las lágrimas que amargaban su interior y que demostraban lo mucho que le lastimaba darse cuenta que ya no quedaba nada de la nobleza que recordaba haberle visto de niño. No, ahora solo veía un monstruo, uno que el había ayudado a crear.

Aunque no se arrepentía por haberle tenido cariño a un extraño, a ese joven brillante, a ese que demostraba una verdadera vocación por las ciencias, por los pokemón... A ese que había conocido gracias a su hijo.

Tampoco se arrepentía el haberlo apoyado ni ayudado a escapar cuando se convirtió en un fugitivo, nuevamente a causa de Nick, pero... Tal vez debió de hacer las cosas diferentes aquel día y más allá de eso, debió demostrarle el verdadero camino a su hijo, el camino al éxito, sobre todo haciéndole hincapié que de conseguirlo o no, poco importaba siempre y cuando encontrara amor en su vida. Fueron lecciones que debió impartible y probablemente ya no hacía ninguna diferencia, pero no podía simplemente quedarse callado ante la impiedad plasmada en las palabras de Nick.

- Si de verdad quisieras respeto, no harías todas las canalladas que sigues cometiendo.
- ¿Qué dices? - la afirmación de su padre le pareció por demás risible - Si solo así lo he conseguido.
- No Nick, te equivocas, lo único que has logrado es infundir temor y eso solo genera más desprecio hacia ti. El verdadero respeto llega de la admiración y si ésta es forzada, el respeto simplemente es una ilusión.
- ¡Cállate!
- Te molestas porque sabes que tengo razón.
- No la tienes, además, yo no pedí tus estúpidos consejos, ¡ya no necesito un padre!

Sus ojos se desorbitaban y su pecho se movía violentamente. Era claro que estaba más que dañado, era inestable y una amenaza constante. Rowland era un hombre lo suficientemente inteligente como para entender que de una u otra forma su vida peligraba. Nick no se detendría solo porque estaba hablando con su padre.

oOoO

Desde el jardín principal, Misty tenía perfecta visión de la gran casa donde la niña había indicado que vivía. Una construcción de estructura clásica y muy grande. Eso fue lo único que pudo percibir puesto que solo distinguía los contornos delimitados como un negativo, debido a la pesadez de esa noche sin luna ni de ninguna otra emisión de luz que indicara alguna presencia en la casa... excepto la tintineante luz proveniente de un ventanal en la planta baja.

- ¡Es allí! ¡Allí estaba abuelo, es su estudio! - Gritó desesperada la niña, señalando con su índice el mismo lugar del que emanaba el fulgor naranja.

- Sshhh...- La silenció Misty. - No deben vernos. - Tomó la mano de la niña y se acercó con sigilo hacia la ventana. Apenas si distinguió dos siluetas, dos hombres que se encontraban a una distancia considerable uno del otro. Parecía que estaban solo... ¿Hablando? Sin duda le pareció extraño.

Después de estudiar un rato las sombras, pudo distinguir al abuelo de Grace. Aunque lo vio una vez por breves minutos, podía asegurar que el más alto de los dos dentro de la sala era el hombre que cuidaba de la rubia niña.

Caminaron hasta resguardarse por una hilera de arbustos que delineaban la división del patio con el camino. Sentía que se encontraban demasiado cerca, pero no encontró un mejor lugar para dejar a Grace.

- Voy por tu abuelo Grace, no te muevas de aquí hasta que yo vuelva por ti, ¿de acuerdo? - La niña asintió demostrando todo el valor que tenía y la determinación de seguir esa simple orden. Misty sonrió antes de dirigirse a su amigo roedor - Pikachu, quédate a cuidarla.
- ¡Pi Pika pi chu! - el reproche en voz de Pikachu no se hizo esperar, aunque lo hiciera en susurros para no alertar a los hombres dentro de la casa.
- Ey, dije que yo resolvería este problema, el trato no incluía que tu participaras.
- ¡Pika!
- Tal vez sea injusto, pero así son las cosas, tu única misión es proteger a Grace. ¿Entendido?
- Pika. - Sin mas remedio, aceptó molesto las condiciones de Misty.

"De tal entrenador..."Pensó divertida la pelirroja al notar el ceño fruncido en el ratón, producto de la frustración que le producía el no desempeñar una parte mas activa en el rescate. En cambio, para Misty si era momento de actuar.

Solo necesitaba de algo más antes de entrar. Desprendió una de sus pokebolas de su cinturón, haciéndola más grande.

- Es el momento de que rinda frutos todo tu entrenamiento, querido amigo. - Susurró al artefacto redondo en su mano, para después salir de su escondite hacia el ventanal con su mirada decidida y el corazón latiéndole con fiereza...

oOoO

- ¿Entonces a qué viniste? Si creyeras que yo sé del paradero de Aidan, pudiste hecho en cualquier momento, no dieciséis años después.
- ¿Es que no te lo dije? Porque recuerdo vagamente decirte que estoy muy consciente de la existencia de su hijo. Ahora lo quiero a él.
- Tampoco sé nada.
- Es probable, aunque estoy seguro que en alguna parte de esta casa se encuentra la clave para localizarlo - caminó hasta un estante, tomando un libro y ojeándolo para después tirarlo al piso. Tomó otro más de la repisa e hizo el mismo procedimiento.

- ¡Yo no tengo nada!
- ¿En serio? Ni siquiera... ¿Recuerdos? Porque yo si tengo algunos y sin duda me acuerdo que, - Volvió a tomar otro libro, pasando las páginas rápidamente para después tirarlo al suelo - Cuando leías separabas las páginas... Con fotografías. Siempre las dejabas allí, ¡Ah! ¡Aquí hay una! Es Susan, ¿o es Grace? Tienes razón, si se parecen mucho... Me pregunto si en uno de estos libros... Habrá alguna de tu adorado Aidan.
- ¿Qué? ¿Eso es lo que quieres? Pero, ¿por qué?

Siguió tirando los libros sin contestar a su pregunta. Sentía que no tardaría mucho en dar con alguna.

- ¿Sabes las cosas increíbles que se puede hacer hoy en día con la tecnología adecuada? Una simple fotografía me podría señalar cual de todos los miles de entrenadores que existen, podría ser el chico indicado... el que ando buscando, aunque nunca lo haya visto.
- ¡¿Qué?! - Rowland se sorprendió por escuchar el plan de Nick, era algo que nunca se le ocurrió que pudiera pasar y empezó a temer, sobre todo porque si Nick continuaba husmeando... Tarde o temprano daría con lo que buscaba.

- No tengo nada como eso allí, así que...
- Pero lo tienes, ¿cierto? - Volteó sonriendo con saña hacia su padre. Con esa simple frase se había delatado, Rowland si tenía lo que quería. - Blake estaba en lo correcto, tus sentimentalismos baratos me acercarán a mi objetivo.
- Yo no te daré nada. - Dijo con firmeza
- No importa que tenga que derribar esta casa, lo encontraré, no te preocupes y tu solo verás como es que me ayudaste a encontrar al pequeño bastardo - Se burló con cinismo. Su padre apenas si contenía su ira, su impotencia y su dolor.

- No te lo voy a permitir, tendrás que acabar conmigo primero.
- ¿De verdad estás ofreciendo tu vida por un extraño?
- Ese extraño supo ser mas hijo que tu, tal vez yo no fui un gran padre, ¡pero tu dejaste de ser mi hijo hace mucho tiempo!

Nick azotó el ultimo libro y a grandes zancadas llegó hasta su progenitor. Enseguida sus manos se volvieron a posar sobre él, pero ésta vez no buscaron las solapas del saco, sino su cuello, estrujándolo con fuerza. Rowland intentó detenerlo sin mucho éxito, la privación de aire estaba drenando sus fuerzas con cada segundo que pasaba.

- Creo que las cosas tenían que terminar así, ¿no viejo? Si tu no me estorbas ya nada me impedirá que...

¡PUUUUUUMMM!

Un estruendo y el sonido del vidrio haciéndose añicos fue la única advertencia de la oleada espesa y de color café que entró por la ventana; de la fuerza que llevaba, tumbó a los dos hombres en partes alejadas de la sala.

Para Nick, esa intervención representaba un obstáculo en sus planes.

Para Rowland, el ataque fue su salvación. Su respiración se había vuelto violenta cuando el aire por fin pudo entrar en sus pulmones. El estar cubierto de lodo e incluso el impacto que recibió en su hombro al haber chocado con uno de los sillones, entonces no le pareció tan malo.

- ¡Qué demo...! - El rubio enfurecido no pudo concretar su rabieta cuando otro ataque similar lo volvió a arrastrar, esta vez solo a él, estampándolo de lleno contra el librero en el que antes había estado curioseando.

- ¿Qué está pasando? - Rowland también parecía desconcertado por lo ocurrido, aunque parecía favorecerlo, pero, ¿por qué? ¿quién lo ayudaba?
- ¡Vamos! - Las respuestas llegaron en forma de un tirón a su brazo izquierdo y un grito agudo de quien suponía había hecho tan elaborada entrada a su casa. Tremenda sorpresa se llevó cuando reconoció que la intrusa era solo una chiquilla pelirroja pareciéndole un poco familiar ¿La conocía de algún lugar? - Tenemos que salir de aquí, ¡no tenemos mucho tiempo!
- ¡No! - Sintió desesperación al darse cuenta de la complicada tarea que tenía ahora por delante, sintiendo que aquella niña había sido enviada por el mismo destino para asegurarse de que la cumpliera. - ¡No puedo irme!
- ¡Pero señor!
- Señorita, por favor ¡es importante que no deje salir a ese hombre de aquí!
- ¡¿Qué cosa?!

Muy a pesar de su edad, Rowland salió tan rápido como le permitió la superficie lodosa que antes era el fino piso de caoba de su estudio, sin siquiera esperar a que la chica acatara su orden o no.

- ¡Aaaaahhhh! - furioso, Nick se levantó del piso limpiándose el rostro, descubriendo esos penetrantes ojos azules, listo para aniquilar a quien haya realizado tan burda acción - Te voy a...

El impacto de encontrarse cara a cara fue demasiado para ambas partes, Misty lo reconoció enseguida, aun con la extraña luz naranja, aunque estuviera cubierto de agua lodosa y como no reconocer al hombre que constantemente amenazaba la vida de Ash.

Nick Helder, no era nadie más que él y lo tenía justo en frente.


Y si, siempre digo que pronto habrá acción y siempre la retraso un poquito. Bueno pues en el próximo es súper seguro que habrá. Les prometo que no tendrás que esperar otros dos meses (espero nunca volverme a atrasar tanto con las actualizaciones) El capitulo 13 estará dentro de muy muy poco ¿Qué tanto? en 10 días exactamente, así que no me maten O_O

Canción que inspiró este capitulo Kids de MGMT

Misty Ket. La chica del cumpleaños! Felicidades! Hay tanto que tengo que agradecerte y tanto que me gustaría haber hecho para festejar este día, espero que con un poco de mis escritos sea suficiente... por ahora, Mil felicidades, sé que un año más de vida suena a como que estás envejeciendo, pero dicen por allí "Es mejor cumplir años que no cumplirlos" y sobre todo asegúrate de vivirlo al máximo ;). Terminada la felicitación... perdón porque las escenas de acción me tomen tanto tiempo para llegar a ellas, ¡pero en el próximo si habrá! Ahora si. Sobre el odio de Nick... que te puedo decir, no tengo planeado (hasta el momento) profundizar en las razones, la verdad es que pensaba en la película de Los Miserables, Si Javert persigue por toda la vida a Jean Valjean por menos de lo que estoy poniendo... XD anyway, sé que no has visto nada de los miserables pero ese fue mi razonamiento al respecto. Y si, amo a Grace, sobre todo porque es pokeshipper :)

Naliaseleniti. Si, algunas dudas se han esclarecido en estos caps y Susan pudo ser más importante solo que murió O_O que mala soy jaja. Y tienes razón sobre Ash y May, eso no es amor definitivamente. Ya se verá si Misty se conquista a otro chico o solo espera por el idiota de Ash jajaja.

Sakura kunoichi no power. No sé si te imaginabas q Misty pudiera hacer algo así XD y como podrás ver Ash no se enfrentara a Nick en esta ocasión.

SirenaMisty. A como van las cosas seguro es Misty quien termina matando a Ash jajaja

SkyBlueRose. Definitivamente Misty es mas dañina para la salud de Ash jaja

Tibetana. ¿Quién dijo que Ash podría ser el héroe? Por Ahora no habrá un Ash héroe ¿y un Ash celoso? Mmmmm...

Guest. Perdón por tardar tanto en continuarlo n_n'

Red'n'Yellow. Bueno muchas veces aciertas en tus predicciones, hay una que si sucederá aunque ya no en este cap sino hasta el siguiente, así que tendrás que esperar un poco más para ver en cual acertaste ;) La verdad es que al principio no tenía planeado hacer a Aidan y Nick taaan amigos, fue algo que de repente noté que se podría dar y quedar bien en la trama, porque como bien lo dices, le da mas peso a la historia.

Elphie. Creo que si me he esforzado un poco en hacer a Nick un buen personaje y uno muy creíble y me da gusto ver que lo he conseguido y que lo disfrutes... aunque sea un hombre malo jaja. Y sobre tu pregunta... yo tampoco sé que gen trae mal Ash que salió tan atarantado XD. No creo que personajes como Gary, Tracey, etc etc etc aparezcan en el fic porque finalmente se están "escondiendo" y no pueden dar indicación tan fácil sobre su paradero a todos los que conocen. Además que estorbarían un poco con la dinámica de la historia :/

Suki90. Yo sé que todos queremos mas Poke, pero iba a ser un poco difícil dado que Ash quedó inconsciente en este cap :P para mas adelante será ;)