Holis jóvenes caballeros, ¿cómo dicen que les va?, espero muy pero muy bien. Primero que nada quiero agradecer encarecidamente a; 'Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma', por invitarme a participar en la #Rankane_week_2024 y #por_amor_al_fandom.

En este primer día tenemos: #Amor_a_primera_vista.

Tiene 7 días (claro Blondie leímos que era una week, no somos idiotas) bueno, por las dudas aclaro, por si hay alguna o algún colgadito del catre como la señora que escribe estos fics jaja. Yo empecé tarde, mil disculpas, pero prometo hacer las siete propuestas. Y en esta primera toca: Amor a primera vista. El segundo también va a estar subido, y después los otros trataré de subirlos el día que corresponde. Sino voy a tardar pero van a estar, promesa de garrita.

No hay mucho lemon como los tengo acostumbrados, aún, sólo un poco peeeero la historia tiene que avanzar ¿nocierto?, tranqui qué no puedo evitar poner algo cachondo en algún capítulo porque es parte de mi esencia jeje. Así que si bien es una historia diferente a la de la señorita Rumiko Takahashi, y sin fines de lucro, obviamente viene de sus personajes e historia que no me pertenecen sino a ella. Lo mío es otra historia para disfrutar. Espero les guste este paseito en la week.

Nos leemos, en toda esta semana, se me cuidan mucho.

Seiyaaaaaa (see yeahhhh).

Blondie.

Esta es una narración en dónde la historia que sucede en Ranma de Rumiko hubiera caído en los estanques malditos de Jusenkyo y al salir diluviaran cuarenta días agua caliente, ¿o agua fría?, bueno, la verdad sería indistinto porque aquí o allá esta es una historia maldita, y es un mundo empapado. Así que como Ranma se volvía mujer, Shampoo un gato, Ryoga en Pechan, Genma en panda y los demás en lo que ya todos sabemos, la pluma de Rumiko se transforma en la mía.

Primer estadio: Amara zaia zoié, zaia zaia ingado annn.

Akane se encontraba atrapada en un bucle sin fin. Cada repetición parecía la primera vez, pero sus sentimientos eran completamente diferentes. En un principio, creyó que el Doctor Tofu era su amor verdadero, pero pronto descubrió que no era así cuando Ranma apareció como un desconocido. Bueno, en realidad, como una desconocida, ya que ella pensaba que él era mujer. Fue entonces cuando Akane sintió que algo había cambiado en ella. La segunda vez fue durante una de sus peleas. A pesar de su terquedad y su actitud desafiante, Ranma estaba allí para ella.

—¿Por qué siempre vuelvo a ti? —se preguntaba Akane—¿Podría ser que...? No, no puede ser.

Akane negaba la posibilidad de que sus sentimientos fueran más allá de la amistad pero en su corazón, algo latía con fuerza. Así que, una vez más, haría como si fuera la primera vez que lo vió , pero, sus hormonas la mojaban tanto con líquido caliente que la mantenían en un canon ajeno a este. Por eso la pregunta seria ¿ era realmente la primera vez que lo vió?, ¿En alguna viñeta conocía a Ranma?, ¿En alguna línea conoció a Ranma ?,o, ¿Era la lluvia que la tenía en el canon de sus días?.

El bucle continuaba, pero esta vez, Akane estaba dispuesta a explorar lo que realmente significaba.

Ranma saltaba desde el tejado justo para quedar entre Akane y el muchacho que estaba delante de ella.

—¡Cuidado!— gritó el jóven Saotome tomando la muñeca de la jóven.

Ella se lo quitó de encima con demasiada facilidad —¿Qué estás haciendo aquí, Ranma? ¡No necesito tu ayuda!—gritó exasperada.

La mano de la jóven se dirigió hacia la mejilla del muchacho en forma de puño, decidida a darle un buen sacudón pero este lo esquivó con demasiada facilidad.

—¿Qué haces Akane? Es hacia el otro lado que debes apuntar— se rió de manera soberbia.

Akane estaba con la respiración agitada, ya que antes que llegara Ranma había estado corriendo para esquivar aquella sombra que la seguía.

—¿Por qué siempre tienes que aparecer en el momento justo?—preguntó en voz alta aunque hubiera preferido hacerla en voz baja.

Ranma le sonrió —Porque no puedo resistir la oportunidad de pelear contigo.

—¿De pele-

Las palabras de Akane fueron interrumpidas por una patada que sintió rozarle en forma de aire moviendo sus largos cabellos azabache. Fue tan rápido que incluso si aquel desconocido no llevara una máscara de cerdo le sería imposible saber quién era.

—¡Ranma!— gritó hacia dónde había ido el golpe viendo cómo el muchacho se agachaba justo a tiempo para esquivar la patada alta de la sombra que ahora se veía con claridad tenia forma masculina y atestaba golpes contra él varias veces, fallando en el proceso.

Y al parecer la otra sombra, que no había visto antes aprovechó la distracción de Akane para dirigirse hacia ella, sólo divisó unos largos cabellos oscuros y crespo hasta la cintura, con dos cadenas que colgaban a los lados de una careta de gato y le daba puñetazos que lograba esquivar.

—¿Ranma? ¿Quién es Ranma? Ah, yo soy Ranma. Ranma Saotome.

Tomó su entrepierna para ver qué día era, Ranma H o Ranma F. Se sintió Ranma 1/2, cave aclarar que en el medio no entraba su erección.

Pero ambos continuaban atrapados en ese ciclo eterno. Cada día, la maldición los transformaba, y Ryoga volvía a aparecer con su eterna sed de venganza. Pero esta vez, algo más cambió. Akane comenzó a notar detalles que antes le habían pasado desapercibidos. La forma en que Ranma sonreía, cuando la atrapaba en el aire, o cómo sus ojos se encontraban durante los combates. El corazón de la jóven Tendo latía con fuerza, y no solo por la adrenalina. En este canon dónde vivían ella también sabía que el chico era la misma persona que la chica, y sin embargo Ranma debía llenar los dos espacios de su alma.

Fue así como una noche, no como otras sino distinta, bajo la luz de la luna, Ranma tomó a la jóven Tendo de la mano.

—¿Crees que estamos destinados a esto? —preguntó el chico tomando su delicada mano.

Akane miró atentamente sus manos entrelazadas, por unos segundos deseó deshacer esa unión pero el reflejo de la luna le hizo cerrar los ojos, y apretar sus dedos en los de él.

—Quizás. Pero también creo que podemos cambiar nuestro destino. Yo...no quiero seguir luchando contra ti, Ranma.

De nuevo sintió el impulso de pelear pero el viento levantó su pollera y cesó. Él la atrajo hacia sí, y sus labios se encontraron, uno sobre el otro, en un beso suave pero cargado de significado. La rodilla de Ranma rozó su sexo y se perdió en el canon, un segundo un minuto una viñeta o una línea, apretó sus piernas y el chico la sintió como cuando se levantaba en Ranma F. El bucle no se rompió pero Ryoga se había perdido esa noche mientras Akane y Ranma se encontraban en un nuevo camino.

—¿Qué haremos ahora? —susurró Akane entre los labios ajenos, sin despegarse.

Ranma sonrió sobre la boca de la chica —Creo que deberíamos explorar esto juntos. Sin maldiciones, y sin peleas. Solo nosotros.

Tan simple como eso, para que Akane y Ranma comenzaran una nueva historia. Una en la que el destino no estaba escrito ni dibujado, sino creado por sus propias decisiones.