Y que me tardo casi un mes en escribir esto! X_X me cuesta mucho mucho trabajo cuando se trata de acción y como aquí va 90% acción... en fin espero que sea de su agrado sobre todo de Mistyket que fue su cumple en este mes y no dudó en pedir otro capitulo de everything como regalo. Felicidades! Sabes que soy bien penosa, pero igual eres mi amiga y te quiero y ya O/O no sé que más decir. Feliz cumple otra vez n_n
Capítulo XIX. La Tercera Es La Vencida
- Yo haré todo lo que tengas que hacer con respecto a Ash, yo iré por él y me aseguraré de sacarlo antes de que su presencia sea de relevancia para alguien aquí.
- Tu harías eso... ¿Por mi?
- Si, Misty…
Una promesa que resultaba más fácil decir que hacer. Se había puesto en marcha, seguro que con la ayuda de Absol no le costaría trabajo hacerse paso entre el gentío y alcanzar a Ash antes de que éste terminara de bajar las gradas, pero no contaba con la desesperación colectiva, haciendo que más de una vez alguien intentara desviarlo pidiendo su ayuda, eso sumado a los delincuentes que en diversas ocasiones trataron de derribarlo hacían que avanzar fuera casi imposible.
Toda la atención extra sin duda era provocada por la presencia de su pokemón que, era uno de pocos que estaban libres dentro de todo el auditorio. La única buena noticia era que Ash se encontraba en la misma situación.
- ¡Tajo Umbrío! - Absol obedeció, derrumbando un par de Ariados que se interponían en su camino con su certero ataque - Sólo un poco más... - Susurró Drew para si, aferrándose del pelaje de su pokemón mientras éste brincaba hábilmente de banca en banca, podía ver cada vez más cerca la silueta del entrenador, su rostro se distinguía de vez en vez con la luz que producían los ataques eléctricos de Pikachu.
"Idiota. Ni en un apagón puede pasar desapercibido"
Tendría que encargarse de que Pikachu no fuera un factor que llamara la atención, lo sentía por el pobre pokemón, pero la situación requería de todas las medidas que debiera tomar para cumplir la promesa que le hiciese a su amiga momentos atrás. Pero antes de encargarse del roedor, había un tonto, despistado en extremo molesto entrenador al que no tendría la mayor delicadeza en detener.
- ¡Alto! - Gritó con desesperación al momento que se impulsaba del lomo de su Absol. Pisando el filo de una butaca, se lanzó directo hacia su objetivo. Ash tenía la mirada puesta en su Pikachu y no tuvo tiempo de reparar en el joven de verde cabello que se arrojó a gran velocidad hasta que el peso extra lo sacó de balance.
- ¡Mph! - El golpe de su espalda contra el suelo fue total, sacando el aire de sus pulmones en el acto; trató de levantarse, pero un par de manos en su pecho volvieron a poner su cuerpo contra el piso - ¡¿Qué demonios?!
- ¡Ey, demente! La salida no es por allí. Te llevaré por la dirección correcta, ¿entendido? - Tardó un segundo para reconocer a su interlocutor y apenas lo hizo su sangre hirvió de rabia, no sólo lo había derribado como si fuese uno de esos criminales, sino que además ¿intentaba darle órdenes? El demente era Drew si creía que le haría un poco de caso.
- ¿Y quién te dijo que yo buscaba la salida? - Empujó su palma con toda su fuerza contra el pecho del coordinador al momento que escupía las palabras con el enfado que aquel sujeto le provocaba. Apenas si logró alejarlo unos cuantos centímetros, todavía podía sentir el peso extra en sus piernas, lanzó otro golpe en su afán de quitárselo de encima, pero parecía que la voluntad de Drew por mantenerlo contra el piso era mayor.
- Porque eso es lo que está haciendo toda persona con un poco de sentido común aquí dentro. Por si no lo has notado, hay un montón de locos queriendo herir a quién se les ponga enfrente.
- ¡Ya sé! - Volvió a empujarlo una segunda vez. Oírlo hablar si que lo hacía rabiar. Fue gracias a ese desagradable sentimiento que tuvo la fuerza suficiente para por fin librarse de él - Y es por eso que debo llegar hasta May. - Aprovechando que el coordinador había quedado en el suelo, chocando contra unas bancas, Ash se puso de pie, dispuesto a seguir su camino hasta el campo de pelea. Esa posición sólo le duró unos segundos, pues Drew se había lanzado sobre él una vez más, enredando sus brazos en sus piernas a modo de cuerdas, haciéndolo caer.
- ¡No lo harás!
- ¡Estás loco!
- Tu eres el loco aquí, si crees que estar en el centro de este desorden es una buena idea.
- ¡May está allí!
- ¡Lo sé!
- Puede que a ti no te importe, pero a mi si, ¡tengo que asegurarme de que ella está bien! – Movía sus pies tratando de deshacerse del amarre que hacía el coordinador, no quería llegar al punto de tener que golpearlo, aunque no le estaba dejando ninguna otra opción. Por su parte, Drew estaba más que fastidiado de Ash, por sus tontas acciones y sus palabras sin fundamento. Por supuesto que se preocupaba por May, lo único que deseaba era que estuviese a salvo y en lugar de asegurarse que así fuera, estaba allí, forcejeando con ese infeliz.
- ¡Claro que me importa!
- Entonces ¿Por qué insistes en impedir que…?
- Misty está con ella ¿De acuerdo? Misty fue a buscarla y juntas encontrarían una salida, se supone que nosotros debemos hacer lo mismo porque…
- ¿Por qué? ¿Porque Misty lo dice? – Eso era el colmo de todo, aún en esa situación ella intentaba controlarlo, ella se atrevía a enviar a ese ¿Para qué? ¿Para que lo cuidara? Él no era un bebé que necesitara supervisión y comenzaba a hartarse de que Misty lo tratara como uno. Con el hervidero de pensamientos carcomiéndole la razón, tenía la motivación suficiente para deshacerse por completo de la sanguijuela que tenía encima. Giró sus pies haciendo espacio extra liberando una de sus piernas, después, no sintió ningún remordimiento al estampar su zapato contra el pecho de Drew, quien de nueva cuenta se vio arrojado varios metros lejos de él. – Pues tu podrás estar a su disposición, ¡pero yo no tengo que hacer lo que Misty dice! – No había terminado de erguirse por completo cuando la mano del coordinador ya lo estaba sujetando con fuerza, primero del pantalón, luego del antebrazo. Como lograba levantarse tan rápido, era algo que todavía no lograba entender.
- ¡Lo harás te guste o no!
- ¡Suéltame!
- ¡Deja de comportarte como un niño!
- ¿Yo soy un niño? ¡Tu eres el que no me quiere soltar y ya me estás cansando!
- ¡Pi pika chu!
- ¿Tu cansado de mi? ¡Pues no tienes idea de lo harto que estoy de tener que soportarte! Hasta ver tu tonta cara es una tortura.
- ¡Pi pika!
- ¡Si es así entonces vete! Yo iré por May, ¡créeme que no necesito tu supervisión!
- Por más que quisiera dejarte aquí para que te maten, ¡no lo haré!
- Yo sé defenderme solo, además…
- ¡Pi pika pika pi chu!
- ¡¿Qué pasa Pikachu?!
Durante su juvenil discusión, el pokemón eléctrico se había posicionado frente a ellos intentando protegerlos de la latente amenaza: una decena de Ariados y otra más de Ninjask habían sido atraídos por los gritos de ambos. A pesar de tener problemas más importantes de los que debía ocuparse, Ash se enfocaba en seguir halando su muñeca, donde la mano de Drew parecía haberse ensamblado permanentemente.
Bufó irritado por tener que soportar a ese muchacho pesado, imaginando como Misty se divertía con la situación. Estaba seguro de que lo había hecho a propósito para molestarlo y así, sin importarle que decenas de insectos gigantes lo rodearan, pendientes de cada uno de sus movimientos, igual se giró para reclamarle su desdichada suerte al coordinador.
- ¿Ya ves lo que lograste con tus tonterías?
- Tu empezaste a gritar y deja de lloriquear, esto se soluciona fácil.
- Ah si, porque derrotar a decenas de pokemóns a la vez es tarea sencilla…
- Absol, canto mortal.
- ¿Espera qué?
No tuvo que volverse para saber que el pokemón siniestro entonaba una melodía. El sonido que se expandía alrededor de ellos se hizo visible en ondas color negro que al entrar en contacto con algún pokemón los paralizaba al instante, causándoles dolor, después, en cuestión de segundos, todos sus atacantes cayeron totalmente vencidos. El único problema que Ash veía a la estrategia utilizada por Drew era que canto mortal derrotaba a los pokemón en el campo de batalla. Todos, sin excepción.
- ¡Chaaa!
Fue la última exclamación del roedor antes de quedar inconsciente al igual que el resto.
- ¿Ves? Todos derrotados con tan solo tres palabras.
- ¡Excelente tu plan, genio! ¡Afectó a Pikachu también!
- Ooops, Eso no debió suceder. Lo siento. – Su voz fingida y el gesto poco convincente de culpabilidad en su rostro contradecían sus palabras. Ash lo notó en seguida
- Eres un…
- ¿Quieres tranquilizarte? Pikachu se repondrá pronto, estará bien.
- ¿Pero es que no te das cuenta de la estupidez que acabas de hacer? Pikachu y Absol eran la única esperanza de llegar hasta el campo de batalla.
- Dije que Pikachu estará bien y Absol puede perfectamente sacarnos de aquí.
- ¿Como podría…?
- Absol. – El pokemón dio un brinco posicionándose detrás de ellos, con una expresión tranquila, luciendo tan majestuoso como siempre.
- Él… como pudo… ¿cómo escapó al canto mortal?
- ¿Sorprendido? No debieras, soy un gran entrenador, además es solo lógico que Absol se mueva rápidamente en el momento del ataque para que no se vea afectado por él y ya basta de explicaciones, debemos salir de aquí, ahora. – Volvió a jalar al entrenador de la muñeca, aunque este no se movió ni se veía deseoso de librarse de Drew como momentos atrás. Se había detenido observando al escenario, con una expresión de genuina preocupación.
- May…
- Ya te dije que ella…
- Ella está allí. – Ash señaló hacia el frente.
Pudo ver una mujer, moviéndose en la densa obscuridad. Estaba muy alejada de su alcance, casi al otro lado de las gradas, pero Drew igual podía distinguir la silueta y estar seguro de que se trataba de ella, de la chica que tanto amaba, que además iba acompañada del pokemón que peleaba junto a ella antes de que se formase el caos. Sin duda eran ellos y parecían correr, casi huyendo, aunque paró en seco quedándose allí, dubitativa sin saber que dirección debía tomar, si seguir hasta un lugar seguro o volverse en sus pasos desde donde había llegado.
La imagen de May sumada a una duda con respecto al paradero de Misty le helaron la sangre haciendo que disminuyera la presión en el brazo de Ash. El entrenador aprovechó para soltarse, tomó a su Pikachu acomodándolo dentro de su chaleco después, saltó la siguiente fila de bancas y la siguiente… En ese momento Drew se dio cuenta de dos cosas: una, que estaba fallando en su misión, porque sin importar que estuviera pasando con Misty, ella igual hubiera querido que Ash estuviera a salvo y dos, un grupo de hombres, probablemente los dueños de los pokemón que acababa de vencer se acercaban hacia ellos. Debía alcanzar a Ash para después sacarlo de allí, algo que estaba determinado a lograr aunque tuviera que cargarlo él mismo.
Solo esperaba que Misty fuera capaz de salir airosa de cualquier obstáculo que estuviera enfrentando en ese momento.
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- No es muy agradable saber que quieres arruinar mis planes una vez más, pero definitivamente me dará gusto cumplir en ti la promesa que hice hace un momento: voy a hacerte pagar caro tu intromisión…
Sus palabras ya habían sido bastante amenazantes, sumarle esa mirada fría y esa sonrisa retorcida le provocaban verdadero terror; sobre todo porque parecía que Nick se sabía capaz de crearle un infierno, además de notarse el deleite que sentiría al eliminarla.
Retrocedió un par de pasos, aunque realmente no había a donde correr, la parte acuática del campo de batalla estaba a centímetros de sus talones.
- Y bien... Misty, - Que supiera su nombre era bastante malo, que pareciera disfrutar tanto el decirlo lo hacía todo aún peor - ¿No tienes ningún comentario mordaz para decirme? ¿Ninguna estrategia ingeniosa? - Misty separó sus labios, no importaba que no tuviera nada con que defenderse no iba a dejar que se burlara de ella, pero fue frenada por una punzante risa - Por supuesto que no lo tienes. ¿No te das cuenta, chiquilla? Ya gané, podría hacer contigo lo que quiera...
- Demasiada seguridad, pero aún estoy aquí, de pie.
- Apenas - Ambos voltearon por inercia hacia donde se encontraba Marill que, intentaba levantarse sin conseguirlo - Tu... mascota no va ayudarte mucho, en cambio yo, puedo dejar a Mr. Mime a cargo de tu amiga y aún así tengo la forma de hacerte sufrir – Todo lo decía sin quitarle la mirada de encima, mostrándole las pokebolas que poseía haciéndolas girar entre sus dedos.
- Si mis pokemón pudieran salir, entonces te enseñaría lo que mis mascotas te harían... Si tan sólo fueras un hombre de honor entonces dejarías que pudieran…
Rió con demasiada energía. Debía reconocer que la niña tenía agallas y recordaba como esa simple estrategia de lastimar su orgullo ya había funcionado una vez.
- Dentro de sus pokebolas, claro, allí se quedarán. - Se señaló la muñeca donde el aparato que mantenía prisioneros a todos los pokemón tintineaba una luz roja - Te he subestimado en otras ocasiones, no cometeré ese mismo error y ciertamente no te daré la oportunidad de liberar a tu amiga...
- Ella no es mi amiga. - Sonaba horrible y se sentía mal al decirlo a pesar de estar casi segura de que Lindsay no la podía escuchar expresar aquello de forma tan ruda, pero lo decía por proteger a la rubia. A como estaban las cosas, cualquiera que se vinculara con ella podría ser presa de ese cruel hombre y la organización que lo respaldaba. - En realidad no tengo ningún amigo.
- Claro, como no eras amiga del viejo o de mi querida sobrina a quienes sólo conociste por casualidad ¿A la señorita Sheppard, también la conociste de esa forma?
Levantó un dedo, haciendo un gesto entre desagrado e indecisión, sabía que eso era solo la verdad, una que parecía muy difícil de creer dadas las circunstancias.
- En realidad... Si, la conocí ayer en la calle, no sé nada de ella, es solo una extraña que me ayudó a llegar...
- Claro, – Nick parecía demasiado divertido con la explicación casi infantil de la muchacha. - porque la vida está llena de tantas coincidencias.
"Para mi mala suerte si" Pensó la pelirroja, con cierta incertidumbre al no saber si la satisfacción que Nick sentía por todo aquello era una buena o mala señal.
- Siendo así, no te importará su destino... - Le dio una orden a su Mr. Mime que usó confusión en el ya inmóvil cuerpo de la muchacha, manteniéndola suspendida en el aire aún cuando Nick la soltó.
- ¡No la lastimes! - Misty gritó aterrorizada. A pesar de no tener ni una forma de ayudarla, extendió su mano queriendo frenar la partida de la chica, pero ella no se fue, tampoco lo hizo el pokemón que la mantenía cautiva. Mr. mime solo se mantuvo de pie, esperando indicación por parte de su entrenador, quién sonrió de nuevo ante la reacción de Misty y dio un paso más hacia ella sin que hiciera nada más que tensarse, no sabía como, pero tenía que hacer algo por ayudar a Lindsay... La verdad es que no tendría oportunidad ni de defender su propia vida. - Puedes darte cuenta que a la señorita Sheppard tampoco le importará lo que pase contigo... justo ahora.
Empezó a caminar hacia ella y su única reacción natural fue escapar. Comenzó a correr por el anfiteatro, justo en la orilla donde estaba el campo acuático, preguntándose que tanta suerte tendría si se escondiese bajo el agua, si tal vez habría alguna salida por la alberca, porque estaba segura que no encontraría ninguna dentro del estadio. Tal vez, si Marill estuviera lo suficientemente fuerte para explorar por debajo del agua...
- ¡No voy a dejarte escapar! - Escuchó la voz de Nick quien se había vuelto una sombra a metros tras de ella y a pesar de la distancia que se había creado entre ellos dos, él no parecía muy ansioso por alcanzar a su presa. Apenas si movió su mano, buscando algo en su cinturón. Misty sintió pánico y volvió a correr pensando que tal vez estaba buscando un arma, bien podía eliminarla en un segundo sin importar que no la tuviera cerca... Un zumbido que cortó el aire y que se dirigía hacia ella fue bastante audible, tanto que hizo eco por unos segundos en sus oídos antes que sus pasos se detuvieran y su rostro se encontró con el suelo cuando algo invadió su pierna derecha, haciendo que perdiera el equilibrio. - Te dije que no te iba dejar escapar. Pero... - Halo del látigo que había capturado a la chica, obligando su cuerpo a arrastrarse por el piso mientras intentaba liberarse aunque no podía ni siquiera frenar su trayecto - No sólo quiero detenerte...
Si volvía a decirle que quería lastimarla iba a molestarse en serio, ¿Qué ese hombre no sabía mas que repetir lo mismo una y otra vez? Pero Nick no lo dijo, sino que lo demostró. Aquel no era un simple látigo, lo supo cuando una carga eléctrica le quemaba justo donde estaba afianzado el objeto y se expandía por todo su cuerpo.
- ¡Kyaaaaaa! – La corriente era bastante fuerte, podía sentir como se aturdía su mente con el extraño elemento invadiéndola, aunque no se iba a dejar vencer tan fácil. Con su mano izquierda tomó la línea que brillaba en la obscuridad y que se empeñaba en llenarla de dolor, apretó los dientes sintiendo ese molesto hormigueo también en sus palmas, pero igual afianzó su agarre en el látigo, después de todo, tantos rayos proporcionados por Pikachu a lo largo de los años le habían dado cierta tolerancia.
- Muy impresionante pero, ¿realmente crees que es toda la potencia? - Un leve giro de su pulgar sobre una perilla en el mango y la potencia se intensificó.
- ¡Kyaaaaaa! - Gritó a pesar que se obligaba a no hacerlo y sus manos dejaron escapar el látigo, aunque el objeto no la soltaría. Un tirón del brazo de Nick y todo su cuerpo se arrastró acercándola unos metros más a él. Afianzaba sus manos sobre el suelo, tratando de mantenerse lejos del cruel hombre que la atraía en contra de su voluntad, pero era inútil, sus fuerzas comenzaban a abandonarla, sentía como su cuerpo se iba haciendo más débil.
- No vayas a perder la conciencia todavía, niña, porque tu sufrimiento está sólo comenzando.
No podía decirle que se equivocaba, sentía que su final estaba muy cerca, ya no tenía ningún as bajo la manga y el dolor se extendía por todo su ser, negándole la posibilidad de una salida, tal vez la única que encontraría para finalizar su suplicio era desmayarse...
- ¡Aaaaah!
El grito molesto de Nick y el auditorio volviendo a la obscuridad total, fue lo único que pudo percibir antes de que su aturdida vista pudiera identificar algo más.
Pedazos de hielo hecho dagas se incrustaron a sus pies.
No podía estar más feliz con los compañeros que había elegido, sabía que su salvador era el único pokemón que la podía ayudar en ese momento y también sabía que Marril no podría contener al monstruo de Nick él sólo, sobre todo por lo débil que estaba. Tenía que pensar en un plan, pero primero tenía que levantarse, tarea que veía difícil mientras siguiera sintiendo tanto vértigo.
- ¡Marril!
- ¡Pequeña rata! ¡Lo pagarás caro! ¡Ve Hitmonchan!
"Vamos Misty"
Se animó a si misma a ponerse de pie y seguir luchando, no podía permitir que lastimaran a su amigo. Con su mano temblorosa deshizo el nudo del látigo en su pie y lo haló hasta tenerlo del mango. Por lo menos ya no estaba tan indefensa como antes, sólo esperaba poder usarlo.
- ¡Usa puño trueno y deshazte de ese ridículo pokemón de una vez por todas!
- ¡Ey! - Misty sin duda llamó la atención al agitar el látigo a toda potencia, generando una carga más que peligrosa y que no dudó en mandarla hasta sus contrincantes. La energía pasó rozando entre el hombre y su pokemón.
- ¡Eres una...!
- ¿Recuerdas lo que te dije la vez pasada? Que no necesitaba a ningún pokemón para ganarte, ¡bueno pues lo sostengo! Arreglemos esto tu y yo ¿O es que acaso no eres capaz de vencerme tu solo?
Nick era inteligente, si, pero muy orgulloso también, sabía que podría eliminarla más fácil junto con su hitmonchan aunque obtendría mayor satisfacción si la acababa con sus propias manos, así que contra todo sentido común, regresó a su pokemón, ignorando al pequeño ratón de agua y se dirigió a ella con esa risa que comenzaba a crisparle los nervios.
- Bien, pero si crees que puedes vencerme solo porque tienes uno de mis tantos juguetes estás equivocada.
- ¡Yo soy todo lo que se necesita! - Hizo un nuevo movimiento con su mano, haciendo que la carga eléctrica se dirigiera hacia Nick una vez más, tratando de alcanzar a su enemigo, más específicamente al aparato en su muñeca, pero no logró ni tocarlo, Nick se había movido con rapidez y se dirigía a ella con pasos veloces.
"¡Demonios! ¡Demonios!"
El pánico comenzaba a invadirla conforme el rubio estaba más cerca. Sus intentos de golpearlo con su propia arma se veían frustrados, esquivaba sus ataques con facilidad. Tenía que detenerlo o seguro la mataría antes que tuviera siquiera oportunidad de romper ese aparato.
Esa era su estrategia y su única esperanza de derrotarlo, de salvar su vida. Si pudiera recurrir a sus demás pokemón… Pero Nick era imparable y esquivaba con maestría los torpes e inexpertos intentos que hacía por controlar aquella extraña arma. Estaba ya a sólo pasos de ella sin ver otra forma de evitar un ataque directo, él iba a lastimarla… O al menos eso pensó segundos antes de que una extraña luz que invadió todo, se interpusiera entre ella y su agresor. Dos pokemón lanzaron exclamaciones junto con el ataque combinado de híper voz y velo sagrado que la mantenían a salvo momentáneamente. Era un defensa efectiva, pero también resultaba muy atractiva, casi de concurso y eso le dio la pista para reconocer a su rescatista y los pokemón que la ayudaban. Le hubiera dado algo de crédito porque intentaba ayudarla, pero si ya era bastante malo que vincularan a Lindsay con ella no quería imaginar lo que podría pasar si Nick ponía su atención en May.
"¿Por que no sé fue? Nadie hace lo que ordeno."
Fue lo único que pensó molesta, mientras rápidamente ideaba una forma de hacer que la castaña no fuera vista ni por un instante por Nick.
oOoOoOoOoOo
- ¡Espera!
No tuvo tiempo de girarse, no tenía tiempo ni de quejarse por el dolor provocado cuando el suelo se encontró con su rostro y ciertamente no tenía tiempo de razonar con el joven que se empeñaba en derribarlo, pero no tenía otra opción que intentar persuadirlo.
- Esto se está haciendo ridículo, ¿no crees? - Trató de empujarlo sin mucho éxito. Drew sólo lo inmovilizó aun más contra el piso al punto de casi sofocarlo.
- ¿Quieres callarte por una vez en tu vida? - le habló apenas en un susurro y aún así se notaba la molestia en su voz - hay un grupo de esos sujetos, no nos han visto todavía, pero si continuas hablando seguro...
- ¿Y que me dices a mi? ¡Por que no los derrotas con tu todo poderoso canto mortal!
- Lo haría si no fueran...
- Personas. - Una voz ajena los interrumpió. Drew levantó la mirada encontrándose al grupo de hombres que había visto de lejos ahora frente a ellos. El sujeto extraño continuó hablando en un tono divertido - El canto mortal no funciona con personas, aunque debo reconocerles que hicieron un gran trabajo con nuestros pokemón, dudo mucho que dos niñitos puedan hacer algo contra todos nosotros.
Eran seis hombres en total; todos uniformados enteramente de negro, usando gorras que apenas si dejaban a la vista sus maliciosas sonrisas. Sin duda, el que hablaba sólo expresaba la diversión que sentía el resto del grupo de maleantes.
Drew se puso de pie sin que eso significara soltar a Ash, lo sujetó fuertemente de la muñeca haciendo que el entrenador no tuviera más remedio que levantarse junto a él.
- ¿Ves lo que logras con tus payasadas? - Reprochó el peliverde a su acompañante obteniendo sólo un gruñido como respuesta. - Ahora tendremos que derrotar a estos tipos antes de encontrar una salida.
- ¡Ha! Yo no tengo intención de ayudarte a nada ni mucho menos tengo pensado salir de aquí - Tiró de su mano, sin poder liberarla, ya se le estaba haciendo bastante cansada esa situación.
- ¡Bueno ya, ustedes dos! – Regañó el que parecía ser líder de ese grupo de maleantes - Tenemos órdenes de ponerle fin a revoltosos como ustedes así que...
- Si, si, ¡peleemos y acabemos de esto de una vez!
- Ya te dije que yo no te voy a ayudar a nada y mejor suéltame o juro que...
- ¡Absol ya sabes que hacer! - Al comando de su entrenador el pokemón siniestro emergió de entre la obscuridad donde se mantenía oculto y soltó un destello que tomó a todos por sorpresa y los obligó a cubrirse los ojos, incluyendo a Ash y a su propio entrenador, que aún a ciegas, volteó donde sabía que estaba Absol, dándole una nueva instrucción. – Sabes a quién tienes que ayudar, ¡búscala, ahora! - El pokemón asintió antes de desaparecer grácilmente de allí. La intensa luz fue mermando, aunque sus atacantes no estaban tan repuestos de la ceguera temporal como él o Ash. Ese era el momento de atacar - Bueno es hora de terminar con estos payasos y como dije, con tu ayuda, Ash.
- Ya te dije que yo no... ¡Aaaaaaahhhhh!
El entrenador no estaba bajo ningún término listo para resistirse al tirón que sintió de su brazo que lo hizo girar con la inercia de su cuerpo, derrumbando a uno de los maleantes que estaban de su lado derecho, el impacto de su espalda colisionando con el otro cuerpo sin duda le provocó dolor.
- ¡¿Qué crees que estás haciendo?! - Reclamó al coordinador quien aún lo sujetaba, mientras él ocupaba su mano libre en mantener a Pikachu lo más pegado a su cuerpo, asegurándose que estuviera a salvo - Te volviste loco.
- No, sólo estoy siendo práctico... - Esquivó el golpe de uno de los hombres, atrapando su brazo entre el suyo y su pecho, después, haló de Ash para usar al entrenador como arma una vez más. Está vez el hombro del moreno era lo que colisionaba con la cabeza del bandido, dejándolo inconsciente.
- ¡Basta!
- ¿Estamos ganando si o no? Debieras de ser más agradecido, solo intento protegerte.
- Si ese es el caso... ¡Dos pueden jugar este juego! - Antes de que Drew preguntara algo, Ash ya lo había empujado ligeramente hacia el frente para escudarse del tercer contrincante, el golpe lo obligó a doblarse ligeramente y Ash aprovechó eso para usar la espalda de Drew como apoyo, creando más impulso a la patada que proporcionó al sujeto que cayó varias filas de bancas más adelante.
- ¡Muy maduro, Ash! - Drew se quejó al girar para tener de frente al entrenador.
- Ey, yo sólo intento protegerte, deberías ser más agradecido.
- ¡Ustedes dos! ¡Los voy a hacer pedazos! - El líder de los malhechores gritó, haciéndose paso entre las bancas aún sin poder enfocar con exactitud a sus contrincantes brincó sobre ambos que, sólo miraron con enfado al bandido antes de, en perfecta sincronía estirar una de sus piernas, golpeándolo en el aire. El pie de Ash aterrizando sobre su rostro y el de Drew en su estómago.
- Ey, no hacemos mal equipo - Reconoció Ash.
- Claro, si no fuera porque quisiera darte una paliza más de lo que quiero acabar con ellos, seguro, seríamos imparables.
- Si bueno, - Se echó un par de pasos hacia atrás sin que Drew lo soltara, ahora fue el turno de Ash de jalar al coordinador, para impactar su puño contra uno de los maleantes que se había lanzado hacia ellos - No sé porqué te molesto tanto, si eres tu el que arruinó mi vida.
- ¿De qué estás hablando? - Era obvio el desconcierto que provocaron las palabras de Ash, pero Drew no tenía tiempo de discutir eso en el momento, igual a como lo hiciera Ash, dio unos pasos atrás para tomar impulso, usando al entrenador como poste de apoyo mientras daba un par de patadas al último de los maleantes. Siendo derrotados todos sus enemigos, comenzó a correr por el pasillo, conservando cautivo a Ash. Él no tuvo otra opción más que seguirlo - Yo no he hecho nada, no es como tu... - "que me quitaste a la chica que quiero" pensó molesto, pero se atragantó con la frase que nunca saldría de sus labios y siguió corriendo - Yo no te he hecho nada – Repitió con seriedad.
- Lo único que sé es que todo estaba bien hasta que tu apareciste y tu... tu...
- ¿Yo… qué? Ves que no puedes reclamarme nada porque no hay ni una sola cosa que yo…
- Tu... ¡lo que hiciste fue...! ¡No lo sé! ¿De acuerdo? Pero antes todo estaba bien, después apareciste y las cosas con Misty se volvieron...difíciles y simplemente no he podido arreglarlo porque desde qué tu llegaste, ella...
- Misty. Claro, tenía que ser eso. – Rió sin entender como Ash podía llegar a ese nivel de estupidez, como podía estar tan miserable sin tener ni una pista de lo que le sucedía. Podía señalárselo, pero estaba seguro que seguiría sin entenderlo. De cualquier forma no se iba quedar sin decir nada. Se detuvo y lo encaró sin importarle que podían ser alcanzados por más de esos delincuentes. - ¿No te has puesto a pensar que todo esté mal entre ella y tu por lo que tu haces? ¿Porque has sido un mal amigo, porque ni siquiera quieres tomar una simple orden de su parte? – Por primera vez Ash realmente lo estaba escuchando y se quedó serio, quieto y desconcertado porque no había nada que pudiera decir para hacerle ver a Drew que se equivocaba. El peliverde lo miraba con enfado, mientras continuaba hablando - No quieras culparme de tus errores cuando tu...
¡A veces puedes ser un... Verdadero... idiota!
Fue claramente escuchada por ambos jóvenes la exclamación que iba acompañada de extraños destellos que iluminaban brevemente el centro del auditorio y sin duda atrajeron su atención. Donde debía llevarse a cabo la final de la copa Wallace, ahora se desempeñaba una batalla campal, de eso estaban seguros, aunque también podían distinguir otra cosa.
- Esa voz... Esa es Misty... – Drew dijo lo que ambos habían descifrado ya y por segundos que le parecieron transcurrir en cámara lenta se quedó atónito pensando qué hacer, aunque se había asegurado de no dejarla desprotegida, había mandado a Absol a su rescate, ¿es que acaso su pokemón no había llegado? ¿Es que su ayuda no había sido suficiente? Sin duda sus planes de escape se habían visto entorpecidos para ambos, pero era obvio que Misty se había llevado la peor parte puesto que no estaba luchando contra cualquier peón.
- ¿Misty y May iban a encontrar una salida? - Ash preguntó furioso cuando reconoció y señaló a la figura de la chica castaña que también se encontraba en ese bizarro espectáculo - ¡Ellas están allí!
- Yo... - Quería ayudarlas más que nada, pero sabía lo que Misty estaba intentando con todo eso. Quién fuese con quién luchaba no podía ver a Ash, eso era todo lo que necesitaba saber para tomar una decisión - No creo que tengan tantos problemas, - Mintió - nosotros pudimos con los tipos de allá atrás, ¿cierto? Seguro podrán manejar a uno sólo. Es mejor que busquemos la sali…
- ¡¿Estás loco?! ¡No las voy a dejar allí! – Volteó ignorando a Drew y tratando de brincar una de las barreras que separaban cada fila de bancas sin mucho éxito, el peliverde lo sujetaba más fuerte que nunca - ¡Déjame ya...! – Forcejeaba con el coordinador, tratando en vano de zafarse. Sin tener más remedio que observar lo que sucedía en el campo de batalla, susurró el nombre de May, imaginando por un instante que algo muy malo le podía pasar... Hasta qué pasó todo.
Ocurrió de forma muy rápida: la chica castaña cayendo al agua y la sombra de un hombre atrayendo a Misty hacía él, era obvio que la lastimaba y ese suposición se hacía insoportable. No lo podía resistir, no podía quedarse sin hacer nada y ciertamente no se iba a quedar callado.
- ¡Misty! ¡Misty!
Gritaba con desesperación a todo pulmón, sabía que aunque pudiera salir corriendo, las posibilidades de que llegara a tiempo para evitarle algún daño a su amiga ya eran escasas y se desvanecían aún más pues Drew le impedía siquiera moverse.
- Agh, ¡ya déjame! - Forcejeaba con el coordinador que con cada intento que hacía por escaparse más se aferraba a él.
- ¡Déjala Ash! Ella podrá...
-¡Salir gravemente lastimada! ¿Cómo puedes seguir insistiendo en que la deje, yo no podría tengo que…? ¡Misty!
- Porque... Porque es lo que ella te hubiera pedido que hicieras.
- ¡¿Como sabes lo que ella quiere?! - Se volvió a él dándole un empujón, sin lograr apartarlo mucho, pero si podía por lo menos mirar directamente a los ojos de Drew, quien podía adivinar claramente el rencor que sentía Ash en ese momento, además de habitar en él otro sentimiento que no pudo deducir del todo. -¿Porque la conoces de tres días ya puedes saber más de ella que nadie? ¡Pues te equivocas! Nunca me pediría que la abandonara, yo nunca dejaría que la lastimaran de esa manera.
- ¿Estás bromeando verdad? – Empujó al entrenador al no poder soportar que éste dijera tan tremenda mentira. Sin duda Ash lo miró desconcertado ante el cambio de escenario, era libre de correr, pero no se atrevió a hacerlo – No hay persona en el mundo que pudiera dañar a Misty más de lo que tu lo haces y si ella no está dispuesta a ponerle un fin a eso ¡yo lo haré!
- ¿Qué? ¿Cómo podrías…?
- Una vez que acabe esta locura, no tendrá que soportar más tus estupideces porque se irá conmigo.
- Mientes… - Susurró más para si y solo como una forma de asimilar lo que acababa de decir el coordinador, esperando que le dijera en cualquier momento que no era cierto, pero Drew solo lo miró con severidad antes de remarcar su sentencia.
- Ya le he pedido que me acompañe en mis viajes y en cuanto salgamos de aquí me aseguraré de que así sea.
"Miente, Drew miente" Pensó una y otra vez a pesar que debía ocuparse por salvar a Misty más que en repetirse las palabras de Drew, pero es que para el caso lo sentía como lo mismo, bien podía perder a su amiga en manos de aquel desconocido villano o podría perderla cuando estuviera en brazos del coordinador... Lejos de él.
Se sintió egoísta por pensarlo como una misma situación cuando una representaba un peligro inminente y la otra... La otra sólo representaba que una parte de él le fuera arrebatada para siempre.
No estaba seguro si se había quedado meditando en ello mucho tiempo o es que la situación giraba en direcciones inexplicables en milésimas de segundo. Las luces del auditorio parpadeando, exclamaciones y gritos de personas que por minutos se habían mantenido acalladas, lo mismo que chillidos de pokemóns… de Pikachu…
- ¡Pi Pikachu!
El ratón eléctrico se despabiló, tratando al mismo tiempo de llamar su atención, consiguiéndolo muy poco.
Lentamente volvió su vista a donde había visto a la pelirroja luchando por su vida, enfocándose en ella y nada más. De pronto, mirarla se sentía como una desdicha no del presente sino del futuro, cuando no pudiera hacerlo más…
oOoOoOoOoOo
Ya no pensaba en derrotar al ser maligno que insistía en amenazar su vida, daría como victoria el salir viva de ese enfrentamiento, pero hacerlo sin que fuera vista la coordinadora que intentaba ayudarla, eso si se convertía en un verdadero reto.
Estaba comenzando a creer que tendría que sacrificar su primer objetivo con tal de cumplir el segundo, la seguridad de todos los demás antepuesta a la suya, porque, el bienestar de Beautifly, May o quién fuera, significaba el bienestar de Ash.
Apretó los puños, sabiendo que esa pantalla frente a ella era sólo eso, una delgada oportunidad que tenía para escapar, pero no podía aprovecharla pues todavía corría el riesgo de que Nick la siguiera y la viera con alguien más... Se dirigió molesta hacia el pokemón mariposa. Tenía que hacerlo entrar en razón...
- ¡Beautifly! Deben irse ya, ¡esos hombres son peligrosos y quieren lastimar a May! – Decía una mentira, una que sin duda jugaba a su favor, eso lo supo al ver al pokemón retroceder, mirando en dirección donde sabía que su entrenadora llegaría - ¡Vete ahora! Llévatela yo los deten...
- ¡No te vas a escapar de mi! – Una reacia afirmación proveniente de Nick no fue lo único que traspasó el velo sagrado, a pesar que éste se veía reforzado por el ataque de híper voz, también alcanzó a Misty una cadena que le dio una vuelta sobre la cintura y de un tirón la hizo ponerse de rodillas - ¡A veces puedes ser un... Verdadero... idiota! - Gritó con todas sus fuerzas, antes de hacer que el látigo eléctrico hiciera contacto con esa nueva atadura de metal y aunque la carga eléctrica la rodeó, sabía que también había llevado molestia a su oponente, el amarre se había debilitado un poco – Beautifly, Jigglypuff... - Iba a pedirles que se fueran una vez más, pero no había caso, todo pareció perdido cuando vio a May justo atrás de los pokemón.
- ¡Misty! Yo te ayudaré...
- ¡No! ¡Vete ahora!
- ¡Ya me tienes harto! - La voz de Nick se escuchó de nuevo y un par de cadenas volvieron a atravesar el ataque que la protegía, aprisionándola por las muñecas.
- ¡Misty!
- ¡No te acerques! ¡Quédate donde estás! - El poder de Jigglypuff y Beautifly estaba por desvanecerse, al hacerlo, no habría forma de impedir que aquel cruel hombre viera a May, que sospechara de ella y con ello, estaría a sólo pasos de encontrar a Ash sin que hubiera algo que pudiera hacer al respecto...
Una explosión levantó pedazos del campo de batalla junto con una nube de polvo, que la obligó a cubrirse el rostro, una vez más las cadenas se debilitaron alrededor suyo. Cuando pudo abrir los ojos e intentar distinguir que había pasado, la figura de Absol frente a ella se hizo bastante clara.
"En serio, ¿por qué nadie hace lo que le ordeno?" Pensó molesta sin entender como es que el pokemón estaba ayudándola en lugar de estar con Drew o Ash. Sus pensamientos se desvanecieron cuando vio a su propio pokemón, saltando desde atrás de esa barrera de humo, pero no se quedó cerca de ella, sino que la pasó de largo con dirección a May...
- ¡Marril mar! - Exclamó decidido y Misty sintió que tendría algo menos de que preocuparse si es que su pokemón se hacía cargo de la coordinadora.
- ¡Aaahhhhhh! - La exclamación de May y el claro sonido de ella entrando en el agua le confirmaron que, tenía una breve oportunidad de acabar con Nick antes de que una nueva interrupción ocurriese… o antes de que May pudiera salir a la superficie. Cuando una red se dirigió a Absol, atrapándolo al instante supo que todo estaba justo como lo necesitaba, solo faltaba que Nick volviera a usar las cadenas en ella.
No tardó en ocurrir.
Un nuevo tirón la acercó por completo a Nick. Se veía bastante molesto cuando dejó de sujetar el metal posicionando sus manos directo en sus muñecas; sus dedos parecían querer perforarle la piel, lo mismo que sus reacios ojos.
- Te has burlado bastante de mi y eso tiene que acabar, ¡ahora!
- Na ah, - Lo miró desafiante, moviendo su dedo de lado a lado en seña de burla - Perder la paciencia no te hace bien ¿O acaso es que no lo has notado?
- ¡Cierra la boca!
- Sabes que es verdad, ¿olvidas lo que pasó en casa de tu padre? Ya sabes, ese señor que defendió a una extraña y a ti te ... odia...
- ¡Te dije que te callaras!
Igual que las veces anteriores, la sujetó del cuello, intentando silenciarla, acabar con su vida, pero esa vez Misty daba gracias que intentara estrangularla... Aunque el gusto le duró poco.
- ¡Misty! ¡Misty!
Escuchó el grito tras ella y sobre todo, podía reconocer que la voz de quién la llamaba era de aquel que tan desesperadamente quería proteger, era Ash.
- ¿Tienes refuerzos? ¡Creí que no tenías amigos! - Dijo irónico, mirado en dirección de las gradas donde se escuchaba la voz, buscando a las demás pestes que eliminaría una vez que se deshiciera de Misty, pero era difícil enfocar algo más que la enérgica chica que se revolvía entre sus manos.
- No los tengo, es sólo gente que me admira, ¡más de lo que podría decir de ti!
Era una insolente, una niña tonta que lo sacaba de quicio y debía silenciar. Sin pensarlo mucho la arrojó al piso, el quejido que provocó en la chica al azotarla contra la superficie dura hizo que sonriera, pero no era suficiente.
- Cada palabra que te has atrevido a dirigirme al fin las pagarás.
- ¡Misty!
- No tienes las agallas para nada...
Como podía seguir creyendo que podía ganarle, ¡a él! Le enseñaría una lección, la destrozaría, parte por parte. Sin más contemplación impactó su pesada bota contra los puños de la muchacha que se encontraban reposando en el suelo.
Un crujiente sonido, un alarido de dolor y sabía que había provocado verdadero daño en ella, pero no se detendría allí, apenas había comenzado. Estaba dispuesto a continuar con ese castigo hasta que le pidiera piedad o se desvaneciera totalmente herida, hasta que el llanto de la chica fuese lo único que llegara a sus oídos… Nada de eso ocurriría, pues antes de que soltara un golpe más, escuchó una risa burlona proveniente de su "indefensa víctima."
- Realmente eres un idiota algunas veces... - Antes de que pudiera objetar la afirmación de la chica, se quedó observando como Misty desenrollaba lentamente sus dedos y en ellos había pedazos de metal, de lo que parecía ser un mecanismo complejo, tal vez caro y que además le era extrañamente familiar.
Miró su muñeca tratando de comprobar que se equivocaba, que su dispositivo seguía allí, encontrando… nada.
- ¿Cómo es qué tu...?
- ¡Ahora te enseñaré quién tiene mascotas!
Nick trató de reaccionar rápido y alcanzar alguna de sus pokebolas, pero la luz que salía desde los dedos de la chica se materializó rápidamente en un enorme pokemón que no vaciló en golpearlo con su poderosa cola, lanzándolo lejos; cuando se sintió menos aturdido, estaba listo para atacar a la chica, pero un poderoso lanzallamas se dirigió hasta el, se cubrió con el brazo, sabiendo que eso no ayudaría en nada, para su suerte aún contaba con la presencia de Mr. Mime, el cual creó una barrera que lo rodeó protegiéndolo de cualquier daño.
Aunque seguía ileso, no todo jugaba a su favor, Una corriente de electricidad cruzó el techo primero en una línea recta, luego como una cruz y en seguida las luces parpadeantes intentaban hacer una estadía más permanente, lográndolo sólo segundos después y la excesiva iluminación ese era sólo una de sus preocupaciones. La pelirroja, ahora de pie, lo miró desafiante antes de soltar otra de sus pokebolas, está vez, reconociendo al contrincante frente a el, ese Swampert que tantos problemas le provocó con anterioridad y amenazaba con volver a desquiciarlo de nuevo, tal vez, más de lo que imaginaba.
¿Vieron lo que hizo esa niña?
Pudo liberar a sus pokemón
¡Ey, las pokebolas ya funcionan!
En tan solo segundos decenas de pokemóns eran liberados, combatiendo a sus hombres al instante, era solo cuestión de tiempo que lo atacaran a él, aunque no podía preocuparse por otros entrenadores cuando había una dispuesta a vencerlo justo enfrente.
- ¡Gyarados, lanzallamas! ¡Swampert, bomba fango!
La voz de su contrincante, su pose decidida y esa mirada desafiante que tanto comenzaba a odiar fue lo último que estuvo atento en grabarse, antes de ordenar teletransportación a su pokemón al no tener otra opción más que retirarse una vez más.
A pesar de que no lo hacía con las manos vacías, tenía asegurados a los tres jóvenes que habían sido su objetivo desde el principio, pero que aquella niña lo desafiara de esa forma, que ella... que Misty se atreviera a hacerle frente y seguir viva... Sentía ese día como una derrota. Por tan sólo unos segundos con plena luz pudo reconocer por completo cada facción de la pelirroja, cada detalle de su rostro, de sus ojos… y se aseguró de guardarse bien esa imagen, porque desde antes de irse ya se había hecho el propósito de volverla a encontrar.
Como si de una mala pesadilla se tratase, Nick desapareció en parpadeos de luz que lo envolvía el ataque psíquico, pero Misty estaba lejos de sentirse tranquila. Sabía que está vez no la dejaría en paz y aunque no se lo hubiese dicho, sabía que Nick no descansaría hasta verla dar su último aliento, algo que no podía suceder porque si Nick la perseguía, entonces que él y Ash se encontraran era sólo cuestión de tiempo, algo que no podía permitir.
La única solución que encontraba era desaparecer todo rastro de su existencia y buscar un buen escondite. Sonrió del lado al darse cuenta de la ironía de su situación. No sólo estaba recurriendo a la misma estrategia de Aidan con ese plan, sino que también, contaba con los mismos aliados para hacerlo.
No tenía ni un segundo para desperdiciar, así que, en ese instante marcó un número que no había sido utilizado nunca en su pokewhatch. No tuvo que aguardar mucho, la persona a la que contactaba contestó de inmediato con cierto desconcierto en la voz.
- No esperaba saber de ti.
- Bueno… usted dijo que podía marcar si tenía un problema o necesitaba algo.
- ¿Y?
- Tengo un problema, uno grande a menos que me ayude.
- De acuerdo, dime que necesitas.
oOoOoOoOoOo
El dirigible que los regresaría a la base no estaba muy lejos del auditorio siendo camuflado con publicidad de la copa, así que no fue difícil para el Mr. mime de Nick teletransportarlo justo en la sala principal del aeróstato.
Apenas si se encontró a salvo en los perímetros de su propia organización, el rubio tomó a la chica que había ido a secuestrar, arrojó con rudeza el cuerpo de Lindsay a brazos de uno de sus cadetes, para después seguir caminando, quitándose la chaqueta que llevaba, sintiendo que algo le molestaba debajo de ella, tal vez una herida, tal vez era solo el mal recuerdo de esa niña. Quería tranquilizarse, tener la mente puesta en los tres coordinadores, en su misión, en cualquier otra cosa, pero iba a tener que esperar para encontrar paz, eso lo supo al momento que Blake se paró detrás de él, carraspeando para obtener su atención.
No quería voltear, sabía exactamente lo que le diría si lo veía en ese estado tan deplorable, el polvo en todo su traje, una hilillo de sangre en la comisura de sus labios, serían la prueba suficiente de que había peleado – y perdido – contra alguien. No tenía ganas de explicar que había sido contra una chiquilla impertinente.
- Así que, - Blake habló igual, aun a espaladas de Nick - Yo tardé noventa segundos en capturar a un objetivo y dos de mis sargentos tardaron aproximadamente tres minutos en asegurar al segundo coordinador ¿y tu tienes que tardar casi quince minutos para atrapar a una niña? En serio tu rendimiento deja mucho que desear, eso sin contar que tuve que retirar la mayoría de los escuadrones antes de tiempo, pero los que se quedaron a respaldarte, están buscando una forma de huir o ya están bajo la custodia de la policía. ¡No sé que explicación o pretexto tengas para justificar que una simple misión…!
- Misty – Escupió con odio cada letra de ese nombre que comenzaba a cegarle la razón - Eso es lo que pasa, eso es lo que ha pasado, interponiéndose en mis misiones desde hace meses ya.
- ¿Misty? Creí que la coordinadora se llamaba Lindsay.
- ¡No ella! Ella no es nadie, no fue difícil vencerla.
- Entonces ... ¿Quién es Misty?
oOoOoOoOoOo
- Misty... niña, aún sin tu apellido, puedo encontrar muchas cosas sobre ti. Veamos, "junto con sus hermanas se hace cargo del gimnasio de ciudad Celeste, especializada en pokemóns acuáticos, participa en shows que realizan las hermanas sensacionales... Lindas fotos por cierto... has estado en el numero cinco del ranking de los mejores lideres de gimnasios del mundo y... quedaste entre los primeros ocho en la Copa Remolino ... extraño que siendo entrenadora de agua solo hayas participado allí una sola vez, deberías intentarlo de nuevo.
- Ah si claro, aprovechando que estoy en Jotho tal vez debería… ¡Como se le ocurre fijarse en eso ahora! ¡Mi vida entera está en la red! No tengo que repetir lo peligroso que me resulta ahora.
- Si, si, por eso me llamaste a mi ¿no? Todo desaparecerá en seguida.
- ¿Lo dices en serio? ¿Puedes hacerlo?
- Considéralo hecho. Solo dame cinco minutos.
- ¿En serio? ¿Tan rápido?
- Niña, ¿con quién crees que estás tratando? Intenta buscar cualquier cosa sobre ti en media hora. Así podrás asegurarte que dejaste de "existir"
- Cuento con que así sea.
- Y niña, más vale que busques un lugar seguro. Ahora.
No agregó nada más cortando la comunicación. Misty se quedó mirando la pantalla del pokewatch que volvía a mostrar solo la hora. Suspiró un poco más aliviada al sentir que por lo menos uno de sus múltiples problemas se resolvía, mientras que otros apenas estaban por alcanzarla, eso lo supo al escuchar como el agua se revolvía emergiendo de ella Marill seguido de May, quien enseguida dio grandes bocanadas de aire, tratando de recuperar el oxigeno del que se vio privada por largos minutos.
Misty se acercó hasta ella, ayudándola a salir del agua, intentando que se pusiera de pie junto a ella, pero por más que tiraba de su brazo, la coordinadora se negaba a levantarse del suelo, solo mantenía sus puños sobre sus rodillas, respirando precipitadamente.
- ¿Estás bien? - Preguntó la pelirroja, apenas agachándose, tratando de adivinar en el rostro de la coordinadora algún gesto que indicara dolencia.
- Si... Sólo fue... es decir, ¿qué demonios pasa con Marill? ¡Casi me ahoga! - Exclamaba entre jadeos.
- ¿Por qué lo dices?
- Pues para empezar… él me empujó y cada que intentaba salir ¡solo me arrastraba hacia el fondo de la alberca! Creo que intentaba matarme.
- Claro que no, él sólo intentaba protegerte.
- ¿Debajo del agua?
- Supongo que pensó que era el lugar más seguro .
- Para un pokemón acuático tal vez… no para una persona…
- Solo estuviste allí ¿qué cuatro minutos? – Marill meneó su cabeza de forma afirmativa, estaba más que al pendiente de cuanto tiempo podía mantener a May sumergida, haciéndolo parecer un juego. Misty solo sonrió - Créeme no te iba a pasar nada – Volteó de nueva cuenta hacía su pokemón, dándole las gracias con la mirada, sobre todo porque sabía el poco agrado que sentía el ratón acuático con respecto a esas malas tretas, desde lo ocurrido con Ash se había lo había dejado en manifiesto, pero era obvio que el pokemón haría cualquier cosa con tal de ayudar a su entrenadora.
- De todos modos ya no importa – Un poco más repuesta, May decidió ignorar lo ocurrido, viéndolo como simples travesuras por parte de Marril. Quería dejar todo el asunto atrás, buscar a Ash y salir del auditorio… claro en cuanto pudiera levantarse y regresar su respiración a la normalidad, algo que simplemente parecía no conseguir.
Misty extendió su mano izquierda hacia ella en un intento de ayudarla una vez más y al hacerlo, sintió una punzada que le recorrió desde el codo a la punta de los dedos, aunque éstos parecían no responder demasiado al estímulo nervioso. Fue hasta ese momento que la adrenalina de la pelea iba mermando que se pudo dar cuenta de lo maltrecha que estaba su extremidad. No había mucho que fuera perceptible a simple vista, un raspón acompañado de un poco de sangre en sus nudillos, pero estaba segura que el daño era más profundo que eso. El dolor que sintió cuando Nick le aplastara la mano con su bota llegó en un rápido recuerdo.
Finalmente el muy infeliz había cumplido sus promesas de lastimarla, aunque estaba agradecida de que sólo fuera en eso.
- ¡Misty! ¡May!
Para la pelirroja no resultaba sorpresivo que Drew no hubiese conseguido sacar del auditorio al entrenador, ella había tenido que noquearlo la vez anterior para alejarlo del peligro y a pesar de que la presencia de ambos chicos le había costado una grave lesión, en ese momento no le importaba nada más que el saber que Ash estaba a salvo y que se acercaba hacia ella.
Allí, en ese instante olvidó sus riñas de días pasados. La preocupación plasmada en la mirada de Ash le hizo creer que tal vez él también lo había olvidado y que el joven era capaz de anteponer su amistad contra cualquier diferencia que pudiese existir entre los dos.
Giró su cuerpo en dirección a ellos, esperando que estuvieran lo suficientemente cerca para hacer su avance y reencontrarse con ambos, aunque su mente, vista y corazón estaban puestos en Ash. Sonrió por un segundo, anticipándose a la alegría que sentiría por decir su nombre, por saberlo allí a su lado a pesar de todo, pero el sonido de su propia voz nunca se hizo presente cuando vio como el entrenador la pasaba de largo sin siquiera decirle algo o regalarle ni una mirada compasiva y volcando al instante toda su atención en May.
- ¿Estás bien? - Escuchó cuando le preguntó aquello a la coordinadora que gustosa recibió el abrazo tibio de Ash y después su chaleco, el cual había ofrecido para protegerla del frío provocado por su ropa empapada. - Estaba muy preocupado por ti.
- No me pasó nada - Aún de rodillas en el suelo, donde Ash la había acompañado y sin importarle la presencia de ella o la de Drew, compartió un breve beso con el entrenador que demostraba el cariño que se tenían y el alivio que traía en ambos el encontrarse a salvo - Es sólo que, cuando se apagaron las luces, yo...
Había dejado de escuchar, había dejado de pensar y estaba segura que todo su ser simplemente había dejado de funcionar. ¿Es que en verdad no la veía? ¿Se había vuelto invisible? Porque no encontraba otra explicación a la indiferencia de Ash hacía ella. Claro, había una explicación más lógica para su comportamiento, una que prefería desechar porque no habría forma que se admitiera a si misma, que ella no era nada para el entrenador, que si hubiera muerto minutos atrás no lo notaría, así como no se daba cuenta en ese momento que estaba herida.
Todo era para May. Toda su atención, toda su devoción, todo su cariño... Todo su amor.
No es que fuera nueva información, pero si era la primera vez que, esa pequeña e irracional esperanza de que Ash pudiese dejar a la castaña y que algún día, de algún modo, pudiera ver lo mucho que ella lo amaba... Esa esperanza murió allí, acribillada sin oportunidad a ser recuperada.
- Vamos.
Un suave toque en el revés de su mano era lo único que podía sentir en ese momento ya que el resto de su cuerpo se había entumecido; con lentitud, volcó sus ojos hacía quién le hacía ese afectuoso gesto encontrándose con Drew, eso era algo que podía esperar, lo que le pareció extraño era que ya no se encontraba en el mismo lugar frente a los enamorados, ahora, Ash y May se veían cada vez más lejos; policías, bomberos y demás personal rescatista iban de un lado a otro del campo de batalla, obstruyendo cada vez más su visión de la pareja que comenzaba a convertirse en una verdadera pesadilla.
- ¿Algo le pasó a tu mano? –Habló de nueva cuenta el coordinador, examinando los ligeros raspones en la mano de Misty, pasando su pulgar sobre las heridas cuidadosamente - ¿Te duele? ¿Te has lastimado mucho? – Por más que preguntaba y buscaba aunque fuera una respuesta en la mirada de la chica, puesto que se negaba a responder con palabras, no encontraba nada. Era como si dentro de sus pupilas solo hubiera vacío. Igual siguió haciendo que caminaran, quería alejarla lo más que pudiera de aquello que también había aplastado su corazón – Se ve un poco mal…
- Es peor de lo que parece. – Dijo de forma monótona, mirando solo su mano y evitando que Drew la mirara directo a los ojos.
- Entonces debemos ir al hospital o con algún doctor. Necesitas atención…
- No. – Dijo secamente antes de moverse por su propia cuenta, sus pasos aumentaban la velocidad de su andar conforme buscaba pasar entre la gente y el laberinto de pasillos tras vestidores donde había llegado. Trataba con desesperación de encontrar una salida.
- ¡Misty! – Apenas si Drew podía seguirle el paso, en cuanto pudo alcanzarla, la detuvo de la muñeca derecha, de nuevo buscando mirar sus ojos aguamarina que rehuían para no hacer contacto con sus pupilas. - ¿A dónde crees que vas? En serio necesitas examinarte esa herida.
- No, lo que necesito… necesito ir al hotel, ir por mis cosas.
- ¿Qué?
- Necesito ir por mis cosas
- Pero Misty…
- Necesito irme de aquí, debo… desaparecer.
Drew no estaba muy seguro si es que ese repentino deseo de escapar era solo un efecto colateral del shock en el que parecía estar inmersa o se trataba de algo más. Sea como fuese, de lo único que sabía con certeza era que estaba dispuesto en ayudarla.
- Está bien, yo te acompaño.
Sin decirse una palabra más, la tomó del brazo y comenzó a guiarla entre la gente hasta encontrar de una salida.
No sé por donde empezar porque hay muchas cosas que decir con respecto a este capitulo... Hay un par de cabos sueltos que quedarán claros en el próximo capitulo; la cantidad de ataques que puede hacer cada pokemon serán cinco y no cuatro como en los juegos y aunque si investigue de pokemons que han salido en la serie (el caso del Absol de Drew) para efectos de la historia le dejé algunos ataques y le cambié otros, tal vez pase lo mismo con otros pokemon.
Con el siguiente capitulo estaría llegando a la mitad de la historia, así que falta mucho para saber que rayos pasa... ¡Así que no me maten por lo que pasó aquí! Todavía falta mucho por descubrir. El proximo capitulo será 100% sobre sentimientos y cosas así, por lo que creo que podré escribirlo más rápidamente, sobre todo porque es un capitulo que tengo planeado casi desde el inicio de este fic y que me emociona mucho escribir :D
Nos vemos pronto y les vuelvo a repetir... ¡por favor no me asesinen! D:
Canción que inspiró este capitulo: Soldier On de The Temper Trap
Elphie. Insisto, no sé de donde ha salido tan genial Drew y sobre lo ocurrido en este capitulo… bueno ya me dirás.
Suki. Hola Su! Espero que te haya gustado este capitulo
Midorifanic. Me alegra saber que alguien quiere a Ash en esta historia todavía :P No sé que más decir, solo que gracias por todos tus comentarios y por leer esta historia, espero que siga siendo de tu agrado n_n
Tibetana. Y ahora cuantos golpes le darás a Ash :P No sé que tan bien haya quedado la parte de la acción en ese cap, pero espero que te guste
Ladykya0. Ya me dirás si te hice correr en círculos y llorar o igual no fue para tanto, yo no lo vi tan cruel al final de todo y no sé si todavía quieras estampar a Ash contra la pared, pero tienes razón cuando se de cuenta de todo le va a doler.
Yachan. Yo te ayudo a insultar a Ash: dile tonto, idiota, estúpido, cabeza hueca :P etc y no me pegues! Bueno seguro después de este capitulo me vas a querer golpear pero no me mates!
Niña Acción. Contenta? Jajaja si de plano crees q no fue suficiente entonces no se que mas hacer T_T Y sobre el waterfloweshipping… bueno, ya he dicho que no los veo como novios a pesar de que Drew sea tan genial y Ash un imbécil… de momento.
MayHimemiya. Siento que tuvieras que esperar para saber que pasó
Sirena Misty. Algún día tendría que saber de mínimo su nombre
Liz. L Darcy. Liz! Seguro estás muy ocupada, pero que bueno que te das tiempo de leerme y que bueno que te guste todo lo que pasa en el fic, así dan ganas de seguir escribiendo :D
