AAAAAAAHHHH ya tenía esto listo desde hace unos días pero anduve de viaje y demás y en fin, aquí está. No sé que más decir más que gracias a todos por los 200 reviews! eso me hizo muy feliz y creo que esta historia va mejor de lo que la había pensando inicialmente… pero no los entretengo más, lean para que quieran asesinarme :P Digo... disfruten!

Capítulo XVIII. Inevitable

En realidad no había pensado a fondo su estrategia cuando pidió el desayuno a su cuarto tratando de evitar a esa persona que tanto malestar le causaba últimamente y de la cual parecía no poder escapar, sobre todo porque compartían la misma habitación. Así que allí estaba, sentado a la pequeña mesa junto a la ventana, sintiendo que cada bocado le iba a provocar indigestión mientras siguiera frente suyo ese petulante, desagradable, mal coordinador que había arruinado su vida por completo.

Cómo sentía desprecio por Drew en esos momentos, sobre todo porque esa mala vibra parecía no afectarle.

Con toda tranquilidad el peliverde llevaba a cabo sus actividades matutinas, tardándose más de lo necesario en alistarse, provocándolo aun más o eso pensaba Ash, cuando vio como limpiaba sus zapatos por tercera ocasión. Igual no dejaba de mirarlo con recelo, dejando que el crujiente sonido de su cereal resonara como un molesto eco, porque ni una palabra saldría de su boca, no tenía intenciones de hablar con él. Muy al contrario de Drew que, le dedicó una sonrisa ladeada antes de romper el incomodo silencio, aunque no era una tregua lo que tenía en mente.

- Y dime Ash, - Se acomodaba los puños de su camiseta, abotonándolos perfectamente, mirando de reojo la posible reacción del entrenador - ¿Qué se siente estar como espectador, viendo personas con verdadero talento enfrentándose por un titulo? – Ash gruñó por lo bajo sin evitar que Drew lo escuchara y sonriera más al ver que podía afectarlo tanto – Por lo menos no tienes que preocuparte de hacer el ridículo esta vez ¿No crees?

- Podría ganar la estúpida copa si quisiera – Escupió las palabras junto con trozos de cereal que seguía masticando con demasiada fuerza, su mandíbula se tensaba a cada momento, lo mismo que sus puños. De hacer más presión en la cuchara seguro la deformaba.

- ¡Hubieras participado entonces! pero sigo creyendo que fue mejor que no lo hicieras, nunca te va bien en competencias grandes, ¿cierto Ash? – Más gruñidos salían involuntariamente del moreno, Drew lo miró de reojo, comenzando a hacer el nudo en su corbata, dispuesto a continuar con su ataque verbal – ¿Sabes cual es tu verdadero problema? Te distraes mucho. Si te concentraras más, quien sabe, hasta podrías quedar entre los primeros cuatro alguna vez.

- Mira quien habla de distracciones…

- ¿Qué?

- Digo que alguien que habla de esa clase de disciplina, no debiera de desaprovechar su tiempo con su… noviecita. – No había cosa que hubiera hecho sonreír más a Drew, pero no pareció demostrar ninguna emoción ante el comentario, solo cerró los ojos, como si intentara recordar algo.

- ¿Hablas de Misty? – La sola mención de su amiga pelirroja lo tensó aún más, dejando que Drew continuara hablando - Es cierto, su compañía es un placer que no puedo dejar pasar, pero ella no es mi novia. Por supuesto que cualquier hombre sería feliz de tenerla a su lado, solo un tonto la dejaría escapar – Ash no entendía porque le causaba tanta rabia hasta la más mínima referencia de Misty en voz del coordinador, quería hacerlo callar, borrarle esa sonrisa definitivamente. El problema es que no sabía como, así que solo dijo lo primero que se le ocurrió para evitar que siguiera halagándola más.

- Ni que fuera así de genial

- Como dije, solo los tontos… – Ya no lo podía soportar ¿Qué no había forma de ganarle algún estúpido argumento? Había tenido suficiente y eso quedó de manifiesto al levantarse de golpe sin haber terminado su desayuno.

- ¿Y tu no lo eres? ¡Entonces quédate con ella si tanto la aprecias! Para lo que me importa

- Al parecer si te importa y mucho…

- ¡Eso es lo que tu crees! Y poco me interesa tu opinión también. – Estaba seguro que si se quedaba un segundo más, terminaría propiciándole un golpe sin ninguna buena razón y ese era el único pensamiento racional que lo salvó de cometer una locura. A grandes zancadas se dirigió a la puerta, huyendo de su propia habitación.

Caminaba con rapidez por los corredores, bajando las escaleras, sin importarle quien se pusiera en su camino, tropezando en más de una ocasión con algún huésped, personas que solo quedaban atrás con retahílas de insultos hacia él.

Lo odiaba, odiaba a Drew y lo que le hacía sentir sin siquiera comprender porqué, odiaba que le mintiera de esa forma, diciéndole que no eran novios cuando él claramente vio lo que pasó en el centro pokemón días atrás. Lo recordaba tan perfecto revolviéndole el estómago, sintiendo como justo de esa nausea se formaba un nuevo sentimiento, seguro más odio, pero uno que nunca creyó experimentar: comenzaba a odiar a Misty porque ella le estaba mintiendo también, aun cuando había hecho el juramento de no hacerlo de nuevo, se lo prometió y de todas formas le había fallado.

- ¡Ash! – Bajaba la escalinata que tenía el hotel en la entrada cuando escuchó el llamado que lo hizo rabiar más. ¿Por qué simplemente no lo dejaba en paz? En lugar de tener la decencia de admitir lo que hacía, allí estaba su amiga, con total despreocupación, corriendo hacia él – ¿Crees que podrías hacer a un lado tu mal humor por unas horas? La segunda ronda está por comenzar y la verdad es que no me gustaría sentarme por mi cuenta – hizo la petición con una sonrisa que a Ash le pareció una desfachatez, una directa burla a su persona.

- No, - dijo en un tono bastante grave – no puedo dejar mi "mal humor" por un rato, porque no es cualquier cosa ¿En verdad vas a actuar como si todo estuviera bien?

- Claro, es lo que nosotros siempre hacemos: Peleamos todo el tiempo y luego todo vuelve a estar bien ¿No es cierto? – volvió a sonreír - Siento haberme ido así ayer, pero…

- Esto no es solo por lo que sucedió ayer, Misty, es por todo, porque prometiste que no me ocultarías más cosas y lo sigues haciendo, porque el estúpido de Drew si que se ha divertido a mis expensas diciendo cuanta tontería sobre ustedes dos y de ti que yo solo no puedo…

- Espera, ¿Qué te ha dicho Drew?

- ¿Oh te preocupa que destape tus mentiras?

- No Ash, ¡yo ni siquiera sé de que hablas!

- ¡Y sigues negándolo! – subía de tono su voz, apretaba los puños y simplemente no podía continuar viendo a su amiga que cada vez le parecía más una desconocida, así que solo le dio la espalada y comenzó a caminar.

- ¡Ash espera! – Extendió la mano, tratando de tomarlo por el brazo, pero no logró detenerlo. Estaba aturdida, muy molesta a cada segundo, así que solo actuó por instinto - ¡Vuelve tu trasero en este momento, no puedes irte así como así! – Ash solo se giró para gritarle con total libertad su rabieta.

- Lo siento "líder", no creo que pueda seguir tus ordenes nunca más, así que a menos que intentes obligarme a escucharte… – Hizo un gesto con la mano a forma de despedida, volviéndose de nuevo y perdiéndose por las calles de Goldenrod dejando atrás una enfurecida Misty que sin duda lo hubiera golpeado con su mazo, dejándolo inconsciente, atado a una silla por desobedecerla de esa manera, suerte para Ash que la chica tenía en mente alguien más por maltratar.

- ¡Drew! – Gritó el nombre de su victima antes de ingresar de nuevo al hotel encontrándolo casi enseguida en el lobby. Enrollando sus palmas en potentes puños, se acercó a él.

- Oh, Buenos Días Mis… ¡Auch! ¡Qué rayos! – Drew no pudo evitar perder un poco la compostura, poniendo su palma sobre su pecho, lugar donde había impactado el golpe de Misty. Ahora sabía de donde es que sacaba tan mala reputación – ¿No crees que es muy temprano para maltratarme de ésta manera?

- ¡Oh cállate! – Expresó enojada, antes de golpearlo de nuevo, ésta vez en el hombro.

- ¡Ey tranquila! No te hecho nada.

- ¿Eso crees? Entonces explícame porque Ash se portó como un tonto…

- Porque lo es, eso no tiene nada que ver conmigo.

- ¡Si tiene! ¡No paraba de decir incoherencias de cómo te habías burlado de él, echándome la culpa a mí!

- ¿En serio hizo eso? – La chica asintió, sus ojos aun furiosos totalmente puestos en él - Wow, Ash si que puede ser un verdadero idiota cuando está… - quiso completar la frase como era y agregar el adjetivo de "celoso" al final, pero no le constaba del todo. Tal vez en realidad eran sus propios sentimientos los que querían proyectar eso, creer que Ash realmente no amaba a May sino a Misty, dejando así una pequeña esperanza a que algún día la castaña quedara libre de cualquier compromiso. No, no podía lastimar a su amiga con suposiciones. – Enojado. – dijo al fin para total desconcierto de la pelirroja por tan larga pausa para algo que ella consideraba obvio.

- ¡No me digas! Crees que las cosas no están demasiado mal entre nosotros como para que tu…

- Relájate, ya se le pasará. Mejor vámonos, ya es tarde y las competencias son en cualquier momento.

- Pero…

- No hay nada que puedas hacer ahora, solo camina.

Cuando Drew tomó su mano, no tuvo más remedio que seguir su indicación.

oOoOoOoOoOo

- Vaya, si que estos niños resultaron una decepción – El rubio hombre miraba con disgusto el expediente que le había entregado uno de sus secuaces momentos atrás. Leyó rápido su contenido y después lo desechó en el escritorio más cercano dentro de ese cuarto de controles. – Ni siquiera son entrenadores dignos y encima de todo no pueden ni calificar para un concurso pokemón.

- Sólo uno de ellos no pasó a la siguiente ronda, señor – corrigió el cadete a su superior con un poco de temor en la voz – El otro chico y la chica están por comenzar sus batallas. – De todas formas, no creo que lleguen a la final, lo que entorpecería mis planes – Se quedó pensativo, deduciendo cual de sus posibilidades eran la mejor a seguir. Al cabo de un rato, preguntó al cadete – Ducke, Es el objetivo que fue descalificado ¿Cierto?

- Si señor

- ¿Aún sigue en la ciudad?

- Si señor, dos elementos están siguiéndolo ahora mismo, se dirige al auditorio donde se está llevando la competencia.

- Bien. Qué hay de los otros dos, Sheppard y Williams, ¿También han sido vigilados?

- Cada uno de sus movimientos, señor, desde que llegaran a la ciudad.

Siguió meditándolo un momento más, de verdad le gustaba hacer las cosas de manera espectacular y atacar a sus tres victimas en la ronda final, seguro era algo que le hubiera encantando, pero a como avanzaba la situación, lo más probable es que no pudiera hacerlo. El momento de actuar había llegado.

- Moviliza a las tropas a su punto de partida y estén atentos a mis ordenes. Hoy ejecutaremos nuestro plan

- Si señor. – hizo una reverencia y se retiró dispuesto a acatar las ordenes que le acababan de ser encomendadas.

Nick se quedó mirando tres pantallas, las tres mostrando de cerca los jóvenes que ese día pensaba convertir en sus prisioneros.

- Creo que me divertiré mucho con ustedes – Hablaba para si con una sonrisa malvada, antes de alejarse de los monitores. Él también tenía que preparase para el ataque.

oOoOoOoOoOo

Esperar siempre había resultado la peor parte de los concursos, por lo menos para ella, así había sido desde la primera vez que participara en uno y a pesar del tiempo o de la experiencia que podría acumular con los años, esperar seguía resultándole bastante incomodo. Qué su batalla fuera la última del día solo hacía el proceso más estresante sobre todo porque apenas se efectuaba la segunda.

Miraba al espejo poniendo su atención en su tocado de flores, esperando que quedara perfecto, aunque era imposible acomodarlo adecuadamente cuando su vista se desviaba de vez en vez a los monitores donde se transmitían la batalla que se desarrollaba en ese momento.

"Un buen coordinador, con un excelente pokemón, lástima que no tenga ninguna oportunidad contra Drew y absol"

Podrían molestarse mutuamente todo el tiempo, podría sostenerle en su cara que solo era un creído, que no era un excelente coordinador, pero esas solo eran habladurías de rivales. Drew era sin dudar alguna de los mejores, algo que nunca diría y que solo expresaba en su mente.

Tal como lo imaginó, no tuvieron que transcurrir los cinco minutos de la competencia, cuando absol ya había derrotado al bayleef de su oponente.

"Genial, ahora tendré que escucharlo regodearse de su victoria"

Ese día podía considerarse una vidente porque apenas entró el peliverde y después de aceptar uno que otro halago de los demás competidores, se acercó a ella con esa enorme sonrisa que May simplemente trataba de ignorar.

- Soy bastante genial ¿No lo crees May? – Ella no dijo nada y solo siguió cepillando su cabello. Su nerviosismo se hacía evidente en cada uno de sus movimientos, su cabello comenzaba a hacer estática de tantas veces que la fricción de las cerdas ejercía sobre las hebras castañas. - Más te vale ganar, May.

- ¿Crees que no quiero? Ya perdí la copa Wallace una vez y yo simplemente… - azotó el cepillo sobre el tocador de una manera mas bien violenta.

- Ey ¿en verdad estás preocupada por no pasar a las finales? – Ella no dijo nada. Solo miraba sus manos que tenía acomodadas sobre su falda. No quería hablar de sus inseguridades, mucho menos enfrente de Drew que seguro disfrutaría el verla así de vulnerable.

- No tienes porqué. – Giró su mirada hacia su rival al notar que su tono de voz había cambiado drásticamente, encontrándose con que sus facciones también lo habían hecho. Su sonrisa era suave, sus ojos la observaban amables y todo él expresaba una sola cosa: empatía. – Eres una excelente coordinadora, de las mejores que he visto. Fácilmente puedes ganar este o cualquier listón que desees, lo sabes.

Parpadeó repetitivamente sin entender como es que Drew podría expresar aquello con tanta soltura, en el momento en que más necesitaba escucharlo, algo que ella había pensado nunca decir con respecto a él. Tal vez es que Drew podía ser una persona excepcional si se lo proponía y en ese momento se sintió feliz de tenerlo a su lado. Sonrió genuinamente llenando con deleite al peliverde con esa sola acción… aunque fue solo un instante, porque cualquier felicidad que pudiera sentir por estar con ella, por hacerla sonreír de esa manera, enseguida se vería opacada por el quemante e incesante hecho de que el amor de esa encantadora mujer pertenecía a alguien más.

Su tolerancia con respecto a esa verdad cada vez se hacía menor y observarla, como lo hacía en ese momento se volvía insoportable, así que solo entornó los ojos hacia otro lado, al que fuera, tratando de enfocar su atención en cualquier nimiedad… De todas formas la sabía a su lado y de igual manera seguía sufriendo su corazón.

"Increíble victoria de Jake Williams, gana casi por Knockout y con esto ya tenemos a los primeros cuatro participantes que pasarán a la ronda final. Haremos una pausa de media hora antes de continuar con las cuatro batallas restantes…"

Los competidores que aún no participaban voltearon atentos al anuncio del cuarto ganador, pensando tal vez en acompañarlo a la finales, imaginándolo como futuro contrincante, incluso May miraba a los televisores, situación que Drew aprovechó para escabullirse sin tener que dar explicaciones, tenía que alejarse de la castaña.

Llegó a la puerta de los vestidores seguido por absol, a quien había olvidado regresar a su pokebola después del combate. Ambos mirando hacia los miles de espectadores que en ese momento empezaban a dispersarse, algunos buscando golosinas para disfrutar los siguientes combates, otros tantos comentando entre si lo que acababan de presenciar… Por eso es que resultaba extraño, encontrar a una persona que siguiera con la mirada fija en la arena, completamente quieta casi como una estatua.

- Misty… - Sabía perfecto que podría tener a la pelirroja tan impasible, esos mismos sentimientos lo recorrían a él en ese momento.

- Absol, - El pokemón gruñó recargándose sobre el costado de su entrenador. Drew no se daba cuenta, pero en verdad podría pasar por un reflejo de Misty, él lucía igual de quebrantado.

Apenas si Drew le hizo una ligera caricia a su fiel compañero, tratando de sonreír, después, sin decir nada se dirigió hasta donde se encontraba la chica, en las ultimas filas al centro del auditorio. Cuando llegó, seguía allí, sentada, mirando al frente casi sin parpadear. El pequeño pokemón entre sus manos parecía tan preocupado por ella como lo estaba él.

- ¿Te importa si me siento aquí un rato? - Hasta que habló fue que Misty notó su presencia y giró su rostro hacia él, mostrando esa alegría fingida en una mueca que no se podía calificar como sonrisa.

- Claro, Drew. Excelente trabajo en batalla.

- Gracias.

Y la plática murió allí, porque Misty volvió la cabeza, con la vista puesta en el mismo punto que antes, sus pupilas se notaban ensombrecidas, sus facciones se hacían cada vez mas lúgubres y Drew sintió una nueva punzada en el centro de su ser al verla así.

- ¿Aun estás preocupada por Ash? – Ella no respondió. – Siento haberte causado problemas con él, pero igual creo que quien debiera sentirse mal, es él, no tu. Es un idiota que se atreve a decirte cosas hirientes y tu solo…

- Continuo mintiéndole – Dijo para sorpresa del chico, apretando a marril entre sus brazos – Es lo que dice que tanto le molesta de mi… No puedo decir que se equivoca.

- Seguro que tienes que mentirle, – Misty se sorprendió volteando la cabeza hacia Drew preguntándose si es que él sabía algo sobre Sentinel, sobre Nick y todas esas demás cosas que poco a poco le habían arrebatado su amistad con Ash, su vida entera. – Tienes que decirle que estás bien cuando no lo estás, tienes que fingir indiferencia cuando está con May y sigues llamándolo amigo, cuando en realidad lo quieres más allá de una amistad.

No era lo que esperaba escuchar. Aunque en ese momento no era su más grande secreto, de igual forma permaneció impactada al ver revelados sus sentimientos en las palabras de Drew.

- Lo siento, no quise parecer entrometido, es solo lo que he aprendido con los días.

- No te disculpes por decir la verdad, – fue lo único que atinó a decir ligeramente apenada, sus hombros tensos subieron un poco, como si tratase de esconderse entre ella misma - Igual no es que importe mucho…

- ¿Cómo puedes decir eso Misty? Claro que importa

- Por lo menos no a él

- Le importaría si se lo dijeras - Un suspiro escapó de sus labios apenas entreabiertos mientras sentía que se hundía cada vez más en su asiento.

- Cierto, porque es tan fácil llegar con alguien y decirle "¿Oye que crees? Te amo"

- Podría serlo, tan solo…

- Ey, aquí una idea: Si es así de sencillo ¿Por qué no se lo has dicho tu a May? – Se giró un poco cuando dijo aquello, esperando la reacción de Drew que solo se quedó boquiabierto, atragantándose con sus propias palabras. Tampoco le sorprendía mucho que Misty se hubiera dado cuenta de lo que él sentía. – Si, eso pensé.

Fue todo lo que agregó Misty con un gesto de fastidio hacia el coordinador por intentar darle consejos que él no estaba dispuesto a seguir, luego, sólo volvió su vista al frente del estadio, donde ya se estaba anunciando la siguiente batalla.

De todo lo que se habían dicho en ese momento, esperaba todo tipo de reacciones por parte de su pelirroja amiga: Desde que exigiera no se entrometiera otra vez en sus sentimientos, hasta que le hiciera toda clase de preguntas sobre los suyos, pero que se quedara callada, viendo con tanta atención un combate, luego otro... Echó su cuerpo hacia delante, apoyando las manos al filo del asiento sin saber que más hacer, sintiéndose en extremo nervioso, sólo miraba sin mucha atención a las personas en el auditorio... Entonces lo vio, apenas perceptible por la esquina de su ojo en las gradas que se encontraban a su izquierda, en el lado más apartado de ese flanco, estaba Ash.

Si pensaba que en la mañana lo había visto enojado entonces no sabía como llamar su estado actual. No estaba gritando ni haciendo nada fuera de lo común, a la opinión de cualquiera parecería normal, pero su mirada... Se notaba turbia, su mandíbula apretada hasta un punto que podría asegurar resultaba doloroso, porque se notaba como le tensaba todo el rostro... Y lo hubiera analizado a más detalle sino es que en ese momento entendiera el estoicismo de Misty volcando su mirada sorprendida hacia la pelirroja que al instante se sintió descubierta. No eran la competencia, ni los pokemón ni cualquier otra cosa lo que tenía su total atención, Era el entrenador que la atraía con una inercia que comenzaba a sospechar no era simplemente humana.

Así había estado ella, contemplándolo por horas, preguntándose si es que alguna vez volverían a estar bien, si podría recurrir al refugio de su amistad o si es que estaba dañada de forma irremediable y pensaba repetidamente que de ser así, entonces había aprovechado bien ese momento, aprendiéndose hasta el cansancio cada parte de él para por lo menos tener el tatuaje de Ash en la mente que bien podría servirle como consuelo para toda una vida.

Suspiró.

- Lo siento, - Dijo con un poco de zozobra quemándole los labios - Debo de parecer una tonta, es solo… que no puedo evitarlo… yo... Quisiera hablar con él, quisiera que todo se arreglara, pero creo que tendré que conformarme con esto.

- ¿Por qué lo haces? – Preguntó Drew, sintiendo como la previa opresión lastimaba con renovadas fuerzas su interior; a pesar de que ese no era su dolor, podía asimilarlo como si así fuera.

- Bueno las cosas entre nosotros...

- No me refiero en específico a este momento, me refiero a la... tontería de viajar con ellos, ¿cuánto tiempo vas a soportar que te trate de esta manera?

- Cuanto sea necesario.

Tuvo que parpadear varias veces y asegurarse que en verdad ella había dicho aquello esperando que solo fuera producto de su imaginación o por lo menos que no lo hubiese dicho con tanta tranquilidad, ciertamente él se estaba viendo despojado de esa parsimoniosa capacidad, sintiéndose incapaz de poder aceptar que ella continuara lastimándose de esa manera.

- ¿Cómo? ¿En verdad vas a seguir viajando con ellos?

- No es que quiera, créeme, es solo… tengo que hacerlo, ¿de acuerdo?

- ¿Por qué?

No contestó nada, incluso su boca se perdió en una sola línea evitando así que su propia mente le jugara una mala treta y soltara toda la verdad a Drew, no podría asegurar que el coordinador lo entendiera y así continuó envenenándose con su secreto.

Si antes se sabía inútil, sin posibilidad de ayudar a su amiga, ahora lo hacía más, sobre todo cuando su presencia o tal vez la imponente figura de su pokemón que se había mantenido a su lado, pareció llamar la atención de varias miradas, como la de Ash. Entonces ya no tenía más dudas, el entrenador lo veía con celos, podía reconocer el sentimiento porque se desbordaba desmesuradamente por los ojos castaños de Ash de la misma manera que a él le quemaba las entrañas. Chistoso que se provocaran la misma sensación uno al otro… excepto que no era por la misma chica.

Y allí estaba un nuevo enojo, sabiendo que ese niño desubicado, era el novio de May, quien no merecía serlo porque estaba enamorado de alguien más, lo peor de todo es que Ash no sabía nada de eso, era solo un idiota, uno que bien podría asesinar con sus propias manos por lastimar a dos chicas que significaban tanto para él. Con respecto a May no había mucho que pudiera hacer, no mientras ella quisiera seguir a su lado, pero Misty… tal vez a ella podría sacarla de ese infierno autoimpuesto, solo debía convencerla.

- Deberías venir conmigo… - Apenas si sus palabras alcanzaron los oídos de Misty, su mensaje era opacado por el emocionado ambiente a su alrededor.

"Ha sido un día apasionante y seguro que hemos visto de todo, pero nuestra batalla final del día también promete tenerlos al filo de sus asientos. Recibamos a May Maple que tiene una gran contrincante por derrotar, otra talentosa coordinadora que…"

- ¿Ahora? – Misty pareció no entender el verdadero significado de la petición o tal vez no quiso hacerlo – El combate de May está por iniciar y…

- No, no me refiero a este momento sino en algo más… permanente.

- ¿Qué estás diciendo? ¿Qué te acompañe en tu viaje? – Intentó bromear, pero la expresión seria en Drew daba como afirmativa la respuesta a esa pregunta, de todas formas lo repitió para si, creyendo que solo así lo podría asimilar. – Estás diciendo que te acompañe en tu viaje pokemón. Drew, yo…

- No tienes que seguir soportando esto, se que yo no puedo seguir haciéndolo, así que en cuanto termine la copa, yo me iré y en definitiva creo que debieras venir conmigo.

- Y empiezan a correr los cinco minutos en el reloj ¡Comiencen!

- ¡Jiglypuff, hora de brillar!

- ¡Beautifly es tu turno! ¡Ataca con tu viento plateado!

- Parece que la concursante May quiere terminar esto rápido, ciertamente lo está consiguiendo pues ese viento plateado dio justo en el blanco…

- Drew, - De inmediato sus brazos se aferraron a su pokemón sintiendo que si no lo aprisionaba de esa manera, dejaría escapar algo más que Marill. De todas formas al ratón no le importaba fungir como apoyo - Entiendo lo que quieres hacer y lo agradezco, pero no puedo…

- ¿Por qué no? Te aseguro que soy mucho más agradable que tu actual compañía – Era evidente que intentaba aligerar la atmósfera con sus bromas que iban acompañadas de unos cuantos guiños, Misty apenas si podía mirarlo un par de segundos antes de volver a su posición original.

- No es que no lo crea, Drew, solo que… no es tan simple.

- Bien Beautifly, vuelve a usar As aéreo

- ¡Jiglypuff no!

- Vamos a la mitad del tiempo, pero parece que este combate está a punto de terminar

- De nuevo Beautifly

- Esto no acaba así de fácil ¡Rizo de defensa!

- ¿Qué podría ser lo complicado? Solo vienes conmigo.

- No, no puedo dejar a Ash – Suspiró, volteando hacia el peliverde que no parecía nada contento con sus últimas palabras, así que Misty estaba dispuesta a decir algo que lo convenciera de desistir por completo. – Supongo que no es un secreto que pudiera guardar para siempre. Drew, lo que pasa es que…

Los aplausos fueron remplazados con murmullos, la alegría y emoción en el rostro de todos fue sustituido por la duda, todo después que la intensa luz de los reflectores en el estadio, cambiara por la total penumbra.

Tanto Misty como Drew olvidaron por un momento su importante conversación, esperando que aquello solo se tratase de un error técnico que en cuanto fuera resuelto el auditorio volvería a la normalidad, esperanza que se esfumó cuando lo único que encendió fue la enorme pantalla de plasma al centro del campo de batalla.

Los murmullos entre la gente aumentaron, así como las pulsaciones en el corazón de Misty que, bien pudo reconocer tras la figura del hombre que había interrumpido la pelea, esos ojos de un helado azul, ese hombre que no sólo era el responsable de interrumpir la copa, sino de arruinar toda su vida, porque estaba convencida que tras el velo del anonimato de ese atraco, sólo podía encontrarse Nick.

- Buenas Tardes a todos. - Su voz maliciosa y llena de satisfacción desconcertaba más que su aparición misma. Para la pelirroja sólo fue la confirmación de sus sospechas sobre su identidad. - Me disculpo por tan... Abrupta intromisión, pero hay algo dentro de este auditorio que es mío. – Los murmullos aumentaron – Así que solo he venido por lo que me pertenece y reclamarlo de vuelta. Tal vez les parezca extraño que para obtener algo tenga que hacer todo este alboroto, bueno pasa que... - Se escuchó un sonido de ligeros "click" que se expandieron como efecto dominó por el estadio, escuchándose de izquierda a derecha sellando todas las salidas. - No podía arriesgarme a que se me escapara alguno de ustedes.

Cada una de sus palabras aterraba a todos, podía darse cuenta con tan sólo mirar a cualquiera de los espectadores en las gradas y esa expresión le provocaba una satisfacción enfermiza. Como no verse embriagado por ella si lo hacía poderoso, muy al contrario de como se sentía cuando era un adolescente. Por eso iba a saborear cada instante de ese momento.

Pero lo que Nick no sabía, es que su actuación había traído algo más que pánico a una de cientos de espectadores. Estaba provocando desesperación en Misty que se levantó al instante sin una sola idea de como debía actuar.

"Ash"

Era la única cosa que podía pensar impidiéndole formular un plan. Tenía que ponerlo a salvo, eso era claro, pero la gran interrogativa que se interponía en su actuar era el cómo, no porque él la despreciara en ese momento, esa no era su preocupación, sino la misma de siempre: Nick. Si él la viera en compañía de Ash, si lo relacionara a ella, la entrometida que había entorpecido sus planes dos veces, la que conoce a su padre y a su sobrina, la que puede saber algo de Aidan... No, no, no. No podría hacerle eso a Ash, no podía perjudicarlo por intentar salvarlo.

- Pero una vez que tenga a las personas que vine a buscar. El resto podrá marcharse. Hasta entonces...

Mostró en cámara un aparato atado a su muñeca que a la vista de cualquiera era sólo un reloj y que en apariencia sólo emitió una pequeña señal cuando en realidad había enviado una frecuencia a todo el auditorio, una que todo aquel que poseyera una pokebola podía entender cual era su función.

- No intenten interferir, no intenten escapar o las consecuencias de sus actos será fatal.

Fue hasta esa última frase que desencadenó el pánico en toda la multitud, la gente se amontonaba en los pasillos, tratando de llegar a las puertas aunque sabían que era inútil. Los más valientes intentaban liberar a sus pokemón y que éstos los salvaran del predicamento en el que estaban, pero sólo conseguían que chispas azules saltaran desde el centro de la pokebola.

El caos iba en aumento cuando decenas de figuras, todas vestidas de negro entraban por los pasillos que daban al campo de batallas y bajaban por el tragaluz.

- ¡Misty! ¡Misty! - Sus aturdidos sentidos veían todo lo ocurrido en cámara lenta, se vieron obligados a salir de su estado de shock y enfocar su vista a quién la sacudía enérgicamente.

Drew parecía confundido, igual que todos en el recinto, pero sobre todo preocupado de que ella estuviera tan tranquila, con la vista tan perdida y no fuera un manojo de nervios como lo eran todos.

- Misty, tenemos que movernos, ¡busquemos una salida! Tenemos a Absol y a Marill, si no hay una puerta ¡seguro ellos hacen una!

Escuchaba todo aquello como si estuviera debajo del agua, ella sumergida en su terror y Drew en la lejanía, sin importar que él la sujetaba, la halaba con todas sus fuerzas.

- ¡Misty tenemos que ponernos a salvo!

- No. - Finalmente logró decir con fuerza en la voz – No… debemos, debo ir por Ash.

- ¿Qué, estás loca? No puedes pensar en eso ahora, el seguro también esté buscando una forma de escapar. - Ambos sabían que Drew mentía, sobre todo cuando miraron hacía el punto exacto que había sido su asiento por las últimas horas, ya no estaba allí, su silueta junto a la de Pikachu se distinguía filas más abajo haciendo un esfuerzo por pasar al río de personas y alcanzar el campo de batalla, por llegar hasta May.

- ¡Él no debe estar aquí, no debe encontrarse con ninguno de estos sujetos! - Misty comenzó a gritar, haciendo lo mismo que hacía Ash, intentando pasar en cualquier hueco entre la gente que se movía en sentido contrario. Drew logró detener a la pelirroja cuando está había avanzado sólo unos pasos.

- ¡Misty! ¿Qué crees que haces?

- ¡Tengo que sacar a Ash de aquí! Ese tipo de la pantalla no puede verlo... - susurró - no debe verlo conmigo tampoco - temblaba, Drew podía sentir ese estremecimiento en sus yemas con las que la tenía fuertemente sujetada. Entendía que si alguien sabía algo de ese grupo armado que llegaba reclamando personas, era ella y sabía que todo giraba alrededor de Ash. No había mucho tiempo para preguntar sobre sus conclusiones, tampoco podía decir que no entendía su preocupación o la necesidad de lanzarse sobre el peligro por la persona que amaba, el deseaba hacer lo mismo, pero fue más su deseo de hacer algo, lo que sea por Misty, incluso si eso significaba ayudar a Ash.

- ¡Escucha, Misty! - Quitó sus manos de los antebrazos de la pelirroja para colocarlas en sus mejillas, enmarcando su rostro haciendo que lo mirara fijamente - No tienes que preocuparte por nada porque yo te ayudaré.

- Drew, ¿qué...?

- Yo haré todo lo que tengas que hacer con respecto a Ash, yo iré por él y me aseguraré de sacarlo de aquí antes de que su presencia sea de relevancia para alguien aquí.

- Tu harías eso... ¿Por mi?

- Si Misty, porque te entiendo, porque sé lo que sientes, pero es por eso que debo pedirte el mismo favor a ti.

- ¿Qué quieres decir? – Con mirar a sus ojos verdes supo a que se refería sin que hubiera necesidad de que se lo explicara, porque no sólo ella sería capaz de sacrificarse por la persona que ama, sin importar cuán rechazado sea ese amor, igual querría siempre verla a salvo, él siempre velaría por el bienestar de May. - Por supuesto Drew, yo sacaré a May de aquí.

Dicho eso, Drew la dejó ir, sonrió al momento que subía al lomo de absol con dirección a Ash.

- Nosotros podemos hacer esto - Miró al frente, mucha gente se amontonaba aún entre las gradas y las escalinatas, más hombres de negro llegaban con pokemóns que soltaban ataques a las aterrorizadas personas, obligándolos a retroceder. Debía utilizar un atajo o mejor dicho, hacerlo. - Marill chorro de agua hacia la arena a toda potencia.

- ¿Marr?

- ¡Sólo hazlo!

Marill no está muy convencido de usar sus ataques acuáticos en contra de la gente que solo buscaba un refugio, así que acata la orden creando un arco sobre que pasaba sobre todos ellos, evitando hacer daño alguno,

- ¡Bien sigue así! Ahora cuando te diga, ejecutas un rayo hielo sobre el chorro de agua ¿De acuerdo? - El pokemón asintió, esperando la orden - Y... ¡Ahora! – En ese instante dejó de generar el agua y antes de que el "arco" de agua se desvaneciera, se vuelve en hielo totalmente sólido.

- ¡Allí hay una chica con un pokemón!

Un maleante gritó a lo lejos alertando a otros más, un total de cuatro hombres se dirigen enseguida hacia ella, cada uno acompañado de un Skuntank.

- ¡Más vale que nos movamos rápido! – Sin previo aviso arrojó al pokemón por sobre la estructura artificial creada por él. Sin problemas, Marill se deslizó hasta el centro del auditorio, tan solo emitiendo su característico chillido en el proceso - Es mi turno - usó sus manos para apoyarse en la superficie helada para subir todo su peso en ella, después solo siguiendo el mismo camino que su compañero pokemón.

En definitiva, su idea había sido una manera rápida de llegar hasta el centro del auditorio, tal vez más veloz de lo necesario, pues no tuvo forma de frenar su caída que culminó con un encuentro directo de su rostro con la superficie helada.

- ¡Marill! ¡Mar! - El pokemón acuático se acercó a ella con obvia preocupación cuando Misty ya estaba intentando ponerse de pie.

- No hay tiempo para que te preocupes por mi - su apariencia no era muy convincente para sostener esa orden; mantenía un ojo cerrado llevando una mano a su cadera en un intento de sobrellevar el dolor -Tenemos que ir por May.

Se tomó un par de segundos para inspeccionar su entorno: sólo un diámetro de un metro y medio de era hielo sólido, el resto constituía la parte acuática del campo que apenas si se veía entre las penumbras; cinco o seis metros más adelante debía estar May en su punto de salida como participante, estaba segura que allí la encontraría.

No necesitó dar una orden para que su pokemón lanzara otro rayo hielo, terminando de hacer un camino por el que pudiera correr sin problema y llegar hasta la castaña. Conforme se iban acercando hasta donde debiera estar May, se distinguían diversas siluetas que tomaban movimiento y forma en ese lienzo de obscuridad. Algunos destellos en el aire dirigidos hacia distintos puntos de su entorno, unas alas diáfanas que se movían para atacar a otras sombras: sus contrincantes. Y en medio de todo eso estaba May, de rodillas en el piso, forcejeando directamente con un hombre que no le importaba ser delicado porque su oponente fuera mujer.

- ¡Hidropulso! - El comando de Misty llegó antes que el maleante lograra lastimar a May. Marill, percatándose de la presencia de una figura más, descargó otro ataque similar, derrotando así a todos los atacantes. La coordinadora estaba agotada, dejó que sus piernas sucumbieran, manteniéndose de rodillas sobre el piso cuando Misty finalmente se acercó a ella.

- ¿Estás bien? - Preguntó la pelirroja aún inspeccionándola

- Si... - Mantenía los ojos cerrados, con sus brazos fuertemente apoyados sobre sus rodillas

- ¿Por qué sigues aquí? Eres un blanco fácil estando al centro de todo este caos, lo sabes.

- Intenté regresar a los camerinos y buscar refugio, pero las puertas ya estaban selladas, luego llegaron esos tipos y comenzaron a atacar - Subió la mirada buscando a su pokemón que volaba apenas un metro sobre ellas - Pobre Beautifly, debe estar agotado, eran muchos contrincantes para él sólo.

Como manifiesto de que aquella afirmación no era del todo cierta, un jiglupuff rodó desde el extremo izquierdo de la explanada hasta sus pies. Era muy seguro que al otro lado de la misma, se llevara a cabo una batalla similar a la de May, una que había sido perdida, eso lo supieron al ver que jiglupuff estaba fuera de combate.

- Es el pokemón de mi contrincante... - May susurró sin quitar la mirada del redondo pokemón rosa, pero antes que siquiera enfocara su vista en la dirección por la que podría haber más enemigos, sintió un tirón en sus manos que la obligaron a inclinarse hacia el frente, sin que terminara con su rostro estampado en el piso. Una telaraña en sus manos la mantenían unida a éste, sin mucha opción a movilidad.

Alertado de lo que podría ser el destino de su entrenadora, Marill se posicionó frente a ella e interceptó la telaraña que intentaba hacerle lo mismo reaccionando al instante con un rayo hielo, pero no sólo pensaba bloquearlo, iba a hacer polvo a quién se escondiera tras ese ataque y sin previo aviso, se lanzó hacia el frente proporcionándole una poderosa embestida al pokemón que se escondía entre las sombras.

Apenas si se distinguía la batalla como difusas líneas en la lejanía y sólo se podía adivinar quién iba ganando por la voz decidida de Marill sobre el gruñido de su contrincante herido que salió disparado hasta los pies de Misty. No resultó sorprendente que se tratara de un Ariados.

- Parece que no habían sido todos,- Comentó May sin muchos ánimos mientras esperaba que su Beautifly se encargara de liberarla de esa extraña atadura.

- Bueno, no vamos a esperar aquí y saber cuantos más hay, debemos salir cuanto antes.

- Pero... No podemos simplemente irnos... Drew y Ash... No podemos dejarlos aquí.

- Nos reuniremos una vez que estemos fuera, ellos están buscando una salida ahora mismo, nosotras debiéramos hacerlo también - May asintió sin cuestionarse si lo dicho por Misty podía ser posible. Sin duda quería asegurarse que ambos chicos estuvieran a salvo, pero no sabía si tenía las fuerzas para pelear contra alguien más. Lo mejor era escapar antes que algo más atroz ocurriera.

- ¡Aaaaaaaahhhhhh!

Un grito agudo, muy cercano retumbó en sus tímpanos. El jiglupuff que seguía tendido inconsciente junto a ellas frunció el ceño, haciendo un último esfuerzo por levantarse, sin conseguir moverse ni un ápice.

- Debe ser la chica contra la que peleaba... - señaló May - Debieron de haberla capturado.

- "Una" de las personas por las que venían esos sujetos. Estoy muy segura que los tenían bien identificados - Misty pensaba en voz alta, entendiendo porqué el exceso de maleantes en esa área del auditorio.

- Debiéramos ayudarla.

- ¡No! No podemos, estos tipos son peligrosos no sabemos de lo que son capaces, nosotras no...

- ¡Suéltenme! ¡Aaaaaaaaaahhhh! - La voz había dejado de ser la desesperación de una chica cualquiera, para convertirse en un alarido de un alma agonizante. Era demasiado intenso como para que no causara desde impotencia hasta repugnancia entre las entrenadoras y sus pokemón. El sonido se mantenía, se extendía, desvaneciendo la tolerancia en uno de ellos por resistirlo hasta que simplemente no pudo más.

- ¡Mmmmm… Marill! - el pokemón salió disparado con dirección donde provenía el grito, sin importarle que al ayudar a esa persona desobedecería a su entrenadora que en definitiva no esperaba esa respuesta del ratón acuático.

- ¡Marill vuelve acá! Mar... ¡Demonios! - Se dirigió hacia la castaña que aún mantenía su ligadura al piso - May en cuanto Beautifly termine de liberarte, busquen una salida o un escondite, pero ya no te quedes aquí, ¿de acuerdo? Yo iré tras de ti en cuanto recupere a Marill.

- Pero Misty...

- No discutas, sólo hazlo.

No esperó respuesta, sólo corrió con la esperanza de encontrar a su pokemón sin que éste hubiera hecho algo estúpido o peligroso... Demasiado pedir, lo supo cuando llegó hasta el punto de donde provenía el alboroto, era la entrada que guió a la chica hasta su batalla, extrañamente, parecía ser la única puerta abierta en todo el auditorio. Allí estaba la joven, casi desvanecida en el piso, con algunas telarañas aún adheridas en sus muñecas y en su cuello. Su cabello dorado caía sobre su rostro, su traje de gala se notaba desgarrado.

Dos Ariados luchaban por recuperar movimiento, el hielo en sus patas dejaban muy en claro que Marill había logrado rescatarla de tan infame maltrato.

La escena era por demás impactante y ciertamente a Misty le tomó un par de segundos asimilarlo antes de decidirse a correr en ayuda de la jovencita, tal vez su pokemón había estado en lo cierto en ayudarla después de todo. Si había hecho todo ese esfuerzo por llegar hasta allí, ¿qué daño hacía ayudar a alguien más?... Al parecer, mucho.

Una luz de intenso azul salió desde el túnel e impactó contra Marill, una fuerza psíquica de magnitud descomunal que arrastró al pobrecillo ratón metros atrás de su posición inicial.

- ¡Marill! - Gritó Misty con todas sus fuerzas, pero antes que pudiera hacer algo para ayudarle, un nuevo fenómeno llamó su atención a tal punto que sólo se quedó observando como la rubia se levantaba del piso, pero no por voluntad propia, su cuerpo impulsado por una poderosa confusión, la habían convertido en un títere y, a pesar que parecía sólo un objeto manejado a la voluntad de alguien más, su rostro mostraba algo que no le podía ser arrebatado: terror que rápidamente se mezclaba con dolor o al menos eso pensó Misty al escuchar unos ligeros quejidos, único sonido que podía producir la muchacha, pues se había acabado la voz en gritar, pero apenas si aquellos ojos verdes asustados la miraron, se notaba en sus pupilas cierta esperanza de ser salvada, porque veía en la pelirroja un rostro conocido.

- Mis... Ty - logró articular, - Misty ... Ayudam... - Su palabra se cortó, sus ojos se quedaron fijos, congelada por completo, siendo despojada de cualquier rastro de humanidad.

- Lindsay... - Murmuró pausado, reconociendo a la joven, aquella que no había resultado tan desconocida y esa realización la aterró por completo porque entendió que no podría ayudarla, no mientras el sonido de unas botas sobre el piso se escuchaban cada vez más cerca, una silueta atrás de ella se hacía más reconocible.

- Ahora entiendo porqué veinticinco de mis hombres no son capaces de traer a una simple chiquilla – Expresó entre divertido y enfadado aquel hombre que miraba con toda atención a Misty una vez que hubiese salido de entre las sombras. - Pero es que tu nos has sido una simple chiquilla... No es cierto... Misty.

Imposibilitada de moverse, el hombre que recién aparecía mantenía su vista en ella, así como ella seguía perdida en ese azul que la aterraba en las pantallas, teniéndolo ahora sólo metros de distancia la aterraba aún más.

- No es muy agradable saber que quieres arruinar mis planes una vez más, - Nick dio otros pasos hasta encontrarse con Lindsay, tomándola con brusquedad de la muñeca atrayéndola hacia él. Ella intentaba gritar sin conseguirlo, al igual que Misty intentaba correr sin lograr mover un solo musculo, solo esperando a que Nick continuara hablando - pero definitivamente me dará gusto cumplir en ti la promesa que hice hace un momento: voy a hacerte pagar caro tu intromisión.


No sé que más decirles, solo que se supone que toda la acción pasaría en este cap pero se fue alargando y luego como prometo mucho los golpes y las patadas, pensé que merecían un capitulo donde todo sucediera con lujo de detalle, así que así será el próximo cap. Si quieren saber si Drew salvará a Ash o lo mata, deberán esperar a la próxima actualización.

Este capitulo estuvo muy inspirado en The Blower's Daughter de Damien Rice, es una de las canciones principales que me dieron toda la idea del fic y por eso la escena de la charla entre Misty y Drew era muy importante para mi, espero no los haya fastidiado con eso.

Mislu. Jajaja creo que si cae un poco mal Ash con sus acciones, espero que no lo quieras asesinar todavia

Tibetana. Estoy muy segura que me odias mas a mi :P Si creo que en el fic me ha gustado más Drew jaja quiero hacerlo el protagonista... bueno tal vez no es para tanto

SirenaMisty. Gracias por el comentario, era mas o menos lo que queria lograr.

Mistyket. Ya niña acción, espero que ahora no me reclames tanto por eso, habrá mas en el siguiente cap y por lo de las actualizadas... espero q no se vean afectadas de nuevo.

LadyKya0. Yo estoy igual, a quien no soporto es a Serena y por eso no la uso XD y no creo que tu instinto asesino disminuya con lo que está por venir en los siguientes caps

Midorifanic. Tenías razón, por más q lo haga sufrir, lo defenderá. Es bueno saber que hay más lectores de los que los reviews luego muestran, me alegra saber que te gustan mis ideas y este fic en general :) eso levanta mucho el animo, de verdad.

Rie Uzumaki Haruno. Yo digo que exageras O/O gracias por el apoyo y por escucharme siempre que tengo alguna idea y necesito expresarla :)

L'Fleur Noir. Y lo que les falta sufrir, sobre todo a Misty (sorry)

Elphaba Li, Jajaja de verdad me dan risa tus peticiones XD sobre todo esa de que Delia tenga un hijo más util XD ya hubo un poco de accion y habrá otro poco más y si! Al fin lo entendiste, May no tiene la culpa es ASH! :P es un tonto -_-

romantic-love-forever. Pueeeees, no creo que Drew y Misty sean pareja, lo siento mucho y espero que no me odies por ser tan cruel con Misty?

Amy-Light. REVIEW 200! ojala tuviera un premio para darte O_O supongo que actualizar mas seguido cuenta? Y es verdad, Ash sufre, tal vez no igual que Misty pero lo hace. De nuevo GRACIAS POR EL REVIEW 200 n_n

Ya-Chan. Y entonces yo emocionada por el review 200 para que el 201 fuera tuyo! *_* casi me muero de la emoción! Pero perdón por hacerlos sufrir tanto, lamento informar que seguirá siendo así… pero yo sigo emocionada con tu review n_n

Harukaze. Yo espero todos los reviews que me quieras dejar :) y espero que haya sido de tu agrado como apareció Nick una vez más :)

MayHimemiya. Reapareciste! Ya extrañaba tus reviews, de verdad, espero que no me odies tanto.