HOOOOLA De nuevo, disculpen la larga espera, de verdad estoy tratando de ponerme al corriente con todos los pendientes y espero que no vulva a ausentarme por tantos meses... no sé que tanto sigan esta historia, pero sea como sea trataré de continuarla hasta concluirla... que para eso si falta un rato, así que... un poquito de paciencia. En fin espero que les guste este capitulo :)
Capítulo XVII. Sentimientos Falsos, Sufrimiento Verdadero
Mirada de frente, de perfil. Un vistazo minucioso a su rostro y otro más a los diversos detalles de su vestuario.
Suspiró.
La verdad es que nunca se había considerado como una chica vanidosa ¿Le gustaba verse linda de vez en cuando? Seguro, igual que a cualquiera, pero nunca al grado de estudiar tan cuidadosamente hasta la más insignificante fracción en ella.
Ni que hablar de su elección de vestimenta. Ya tenía un perfecto disfraz para la competencia, uno que en si ya era lo suficientemente bueno, incluso se podría decir que hasta sexy, entonces… ¿Por qué buscar algo nuevo? Por no mencionar tan… decadente. A quien quería engañar, era un intento desesperado, no había otra forma de llamarlo. Desesperación por llamar la atención, por ser el centro de todas las miradas, aunque solo estaba interesada en una en particular. Vaya que se sentía un poco tonta ahora que todo estaba montado.
Tal vez estaba a tiempo de echar todo su plan para atrás, ella podría regresar aquel disfraz, usar lo que tenía pensado desde el principio y solo enfocarse en la competencia, en ganar el listón, olvidarse de él ¿A quién le importaba que estuviera tan enfocado en otra chica? Una que en teoría era su amiga, su compañera de viaje y que hasta donde sabía, era tan libre de pasar tiempo con aquel chico. Vaya que si se estaba comportando como una niñata, ni siquiera podía pensar libremente en su nombre, parecía que hasta para su inconsciente quedaba muy claro que se había convertido en un tema prohibido.
Y de todas formas seguía allí, de pie frente al enorme espejo, admirando la buena arma que resultaba su apariencia, mientras que la pregunta seguía siendo ¿Se decidiría a usarla?
Unos pasos apenas reconocibles por el pasillo alfombrado se movían en su dirección, un leve crujido de la cerradura abriéndose la obligaron a correr con rapidez a pesar de la crinolina y las diversas capaz de tela que pudieran entorpecer su andar. Se lanzó contra la puerta con toda la fuerza que poseía para evitar que ésta se abriera, un ligero quejido del otro lado le indicó que había dado un buen golpe a quien intentó entrar. Cerró los ojos esperando que en cualquier momento escuchara a la enfurecida pelirroja quien era su compañera de cuarto, reclamándole por tan absurdo actuar.
- ¿Hay algún motivo por la que tengas que romperme la nariz de esta forma?
La voz sonaba extrañamente tranquila, paciente y… varonil. Si no era Misty entonces solo podía imaginar de quien se trataba.
- ¿Ash? No sabía que tuvieras llave de esta habitación también – contestó aún empujando la puerta con todo su cuerpo porque, arrastrar un buró para atrancarla le pareció un poco extremo en ese momento.
- No la tenía – contestó el joven desde el corredor – Pedí en recepción que me diera una. Yo… necesitaba verte.
- ¿Pasa algo malo?
- No realmente, solo quería hablar contigo y dado que casi me fracturas con tal de que yo no entrara podría hacerte la misma pregunta.
- ¡Yo estoy bien! – contestó un poco avergonzada, las palabras salieron casi en un chillido que no dejaba nada convencido al entrenador.
- Entonces… ¿crees que pueda pasar?
- ¡No! Es decir… tengo que cambiarme primero.
- ¿Esto irá a tardar? Porque estoy aquí sentado en el pasillo y la gente comienza a verme raro.
- Tal vez… un poco.
- May, solo déjame entrar, si aún estás en pijama yo puedo esperar a que…
- No es eso, es que yo… yo…
Dudaba de su disfraz para la competencia, eso quedaba claro si es que rechazaba la idea que su novio la viera vestida de esa manera, aunque por otro lado, no le vendría mal su opinión al respecto.
- Está bien, te dejo entrar, pero no te vayas a burlar de mi.
- ¿Por qué habría de hacer algo como eso?
No fue una respuesta lo que recibió el entrenador, sino una demonstración. Con aquello de que una imagen vale más que mil palabras, May se limitó a correr la puerta, dejando que Ash la viera, aunque éste lejos de ingresar a la habitación, solo se quedó embelesado admirando a su novia.
El vestido de varias capas de tul y encaje rosado apenas si le llegaba a la mitad de los muslos, entallando su delgada cintura con listones que se enredaban en ella y luego subían por todo su torso resaltando así otros atributos de la chica; Los tacones nada discretos de un tono rosado le daban unos centímetros más de altura a sus delgadas piernas, cubiertas con finas medias blancas hasta arriba de las rodilla que irónicamente las hacían mas seductoras. Como si fuese planeado, un cándido sonrojo hacía un poco más tierno tan revelador atuendo.
- May… - Apenas si articuló la palabra pasando saliva por su garganta, incapaz de decir nada coherente en ese instante – Tu… te ves…
- Mal. Lo sé – pasaba su mano sobre sus curvas, como si tratase de deshacerse del vestido que portaba y si acaso, ese acto la hacía parecer mas sensual - Fue demasiado ¿No es cierto? Tal vez si me quito tantos accesorios, como estos guantes o el tocado, o tal vez solo debiera quedarme con el que usé en la copa Wallace de Sinnoh, no es la gran cosa, pero…
Sus angustiosas dudas murieron en los labios de Ash que con avidez renovada, le comía la boca a la chica. Ella no tardó en posar sus delgados brazos tras la nuca del muchacho, correspondiendo al beso.
- Te ves perfecta – Dijo en un susurro cuando se tomó un segundo para respirar sin separarse mucho de ella
- Dices eso porque eres mi novio – La sonrisa que se había dibujado era una manifestación genuina de sus dudas muriendo y sintiéndose feliz a lado del entrenador.
- Me alegra serlo ¿sabías?
- Y a mi me alegra que lo seas.
- ¿Que te parece si salimos? Creo que es mejor si te relajas un poco antes de la gran inauguración.
- Me parece bien, solo debo cambiarme.
- Otra vez con eso, digo que te vez increíble.
- Perfecta fue tu palabra – guiñó el ojo con total coquetería – pero es solo mi traje para la competencia, no creerás que saldré así a todos lados.
- Aguafiestas.
- No actúes tan malhumorado, solo me tomará cinco minutos, después de eso soy toda tuya por el resto del día ¿De acuerdo?
- De acuerdo – la volvió a besar antes de que se alejara de él risueña y ligera como era siempre. Sin duda su presencia en ese momento y la interacción con ella podía alejar cualquier sensación amarga, incluso aquellas que quedaban después de una discusión con Misty, aunque, a medida que se hacían más frecuentes y más intensas, se volvían más difíciles de ignorar.
oOoOoOoOoOo
- Comienzo a sentirme un poco como Ash ahora…
La pelirroja admitió para si misma y para su redondo amigo azul en sus brazos, cuando al dar vuelta en una esquina no encontró la costa como se supone que lo hiciera, en su lugar sólo se topó con una ruidosa e inmensa avenida.
- Marill, mar…
- ¡Claro que él y yo no nos parecemos tanto! Es solo… ¡es solo que esta ciudad es enorme! – Contestó en una rabieta a su pokemón que parecía tener la razón, Misty y Ash se parecían más de lo que pudieran admitir, eso incluía su terrible sentido de la ubicación.
- ¡Por Arceus! Incluso en el mapa esta ciudad luce gigantesca.
Haciendo uso de la útil herramienta que portaba en su muñeca, empezó a moverse entre la gente sin prestar atención a sus alrededores, toda iba enfocada a tratar de descifrar el mapa, esperando que la brújula que éste incluía, la ayudara a encontrar su destino con mayor rapidez.
- Según este aparato, si giro a la derecha podré encontrar ¿o es a la izquierda…?
- ¡AAAAAAHHHH!
- ¡Marril!
Levantó la mirada al escuchar aquel agudo grito que parecía acercarse con gran rapidez, más de lo que podrían ser sus propios reflejos y no pudo hacer nada para evitar que una jovencita en patines chocara contra ella. Ni siquiera pudo contestar con alguna expresión de dolor o de enojo, dado que en ese tipo de situaciones era disparado su fuerte carácter, solo había quedado tendida de espaldas en el suelo, viendo todo como en un remolino.
- ¡Lo siento muchísimo! O Dios, ¡no sabes cuanto lo siento! ¿Estás bien?
Pronto, el manchón que la había atropellado fue tomando forma frente a ella, era una chica sin duda, cabello ligeramente dorado, un tanto ondulado hasta los hombros, en sus ojos verdes se notaba la sincera preocupación que sentía por su pelirroja víctima que todavía tardó unos segundos en acomodar sus aturdidos sentidos.
- Estoy bien… supongo.
Con ayuda de la chica se puso de pie, aun con un poco de vértigo que le impedía poder expresarse mejor.
- ¡No sabes cuanto lo siento! Perdí un poco de control en la pendiente y yo no pude…
- Está bien, no te preocupes, yo tampoco iba prestando atención, solo trataba de encontrar la costa junto a mi pokemón que… ¿ah? – Hasta entonces se percató que sus manos se encontraban totalmente vacías, volteó a todas partes de manera casi robótica, buscando al ratón acuático. No fue sino que su vista se dirigió hacia su nueva acompañante que vio a marril posado sobre su cabeza. - ¿Cómo llegaste allí?
- Es un buen instinto de sobrevivencia los que tienen los pokemón – dijo la rubia – seguro saltó hacia mi al momento del choque.
- ¿Es mucho pedir apoyo moral y dejar que te arrollaran junto conmigo? – El pokemón ladeó la cabeza intentando entender lo que le pedían, pero terminaba pensando que aquello sería una locura. Misty solo suspiró – Supongo que lo es.
- Siento mucho el inconveniente, ¿si algo pudiera hacer para compensarte…?
- Tal vez si, solo si conoces un camino que me guíe a la costa.
- Seguro, vengo de allá, puedo llevarte - volteó para mirar la pendiente por la cual había llegado – ¿si no te importa empujarme? Es más fácil bajar que subir. –Misty no respondió nada, solo se limitó a empujar el ligero cuerpo de la chica por la calle, resignada a tener que pasar por tantas molestias solo para encontrar su destino.
- Seguro, es mejor que dar vueltas una hora más por este laberinto de ciudad.
- No es tanto como un laberinto, es muy fácil dar con el puerto y de allí solo es cuestión de…
- No hay necesidad de juzgar mi mala orientación…
- Marill, mar…
- ¡Y ya te dije que no nos parecemos en nada!
- Supongo que no irás a rentar un velero, con eso de que no podrías encontrar el camino de vuelta ¿verdad?
- Te lo dije, no hay necesidad de juzgarme… emmm…. Lo siento, no sé tu nombre.
- Oh, es verdad. – apenas volteó un poco para ver a su actual compañía, mostrándole sus enormes ojos verdes y su bella sonrisa - Soy Lindsay, mucho gusto.
- Misty. – contestó rápidamente terminando así la extraña presentación de su extraño encuentro.
- ¿Piensas pescar a ésta hora? Ya es tarde y no hay mucho que pudieras encontrar
- En realidad, voy a encontrarme con alguien. – "Alguien que para hacerse pasar por un caballero, no tiene la delicadeza de encontrarse conmigo desde el hotel" Pensó un tanto molesta
- Entonces tienes una cita
- ¿Pe… perdón? – un tanto sonrojada – ¿Cómo…? Yo… ¡No! ¿Por qué lo dices?
- Bueno es solo obvio, ésta parte de la playa por ser la más apartada es buena para la pesca, pero por su tranquilidad también es muy utilizada por las parejas que buscan, bueno tu sabes, estar solos – arrastró la última palabra de manera burlona y si hubiera tenido de frente a Misty hubiese notado que había surtido un efecto muy notorio con un exagerado sonrojo.
- Claro que no es eso – Expresó fuerte y claro más para ella que para explicarle a Lindsay
- Yo solo te digo lo que sé de esta ciudad, no por nada pasé tanto tiempo escuchando historias sobre ese lugar desde que era niña e incluso después de que me fui.
- Como sea, esto no es una cita – "Aunque Drew remarcó esa palabra en más de una ocasión" El pensamiento le subió aún más la temperatura. En verdad no era una cita no podría serlo, no era tonta como para obviar los verdaderos sentimientos de Drew, eran igual de transparentes como lo eran los suyos.
- Bueno, es este camino – La chica se alejó de ella deslizándose un par de metros para después dar una elaborada vuelta, poniendo sus manos en su espalda y sonriendo en dirección a Misty. – Como no quiero ser un mal tercio en tu cita…
- ¡No es una cita!
- Es mejor que me vaya
- ¡Agh! Podrías quedarte y hacernos compañía a nadie le importaría porque ya te dije, ¡no es una cita!
- ¿En serio? – Misty asintió con rudeza – Yo creo que el apuesto joven de allá no pensaría lo mismo
- ¿Cuál chico apuesto?
Lindsay no respondió nada, tan solo guiñó el ojo y se hizo a un lado para que Misty constatara sus palabras. Aunque claro, solo eran suposiciones de la rubia, había atinado al señalar al apuesto joven de cabello y ojos verdes, como la pareja de Misty para esa noche.
Allí estaba parado al final de la vereda, con su reconocida pose de arrogancia mezclada con galantería, una sonrisa ladeada que seguro encantaba a cualquiera. La pelirroja solo parecía desconcertada, sobre todo con el cambio de vestuario del chico: zapatos formales negros, un pantalón del mismo color con tenues rayas verticales en blanco y camiseta blanca un tanto desaliñada del cuello y los puños.
- Bueno – La rubia aun seguía con ella dando un par de vueltas a su alrededor demasiado alegre por la supuesta cita de alguien que apenas si conocía. Sin duda eso hablaba de su carácter alegre y juguetón – Es mejor que me vaya, como dije no quiero ser un mal tercio – Antes que pudiera escuchar la negativa de su nueva amiga por enésima vez, comenzó a alejarse, agitando su mano en el aire – Nos estamos viendo Misty.
- ¡Seguro!... Lindsay.
Probablemente ya no la había escuchado, apenas si era visible sus rizos moviéndose acompasados a lo lejos.
- Bien creo que es momento de saber de que se trata… esto – Casi susurró, pero igual fue escuchada por su fiel pokemón que saltó desde sus brazos y corrió hasta donde se encontraba el coordinador. Al contrario de Marill, Misty no estaba tan ansiosa por encontrarse con él y menos si se hubiera imaginado que iría a burlarse en seguida de ella.
- ¿Perdida? – Ahora era él quien sostenía al pokemón acuático entre sus brazos, mientras que Misty solo hacía una cara de enfado
- Si no pensaras en encontrarnos en un lugar tan lejano, siendo que nos quedamos en el mismo hotel, tal vez yo no tendría porqué perderme.
- Recuerda que fuiste tu la que decidió no acompañarme, de nuevo, a probarme mi disfraz para la copa, no iba a tener tiempo de regresar, si ni siquiera tuve tiempo de cambiarme apropiadamente.
- Eso explica tu apariencia
- ¿Qué? ¿Te agrada lo que ves? – La única respuesta que obtuvo, fue la ceja levantada de Misty a modo de reproche – No importa que no lo digas yo sé que si ¿Adivinas de que será mi disfraz completo?
- Bueno, pantalón negro y camisa blanca… definitivamente tienes pinta de mesero
- ha ha. Graciosa.
- ¿Entonces que se supone que seas?
- Ya podrás verlo mañana, mientras tanto, ¿te importaría empezar nuestra cita?
- ¿Por qué lo sigues llamando así?
- Porque lo es – habló seductoramente acercándose a ella, su mirada fija en las asustadas pupilas aguamarinas logrando un extremo nerviosismo en la dueña de tan bellos ojos, luego… - ¡Solo estoy jugando! Lo llamo así para molestarte
- ¡Eres un…! ¡Entonces por que me hiciste venir hasta acá!
- Porque escuché que era un lindo lugar, sobre todo para los pokemón acuáticos y supuse que te gustaría, además porque… - La tomó de la mano y sin darle tiempo a reaccionar, comenzó a correr – Ven, te mostraré
- ¿Mostrarme qué? – trataba de llevarle el paso, pero no podía y al final era solo arrastrada por el chico.
- Ya lo verás, ¡solo sígueme!
- Cómo si tuviera opción… ¡Drew! Tan solo camina, igual no es tan impresionante
- ¡Vamos!, te agradará lo que tengo que mostrarte
- Me agradaría si me lo dijeras… ¡Drew! ¡Suéltame!
- ¡Nunca!
- Deja de ser tan ¡Drew!
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- Tu de verdad sabes como conquistar a una chica, ¿no es así?
- Lo dices con sarcasmo, pero si, lo sé.
- ¿En serio lo crees? Porque si mostrarme toda tu presentación para el concurso lo ves como una buena forma de entretenimiento, entonces lo dudo.
- Mis pokemón son increíbles, pensé que te interesaría verlos en acción antes de la competencia.
- Yo solo digo, para que repitieras todo el tiempo que sería una cita, pues yo solo esperé algo diferente, es todo.
- Así que eso es lo que querías – Posó su dedo índice en la inflada mejilla de su amiga, mientras que con voz grave comenzaba a hablar nuevamente - Yo… cerca de ti, cortejándote tal vez…
- A veces eres insoportable ¿Lo sabías? - Misty hizo cara de pocos amigos, y solo siguió caminando dejando a Drew tras ella – Bueno tus pokemón si son excelentes, eso te lo puedo asegurar, también lo es ésta playa.
- ¿Ves? Sabía que te gustaría, no por nada has caminado kilómetros por la orilla sin siquiera cansarte
- No ha sido tanto exagerado.
- Si, lo ha sido.
Tomó la mano de la jovencita, halando ligeramente de ella esperando que eso fuera suficiente para que perdiera de vista por un segundo la inmensidad del mar para que en su lugar observara lo que él le estaba señalando. No muy lejos de su posición se veían tenues luces que se iban encendiendo en decenas de pequeños negocios provisionales que existían gracias a la copa Wallace. El bullicio de la gente reunida, riendo, comiendo, compartiendo, apenas si llegaba a ellos como un susurro.
- ¡Vaya! Caminé toda la costa – hizo un gesto de verdadera timidez mezclada con vergüenza – lo siento
- No tienes porqué, es bueno conocer a una chica tan apasionada por algo tan simple, pero hermoso como el mar.
El coordinador sonrió contagiando a su acompañante al hacerlo.
Tal vez exageraba en su trato hacia ella, tal vez la molestaba más de lo necesario, pero muy a pesar de sus superficiales coqueteos, esa peculiar pelirroja se había convertido en una verdadera amiga para Drew y sentía regocijo en verla tan tranquila en ese momento, mejor aún, sabiendo que había sido él quien propiciara ese cambio en Misty, pues no pasaba desapercibido lo mal que había estado… no podía imaginar por cuanto tiempo, lo sabía porque él llevaba días sintiéndose igual.
- En fin, ya estamos aquí – Dijo alegre tratando de atragantarse con sus malos recuerdos para que la entrenadora no lo notara – ¿Qué te parece si buscamos algo de comer? Yo invito.
- ¿Estás seguro? Porque la caminata si que me abrió el apetito.
- No le veo el problema ¿Qué tanto puedes comer? - Misty solo le dedicó una mirada traviesa, luego corrió el camino que la separaba de su gratis y abundante comida, su rojizo cabello meciéndose graciosamente en el viento haciendo que los últimos rayos de la tarde lo hicieran lucir aun más naranja, como si el atardecer y su cabello fueran parte de un mismo todo. – ¡Oye espérame! – Gritó Drew después de unos segundos en los que estuvo perdido con la exquisita visión de la chica corriendo alegre por la playa.
Para cuando los dos llegaron al pequeño mercado lleno de gente, parecían agotados, más hambrientos todavía, pero felices, como no lo hubiesen estado en bastante tiempo y sin pensarlo, rieron, naturalmente, con libertad. Misty incluso tomó la mano del joven para guiarlo por entre el gentío para mostrarle todo lo que debía comprar.
Lo que ambos chicos ignoraban era que la adorable tarde que ya se había desvanecido para ser un bonito recuerdo y lo que prometía ser una noche entretenida, serían solo el preámbulo a una situación de verdad desagradable.
Y lo supieron apenas escucharon fuerte y claro dos risas, dos que podían llamar su atención acallando los demás sonidos de entre esa multitud. Eran Ash y May, no muy lejos de donde ellos se encontraban, pero les parecieron inalcanzables en esa nube de diversión y miel en la que parecía estar flotando.
Un pequeño beso aquí y allá, un jugueteo cariñoso mientras avanzaban unos pasos y un "te quiero" flotando en el aire después de salir de los labios de la castaña. Todas pequeñas acciones comunes entre una joven pareja como ellos, solo que, para el par de involuntarios espectadores, aquello solo significaba tortura, sufrimiento… desolación.
Drew fue el primero en intentar ignorarlos, volteando a todos lados, retomando una conversación que tal vez no importaba y sintiéndose un completo tonto ¿Cómo es que algo como eso podría lastimarlo tanto? Porque no era un mal sentimiento, no, físicamente, dolía en todo él como la castaña era besada una y otra vez por otro hombre, cuando muchas veces se imaginó haciendo exactamente eso. Se sintió aún más tonto cuando puso más atención en Misty que, los miraba fijamente, sin ninguna clase de reacción, si acaso sus facciones se notaban un poco más rígidas, sobre todo su mandíbula que se veía fuertemente apretada haciendo que sus pómulos sobresalieran más.
Tal vez es que ya se había acostumbrado a ese tipo de escenas, pero muy al contrario de lo que suponía Drew, aquello era tan desconocido para ella como lo era para él. Si, May y Ash habían hecho del acto de besarse una costumbre, aunque podría jurar que nunca habían tenido esa clase de intimidad, porque no decirlo, de felicidad.
Muchas dudas la estaban invadiendo mientras continuaba como estatua observándolos.
¿Cuándo había sucedido? ¿En verdad ellos podrían quererse de una forma más profunda? Pero sobre todo… sentía más amargura al pensar que apenas horas atrás él estaba molesto con ella, iracundo, irritable y su amistad estaba fracturada. ¿Es que todo eso no le afectaba ni un poco? Ya era demasiado doloroso pensar que ella nunca podría demostrarle su amor tan abiertamente, pero nunca pensó que su amistad valiera tan poco para él.
- Creo que sería mejor llevarte a un lugar donde tengan comida de verdad y no solo golosinas – Drew realizó una vez más su maniobra de halar ligeramente su muñeca, esperando que despegara su mirada de aquella horrible visión de la misma manera en que había dejado de contemplar el mar. Misty tardó en reaccionar y hacerle caso a su acompañante que le regaló una cálida sonrisa – Conozco un buen restaurante no muy lejos de aquí.
- Y… - Pasó saliva en un intento de hundir muy dentro de si la mala sensación que le impedía contestar con el ánimo que la caracterizaba siempre – ¿De verdad crees conseguir un lugar? Quiero decir y es bastante tarde y con la competencia de seguro… - Drew tomó las manos de la jovencita e hizo una leve caricia con sus dedos pulgares. La acción hizo que Misty cerrara la boca de golpe y lo observara atenta.
- Por ti, lo conseguiré – Después quedó entre sus manos la sensación de una caricia, una de sus famosas rosas, que muy a diferencia del rojo encendido que normalmente tenían, lucía un tímido tono rosado.
- Quiero ver que lo intentes ¿Y de dónde rayos sacas tantas rosas? ¿tienes bolsillos muy, muy grandes o que?
- Lo mismo podría preguntarte, algo escuché de ¿un mazo? No quisiera ser testigo de eso, estoy seguro.
- Quien sabe, con lo fastidioso que eres, no tardarás en conocerlo.
Comenzaron un nuevo camino, uno que lo llevara tan lejos de su peor pesadilla y, pensando que tal vez la pelirroja se viera perseguida de nuevo por ella, Drew pasó su brazo por los delicados hombros de Misty, en un vago intento por protegerla.
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Habían sido días de muchas emociones, lo curioso de todo, es que la inauguración de la copa Wallace recién acontecía, lo que pronosticaba nuevas y más intensas experiencias, sin duda eso pensaba cada coordinador en el recinto siendo contagiados por el entusiasmo que expelía el gran Wallace con su presentación, pero, nuevas emociones sólo era el destino que le esperaba a Misty, aunque sólo fuera una simple espectadora.
Tan sólo estar sentada allí, a lado de Ash, ya le daba una gama de sensaciones que resultaba casi imposible deducirlas todas.
Primero, estaba la incomodidad, lo que daba como efecto secundario la duda, puesto que nunca, en todo el tiempo de conocer al entrenador se había sentido mal a su lado. Por otra parte, la curiosidad del supuestamente "grandioso" disfraz de Drew ya la ponía ansiosa por ver al coordinador en escenario.
Si, una amplia gama de sensaciones y la copa Wallace recién arrancaba.
- Pi - El ratón eléctrico saludó con timidez a Misty, hubiera saltado a sus brazos, disfrutando las presentaciones desde la comodidad de su regazo, pero era claro lo tenso del ambiente entre ella y Ash que apenas si le había dicho "Ey" al sentarse junto a ella. Misty contestó con una sonrisa a Pikachu, sabiendo que ese gesto sería suficiente para que entendiera la complicada situación en la que se encontraban por el momento. Trató no pensar en ello.
Sólo le quedaba esperar para ver a Drew en el escenario, mientras dejaba pasar las demás presentaciones sin mucho interés. Los concursos nunca habían llamado mucho su atención, tal vez porque los relacionaba mucho con los shows de sus hermanas, los que llegó a odiar mucho desde niña.
- Y ahora es momento de recibir a un coordinador que ya es reconocido en todas las regiones, un joven que ha demostrado que la elegancia y la fuerza van de la mano. Desde la lejana ciudad de LaRouse... - La alegre voz de Vivian le recordó el lugar donde se encontraba y también, indicándole que era momento de prestar atención. - Reciban con un fuerte aplauso a Drew Hayden.
La expectativa creció entre el público, no por nada Drew tenía uno que otro club de fans que lo alentaban en cada competencia en la que participaba, pero transcurrían los segundos y el coordinador no aparecía. Se levantaron murmullos e incluso Misty comenzaba a pensar que algo malo le había pasado.
Pero enseguida una brillante luz empezó a hacerse más notoria desde el enorme tragaluz del auditorio hasta un punto fijo en la plataforma. Parecía una especie de reflector, pero ese brillo nada se comparaba a las artificiales que ya iluminaban todo el recinto.
Cuando se fue agrandando en el punto exacto sobre el campo de batalla, comenzó a hacerse más visible un pokemón: un magnifico Roserade que mantenía los ojos cerrados, con una de sus manos estirada hacia el techo y la otra atravesada en diagonal sobre su cuerpo. Atrás de él se encontraba su coordinador, con una pose de perfil, cruzado de brazos. Al igual que su pokemón mantenía los ojos cerrados.
- ¡Increíble! Roserade utilizó rayo solar de manera magistral para hacer de si mismo y de Drew el centro de atención ¡Una entrada fenomenal!
El auditorio rugió en aplausos y exclamaciones de admiración por el sorprendente arranque del coordinador. Misty sólo podía enfocar su atención la tan anunciada apariencia que Drew le venía presumiendo.
Tenía el mismo pantalón de la noche anterior, ese con las líneas blancas, pero los zapatos eran diferentes, muy propios, de color negro sólo que la punta era blanca. Portaba un saco con el mismo diseño, que iba bastante pegado a su torso y la camiseta blanca casi no era visible, sólo por el cuello bien acomodado, adornado por una brillante corbata esmeralda, un sombrero con una banda verde alrededor terminaba de hacer juego con su bien logrado look de gangster, tanto que más de alguna entre el público deseó ser su cómplice. Lo que no veían, pero los jueces si, es que Drew ya tenía un cómplice, el pokemón enmascarado que bien podría ser un bandido. Era un complemento entre pokemón y coordinador que sin duda le ganaría algunos puntos aunque para muchos con esa simple entrada, ya podrían asegurar que Drew pasaría a la siguiente ronda, pero su presentación apenas comenzaba.
- Ahora Roserade – Ordenó con voz tranquila, girando un poco su sombrero de una manera elegante – Danza de Pétalos. - El pokemón asintió antes de abrir sus enormes ojos rojos y ejecutar la orden, poniendo sus dos ramos de rosas al frente y soltando los pétalos que, tocaron la superficie del agua levantando dos olas al frente de él, creando un muro color rosa en cada una de ellas debido a su ataque. No solo era bello, sino también poderoso. – Termínalo con poder oculto. – De pronto, las hojillas rosas se detuvieron en el aire y fueron reventadas con luces celestes, creando centellas del mismo color alrededor de Roserade, extendiéndose por toda la arena hasta las gradas.
Había sido una excelente presentación que culminó con una pose a modo de reverencia por parte de Roserade, mientras que Drew de nuevo inclinó su sombrero con su dedo que había puesto como si se tratase de una pistola.
Y entonces, solo hasta entonces, él volteó hacia las gradas con la mirada llena de orgullo, buscando entre tanta gente una sola persona, sintiendo alegría por haberla encontrado, siendo que había miles de espectadores. Pero lo hizo, la estaba mirando y ella le sonreía haciendo otra mueca que solo pudo especular era la manera de la pelirroja de llamarlo "arrogante" sin necesidad de usar la palabra. Por último le hizo un ligero saludo con la mano, antes de que se diera la vuelta para desaparecer hacia los vestidores.
Para Drew, esa interacción había sido justo lo que necesitaba, aunque para Misty, solo sería el inicio de una innecesaria discusión, eso lo supo cuando escuchó un bufido, que provenía del asiento contiguo al suyo. Tal vez debía ignorarlo, pero fue bastante difícil cuando después del gutural sonido, Ash comenzó a reír de una forma que le parecía hiriente.
- ¿Y a ti qué te pasa? – No pudo contenerse al preguntar, volteando totalmente para verlo y encararlo, a diferencia de Ash que se mantuvo con la vista fija hacia el escenario que ya exhibía a un nuevo coordinador.
- ¿Por qué habría de pasarme algo? – Contestó al cabo de un rato, sabiendo que Misty no le quitaría la vista de encima hasta que lo hiciera.
- No lo sé, solo porque no entiendo que podría resultarte tan chistoso que tengas que reírte tan desagradablemente, molestando a todo el mundo en el proceso.
- Ah eso, no es nada, solo me resulta increíble… nada, mejor olvídalo.
- Qué te podría resultar increíble ¿La presentación de Drew? Bueno pues si lo fue.
- ¿Glorificando a tu novio?, ni es tan bueno – se podía sentir la amargura en las palabras de Ash, Misty lo iba a interrumpir pero el se apuró para expresar lo que tenía atorado en la garganta y se moría por decir – No yo para nada veo increíble eso, sino lo rápido que te dejaste deslumbrar por un chico como él.
- Ya ni siquiera voy a intentar explicarte la verdad
- No lo haces porque sabes que tengo razón.
- ¡El sólo es mi amigo!, algo que cierta persona que ha viajado por el mundo acompañado de amiguitas debiera entender.
- Eso no tiene nada que ver, son situaciones totalmente diferentes, yo nunca vi a ninguna de mis amigas de la forma en como tu estás viendo a Drew ahora.
- Mentiroso. - Misty deseó que lo que decía Ash fuera cierto, pero ella bien sabía quien de sus acompañantes si había logrado llamar su atención y sabía perfectamente que no había sido ella.
- No lo soy, digo la verdad.
- Eres un mentiroso, porque de seguro viste a May alguna vez durante sus viajes y mira donde están ahora.
- Eso no cuenta.
- ¿Por qué no habría de...?
- Porque ella siempre fue algo más que una amiga y nunca la podría comparar contigo, con Dawn o con ninguna otra. - Se apresuró a decir con tal de silenciar a la pelirroja, aunque casi enseguida sintió una punzante sensación que se agrandó cuando vio los ojos de Misty temblar sólo un poco. - Quiero decir...
- Quedó muy claro lo que quisiste decir, nadie se compara a tu querida May ¿cierto? – Ni siquiera sabía que clase de impulso auto destructivo la llevaba a preguntar algo como eso, pero estaba segura que no quería escuchar la respuesta. – Se levantó de golpe y apenas si mirando a Ash al pasarlo de largo, agregó – Ya que pasó la presentación de Drew me voy al hotel, no tengo nada más que hacer aquí.
- Misty…
Ya no pudo, ni quiso decir nada más, solo se quedó allí, viendo coordinador tras coordinador, evitando hacer contacto visual con Pikachu que seguro estaba molesto con él, como no estarlo, prácticamente le dijo a Misty que ella no importaba, algo que sabía era una total mentira.
- Y ahora… Con ustedes una talentosa coordinadora que ya ha participado en ésta copa y que seguro nos impresionará de nuevo con una excelente presentación, reciban con un fuerte aplauso a ¡May Maple!
A diferencia de la entrada sigilosa de Drew, May llegó corriendo al escenario, arrojando su pokebola en el aire que desprendió brillos rosados al salir de ella un alegre y juguetón pokemón que sería parte de su presentación.
- Skitty, ventisca - Ordenó la chica con un gesto coqueto al girar un par de veces para mostrar cada detalle de su vestuario antes que fuera turno del gracioso gatito de exhibirse; Skitty emitió un maullido al momento de el potente ataque que pegaba contra el agua, que se obligaba a convertirse en ligeras olas con el choque del viento, después en hielo debido al frío - ¡Protección! - Gritó May haciendo otra pirueta, mientras el pokemón se envolvía a si mismo en una esfera transparente y dentro de ella comenzó a rebotar por todo el escenario.
- ¡Skitty usó el agua como su propio campo de juego, una maniobra que sin duda los jueces sabrán apreciar! - Vivian expresaba emocionada, siguiendo cada movimiento del pokemón que, dejó de moverse a un lado a otro dentro de la esfera regresando al centro de la plataforma frente a May, deshaciéndose finalmente de su ataque de protección. La coordinadora apuntó su brazo al frente, manteniendo el otro en su cintura, para dar su orden final.
- Despídete de tu publico Skitty. ¡Atracción! De su cuerpo, salieron corazones que flotaron lejos de él, llegando a algunos miembros del público que quedaron fascinados con el ataque, mientras que Skitty agitaba su cola en el aire, terminando así su excelente presentación. Pokemón y coordinadora se sintieron satisfechos con su trabajo al escuchar como el auditorio se llenaba de aplausos, quizás de todos los presentes.
Excepto por Ash. Sólo se quedo estático con los puños fuertemente apretados, mirando como frente de él, allí, en el escenario, recibiendo los aplausos y halagos de todo el público, estaba su novia, una chica linda, talentosa, maravillosa que apenas momentos atrás la proclamó como la única mujer que había llamado su atención, la que ocupaba sus pensamientos, su vida… Si todo aquello era verdad, entonces no entendía como al mirarla durante su presentación y hasta ese momento que seguía de pie disfrutando de su ovación, lo único que Ash podía pensar, era en Misty.
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Aunque no lo admitiera, esperar por los resultados le crispaba la piel. Seguro, podría parecer confiado, incluso indiferente a la determinación de los jueces, pero la realidad es que siempre lo carcomía el miedo, la duda de que tal vez no hubiera dado el cien por ciento.
Esa vez todo era diferente.
Sentía frustración y mucha impaciencia, porque sólo esa vez, deseaba ser descalificado desde la primera ronda, quería tener una razón válida para salir corriendo de Goldenrod City y no voltear atrás.
- Es hora de conocer a los dieciséis coordinadores que pasarán a la segunda ronda - Drew se cruzó de brazos, apenas mirando el tablero electrónico que mostraría las fotografías de quienes todavía aspiraban por el listón.
Una ola de exclamaciones se escuchó en todo el recinto cuando por fin aparecieron los concursantes. Algunas eran de sorpresa, otras de alegría por haberlo logrado y uno que otro grito ahogado de decepción, mientras que Drew se mantuvo estoico, inamovible y sobre todo frustrado al observar su propia imagen como parte de la siguiente ronda.
No podría escapar, a menos no sin verse como un total cobarde, algunos tal vez lo verían como un desertor si lo hiciera.
- ¡Lo conseguí! ¡Estoy en la siguiente fase!
- Sabía que lo harías.
Justo allí en ese corto diálogo cerca de él se encontraba el motivo de su ansiosa huida; tardó en voltear porque sabía con lo que se encontraría, pero lo hizo igual sólo para constatar que la alegre voz pertenecía a la castaña que tan bien conocía.
Y allí estaba ella, con sus brazos rodeados al cuello de Ash, ambos riendo, celebrando su triunfo.
"Supongo que tendré que aguantar todo esto por un rato más"
Pensó con amargura antes de dar la vuelta, caminando sin prisa fuera del lugar.
Lo sé, las cosas se ven un poquito mal y se verán ... un poco mas mas el capitulos que siguen, pero todo mejorará... en algún punto... espero O_O
En fin de verdad creo que el siguiente capitulo estará muy muy muy pronto, sobre todo porque espero que esta historia alcance los 200 reviews muy pronto, eso me emocionarìa muchísimo, hasta entonces espero que no me odien tanto por todo el advanced que hubo (sale corriendo)
Canción que inspiró este capitulo: Rootless Tree de Damien Rice
Mislu. Ahora es más idiota O_O Gracias por tu review, no me molesta que sea largo :)
Misty ket. De seguro vas a decir que es corto... otra vez jaja y antes de que preguntes por la acción ¡Pronto! será pronto lo prometo
dragon titánico. y sigue muriendo de celos y si, mientras sea un idiota que Misty se quede con Drew (ok no)
Elphie. Querida elphie, espero no haberte provocado contracciones con tanto advanced :P jaja y todos hacen todo por amor aquí, supongo que Drew igual y en su momento ya le tocará a Ash y no odies a Aidan, él no tiene la culpa de que Ash sea tonto
Tibetana. Ash sigue celoso, pero no es precisamente bueno
Venefica. Perdón por la larga espera y que.. todavía lo leas? Espero que si
Amy Mitsuki Chan. Creo que ya encontró consuelo en May :( sobre Misty y Drew... espero q se entienda más q tipo de relación tienen, pero habrá mas de ellos
Doble R 1076. Ash solo andaba vigilando a sus amigos :P el no concursará y si me gustaría saber sobre tus ideas, todo lo que me sugieran lo tom en cuenta, mándame PM :)
LadyKya0. Bueno debería ser una idea rara, dado que todo el fic se me ocurrió por un sueño n_n' El advanced es un horror lo sé jaja sobre algo de tus posdatas.. May y Ash no están en la lista (Ash fue removido de los datos de entrenadores y May es de Hoenn, las listas son solo de Kanto y Johto)
