¡Saludos, queridos lectores!
Como habrán notado y ya había avisado, en la semana me fue imposible subir las actualizaciones de la semana, por lo que hoy procuraré subir todo lo atrasado y lo que corresponde al día de hoy.
No sé si la próxima semana, que será la última del evento, tenga el mismo problema, pero si es así, de nuevo sólo deberán esperar al fin de semana para que pueda darme el tiempo de subir todo.
Dicho lo anterior, quiero anunciarles que del primer calendario, ya lo tengo que cubierto, y que les tendré una pequeña sorpresa al final del mes n.n En cuanto a las imágenes que les he mencionado, les hablaré un poco más de ellas al final de la historia n.n
Volviendo a las actualizaciones, quiero decirles que como son varios días que no subí nada, es probable que tarde en subir todo, así que sean pacientes. No me iré a dormir sino hasta haberme puesto al corriente n.n
Por ahora, sólo me queda decirles que este capítulo corresponde al Día 18: Beso del calendario 1 del SasuKarin Month Junio 2024 Espero que disfruten la lectura n.n
Advertencia: Si no has leído "La tregua" de Mario Benedetti y te interesa leer la obra sin tener spoilers, aviso que hay uno de forma implícita al final de este capítulo. Este spoiler podría repetirse en el resto de la historia, así que, continúa leyendo bajo tu propio riesgo.
Sasuke salió de la chica cuando la euforia disminuyó lo suficiente y aunque habría querido seguir besándola, quiso ver por el espejo el momento en que se separaron. Gracias a esto, ambos pudieron ver que el condón se había roto, por lo que al salir, hubo un rastro de esperma que se escurría por la pierna de la pelirroja, pero una parte era detenida por su tanga.
—Maldita sea —maldijo el hombre que sentía cómo todo el placer que había sentido hacía tan poco, se le escapaba de las manos con ese accidente que quizá había sido un descuido de él por la premura.
—Para ser un lugar tan caro, tienen condones baratos que venden como de lujo —refunfuñó la chica plantando el pie que había estado en el aire durante la faena.
—Si quedas embarazada…
—¡Ni lo menciones! —ella lo interrumpió mientras tomaba papel higiénico del dispensador— Tomaré una pastilla de emergencia. Sólo contéstame una cosa: ¿has estado con otras mujeres además de tu esposa? —decía mientras se limpiaba— Sé sincero.
El azabache se sintió inquieto con la pregunta y no porque alguna vez hubiese sido infiel, sino porque en ese lapso de tiempo, había olvidado por completo que tenía una esposa.
—No…
—No pongas esa cara, no voy a decirle nada si tuviste algún desliz, ni te voy a juzgar. Sólo quiero saber si debo preocuparme por una ETS. Espero que tu esposa también te sea fiel —respondió la pelirroja un poco preocupada por eso último, pero sabía que ese dato sería muy difícil que él lo supiera— Yo puedo asegurarte que estoy limpia, así que este accidente no te afectará en ese sentido. Aunque sea joven, no soy una irresponsable. Me cuido lo mejor que puedo.
—Estoy limpio —respondió el hombre más tranquilo por la pregunta, aunque no iba a negar que un posible embarazo aún le preocupaba.
—Menos mal. En ese caso, podemos seguir divirtiéndonos el resto de la noche sin preocupaciones —ella le sonrió mientras le entregaba un pedazo de papel— Deberías quitarte eso y limpiarte. Si vamos a seguir, preferiría que usáramos la habitación. ¿No te parece? —Sasuke asintió y procedió a quitarse el preservativo roto— Espero que los cuartos valgan la pena. Con lo que pagamos, me enojaría que no fuera así.
—¿Cómo es que…? —el hombre no pudo terminar la pregunta porque pudo notar gemidos alrededor.
Debido al tipo de lugar, no era de extrañar que hubiese sonidos de ese tipo. Finalmente, para eso estaban hechos y él mismo lo había usado junto a la pelirroja, pero fue en ese momento que se dio cuenta que su calentura lo había hecho ajeno al mundo y quién sabe cuántas personas afuera los habían oído.
—¿Ya estás listo? ¡Es lo que envidio de los hombres! Ustedes pueden arreglarse la ropa y el cabello en un santiamén y aún si están un poco desaliñados, no pasa nada —comentó "Laura" al ver que él ya sólo debía terminar de abotonar su camisa y arreglarse el cabello. Ella aún se aseguraba que no le escurriera nada de entre las piernas— ¿Puedes adelantarte? No sé si mi novio y tu esposa ya se fueron a la habitación, y temo que a él se le hayan fundido las neuronas y haya dejado abandonado mi bolso.
—¿No llevas tu celular para preguntarle?
—Sí, pero si ya están en el cuarto, no va a responderme —respondió malhumorada mientras se arreglaba la falda.
—Bien.
—Espera un momento —la pelirroja lo detuvo antes de que él abriera la puerta del cubículo.
Sasuke pensó que quizá ella querría darse la vuelta para que nadie la viera con la blusa abierta cuando él abriera la puerta o que hubiese cambiado de opinión para pedirle que la esperara, pero en su lugar, la vio meter las manos debajo de la falda y al poco se había sacado la prenda interior.
—¿Qué…?
—Toma, llévalo mientras tanto. Me la devuelves en el cuarto —ella le extendió la prenda y él la miró confundido— ¿Qué? ¿Acaso te da asco? Tiene los jugos de los dos.
—¿Qué se supone que haga con esto? —preguntó el hombre confundido pasando su mirada de la prenda a la chica y viceversa.
—Se supone que los lleves contigo y pienses en cosas sucias —respondió ella metiendo la prenda en una de las bolsas del pantalón— Es un juego. ¿Acaso no has hecho algo parecido con tu esposa? —él no necesitó hablar para que ella obtuviera una respuesta— Pues vas a jugar conmigo. Guárdalos y me los devuelves en el cuarto.
Uchiha no protestó y salió del cubículo para dejar que la chica terminara de arreglarse. Lo único que hizo antes de salir del área con una sonrisa, fue lavarse las manos.
Mientras tanto, Sakura forzaba su sonrisa. Cada vez le era más difícil fingir que le interesaban las anécdotas del chico, principalmente porque ya había pasado mucho tiempo y su esposo ni la chica regresaban del baño. Además, ahora que su esposo no estaba cerca, le incomodaba más cuando el albino intentaba hacer algún avance con ella.
Aquella tardanza, le daba muy mala espina y tenía mucho miedo de que la joven pelirroja realmente estuviese interesada en su esposo y lo hubiese llevado a la habitación. Claro, quería confiar que Sasuke jamás haría algo como eso, pero no podía evitar sentirse inquieta.
—Ya se tardaron mucho. ¿No crees? —la pelirrosa forzó el tema a mitad de una anécdota del albino y miró por el pasillo donde estaba el señalamiento de baños.
—Por lo que sé, los "baños" están atascados después de la cena, así que la fila para entrar no debe ser muy corta. Quizá sigan allí atorados —respondió el albino quitándole importancia. Él ya intuía que esos dos iban a tardar— Yo por eso preferí aguantarme, aunque no me guste la idea, a que vayamos a la habitación. Así habrá más privacidad y será más cómodo.
La respuesta del joven le dio cierto alivio a la mujer, por lo que dejó que él siguiera hablando. Sin embargo, de nuevo el tiempo le pareció largo después de un rato, por lo que se paró de un salto del asiento.
—¿Se habrán ido a la habitación? —ella volvió a interrumpir al albino y ni siquiera pudo evitar el temblor en su voz.
—Depende. ¿Quién de los dos tiene la llave de su cuarto? —preguntó el joven con enfado, pues al principio, no pensó en esa posibilidad porque veía la bolsa de su novia en el asiento y él había visto que ella la metió allí, pero no sabía quién de los esposos llevaba la suya.
—Yo —respondió la pelirrosa tratando de aguantar el llanto.
—Si se llevó la estúpida llave y me dejó aquí sin más esperando, voy a desquitarme —el albino refunfuñaba mientras alcanzaba la bolsa de su novia y rebuscaba la llave. Empero, la encontró de inmediato, lo que le dejó escapar un suspiro de alivio— Definitivamente están en el baño, aquí tenemos las dos llaves, así que no, no se fueron sin nosotros.
A Sakura le regresó el alma al cuerpo al ver ambas llaves, y pensó que sí, en efecto, debía haber mucha gente en los baños, especialmente en el de chicas. Siempre era así en casi cualquier sitio público. Empero, había una punzada en el pecho que le gritaba que no debía confiarse.
—¿Sabes? También quiero ir al baño —comenzó a salir del sillón de media luna.
—¿Segura? Si hay fila, no podremos entrar. Aunque al paso que vamos, tampoco iremos al cuarto —lo último lo dijo entre dientes y enojado, pues por la escapada de su novia, se había tenido que quedar allí en lugar de empezar con la acción. Además, la mujer parecía renuente a él desde que ellos se fueron a divertir por su cuenta.
—Puedes esperar a entrar al cuarto, pero yo sí entraré. Además, quizá "Laura" necesite ayuda.
—¿Necesitar ayuda? ¿Me estás jodiendo? ¿No estás exagerando las habilidades de tu marido? —preguntó malhumorado levantándose del sillón— Como sea, no me quiero quedar solo. No era mi plan, pero no me opongo a una orgía de cuatro —el albino no se veía del todo contento— No he visto esos "baños", pero algo me dice que no cabremos los cuatro en uno solo.
—¿De qué hablas? —preguntó Sakura confundida y avergonzada de oírlo hablar así.
—De los "baños", ya sabes, esos que inauguraron hace poco para un rapidín y por eso te hacen leer de nuevo todo el folleto al llegar —señaló "Martín" notando que la cara de confusión de la mujer parecía palidecer— ¿Realmente te referías a los baños? Con razón estabas preocupada, pero no, tu esposo y mi novia se fueron a coger antes de ir a la habitación.
Sakura terminó de perder el color al escuchar aquellas palabras y aunque quiso gritar, la voz no le salió.
Ella no había vuelto a leer todo el folleto porque parecía idéntico al que ella tomó de la recepción del hotel. De hecho, era el último que quedaba, así que pensó que era una versión actualizada. Además, estaba tan ocupada llenando el formulario que no prestó mayor atención.
De un momento a otro, ella dio la vuelta queriendo ir a buscar a su esposo, pero justo cuando quitó el dosel a toda prisa para correr, Sasuke estaba a punto de entrar.
—¡Sasuke-kun! —exclamó contrariada, pues una parte de ella, quería abrazarlo aliviada de verlo de regreso y sin la chica, pero la duda de si había pasado algo entre él y la joven le impedía hacerlo.
—¿Qué tienes? —preguntó Sasuke pensando que el chico debió haberle hecho algo si ella estaba así de pálida.
—Fuiste al baño ¿No es así? —la pelirrosa tartamudeaba— No tocaste a esa chica. ¿Verdad?
—¿Y que si cogieron? Para eso estamos aquí. ¿No? —señaló el albino confundido pues la cara de la mujer, era como si no supiera de qué se trataba ese club— Yo he estado esperando nuestro turno desde hace rato.
—¿Sasuke-kun?
—Y si fue así ¿por qué te extraña? Tu fuiste la que sugirió tener sexo con otras personas —respondió el hombre muy serio, pues el buen humor con el que había llegado se desvaneció al darse cuenta de la reacción de su esposa— ¿Por qué a estas alturas te comportas de esta manera? Era lo que querías. ¿No?
—¡No! ¡Yo no quería eso! ¡Yo sólo quería que te dieran celos de ver a otros hombres coqueteando conmigo! —exclamó Sakura derramando gruesas lágrimas de decepción y tristeza— Se suponía que nos fuéramos para estar juntos en la casa y tener otra oportunidad de embarazarnos.
"Martín" estaba desconcertado con lo que estaba oyendo, y aunque le molestaba saber que había sido ilusionado y usado, se sentía fuera de lugar en aquella discusión. Quería irse profiriendo groserías, pero el matrimonio estaba parado justo en la salida.
—¿Por qué creíste que haría algo como eso si accedí a venir? —respondió Sasuke descontento con la declaración de la mujer.
—¡Porque soy tu esposa! ¡No se supone que te guste verme en brazos de otros hombres! —Sakura lloraba más fuerte y con más amargura. Aunque quisiera intentarlo, ella no podría parar su llanto— ¿Crees que a mí me agrada saber que te acostaste con una chica más joven como si nada?
—¿Está todo bien? —"Laura" había llegado a la mesa y estaba bastante confundida de oír llantos al acercarse. Al ver a la mujer llorar, frunció el ceño y miró a su novio— ¿Qué le hiciste?
—¡Yo no le hice nada! Fuiste tú.
—¿Yo? ¿De qué…?
—¡Aléjate de mi esposo! —Sakura se interpuso entre el hombre y la pelirroja. Su semblante se había vuelto agresivo al ver a la joven— ¡No te atrevas a volver a acercarte a él!
—No entiendo. ¿Qué está pasando? —preguntó la joven confundida, pues si bien ella había asegurado que la mujer sólo buscaba poner celoso a su marido, no entendía por qué le reclamaba después de que ella y el hombre hubiesen regresado de los "baños".
—¡Tu! ¡Pequeña rompe hogares! —exclamó la mujer muy dolida y enojada— Pensé que no estabas interesada en mi marido, pero debí esperar que una mujer que viene a estos lugares era una…
—¡Basta! ¡Deja de decir tonterías! —Sasuke tomó a su esposa por la muñeca para detener la bofetada que intentaba darle a la chica— No puedes actuar así sólo porque las cosas no salieron como querías.
—¿La estás defendiendo? Pero yo soy tu esposa y…
—Sí, porque ella no hizo nada malo. Tu fuiste la que me arrastró a este lugar y fingió estar de acuerdo desde el principio con todo esto —Sasuke la soltó enojado. Sakura no recordaba haberlo visto así antes— No sé de dónde sacaste esta estúpida idea, pero si ibas a llevarla a cabo, al menos tendrías que haber aceptado arriesgarte a todas las posibilidades.
—¿Por qué diablos…? —"Laura" iba a pedir una explicación, pero mientras el hombre hablaba con su esposa, el albino se le acercó a murmurarle.
—Ella no sabía que los "baños" eran para coger y se puso como loca cuando te vio regresar.
Bien, eso explicaba a la perfección, por qué ella no detuvo a su esposo cuando él fue a seguirla a los cubículos. Desde el principio, ella había ganado la apuesta, sólo que no consideraron ese problema.
"Laura" miró a la pareja discutiendo y sabía que la mujer, que debía sentirse muy dolida, no sólo porque su esposo no se puso celoso, sino que se cogió a una mujer más joven, iba causar más problemas. Ella mejor que nadie sabía que una mujer así podría ponerse más agresiva y en casos extremos hasta psicópata, así que lo mejor que podían hacer, era tratar de calmarla.
—"Julieta", creo que hubo un malentendido aquí —intervino la pelirroja— El idiota de mi novio me acaba de decir lo que está pasando y debo decir que no fuimos a esos "baños" —Sakura la volteó a ver aún muy enojada— Yo fui al sanitario, ya sabes a orinar, pero estaba lleno.
—Se tardaron mucho —señaló el albino y su novia le dio un codazo por lo bajo.
—Había un problema con las tuberías, así que nos dejaron esperando. Incluso anunciaron que suspenderían el servicio de todo el edificio para poder solucionarlo —le hizo una señal a su novio para que le siguiera la corriente— Aquí también debieron haber dado el anuncio. ¿No? No quise dejar mi lugar en la fila porque nos dijeron que no tardarían. No esperaba que en un lugar tan caro pasara esto.
—¿Y crees que voy a creer eso? —preguntó Sakura más enojada de que le quisieran ver la cara.
—Creo que oí algún anuncio sobre los baños, pero no le presté atención —comentó el albino obedeciendo la petición de su novia y miró a la pelirrosa. Él iba a aprovechar los anuncios que de vez en cuando se hacían por el micrófono esperando que la mujer no hubiese puesto atención en ellos— Pensé que no era nada, por ello ni me detuve a oírlo. ¿Tú no lo oíste?
—¿Está todo bien? —uno de los vigilantes había llegado por el alboroto y habría llegado antes, de no ser que estaban haciendo una moderación en los cubículos de los "baños".
Sí, antes de que la joven pelirroja saliera de ese lugar tras arreglarse la ropa, había oído sobre un problema en las tuberías porque más de uno había tirado los condones usados por los excusados.
—Señor, ¿no es verdad que han habido problemas con las tuberías? —"Laura" le preguntó al empleado. Con que él confirmara la situación, la mujer no tendría por qué dudar.
—Sí, pero ya se han solucionado la mayoría de los daños —respondió el hombre confundido, pues no entendía qué tendría que ver ese problema con lo que parecía una pelea. Se dirigió a la pelirrosa— ¿Está todo bien? ¿Puedo ayudarla en algo?
—Yo… sí, está todo bien —la mujer titubeó porque la declaración de ese hombre la estaba haciendo dudar.
—Se les pide atentamente que mantengan el orden, de lo contrario, nos veremos en la penosa necesidad de echarlos del establecimiento. Recuerden que si los cuatro no llegan a un acuerdo, lo mejor es abstenerse.
—Gracias, no volverá a pasar —la pelirroja agradeció con una sonrisa. De los presentes, ella parecía la más sensata.
Sasuke había quedado mudo con el proceder de la chica. Es decir, había pensado en una solución rápida para calmar a Sakura y se arriesgó aún sin saber mucho de lo que ellos ya habían hablado en su ausencia. De hecho, era por ello que su esposa aún se veía contrariada.
—Volvamos al hotel —dijo el azabache dispuesto a evitar que su esposa intentara agredir de nuevo a la chica.
—¡Espera! ¿De verdad no pasó nada entre ustedes? —preguntaba Sakura esperanzada, pero la duda seguía en su pecho— Entonces ¿por qué no me lo dijiste? ¿Por qué dejaste que pensara que tú y ella lo hicieron?
"Laura" y "Martín" miraron al azabache esperando por una respuesta, pues sin duda, el hecho de que él no hubiese negado nada, ya lo delataba y fuera lo que fuera a decir, podría calmar a la mujer o volverla a alterar.
—Tu me arrastraste a este sitio, daba igual si me acosté con ella o no, no tenías por qué enfadarte si sabías a qué se venía a este lugar y mucho menos tenías por qué atacarla de esa forma —respondió Sasuke enojado, pero no se atrevía a negarlo ni afirmarlo— Tu nos metiste en este lío y no has sabido actuar debidamente. Sólo las niñas inmaduras hacen escándalos cómo este. Ella ha sabido comportarse mejor que tú al no seguirte el juego.
—Pero yo no…
—Entonces quédate si quieres —dijo al azabache tomando su saco del sillón para salir del lugar.
—¡Espera! Lo siento mucho —Sakura tomó su bolso y corrió detrás de su marido sin dejar de llorar.
—No sólo sí gané la apuesta, sino que perdí cien ryū —bufó la pelirroja, pero ella lo que realmente lamentaba es que la noche con ese hombre se hubiese terminado antes de lo previsto.
—¿Y?
—¿Y, qué?
—Obviamente sí te cogió. ¿Cómo estuvo? —el albino le preguntó a su novia.
—Quedamos que no hablaríamos de ello.
—¿Tan mal estuvo? —preguntó sonriendo, porque él ya estaba frustrado de no haber conseguido nada, pero le daba cierto consuelo saber que a su novia tampoco le había ido tan bien.
—Si te digo que bien, vas a estar jodiendo cada vez que lo hagamos hasta que te diga que fuiste mejor y si te digo que mal, lo tomarás como si hubiese dicho que eres el mejor y te la pasarás presumiendo.
—Vamos, quiero saber. Dicen que la experiencia te vuelve un maestro, pero a los ancianos ya no se les para.
—No voy a decirte, no importa cuánto insistas. Y como te conozco, te doy dos opciones —dijo la pelirroja tomando su bolso y sacando la llave de la habitación— Puedes insistir en que te lo diga hasta enojarme o podemos ir a aprovechar el cuarto de lujo.
—¡Claro que vamos a la habitación de lujo! Me costó un huevo pagar la entrada y no me voy a ir sin haber cogido —refunfuñó el albino tomando la llave y ambos se dirigieron a su destino.
Cuando Sasuke y Sakura llegaron al hotel, ella seguía llorando. A veces le pedía perdón a su marido por haberse comportado de esa forma tan impulsiva y otras veces le preguntaba, aunque sin ser exigente, el por qué no se había puesto celoso al ver a todos esos hombres seduciéndola. No obstante, el hombre no respondía nada, mantenía su gesto estoico y ni siquiera volteaba a ver a la pelirrosa.
—Tomaré una ducha —el azabache anunció antes de encerrarse en el baño y es que aunque nunca acostumbraba anunciar lo que haría, esperaba que con ello, su esposa lo dejara en paz.
Una vez dentro del baño, se desnudó rápidamente, pero su atención fue robada por el encaje que salía de su bolsa del pantalón. Por poco olvidaba la prenda y lo habría pasado por alto, de no ser que el encaje resaltaba en su ropa. No era algo que acostumbrara llevar encima.
Recogió la prenda dándose cuenta que aún estaba húmeda y sin pensarlo demasiado, la pasó por su nariz.
Sí, podía percibir el aroma de sus flujos combinados en esa prenda e incluso podía distinguir, apenas como un roce en su nariz, el perfume a rosas que ella despedía.
Esas rosas le hacían recordar lo poco o mucho que habían platicado. Una charla, que en esencia podría sentirse superficial, especialmente cuando mucha de ella se había enfocado en una apuesta, pero que lo hizo sentir humano. Sí, humano, porque desde su nacimiento, su familia se había esforzado en inculcarle directa e indirectamente que debía ser perfecto en cuanto a lo que se espera de los Uchiha, pero esa chica que ni siquiera parecía tener idea de quién era, lo había tratado de tal forma que se había sentido libre junto a ella.
Quizá no iban a volver a verse nunca más, pero de algo estaba seguro y era que ella había resultado más que un acostón de una noche, y no porque se declarara enamorado, sino más bien porque algo tan simple como su encuentro, le había ayudado a darse cuenta que no era necesario vivir asfixiado.
"Laura" fue el pseudónimo que ella había elegido pensando en Laura Avellaneda del libro de "La tregua" de Mario Benedetti. Aquella donde Martín Santomé, el protagonista, y ella se enamoran a pesar de llevarse veinticinco años de edad. Era algo curioso, pues aunque él y la pelirroja no se llevaban tantos años y tampoco estaban enamorados, podría decirse que ella fue su Laura, su tregua en la vida.
Cuánto mucho, una hora de tregua para la vida asfixiante que llevaba por un matrimonio al que fue presionado a contraer, expectativas que cada vez que pensaba cumplirlas, eran elevadas por su familia sobre su vida personal y el trabajo y por todo lo anterior, la privación de aquello que habría preferido.
Una hora únicamente, mientras que Martin Santomé había tenido varias semanas que disfrutó pensando que se extendería por el resto de su vida, por lo menos hasta que… ¡No! Él no quería una tregua que se terminara sin esperanzas de un nuevo momento de felicidad. Él quería dejar de sentirse asfixiado en una vida monótona que ya sólo vivía como un autómata sin emociones, deseaba tener una vida libre.
No podía seguir así, aunque no sabía cómo empezar.
¿Sakura se enterará de lo que en verdad ocurrió entre "Laura" y Sasuke? ¿Qué medidas tomará Sasuke para poder "ser libre" y feliz como él quiere? ¿Buscará a "Laura" para conseguir esa felicidad? ¿Logrará ver a "Laura" de nuevo y conocer más sobre ella? ¿Alguna vez conocerá su verdadera identidad? ¿Sakura le impedirá a Sasuke obtener esa felicidad?
Me encantará ver sus teorías y preguntas en los comentarios n.n
Quiero agradecerles a todos su paciencia, su apoyo y sus comentarios. En Wattpad me es más sencillo responderlos, así que allí no tengo ningún problema al darles like o responderles, sin embargo, en fanfiction me es imposible responderles a todos, ya que últimamente he visto algunos comentarios sin cuenta, pero quiero que sepan a través de las notas finales, que los estoy leyendo, agradezco mucho su apoyo y me complace leer sus comentarios. En cuanto un comentarios respecto a Sasori, me temo que aún tardará un poco en aparecer, pero realmente espero que cuando ocurra, pueda sentirse que aparecerá en el momento correcto.
A pesar de la tardanza y las pausas, espero que mis historias sigan siendo de su agrado n.n
En cuanto a las comisiones que les he comentado, como habrán notado, no he tenido el tiempo para subirlas, pero en cuanto me sea posible, lo estaré haciendo y lo anunciaré en las historias. De cualquier manera, pueden encontrarme en X (antes Twiter) como SasuKarinSui, ya que esa será una de las plataformas en que estaré subiendo las comisiones 18+ que compré n.n
Recordándoles que sean pacientes mientras subo el resto de las historias que debo el día de hoy, me despido por ahora n.n
¡Hasta la próxima actualización!
