N/A: ¡Hey! Volví con el capítulo 15. El pasado 24 de abril se cumplen 7 años desde que comencé esta historia. Muchas cosas han cambiado todos estos años y quiero agradecer a todos los que leyeron los mismos 3 capítulos mediocres durante cinco años y medio, aún así seguían mandando mensajes acerca de cuando la continuaría. Gracias a esos mensajes fue que me decidí a retomarla. Que aún a la gente le guste mi historia es emocionante para mi. Hoy en día ya son más de 12.000 visitas a este proyecto. Por eso mi más sincero agradecimiento.
Este capítulo está dedicado a todas las personas que se han tomado un momento para leer mi historia. A ustedes, mi total amor y aprecio.
-Venimos por respuestas.- dijo Sesshomaru. Tajante y sin rodeos.
Bokuseno lo miró sin impresionarse. Al parecer se conocían de antes.
-No puedes obtener respuestas sin haber formulado la pregunta.- respondió paciente. - Sin embargo, ¿Qué dudas serían tan grandes como para venir a verme? Debo admitir que me causa curiosidad. Un Daiyoukai implacable y una miko que trascendió las barreras de tiempo. ¿Qué inquietud podrían tener ambos seres tan diferentes?
-¿Cómo sabes eso?- pregunté impresionada. Nadie más sabía que yo no era de aquí.
-Los árboles son buenos oyentes mi niña. Ahora dime lo que tiene transido tu camino.
Le relaté todo. Desde que estaba con mi grupo y caí por el barranco hasta cuando Sesshomaru me encontró y emprendimos el viaje hasta aquí. Omití lo de Inuyasha y Kikyo, en parte porque aún a pesar de todo tenía el recuerdo fresco en mi memoria; también porque su encuentro no vanía al caso aquí. Cuando terminé de contarle estuvo unos momentos en silencio. Tal vez asimilando todo.
-Parece que estás intercambiando de cuerpo con alguién.- comentó pensativamente después de un rato.
-¿Intercambiando de cuerpos?-
-Es un hechizo oscuro.- aclaró Sesshomaru.- se usa para intercambiar las cualidades tanto internas como externas entre el que hizo el hechizo y cualquier otro individuo con el que quiera cambiar. Todo menos la conciencia y los recuerdos.
Quedé sin palabras. ¿Quién sería capaz de ello? ¿Con qué fin?
-¿Quién se beneficiaría de intercambiar de cuerpo conmigo?- pregunté dubitativa.
-Hmm por lo que se ve, alguién no del todo muerto que quiere recuperar lo que ha perdido.- dijo Bokuseno con peso en sus palabras.
No tenía que repetirlo dos veces. Ya sabía quien era.
Kikyo.
Terminé sentandome en el suelo mirando a la nada. Extrañamente no me sorprendían sus actos; era de esperarse. El hecho de que Inuyasha nos abandonara ahora tenía sentido. Solo fue el comienzo.
Ella quería arrebatarme todo, incluso la vida.
-No te desesperes todavía, pequeña. Hay una solución para ello.- ahora tenía toda mi atención. - Lo que tienes que hacer es contrarrestarlo. Al ser hecho de oscuridad, lo dominarás con luz. Tu luz.
Me desinflé inmediatamente. Luz. Reiki.
-Ella solo ha logrado manifestar su Reiki una sola vez desde que nos encontramos.-dijo Sesshomaru
-Un sello resolvería eso sin duda.-
Por supuesto que sellaría mi Reiki. Tenía que asegurarse de obtener la victoria a toda costa. Volvieron a quedar en silencio. Hasta que Bokuseno habló de nuevo.
-Si estuvieran sellados completamente no hubieras podido usarlo ni una sola vez. Sin embargo, los sacaste.
-Pero, eso fue una reacción en consecuencia a mi pesadilla.- respondí.
-Precisamente.- ¿Qué estaba tratando de decir?- si pudieramos recrear esa escena y sacaras un poco de tu Reiki. Yo podría quitar el sello.
Recrear la escena...
-Eso es poco probable.- dijo Sesshomaru.
-Tal vez, pero ya que su Reiki responde a sus emociones. Con que se haga algo que lo provoque es suficiente...
-Miedo.- susurré.
-¿Podrías repetirlo? Mi audición ya no es lo de antaño niña.- exclamó Bokuseno. Al parecer no entendió lo que traté de decir. Así que lo dije más firme esta vez.
-Miedo. Eso fue lo que sentí en mi pesadilla. -
-El miedo es una emoción bastante fuerte. La manifestación de tu Reiki fue una respuesta más que adecuada a tu miedo. - reflexionó.
Ahí estaba la solución. Había que recrear mi miedo y el Reiki saldría. Era un alivio para mi saber que mis poderes no se habían ido todavía. Pero la pregunta seguí ahí. ¿Cómo recrearlo?
La respuesta llegó cuando Sesshomaru se acercó a mi de repente. Sudé frío. Me levanté de inmediato y retrocedí un paso. Él dio dos. Casi invadiendo mi espacio personal. Esto debía ser una broma. Retrocedí más. Mi espalda chocó contra uno de los árboles.
-Quedate quieta.- dijo con ceño fruncido.
-No espera, ¿Qué estás...
-No te haré daño si es lo que piensas. Solo sacaré tu miedo a la superficie.- dijo con indiferencia.
Fruncí el ceño también. No me parecía la idea para nada.
-Podría resultar.- Bokuseno cortó mi replica.
Suspiré.Pero esto no me traía buena espina. Lo miré con desconfianza.
-Bien.
La esquina de su boca se alzó hacía arriba.- Recuerda Sacerdotisa. Solo un pequeño susto.- Bastardo arrogante.
Me causó más desconfianza que antes. Pero me quedé quieta.
Se volvió a acercar. Al principio no pasó nada. Entonces desató su Youki. Se extendió como fuego verde nos rodeó. Poder puro y crudo crepitaba al rededor. El aire se volvió sofocante y difícil de respirar. Mi piel parecía arder. Tal muestra de poder era alucinante. Mi pulso se aceleró.
Su cara comenzó a cambiar de forma. Volviendose menos humanoide y más animal. Su cuerpo se mantuvo igual. Su nariz se alargó hasta formar un hocico. Sus colmillos crecieron y sus ojos sangraron rojo. Su cara estaba a centimetros de la mía. Un gruñido animal salió de él. El panico me invadió.
¿No era solo un pequeño susto?
Intenté que mi Reiki saliera. Para defenderme alejar la sensación de asfixia del Youki. Algo. Cualquier cosa. No sucedía nada.
Pero no se detuvo ahí. Golpeó con fuerza el tronco justo al lado de mi cabeza. La madera crujío por su fuerza. Comenzó a oler a madera quemada. Me guiré para ver. Sus garras en la madera goteaban acído verde. Derritiendo inmediatamente la madera.
Igual que cuando me mató en la tumpa de Inu No Taisho. Con su veneno, sin piedad.
Volví a mirarlo. No había ni rastro del Sesshomaru que convivió conmigo durante todos estos días. Frente a mí había Demonio. Un asesino.
Estaba listo para matarme en cualquier momento.
Mi corazón tronaba con fuerza en mis oídos.
Ya no sentí las emociones apagadas como las sentía siempre. Sentí todo con una fuerza abrumadora.
Tenía miedo.
Cerré los ojos con fuerza.
Todo se detuvo. El silencio reinó el lugar.
Abrí los ojos y parpadee. Todo estaba tan tranquilo. Él había vuelto a su forma humano y me miraba fijamente.
Volví a parpadear. Todo se veía tan borroso.
-¿Estás bien niña?- preguntó Bokuseno. La voz me hizo saltar. Me había olvidado que estaba ahí.
-Yo...eh sí.
Mi corazón todavía quería salirse del pecho.
Sesshomaru todavía me miraba. Me estaba incomodando. Quería hacer distancia entre él y yo. Seguí viendo borroso. Parpadeé otra vez.
Quitó la mano que estaba al lado de mi cara. Me estremecí. ¿Qué me pasaba? No se apartó. Seguí mirandome. ¿Por qué?
Acercó su mano otra vez. No me toques. No me toques.
-¿Estás...
Destellos de verde. Corroyendo carne y huesos.
-¡No me toques!-
¿Había dicho eso en voz alta?
Esta vez si se alejó. Creo una gran distancia entre nosotros. Me estaba mirando extraño. Deja de mirarme.
-Niña. Estás llorando.- indicó Bokuseno.
Toqué mis mejillas. Definitivamente estaba llorando. Por eso veía borroso. Me temblaban las manos.
-Estoy bien de verdad. ¿Fue un buen susto, verdad? Casi te la creo.- dije secando mis mejillas con las mangas de la ropa. Hasta mi voz sonaba temblorosa. - Am necesito un momento. Ya regreso. Necesito ya saben. Un tiempo a solas. -
Ambos me miraban con expresiones ilegibles. Dejen de mirarme. ¿Qué les pasaba?
Volví a secarme las lagrimas con fuerza. No dejaban de caer. ¿Qué me pasaba a mi? No me detuve a mirar hacía atras y entré en la oscuridad del bosque. Necesitaba calmarme.
Quería alejarme.
Hoy me mostró una fracción de lo que es capaz de hacer.
Sesshomaru era una criatura de temer.
Y yo estaba aterrada.
Lo más triste es, que al final ningún tipo de Reiki salió de mi.
N/A: Hasta aquí el capítulo de hoy. Como siempre me costo mucho describir las acciones. Espero que haya quedado decente. De nuevo muchas gracias a todos por leer.
Como siempre mi blog: www . culturaasiatica . tk
Hasta la próxima.
