Se dice que Buda fue el primer ser humano en alcanzar la iluminación, algo para salir del ciclo eterno de reencarnaciones y ahora estaba en otro lado en la cual incluso los dioses no podían alcanzar.
Y ahora él había vuelto del Nirvana y estaba por desatar todo su cosmos con el cual podría desaparecer de la existencia, pero no le importaba en ese momento.
Justo delante de él se encontraba Ángel que seguía batallando contra Luzbel, ambos parecían igualitarios en poder y eso solo estaba causando más destrucción en todo el mundo y eso podría escalar a todo el Universo.
Tenía que hacer algo y gracias a la Iluminación sabía cómo hacerlo, reuniendo todo su poder cósmico para privar de todos los sentidos a su vieja compañera de armas, así mismo, hacer lo mismo con Luzbel.
De suerte, el ataque no haría nada contra Arkab que volaba cerca de su madre como queriendo que algo pasara.
Y finalmente lo hizo.
- ¡Privación del Noveno, Décimo y Undécimo Sentido! – Gautama exclamó mientras que un poderoso brillo que fue visto desde regiones alejadas del Sistema Solar se dirigió hacia los dos demonios.
- ¡Guatama!
- ¡ROAAAAAR!
Ambos recibieron el impacto de esta luz la cual fue perjudicial para ellos ya que sintieron sus cuerpos arder y sus alaridos de dolor se oyeron en todo el planeta mientras eran privados de sus sentidos.
Como se sabía, los primeros 5 sentidos eran los más comunes, el sexto sentido era la consciencia la cual todos los humanos poseemos.
El séptimo sentido es la esencia del cosmos la cual hacía tan poderosos a los Caballeros Dorados, moverse y atacar a la velocidad de la luz.
El octavo sentido o Arayashiki, era el despertar de la consciencia para poder ir al Inframundo estando vivo sin la necesidad de morir para ingresar, pero para despertarlo, había que tener un acercamiento muy próximo a la muerte.
Pero lejos de estos, se encontraba el Noveno Sentido el cual se lograba luego de interminables batallas y aumentaba el poder del usuario a un nivel exagerado, llegado a tener el mismo cosmos que una Exclamación de Athena, es decir, tener el mismo poder que el Big Bang que creó el Universo, pero a escala menor.
El décimo sentido era la consciencia divina, la cual hacía superar con creces a la Exclamación de Athena y era casi el poder para llegar a ser una divinidad, destruyendo la propia consciencia de uno.
Y finalmente estaba el sentido más oculto y del que no se hablaba, aquel que fuera el de los dioses primordiales… el undécimo sentido.
- Sé que me poder podrá quitarle esos sentidos y aunque no los posean, al menos podré haber hecho algo bueno – Gautama decía elevando más su energía cósmica y levantando por los cielos el rosario.
Su cosmos bañó todo lo cercano que había y fue cuando una poderosa luz cegó a todos los cercanos, incluso muchos ojos se quemaron por eso y no fue hasta que todo se calmó.
Y solo esperarían al resultado que habría.
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La gran luz llegó hacia el sitio en el que estaba la batalla entre Yuzu y Agrat la cual se vio interrumpida por un momento.
- Ángel-san.
- Suikyo – la peli negra miró un momento la luz, pero luego centró su atención hacia la gata mágica.
Las dos no se dijeron nada ya que la reina de las brujas sabía que tenía que huir ya que el poder de la colombiana la superaba.
Usando su magia, se fue volando de ahí tratando de irse a su reino, pero Yuzu no dejaría ir esa oportunidad y para su sorpresa, sacó unas alas hechas de hielo con la cual voló rápidamente hacia donde estaba la peli negra.
Agrat y Yuzu tuvieron un encuentro en batalla en el cielo, aunque la peli negra estaba teniendo problemas para seguirle el ritmo y cuando menos se acordaron, estaban llegando a la entrada del Vrăjitoare.
Un puñetazo duro fue dado a la cara de Agrat la cual fue a dar con la entrada del reino lo cual llamó la atención de los ciudadanos que estaban cerca, así mismo, la guardia real apareció para ayudarla.
- ¡Reina Agrat!
- ¡Atáquenla! – los guardias que eran brujos y hechiceros atacaron con todo a la colombiana, pero para su mala suerte, sus ataques rebotaban en su cuerpo.
- ¡QUITENSE! – el cosmos de la peli lavanda estalló creando una onda cósmica la cual lastimó a los guardias y volaron por los cielos.
- ¿Q-Qué demonios eres? – una gran cantidad del enorme reino se reunió a ver eso y es que el aspecto de Yuzu llamaba la atención. No conocían a una raza la cual poseyera pelo en gran parte de su cuerpo, su melena larga, así como las marcas rojas alrededor de sus ojos y también su cola gatuna.
-¿Qué soy? Deberían saberlo – esta ahora habló con fuerza – ¡soy sobreviviente de la raza la cual su reina mandó a exterminar sin motivo alguno! ¡Mi nombre humano es Yuzu Alejandra Araki! O para que se les quede mejor en la cabeza, ¡soy la gata mágica, Blair!
- ¿Una gata mágica?
- ¡¿Han sobrevivido?!
- ¿Qué demonios ha pasado?
- ¿Ella viene a vengar a su raza?
- Y si ven a su reina de cómo está herida, se darán cuenta que ella está temblando de miedo porque yo soy su peor pesadilla, aquella guerrera que ella más temía y por eso mandó a exterminar a toda mi raza – el cosmos de Yuzu explotó para miedo de los presentes y de la propia Agrat – ¡SOY LA SÚPER GATA MÁGICA, BLAIR!
Y ya sin más que hablar, se movió hacia donde estaba la reina del Vrăjitoare, ni que decir que muchos guardias y guerreros fueron hacia ella, pero sus ataques y armas no eran nada efectivos y la peli lavanda solo expulsaba su cosmos haciéndolos ahuyentar.
- S-Se supone que esto no puede ser posible… ¡no puede ser cierto!
- ¿Por qué tiemblas Agrat? ¿Acaso has visto un fantasma o algo? – Yuzu hablaba con una sonrisa macabra, algo que no era usual en ella, hasta no parecía ser la misma de siempre.
- T-Tú…
- Te haré sufrir de la misma manera que hiciste con toda mi raza… con papá… ¡y ahora con Mei! – una patada le fue dada en la cara y Agrat fue lanzada hacia unas casas, destruyéndolas.
Yuzu caminó lentamente hacia donde había caído la reina de las brujas, esta se recompuso, pero cayó de rodillas y decidió cargar una bola de energía negra y esperó a que la colombiana estuviera cerca.
- ¿Qué demonios? ¿En serio eres una gata mágica que ha obtenido un poder grande?
- Tú provocaste esto, con tu puto miedo que al final es el que te va a terminar matando, Agrat.
- Ustedes eran la raza más débil… ¿Por qué de repente una de ustedes tiene tanto poder?
- Poseo muchos genes en mi sangre que me dieron mucho poder, así mismo, entrené duro para ser más fuerte y aquí estoy, para acabar con todo de una vez – la chica decía – yo no soy como las demás gatas mágicas, entre más peleo, más fuerte me vuelvo, así es como soy.
- Sí, acabar con todo de una vez… ¡eso es lo que haré! – Agrat lanzó su bola de energía hacia Yuzu la cual lo recibió de golpe, pero para mala suerte de la peli negra, esta no le hizo nada, es más, no se movió un centímetro – n-no… no puede ser posible.
- Veo que puedes exterminar toda una raza, pero no a una de ellas, además, no puedes usar cosmos de buena manera como lo hago – la colombiana exclamó limpiándose un poco la zona en la que fue golpeada – que vergüenza de ataque.
- ¿Qué?
- Yo entrené en el Santuario con el que actualmente es mi esposo y obtuve un manejo del cosmos el cual es muy grande y dudo mucho que alguien como tú entienda eso – Yuzu estiró una de sus manos apuntando directo hacia la reina de las brujas – Radiación de Alhena.
- ¿Radiación qué? – una fuerte corriente enérgica atacó a Agrat mandándola a arrastrar por todo el piso a lo largo de una buena cantidad de tierra.
La reina de las brujas estaba contra las cuerdas y se notaba por el miedo que poseía. Viendo su cuerpo temblar, se dio cuenta de que estaba perdida y es que tenía que ir con todo porque de lo contrario, perecería y su reino se iría al demonio.
- No puedo perder… si lo hago el Vrajitoare… ¡caerá en manos de esa puta gata! ¡NO PERMITIRÉ QUE ESTA HIJA DE PUTA ME GANE! – esta se levantó de nuevo dispuesta a ir con todo si era necesario de matar a la colombiana.
Agrat decidió cargar todo lo que tenía en su cuerpo y lo concentró en sus manos, algo parecido a un Kame Hame Ha, pero Yuzu respondería del mismo modo.
- ¡Puede que seas una Súper Gata Mágica! ¡Pero no eso no quiere decir que me vayas a ganar! ¡No vas a triunfar en eso!
- Te equivocas… tú solo pagarás por tus crimines y eso significará acabar con tu miserable vida.
- DISTRUGEREA MAGICĂ A LUMILOR! (¡DESTRUCCIÓN MÁGICA DE MUNDOS!) – el gran poder máximo de Agrat estalló contra Yuzu, pero esta estaba lista para contraatacar.
- ¡EXPLOSIÓN DE GALAXIAS! – los dos ataques impactaron y eso se sintió en todos los cimientos del reino de las brujas ya que la ganadora de este encuentro, definiría todo.
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De vuelta con Gautama, este estaba terminando su ataque hasta que finalmente todo se desvaneció y en el sitio en que los dos demonios habían estado batallando se había vuelto un cráter.
Cuando las cosas se calmaron, se podía ver a Luzbel quien salió caminando de ahí, aunque este no parecía tener daños en su cuerpo, si se dio cuenta de algo.
- Maldito Guatama… eres un desgraciado, ¿Cómo osas quitarme todo mi poder?
- Lo que he hecho es privarte de los sentidos más altos que posees, sin embargo, quiero que veas a la persona que tienes delante.
- ¿Qué?
- ¡Mami! – la voz de Arkab fue lo que se escuchó ahí y la mini Amazon voló feliz de la vida hacia donde estaba una figura saliendo del polvo que había ahí.
Del polvo, apareció una figura humana, Arkab se notaba feliz volando alrededor de ella y resultó ser Ángel la cual parecía haber recuperado su aspecto normal, pero ahora era diferente.
Al salir, se notaba su larga cabellera negra con mechones morados y sus ojos morados brillaban como dos amatistas de las más lujosas, su cola dio un golpe en el suelo creando una grieta, además de que poseía 2 pares de alas, en su lado derecho parecían ser de murciélago y en el otro lado, eran como de ángel, pero con plumas negras.
- Suikyo… ¿Qué diablos?
- … – la demonio no dijo nada y solo abrazó a Arkab cuando esta se acercó a ella.
- Mami.
- … – aunque no habló, la ahora peli morada oscuro susurró algunas cosas a su hija, eran palabras inentendibles, pero sus ojos se fijaron en Luzbel quien frunció el ceño.
- El que hayas recuperado tu forma humana no quiere decir que ahora seas más poderosa, ¡yo lo soy! ¡Y acabaré primero con esa niña! – el sujeto quiso atacar a Arkab quien volvió a volar libremente, pero antes de que lo hiciera, unas fuertes llamaradas evitaron que se acercara a la peli celeste.
Los pasos que dio Ángel en su nueva forma hicieron temblar el lugar, ya que a cada paso que daba, fuego salía de ahí.
Luzbel intentó atacar a Ángel usando su espada, pero esta usando su cola evitó que fuera lastimada, incluso le dio un golpe que lo mandó a un lado, esto no le gustó para nada.
- Tú – de nuevo fue golpeado, pero esta vez por Arkab quien le dio con su cola y detrás de ella, su madre le dio una patada al rostro que lo hizo sangrar de su nariz.
Y por primera vez… Luzbel sintió que sería superado.
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Continuará…
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Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Y llegamos al clímax de ambas luchas que tienen Ángel y Yuzu con sus enemigos.
Con el poder de ahora de Súper Gata Mágica, Yuzu le está dando la paliza de su vida a Arkab y ahora se viene lo bueno para ver quién ganará.
Así mismo, gracias a Gautama, parece que Ángel volvió a la normalidad y no solo eso, no sé qué hizo él, pero ahora posee más poder que Luzbel y se viene lo bueno.
El próximo capítulo es el final de las batallas.
Sin más, este ninja se despide.
Bye.
