YIEEEEI ES ESE DÍA DEL AÑO, es mi cumple y también el aniversario de este fic que se supone que ya debería de haber terminado en tres años... O_O mejor no hablemos de cosas tristes, lo importante es que continua y aquí les dejo un cap más que sigue siendo de la etapa de transición, pero terminó por gustarme mucho este cap. espero que a ustedes también y sobre todo a May Himemiya que también festeja su cumpleeeee felicidades y gracias por seguirme leyendo n_n

Capítulo XXII. ¿El Mismo Destino?

Altaria era veloz, pero Misty sentía que no lo suficiente. Después de arreglar la situación con Travis, sin mayores rodeos sacó al ave del refugio de su pokebola y le ordenó que se dirigiera de vuelta a la cabaña tan rápido como le fuera posible. Si otra fuera la situación los quince minutos que llevaba en el cielo sería un buen tiempo, pero no lo sentía así, no mientras la desesperación por ver a Ash fuera un sentimiento más poderoso que cualquier otro que pudo haber experimentado antes.

Miró el reloj, después el paraje que se desplegaba debajo de ellos. Ya estaban bastante cerca, pero no lo suficiente... No sentiría alivio hasta estar frente a él, hasta perderse en el café reconfortante de sus pupilas.

- Solo un poco más... - susurró para si conforme Altaria descendía suavemente sobre el pequeño prado a tan solo diez metros de la cabaña, distancia aún inmensa para ella. Apenas tuvo oportunidad de poner su pie derecho sobre tierra, corrió a tropezones hasta alcanzar la puerta y con esa misma prisa entró a la casa.

De tan agitada que estaba, sus compañeros de casa bien podrían inquirir que subió la montaña por su propio pie, solo que no estaban allí para hacer algún comentario. Recobrando un poco la compostura y tratando de tranquilizarse, caminó sigilosa por las habitaciones de la planta baja.

Conociendo al chico, tal vez lo encontraría en la cocina arrasando con todo, pero se equivocó, luego buscó en el estudio, la estancia donde solo predominaba desorden, aunque ningún rastro de él o de May. Esperaba que estuvieran en el segundo piso porque la otra opción era que la hubiesen desobedecido saliendo a explorar los alrededores, algo que ya no importaba mucho, excepto porque no tenía tiempo. Si no lo encontraba en ese momento, entonces tendría que partir sin haberlo visto por última vez. El solo pensamiento de que finalizara de esa forma todo entre ellos la hizo temblar, estaba segura de no poder soportar partir así, opción que parecía hacerse más real con cada segundo transcurrido en total silencio dentro de la cabaña, pero la puerta corrediza de la parte trasera le dio la esperanza que necesitaba. Caminó lento hacia el pasillo que tenía perfecta vista de esa entrada y sonrió al ver como el umbral era cruzado por Ash.

El chico entró cerrando la puerta tras de sí, sosegando así las voces alegres de pokemóns y de May que se quedaban en el jardín. Estaba concentrado en no dejar caer alguno de los bultos de comida que cargaba, intentando depositarlos con delicadeza a lado de la puerta tarea que lo absorbía sin percatarse de la pelirroja que en esos segundos, mirándolo fijamente, sentía que en cuanto él volteara o se acercara, echaría a llorar como una niña en sus brazos.

En definitiva, no estaba lista para desprenderse de él.

- ¿Uh? - El entrenador no tardó en sentirse observado. Entornó su mirada hasta Misty quien en fracción de segundos disparó muchas emociones dentro de él. Predominaba la felicidad por verla, sobre todo cuando ese día se había vuelto particularmente difícil estar lejos de ella, pero esa alegría se mezclaba con la preocupación provocada por el serio e incierto semblante de la chica.

- Ey - Saludó sin hacer mucha algarabía de su presencia, la verdad es que, con lo defensiva que estaba Misty, no sabía como reaccionar sin provocar conflictos entre ellos. Ella caminó lentamente, como si cada paso dado significara un inmenso esfuerzo, lo que provocó aún más nerviosismo en Ash. - ¿Cómo... Cómo te fue en el pueblo...? - Fue lo primero que pudo preguntar antes que su mirada buscara en ella algo que ya no iba a encontrar. Sonrió y sin importarle si intentaba apartarlo, terminó de acortar el poco espacio entre ellos para tomar con delicadeza la mano izquierda de la pelirroja - Al fin ha sanado. - Ejerció una pequeña caricia en el perfil de su delicada mano, sus ojos y atención estaban sobre la muñeca de Misty, por lo que no se percató que los de ella se mantenían fijos en él. - Me alegra que al fin esté bien. – Declaró sonriente.

- Si, todo está bien. - Repitió Misty, sintiendo que en ese instante, así era.

Ya no había preocupación o prisa, parecía como si el tiempo se hubiese congelado en ese segundo junto a Ash, donde lo único que importaba era la sensación de suavidad de su tacto invadiendo su brazo y la calidez de su gesto amable invadiendo su corazón. Se quedó quieta sin pensar en el enfrentamiento con Travis ni lo que eso significaba para su futuro, solo debía disfrutar ese momento, uno que le pertenecía solo a ella. Las pupilas cafés, la cándida sonrisa, el aroma a canela y cualquier otra cosa de la esencia de Ash por ese segundo eran para ella. Cada detalle lo grabaría en su memoria y lo llevaría para siempre, aún si para él ese instante pasaba desapercibido, aunque dentro de algunos años Ash lo olvidara por completo, Misty siempre lo llevaría consigo.

- … ¿Pasó algo malo? - Si bien para ella el tiempo se había congelado, él continuaba hablando y no tardó en notar la anomalía en el comportamiento de su amiga. Parecía perdida en sus propios pensamientos y a la vez se notaba... Vulnerable. En días pasados se hubiera alejado apenas intentara tocarla, ahora, parecía no querer moverse nunca y sus ojos aguamarina se negaban a perderlo de vista. Algo había cambiado, excepto que no tenía ni una pista de que pudiera ser - Misty... ¿Qué ocurre?

- Na-nada. - Por fin articuló una palabra que se escuchaba tenue, casi inaudible. Retrocedió unos cuantos pasos pensando en que decirle, en ese, el momento de la despedida. - Yo... - empezó nerviosa - Ash yo... - ¿Que debía decir? ¿Adiós? ¿Cuídate? Cualquier palabra o gesto que hiciera con la intención de darle un cierre a su viaje juntos, solo alertaría al entrenador en sus intenciones de "abandonarlo" y aun siendo tan despistado, estaba segura que se daría cuenta. - Yo...

- No hiciste las compras.

- ¿Ah?

- Ibas a traer los víveres y estoy casi seguro que no trajiste nada.

- ¡¿Podrías no pensar en la comida ahora?! - Siempre debía pasar algo así con Ash Ketchum, siempre arruinaría un momento importante por sus glotonerías o eso pensó, hasta que notó la seriedad en sus palabras mientras mantenía la vista fija en ella.

- No me importa la comida, lo que digo es... - Dio un paso hacia Misty e instintivamente la chica retrocedió. La actitud decidida de Ash le causaba cierto temor - Estás... Rara, hay algo extraño en ti y no compraste las provisiones, lo que se suponía era tu objetivo en primer lugar o eso dijo May...

- Es que otras cosas surgieron, ¿y qué tiene que ver todo eso con...?

- Algo malo te pasó, ¿no es cierto?

Era molesto cuando Ash podía ser tan perspicaz y acertado, sobre todo en los momentos menos oportunos, pensó Misty mirando a todos lados sin intenciones de contestar, no tenía idea de cómo zafarse de los cuestionamientos del entrenador.

- No pasó nada, es solo que no tuve tiempo.

- Claro, porque es tardísimo, son casi las seis de la tarde. - Respondió sarcástico, pero extrañamente no parecía molesto por el hecho de que, una vez más, Misty se negara a confiar en él. Si acaso, estaba cansado de sentirse mal por ello y decidió que ya había sido suficiente. Allí, en ese día, haría lo que fuera necesario para remediarlo. - En serio sé que me crees demasiado tonto como para no descubrir tus mentiras...

- No es eso, yo...

- Y también crees que soy un pésimo amigo por eso también crees que no podré ayudarte, pero Misty, - Casi saltó sobre ella para posar sus manos sobre los hombros de la chica e irremediablemente los ojos de la pelirroja se fijaron en el rostro de Ash. - Yo puedo hacerlo, yo puedo ayudarte, solo tienes que confiar en mi.

- En serio no ha pasado nada.

- ¿Entonces por que regresaste antes de tiempo? ¿Por qué pareces tan asustada?

- ¿Como...?

- ¿Lo sé? Te conozco Misty y si todo estuviera bien, hace rato que me hubieras dicho que te dejara en paz, que no me acerque a ti o cualquier otra cosa que me has repetido en semanas. Si todo estuviera bien, no me permitirías hablarte así y ciertamente no me dejarías hacer esto...

El apoyo de sus dedos en los hombros de la chica fue todo lo que necesitó para, de un tirón atraerla hacia él, haciendo que el delgado cuerpo femenino chocara contra su pecho, después solo tuvo que envolver sus brazos sobre ella, acomodando su cabeza sobre los cabellos de Misty que desprendían un delicioso olor a frambuesa. La tenía fuertemente abrazada a él porque pensó que era lo que ella necesitaba en ese momento, cuando la verdad era que él lo necesitaba en igual o mayor medida, pero lejos de proporcionar algún alivio a la pelirroja la había deshecho. Todo su cuerpo ardía por completo debido al suave tacto del muchacho, su mirada se había nublado apenas reteniendo las lágrimas que se habían formado cuando por fin se dio cuenta que ese era su momento final con Ash. No podría soportar que se despegara de ella y no podría soportar saberlo lejos, apartado de su lado para siempre. Ese abrazo debía ser infinito, tenía que serlo porque de otra forma se desplomaría para hacerse pedazos en el suelo en donde seguro se quedaría una vez que le faltara Ash, así que, tímidamente subió una mano primero por su pecho para después descansarla en el hombro del muchacho y hundió por completo su rostro en la curva de su cuello.

Aunque tampoco tuviera intenciones de terminar con el contacto, los sentimientos de Ash eran muy contrarios a los de su amiga. Él solo experimentaba dicha y desahogo, encontraba tanta tranquilidad estando así con Misty que podría perderse en ella todo el día, pero aún debía descubrir que le ocurría, sobre todo, hacer lo que estuviera en su poder para regresar la sonrisa que tanto le encantaba a donde pertenecía, al rostro de Misty.

Aspiró un poco del perfume de la chica antes de poder hablar nuevamente.

- Sea lo que sea, Mist, yo puedo ayudarte a resolverlo. - Ella no se movió, no podía responder porque ya no había resistencia en su actitud. No podía negar que sentía alegría estando en los brazos de Ash sobre todo porque necesitaba recuperar a su amigo y apoyo… solo que ese día más que nunca no podría hacerlo.

- No... Tu no puedes... - Murmuró sin siquiera levantar la vista, no quería renunciar al refugio de los brazos de Ash. - Tu nunca podrás...

- ¡Bueno creo que ya hemos jugado lo suficiente! Pikachu te extraña y yo también, así que...

La puerta al deslizarse, las risas de pokemón y el ruido de sus pisadas interrumpieron el momento entre los amigos que, apenas se apartaron lo suficiente al escuchar a May quien ingresaba a la casa quedándose quieta al notar algo raro en la actitud de los otros dos jóvenes. Dejó de lado su tono alegre al hablar, también el discurso despreocupado que recitaba segundos atrás. Rápidamente, el descontento se instaló en su semblante al notar la cercanía que compartía su novio con otra chica, eso sin contar el vistazo que alcanzó a presenciar de un afectuoso abrazo ocurrido entre ellos hasta el momento de su interrupción.

- Misty… que bueno que ya estás aquí - Expresó de forma seca desmintiendo por completo su positiva afirmación.

- Perdón si tardé... A-aquí está la pokebola de Altaria, - se acercó hasta la castaña, evitando mirar a Ash al pasarlo de largo. - Yo, bueno... Gracias por la ayuda... Y bueno...

- No tienes nada que agradecer.

El ambiente se volvió tenso. Por un lado Ash quería continuar su plática con la pelirroja, pero no lo sintió apropiado con May allí, de cierta forma, sentía que era un asunto muy privado, tanto que no podía hablarlo con alguien más cerca sin importar que ese alguien fuese su novia; mientras que Misty aprovechó la intromisión de la castaña como excusa para alejarse lentamente hasta alcanzar las escaleras donde podía al fin huir de él, pero no pudo, debía decirle algo, lo que fuera.

- Ash… – La voz solo le alcanzó para pronunciar su nombre, haciendo que el chico volteara a verla, esperanzado, sonriente… Hasta que la expresión de Misty volvió a ese rostro inescrutable, que lo alejaba más y más. Poco sabía que era un engaño, un mecanismo de defensa por parte de la pelirroja para que no se diera cuenta lo mucho que le dolía desde ese momento su separación. – Tengo cosas importantes que hacer, así que no me molestes ¿De acuerdo? – luego de la mayor actuación de indiferencia que había hecho en su vida y sin percatarse de la desencajada expresión del entrenador, echó a correr hasta su alcoba, encerrándose en ella para finalmente caer vencida sobre la alfombra.

"sigues siendo una idiota, no debiste venir, no había nada que hacer, solo estás complicando todo"

Se regañó a si misma constantemente, sobre todo porque no tenía ni dos segundos de haber estado tan cerca de él y ya lo estaba extrañando, pero no importaba cuanto se reprochara, el daño estaba hecho. Ahora tenía menos tiempo entre sus manos y más distancia que poner entre ella y Ash antes de que tuviera a Nick pisándole los talones.

Se levantó de golpe para empezar a empacar lo que necesitaba para una pronta escabullida. Si, se iría como una delincuente cubierta por las sombras y sin decir una sola palabra, porque estaba segura de que si en ese momento intentaba cruzar la puerta, Ash no la dejaría ir. No sabía si debía estar feliz por ello o sentirse desdichada de que el hombre a quien no podría volver a ver tuviera una fijación por ella… ¿Acaso es que podría quererla o era solo el temor de perder a su mejor amiga?

En ese momento, ninguna respuesta la reconfortaría, así que solo podía correr de un lado a otro dentro de la habitación; reunía ropa, un par de libretas, su pequeño computador. El frenesí que experimentaba parecía difícil de aquietar hasta que, del bolsillo de su suéter cayera algo que no le pertenecía, algo que hurtó solo unos minutos atrás: la radio de Travis.

Después de haber dispuesto del maleante asegurándose que no fuera una molestia por algún tiempo, además que se deshiciera de la mayoría de sus pertenencias – ropa y cartera incluida – Solo faltó decidir que hacer con el aparato tecnológico que ahora examinaba, con la misma curiosidad con la que lo hizo al momento previo de guardarlo sin estar segura del porqué.

Poseerlo podía resultar contraproducente. ¿Podría ser localizado aunque estuviera apagada y delatar así su paradero? O muy al contrario, ¿podía ser una ventaja a su favor? Si supiera usarla tal vez, pero más allá de la función telefónica, había cosas que requerían de un mayor conocimiento tecnológico... Uno que no tenía, pero estaba segura que alguien más si, alguien que le diría si llevarlo había sido el peor de los errores o la decisión más acertada que pudo tomar.

Por poco olvidaba que antes de partir, aun tenía una llamada importante por hacer.

En su pokewatch buscó el número de la única persona que podría darle alguna clase de asesoría y tal vez haría más llevadero el nuevo viaje que estaba planeando emprender.

oOoOoOoOoOo

- ¿Podrías no preocuparte tanto? Aún tienes tiempo, sobre todo porque cuentas con mi ayuda. Te aseguro que todo va a salir bien.

- Lo sé, lo entiendo, es solo que... ¿Cuánto más vas a tardar?

- Mucho más ¡si sigues poniéndome nervioso!- Gritó enérgico al hombre que estaba detrás de él, dedicándole una mirada amenazante antes de volver a retomar su tarea en el computador.

Llevaba algunas horas intentando terminar un proyecto que no había podido concretar en años, pero la situación lo ameritaba. Su amigo necesitaría cuanta ayuda le fuera posible, aunque él aún no lo veía así.

- Yo creo que no es tan necesario, es decir, por muy grande que sea ésta "organización" no creo que tengan alcance en una región tan lejana, además, ya he repasado el plan para traspasar la frontera y...

- ¡Aidan, por favor! - Golpeó el teclado antes de voltear una vez más hacia su frenético amigo quien reflejaba en el rostro toda la preocupación que lo agobiaba. De verdad entendía su situación, una que además de inverosímil resultaba cruda, pero si él había acudido a su laboratorio en busca de ayuda era porque en verdad la necesitaba, solo debía recordárselo - ¿Olvidas que eres más desorientado que una brújula descompuesta? No quiero imaginar como irás tu solo hasta la bahía Carmín sin que termines en ciudad Neón.

- ¡Eso no es verdad! No soy tan despistado.

- Amigo, me agradas pero no sabes mentir y tampoco sabes llegar a tu oficina sin divagar por todo el edificio primero, lo sé ¡porque así me conociste! – Al no poder refutar lo dicho por su amigo, Aidan se dejó caer en el sillón con un gesto enojado, Grayson sonrió antes de retomar su trabajo en el computador. - Este invento te ayudará mucho con tu problema, créeme.

- No me pierdo para llegar a mi oficina, al menos no siempre, solo cuando entro por el lado norte de la compañía... – Parecía no escuchar nada más de lo que su amigo dijo después de insultarlo, solo murmuraba para si, olvidándose momentáneamente de sus problemas.

- Bueno con esto no tienes porqué preocuparte de terminar en la dirección errónea como normalmente acostumbras…

- ¡Yo no hago eso... tanto!

- Solo estoy terminando el algoritmo de la última de las aplicaciones y todo este software lo descargaré aquí... – Conectó un cable a un extremo de lo que parecía ser una simple placa de metal y el otro a su procesador, el cual manejaba una serie de códigos y comandos a gran velocidad. – Después tu lo podrás usar con facilidad, ¿De acuerdo? Quedará listo en... – Volvió a sentarse tecleando aún más cosas - tan solo… - Una barra verde rectangular apareció en la pantalla - unos minutos. - Corrió buscando lo que sería la carcaza de su recién inventado gadget volviendo en el momento exacto en que la máquina hizo un ligero sonido indicándole que el proceso había terminado. - ¡Listo! ¡Mi más grande creación está aquí...! Bueno la versión beta, pero igual nos servirá.

- Ojalá así sea amigo. – Aidan suspiró al ponerse de pie. La preocupación regresó a él súbitamente y solo esperaba que ese aparatejo, en verdad ayudara un poco en hacer más llevadera su situación. Se acercó a Grayson, quien emocionado sostenía un pequeño objeto rectangular de color negro entre sus manos - ¿Exactamente qué es eso?

- Esto, te mostrará el camino indicado, ¡en cualquier parte del mundo! Tiene mapas de las ciudades más importantes en todas las regiones, incluso planos subterráneos - mostró el funcionamiento a Aidan apretando algunos botones haciendo aparecer en una pantalla unos cuantos menús en letras totalmente cuadradas de tono ámbar. - Solo tienes que seleccionar aquí y...

- Si, si parece muy fácil de usar - lo arrebató viéndolo por todos lados, notando que su tamaño no era precisamente compacto, pero igual podría llevarlo en el bolsillo interior de su chamarra de piel. - Aun así creo que si tuvieras más fe en mis habilidades de orientación no tendría que haberte esperado toda la tarde.

- Claro que no tengo confianza en tu sentido de la ubicación, pero no es por eso que insistí tanto para que lo llevaras contigo, es por otra de sus funciones que será sin duda increíble en un futuro y que ya está a tu disposición – De forma brusca recuperó el aparato para buscar en el simple menú una función que fue muy fácil de adivinar su utilidad con un muy característico ícono. – Lo mejor de todo es que tiene un teléfono totalmente portátil, así no importa en que parte del mundo te encuentres, podrás hablarme y una vez que estés en un lugar seguro coordinaré todo para que tu esposa se reúna contigo.

Podía ver en la mirada de orgullo de Grayson que él en verdad quería ayudarle y no solo a escapar, sino a ser feliz, completa y verdaderamente o por lo menos tanto como era posible con el futuro que había sido determinado para él: con su ex amigo persiguiéndolo, intentando dañarlo incluyendo a todo lo que amaba.

Una nueva oleada de emociones azotó su rostro, por un lado, de verdad estaba agradecido con Grayson por ofrecerle una solución al problema que literalmente partía su corazón y esa sensación se apoderó una vez más de él, porque sabía que, sin importar cuanto lo deseara, no habría forma de estar junto su esposa.

- Si esas eran tus intenciones - Habló triste sin mirarlo - Entonces en verdad esto fue una pérdida de tiempo. – Tomó el aparato para después guardarlo con lentitud en su chamarra y con el ánimo apagado por completo, empezó a reunir los objetos finales para iniciar el viaje que tenía por delante.

- ¿Por… por qué mi invento te parece inútil? ¿Acaso no entiendes lo que esto hará por ti en un par de meses?

- Si entiendo qué podría hacer, pero no es así de sencillo, Grayson. Si mi esposa no me acompaña ahora es por el peligro en el que estoy es uno al que no la expondré ni hoy… ni nunca.

Al ingeniero no le quedó más que mirar a su amigo, quien continuó acomodando los objetos en su mochila. Grayson no lograba entender en nada sus acciones porque, o se estaba rindiendo o estaba dejando a su esposa, dos cosas que nunca pensó que Aidan Clark fuera capaz de hacer. Ese no era el honorable hombre que él conocía y ciertamente no iba a permitir que cometiera semejante estupidez.

- Tu debes de estar bromeando, - Caminó enojado hacia Aidan, esperando que éste detuviera sus tareas y lo mirase, pero en lugar de eso lo ignoró cuanto pudo, evitando mirarlo, guardando las últimas piezas de ropa dentro de su mochila de viaje algo que logró exasperar más al ingeniero - ¡Escúchame! – Lo jaló del brazo. En ese momento la diferencia de estatura y fuerza con la que le superaba su amigo parecieron no ser rivales ante su enojo y logró hacer que lo encarara – ¡Yo no hice tantas ridiculeces para ayudarte a conquistarla porque según tu, Delia era el amor de tu vida para que ahora salgas con la tontería de dejarla de esta manera! – Ante el arranque de su amigo, Aidan solo desvió la mirada antes de contestar tristemente.

- Yo solo estoy haciendo lo que es mejor para ella.

- ¡¿Cómo?! ¡¿Abandonándola?! – Esa última palabra había tocado un punto sensible en Aidan, quien no podía pensar que eso es lo que en verdad estaba a punto de hacer porque dolía en lo más profundo de su ser y aún más que su amigo no fuera capaz de darse cuenta de ello.

- ¡¿CREES QUE ESTO ES FÁCIL PARA MI?! ¿Crees que podré con la incertidumbre de no saber que será de ella? Eso me inquieta más de lo que me pueda suceder a mi, porque puedo soportar la posibilidad de que Nick me encuentre y prepare para mi una vida de tortura a pensar que le hiciera algo similar a Del o peor… que yo tarde tanto en arreglar todo este… enredo y que para cuando regrese a casa… ya se haya olvidado de mi. No Grayson, nada de esto es algo que esté ni cerca de tolerar, ¡pero tengo que hacer lo que es mejor para mi familia! – Pasó su mano por su cabello, tratando de calmarse. Lo último que tenía por decir ya no salió en gritos como parte de su arrebato anterior, sino como una sentencia tranquila e irrefutable – Yo solo quiero que ellos estén bien.

- ¿Ellos? ¿Cómo en… más de uno? – Grayson se acercó para tomarlo por los hombros mirándolo directo al rostro donde una ligera sonrisa se dibujó. - ¿Acaso tu…?

- Voy a ser padre. Delia lo supo apenas unos cuantos días atrás – Era una noticia de total alegría, misma que el ingeniero compartía al saber lo mucho que su amigo había esperado por ese momento y también al pensar que pronto sería "tío". En definitiva era algo que cambiaba el rumbo de todo. – Es por eso que no puede acompañarme, es por eso que no le puedo ofrecer una vida como fugitiva ni a ella ni a mi hijo – Se aferró con mayor fuerza al abrazo de su amigo esperando que pudiera sentir lo que él en ese momento. – Por eso… tu me tienes que ayudar ahora a desaparecer… de todos, hasta de mi familia. No pueden pensar en seguirme o encontrarme, no cuando tienen una mejor vida sin mi.

Seguía sin entenderlo y mucho menos quería formar parte de tales acciones, porque aún había un molesto pensamiento que indicaba aquello como un error porque prácticamente le estaba pidiendo ayuda a sufrir o sentía que así de miserable sería la existencia de Aidan si insistía en pasar su vida lejos de ella, de la mujer que amaba y que además pronto estaría acompañada por su hijo, signo inequívoco de ese amor. Qué él no formara parte de ese cuadro familiar parecía… incorrecto. Pero si Aidan no veía otra solución era porque no la había, al menos no de momento y por más que quisiera persuadirlo a esperar, a buscar juntos otra alternativa, sabía que no lo conseguiría, no con lo terco que podía llegar a ser.

- Está bien, por ahora, haré exactamente lo que me dices.

- Gracias, amigo, te aseguro que es una situación temporal, no tienes de que preocuparte, pronto regresaré a Kanto, pronto toda esto quedará atrás como una loca pesadilla…

Grayson recordaba con claridad ese momento y la exactitud de las palabras de Aidan abriendo en él una brecha de amargura, pues más de diecisiete años habían transcurrido ya de esa pesadilla que se negaba a terminar.

oOoOoOoOoOo

A veces sucedía cuando se concentraba mucho en su trabajo que podía venirse la casa abajo y no se enteraría, algo que aprendió por dos temblores y una tormenta, fenómenos que pasaron totalmente desapercibidos para él por enfocarse en la invención de algún nuevo gadget que revolucionara la visión del mundo entero. Que su teléfono llevara sonando, solo Arceus sabía cuanto, sin que lo escuchara no era nada en comparación.

Cuando por fin el repiqueteo llegó a sus oídos, despegó con lentitud sus ojos del monitor y las manos del teclado, dirigiéndose con pesada lentitud hasta el aparato que había dejado en la mesa de té al otro lado de la estancia, miró el identificador para sorprenderse, molestarse y preocuparse, todo en un segundo antes de contestar.

- Más vale que me hables por algo bueno, niña.

- Oh no sé, ¡no estoy segura si salvar mi vida sea algo bueno! - Enfatizó enojada, aunque sin gritar, parecía que trataba de contenerse para no levantar de más la voz.

- Los adolescentes de hoy son tan dramáticos - Se mofó esperando impacientar a la chica, la cual comenzaba a sospechar tenía muy poco temperamento, pero en lugar de otra retahíla de expresiones molestas, Misty soltó un pesado suspiro indicándole la seriedad de su llamada.

- Ojalá fuera solo eso...

Después de contar a detalle su encuentro con Travis y como este le había "obsequiado" el objeto que describió tanto como le fue posible, Misty simplemente calló esperando algo de la otra línea, lo que fuera que le diera una esperanza de que no todo estaba perdido.

- Bueno, creo que debiste de llamarme un poco antes, pero creo que aún estamos a tiempo para descubrir que tanta información tienes entre manos - La pelirroja sonrió al obtener un poco de seguridad de voz de Grayson – Puedo hacer eso, solo necesito actualizar el sistema de tu pokewatch. – No dijo nada más y del otro lado de la línea se había hecho un silencio casi total. Por algunos segundos Misty creyó que la llamada había terminado, acercó el pokewatch a su oído esperando escuchar algo que le indicara si seguía conectada con Grayson – ¡LISTO! –El grito del hombre hizo que casi arrojara al aparato hasta el otro lado de la habitación, pero solo extendió la mano evitando que la fuerte exclamación deshiciera su tímpano y así saber que lo había emocionado tanto. – Todo está preparado, ahora solo necesito que actives el puerto Bluetooth y yo me encargo del resto.

- De acuerdo… - Con un poco de incertidumbre la pelirroja realizó lo indicado sin estar segura como esa simple acción la podría ayudar, para su sorpresa en la pantalla de su pokewatch apareció un letrero: Rastreando dispositivo. Curiosa, se quedó observando ese par de palabras que de vez en vez parpadeaban hasta que cambió por un nuevo letrero.

Conexión establecida.

La imagen se quedó fija unos cuantos segundos hasta que desapareció. ¿Qué era lo que estaba pasando?

- Bien, ya tengo acceso al dispositivo, no será muy difícil deshacerme del firewall y ver que tanta información útil puedo conseguir. – Misty no estaba segura de cómo podía hacer algo como eso, pero no le quedó más que recargarse en el escritorio, esperando a que Grayson hiciera su trabajo. Pasaron varios minutos en los que no hizo nada más que ver el techo, escuchando el sonido del tecleado al otro lado de la línea telefónica. Comenzaba a desesperarse al no saber exactamente que estaba haciendo.

- ¿Esto va a tardar mucho? – No le importó sonar fastidiada, pero lejos de provocar una molestia en Grayson, éste solo rió ligeramente antes de contestarle.

- Más si me interrumpes. – La chica bufó y el volvió a reír ante la sensación de déjà vu que experimentó en ese simple momento. Concentró su atención en el trabajo que tenía entre manos, con un poco de suerte y a diferencia de la vez que intentó ayudar a Aidan, esta vez podría tener mejores soluciones para Misty… Suspiró al encontrarse solo con malas noticias. – Demonios. – Susurró.

- ¿Qué? ¿Pasa algo malo?

- Se podría decir, accedí algunos de los archivos encriptados donde está detallada la misión que tu amigo Travis llevó a cabo las últimas semanas... Al parecer no es el único que tiene las mismas órdenes pues ese archivo ha sido compartido con toda una red de...

- Si, si mucha gente me buscaba, esa parte ya la sé.

- Bueno, lo que no sabías es exactamente que tanto terreno abarcaban y estás a punto de averiguarlo.

- ¿Pero co...?

Antes que terminara su pregunta, de la pantalla del pokewatch se proyectó una luz verde extendiendo un mapa de Jotho que abarcaba casi toda una de las paredes de su habitación.

- ¡Woaaahhh! ¿Mi pokewatch podía hacer eso? - No contuvo la exclamación de sorpresa al momento que traspasaba el holograma con su mano un par de veces.

- Ahora puede, te dije que actualicé el sistema, pero eso no es lo importante, te mostraré las zonas en los que hay movilización de éstos agentes… - Uno a uno fueron apareciendo pequeños puntos rojos manchando el mapa totalmente verde de la región. Misty no pudo más que retroceder unos pasos, abriendo los ojos desmesuradamente debido a la impresión. – Esas áreas marcadas son los sitios donde se encuentran agentes, todos con las mismas ordenes de capturarte… creo que no es muy necesario que explique lo mal que se ve la situación para ti.

- Está bastante clara. – Habló para si repasando con la mirada el mapa. Observó como esos puntos se encontraban en cada ciudad, en cada ruta cercana a Goldenrod por lo que no pareció extraño que la montaña de Hazel estuviese casi rodeada, pero no solo había amenazas allí sino en los puertos, todos los caminos que conducían a ciudades importantes sobre todo al norte y noroeste además de cubrir por completo las rutas que conectaban a Jotho con Kanto. Con tanta movilización, la verdad se sorprendía que no la hubiesen encontrado antes.

- Podría decirse que la región está invadida – La voz de Grayson la sacó de su transe y dirigió su mirada al pokewatch, tratando de concentrarse en el hombre que le hablaba – Por eso lo más seguro para ti en estos momentos es que regreses a Kanto.

- Dudo que sea así, - Contestó con sequedad - Tal vez lo mejor sería irme a una región más lejana como Unova, Kalos o...

- ¡No! Es más peligroso allí, créeme, lo sabemos - Suspiró, vaya que sabía, lo aprendió de la forma difícil... Aidan también. – Estoy seguro de que has visto en más de una ocasión el plan de escape, el que está contenido en ese viejo disco que hice para Delia ¿cierto? Creo habrás notado que todos los sitios están localizados en Kanto o en Jotho, existe una buena razón para que sea así.

Misty tuvo tantas preguntas en ese momento, sobre todo por lo poco que Grayson dejó escapar. Cuando lo conoció y con su breve plática tuvo la impresión que él no sabía nada respecto al paradero del padre de Ash, a quien supuestamente no había visto en diecisiete años, pero entonces ¿A quien se refirió cuando dijo lo sabemos? ¿Acaso Grayson… mantenía contacto directo con Aidan?

No tuvo tiempo de pensar porque un nuevo mapa se desplegó ante ella. Reconoció la ciudad enseguida, había estado allí en su primer viaje junto a Ash.

- De las opciones que te quedan, allí es donde tienes que dirigirte ahora, es un lugar bastante cómodo para ustedes y lo más importante es que estarán a salvo - De nuevo el uso del plural la inquietaba solo que ahora no se refería a Grayson o Aidan, sino a ella... A ellos, un grupoque dejaría de existir pronto para convertirse en… Misty tratando de sobrellevar esa situación por cuenta propia – El único inconveniente que tienes ahora es el traslado, debes de averiguar una forma para que ustedes…

- ¿Podría…? – Lo interrumpió sin estar segura por completo como formular su petición. Pasó saliva intentando encontrar dentro de su garganta las palabras correctas – Usted podría… ¿asegurarse de que A… mis amigos lleguen hasta allí?

- ¿Qué acaso no piensas ir con ellos? – La pregunta sin rodeos cayó como agua fría, sobre todo porque Grayson parecía molesto, así sería más difícil explicar cual era su plan.

- Yo… creo que debo tomar un camino diferente, al fin de cuentas es a mi a quien buscan y ellos no corren un peligro real… a menos que permanezcan conmigo. Por eso creí que sería aún más seguro para ellos dirigirse hasta allí, sobre todo si usted puede hacer que lleguen sin problemas a…

- No.

El simple monosílabo retumbó desde el pokewatch llenando toda su habitación. Había tanto reproche y enojo plasmado en esa simple expresión que no supo como seguir con su petición, transcurrieron unos segundos en los que solo sostuvo el aparato sin saber que mas hacer si la única persona capaz de ayudarla se había rehusado sin siquiera conocer el motivo, pero estaba dispuesta a averiguarlo.

- Yo… pensé que usted podría ayudarme o pareció estar dispuesto a hacerlo en otras ocasiones. ¿Por qué de pronto la negativa? - intento sonar tranquila, aunque algo de desesperación se filtraba en su temblorosa voz.

- Lo que quiero decir, - Grayson suspiró, era notoria la desazón que sentía en ese momento. - Es que no podría ayudar solo a ellos, porque no creo que separarte de tu grupo sea una buena opción.

- ¿Por qué no? Dijo que no hay lugar más seguro que ese, yo solo quiero asegurarme de que lo siga siendo, porque de ir yo… puede que Nick siga mi rastro hasta allí, ¿entonces para que arriesgarlos? Lo he pensado mucho y esto es lo mejor

- Si, tal vez lo sea… para ellos, pero no lo es para ti. – Misty enmudeció porque sabía la razón en las palabras de Grayson, porque todavía no se marchaba y ya sentía una gran pesadez. Se dejó caer sobre la silla del escritorio, sin tener nada con que refutar al hombre que aún estaba en la línea dispuesto a seguir hablando. – Yo sé que crees que… alejándote estás haciendo lo que es mejor para otros, pero la verdad es que no importan tus esfuerzos, jamás tendrás la certeza de que en verdad estén a salvo o de que seas capaz de enfrentar por tu cuenta lo que está por venir.

- Tal vez no tenga la certeza de saber que estará bien, pero si amplía sus posibilidades de que así sea y si puedo darle esa ventaja al separarme de él… entonces eso debo de hacer.

Él.

Mantenerlo a salvo.

Misty había bajado la guardia lo suficiente para que las sospechas de Grayson fueran confirmadas, pues ella no solamente estaba pensando en realizar la misma infructuosa estupidez que hiciera su amigo años atrás, sino que era por la misma razón: por amor. Mientras él se encontraba en la misma posición, en esa donde no podía entenderlo y no podía permitirlo.

Esta vez, no lo haría, no formaría parte de la misma locura dos veces, no permitiría ver a otra persona cometer el mismo error para terminar en la misma desgracia, si podía impedirlo de alguna forma, lo haría.

- Niña, entiendo tus motivos, de verdad, pero tu situación no es tan crítica como para que hagas algo tan drástico que lo único que traerá para ti es una completa soledad, eso solo conseguirá que estés más indefensa y vulnerable frente a un peligroso enemigo y sin nadie a quien recurrir. Así, ¿cómo esperas salir victoriosa?

- Yo… No lo sé, es que no tengo idea de que más puedo hacer. – Finalmente admitió hundiéndose más en la silla cuando el peso de la responsabilidad que cargaba sobre ella de pronto se hizo imposible de soportar y pudo haber soltado un llanto amargo en ese momento de no ser porque Grayson seguía allí, justo para darle la respuesta a todos sus problemas.

- Confía, solo tienes que confiar, ¿de acuerdo? Confía en mi, te aseguro que en esa ciudad estarán bien, tu y tus tontos amigos.

- ¿En verdad? – Finalmente preguntó en un tono más tierno, como si fuera una infanta buscando que su padre le asegurara que todo saldría bien.

- Si, te lo prometo, aunque como dije, si tienes un reto frente a ti, tienes que averiguar como llegarán todos hasta allá.

- Sencillo, sin duda. – Dijo con un poco de ironía aunque más calmada. Grayson rió ligeramente.

- Lo es, a veces las respuestas más sencillas son las correctas.

- Si claro como si fuera tan fácil pasar desapercibido, tal vez para cualquier otra persona menos para mi… - Eso era. Odiaba admitirlo, pero Grayson tenía razón, era algo tan simple que hasta parecía una tontería, una que podía funcionar. Dio un salto, emocionada de haber dado con la solución. - ¡Si puedo hacerlo! Grayson, en verdad es un genio.

- Eso ya lo sé niña.

- Lo serías más si me ayudaras a conseguir…

- Ey, hago todo lo que puedo, no presiones, pero estoy seguro que mi consejo no aplica nada más en mi.

- ¿Consejo?

- Confiar. Estoy seguro que tienes más ayuda al alcance de tus manos, es cuestión de…

- Confiar si creo que ya entendí, pero… - No podía, seguía sintiéndose un tanto sola por lo menos en esa cabaña porque si intentaba explicarle algo a Ash solo desencadenaría más peleas y May nunca había sido precisamente su mejor amiga, ahora sentía que cada vez se apartaban más, no podía simplemente pedirle algo sin que la cuestionara o la delatara con su adorado novio. En verdad no podía contar con ellos, por lo menos no en ese momento cuando necesitaba apoyo ciego e incondicional… Aunque, tal vez, no todo estaba perdido. – Esta bien, creo que es muy posible.

- ¿Así que…?

- Nos dirigiremos a Kanto en cuanto arregle unas cuantas cosas.

- Perfecto, preparé todo para que su estancia sea lo más segura posible ¡Y apresúrate! No es que tengas todo el tiempo del mundo ¿sabes?

- Si lo sé. Debo colgar y Grayson… gracias… por todo.

- De nada niña.

La comunicación se cortó y Misty se levantó de su asiento viendo por algunos segundos como la imagen del holograma se iba convirtiéndose en una línea verde que después se desvaneció por completo, aunque quedaba bien grabado en su mente su próximo destino, uno al que solo podría llegar con ayuda de la única persona en la que podía contar en esos momentos.

Tomó de nueva cuenta el pokewatch para marcar el número esperando dos cosas: que atendiera rápido… y que no se hubiera marchado muy lejos de la región.

oOoOoOoOoOo

Había sido un día de locura como muchos que había tenido ya y aún así, a veces parecían solo excéntricos sueños los cuales se desvanecían apenas llegaba la mañana al despertar, pero faltaban algunas horas para el amanecer y ella no había despertado porque no durmió en primer lugar, al contrario, estaba muy lejos de su cómoda cama, estaba incluso lejos de la cabaña desde hace un par de horas atrás.

Después de arreglar todo lo necesario para reanudar su viaje – junto al par de tortolitos, justo como le prometió a Grayson – Se internó un poco en el bosque en dirección sur de la pacífica casa, donde seguramente Ash y May si dormían sin tener idea de lo que ella hacía afuera, sentada en un tronco caído, observando el manto estrellado.

Sin duda Misty era la única persona en toda la montaña, así que podía estar allí en el exterior con plena tranquilidad mientras no quedaba otra cosa más que… esperar.

Cuatro de la madrugada. Al fin había llegado la hora acordada y aún no había rastros de él.

- Impuntual - murmuró comenzando a mover sus pies con rapidez, revolviendo la tierra, mezclándola con algunas hojas caídas. – Si supiera por todo lo que estoy pasando no me haría esperar – Movió sus pies con mayor rapidez. Estaba realmente nerviosa comenzando a pensar en malos escenarios ¿y si no había podido conseguir lo que le pidió? O peor ¿qué tal si no encontró el camino o había sido seguido por alguien hasta allí? – ¿Dónde diablos estás? – Eso último no había sido un murmullo sino un muy claro reproche, uno que haría apenas lo tuviera en frente. Se levantó de su asiento, dispuesta a mirar por el sendero, tal vez podría percibirlo, pero no tuvo que mover ni un solo pie, él estaba allí parado, a unos cuantos metros de distancia.

- Tu…

- Impaciente por verme de nuevo ¿no? – Ah si, allí seguía esa arrogancia que lo caracterizaba y aquello la hizo momentáneamente feliz, aunque trató de disimularlo con una mueca que emulaba fastidio.

- ¿Por ver a quién? ¿A ti? No me importas mucho que digamos.

- ¿Oh en serio? Entonces debe ser por eso que solo soportaste un par de semanas sin mi antes de que me buscaras desesperadamente.

- Te lo dije el día que te conocí y te lo vuelvo a repetir: te das mucha importancia, niño. – Hasta entonces se acercó a ella dejando caer a su costado una enorme bolsa que parecía de alguna exclusiva tienda departamental y que sin duda no era su equipaje regular de viaje, luego, extendió su mano hasta tomar la de Misty para finalmente sonreír de esa forma tan confiada que él usaba como arma a su favor.

- Bueno, yo te puedo asegurar que tu si eres muy importante para mi o no hubiera dejado mi glamorosa vida…

- Tu vida no es así de genial.

- Con tal de venir a tu rescate.

- Lo dices como si fuera una damisela en peligro.

- Claramente no lo eres, pero te verías bien en alguno de esos vestidos de princesa… - Misty golpeó en el hombro al joven que solo atinó a reír divertido por la molestia que había causado en ella con su pícaro comentario, pero sin duda cambió su rostro de conquistador a uno más afectivo antes de decirle la verdad sobre su presencia allí. – Sea como sea, yo siempre estaré para ayudarte en cualquier momento con cualquier cosa, espero que lo sepas.

- Lo sé y lo agradezco mucho, Drew, no sabes cuanto.

Los ojos esmeralda del mencionado irradiaron felicidad al escuchar a Misty más tranquila a diferencia de la prisa que denotó en su voz cuando lo llamó esa tarde. La verdad era que desde su separación no pasó ni un instante en que no se preocupara por ella recordando el desgaste físico y mental en el que la había dejado y todo porque no era tan fuerte para soportar lo que ella hacía a diario, no era tan fuerte como Misty, pero esperaba algún día poder retribuírselo. Se alegró que no tuviera que pasar mucho tiempo para en verdad demostrarle lo mucho que se preocupaba por ella.

- Así que… - La haló de la mano que aun sostenía y la guió de vuelta al improvisado asiento que ella ocupaba, él se acomodó indicándole a la pelirroja hiciera lo mismo junto a él, por mucha prisa que tuviera, no se iba a ir a tan solo minutos de haberse reencontrado. Quería estar un poco más a su lado. - ¿En qué extraño problema estás metida ahora que requerías que trajera eso… – Hizo una seña en dirección a la bolsa que quedó abandonada en medio del claro – a este extraño lugar en medio de la noche? – Ella lo miró con cierto reproche, pero en seguida cambió a un gesto más travieso.

- Te lo diría, pero así perdería todo el misterio.

- Muy graciosa ¿Acaso algún día serás capaz de decirme que rayos ocurre? Porque no solo estoy seguro que tu conocías a los tipos que atacaron en la Copa, sino que creo que… tiene que ver contigo. – Ella no contestó nada, tan solo dedicó una leve mirada cargada de tristeza al coordinador para después ocultar sus ojos, pensando que en ese momento haya ocasionado una molestia en Drew por su silencio, por mentirle aunque fuera indirectamente, pero él pasó su brazo hasta rodearle los hombros tratando de darle algo de alivio - Está bien, no tienes que darme ninguna explicación para que obtengas mi ayuda esa siempre la tendrás sin importar nada, es solo que… me gustaría que confiaras un poco en mi.

- ¡Lo hago! De verdad, Drew. Si no te lo digo es porque, a pesar de lo molesto que puedes llegar a ser, – Él resopló a modo de risa - me importas y saber alguna de las tantas cosas que rodean este asunto, solo representa peligro para quien las escucha, créeme.

- Te creo, aunque también tu debieras entender… que habrá quien esté dispuesto a correr el riesgo de saberlo con tal de ayudarte. – Misty se separó un poco de él y se miraron fijamente, lo decía con total sinceridad se reflejaba en sus ojos. Estuvo muy tentada a decirlo, pero se arrepintió un segundo después, movió su cabeza en negativa sonriendo ligeramente.

- Tal vez, pero yo no estoy dispuesta a ver a alguien más arriesgarse por… mi causa.

- Está bien, es tu última palabra y lo entiendo, pero he pensado mucho en esto ¿sabes? Creo que hay una parte de mi que solo quiere saber la verdad.

La verdad. Esa simple palabra que enfrascaba tantos secretos, tantos momentos pasados que ni le pertenecían a ella, tantas malas experiencias, tantos sentimientos intensificados por la pasión y la tragedia… en ese momento la verdad pareció un concepto muy curioso.

- Pues creo que a veces saber la verdad hace muy difícil poder guardarla. – Dijo con una sonrisa casi nostálgica, apretando con fuerza el tronco con sus blancas yemas y evitando mirar a Drew que en lugar de perder interés en el tema cada vez tenía más curiosidad de todo lo extraño que rodeaba a Misty, hasta esa frase parecía un tanto peculiar.

- De acuerdo… esa es una frase extraña.

- ¿Lo crees? Para mi tiene más y más sentido con cada ocasión que me topo con ella en este loco viaje.

- Sin duda tienes muchos secretos, Misty.

- Drew…

- No te preocupes, no tienes que decírmelos, pero ten en cuenta que yo no te diré los míos tampoco. – Lo miró divertida, él tenía una ligera mueca que le daba un aire a misterio todo ese acto la hizo sonreír aún más.

- ¿Ah es así?

- Si, son muchos secretos y muy interesantes, por cierto.

- Estoy segura de ello.

- De acuerdo, solo porque tengo una seria debilidad por ti, te dejaré conocer algunos. – Misty estaba a punto de estallar en risas pero fue detenida por el rostro de Drew que se acercó demasiado al suyo, le dedicó una mirada perspicaz para después desviar su atención y sus labios hacia su oído - La verdad es que yo sé que… Ash es un idiota.

- ¿Ese es tu secreto? – Preguntó apartándose entre risas mientras Drew solo cerraba los ojos, asintiendo como si hubiera dicho algo muy importante.

- Y no nada más eso… tampoco me agrada.

- Impactante noticia – Dijo dramatizando, tomándose del pecho en signo de asombro.

- Y a pesar de que ya te he revelado mis mas grandes secretos te diré uno más… - Ella lo miró con fingido interés por lo que estaba a punto de decir. Pero Drew al contrario de su expresión anterior de juego, ahora la miró con seriedad.

- Estoy seguro que… a pesar de su profunda estupidez y todos los errores que esta lo ha llevado a cometer, creo que Ash realmente se interesa por ti. – Sin duda era algo que no esperaba escuchar, mucho menos de Drew. Por alguna razón que no podía entender del todo, esa "revelación" que hizo que cambiara su expresión divertida a una de fastidio, incluso se alejó un poco del peliverde, se había molestado con él por ser quien abordara ese tema.

- ¿No me digas? A mi no me parece así.

- Lo sé, él solo vive para hacer tonterías, pero creo que si le dieras una oportunidad, no solo podrías confiar en él, sino que sería un gran apoyo en todo esto que te está pasando.

- Lo dudo. – En ese momento pensó más en todas las cosas que ella le había ocultado y no en las fallas de Ash, porque dentro de todo, él estaba intentándolo ¿no era así como se percibió con lo ocurrido esa tarde? Con el discurso y ese abrazo… Pero por más que quisiera, él era la persona que menos debía enterarse de la verdad y era realmente esa barrera de secretos lo que los mantendría separados – Creo que sería muy difícil que eso pudiera pasar. – Finalmente externó su consternación dejando salir un suspiro al final.

- Porque no le das ni una oportunidad al pobre idiota – El tono de Drew era una mezcla de cariño bien intencionado por Misty y el disgusto que provocaba el simple hecho de hablar sobre Ash, algo que no pasaba desapercibido por la pelirroja que sin quererlo volvió a sonreír.

- ¿Sabes? Es raro que lo único que has hecho desde que empezaste hablar de él sea insultarlo a cada rato, aunque tu intención sea… ¿Ayudarlo?

- No puedo evitarlo es que tu amigo es bastante desesperante, pero mi buen corazón no deja de pensar en lo que es correcto.

- Cierto, sobre todo porque eres tan noble.

- La verdad es, Misty… que yo solo pienso en lo que te haría bien… en lo que te haría feliz. Aunque intentes negarlo, tu antipatía por Ash nada más te hace daño.

En ese instante en la mente de la chica se desbocaban toda clase de recuerdos. Su vida, su amistad con Ash antes de todo ese lío, antes de Nick y de May, en esos días que solían platicar, reír, jugar y bromear por horas, en los que podían saber lo que pensaban solamente con verse, cuando el apoyo de Ash era incondicional… Cuando todo era… simple y feliz.

A veces lo único que quería era recuperar todo eso.

- Tal vez, tengas razón. – Misty admitió – Es solo que no sé como lograrlo, no después de todo lo que ha hecho… y de lo que yo he hecho.

- No te agobies, empieza con algo simple, por lo menos tendrás que darle alguna mínima explicación si quieres que use eso… - Sus palabras fueron acompañadas de un gesto de su mano que señaló la bolsa que había ido a entregar en primer lugar y que había sido abandonada en medio del bosque al encontrarse ocupados con temas más importantes.

- Supongo. – Luego de tan despreocupada respuesta sonrió y se levantó dirigiéndose hacia "la entrega" – Tengo curiosidad, ¿exactamente que trajiste? - Él se levantó corriendo para interceptar las manos de la chica alcanzando la bolsa antes que ella.

- ¡No, no! Es sorpresa, ¡los verás después!

- ¡Oh vamos Drew! ¿Es algo como lo que usaste en el concurso?

- No, porque a ti no te va un look tan sofisticado.

- ¡Me quedaría si quisiera!

La charla continuó, las bromas también. Para Misty, todo ese momento había sido como un bálsamo que aliviaba toda la pesadez que sintió en las semanas pasadas y estaba segura de no querer que su estadía con terminara, él tampoco lo deseaba, no sabía en que momento su amistad con la pelirroja había adquirido tanta importancia, solo sabía cuanto disfrutaba estar junto a ella, pero ambos estaba consientes de que no podían seguir allí por mucho tiempo, Misty lo constató cuando sin querer vio la hora en su pokewatch. Faltaban quince minutos para las cinco de la mañana y si quería que su plan funcionara, tenía que empezar a alistarse cuanto antes.

- Creo que…

- Si ya sé, no lo digas Misty, por favor.

- Sabes que siempre puedes unirte a noso…

- Tampoco digas eso. – Seguía sintiéndose como un tonto debilucho porque era más poderosa la desazón de ver a May con otro que sus ganas de querer ayudar a Misty, porque seguía tomando la misma egoísta decisión, aunque se sintió un poco más aliviado cuando sintió la mano de Misty en su hombro.

- Está bien, agradezco lo que hiciste hoy, así que no te pediré más. – Él tomó su mano con delicadeza, único gesto que podía tener a forma de disculpa por dejarla sola con sus problemas nuevamente.

Sin decir nada más, ella se alejó por fin tomando la bolsa que contenía parte de su plan y que podría ejecutar gracias a Drew, luego miró al chico sabiendo que ese era el momento, si no se despedían entonces, él jamás se iría, terminaría quedándose, lo haría por ella odiándose a si mismo por vivir en esa situación que no podía tolerar. No era lo mejor para él, Misty estaba muy consiente de eso, sin importar cuan molesto fuera tenían que partir por caminos diferentes.

- Bueno, creo que ha llegado el momento de despedirnos, de nuevo.

- Aún no. Te ayudo con eso y te acompaño hasta tu… ¿casa? ¿refugio? ¿campamento? ¿En donde te has escondido exactamente?

- Oh, no te molestes, no es tan lejos.

- No es molestia, quiero hacerlo.

- De acuerdo.

Caminaron en total silencio, salieron de entre la arboleda hacia el pequeño sendero de tierra que conducía a la entrada trasera de la cabaña donde una tenue luz alumbraba la puerta corrediza de cristal. Drew se heló cuando fue totalmente perceptible no solo el umbral, sino todo: la cabaña y la realización de que May estaba allí a unos cuantos metros de distancia el peliverde no pudo hacer más que quedarse quieto, mirando cada una de las ventanas, tratando de adivinar en cual estaría ella, soñando… ¿Tal vez con él? Que tontería, por supuesto que no hacía tal cosa, igual lo único que esperaba saber era una sola cosa, una que no tuvo que adivinar o preguntar porque Misty enseguida le dio la respuesta.

- Ella está bien, ¿sabes?

- ¿Eh qué? No… no sé de que…

- May, está a salvo y me aseguraré que así siga siendo. – Era cierto, la castaña no era su persona favorita, pero si ella misma experimentaba tanta angustia sabiendo exactamente donde estaba Ash… no quería ni pensar en la incertidumbre que vivía día a día su amigo coordinador al no saber absolutamente nada de la chica que ocupaba su corazón. Volvió a sonreírle mientras entrecruzaba sus dedos con los del chico, él se vio obligado a mirar, primero sus manos juntas, luego al rostro de ella que ofrecía una gentil sonrisa. – No tienes porqué preocuparte, también la cuidaré.

- Misty… - Estaba sorprendido, demasiado. No podría creer que a pesar de todos los sentimientos negativos que la castaña podía ocasionarle, aun así estuviera dispuesta a velar por May y todo con tal de darle un poco de alivio a él. En ese momento no pudo hacer otra cosa que halar la mano que sostenía para lentamente atraerla hacia él hasta que estuvo a solo milímetros de ella, entonces, con cierta timidez comenzó a rodearle la cintura para terminar por apoyar su barbilla en el hombro de la pelirroja que se mantuvo silenciosa a sus acciones - Eres una persona extraordinaria, Misty. Espero que lo sepas.

- Si, un poco – Sonrió y hasta entonces su cuerpo reaccionó. No dudó en dejar caer la bolsa para así poder rodearlo también con sus manos que entrecruzó detrás de su nuca, sujetándolo con tanta fuerza como le fue posible. – Yo solo quiero hacer lo que esté a mi alcance para que tu seas feliz.

- Que curioso, pensé que eso era lo que yo hacía aquí, por ti, haría lo que fuera.

- Entonces es mutuo.

- Y para siempre, Mist, nuestra amistad es para siempre.

Ya no hubo más palabras, ni explicaciones habían dicho todo lo que necesitaban y decidieron disfrutar del cálido abrazo por unos segundos más. De a poco, Misty fue soltando al coordinador dedicándole otra sonrisa antes de tomar sus pertenencias y a pasos lentos avanzar hasta la cabaña. Ya se había alejado un poco de Drew cuando éste la llamó levemente, ella solo giró la cabeza un poco en su dirección.

- ¿Ahora a donde irás? - No pudo evitar preguntarle aquello sabiendo que tal vez se quedaría sin una contestación, pero Misty sonrió antes de responder en el mismo tono casi susurrado .

- Cuando llegué allí, te llamaré y entonces lo sabrás.

- Es una promesa.

Podía darse por satisfecho con eso, así que solo se giró empezando su camino montaña abajo, mientras que Misty siguió el suyo en la dirección contraria.

Dio un par de brincos y movía la bolsa de atrás hacia adelante, se sentía ligera, más confiada y tranquila, Drew siempre tenía la capacidad de ponerla de buen humor, mismo que se esfumó cuando, de la hilera de árboles que circundaban lo que conformaba el jardín trasero se desprendiera una sombra que de a poco dejó de ser una figura obscura conforme avanzaba a ella dando total forma a la persona que estaba allí, bloqueando su camino, empañando al momento su escasa felicidad. Su nerviosismo regresó al momento que sentía como es que él estuviera allí, era peor a haberse topado con Travis o incluso con Nick.

- Ash... - El mencionado parecía otra persona con esa expresión de completa seriedad que parecía inexorable y se hacía más temible con sus puños fuertemente cerrados colgando a cada uno de sus costados. - ¿Qué haces...? ¿Porqué estás despierto y fuera de la cabaña?

- Que curioso, - Finalmente habló aunque su voz también denotaba enojo disfrazado con una muy fingida cortesía - Yo estaba por preguntarte lo mismo y no nada más eso, creo que hay muchas cosas más que me gustaría saber, empezando con los motivos para que Drew estuviera aquí... - Misty podía sentir su rostro palidecer por completo a la vez que perdía toda sus fuerzas - O lo interesante que resultó tu plática con él.

A cada palabra dicha por el entrenador sus músculos se tensaban más, manteniéndola inmóvil mientras que Ash daba pasos hacia ella con esa actitud tan extraña; sus ojos carecían de todo brillo y toda calidez punzándole el alma conforme se acercaba más hacia ella.

- ¿Y sabes qué? esta vez no me importa lo que pase, ni los pretextos que quieras poner, esta vez no te librarás diciéndome que no es mi asunto o cualquier absurda excusa que quieras utilizar - Con su mirada castaña bien puesta en los ojos azules y temerosos, se acercó a ella hasta quedar a solo centímetros de distancia. - Quiero que me expliques todo, sin rodeos y quiero escucharlo ahora.


Chan chan chaaaaaaaaan!

Jajaja bueno no sé ustedes pero yo lo disfrute mucho, muchísimo al escribirlo y aahhh solo soy feliz de que esta historia continua como la planeé y todavía mejor. Bueno... no es por aguarles la fiesta pero el proximo cap estará en junio, necesito terminar un par de fics y eso haré en mayo.

Canción que inspiró este capítulo Con las Ganas de Zahara

UNA NOTA SOBRE DREW.

Bueno, no sé si notaron antes que preguntaron por Drew y evadía el tema porque no quería decir nada hasta despues de su CORTA reaparición. Bueno, hay muchas cosas de este fic que están pensadas desde hace 3 años que empecé a escribir esta historia y que son INAMOVIBLES porque son indispensables para que la secuencia de esta historia sea como la planeé, hay cosas que he ido agregando otras quitando, pero si hay ciertos momentos que quiero poner si o si, uno de ellos era Drew y otro momento definitivo y que nada me iba a ser cambiar de opinión era: La partida de Drew. Si, debo admitir que yo no esperaba que un personaje que conozco tan poco me gustara tanto y claro que estuve tentanda para conservarlo, pero de hacerlo muchos suscesos futuros de la historia cambiarían radicalmente y francamente ya tengo planificada esta historia ( y me gusta lo que tengo planeado) como para cambiar la mitad de todo mi argumento. Así que, no habrá más de Drew, espero lo entiendan y espero que disfruten lo que se viene, aunque no salga él... Y bueno, para mi Drew y Misty se hicieron muy buenos amigos, solamente eso, ya si ustedes desvarían es muy su imaginación :P pero en esta historia fueron y siempre serán solo amigos.

Fleur Noir. Según yo Marril es niño O_O jaja pero igual protege a Misty.

Guest. Poco a poco se irá develando más la vida del hombre que todo provoca en el fic y del que no sabemos nada, bueno yo si sé todo jaja

Angellarc. Tal vez sea malvada pero es una técnica totalmente válida! n_n así que... jaja no te creas, la verdad es que estos ultimos caps han salido así porque inicialmente sería 1 que terminarán siendo 4 porque había cosas que necesitaban mejor explicacion y bueno, trato de poner todo en su lugar, sé que no me entiendes y probablemente me odies pero así es. En cuanto a los caps... cuando inicié pensé que serían maximo 28... pero luego se convirtieron en 32, luego en 36 y al momento calculo que serán entre 40 y 45 capitulos y bueeeno, si, necesitas paciencia n_n'

May Himemiya. Feliz cumple para ti también! Ojalá sigas disfrutando de esta loca historia.

Stf4422. Pues ya se va dando cuenta de sus sentimientos, pero todavía le falta, así que sufrirá otro rato más y Misty es genial, claro que si.

carito poke love. Una más que se une al sufrimiento con el fic yiei, espero que te guste este cap.

Ladykya. Tienes toda la razón, quien sabe cuanto vaya a soportar May así, la verdad es que todo se va a poner todavía peor con respecto a eso y sobre pikachu... creo que lo menciono en algunos caps anteriores muy levemente, la verdad no me gusta ponerlo más que cuando es necesario porque de antemano sabemos que está con Ash y alli seguirá hasta que diga lo contrario, pero si, en los pasados dos caps casi ni lo he aparecido porque todo ha sido drama entre los jovenzuelos :P

Mistyket. Jajajaja en serio te causa más pena Nick que Ash? Pobre Ash, nadie lo entiende y si, seguirá sufriendo, apenas ha empezado esto para el pobre y mientras no se de cuenta de lo que son sus sentimientos seguirá en el hoyo y también tenías razón sobre Misty, necesitaba ayuda pero por lo menos te soprendí de quien la recibiría

Yachan. Que comes que adivinas, si, Drew aparecería para ayudar y si! lo planeé así todo el tiempo desde que se fue y dejé que sufrieran mientras yo conocía la verdad (a veces me siento malvada) Definitivamente Ash no iba a permitir que Misty se fuera así de fácil, ya exlicaré más de él en el proximo cap y ya apoya al poke en esta historia XD no querrás que en verdad ponga a Misty con Nick o si?

Tibetana. como te dije en el face: Nadie lee bien XD por lo menos ya resolví algunas dudas sobre Aidan (aunque muchas estan alli en los caps y han sido ignoradas) Y siempre quise ver a Misty así en el papel de heroína, así que trataré que el resto no se queden nada más viendo pero en definitiva quien hará la mayor parte de cosas heroícas será Misty.

lina-sama28. Yiei más lectores y bueno, poco a poco misty encontrará la forma de sobre llevar toda la situación. ;)