Lo crean o no, me URGÍA publicar este capitulo, al principio no sabía como continuarlos para hilar lo que tengo preparado después, pero de a poco las situaciones se fueron dando solas y terminó por sorprenderme lo que ocurre en continuación. Espero que les guste tanto como a mi y... ojalá no quieran matarme esta vez. También quiero asegurarles que concluiré el fic tarde o temprano, además que trataré de actualizar más seguido porque aun queda un largo camino de aquí al capitulo final. Disfruten el drama!
Capítulo XXI. Lazos Destruidos
Después de la tormenta, viene la calma.
Podría ser solo un dicho popular, pero en realidad es una verdad universal. En aquellas montañas podía percibirse tranquilidad absoluta la mañana siguiente de lo que resultó el temporal más desastroso que se había visto en meses… en más de un sentido.
Gotas de lluvia pendían de los pétalos de flores, de los largos juncos que descansaban a la orilla de un lago límpido y tan sosegado que parecía un espejo en medio del bosque reflejando al cielo celeste junto con los primeros rayos de la mañana. Si, todo permanecía tranquilo en el exterior del refugio de Misty, quien tenía esa misma sensación en el interior de su corazón. Después de desahogarse, después de su propia tormenta, se creó en ella una sensación de total paz, la rodeaba una calma indescriptible de una calidez que no podía definir, pero que la mantenía en un sueño dulce y reparador, tan dulce como ese aroma que llenaba sus pulmones… le resultaba muy familiar, como la pura esencia de un ser amado…
Ese extraño pensamiento la despertó lentamente, parecía tener miedo de abrir los ojos, terminar con ese afable descanso y enfrentarse de nuevo a la realidad... los temores con rapidez se transformaron en pánico cuando su mirada se enfocó con claridad en su entorno.
Seguía allí, en el sofá a la orilla de la ventana justo como recordaba, lo que no venía a su memoria era como había terminado así: su cabeza recargada en el pecho de Ash quien tenía su espalda pegada a la pared casi sin ocupar espacio en el sillón, permitiéndole a ella extender sus piernas; sus propias manos reposando por completo sobre su regazo mientras que los brazos del moreno la tenían fuertemente sujetada, casi como si temiera que se cayera o peor, que se alejará de él… Sacudió su cabeza ante ese pensamiento y sin saber que más hacer se quedó completamente quieta en esa posición, sentía la respiración acompasada de Ash sin poder ver mucho su rostro, tan solo su barbilla, sus labios que se entreabrían de vez en vez dejando escapar más aire de lo necesario en forma de suspiros.
Era una visión verdaderamente placentera, como lo había sido su descanso y ahora entendía el porqué de tanta tranquilidad, durmió todas la noche así, en los brazos de Ash. Ni siquiera recordaba en que momento perdió del todo la noción de lo que ocurría a su alrededor, había llorado demasiado… entonces todo volvió de golpe, sin estar segura como pudo olvidarlo en primer lugar.
El concurso, el enfrentamiento, su muñeca rota, el dolor y el único culpable de todo eso: Ash.
Todo había sido su culpa, por su desconfianza, su testarudez, ni que mencionar su estupidez. Después, bajó en la madrugada a decir una que otra disculpa, palabras que entonces le supieron a nada, ahora le sabían a enojo. ¿Qué se creía? ¿Qué sería así de sencillo limpiar todos sus errores? Un rotundo "no" le cruzaba por la mente y podía pensarlo como respuesta inamovible, sin embargo, durante la noche no lo demostró de esa manera, había sido tan vulnerable ante él y dejándose llevar por ese sentimiento, lloró, aceptando todos y cada uno de los gestos reconfortantes ofrecidos por el entrenador: sus tiernas palabras, las caricias sobre su cabello rojizo… ese abrazo tan fuerte que le suplicaba no derramara más lágrimas.
¡Tonta!
¡No pudo en verdad haber sido así de tonta! Se gritó fuertemente dentro de sus pensamientos al saber que si, lo había sido cuando permitió que eso ocurriera cuando todavía estaba molesta con él, cuando no sabía si sería capaz de perdonarlo algún día, sin embargo, allí seguía, resguardada en sus brazos.
"Idiota"
Se maldijo internamente, su furia iba en aumento y por un momento sopesó la posibilidad de empujar al entrenador, dándole un rudo despertar para así poder gritarle que era un imbécil, que nada había cambiado… que era mejor si se mantenía alejado de ella, que le ofreciera su falsa amistad a alguien verdaderamente ingenuo como para creerle… Solo que no estaba del todo preparada para verlo a los ojos, tal vez, al hacerlo sería incapaz siquiera de recitar ese mismo discurso, porque pese a todo, ella lo amaba.
"Idiota"
Volvió a regañarse, si que lo era por albergar ese sentimiento todavía, cuando no podía ni siquiera confiar en él, cuando no soportaba estar a su lado ni un segundo más, así que hizo la única cosa lógica que se le ocurrió en ese momento: Se levantó despacio, tan cautelosa que su movimiento no perturbó el sueño del chico, éste solo se retorció un poco por reflejo cuando ya no tuvo a la chica entre sus brazos. Murmuró algunas palabras que no hacían ningún sentido y siguió durmiendo.
Apenas si estuvo libre de él y sus pies descalzos hicieron contacto con la madera fría, Misty corrió, subiendo las escaleras hasta el baño, cerrando la puerta de golpe.
"Idiota, idiota, ¡mil veces idiota!" Se repitió la misma cantidad de veces que dio vueltas cual animal enjaulado, su mente generaba más ofensas para ella, otras tantas para el entrenador y aún así, todavía podía sentir el intoxicante aroma de Ash impregnado en su ropa, en su cabello, en cada fibra de su ser.
¡No! ¡No lo disculpaba, no lo perdonaba! Nada se arreglaba por arte de magia, sobre todo cuando los errores de Ash habían sido tan descomunales, hiriéndola profundamente. En definitiva él debía pagar cada una de sus faltas y esa condena tenía que ser duradera, estaba decidida a que así fuera… tan pronto como pudiera pensar con claridad.
Abrió las llaves del agua llenando la enorme tina, debía darse un baño que le refrescara el cuerpo y la mente, que arrastrara por el desagüe el tonto recuerdo de Ash manteniéndola cerca de él, ese pedazo de memoria persistía tanto que aún tenía en sus oídos el eco del constante ritmo cardiaco del joven y la vaga noción de las palabras que le susurró hasta quedarse dormida.
"Todo estará bien"
"Yo te voy a cuidar"
"Nunca nadie volverá a hacerte daño, lo prometo Mist"
- ¡Auch!
Exclamó en voz alta al recargar su mano izquierda contra la tina, haciéndole muy presente su herida. Cierto, el doctor le advirtió que debía cubrir el yeso para que no hiciera contacto con el agua. Buscó en el botiquín y en las gavetas del baño algo que le fuera de utilidad sin encontrar nada; teniendo su mente ocupada en el tonto de Ash olvidaba que su extremidad no podía ser utilizada con normalidad, lastimándose más de una vez al abrir las puertas de los muebles dentro del amplio baño.
- ¡Ah, demonios!
Al último golpe se rindió en su tarea prefiriendo dejarse caer sobre el azulejo sin importar que la superficie estuviera helada; teniendo puesto su delgado short que usaba como pijama, sus piernas se enfriaron casi al instante. Así se quedó un rato, quieta, mirando como el agua caliente salía del grifo y el vapor se extendía como neblina por todo el baño, después de un rato desvió su mirada hacia la férula, era un objeto molesto, sobre todo porque mientras lo trajera puesto tendría un claro recordatorio del porqué se sentía tan molesta con Ash; mientras los vendajes siguieran fijados a su muñeca, tenía el presentimiento de que mantendría esa misma actitud tajante hacia él… Una punzada en su corazón se hizo presente, no estaba segura que tanto bien le haría dejar al odio sobrevivir y extenderse dentro de ella.
- Estúpida cosa.
Susurró a su mano izquierda antes de levantarse para cerrar la llave evitando así que el agua comenzara a desbordarse.
Encontró una momentánea solución al problema, solo dejaría su mano fuera del alcance del agua, no se preocupaba mucho en su aseo, lo único que deseaba era relajarse por unos cuantos minutos dentro del agua tibia, no pensar en nada y…
Knock, Knock, Knock…
Un ligero pero constante llamado a la puerta le auguraba un fracaso a su plan de relajación. No hizo el mínimo esfuerzo por atender, tal vez si ignoraba por completo a quien osaba interrumpirla, esa persona, terminaría por irse y dejarla en paz. Esa suposición fue su primera equivocación
- ¿Misty?... ¿Misty? ¿Puedo ayudarte en algo?
Su segundo error fue asumir que la pregunta vendría de una voz masculina.
- May… - Susurró el nombre de la chica al otro lado de la puerta… a diferencia de su mente que lo gritó y repitió en un total estado de pánico.
May, May, ¡May!
La castaña no era del tipo de personas que acostumbraran madrugar, sin embargo allí estaba tocando la puerta a las ocho de la mañana y si eso parecía extraño, lo era más su repentino altruismo. No es que se tratara de una persona mezquina, solo que sus prioridades estaban bastante claras desde el inicio de su viaje y ella no figuraba en la lista de personas que May considerara ayudar. ¿Tal vez se sentía culpable de lo ocurrido en el auditorio? No, la coordinadora intentó rescatarla entonces, no es que tuviera alguna deuda por saldar. Esa intromisión le hacía preguntarse una sola cosa. ¿May los habría visto durante la noche? Era probable, aunque de ser así seguro hubiera hecho algo al respecto, no podría causarle mucha gracia encontrar a su novio en una posición tan comprometedora con otra chica, pero ella y Ash eran solo amigos y no tenía la culpa que ese idiota no la dejara en paz ¡y no habría porqué aceptar reclamos de nadie, mucho menos de ella…!
- ¿Misty? ¿Pasa algo malo?
- Na… nada, - Olvidaba que no estaba teniendo una discusión frente a frente con May y ésta seguía esperando por una respuesta - todo está bien, solo intento darme un baño. Te agradecería si me dieras un poco de privacidad.
- Oh, si lo supuse… Vine porque pensé que tal vez necesitarías ayuda con la férula, sé que no debe ser sencillo moverte con ella y se supone que no debes mojar los vendajes, así que…
- No necesito nada – Sin intentar ocultar la molestia que le provocaba esa charla, sus palabras sonaron un poco rudas.
- De acuerdo, – Contestó con la misma afabilidad que mostró desde el inicio, como si la grosera contestación no la hubiese afectado – Estaremos en la cocina, Ash dijo que prepararía un desayuno decente, no es la mejor de las promesas, pero si tienes hambre puedes solo bajar y…
- Lo tendré en consideración, gracias.
May no replicó nada más y eso podría significar el fin de sus preocupaciones, poniendo en marcha su inicial plan de relajación… excepto porque tenía más dudas revoloteándole en la cabeza.
¿En verdad quería ayudarla o solo estaba buscando un pretexto para confrontarla por lo que hizo? ¿Le gritaría acaso? ¿Perderían la poca amistad que existía entre ellas?
Volvía a recordarse que no había hecho nada incorrecto, en todo caso que le reclamara a Ash, él era su novio ¡Y en todo caso ella debía molestarse también! May era la responsable… De nada en realidad, no podía atribuirle culpa ¿Por qué? ¿Por ser correspondida del chico que le gustaba? Además, ella no era una chiquilla de secundaria, enojándose con otra niña por el afecto de un chico, En definitiva, debía ser superior a un pleito de características absurdas que bien podrían ser parte de una telenovela, en especial porque no era May con quien en verdad estaba molesta… y el círculo se completaba, todo volvía a Ash y a lo poco que significaron sus disculpas. Esa noche en sus brazos no era nada en comparación con todo lo demás que había hecho.
Salió de la tina, como pudo se enrolló una toalla en su cuerpo, finalmente fue menos calmante de lo que esperaba, tan difícil como esperaba que fuese con la férula y finalmente solo estaba empapada, titiritando de frío, con miedo de salir del baño, no fuera a encontrarse a alguno de los dos jóvenes en el corredor, ya se sentía bastante endeble y avergonzada como para agregarle que la vieran así. Solo entreabrió lo suficiente para confirmar que no hubiera merodeadores para después salir corriendo hasta su alcoba, buscó entre sus pertenencias algo que resultara cómodo, decidió utilizar su único par de jeans y un top rojo sobre el que se colocó una camiseta holgada blanca que se transparentaba en cuanto las gotas de agua que escurrían desde su cabello hacían contacto con la tela. Aunque no parecía importarle mucho igual peinaría su cabello de forma que no estorbara, buscaba el cepillo dentro de la mochila, pero al no poder utilizar ambas manos provocó que todas sus pertenencias cayeran en un verdadero desorden que quedó regado en el suelo. Suspiró en frustración más cuando su mirada se fijó en dos objetos que, debía utilizar tarde o temprano… era mejor deshacerse de esa obligación de una vez.
Recogió el pokewatch y la netbook que colocó en el pequeño escritorio disponible en la habitación, se acomodó en la silla viendo ambos objetos, después desviaba la mirada a la tranquila vista que había fuera de la ventana. Deseaba pensar que estaba en ese apacible bosque por unas vacaciones porque no tenía más preocupaciones en el mundo de las que ya tenía dentro de la cabaña y que se habían hecho muy presentes esa mañana, pero no podía engañarse, tenía muchos más problemas que un disgusto con su amigo o la novia de éste… Era momento de enfrentar todos sus miedos.
Movió las funciones de su pokewatch para usar la indetectable señal de internet del aparato en la netbook para hacer más fácil su búsqueda.
Abría páginas de noticias que se relacionaran con el incidente en Goldenrod. "El misterio de la Copa Wallace" no era tan enigmático para ella pues sabía mucho más que todos los medios alrededor del mundo. No había grabaciones claras sobre "El enfrentamiento del siglo" que según algunos testigos, había sido la salvación de todos ¿Quién había sido el justiciero que decidió ponerle un alto a todos los delincuentes? Nadie lo sabía.
Aunque estaba aliviada de no atraer más atención de la necesaria, se dedicó a buscar más noticias, pero no sobre ella, buscaba alguna que delatara las acciones de Nick, ¿dónde pudo haberse dirigido? Si era lo suficientemente descuidado habría algo que indicara su paradero, trayectoria o una noción de sus planes… Corrió con suerte cuando encontró entre tantos reportajes uno sobre Jake Williams, joven que se reportó como desaparecido después del enfrentamiento; fue encontrado inconsciente a las afueras pueblo Azalea. No tenía recuerdos de que había pasado con él ni donde estuvo las pasadas doce horas, mucho menos como había viajado más de cien kilómetros, presentaba unas cuantas lesiones en los brazos, una especie de pinchazos en las articulaciones del codo y la muñeca, pero aparte de eso no estaba herido de gravedad. Aun no había señales del paradero de los otros dos coordinadores desaparecidos, Benjamin Ducke y…
- Sheppard, Lindsay Sheppard. – No pudo evitar repetir el nombre en voz alta, con un poco de impotencia en la voz. No había podido ayudarla entonces sin tener un mejor plan que esperar a que fuera encontrada como el otro chico.
Buscó por otra media hora sin encontrar nada más de utilidad. Al menos por la ubicación donde había sido encontrado Jake podía deducir que Nick se dirigió al sureste, mientras que ellos lo hicieron al norte de Goldenrod. Estaban a salvo por el momento, aunque no era momento de ser descuidada. No se moverían de esa cabaña hasta que fuera seguro para todos viajar nuevamente. Creó unas cuantas alertas en las noticias sobre el tema, si había un cambio en el escenario, debía enterarse de inmediato y no habiendo nada más que pudiera hacer al respecto, cerró el computador.
Un rugido en su estomago le indicó que, de postergar su encuentro cara a cara con May o con Ash, terminaría con un hambre insoportable. Era mejor terminar con eso de una vez, desayunar algo, aunque fuera junto a ellos y después tal vez descansar mientras pudiera, quien sabe que pruebas tuviera que superar a continuación, con Nick orquestando malvados planes que de seguro ahora la incluirían, cada vez era menos probable que saliera victoriosa de ellos…
Sin querer pensar mucho en eso, salió de su habitación rumbo a la cocina.
oOoOoOoOoOo
Todo había sido inútil. Era el pensamiento que como gasolina alimentaba el fuego de su furia haciendo implacable su arranque de destrucción. Volteó el escritorio, destruía papeles y pateaba cuanto objeto estuviera cerca. Tanta preparación, desarrollando el plan perfecto para secuestrar a esos inútiles remedos de entrenadores para obtener de ellos... nada. Los tres chicos habían sido una completa pérdida de tiempo, sin mencionar que casi es sorprendido por la policía intentando secuestrarlos… Pero se estaba engañando, no habían sido ellos los que mantuvieron a un buen número de cadetes en el auditorio, fueron sus propias órdenes, porque estaba confiado de que al fin se desharía de ella, había sido culpa de Misty, la misma que intentó evitar el robo de datos en el laboratorio del profesor Elm y quien ayudó al Viejo a escapar, se interpuso otra vez en su camino, casualmente defendiendo a esa coordinadora que era una posible hija de ese desgraciado.
Todas esos encuentros, no podrían ser meras casualidades. No, la endiablada pelirroja que lo había hecho quedar en ridículo ya más de una ocasión, tenía un objetivo, un motivo y estaba seguro que se relacionaba con lo que tanto había trabajado los pasados diecisiete años: Aidan. La chica tenía una relación con él, podía apostarlo, lo que no quedaba claro era ¿de qué forma? Podía presentir que la respuesta se encontraba frente a él, algo tan obvio… solo que aún no lo deducía por completo. Se insultaría a si mismo cuando lo descubriera, porque algo le decía que esa chica…
- Los nerds y su tecnología, – Irrumpió Blake con un montón de folders en las manos que veía con menosprecio mientras caminaba al interior del salón- Jamás confié en ellos… Veo que remodelaste tu oficina, me encanta lo que has hecho con el lugar sobre todo con la computadora, destrozarla si que hará que funcione mejor.
- No estoy de humor para tu sarcasmo.
- Ni yo para tu incompetencia. – Su voz se tornó seria, actitud que lo hacía lucir más imponente. Nick no tuvo más remedio que tragarse su ira y escuchar a su superior – Sabes que tu trabajo principal es encontrar a Aidan, pero no es tu único deber, por ahora, como ha sucedido muchas veces a lo largo de los años, nos hemos quedado sin ninguna pista, así que más te vale que hagas algo útil, deshazte de los dos mocosos, luego…
- Aún tenemos una pista más. – Se apresuró a decir.
- Sabes que es mentira. Esos niños no puedes activar la poción lo viste por ti mismo, dado que las probabilidades no eran muy altas, es casi un hecho que ni siquiera estuvieran relacionados a Aidan.
- Pero no los hace inservibles, por lo menos no a la chica.
- ¿Qué podría aportar la señorita Sheppard a nuestra investigación?
- Información. – La cara de Blake era de total confusión Nick parecía bastante satisfecho como si hubiera hecho el descubrimiento de la década, comenzando a explicar sus razonamientos con cierta emoción - Puede ser de utilidad si logro hacer que hable y me diga todo lo que sabe acerca de ella.
- ¿Ella?... – De inicio Blake no entendía a que se refería, aunque la realización llegó rápidamente – ¿Te refieres a la niñita que te humilló y casi te vence? ¿Esa tal Misty?
- Si. Encontrándola puedo asegurarte que estaré un paso más cerca de Aidan. – El rostro de Nick era de total seriedad mientras que el hombre frente a él solo estudiaba sus facciones antes de soltar un poco de aire a manera de una ligera risa burlona. Debía admitirlo, el perturbado de Nick si que lo entretenía y dispuesto a disfrutar de su absurda explicación, sacó una caja de tabaco de su chaqueta.
- ¿Sabes? – Encendió uno de los cigarrillos colocándolo muy despacio en sus labios, dejándolo descansar allí mientras hablaba - Cuando te conocí creí que estabas completamente demente, pero a como actúas, creo que antes tenías cordura y ahora si que la estás perdiendo por completo. Esa Misty seguramente no es nadie, solo una entrenadora molesta como muchas que hay en el mundo.
- Si así fuera, ¿por qué no encontré nada sobre ella? Ningún registro a torneos, ningún perfil de Facebook, nada.
- ¿Así que ya la investigaste? – Volvió a reír de nuevo, esta vez más escandalosamente para después inhalar el humo – ¿Sueles obsesionarte con todo aquel que te humilla? Debes de invertir mucho en tu pasatiempo porque dudo que Aidan y esa mocosa sean los únicos que lo hayan hecho en tu vida.
- Búrlate si quieres, pero piénsalo por un momento, es extraño, como si hubiera cubierto su rastro, justo como pasó hace diecisiete años, igual que cuando intentamos localizar a Aidan la primera vez…
- Era como si nunca hubieran existido. – Inhaló otra bocanada de humo - ¿Estás seguro que es la misma situación con ésta niña? – Recibiendo una respuesta afirmativa por parte de Nick, pensó en las posibilidades de la próxima jugada a realizar. Ante su propio criterio, todo era solo una gran coincidencia, pero podría ser que esa niña formara parte importante, tal vez era alguna aliada de su esquiva presa que tenía casi dos décadas escondiéndose de una implacable organización como la suya… estaba convencido que no podría tener tanto éxito haciéndolo solo, Misty podía ser una amiga ¿o se trataba de algo más? Ella no parecía esconderse, los había enfrentando, interfiriendo significativamente en sus planes. De seguir así, con el tiempo podría convertirse en una verdadera amenaza, no solo a esa sino a todas las operaciones de Sentinel… resultaba una pequeña probabilidad, pero no estaba de más que Nick la rastreara y descubriera sus verdaderas intensiones. Ya después decidiría cual sería el destino de la chica – Está bien, pero tienes solo tres días para hacer hablar a Lindsay, que te diga lo que sepa, si es relevante dejaré que lo investigues, de lo contrario liderarás otra de las operaciones.
- Bien, no necesitaré tanto tiempo, - una sonrisa siniestra se dibujó en su rostro, – Mis métodos de interrogación son muy efectivos - Se dirigió a la puerta sin importarle el desorden hecho en la oficina, salió de ella, apenas alcanzando a escuchar el ultimo comentario de Blake que seguía disfrutando de su nocivo hábito.
- Que te diviertas.
oOoOoOoOoOo
Tell me something, I need to know
La vocecilla de May cantando a lo lejos se mezclaba con el choque de cubiertos contra platos de porcelana, el aceite chispeante que al contacto con la comida desprendía un agradable olor... Todo indicaba que frente a ella se encontraba la cocina, "Es solo eso, una simple y común cocina" pensó Misty aún mirando el umbral que la conduciría hasta allí y seguía viéndola como la entrada a la cueva de una fiera salvaje o algo igual de amenazante… Tenía que entrar si quería probar algún alimento sin importar que la sola idea de hacerlo le resultase tan horrible. En su mente se ordenaba caminar, mas sus piernas no respondían, si acaso hacia el intento de dar un paso, pero terminaba por regresar su pie al mismo sitio.
Then take my breath and never let it go
"Basta Misty" Pensó nuevamente al volver a escuchar la voz de May "No hay motivos para temerles" Se repetía a si misma sin convencerse del todo, igual sentía miedo de lo que fuera a comentar Ash sobre su huida de momentos atrás ¿o es que ni siquiera se dio cuenta de como habían pasado la noche? Suspiró moviendo la cabeza como un último regaño a si misma. Para saber qué pasaría solo había una forma de descubrirlo. Finalmente caminó los pocos pasos que le hacían falta para entrar.
Escogió un mal momento para hacerlo.
- And if in the moment I bite my lip, Baby… - La castaña se acercó a la alacena para tomar un par de vasos y al hacerlo se inclinó hacia el entrenador plantándole un rápido beso en los labios que Ash contestó sin vacilar. Misty no pudo evitar fruncir el ceño, si ellos dos seguían tan empalagosos como siempre, era claro que no tenían ninguna preocupación de lo ocurrido en días pasados, su mundo perfecto seguía girando. Ese pensamiento si que la molestó. - You'll know this is something bigger than us and… ¡Oh, Allí estás Misty! - La coordinadora continuaba con sus tareas de ayudante y se volvió con dos platos en sus manos que colocó en la pequeña mesa que allí había – Llegas justo a tiempo. Lo creas o no, Ash preparó algo bastante bueno.
- Por lo menos es comestible - Respondió el mencionado girándose con sartén en mano, poniendo más de lo recién cocinado en un platón. Misty observaba atenta cada movimiento que él hacia, sobre todo cuando resultaba claro la despreocupación en su actuar, sus facciones relajadas y la sonrisa bien marcada. Muy diferente al remolino de pensamientos que existían en su cabeza, parecía que en la de Ash todo estaba despejado lo que podía significar que para él no tenía importancia lo ocurrido entre ellos o en verdad era tan estúpido como para pensar que con un par de sentimentalismos baratos se había ganado su perdón.
Apretó los puños con ganas de impactar alguno sobre su tonta y sonriente cara para así demostrarle que tan equivocado estaba.
- Hice waffles - Ash mostró en otro plato su última creación culinaria ofreciéndola a la pelirroja que solo estaba quieta mirándolo intensamente. Al instante se sintió cohibido y cada vez mas nervioso al no obtener ninguna clase de respuesta, ni un gesto siquiera - Bueno... Son los de caja, estaban en el congelador, yo solo los calenté así que no debes preocuparte que tengan mal sabor. - Se rascó la nuca tratando de hacer aun mas gracioso su comentario sin que esto consiguiera cambiar la fría expresión en Misty. Al cabo de unos incómodos segundos en que seguía ofreciendo el plato sin que ella tuviera intenciones de tomarlo, Ash optó por dejarlo sobre la mesa y se volvió hacia la estufa para terminar de preparar los platillos.
- ¡Todo se ve delicioso! - Sin esperar a sus compañeros de viaje, May comenzó a atacar la comida, devoraba todo alimento que se encontraba a su paso gozosamente sin notar en lo más mínimo la extraña tensión creada entre los entrenadores. - Tenías razón después de todo, Misty. Este parece un excelente lugar para vacacionar. ¿Crees qué nos quedaremos mucho aquí?
- No se con exactitud cuanto, - La pelirroja por fin habló, aunque sonaba indiferente, no miró a la coordinadora al contestarle, solo se sirvió un poco de jugo de naranja y tomó un bollo sentándose frente a la jovencita. - Por el momento nos quedaremos aquí hasta que... Confirme unas cosas con el profesor Oak. - Sabía que el último comentario podría causar algunas preguntas indeseadas, pero pensó que por lo menos en esa ocasión la curiosidad de sus acompañantes no causaría problemas. Pensó mal.
- ¿Por qué habría de decidir el profesor Oak algo como eso? - Ash preguntó antes de tomar asiento junto a su novia, mirando con desconcierto a Misty, ganándose una fulminante mirada por parte de ésta.
- Es algo que no te concierne y creo que deberías mantenerte al margen de éste asunto.
- Pero yo...
- Tu siempre arruinas todo cuando te involucras. – Para remarcar su argumento, señaló con la sola mirada su férula; a pesar de que el gesto fue bastante sutil, Ash lo captó y palideció al instante - ¿No crees?
- Misty yo...
- ¿Lo sientes? si claro, puedes repetirlo tanto como quieras, pero si lo único que haces es recaer en los mismos estúpidos errores se me hace muy difícil de creer. - Ash se quedó completamente helado por la brusca forma en que ella le hablaba, sus ojos que siempre le parecieron una fuente interminable de cariño y armonía, ahora se veían desprovistos de dichos sentimientos. No parecía que su amiga Misty lo mirase a él, a su mejor amigo, a quien siempre alentaba en todo momento sin importar ninguna diferencia que pudieran tener, tan opuesto a lo que percibía ahora del intenso tono azul que se desprendía de su mirada, casi como si él fuese un extraño... peor tal vez, como si mirara a un adversario y el sentimiento que se generaba de esa realización era vehementemente desagradable. Estaba seguro que si pusiera las manos sobre el fuego vivo que seguía encendido en la estufa, ese ardor sería menor al que sentía estrujarlo por dentro al escuchar a Misty hablarle así.
- De... De todas formas no será tan malo quedarnos aquí unos días – May intervino tratando de aligerar la extraña atmosfera, no creía haber visto a la pelirroja tan molesta en todo el tiempo de conocerla e intentaba distraerla – El lugar es bastante lindo, creo que me gustaría explorar un poco los alrededores, ir al lago. Podríamos incluso ir a pescar.
- Eso no pasará. – Contestó Misty al fin despegando su fría mirada de Ash, apenas si suavizando sus facciones al hablar con May. – Cuando dije que nos quedaríamos aquí, me refiero a la cabaña, no podemos salir hasta que yo diga lo contrario ¿De acuerdo? – La petición no sonaba como algo razonable y lo hubiera debatido enseguida de no ser porque Misty seguía con una actitud de verdad atemorizante. Hizo uso de su sentido común y decidió solo dedicarse a comer… al contrario de Ash, quien parecía no entender lo que era prudente en ese momento.
- Pero... ¿eso tiene que ver con el profesor Oak o la misión? ¿Es algo que está relacionado al disco que te dio o…?
- Creo haberte dicho no hace más de dos minutos, ¡que nada de eso es asunto tuyo! No hay nada al respecto que tu debas saber y ya sé que te encanta desobedecer cualquier orden, solo ten en cuenta que si ésta vez se meten en problemas no seré capaz de ayudarlos gracias a tus geniales intervenciones de días pasados.
- Misty… Te dije que te escucharía en todo lo que me pidieras, no tengo intenciones de desobedecer nada, yo…
- Ya déjalo Ash, no intentes hacerte el amigo abnegado porque no te queda y ¿sabes qué? Creo que ya perdí el apetito. – Se levantó de golpe, poniendo su palma derecha firmemente sobre la madera haciendo que un ruidoso estruendo saliera de esa acción - Me voy a mi habitación, si en verdad quieres hacer lo que te pida, No me molestes, ¿entendido?
No se dignó a mirarlo, tan solo echo un vistazo en dirección a May quien sin duda estaba bastante impresionada por la escena desenvuelta frente a ella, pero no objetó nada, vio como Misty desapareció y el trayecto de ésta quedó muy claro cuando un fuerte portazo se escuchó desde la planta alta.
- ¿Cuál es su problema? – Al saber que no sería escuchada, siguió comiendo con un gesto malhumorado marcado en el rostro, llenando en demasía su boca con comida. – Si tan solo preguntábamos cosas que si nos conciernen porque nosotros también nos quedaremos aquí ¿Y que sucede con todo el asunto del disco? Creo que debiéramos hablar con ella, tenemos el derecho de…
- May, – El llamado de su novio sin duda detuvo sus palabras, sobre todo cuando notó la manera tan melancólica con la que había pronunciado su nombre y así percibía su estado: empequeñecido, deshecho, muy al contrario de lo que esperaba de Ash después de una discusión con Misty – solo… haz lo que dice. ¿De acuerdo?
Esa orden fue lo que le terminó de confirmar que algo anda mal, no con Misty sino con Ash. Él nunca actuaba tan.. dócil, siempre buscaría la siguiente aventura sin importar que debiera hacer por conseguirla… No podía sorprenderse del todo, si el día anterior había actuado igual de raro, haciéndola a un lado, olvidándola por completo… Claro porque la única capaz de preocuparlo al grado de la desesperación era la misma que podía decirle que hacer ahora y él acataría la orden sin chistar ¿Por qué Misty era así de especial para Ash? Era una pregunta que tenía muchos días molestándole, porque no era algo espontáneo, Ash siempre actuaba diferente cuando se trataba de Misty.
"Es su mejor amiga" Insistía en engañarse, pero al verlo tan desencajado por el desprecio de la pelirroja… cada vez era más difícil convencerse a si misma que esa razón autoimpuesta, era la verdad.
- Está bien.
Contestó sin mucha emoción y se dedicó a comer, esta vez con normalidad. Había tantas cosas que tendría que enfrentar con respecto a Misty, primero con Ash y tal vez… algún día con Drew, pero ese no era el momento. Si la pelirroja era dueña de todo el cariño que ella anhelaba, no quería saberlo…
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El tiempo transcurría de manera muy agradable allí en la montaña de Hazel, algo que podía disfrutar desde su ventana, pero sin duda era mejor hacerlo fuera de la cabaña.
May siguió insistiendo que pudieran explorar la zona. "Aunque sea solo por unas horas" repitió tantas veces como podía durante las pocas ocasiones que coincidían en la sala principal o el comedor, la verdad es que se pasaba casi todo el tiempo recluida en su habitación siendo en realidad esa la razón por la que decidió dejar que May se tomara el día para disfrutar los atractivos de la montaña, porque ella quería hacer lo mismo.
A diferencia de la coordinadora, Misty no se había alejado demasiado, apenas si pasó un par de cabañas colina abajo, sentándose a la sombra de un frondoso encino. La brisa ligera jugaba con su cabello suelto que le hacía cosquillas en el mentón, misma sensación que se esparcía por sus piernas al contacto directo con el césped. Ese día había usado otra prenda oculta en el fondo de su mochila: un sencillo vestido con detalles floreados apenas ajustado de los hombros y suelto en todo lo demás. Un atuendo perfecto para un día de verano como aquel, pero no era por eso que decidió usarlo. Desde que se instalaron en la montaña y después de lo ocurrido con Ash, tenía miedo de sentirse la misma de siempre, la misma Misty, quien no se detendría ante nada por obtener la felicidad y seguridad del tonto de Ash… Probablemente lo seguía siendo, pero en esos momentos no quería sentirse así, ya bastantes dilemas tenía en su cabeza.
Suspiró estirando los brazos al cielo, observando fijamente los fragmentos de celeste que se colaban entre las ramas del árbol. A su mente volvían todas sus demás inquietudes, todas agobiantes, constantes… un tanto aterradoras: Nick, Sentinel… Lindsay. Sobre todo pensaba en ella, pues la noticia seguía difundiéndose: Benjamin Ducke, otro de los coordinadores desaparecidos se encontraba a salvo y en casa, situación que, dos días después del incidente en Goldenrod, seguía sin ocurrir para Lindsay. Continuaba desaparecida sin una sola pista que ayudara a la policía a localizarla.
Lo que más le causaba un conflicto mental, no era exactamente la coordinadora, sino el peligro que representaba para ellos. Hablaron suficiente tiempo que la podría describir con facilidad, aunque no recordaba haberle dicho nada importante, ¿qué si lo hizo? Si la jovencita seguía en manos de Nick, cualquier información que pudiera obtener de ella, podría utilizarla en su contra…
Suspiró de nuevo, se sentía una persona muy egoísta al pensar en su bienestar y no en el de Lindsay, quien le rogó por ayuda tan desesperadamente sin que pudiera hacer nada al respecto, solo observar como se convertía en la presa de Nick…
Ya no quería pensar en ello, llevaba tantas horas haciéndolo y salir de la casa no había ayudado mucho a que se detuviera; era mejor si volvía, no tenía caso exponerse innecesariamente. Escuchó unas pisadas que se habrían paso entre la hierba y se levantó casi al instante recogiendo sus zapatos de los que había prescindido en su estancia allí, sin duda era el momento de regresar ya que sus compañeros de viaje estaban haciendo lo mismo. Rodeó el grueso tronco del árbol para no encontrarse con ellos, no tenía muchas ganas de hablar con ninguno de los dos, así que esperaría a que pasaran por el camino, ya lo haría ella después… Su sentido del oído no era muy bueno o es que había sido engañada, pues apenas si se posicionó del lado opuesto del árbol, se encontró de frente a Ash.
- Supuse que intentarías evitarme nuevamente, así que, me adelanté un poco a tus posibles movimientos.
- No hago tal cosa, no seas ridículo. – Sus palabras intentaban sonar neutrales, pero el enojo se filtraba, estaba realmente disgustada por la emboscada del chico a quien no intentaba mirar mucho, así que se concentró en colocarse las balerinas rojas, tardándose más de lo necesario en tan simple acción.
- Si claro, por eso es que apenas escuchaste pasos, decidiste esconderte aquí.
- Estoy en pleno campo, Ash, no es que me pueda esconder mucho ¡Además lo que haga no es de tu incumbencia! – Empujó con su mano ilesa al chico que, parecía estar igual de arraigado al suelo como el encino tras ella. Apenas si consiguió moverlo unos centímetros, lo suficiente para hacerse espacio y caminar lejos de él.
- ¡Esa parece ser tu respuesta para todo! – Escuchó como el chico protestó con frustración antes de comenzar a seguirla – Y tal vez sea cierto con todo el asunto del profesor Oak o con ese estúpido disco que te encargó, pero cuando se trata de ti… – Fue entonces que corrió hasta ella, sujetándola por el codo, evitando así lastimar su muñeca herida, aunque igual ejerció cierta presión sobre su brazo cuando la atrajo hacia él, manteniéndola muy cerca de su pecho. Sus ojos pardos se clavaron en los de ella, haciendo del contacto un total contraste de sentimientos, Misty mirándolo con desprecio, él, con toda la ternura que habitaba en su interior – Si algo malo pasa contigo, claro que me importa.
- Si, se nota. – Con un movimiento brusco, Misty jaló su brazo, apartándose de él aunque sin caminar más de un paso. Su pulso se había acelerado con ese repentino acercamiento y ¿qué pasaba con su actitud? Tan serio y firme, tan… no. ¡No! ¿En verdad tan poco se necesitaba para caer rendida ante él? Frunció el ceño y giró encontrándose de frente con él – Fue bastante notorio tu preocupación las incontables veces que me ignoraste mientras estuvimos en Goldenrod o después de todo lo que ocurrió en la competencia, apenas si me volteaste a ver, ni siquiera te diste cuenta que ya no estaba en el auditorio sino en un hospital y llamaste ¿qué? ¿Dos horas después? Me deslumbra tu preocupación hacia mi.
A cada palabra de la pelirroja en él se descargaba una desagradable sensación de amargura, no podía decir que se equivocaba y tampoco quería seguir escuchándola, se acercó a ella con ganas de sujetarla de los hombros, obligarla a que lo mirara y se diera cuenta que las cosas no habían sido así, pero se quedó a unos pasos de distancia, gritando sus palabras con cierta desesperación.
- ¡Yo nunca quise que resultara de esa manera, además ya te dije que lo sentía! ¡realmente lo hago! ¿Es de verdad tan difícil que me creas?
- ¡Si Ash, lo es! ¡¿Qué no te das cuenta?! ¿Acaso no estás escuchándome? Porque eso es solo una mínima parte de todo lo que has hecho, ¡de todo lo que has arruinado desde que empezamos este viaje! – Sus ojos difundían total seriedad, haciéndolo completamente insoportable para Ash, apenas si podía sostenerle la mirada. – Y créeme, no se va a arreglar con simples disculpas. – Ese debía ser su testimonio final, así que Misty se giró dispuesta a terminar con el asunto, pero no pudo dar ni dos pasos cuando Ash se plantó frente a ella, bloqueando su camino, se notaba agitado, asustado. En definitiva, él no podía permitir que todo terminase así.
- Está bien lo admito, cometí errores, pero tu lo has hecho también, prometiste que no me mentirías más ¿y que pasó con todo el asunto de Drew, ah? Tu y él…
- Sigues con esa tontería – Una afligida risa salió de sus labios, antes de levantar la voz, estaba harta de la misma discusión y no pudo evitar gritarlo - ¡Nunca te mentí con respecto a eso! Entre Drew y yo no hay nada más que una amistad, un concepto que claramente no entiendes ya que has sido…
- Un terrible amigo, si ya sé que eché todo a perder, ¡me queda muy claro! Ya lo dije, no soy el único que lo hace, tu también te has equivocado.
- Tal vez, pero mis errores fueron porque trataba de hacer lo que creía correcto, no solo por lastimarte, esa es la gran diferencia, Ash.
Después de eso, se hizo el silencio. El entrenador no había considerado aquello que le resultó tan cierto y no sabía como defenderse, solo se quedó allí, sintiendo el dolor de todas y cada una de las palabras de Misty, quien claramente ya no sentía fuerza ni ganas para seguir discutiendo el tema, además, había revelado cosas que no tenía idea de sentir en ese momento, sus labios se habían movido por voluntad propia
Así transcurrieron los minutos, sin que ninguno reanudara la plática, parecía que no había nada más que decir, solo que Ash se negaba a creer que no existiera una solución, tenía que intentarlo, sin importar lo difícil o doloroso que resultara seguir discutiendo el tema.
- Soy un tonto, lo sé y de todas formas no podemos simplemente quedarnos así, lo podemos arreglar, Mist, siempre hay una forma de hacerlo.
- Tal vez, pero no solo con desearlo o porque digas que lo sientes sucederá, no es así de simple.
- ¡Entonces dime que hacer! – Gritó desesperado, sus manos habían ido a su nuca, como si intentara detener una fuerte molestia en su cabeza, aquello no parecía inquietar a Misty, siguió hablando con suma ecuanimidad.
- No lo sé Ash, no tengo idea de que pudieras hacer porque perdiste mi confianza y justo ahora… pienso que no hay nada que puedas hacer para recuperarla. – Lo miró unos segundos más, podía darse cuenta que el mensaje quedaba bastante claro y más allá de eso, podía notar en él, todo el daño que habían causado sus palabras. Ella no estaba del todo feliz tampoco, así que lo mejor era terminar esa discusión antes que terminaran por destrozarse – Por… por ahora solo, aléjate de mi, no…
- Me molestes. – Completó amargamente desviando la mirada a otra parte – Está bien… si eso quieres, lo tendrás. Dije que te escucharía en todo lo que me pidieras ¿No es así? – Al final, fue él quien comenzó a caminar por el sendero. Cuando ya había avanzado algunos pasos, se volteó solo un poco, haciendo un último argumento – Sé que tienes un mal concepto de mi ahora y tal vez creas que nuestra amistad no volverá a ser la misma, que ya no podré recuperar tu confianza nunca, pero a pesar de todo eso… yo sé que te equivocas. Haré todo lo que esté en mis manos con tal de recuperar tu amistad… Lo prometí la otra noche mientras te abrazaba… ¿Recuerdas?
- Si… - Murmuró nerviosa y apretó su puño derecho colocándolo sobre su pecho. Entonces Ash si recordaba todo, podía ser posible que él estuviera despierto mucho más tiempo que ella, velando su sueño… ¿En verdad era tan importante para él? Aún le costaba mucho trabajo creerlo… o en realidad, tenía miedo de hacerlo. No podía flaquear con tanta facilidad así que respondió con firmeza – Ya has roto muchas otras promesas antes. ¿Por qué debería creerte ahora?
- Porque no importa que tan mal quieras tratarme… eso no hará que yo desista hasta conseguirlo.
Después de eso, se alejó con rapidez.
Pasaron los minutos, la tarde empezó a hacerse noche sin que Misty fuera capaz de moverse ni un centímetro; la silueta de Ash ya no era más que un punto en la distancia y fue entonces que, con su palma abierta limpió una sola lágrima que lentamente corría por su mejilla, mientras seguían resonando las palabras del chico, se daba cuenta que había una respuesta absoluta que debió darle.
"No, no la harás"
Pensó amargamente, porque ella estaba decidida a no volver ser víctima de su amor por él. Cierto, aún llevaría a cabo su misión, lo protegería, se aseguraría que él se encontrara alejado de cualquier amenaza, pero a partir de ese momento cada día lo dedicaría a finalizar ese sentimiento que la ataba a Ash y que en el pasado, cada vez que intentó alejarse de él, se veía irremediablemente arrastrada de vuelta a amarlo, una y otra vez.
Ya no más.
Estaba completamente decidida a matar su amor por Ash y esa era una promesa que si se cumpliría.
Bueno... que puedo decir más que... estos siguientes capítulos van a tener menos acción, pero dudo que se hagan aburridos con tanto drama que hay entre estos muchachitos! :P Espero que me soporten un poco con esto, no quiero apresurarme y entrar de lleno a la siguiente fase del fic y dejar cabos sueltos, así que tardarán un poco en regresar las patadas y los incendios y las peleas.
Hay algo que seguro preguntaron o me volverán a preguntar y ese algo es Drew. Les diré que pasa con él... en las notas del próximo capítulo.
Canción que inspiró este capítulo.
Miedo a Toparme Contigo de Dënver (primera canción en español que me inspira para escribir este fic, pero sin duda me ayudó mucho a idear todo, en especial la escena final)
Canción que canta May y me tiene totalmente obsesionada Love Me Harder de Ariana Grande & The Weeknd
Sirena Misty. Gracias :D
Tibetana. Si te extendiste un poco pero es genial saber todo lo que te provocó el capítulo, de verdad me gusta saber que todas las horas perfeccionando en capítulo valieron la pena. Creo que en lo que hemos hablado por el face te contesté un poco de tus dudas ;) de lo que pasará en los próximos capítulos
Elphie. Siiii! Cumplí mi objetivo de hacer que quisieran llorar! Yo se que lo creen imposible ahora pero seguro que algún día perdonarán a Ash y... Sin comentarios sobre Drew.
Yachan. Perdón por retrasarte en tu trabajo n_n' por lo menos te entretuviste y tienes razón, una simple disculpa no alcanza para compensar lo que ha hecho... No tengo comentarios sobre Drew y si, es la mitad del fic, aun queda mucho sufrimiento por soportar :D
LadyKya. Siiii ibas a llorar! Mi misión está cumplida :3 y es verdad, Ash está realmente confundido así que pasaran aun algunos capítulos para que descubra lo que siente, no te preocupes no tome a mal que digas que me odias :( jaja en verdad lo entiendo totalmente.
Lilimargarita. Gracias por leer mi historia y bienvenida al sufrimiento :P Ash parecerá malo ahora pero ya mejorará.
Laqueno. Jajaja noooo dejará de sufrir aún y en serio no quiero sonar muy mala, pero me alegra saber que casi lloras con la escena final porque esa era totalmente la intención. Tienes toda la razón Drew no se enamorará de Misty y ella tampoco de él y sobre si regresa... mira un perro! (Cuidado con los postes en la calle?)
Fleur Noir. Tengo la ligera impresión de que odias a Ash :p Creo que este capítulo contesta muchas de tus preguntas y claro que Misty se hará la difícil (no podría ser de otra manera yo no odio a Ash pero no se ha portado muy bien que digamos) y ... Sin comentarios sobre lo de Drew
Mistyket. En definitiva no era mi intención que se encariñaran con Drew, siempre estuvo destinado (casi desde que empecé a tener la idea de ponerlo) a estar solo unos caps y hacer exactamente lo que hizo... No contemplé efectos colaterales n_n' y claro que no es suficiente castigo, pero poco a poco Ash pagará caro sus errores y demonios! Faltó tan poco para lograr mi objetivo U_U supongo que tendré que hacerlos sufrir aun mas
Harukaze Tamiya. Gracias por seguir la historia y si, fue una escena conmovedora, continuare escribiendo y cualquier comentario es bienvenido n_n
Romantic-love. pues... Odiaras s Ash un poco mas y en esta historia no creo que exista un rival de amores para él (suficientes celos siente de alguien que solo quiere ser amigo de Misty como lo hace Drew) pero igual espero que te gusten todas las situaciones que he planeado para ellos ;)
Stf4422 Actualización lista! Prometo no tardar tanto en poner el siguiente capítulo.
