Joke's on you, Shota! Capítulo 10: El mejor amigo de Nemuri

Esa mañana hacía más frío de lo habitual. Emi se levantó de la cama despacio y con los ojos entrecerrados, buscando a tientas el teléfono celular para apagar la alarma.

Estaba un poco cansada a pesar de haber dormido casi toda la noche. Con andar lento se dirigió a la cocina mientras Mr. Happi seguía dormitando en su cama. A veces envidiaba al minino, en especial en los días fríos cuando ella debía ir a trabajar y él se quedaba en casa, feliz y cómodo.

Tomó un vaso de agua de una sola vez y sintió que despertaba poco a poco. Encendió la tv y eligió poner el canal de dibujos animados. Ya tendría tiempo de ver las noticias en la academia; pues era inevitable que sus colegas no las mencionaran. Lavó con cuidado el arroz tal cómo su tía le había enseñado cuándo era una niña y puso la arrocera eléctrica a andar. Decidió tomar un desayuno ligero y sacó unos huevos y verduras del refrigerador para preparar un tamagoyaki. ¡Cuántos recuerdos le traía eso! Era el único platillo que su padre sabía hacer sin convertir la cocina en un caos. ¡Ah! ¡Qué felices desayunos eran los de su infancia!

Cortó en pequeñísimas porciones el cebollin. Batió el huevo con cuidado y añadió el resto de los ingredientes. Apenas vertió la mezcla en la sartén caliente, Mr. Happi llegó a su lado, atraído por el aroma.

¡Buenos días, glotoncito! Sabes que no puedo darte de mí comida pero en un momento más te sirvo lo tuyo.

El gato ronroneó con insistencia, frotándose contra sus piernas.

¡Ay, pero cuánta necesidad! —exclamó Emi divertida y con tono melodioso sin descuidar la preparación.

Cuando terminó de enrollar el tamagoyaki lo dejó enfriar colocando la tapa a la sartén y tomó al insistente Mr. Happi en brazos para llevarlo en otra dirección. El mínimo maullaba como si protestara al no recibir el alimento deseado, pero dejó de hacerlo cuando vio a su dueña sacar un sobre de alimento húmedo y volvió a ronronear.

¡Eres un vendido! —rió Emi y lo acarició con cariño.

Le sirvió el sobre en su platón y aprovechó que el gato estaba disfrutando su comida para cambiar la caja de arena que estaba en el pequeño balcón el cuál había acondicionado con el fin de que Mr. Happi no intentará salir.

Una vez terminada su labor, se lavó las manos y se dirigió a su habitación para cambiarse de ropa. No demoró mucho, tenía varias mudas de su traje de héroe listas para usar. Ya lavaría ropa el jueves. Sólo le faltan los guantes, los cuáles llevó consigo al salir de la habitación.

Volvió a la cocina y dejó sus guantes en la mesa; cortó el tamagoyaki en varios trozos con mucho cuidado. El arroz ya estaba listo así que se sirvió un poco y comenzó a desayunar.

Con el primer bocado vinieron a su mente un centenar de recuerdos de su niñez, cuándo su padre vivía y estaba sano. Las mañanas eran divertidas; con su padre haciéndola reír con alguna broma o bailando mientras cocinaba. Y por las noches, le leía su cuento favorito haciendo las voces de los personajes con su peculiar acento. ¡Cuánto lo había querido! Y cuánto se lamentaba haber extraviado su libro favorito. El traslado entre hospitales había sido apresurado y caótico pues los heridos no paraban de llegar debido a la fractura entre civiles ante la caída de los héroes. Era uno de los pocos recuerdos físicos que conservaba de su padre y no estaba segura de sí lo había perdido en el hospital, en el trayecto o al llegar a Ketsubutsu. Haru y Mitsui le habían ayudado a buscar, dejando patas arriba tanto su departamento cómo el de ellos y la habían consolado ante la idea de extraviar una parte de su querido padre. Pensó que quizás podría preguntar en el hospital esa tarde, cuándo Present Mic la llevase a visitar a EraserHead.

Y sólo pensar en el héroe borrador hizo que su corazón latiera a mil por hora. Estaba nerviosa por la idea de volver a verlo, era demasiado pronto pero había dicho que lo haría por la memoria de Nemuri y no iba a fallarle a ella.

Terminó de desayunar y lavó los trastes con rapidez. Corrió al baño a lavarse los dientes y se puso un toquecito de su perfume favorito. Tomó su celular y después los guantes.

¡Nos vemos al rato, precioso! ¡No le abras a desconocidos! —dijo Emi despidiéndose del minino mientras se ponía los guantes. Mr. Happi estaba hecho un ovillo en el sofá, durmiendo muy despreocupado. —Eso, toma tu siesta de belleza para que Eraser se prepare a adorarte…

Y salió de su departamento con rumbo a la academia Ketsubutsu. Iba a paso firme y veloz. Quería llegar a terminar el informe que dejó pendiente el día anterior cuándo Haru la emboscó.

Era temprano aún y ya había gente en los alrededores. No sólo estudiantes, sino también civiles que estaban refugiados en la academia. Todos trataban de hacer alguna rutina para salir del encierro, de la incertidumbre. Había un grupo de señoras conversando afuera del edificio. Unas la saludaron con una amable sonrisa y otras parecían recelosas ante su presencia. No podía culparlas, estaban asustadas por todo lo que había pasado en la ciudad.

Llegó al edificio de la academia y se dirigió a la sala de profesores donde retomó el documento justo donde lo había dejado. Había avanzado bastante y estaba segura de que si se aplicaba podría entregarle aquello a la directora antes de empezar su jornada de clases.

Justo alcanzó a terminar cuándo vió venir a la directora Yamagata Sora; era una mujer de mediana edad, complexión delgada y muy alta, con el cabello rubio recogido en una trenza larga hasta la cintura. Había que admitir que a pesar de tener casi 50 años seguía viéndose joven y guapa. Su nombre de heroína era "Medusa" pues lograba petrificar a su oponente con sólo hacer un gesto con el rostro. El tiempo de paralización dependía de cuánto tiempo pudiese contener ella su respiración. Había tenido una gran carrera y poseía una experiencia tal que le valió el fundar su propia academia.

¡Yamagata-sensei, buenos días! —Emi la saludó con una respetuosa reverencia, pues la admiraba muchísimo —¡Tengo una propuesta para la academia! —dijo extendiéndole la carpeta dónde estaba el documento dónde había volcado alma y corazón.

Fukukado-san, buenos días ¡Tan animada cómo siempre!—Le respondió la mujer con una sonrisa y una pequeña reverencia y luego tomó la carpeta entre sus manos —La leeré enseguida antes de mi reunión —Le aseguró y Emi asintió con convicción. Sabía que la directora Yamagata sabía escuchar las propuestas y los alentaba a innovar. —Ahora tengo que dejarte, debo prepararme.

Emi hizo una reverencia antes de verla entrar a su oficina y se sintió un poco nerviosa. Esperaba que pudieran ver lo mismo que ella en su propuesta. Regresó a su puesto y tomó el celular. Faltaba poco para sus clases. Revisó sus mensajes en Line y vió uno de Present Mic

Present -Stalker-Mic: "¡Yo, Smiling Girl! Olvidé preguntar ¿A qué hora sales de trabajar? "

Emi permaneció dubitativa antes de responder

Ms Joke: "4:30 si no hay algún contratiempo con mis alumnos"

Present -Stalker-Mic:"Estaré allí a las 5:00!"

Ms Joke: "Te mandaré la ubicación del complejo donde estoy viviendo dentro de la academia cuándo salga. ¿No es muy temprano para tener esta conversación?"

Present -Stalker-Mic:"Quería evitar que te retractaras, Smiling Girl! ;D"

Ms Joke: "¡Más vale que el Tonkatsu esté delicioso!"

Present -Stalker-Mic: ¡Lo amarás porque yo mismo lo prepararé!

Ms Joke:...Siempre podemos pedir pizza

Present Mic: ¡Hey! Have a little faith in me! Tengo que ir a dar clases yo también. Nos vemos al rato!

Emi no se molestó en responder el último mensaje, pues sabia que si respondía la conversación se volvería eterna. No le desagradaba Mic pero el asunto que se traía entre manos la ponía nerviosa. Era amigo de Eraser, debería saber muy bien que él no la toleraba.Y sin embargo le pidió ayuda para animarlo y ella, que no podía negarse a nada que tuviera que ver con hacer sentir mejor a Eraser, había aceptado. Se despatarró en el escritorio, haciendo un gemidito desesperado.

La última vez que te escuché hacer ese ruido fue cuando te hiciste la permanente y no te gustó el resultado…

Reconoció de inmediato la voz de Haru y sin siquiera moverse le respondió

Pero eso se arregló mojándome el cabello… Ya me comprometí en esto…

Siempre fuiste así cuándo se trata de chicos que te gustan ¿Recuerdas a Hideo Katsura?

¡Tenía 10 años! —se defendió Emi, sentándose correctamente en la silla para mirar a su primo.

Supiste que estaba enfermo y cómo era fanático de los transformers te fuiste a tocarle la ventana con un disfraz de Bumblebee hecho de cajas de cartón… Y me obligaste a ser optimus prime para hacerle un show y animarlo.

¡Oye!¡Te quedaste con el disfraz y lo presumiste a los niños del vecindario! Fuiste la sensación ¡No puedes quejarte! —reclamó Emi

Al contrario de tí, que terminaste sin disfraz porque se lo obsequiaste y él lo usó para impresionar a Megumi… ¿No tuvieron un hijo hace poco?

¿Quieres pelear conmigo, Haru? —preguntó Emi amenazándolo con el puño, sabía a dónde quería llegar su primo.

Lo que quiero decir es que… No quiero que salgas lastimada de nuevo —le dijo Haru en tono conciliador —Aunque con lo testaruda que eres, sé que harás lo que tengas planeado con tal de ayudar a EraserHead a sentirse mejor. —Soltó un larguísimo suspiro, mirando a su prima —Quiero que sepas que siempre estaré a tu lado cuándo me necesites.

Lo sé —Emi asintió, sabía que se le había roto el corazón unas cuantas veces en el pasado, pero estaba segura que EraserHead no era un mal tipo. —Y gracias por estar siempre a mi lado.

Ambos sonrieron con ese gesto fraternal que dejaba entrever el cariño que desde hacía tantos años tenían el uno por el otro.

El timbre de la mañana sonó entonces. Era la señal para que los alumnos entraran a sus respectivas aulas y también para que los profesores lo hicieran. Emi se despidió de Haru y se dirigió al tercer piso dónde se encontraban sus alumnos. Ese día tendrían sólo una tutoría breve y luego un entrenamiento.

No fue muy complicada la mañana, repasaron un poco los temas que habían mencionado el día anterior y Emi les pidió que anotaran las dudas que tuvieran para poder preparar una clase al respecto. Ese día iban a tener un pequeño entrenamiento en el ala sur, dónde contaban con un gimnasio equipado.

Emi los hizo practicar los ataques físicos, pues creía que depender exclusivamente del quirk era poner todos los huevos en una sola canasta, en especial con alguien cómo All For One suelto. ¿Qué pasaría si ellos quedaban a su merced y perdían su quirk? Debían saber pelear y defenderse bajo cualquier escenario posible. Y cuándo sus alumnos se quejaron, fue precisamente ese mismo discurso el que les dió.

¿Se imaginan quedar sin quirk y no poder defenderse ni siquiera lo suficiente para escapar? Un villano puede estar preparado para quitarles la vida sin remordimiento —explicó Emi con cierta dureza —Los héroes arriesgamos nuestras vidas, si, pero debemos ser realistas, chicos. A veces es mejor huir para pelear en otra ocasión. Y si su quirk se ve restringido o robado… Deben saber que eso no los define y que los quiero vivos, con o sin él.

Sus alumnos la miraban conmovidos por sus palabras. Habían escuchado rumores de esa rara droga que te dejaba sin quirk y el discurso de su profesora les estaba poniendo los pies sobre la tierra pero al mismo tiempo los alentaba a mejorar.

Luego de ese discurso, hubo un cambio de actitud y ninguno volvió a quejarse. Emi les enseñó algunos movimientos para escapar de una llave y luego pasaron en parejas que armó aleatoriamente para que pusieran en práctica lo aprendido. Emi mantenía su habitual ánimo era toda risas y energía; cómo si nada le afectara. Cómo si Eraser no le hubiese roto el corazón.

Pronto fue hora del almuerzo y tanto Emi como sus estudiantes se dirigieron al comedor. Ese día escogió brochetas de carne con verduras y un platón con crema de champiñones. Haru se unió a ella luego de unos momentos. Parecía cansado.

¿Qué tren te arrolló? —preguntó Emi al verlo sentarse frente a ella

Tuve que usar mi quirk demasiado tiempo —bostezó Haru tan fuerte que Emi pensó que la absorbería cómo Kirby.

¿Tienes aún problemas con ese par de revoltosos?

Si; se la pasan peleando por cualquier excusa y terminan destrozándolo todo. Tienen una estúpida competencia para ser "El héroe número uno"

Debiste decirles que ese puesto ya está ocupado —dijo Emi saboreando la crema. Ya era de conocimiento general que Izuku Midoriya era el heredero de All Might.

Lo hice —respondió Haru tomando un trago a su jugo de pera —Fue un grave error; reaccionaron cómo perros rabiosos. Estuve a punto de ponerles un bozal.

Eraser tiene uno así en su clase; si no mal recuerdo se llama Bakugou, el que ganó el primer lugar en el festival…

¿El pelos pinchos rubio? —pestañeó Haru —Vaya, casi me siento mal por él…

Emi rió y le dió una mordida al pan para acompañarlo con la crema de champiñones.

Todos tenemos algunos revoltosos en nuestras clases, Haru

Tu clase parece ser la excepción, creo que me tocó el que te faltó a ti —replicó Haru empezando a comer por fin.

¡Ja! No me hagas reír. ¿Ya te olvidaste de cómo era mi clase el primer año?

Oh… ¡Lo había olvidado por completo!

¡Por supuesto que lo olvidaste! —replicó Emi cruzándose de brazos. El primer año con su grupo fue complicado, en especial porque Shindo era un rebelde que con sus dotes naturales de líder había puesto en cuestionamiento su capacidad cómo heroína profesional al no tener un quirk "Fantabuloso" y deslumbrante. Incluso habían hecho un complot para hacerla renunciar —Yo fui la que la pasó mal al inicio con esos pequeños demonios…

Y ahora son tan disciplinados…. Confiesa, Joke ¿Qué brujería utilizaste? —preguntó Haru con interés y luego hizo un gesto de súplica —Dime, por favor….

Una sonora carcajada se escuchó en respuesta —¡Ninguna brujería, ChillOut! —dijo Emi limpiándose las lágrimas de los ojos, producto de la risa —Sólo un poco de amor rudo, ya sabes… Unas bromas aquí, un castigo ejemplar por acá… Patearles mucho el trasero...

No quisiera tener que recurrir a eso —confesó Haru —Pero no me van dejando opción.

Si les das oportunidad, se te treparán a las barbas… Nosotros éramos así —sonrió Emi, suspirando al recordar su época de estudiante

Dirás que tú eras así… ¡Yo sólo te seguía para evitar que te metieras en líos!

¡No hacias un buen trabajo!

Eres una buscadora de líos profesional, no puedo compararme contigo —rió Haru.

Bueno, una alumna problema suele comprender a otros alumnos problema —dijo la directora Yamagata que ya estaba sentada junto a ellos y a su lado estaba un peculiar personaje.

Creo que es una profesora peculiar, Ms Joke —asintió Nezu tomando un poco de té verde.

¡Yamagata-sensei! ¡Nezu-sensei! —exclamó Emi sorprendida no porque hubiesen sido tan sigilosos cómo para no notarlos, sino por la presencia del director de la U.A —¿A qué se debe el honor de tenerlos en nuestra mesa?

Revisé tu propuesta y se la mostré a Nezu en nuestra reunión matutina —respondió directamente Yamagata.

Emi y Haru alzaron las cejas sorprendidos, pues no era habitual que los directores de las academias visitaran los campus de otros sin alguna buena razón.

Me pareció que es una interesante propuesta que puede implementarse —dijo el adorable animal con una sonrisa —Concuerdo en que hay muchas razones válidas para procurar la salud mental de nuestros héroes en formación; quizás así se hubiesen evitado tantas tragedias.

Me honra que consideren mi propuesta —respondió Emi —Disculpe, Nezu-sensei pero ¿A qué se debe que nos visite hoy?

Nezu y Yamagata se miraron entre sí y luego le dirigieron una mirada intensa a Ms. Joke y ChillOut.

Bueno, hace tiempo que estamos estrechando lazos entre academias —explicó el adorable animal moviendo la nariz —A raíz de la última batalla, cómo usted sabrá estimada Ms. Joke, la U.A se encuentra con menos docentes.

Emi asintió en solemne silencio. Era bien sabido por todos que las bajas habían sido muchas y eso era una pérdida sin precedentes.

Nezu y yo hemos estado hablando desde hace unas semanas para que algunos de nuestros mejores profesores puedan asistir a la U.A en calidad de suplentes. Estuvimos revisando el desempeño de todos los docentes de Ketsubutsu y tenemos un par de candidatos.

Oh… —respondió Haru —¿No sería un cambio muy brusco?

Quizás, pero puede serlo para bien… —Nezu sonrió y le brindó una mirada rutilante e inteligente —Aún tenemos que analizar algunas cosas antes de decidirnos por los candidatos definitivos.

Bueno, sea a quien elijan, seguro representará muy bien los valores de Ketsubutsu —aseguró Haru sonriendo de medio lado.

¡Por supuesto! —asintió enérgicamente Yamagata.

¿Y cuándo harán pública su decisión? —preguntó Haru con suma curiosidad.

Pronto, tenlo por seguro —rió Nezu.

Emi escuchaba al inteligente roedor y a la directora Yamagata mientras comía su almuerzo; estaba un poco meditabunda en esa ocasión.

¿Entonces cómo fue? —le preguntó Nezu a Emi, sacándola de su ensimismamiento

¿Eh? ¿Qué cosa?

Manejar a una clase tan complicada, por supuesto. He escuchado que tomaste decisiones algo… arriesgadas.

¡Oh, eso! —sonrió Emi —Mi papá decía que la vida siempre te da dos opciones: La fácil y la difícil.

Emi siempre toma la difícil —señaló Haru comiendo su almuerzo —Desde que tengo memoria elige las maneras más complicadas de solucionar algo.

¡Y funciona! —aseguró Emi mirando a su primo.

Ya veo… —asintió Nezu y luego miró a la directora Yamagata —Creo que debemos volver a revisar los documentos

Si, por supuesto —

Se retiraron en silencio y dejaron a Emi y Haru nuevamente solos en su mesa.

¿Qué rayos acaba de pasar? —preguntó Haru mirando a su prima.

Creo que estaban entrevistandonos.

¿Tú crees?

Por supuesto. ¿Cuándo has visto a la directora Yamagata almorzando en el comedor? Ella come en su oficina porque trabaja mucho. Y tengo entendido que el director Nezu es bastante poco ortodoxo.

¿Cómo sabes eso?

Eraser y yo intercambiamos unas cuantas anécdotas de trabajo… cuándo éramos amigos.

¡Oh, Emi! —musitó Haru y luego añadió, en un intento de alegrar a su prima —¡Anímate! Estoy seguro de que luego de que conozca a Mr. Happi volverán a ser amigos.

Quizás —sonrió Emi sin tener tanta confianza. Ella sabía que tan tozudo y cerrado podía ser Shota.

Luego de eso, conversaron de otros temas; de las actividades que se estaban haciendo para instruir a los refugiados para evacuar en caso de emergencia; tácticas de evasión en aso de ataque; las tareas que los propios alumnos estaban haciendo para que todo estuviese en orden. Ambos estaban muy orgullosos de cómo sus retoños estaban comportándose, al menos la mayoría de ellos, con toda la situación.

El resto del día pasó rápido y apenas sonó el reloj que anunciaba el fin de la jornada escolar, la primera en salir hecha un relámpago fue Emi. Sus alumnos no lo encontraron raro, ella siempre había tenido la política de "Fuera del horario escolar soy otra persona; no me llamen si no es algo de vida o muerte".

Llegó a toda prisa a su departamento, donde Mr. Happi se desperezó al verla entrar, refregándose contra sus piernas.

¡Es tarde, es tarde! —dijo Emi corriendo de un lado a otro, tomando la transportadora y un bolso dónde llevaría algunas golosinas para el minino. Ya tenía casi todo listo cuándo se dió cuenta que aún llevaba su ropa de heroína al ver su reflejo en el espejo de su habitación. Se dió cuenta que no había pensado en qué prendas usar, así que haciendo un torbellino en su clóset decidió cambiarse a toda velocidad.

Pronto recibió un mensaje de Present Mic.

Present -Stalker-Mic: ¡Ya estoy afuera!

Y seguido a eso, una selfie del rubio frente a su edificio. Llevaba puesto el uniforme de héroe.

¡Demonios! —exclamó Emi terminando de abotonar la falda de tirantes que llevaba sobre la linda blusa color crema de mangas cortas. Se puso los zapatos y tomó a Mr. Happi quién ya se había acomodado en la cama para su quinta siesta del día.

El minino no opuso resistencia y se dejó conducir hasta la transportadora. Emi salió de su departamento con los nervios de punta —¡Nos vemos Mr. Happi! —exclamó por costumbre y luego se dió un golpecito en la frente al darse cuenta que tenía al gato en la transportadora. «Lo estás haciendo fantástico, Emi » se reprendió mentalmente con ironía.

Usó el elevador para bajar y apenas salir vió a Present Mic, que la esperaba afuera de su hermoso y elegante auto clásico que brillaba por el encerado que parecía reciente.

¡Smiling girl! —exclamó Hizashii al verla llegar y se dirigió hacia la puerta del copiloto para abrirle la puerta —¡Que gusto verte! —y alzó la vista para encontrarse con el minino que Emi llevaba en la transportadora que cargaba en brazos —Y al ilustre Mr. Happi, of course!

Gracias —asintió Emi sintiéndose un poco cohibida ante ese gesto. No era muy habitual que en Japón hubiera tanta caballerosidad. Pero decidió que no debía darle importancia, entró al auto, sentándose en el asiento del copiloto con la transportadora en las piernas.

¿Todo bien? —preguntó al entrar al auto —¿Quieres que pongamos la transportadora en el asiento trasero?

No, está bien. En caso de que frenes de imprevisto puedo atajarla.

Bien pensado, Smiling Girl —respondió Hizashii con su característica sonrisa —Es mejor asegurar la preciada carga… Y hablando de eso, ponte también el cinturón de seguridad.

Claro, ya he escuchado que eres un peligro al volante —sonrió Emi abrochándose el cinturón.

Seguro son exageraciones —le dijo Hizashii bajándose los lentes, dirigiéndole una mirada repleta de confianza —Será un viaje tranquilo, darling. I swear!

Eso suena a "lo que se dice antes de la tragedia" —rió Emi.

¡Hey! —se quejó Hizashii —Dame una oportunidad, Smiling Girl, no soy tan mal conductor

Sólo si me dejas poner la música —respondió Emi con una sonrisa pícara.

Be my guest! —exclamó Hizashii encendiendo el bluetooth del vehìculo.

Emi tomó su celular y abrió una playlist titulada "La aventura nos aguarda" y empezó a sonar "We're not gonna take it" de Twisted Sister en las bocinas y en ese momento la piel de Hizashii se erizó al escuchar la potente melodía.

¡Oh, my!

¿No te gusta?

No me gusta… I love it! —exclamó Hizashii con fuego en sus ojos dorados. —Elegiste bien, Smiling Girl!

Y entonces Hizashii puso en marcha el vehículo. El trayecto le pareció a Emi más corto; el atardecer se veía precioso a lo lejos y corría un aire fresco y veraniego. Si bien Ketsubutsu se encontraba en Shizouka y la U.A en Musutafu, no era un trayecto tan largo y en compañía del estrafalario y alegre Present Mic, que cantaba las canciones junto a ella, el viaje fue ameno. Emi se sorprendió de lo bien controlado que él tenía su quirk pues a pesar de cantar con gran sentimiento no lo activó ni una sóla vez.

De pronto el camino le pareció diferente al que conocía hacia el hospital.

Mic ¿Qué camino estás tomando para ir al hospital?

No vamos al hospital, my dear. Nuestro grumpy friend está en la U.A y para allá vamos.

Emi lo miró atónita. No sabía que ya le habían dado el alta a Eraser; aunque luego pensó que tendría sentido que estuviera en la U.A, que era su alma mater y donde Recovery Girl estaba cerca para ayudarle a recuperarse con una gran rapidez.

Entiendo —asintió Emi con un pequeño nudo en el estómago. Tamborileó los dedos sobre la transportadora. Estaba empezando a sentirse nerviosa.

Hey; don't worry. Seguro él estará feliz de verlos a ambos.

Ojalá que así sea —respondió Emi y luego empezó a sonar "Cake by the ocean" —¡Ay, por Dios, súbele el volúmen!

Y con una sonrisa encantadora, Hizashii subió el volúmen mientras seguía el camino hacia la U.A.

«¡Oh, Nemy! Espero que esto sea lo correcto » pensó el rubio mientras conducía.

Minutos después llegaron a la U.A; que había aumentado la seguridad aún más que antes para poder resguardar a los civiles. Emi se sorprendió al ver tantos cambios. Pasaron el control de identidad e Hizashii dirigió el vehículo hacia el edificio dónde el profesorado solía alojarse y estacionó el auto. Corrió a abrirle la puerta a Emi con su característica caballerosidad.

¡Bienvenida a los dormitorios para profesores de la U.A, Smiling Girl! —dijo Hizashii extendiendo los brazos en una exagerada presentación.

Emi sintió que se ponía más nerviosa. Esperaba ir al ala de enfermería de la U.A, no directamente al dormitorio de Eraser.

C'mon, darling! —Hizashii la guió al edificio y subieron las escaleras.

Mientras seguía a Hizashii, la vista de Emi se centraba en la tapa de la transportadora. Estaba a pocos metros de Eraser, a quién le había confesado su amor poco menos que 24 horas antes. Empezó a tener pensamientos de arrepentimiento; era demasiado pronto y no estaba lista para verlo de nuevo por mucho que ella quisiera ayudarlo a sentirse mejor.

Por eso no se dió cuenta de que Hizashii ya había abierto la puerta frente a ella y la hizo pasar.

¿Eh? ¿Aquí es?

Claro, pasa. Él debe estar durmiendo o destrozando algo para variar.

Emi entró a la habitación con nerviosismo pero también con curiosidad. ¡Siempre quiso saber cómo era la habitación de Eraser!

Lo que vió le sorprendió mucho. Había un equipo de sonido bastante sofisticado en medio de la sala, justo debajo de una gran tv que estaba instalada en la pared y también un estante con automóviles clásicos a escala. Las cortinas eran de color púrpura y en las paredes estaban colgadas fotografías de varias partes del mundo

«¡Nunca creí que Eraser viviera así! » pensó Emi mirando la extensa colección de vehículos a escala. Ella estaba segura que el héroe borrador debía tener un estilo mucho más sencillo y sobrio.

Toma asiento, iré por él —dijo Hizashii y caminó por el pasillo hasta entrar a una habitación.

Emi sintió una pequeña presión en el estómago. Estaba tentada a decirle a Hizashii que había sido muy mala idea ir, que mejor se iba a explorar la U.A para que Eraser pudiera disfrutar a Mr. Happi a solas, pero de pronto escuchó al rubio dar un grito.

¡Gosh! ¡Contrólate, sólo quiero ayudarte, buddy!

Se escucharon ruidos de algunas cosas cayendo y finalmente el sonido de la puerta abriéndose. Emi estaba mordiéndose el labio inferior de los nervios.

I am so sorry, Smiling girl —dijo Hizashii, un poco desaliñado y con rasguños en el rostro, llevaba en brazos a un minino que ella conocía muy bien y que parecía estar furioso —Este pequeño parece odiarme.

¿Sushi? —Emi miró al minino que tenía los pelos erizados y estaba mordiendo el brazo de Hizashii, afortunadamente su chaqueta de héroe era gruesa. —¿A él te referías con eso de "El mejor amigo de Nemuri"?

Of course!— asintió Hizashii.

Entonces Emi soltó una estruendosa carcajada. Estaba aliviada de que se tratara de Sushi a pesar de que se notaba que el pobre minino estaba estresado. Prefería lidiar con el minino que tener que verse cara a cara con Eraserhead en ese momento.

¿Por qué la risa?

Yo creí que… —dijo Emi limpiándose las lágrimas de la risa —Después te cuento, primero debemos sacar a Mr. Happi de aquí.

What? —Hizashii la miraba incrédulo, tratando de que Sushi no se escapara de sus brazos y el minino en verdad parecía enojado —¡Pero si los traje para que me ayudaran a controlar a esta pequeña bola de pelos asesina!

Ok, Ok, Ok —dijo Emi levantándose en el acto —Nunca especificaste que se trataba de Sushi, yo pensé que necesitabas ayuda con…otra cosa. —retrucó Emi — Y de haberme dicho que se encontraba así, no hubiese traído a Mr. Happi conmigo.

Why?

Porque podrían pelearse, tontito. Si bien Mr. Happi y Sushi son amigos, en estos momentos él está tan estresado y furioso que es un peligro para quién esté cerca.

Oh…¿Qué debo hacer entonces? Se me agotan las ideas… Nunca he tenido mascotas.

Tranquilo, mamá Joke está aquí —Sonrió Emi señalándose con el pulgar. —Sólo sigue mis instrucciones.

Yes, Ma'am! —Exclamó Hizashii asintiendo.

Primero, deja a Sushi sólo en la habitación dónde él va a estar y después regresa a la sala para que me cuentes todo al respecto.

Yes, Ma'am! —respondió Hizashii y se dirigió con el minino hacia una de las habitaciones.

Emi se sentó de nuevo en el sofá y suspiró largamente mirando a Mr. Happi que seguía agazapado en la transportadora.

No sé tú, pero me siento aliviada.

El minino maulló.

¡Oh, vamos! Te daré alguna golosina jugosa para compensarte.

Mr. Happi volvió a maullar.

Dos, mi oferta final.

Y Mr. Happi la miró fijamente.

Dos y medio, tómalo o déjalo.

Hizashii volvió pronto a la sala y se sentó en el sillón que estaba al lado del sofá donde Emi estaba sentada. El rubio se veía fatigado.

¿Estás bien?

No, no lo estoy —respondió Hizashi con un tono de voz que reflejaba su estado de ánimo —Creí que mantener el recuerdo de Nemy sería más fácil, pero no he logrado más que hacer todo más complicado para ese pobre animal

¿Nemy?¿Te refieres a Midnight?

Hizashii se sonrojó con violencia. Nadie fuera de su estrechísimo círculo sabía que solía llamar a Nemuri por ese diminutivo.

Tú la amabas —musitó Emi.

Aún la amo —respondió Hizashii con un hilo de voz, impropio en él —Creo que siempre la voy a amar, Smiling Girl…

Oh, Mic. Lo siento tanto… —Emi le dió un abrazo suave pero reconfortante, acariciándole la espalda.

Y en ese preciso instante Yamada Hizashii se desmoronó presa de un llanto desgarrador que había tratado de evitar desde hacía varios días, pues con toda la situación del país tenía que hacer a un lado sus sentimientos para brindar, si era necesario, la vida en servicio.

(ಥ⌣ಥ) ¡Holi!

Por fin pude actualizar. He tenido unos meses (años… la vida entera) complicados y ahora con la salud de mis perritos he estado haciendo turnos extra en mi trabajo para pagar las cuentas del veterinario; por lo que he estado muy cansada cómo para vivir escribir en general. Pero me he dado tiempo de actualizar este capítulo que ya tenía en mente desde hacía un rato.

¿Alguien ama que Emi quede ? Porque yo lo adoro xD

Nota importante: El apodo "Nemy" es idea de SkyHerondaleFell28 (¡Lean su fanfic Feelings and Memories, es un hermoso EraserJoke!) a quién le pedí permiso para implementarla en este fanfic porque me parece un headcanon bellísimo.

Espero que hayan disfrutado este capítulo ^^

¡Hasta la próxima! (-̀ᴗ-́)و ̑̑