Halloween había llegado al colegio, por los pasillos se respiraba un ambiente cálido y agradable. La festividad tenía a todos muy emocionados, en especial a los fantasmas, que volaban por ahí riendo a carcajadas.

Liam estaba en el dormitorio, acariciando a aura, mientras leía la revista Corazón de Bruja. La gata le maulló, y Liam la vio atentamente.

—qué pasa? — pregunto, y aura respondió con otro maullido, se levantó del regazo de Liam y salto a su pecho — dime — la gata maulló de nuevo, y Liam dejo la revista a un lado, puso a aura en la cama y se transformó en hurón — que pasa?

—hueles a otra hembra! — le dijo aura, con su clásica voz felina — siempre llegas oliendo a ella!

—pensé que sabías cuál era el olor de Emma — Liam soltó un dokeo

—siempre hueles a ella! — aura dio un zarpazo al aire — otra vez se están juntando mucho

—no seas celosa — Liam se acercó a aura

—no quiero que se reproduzcan! — aura gruño

—no lo hacemos — mintió Liam

—bueno — aura lamió a Liam — me das salmón?

—te di salmón en la mañana!

—pero quiero salmón! — dijo aura, Liam se dio la vuelta y se transformó en humano

—te daré salmón, pero deja de estar de celosa — Liam abrió un cajón de su mesa de noche y saco una lata — aquí tienes — aura maulló y se abalanzó contra el salmón

—qué noche! — Jack entro a la habitación — oh, hola Liam, que haces?

—hablando con aura — dijo Liam — y tú?

—vine por unos dulces — Jack camino a su mesa de noche — oye, deberías bajar, Erika se puso un disfraz muy divertido, además, Sofía y Sebastián te están buscando

—no sé, hoy tenía anotado llorar en la agenda — Liam apunto a su calendario, en el 31 de octubre estaban escritas las palabras "llorar"

—es verdad, pero ayer ya sufriste con Myrtle — le dijo Jack — vamos, Liam, Emma también te está buscando, parece muy enojada

—entonces es hora de que me vaya del colegio — dijo Liam cabizbajo

—a la mejor es por no verte — Jack se encogió de hombros — quién sabe, nunca entiendo a esa mujer, bueno, vamos?

—ah, está bien — Liam suspiro, tomo su teléfono de la mesa de noche y salió junto con Jack de la habitación — espero que no me mate

—tu tranquilo, seguro se pone contenta al verte — le dijo Jack dándole una agradable palmada a Liam

La sala común estaba muy animada, los alumnos traían varios disfraces, muchos muy divertidos, y otros un tanto espeluznantes. En eso, Dalia se le acerco a Liam, tenía puesto un traje de gato negro, con orejas y cola, incluso tenía un cascabel en el cuello.

—dame rana de chocolate! — le dijo Dalia

—no te vamos a dar nada — gruño Jack

—no te pregunté a ti! — gruño Dalia

—está bien — Liam tomo un dulce de la bolsa de Jack — aquí tienes

—pero no es rana de chocolate! — alego Dalia

—luego te compro una rana de chocolate — sonrió Liam — es más, te prepararé cinco ranas de chocolate especiales

—UY! — a Dalia se le iluminaron los ojos — gracias Liam!

—no hay de que — Liam le acaricio un poco la cabeza a Dalia — vamos a salir, nos vemos luego!

—regresa pronto! — dijo Dalia contenta

—oye, eres muy atento con mi hermana — le dijo Jack a Liam al salir de la sala común, lanzando su clásica mirada de sospecha — demasiado atento

—ya, tranquilo — Liam río un poco

—tranquilo, claro — Jack gruño

Los chicos fueron directo al gran comedor, pues el hambre los atacaba. Mientras hablaban, Erika se encontró a los chicos, tenía puesto un uniforme extraño, con una peluca de cabello largo y un poco rosa. Según la chica, era de una película de animación japonesa, así que Liam le preguntaría luego a Anne, qué era la experta en esos temas. Siguieron caminando, pero cerca del gran comedor, los amigos escucharon algo.

—LIAM BAKER! — grito Emma, detrás de los chicos, Liam volteo, y vio a la chica acercarse con rapidez

—Hola Emma — dijo Liam apenado, podía sentir el aura maligna de Emma

—bueno, te dejamos — Jack empujó un poco a Erika — vamos, cariño… tenemos que… ah… vamos!

—sí, vamos a hacer eso — Erika tomo de la mano a Jack y los dos salieron corriendo

—Liam Baker, hasta que te veo por aquí — Emma se cruzó de brazos

—qué pasa? — pregunto Liam — pareces molesta, tienes hambre? Podemos ir a la cena de Halloween…

—cállate! Cállate Baker! — Emma gruño — andan diciendo por ahí que Liam Baker, el tal cocinero, está saliendo con Myrtle la llorona!

—quien dijo…

—TODOS! — grito Emma — según dicen, ayer te vieron salir del baño de Myrtle, y la fantasma esa está presumiendo de ser tu novia!

—obviamente no es cierto — le dijo Liam — como voy a andar con una fantasma?

—pues no sé, pero hoy fui al baño, y unas chicas se estaban maquillando, entonces Myrtle salió de un retrete y empezó a presumir — Emma fulmino a Liam con la mirada — como crees que me sentí al salir del baño y que esas putas me vieran?!

—eh…

—SE BURLARON DE MI! — alego Emma — se burlaron de mí, porque mi amado novio me cambio por una maldita fantasma depresiva de mierda!

—oye! — Liam se sorprendió — no le digas así…

—Y LA DEFIENDES! — grito Emma — es la verdad, es una puta depresiva

—puta depresiva, eh — Liam se cruzó de brazos — eso opinas de mí, entonces

—no dije eso

—tú sabes que si — gruño Liam

—te eh ayudado con eso — dijo Emma — si tú no te has curado…

—curado?! — Liam negó con la cabeza — no se supone que "me cure"

—yo que voy a saber de esas cosas! — Emma dio un pisotón — no soy una muggle para saber de eso

—de verdad?! — dijo Liam molesto — te explique muy bien el tema en cuanto lo diagnosticaron

—ese no es el tema!

—ahora es el tema! — Liam bufó — no puedo creer que hables así del tema, depresiva de mierda, de verdad lo piensas?

—está muerta, Liam — le dijo Emma

—bueno, tampoco creo que tú seas tan feliz de no irte al otro mundo — dijo Liam — le pregunté, ser un fantasma no es nada bonito, y le dices "depresiva de mierda"

—no puedo creer que estemos discutiendo por esto — Emma apartó la mirada — sabes qué? Te veo mañana

—de acuerdo, pero no te sorprendas si mañana no me encuentras — dijo Liam con seriedad, se dio la vuelta y se fue al gran comedor, molesto

—estas bien? — pregunto Amanda en el gran comedor, Liam se había sentado a su lado y había llenado el plato de papas fritas

—Emma y yo discutimos — confesó Liam — le dijo a Myrtle "depresiva de mierda" y tú sabes lo que tengo, Amanda!

—sí… ya te pedí perdón por eso — Amanda bajo la mirada — creo que tengo la culpa…

—no… bueno, una cosa dio a la otra… — dijo Liam apenado — pero tú sabes que estoy tratando de mejorar en eso!

—has mejorado mucho — le dijo Amanda

—supongo — Liam suspiro — ah, se me fue toda el hambre, no quiero

—cena solo un poco — Amanda sonrió — es una buena noche

—no se si realmente quiera — Liam tomo una pieza de pollo, y se la empezó a comer. De repente, su teléfono emitió un sonido, era una notificación

Saco su teléfono, y vio un mensaje de Anne.

"Anne: ¿Como es el Halloween ahí? Aquí nos las estamos pasando muy bien, trabaje mucho en mi disfraz, ¡te dejo una foto!"

Liam suspiro y abrió el chat completo, entonces vio una muy llamativa foto. Anne tenía un disfraz, bastante revelador, de una chica mágica, más en específico, una sacada de Sailor Sun. Liam no pudo evitar notar la anotomía de su amiga, nunca se había fijado tanto en aquellas partes. Pero recordó a Raine, y mejor cerro la aplicación.

Hizo todo lo posible por pasárselo bien esa noche, pero fue en vano, Liam termino regresando a su dormitorio, triste y desanimado. Sus compañeros de habitación también entraron, y vieron a Liam desanimado, sentado sobre su cofre. Se acercaron a ver qué pasaba.

—cuéntanos — le dijo Oliver

—sí, hace mucho no estás así — dijo Sebastián

—Emma y yo peleamos — suspiro Liam cabizbajo

—que? — dijo Ethan sorprendido — pero pensé que estaban muy bien!

—es por ese chisme de Myrtle? — le pregunto Sebastián

—era por eso — dijo Liam — pero después dijo… le dijo "depresiva de mierda"

—oh! — Jack se sorprendió — ya veo el problema

—no creo que lo haya dicho en serio — Sebastián le dio una palmada a Liam

—sí, ya sabes cómo es Emma, cuando se enoja dice cosas de las que luego se arrepiente — lo consoló Jack — estoy seguro de que no piensa eso

—pero… y si tiene razón? — Liam miro a los chicos — me la paso llorando, ella debe de estar harta! Seguramente se cansó de siempre tener que aguantar mis lloriqueos

—no encaja mucho con su descripción — dijo Jack

—no se — por los ojos de Liam empezaron a salir lágrimas — pensé que ella entendería, pensé que me apoyaría!

—lo hace — dijo Sebastián — ha estado contigo desde lo de Amanda, no sé a dado por vencida

—es verdad — coincidió Jack — siempre te apoya, igual que nosotros

—pero se cansarán! — sollozo Liam — se cansarán al igual que Emma, al igual que Amanda! ¡Y todo por mi culpa!

—no es así, Liam — le dijo Jack — ellas no están cansadas, ni nosotros

—yo la quiero mucho — Liam se limpió las lágrimas — no quiero perderla, y sé que si pasa será culpa mía, siempre es mi puta culpa!

—no digas eso! — Ethan negó con la cabeza

—es la verdad, ustedes lo saben — dijo Liam apretando su manga de la camisa, hasta que finalmente la rompió

—tranquilo, Liam! — Jack le bajó las manos a Liam — tranquilo, creo que es hora de que descanses un poco

—no quiero! — sollozo Liam

—vamos, Liam — Jack miro a sus compañeros — tienen poción para dormir sin soñar?

—yo tengo — Sebastián se levantó, y corrió a su mesa de noche, que estaba decorada con Cempasúchil y un par de fotos de algunos familiares. Abrió el cajón y saco un frasco, que llevo directo con Liam — ten, toma

—no!

—vamos! — Sebastián destapó la poción — te pondrás bien

—no quiero tomar nada — negó Liam

—solo toma un poco — dijo Jack — solo un poco

—ok! — Liam tomo la botella y le dio un trago, después la lanzo lejos, derramando el contenido en la puerta del dormitorio

—ya, vamos — Jack tomo a Liam, y los demás lo ayudaron a recostarlo en la cama

—no quiero, no quiero… — dijo Liam luchando con cada vez menos fuerzas — no quiero… dor…mir…

Liam cerro los ojos, y quedó profundamente dormido. Sus compañeros suspiraron, y se miraron entre sí, preocupados.

El día siguiente llegó de golpe, y Liam se despertó de un salto. Jack, que ya se estaba vistiendo, le dedico una sonrisa. El chico se talló un poco la cabeza, y se levantó para hacer su rutina matutina. Pero, cuando se peinaba, se veía al espejo, su imagen reflejada, era el, viéndose fijamente. Liam no pudo aguantarlo más, no quería verse, no quería ver el desastre que era. Levantó el puño y golpeó el espejo con todas sus fuerzas.

—DEJA DE VERME! — grito Liam

—LIAM! — Jack lo vio sorprendido

—TRANQUILO! — Sebastián salto sobre su cama y tomo a Liam del brazo, Jack llegó a sostenerlo del otro

—DEJENME! DEJENME EN PAZ! — decía Liam entre lágrimas, con la mano ensangrentada — YAAAA! SUELTENME — la voz de Liam se quebró

—vamos a la enfermería! — dijo Jack

—atémoslo primero! — Sebastián saco la varita, la movió y Liam quedó maniatado

—tranquilo Liam, estarás bien! — le dijo Jack, y lo empezó a llevar hacia la salida del dormitorio

—no! ¡No quiero salir! — dijo Liam resistiéndose — no quiero que me vean!

—tenemos que salir! — dijo Jack, abrió la puerta y empezaron a emprender el camino a la enfermería

En cuanto llegaron a la enfermería, Jack y Sebastián pusieron a Liam en una cama, y la señora Pomfrey corrió a ver qué pasaba con él. No tardó en quitarle los cristales de la mano, luego curo las heridas y finalmente le dio una poción calmante.

Liam no salió de la enfermería, pero Jack y Sebastián sí. Durante el desayuno, Emma desayuno con Amanda, que le dijo un par de palabras sobre su comportamiento la noche anterior. Pero pasó el día, Emma no vio a Liam en clases, ni por los pasillos. Se encontró a Jack y Sebastián caminando hacia la enfermería, así que les pregunto.

—no creo que quiera verte ahora — le dijo Jack

—sí, mejor espera un poco — agrego Sebastián

—pero en dónde está? — Emma los miro un poco preocupada

—por ahí — dijo Jack

—díganme! — gruño Emma

—no — Sebastián negó con la cabeza — él te verá luego

Sebastián y Jack continuaron caminando, y dejaron a Emma atrás, que no los dejaría en paz. Aplicó en si misma un encantamiento desilusionador, y siguió a los amigos en sigilo. Fue así que llegaron a la enfermería, Liam estaba acostado, viendo al techo.

—ey — Jack se sentó al lado de Liam — como estás, amigo?

—váyanse — suspiró Liam

—nada de eso — Sebastián negó con la cabeza, y saco una caja de su mochila — te trajimos comida

—no quiero nada

—esta rica, Odette te preparo un rico pastel de carne — dijo Jack — prueba un poco

—no quiero — Liam miro a sus amigos — no quiero comer, no tengo hambre

—vamos, ni siquiera probaste nada en el desayuno — suspiro Jack — tienes que comer algo…

—ya les dije que no tengo hambre — suspiro Liam — pueden decirle a la enfermera que me puedo ir?

—debería de haberte dejado ir desde hace mucho — dijo Jack confundido

—sí, pero… — Liam apartó la mirada

—pero… — Sebastián lo miro confundido

—hiciste lo de los brazos otra vez, ¿verdad? — Jack apunto al brazo de Liam

—no…

—ah, Liam, pensé que lo habías dejado en cuarto — suspiro Sebastián — no puedes estar haciéndote eso

—no me siento bien — les comento Liam — no quiero estar aquí

—tranquilo, pronto saldrás — Jack le dio una palmada en el hombro a Liam

—Emma te está buscando — le dijo Sebastián — seguramente quiera pedir perdón

—Emma? — Liam negó con la cabeza — no, seguramente quiera cortar conmigo

—no creo que…

—sí, es eso — suspiro Liam — tuvo suficiente, dudo que la vuelva a ver después de esto

—Emma no es así — le dijo Jack — mira, tranquilo, estarás bien con ella. Por ahora, te dejaremos descansar, pero come un poco, ¿sí?

—no prometo nada

—bueno — suspiro Sebastián, y dejo la caja en la mesita de noche — vendremos más tarde, te queremos, Liam

—eso — Jack asintió — nos vemos en un rato

—claro — Liam se volteo

Jack y Sebastián salieron de la enfermería, pero Emma los detuvo.

—que te vayas! — le dijo Jack — luego podrás hablar con él, ahora está cerrado a todo

—no lo entiendo — suspiro Emma — por qué se enojó tanto?

—siempre tan compresiva — gruño Jack — por qué crees que lo hizo, Emma? ¡Le dijiste depresivo de mierda! Ni siquiera fue alguien más, fuiste tú, la persona en la que más confía, y todavía preguntas por qué está así

—estaba enojada, de acuerdo? — Emma cruzó los brazos — obviamente no pienso eso!

—pues el piensa que si — Jack negó con la cabeza — así que déjalo en paz por un rato

—no, le voy a pedir perdón — dijo Emma

—pues hazlo y no lo arruines más — Jack suspiro — porque si Liam se pone peor, te juro que no lo vuelves a ver en tu vida!

—eres un idiota

—no soy un idiota, quiero proteger a nuestro mejor amigo — contesto Jack — que, al parecer, se te olvidó hacer

—yo no soy la mala — gruño Emma, apartó a Jack con el hombro y entro a la enfermería. Se acercó a Liam — hola

—Emma! — Liam la miro sorprendido, y se apartó — que haces aquí?!

—te estuve buscando todo el día — le dijo Emma — y mira donde te encuentro, que paso, Liam?

—nada — Liam apartó la mirada

—sabes que puedes contarme — Emma sonrió

—no, no lo sé — gruño Liam — no se si contártelo, al fin y al cabo, no te importa un depresivo de mierda

—basta! — Emma gruño — estaba enojada, no era enserio lo que dije, no pienso eso!

—te oías muy convencida — dijo Liam

—por qué estaba enojada! — alego Emma — tú también has dicho cosas malas cuando te enojas, cuando peleaste con Amanda, recuerdas?

—sí, lo recuerdo

—y pensabas eso de verdad? — Emma suspiro — no, ¿verdad? Liam, entiéndeme, lo dije sin pensar, perdóname por favor!

—te perdonó — suspiro Liam — pero… no quiero hablarte por un rato

—por qué?! — Emma abrió bien los ojos de la impresión

—me dolió mucho escuchar eso, Emma — dijo Liam — después de nuestro aniversario, me sentía muy seguro, pero ahora…

—fue un error! — dijo Emma de inmediato — por favor, no dejes que esto termine solo por esto!

—no quiero que termine — Liam bajo la mirada, y escondió la cabeza entre las rodillas — si termina va a ser por mi culpa, por no poder superar esto… con todo lo que has hecho, que yo siga así… soy un asco

—no eres un asco — Emma acercó su mano a la pierna de Liam, pero el chico la apartó — Liam, siempre estaré aquí para ti, pero… yo tampoco soy perfecta, yo me equivoco, me equivoqué diciendo eso, y sé que te hizo daño, pero podemos arreglarlo, juntos

—sí… pero quiero descansar — dijo Liam sin subir la cabeza — vete, por favor, luego te busco, quiero estar solo, no quiero que me veas, vete por favor

—no, me quedaré contigo — le dijo Emma, intento subir a la cama, pero Liam la apartó

—vete! — grito — vete por favor! ¡Después te busco, pero por favor vete de aquí!

—no me voy a… — pero antes de que Emma terminará, la señora Pomfrey lo tomo de los hombros y la apartó — déjeme!

—niña, ya lo oíste — la señora Pomfrey apartó a Emma — vete, o llamaré a tu jefe de casa

—llámelo, no me importa, quiero quedarme con el — gruño Emma

Liam se transformó en hurón mientras Emma y la señora Pomfrey discutían, entonces salto de la cama y huyó, huyó lejos. Se aseguró de que nadie lo siguiera, y se escondió en donde nadie supiera. Para cuando Emma se dio cuenta de que Liam ya no estaba, era demasiado tarde, le había perdido la pista.

Pasaron los días, y Emma solo podía ver a Liam en las clases, pero nunca sabía cuándo entraba al salón, ni cuando se iba, ni siquiera tenía oportunidad de acercarse, pues Liam se sentaba lejos de ella, o de cualquier amigo.

—no se en donde está — le dijo Jack, en cuanto Emma le fue preguntar — y es de verdad, ya ni siquiera llega a dormir, aura ah estado maullando todo este tiempo, sabe que algo está mal

—pero en donde puede estar?! — pregunto Emma preocupada — ya busqué en las cámaras del tercer piso, busqué en la sala de los menesteres, no sé a dónde más buscar!

—ni yo — suspiro Jack — estoy muy preocupado, no sé si está comiendo, no sé si está durmiendo…

—tendremos que hacerlo a la mala — dijo Emma

—cuál es tu plan? — Jack negó un poco

—vamos a cerrarle las salidas — comento Emma — mañana, no podrá salir de clase sin que lo tengamos

—de acuerdo — Jack asintió con la cabeza — le diré a Sebastián, tu dile a Amanda, como es premio anual, nos podrá ayudar con el profesor Forker

—bien — sonrió Emma — la voy a buscar, te veo luego!

Emma salió a buscar a Amanda, no fue muy difícil encontrarla, estaba en la biblioteca. La chica estaba revisando libros, hasta que Emma llegó.

—Liam? — pregunto Amanda — no, no lo he visto…

—pero mañana lo vamos a ver — dijo Emma — tenemos un plan

—genial, pero… luego me cuentas — Amanda tomo los libros — estoy bastante… ocupada ahora, así que… adiós!

Amanda salió corriendo, y Emma se quedó confundida. Pero Amanda si tenía un lugar en donde buscar, se aseguró de que Emma no la siguiera y fue discretamente por los pasillos de Hogwarts. En un pasillo solitario, Amanda se detuvo junto a una pintura de una señorita bajo la copa de un árbol, entonces Amanda saco la varita, la movió, pero no vio nada a los alrededores. Ya segura, dio tres golpes al ritmo de A-man-da, y le dijo algo a la señorita.

—hurones saltarines — susurro

La señorita sonrió y jalo una manzana del árbol, entonces el cuadro se abrió como una puerta, descubriendo un pasillo. Amanda entró rápidamente, cerro el cuadro y encendió la luz de la varita. Camino por el corto pasillo hasta llegar a una pequeña habitación. Liam se encontraba ahí, tumbado en una cama sencilla, mirando a la pared. Parecía una habitación común, pero solo había una antorcha iluminando, un tocador sencillo, sin espejo, y una silla de madera delante de él. Había una alfombra roja, una mesita de noche y un florero con flores marchitas en el suelo.

—ya llegué — dijo Amanda — mira, tengo los libros para hacer la tarea de hoy!

—bien — Liam se paró débilmente

—también traje algo de comida — Amanda dejo los libros en el tocador y saco una caja de madera de su mochila — es de Odette, pero le dije que tenía mucha hambre

—no se…

—tienes que comer — le dijo Amanda — no comiste estos días, a excepción de ese pan que te traje, pero mira, si comes hoy, puedes dejar de comer por otro par de días, ¿sí?

—qué es? — pregunto Liam sentándose en la cama

—espagueti con albóndigas — contesto Amanda — te vendrá bien, las calorías te durarán varios días

—gracias — Liam tomo la caja

—empezare a hacer la tarea, mientras come, yo te ayudaré después con esto — Amanda sonrió y se sentó en el tocador — oye, a qué no adivinas que paso después de clases? Resulta que Bell llevo una caja de libros, pero le gustaron una broma, ¡y explotaron justo después de que salieras jaja!

—eran de los Weasley?

—sí! Jaja, Sofía se los dio en la mañana, ¡pero no sabía que iba a ser tan gracioso! — Amanda río animadamente

Amanda continúo hablándole a Liam sobre los sucesos del día, mientras Liam comía lentamente. Cuando termino, dejo la caja en la mesa de noche y se acercó a Amanda. Empezó a hacer la tarea, mientras Amanda le explicaba atentamente. Terminaron bastante rápido, y Liam regreso a la cama, pero Amanda lo acompaño. Los dos siguieron hablando, sentados en la cama, hasta que Amanda saco el tema más fresco.

—por cierto, Emma está planeando algo para atraparte — contó Amanda — será mejor qué mañana no vayas a clases

—de acuerdo — Liam asintió — gracias por avisarme

—claro, pero… deberías verla — le aconsejo Amanda

—sí, pero siento que saldrá mal — dijo Liam cabizbajo — no quiero que me vea así, estará muy enojada

—no lo creo — suspiro Amanda — te ha estado buscando todo este tiempo, quiere verte

—yo también quiero verla, pero… no ahora — Liam negó con la cabeza

—está bien, pero hazlo pronto — Amanda sonrió — te entiendo, pero tienes que seguir enfrentándote a esto, tienes mi ayuda, y la de Emma, la de todos nosotros

—gracias — Liam sonrió un poco — siempre entiendes como me siento

—yo me sentí igual cuando nos separamos — le dijo Amanda — pero sé que puedes salir, los dos pudimos salir!

—sí… yo… espero — Liam suspiro, Amanda se acercó y le dio un abrazo

Mientras tanto, Emma estaba en el campo de Quidditch, Seth se retiraba agotado, y Nataly volvía a descansar en las gradas del campo.

—hm, creo que tú novio ya tardo mucho — Nataly vio a los lados — a esta hora ya nos traería el almuerzo

—no sé dónde está — suspiro Emma — se enojó conmigo por algo que dije

—es que a veces eres muy insensible, muchacha — Nataly río animadamente

—cállate — gruño Emma — pero es verdad… está vez lo arruiné, le dije algo muy malo. Y después de nuestro aniversario

—malas fechas para pelear — suspiro Nataly

—exacto, tenía toda su confianza, pero… con esto la perdí toda — Emma negó con la cabeza — todo por ese problema, Liam todavía no sale de ahí, pero yo haré todo lo posible para que lo haga

—eso está bien, pero él también tiene que tener iniciativa — le dijo Nataly — si no, estarás haciendo demasiados esfuerzos, no puedes solucionarle todo, se volverá muy dependiente

—pero quiero ayudarle!

—lo harás, pero no te excedas — dijo Nataly — tienes que confiar en él, confiar en que él puede, y apoyarlo

—yo confío en el — dijo Emma — es muy fuerte, él puede con esto!

—así es — Nataly sonrió — habla con él, eso ayudará

—quiero ayudarlo — Emma bajo la mirada — pero… no se en donde está

—aparecerá — dijo Nataly — vendrá a ti como metal a imán

—como metal a imán… — suspiro Emma

El viernes había llegado, y Emma estaba preparada para la trampa a Liam. Pero cuando llegó a clase, no estaba por ningún lado, y pensó que lo vería llegar, pero antes de Liam, llegó la Profesora Amelia.

—buuueeenooos días, chicos — dijo la profesora Amelia — hoy el profesor Forker no pudo asistir, está en una conferencia, así que me pidió que yo diera la clase de hoy. Ejem, muy bien, hoy vamos a… eh… esperen un momento — la profesora Amelia se estiró, y vio a los alumnos — donde… hmm… ya es bastante tarde… donde… ¿dónde está Liam? Liam? — no recibió respuesta — LIAM! — nada contesto — DONDE ESTA LIAM?! — la profesora Amelia corrió hacia la puerta — DONDE ESTÁ MI HIJO?!

La mujer corrió a toda velocidad, y los alumnos se miraron entre sí, confundidos. Pero la profesora Amelia corrió hacia el despacho de McGonagall, subió rápidamente y tocó la puerta.

—LIAM NO ESTA EN CLASE! — dijo la profesora Amelia al entrar al despacho — MI HIJO NO ESTA!

—tranquila, Amelia, él debe de…

—NO, MCGONAGALL, EL SIEMPRE VA A CLASES — la profesora Amelia dio un golpe a la mesa — MUEVA A TODOS LOS ESTUDIANTES, TIENE QUE ENCONTRAR A MI HIJOOOOOOOO

—tranquilícese Amelia, tranquilícese — dijo McGonagall de inmediato — debe de estar con la tal Brown!

—BROWN ESTABA EN CLASE, TODOS ESTABAN EN CLASE MENOS EL — grito la profesora — ¿dónde está? ¡Necesitamos encontrarlo, QUIERO A MI HIJO DE VUELTA!

McGonagall suspiro y se negó, así que la profesora Amelia, muy enojada, regreso a la clase. Todos los alumnos hablaban sorprendidos, hasta que la profesora entro gritando. Entonces les ordenó a todos buscar a Liam por todo el castillo, y si se negaban, los reprobaría a todos. Así que los alumnos salieron a los pasillos, buscando al joven obligatoriamente. Pero Amanda corrió al escondite de Liam, tocó tres veces y dijo la contraseña.

—Liam! — dijo de inmediato — Liam, la profesora Amelia te está buscando!

—eh? — Liam se levantó de la cama

—esta como loca, te quiere encontrar — dijo Amanda, cansada

—te siguieron? — pregunto Liam

—no, hice todos los encantamientos rutinarios — suspiro Amanda — que vas a hacer?

—la veré, dile que me vea en su despacho — dijo Liam — pero… — en ese momento, la entrada del pasillo empezó a sacudirse

—QUE?! — Amanda dio un salto

—ABRAN! ¡ABRAN! — se escuchó decir a la profesora Amelia — ¡TE VI ENTRAR AQUÍ, HILL!

—dijiste que no te siguió nadie! — Liam miro preocupado a Amanda

—demonios, es una bruja adulta! — Amanda se alboroto el cabello de los nervios — debió de contrarrestar todos mis hechizos como si nada!

—HILL! ¡ABRE MALDITA SEA, ABRE O TE METO A AZKABAN COMO TU PUTO PADRE!

—escóndete Liam — dijo Amanda — conviértete en hurón, debajo de la mesa de noche, rápido!

—sí! — Liam se transformó de inmediato, y se escondió en donde Amanda indicó

—ok, aquí voy — Amanda avanzó, y abrió el cuadro

—MALDITA! — la profesora Amelia entro de un salto, apartó a Amanda y entro a la habitación — ¡¿qué es esto?!

—un cuarto que encontré — respondió Amanda, nerviosa

—donde está mi hijo? — gruño la profesora

—y-yo n-no s-se…

—escúchame Hill, si sabes dónde está y lo estás escondiendo… — la profesora Amelia tomo a Amanda del hombro — te voy a hacer tomar un océano de veritaserum hasta que digas la maldita verdad

—y-yo no m-miento — dijo Amanda casi temblando

—Hill… — la profesora gruño — ya, lárgate de aquí, vamos a buscar a mi hijo!

—s-si! — Amanda corrió fuera de la habitación secreta, y la profesora también salió

Liam salió de su escondite, se transformó en humano y suspiro.

Se pasaron el día entero buscando a Liam, pues la profesora era bastante insistente, incluso el mismo Harry Potter, que escogió un mal día para visitar el colegio, fue obligado por la profesora.

—es una mala noticia — dijo Amanda en la habitación secreta — Harry tiene un extraño pergamino, tenemos que irnos ya!

—por qué? — pregunto Liam

—dice las ubicaciones EXACTAS de todos — suspiro Amanda — y tiene todo el castillo, dicen que también es a prueba de animagos, así que no te puedes esconder aquí

—demonios! — Liam tomo su varita de la mesa de noche — no queda de otra, tendremos que eliminar a Potter

—QUE?! — Amanda salto — de verdad piensas enfrentarle?

—la profesora me matara si me encuentra aquí — suspiro Liam — y a ti también, en especial a ti

—qué piensas hacer? — pregunto Amanda — ir a hogsmeade?

—es una buena idea — dijo Liam — pero vámonos ya, deben de estar en camino

—ok, vamos — Amanda tomo su mochila

Los dos salieron rápidamente de la sala, y corrieron hacia los jardines. Pero la profesora los alcanzo en un pasillo de delante, estaba junto a Harry, y tenía un extraño pergamino en las manos. Liam movió la varita y un rayo verde impacto en el muro, lo que les dio la distracción suficiente como para escapar. Les pisaban los talones, y Liam ya no sabía qué hacer, entonces se dio la vuelta.

—Accio Pergamino! — conjuro, y el pergamino salió de las manos de la profesora y voló hacia Liam — guarda esto!

—si! — Amanda lo metió rápidamente a su mochila, y un rayo rojo paso rosando su muñeca

— Expeliarmus! — conjuro Amanda, se escuchó el ruido de una varita caer, pero Liam no supo cual fue

Los perdieron en un pasillo, Liam y Amanda se separaron, pero continuaron corriendo. Fue entonces que, a punto de bajar la gran escalera de Hogwarts, Emma estaba a punto de subir, entonces los dos enamorados se vieron.

—hola — le dijo Emma

—hola — saludo Liam — oye… me gustaría que fuera una bonita escena, pero… la profesora Amelia me está persiguiendo

—lo sé — suspiro Emma — quieres que huyamos?

—sí, me gustaría huir contigo — dijo Liam — no de ti

—escucha, Liam, perdón, yo…

—está bien, sé que no lo dijiste en serio — Liam sonrió — estuve a solas un tiempo, pensé lo suficiente y… bueno, creo que estoy mejor

—me alegro de que pudieras hacerlo solo — Emma también sonrió — pero que no se te olvide que aquí estoy para ayudarte, yo, tu… mejor amiga

—y mi novia — Liam rio un poco — ven aquí! — Liam se lanzó a abrazar a Emma, y le dio un enorme beso

—ah, me hacía falta — dijo Emma abrazando fuerte a Liam

—a mí también — Liam suspiro sonrojado

—HIJOOOOOOOOO! — la profesora Amelia se acercó corriendo — ¡VEN AQUÍ, NO TE HARE NADA!

—p-profesora, espere, profesora! — Emma la miro asustada

—PROFESORA! ¡MAMÁ! — Liam abrazo a Emma y se preparó para el impacto

—HIJOOOOOO! — la profesora Amelia se lanzó a abrazar a Liam, pero solo empujo a la pareja, que cayó por las escaleras

—genial, ahora nos falta un cazador — suspiro Sebastián, junto a Jack en la enfermería

—y una buscadora — suspiro Deryn a su lado. Emma y Liam estaban todos vendados, y totalmente quietos — el partido era mañana!

—ni modo, Jack, tendrás que entrar como cazador — le dijo Sebastián

—ya que — dijo Jack cabizbajo — a ver si puedo volar…

—nosotros no vamos a jugar — dijo Deryn — no tenemos buscador sustito, así que…

—Ravenclaw juega! — dijo la profesora Amelia, sentada al lado de Liam — bueno, para compensar y eso…

—si usted lo dice — Sebastián suspiro — ay, a ver como se pone Sofía…

—lo siento… — dijo Liam arrastrando la voz

—no pidas perdón — le dijo la profesora Amelia, acariciándole el cabello — tu tranquilo, mi niño, yo te cuido

—pues por sus cuidados, estamos aquí — dijo Emma con la misma voz arrastrada

—por sus cuidados no tenemos buscadora — gruño Deryn

—por sus cuidados tengo que entrar yo! — gruño Jack

—ya, ya! Ya entendí — dijo la profesora Amelia apenada — y diez puntos menos para Gryffindor y slytherin, por groseros…