ADVERTENCIA (FAVOR NO IGNORAR):
ESTE FANFIC POSEE CONTENIDO SEXUAL EXPLICITO EN SU TOTALIDAD, LENGUAJE EN EXTREMO VULGAR Y GROSERO, Y LIMON LEMON DE PRINCIPIO A FIN; ADEMÁS PUEDE CONTENER ESCENAS VIOLENTAS.
FUE CREADO SOLO COMO DIVERSIÓN Y PARA EL GOCE DE LAS MENTES PERVERTIDAS QUE ANHELAN MÁS MATERIAL SUCIO DE ESTA PAREJA. TAMBIÉN DEBO MENCIONAR QUE LA TRAMA ES UNA FARSA PARA DARLE ALGO DE CONTEXTO AL SEXO XD. Y POR ULTIMO, LA ESCRIBI A LA RAPIDA EN MI TELEFONO Y NO ESTÁ REVISADA NI CORREGIDA ADECUADAMENTE, POR LO QUE PUEDEN VER MUCHAS FALLAS Y FALTAS, PERO COMO YA MENCIONÉ ESTO ES SOLO UNA HISTORIA MUY SEXUAL SIN MAYOR CONTENIDO XD
SI NO TE GUSTA ESTE SHIPP O EL CONTENIDO YA EXPUESTO EN LA ADVERTENCIA POR FAVOR NO ENTRES Y MANTENGAMOS LA PAZ MUNDIAL :)
Rin tenía 15 años y los sentimientos que desarrolló a lo largo de los años por Sesshomaru-sama eran distintos.
Ella comenzó a verlo con ojos de mujer, pasar tanto tiempo separados le dio la oportunidad de analizar su corazón y cuerpo; y cuando su adorado demonio regresó para preguntarle si habia pensado qué elección tomar ella se emocionó tan mal. Ansiosa reveló su deseo de seguir a su lado, ante tales palabras el señor del perro le informó que dentro de un tiempo podría comenzar a vivir a su lado nuevamente y que hasta entonces la visitaría.
Al comienzo ella sintió una enorme decepción; primero porque el regreso con su señor estaba siendo postergado nuevamente, y segundo porque las visitas ya no tendrian la misma frecuencia.
-pero mi señor...entonces lo veré menos?- preguntó con evidente tristeza.
Él se tomó su tiempo seleccionando las palabras que dejaran clara su intención.
-Rin. Dije que las visitas de este Sesshomaru cambiarían de frecuencia, pero eso no implica que vayan a disminuir.
La luz volvió al rostro de Rin, una enorne y radiante sonrisa adornó su cara.
-entonces...Sesshomaru-sama...
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Pasó el tiempo y el inuyokai aparecía para quedarse dos dias y dos noches con ella cada dos semanas, para tales efectos el peliplata construyó una pequeña choza en el bosque y así resguardar a Rin manteniendo la privacidad. Todo era parte del cortejo hacia la niña, cuando ella tuviera la madurez necesaria él la haría su mujer y le brindaria la inmortalidad para mantenerla por siempre a su lado, mientras tanto ambos gozaban de las prácticas prematrimoniales como gustaba a Rin denominar sus actividades.
Él le enseñó como besar. Al principio todo era inocente y vergonzoso para la joven, pero a medida que pasó el tiempo ella comenzó a necesitar más. Los besos se volvieron demasiado apasionados, masajeando sus lenguas y mordiendose la boca con hambre; en esa situación Rin rogaba en su mente que su señor se decidiera a avanzar un poco más, tal como Kagome le había explicado lo que ocurría entre parejas con el apareamiento incluyendo los juegos previos, ansiaba que él tocara su cuerpo, que la masajeara más íntimamente y liberar en sus manos esa pasión que ya no la dejaba dormir en las noches, siendo atormentada por sucios sueños húmedos donde ella se ofrecía tan descaradamente a su Lord y él la poseía como una bestia enloquecida por su sexo.
Estaban besándose apasionadamente en la choza en la completa soledad del bosque, el olor a la excitación de Rin crispó los nervios de Sesshomaru detonando su decisión de ir un paso adelante con sus acciones. Sentó a la joven a horcadas en su regazo y la miró a los ojos, ella estaba jadeante y ruborizada.
-¿disfrutas a tu señor Rin?- le preguntó con su varonil voz cargada de ansiedad.
-mmm- jadeó ella- me encantas sesshomaru-sama... Por favor no pares.
Fue suficiente para que el blanco demonio comenzara a colar sus garras por debajo del kimono acariciando sus piernas y glúteos, los besos se ponian más fogosos a cada instante. Dadas las circunstancias la joven humana en un acto audaz se bajó el hombro izquierdo de su kimono mostrando la suave piel de su abultado seno, dejando tentativamente una pequeña porción de su rosado pezón a la vista de su señor; a él le fascinó tal atrevimiento y para ponerlo cada vez mas carente de control la niña le mostró su cremoso cuello en sumisión con la cabeza levemente hacia atrás jugando con su vista desde las doradas orbes de Sesshomaru para luego dirigir su visión hacia abajo, en un evidente lenguaje inu ella lo reconoce como su alfa y él con un bajo gruñido satisfecho le recorre la garganta olfateando su exquisito aroma, mordiendola suavemente con sus filosos colmillos procede a lamerla con su extensa lengua canina provocándole escalofrios.
-buena chica Rin.
Continuó masajeando sus redondos glúteos con una mano y con la otra le dio atención al pezón que ella le ofreció hace solo unos momentos, tras unos instantes le era cada vez más dificil mantener la compostura y sin darse cuenta estaba succionando desesperado los monticulos de carne de su protegida la cual no podia parar de gemir su nombre mientras sobajeaba su intimidad sobre su endurecido falo atrapado bajo la tela de su vestimenta. Sus pezones pasaron de un pálido rosa a un rojo intenso tras la pasión del demonio, ella le jalaba el cabello para mantenerlo contra sus pechos donde él gustoso los lamia como un loco.
Sesshomaru luchaba por no dejarse llevar, su chiquilla aún no era lo suficientemente madura para recibir a un dayoukai como él, estaba mas que listo para penetrarla y hacerla gritar de placer, pero a duras penas logró separarse de ella.
-Rin
-aa...aaa..-jadeaba-mi señor...Rin..Rin siente que se quema
-donde quema Rin?-le preguntó con malicia, sabiendo perfectamente donde ella tenía su incendio.
-mmm...-se agarró de su cuello y estampó sus tetas en el rostro de su amado señor, mientras le chupaba la oreja puntiaguda y simulaba el coito con el movimiento de caderas haciendolo aullar- Rin...rin siente fuego en el coño mi señor.
Suficiente, toma a la perra de una vez.
Su bestia se manifestó haciendo caer a Sesshomaru en la realidad, si no terminaba con esto pronto las cosas se saldrían de control afectando todos sus planes. Sabía que una vez se apoderara del aterciopelado capullo de la niña ya no podrían mantenerlo alejado de ella, su posesividad lo domaría y todo lo que tenía pensado iba a fracasar.
Tomó la determinación de hacer que su mujer terminara para tranquilizar su deseo.
Comenzó a pasear sus manos nuevamente debajo del kimono azulado y de manera tortuosa rascó sus uñas en el parche de risos de la entrepierna de la chica, deseaba que en estos próximos años humanos ella cultivara aquel parche oscuro mucho más volviendose mas esponjosa para su deleite. Separó suavemente sus labios inferiores para tocar su no tan pequeña esfera de placer, ella estaba tan mojada que sus dígitos de su mano sin garras resbalaban con maestría burlándose de ella.
-oh mi dios!- gimió fuerte mientras lo abrazaba.
-tranquila perra-gruñó él en un tono atemorizante que solo la excitaba más- este Sesshomaru te liberará.
Perra, una humana normal se hubiese enfurecido ante tal calificativo, pero ella no podía sentirse más feliz y deseada. El estatus de perra era muy importante dentro de la sociedad inuyoukai, más aún si eres la perra del Gran demonio Inu señor de las tierras occidentales, el asesino perfecto. Ella pasaría de ser una humilde ningen campesina a ser la esposa del demonio más temido que haya pisado la tierra alguna vez. Este conjunto de aristas solo avivaban su deseo ferviente por entregarle su virginidad a su amo; la fantasía del momento en que él desgarrara su himen la había llevado a masturbarse pecaminosamente durante las horas de descanso, liberando fuertes orgasmos con solo masajear su clitoris, pero este momento en el cual su señor pellizcaba y raspaba su palma contra su punto de placer la estaba volviendo loca, ya no podía más con la sensación de su dedo que por fin la acariciaba de esa manera sumado a la boca de su señor devorando sus pechos, chupando su cuello y apoderándose de su boca. La muchacha le hizo saber su condición.
-Se...señor...por favor- rebotaba sobre la mano de él buscando la liberación- voy a...voy a correrme.
Por supuesto él podia sentir que ella estaba por acabar, el movimiento de su mano se hizo inhumanamente rápido haciéndola gemir aumentando su deseo por ella. Atacó sus senos por última vez esa noche, amamantando voraz hasta que la boca inferior de su niña comenzó a contraerse elevandola al delicioso placer que proporcionaba el orgasmo, ella chilló deseosa hasta que se deshizo en los brazos de su amo besandolo suave en el cuello ronroneando tan satisfecha.
(...)
Pasados unos momentos besándose suavemente ella comenzó a dormirse, Sesshomaru le acariciaba el cabello con una mano mientras se lamia los dedos de la otra para beber todo el néctar liberado por Rin que era un delicioso banquete para él.
-duerme mi pequeña. Aun nos queda otra noche.
