El sábado estaba sucediendo, y el primer partido de Quidditch de la temporada iba a empezar. Aún que el partido sería de Gryffindor contra Ravenclaw, todos estaban emocionados, y se planearon cambiar el programa de partidos, por toda aquella emoción del último partido, Gryffindor contra Slytherin.

Estaban que se caían de las gradas, los alumnos no se podían contener de la emoción. Pero finalmente, los miembros de ambos equipos salieron al campo.

—y aquí están! — dijo la narradora, Lyra Banner — pero lamentablemente no tenemos a nuestro… querido… Liam Baker como cazador, resulta que alguien, una profesora, cof, cof, tiro por "accidente" a Liam, que resulta que es SU HIJO!

—CALLATE YA! — se escuchó decir a la profesora Amelia por el micrófono mágico

—jeje, bueno, bueno — Lyra se aclaró la garganta — el caso es que tampoco está Emma Brown, así que por eso está jugando Ravenclaw hoy, y, hablando de Ravenclaw, Amanda Hill es la nueva cazadora de Gryffindor! ¿Cómo es eso posible? Ella era de Ravenclaw, ¿no? No lo sé, pero ahora es del equipo del león… y, por otra parte, el remplazo de Liam es… Jack Archer… — suspiro — a ver si esto se le da mejor, a ver si pone atención en la Quaffle, claro porque lo de ponerle atención a las cosas no se le da muy bien, ¿verdad Jack? ¡A ver cuándo vas a… hablar… algunas cosas con tu exnovia! ¡ELLA TAMBIÉN EXISTE!

—SILENCIO! — se escuchó decir a McGonagall

—bueno, ya! — suspiro Lyra — ejem, pues aquí viene Jack… volando a cuestas… y también viene Amanda! Que guapa se ve con el cabello ondeando por el viento, bueno, eso diría Liam, ¿no creen?

Mientras tanto, lejos del campo de Quidditch, Liam y Emma escuchaban desde la enfermería. Se escuchaban los gritos lejanos, y uno que otro comentario de la narradora.

—quiero jugar… — Emma arrastro las palabras

—yo también — suspiro Liam, soltando un pequeño gemido de dolor — oye, cuando crees que salgamos de aquí?

—espero que pronto — contesto Emma — por qué la magia no actúa rápido cuando se le necesita?

—me siento como cuando estaba petrificado — dijo Liam — solo que consiente…

Los dos suspiraron, y aflojaron el cuerpo.

Esperaron hasta que Jack fuera a contarles que había pasado en el partido. Y efectivamente, fue a hacerlo después de un muy buen rato.

—ganamos por muy poco — suspiro Jack — 160 a 10, Amanda atrapó la snitch a tiempo

—y como estuviste? — pregunto Liam

—mal — contesto Jack — pero al menos distraje a los cazadores contrarios

—algo es algo — dijo Liam

El tiempo paso, las hojas de los árboles siguieron cayendo, y Liam junto con Emma por fin se recuperaron. Las clases volvieron a su tono habitual, las más divertidas eran las de Encantamientos y Defensa contra las artes oscuras, aún que Liam también opinaba eso de las clases de Transformaciones.

Pero noviembre seguía corriendo, y era hora de tomar un descanso. Un fin de semana, después de otro partido de Quidditch, los alumnos de Hogwarts podían disfrutar de un agradable día en Hogsmeade. Liam y Emma decidieron disfrutar juntos ese día, así que no tardaron en salir del colegio.

—…y por eso no se juntan el huevo y el orégano — termino de contar Liam, mientras caminaban por hogsmeade, tomados de la mano

—vaya, con tanta comida ya me dio hambre — suspiro Emma — te invito a la bruja cafetera, hace rato no nos pasamos por ahí

—claro, vamos — Liam sonrió — además tengo curiosidad por Beatriz, seguro ya creció

—hmmm, te imaginas que Julie y Beatriz terminen siendo amigas en Hogwarts? — dijo Emma soltando una risita

—yo me imagino a Julie y James en Hogwarts — le dijo Liam

—esa es una idea interesante — Emma pensó un poco — vemos… James es dos años mayor, pero nació en noviembre, así que… cuando Julie entre a primer año, James irá en segundo

—es verdad — Liam asintió — uy, ya casi es cumpleaños de James, tengo que pensar su regalo… veamos… cinco años…

—yo le voy a regalar una súper rebotadora! — río Emma — a ver qué hacen mamá y papá cuando rompa todos los jarrones de la casa jajajaja!

—que malvada — Liam río un poco

Así pues, la pareja fue tranquilamente a la cafetería de siempre. Cuando llegaron, vieron a la señora Baker cargando animadamente a la pequeña copia de ella.

—ah, hijo, que tal — la señora Baker lo miro con una sonrisa — mira, es la pequeña yo!

—pero no es tu hija — gruño Liam — no te hagas ilusiones, mujer, si quieres otro hijo ponte a trabajar con tu esposo

—no seas así — suspiro la señora Baker

—ay, Liam — Adelaine río contenta — hasta que pasan por aquí, les ordenó lo de siempre?

—sí, por favor — pidió Liam

—qué pasa? — pregunto Emma sentándose al lado de la señora Baker — como le va, suegrita?

—pues muy bien — contesto la mujer con una sonrisa

—cómo está mi suegro?

—amándome, como siempre — la señora Baker río contenta — pero hablando de amor, un pajarito me dijo que tú y mi niño estuvieron peleando, que paso?

—lo que pasa es que soy una estúpida — contó Emma — le dije algo muy feo, pero era por el enojo, me entiendes, ¿verdad?

—claro, pregúntale a Adrel — dijo la señora Baker — y también… dicen que estuvieron en la enfermería

—sí, la profesora Amelia nos tiró por las escaleras — dijo Emma apenada

—pues que buena madre, ¿no? — la señora Baker negó con la cabeza — y se supone que tiene hija, a ver dónde está la tal Julie

—la vamos a ir a ver luego — dijo Liam — quieres ir?

—claro, a ver si me robo a su hija, como ella hizo contigo! — la señora Baker dio un manotazo a la mesa, y asusto a la pequeña Beatriz

—tranquila, mamá, la profesora no me ha robado — suspiro Liam

—eso dices, pero yo sé que la quieres más que a mi — dijo la señora Baker — más que a mí, que te di la vida, que te di mi amor incondicional, que te protegí, que…

—ya entendí, mamá — la interrumpió Liam

—hablando de robar hijos — Adelaine extendió las manos — ya dámela

—aquí tienes — la señora Baker extendió a la bebé — está muy linda!

—sí, así la hice — sonrió Adelaine — bueno, y obviamente Adrel, cuando me…

Adelaine empezó a presumir del gran amor que Adrel le tenía, mientras Adrel les dejaba la comida a los chicos.

Terminaron lleno a la casa de la profesora Amelia, en donde no había nadie, excepto Julie con una elfina doméstica, que se fue en cuanto llegaron Liam y compañía. Julie los recibió muy contenta, aún que dudaba un poco de la señora Baker.

—no te preocupes por mi — le dijo la señora Baker, sentada tranquila en la sala — soy la madre de Liam

—mamá? — Julie la miro confundida — pero Liam hermano, mamá explico que hermano es de la misma mamá, y tú no mamá

—soy su mamá — dijo la señora Baker — mira mi cabello, se parece, ¿no?

—sí — Julie asintió — cabello Liam no parece cabello mamá

—ya vez — la señora Baker sonrió

—pero… Liam es hermano!

—sí, sí, es tu hermano mayor — dijo la señora Baker — ven, si te conviertes en mi hija, puedes ser la verdadera hermana de Liam

—pero mamá es mamá — dijo Julie tímidamente

—ven, ven, ven aquí — la señora Baker extendió los brazos — dame un abrazo

—pero…

—vamos, no seas tímida — sonrió la señora Baker — un abrazo!

—bueno — Julie se acercó tímidamente y abrazo a la señora Baker

—muy bien, mi niña — la señora Baker cerro los brazos, entonces Julie sintió un enorme y cálido abrazo maternal, mientras la señora Baker acariciaba el cabello de la pequeña

—es como mamá! — dijo Julie sorprendida

—sí, sí, así es — dijo la señora Baker contenta

—oye, mamá! — Liam bajo las escaleras — mamá…

—sí, hijo?

—vamos a… quedarnos el día aquí, así que… — Liam la miro un poco extrañado

—ya veo, pero no pueden hacer eso — dijo la señora Baker, meciendo un poco a Julie — la niña está en casa

—no vamos a hacer nada — dijo Liam sonrojado

—me quedaré un poco más, entonces — la señora Baker sonrió

—sueño — dijo Julie

—a, quieres dormir un rato, pequeña? — susurro la señora Baker

—sí…

—te llevaré a acostar — la señora Baker se levantó y cargo a Julie — hijo, guíame a su habitación

—claro — suspiro Liam

Llevaron a acostar a la pequeña su siesta rutinaria. Emma también estaba tomando una siesta, así que Liam bajo a la sala con la señora Baker.

—ven aquí — dijo — siéntate a mi lado

—sí — Liam obedeció

—vamos, habla con tu madre, muchachito — la señora Baker sonrió — dime qué hay de nuevo en tu vida?

—bueno… tuve una recaída recientemente — dijo Liam apenado — Emma me dijo algo y…

—que dijo? — pregunto su madre

—eh… — Liam bajo la mirada — le dijo a Myrtle "depresiva de mierda"

—ah, ya veo — la señora Baker asintió — por eso pelearon

—sí, ah… pero estamos bien! — Liam sonrió — ella ya se disculpó

—cuantas veces ha pasado eso? — pregunto la señora Baker

—bueno… solo una — respondió Liam — Jacob me enseñó a cuidarme de esas cosas!

—sí, eso está muy bien — la señora Baker sonrió — mira, yo sé que es duró, pero has salido adelante poco a poco, no te desesperes

—no sé, a veces pienso que Emma tiene razón — suspiro Liam

—ella misma sabe que no la tiene — dijo la mujer

—no se — suspiro Liam

—ven aquí — la señora Baker extendió los brazos, y Liam la abrazo — sabes que no es verdad, pequeño, lograrás salir de esto

—eso quiero

—lo harás — dijo la señora Baker mientras acariciaba la cabeza de Liam — sabes que siempre tendrás mi apoyo, y el de tú padre… también el de Emma

—ella es genial — dijo Liam — hace un montón de cosas y es tan fuerte en muchos aspectos… que creo que no soy adecuado para ella

—lo eres, lo eres! — la señora Baker lo meneo un poco — sabes, tu padre no es un mago, ni es el hombre más fuerte del mundo ni nada de eso, pero me hace sentir bien, es atento, es cariñoso, siempre vela por mí, es un hombre maravilloso, siempre me hace sentir especial

—especial — suspiro Liam — papá es muy fuerte, no tiene magia y es muy seguro de sí mismo!

—lo es — dijo la señora Baker con una sonrisa — él sabe que lo elegí a él sobre todos los demás, tú sabes que Emma te eligió sobre todos los demás?

—bueno… sí, lo hizo — Liam se sonrojo un poco

—tienes tu respuesta — la señora Baker soltó una risita

—gracias por apóyame — dijo Liam sonriendo

—lo haré siempre, porque te amo — dijo la señora Baker, y le dio un pequeño beso en la frente a su hijo

—yo también te quiero mucho, mamá — Liam se quedó en los brazos de su madre, sintiendo ese cálido y agradable abrazo maternal

Se quedaron un buen rato así, al fin y al cabo, hacía mucho tiempo que Liam no hablaba así con su madre.

Era hora de dormir, y la señora Baker todavía no se había ido. Emma estaba bastante intranquila, quería demostrarle cariño a Liam, pero con su madre cerca, no podía hacer nada de nada. Julie notaba la tensión de la chica, y trataba de averiguar qué pasa, sin mucho éxito. Pero por fin, Emma encerró a Liam en la habitación de invitados, y puso todos los encantamientos anti-Alohomora que se sabía.

—por fin solos — Emma río maliciosamente, tirando a Liam en la cama — ahora sí jejeje

—espera, Emma! — dijo Liam preocupado — mamá…

—shhhh, suficiente de ella, ahora te toca estar con tu otra mami

—pero…

—ya, ya, es que durante tooooodo el día te has estado portando taaaan mal — Emma se acercó provocativamente — te toca un castigo, bebé

—es que…

—silencio, silencio, será un laaaargo castigo — dijo Emma acercándose al cuello de Liam

—CHICOS, ¡SE ESTÁ ESCUCHANDO SU JUEGUITO! — la señora Baker tocó con fuerza la puerta

—AHHHHHHHHHH! — Emma se sonrojó mucho, y se revolcó en la cama

—Mamá! — Liam también se sonrojo mucho, casi del color de cabello de Emma

—niños, niños, hay una pequeña por aquí — dijo la señora Baker — cálmense un poco

—de acuerdo! — dijo Liam apenado

—me voy a dormir con Julie, descansen! — la señora Baker río animadamente, acto seguido se escuchó la puerta de Julie cerrarse

—ay, qué pena! — dijo Emma apartándose las manos de la cara

—lo siento — suspiro Liam

—no te disculpes por ella! — Emma se estiró en la cama — vamos a dormir ya, ¿sí?

—claro — Liam se apartó el cabello y volvió a suspirar

—caray — soltó Emma en cuanto los dos estuvieron debajo de las sábanas — realmente quería pasar un buen rato contigo…

—yo… — Liam miro al techo — no, yo no

—no? — Emma lo miro sorprendida

—no, no quiero — dijo Liam — Emma… yo… te quiero mucho, pero… creo que no me… siento cómodo ahora mismo para hacer eso

—oh…

—lo… lo siento, es solo que… eso — Liam apartó la mirada

—buenas noches — dijo Emma, dándole la espalda a Liam

—buenas noches…

—no! ¿Sabes qué? Espera — Emma se levantó un poco — no quiero dejar esto aquí, dime, ¿qué pasa?

—lo de la otra vez — dijo Liam, levantándose otro poco — yo… no me… siento confiado de nuevo en ese aspecto

—pero…

—lo siento — Liam bajo la mirada

—no… no, está bien — Emma suspiro un poco — se… sé que estuvo muy mal, lo sé, perdí la cabeza, pero no pienso así! Te lo juro, Liam, por favor, no quiero perder tu confianza, ¡no quiero!

—podemos recuperarla poco a poco — dijo Liam con una sonrisa — aún que… ah, mi… mente me dice que no confíe, pero… pero todo me dice que lo haga! Hay algo que… que… que me dice que… me entregué

—te entregues — sonrió Emma

—sí, yo… — Liam empezó a temblar de la rabia — no me… no me importa si me traicionas! ¡No me importa! Todo yo te ama demasiado que… ¡no puedo! ¡Lo odio! ¡Aún que me hagas daño, no me quiero apartar!

—Liam… — Emma lo miro sorprendido, y sin esperar más se lanzó a abrazarlo

—no quiero que me lastimes — sollozo Liam — pero no puedo evitar confiar en ti ciegamente, no puedo!

—confía en mi — susurro Emma — no quiero, ni te voy a hacer daño, déjame ayudarte, por favor

—s-si — Liam continúo llorando — ayúdame, por favor

—te eh ayudado siempre, nunca dejare de hacerlo — dijo Emma — no tienes por qué sentirte mal por confiar en mí, no tienes que hacerlo

—no quiero sentirme mal por eso — suspiro Liam — me… haces sentir bien, seguro

—estas seguro — Emma bajo sus manos, acariciando los brazos de Liam, y finalmente entrelazando sus manos — estás seguro conmigo, Liam, déjame demostrarte

—demuéstrame — dijo Liam

—lo haré — Emma se acercó, y le dio un suave beso a Liam

El chico se resistió al principio, pero poco a poco aligeraba más el cuerpo. Emma tomo la espalda de Liam, y bajo levemente, mientras lo besaba, los dos estuvieron acostados de nuevo. Le quitó la ropa, y ocupo su sitió habitual, entonces encarceló a Liam debajo de ella. Lo vio, y el la vio a ella, él estaba sonrojado, tenía una cara de preocupación, sus ojos miraban tímidamente a los de Emma, y su corazón latía con tanta fuerza que se podía escuchar. Su cabello se esparcía debajo de él, haciéndolo parecer desprotegido, y esa sensación se intensificó cuando Liam apartó las manos de su pecho, abriendo los brazos, pareciendo aún más desprotegido que antes.

Emma bajó lentamente, y lo beso suavemente. Cada vez que se separaban, Emma notaba la acelerada respiración de Liam, pero sabía que no era una respiración acelerada por la pasión, era una respiración acelerada a causa de los nervios, una respiración acelerada de inseguridad, de temor, del miedo de un final terrible.

La chica no podía negarlo, a diferencia de Liam, la llama de la pasión cada vez de intensificaba más. Su cuerpo ardía ante la idea de tener control total de Liam en ese momento, pero la malicia no formaba parte de esa idea, o tal vez sí.

Podía hacerle daño, podía romperlo todo lo que ella quisiera, el chico estaba frágil ante ella, moldeable tal cual una masa de arcilla. No podía hacer eso, y realmente no quería hacerlo, en su lugar, quería que confiara en ella, quería que la amara, ella lo amaba.

Juntó, por fin, su cuerpo al de Liam, se sincronizaron una vez más. La sensación cosquilléate y satisfactoria la inundó de nuevo. Tenía la seguridad de haber tomado nuevamente aquella poción de siempre, pero deseo no haberla tomado, pues la idea de generar un nuevo ser en esa situación en específico le parecía completamente seductora.

Entonces sus oídos se llenaron de los gimoteos de Liam, su espalda sintió el abrazo de Liam, y de la boca de Liam escaparon palabras de amor. La chica lo silencio de inmediato con un largo beso, que cada que terminaba parecía generar una onda magnética, para que los labios de ambos chicos se unieran nuevamente.

Entrelazaron sus manos, y un amor desbordante se generó en Emma. Un amor que podía demostrar con esa acción, pero que no podía evitar adjuntar con palabras, palabras que brotaban de su boca, derramándolas directamente en el oído de Liam.

Era una mezcla extraña, una mezcla de almas, de sentimientos. Emma sabía que Liam quería más, ella también lo quería. Quería estar tan cerca de él como le fuera posible, quería sincronizarse con Liam, quería que sus cuerpos fueran uno.

Nunca antes se había sentido así, ni siquiera cuando había tenido aquella primera experiencia con Liam. Pero los dos lo sabían, hablaron sin hablar, y se dieron cuenta de la verdad. Mientras salpicaban de sonidos la habitación, sonidos que solo los dos podían descifrar.

Fue entonces que todo explotó, Emma sintió la culminación de aquella acción que tanto buscaba, esa culminación sincronizada que nunca le había causado tanta felicidad. Liam la miraba con una sonrisa, su respiración, cansada, se calmaba poco a poco, y sus ojos no podían esconder la felicidad que Liam sentía en ese momento.

—te amo — dijo el chico — te amo con toda mi alma

—yo también te amo — correspondió la chica, sin bajar de su lugar — te amo tanto que no me alcanzarían mil vidas para terminar de amarte

—confió en ti — dijo Liam — no lo arruines

—no lo haré — susurro Emma con una sonrisa — carajo Liam, te amo con toda mi puta alma

—yo también te amo con… con toda mi puta alma!

—bien, bien, así se habla — Emma beso de nuevo a Liam

La pareja se fue a dormir, contenta, y unida.

Era un nuevo día, brillante y colorido. La señora Baker preparaba el desayuno, y el agradable olor de la comida levantó a los jóvenes.

Emma fue la primera en bajar, mientras Liam ayudaba a Julie con las labores matutinas. Cuando el chico por fin bajo, la mesa ya estaba puesta, así que Julie corrió a sentarse, lista para degustar su desayuno.

—aquí tienes, Liam — Emma puso el plato de hot cakes delante de Liam, lo puso lenta y provocativamente

—eh… gracias — dijo Liam apanado — oye, yo siempre te sirvo…

—bueno, nunca hace mal un… cambio, ¿no? — Emma le guiño el ojo

—jeje, claro, no voy a jugar a eso hoy — suspiro Liam, cortando un pedazo de hot cake — no enfrente de Julie

—como quieras — sonrió Emma, tomando asiento a su lado

—ay, que niños — la señora Baker tomo asiento

—no quiero! — dijo Julie apartando su fruta

—pero sabe muy rica! — dijo Liam con una sonrisa

—no quiero!

—Julie, ya hablamos sobre qué pasa cuando no comes bien — le dijo Emma

—pero…

—son las reglas — Emma se encogió de hombros — por ejemplo, Liam se come su fruta, y por eso le toca… postre, es un chico muuuy bueno

—deja eso — suspiro Liam

—yo quiero postre — Julie miro su fruta — pero…

—vamos, está muy rica, de verdad! — dijo Liam

—bueno — Julie tomo de nuevo el pequeño plato, y comió la fruta

—muy bien! — celebró Liam

—vaya, vaya, que habilidad — dijo la señora Baker sorprendida — desde cuándo te volviste tan bueno con los niños?

—bueno, es que tuve un buen ejemplo — Liam sonrió

—el mío — río Emma

—vaya par — la señora Baker río un poco

Liam decidió jugar con la pequeña Julie, así que la señora Baker le propuso dar un paseo a Emma. La chica, bastante contenta, accedió al paseo, de modo que salieron después de una pequeña alistada.

—ah, que lindo día — dijo Emma estirándose, ya fuera de la casa

—lo es — la señora Baker sonrió

—creo que…

—Emma — la interrumpió la señora Baker, mientras caminaban — dime una cosa, tú amas a mi hijo?

—eh? — Emma la miro un poco confundida — obviamente lo hago

—seguro, y eso que dijiste…

—no-era-de-verdad!

—aja, lo pensaste, de todos modos

—sí, pero…

—Emma, mi hijo te quiere — dijo la señora Baker — yo eh apoyado siempre su relación, pero lo que hiciste estuvo muy, muy mal!

—lo sé, demonios, lo sé! — alego Emma — yo amo a Liam, fue un error, ¡¿quién no los comete?!

—exacto

—además, Liam y yo ya nos arreglamos ayer — Emma sonrió un poco

—como sea — la señora Baker se detuvo, y tomo a Emma del hombro — escúchame bien, si lastimas a mi hijo, te juro que te parto la cara de maneras que ni te imaginas, de acuerdo?

—ok, ok! ¡Entiendo! — Emma se apartó rápidamente — que le pasa?!

—me pasa que no quiero que mi hijo sufra — dijo la señora Baker — si lo hace, no lo vuelves a ver, NO LO VUELVES A VER!

—p-pe-pero…

—YA DIJE! — la señora Baker gruño — me entiendes, Brown?

—s-si — Emma bajo la mirada — yo no quiero lastimar a Liam, yo lo quiero mucho, él y yo nos… arreglamos… ayer, creo que estamos mejor!

—eso espero — dijo la mujer, arreglándose el suéter beige — sigamos

—sí

—sabes, Liam me ha dicho que te quiere mucho — continuo la señora Baker, caminando de nuevo — está muy enamorado

—yo también! — dijo Emma, siguiendo a la mujer — me… me quiero casar con el!

—que? — la señora Baker la miro confundida

—eso, quiero ponerle un anillo en el dedo! — Emma sonrió — QUIERO QUE SEA MI HOMBREEEEEEEE

—bueno, son algo jóvenes y…

—eso no es cierto! — dijo Emma — él también quiere casarse conmigo! ¡Y vamos a tener una casa y muchos hijos!

—sí, los hijos no lo dudo — suspiro la señora Baker

—así está la cosa — Emma sonrió — y si no le gusta, se puede ir muy a la mierda!

—así se habla — la señora Baker sonrió — está bien, no tengo ningún problema con eso, pero no quiero que le hagas un hijo y lo dejes tirado, como cierta rubia que conozco

—no lo haré — gruño Emma — tranquila, Liam estará seguro conmigo

—eso esperó, por qué ya quedaste advertida — le dijo la señora Baker — ahora sí, como estuvo su juego de ayer?

—no tuvimos ningún juego — dijo Emma — fue una hermosa resolución de confianza, no dijimos ni una palabra, pero nos entendimos tan bien!

—oh, amo esas resoluciones con Michael — la señora Baker sonrió — hasta me dan ganas de pelear con el solo para que lo hagamos así

—son muy buenas — Emma suspiro con una sonrisa de satisfacción

El día continuo, y las mujeres pasearon por todo hogsmeade. Mientras tanto, Liam jugaba con Julie, que no le dejaba de pedir que le diera su escoba de juguete.

—no, Julie, vas a dejar todo regado! — le dijo Liam

—no! — Julie sonrió — por favor!

—a ver, está bien — Liam suspiro, saco la varita y llamo a la escoba de juguete, que estaba sobre la estantería — pero vuela lento, ¿sí?

—sí! — Julie tomo la escoba — jiji, volar!

—te gusta mucho, ¿no? — Liam río un poco

—sí — Julie asintió con la cabeza, se montó en la escoba y empezó a flotar

La niña empezó a volar lento por toda la sala, bastante divertida, hasta que empezó a volar cada vez más rápido. Liam no espero ni un segundo, vatio la varita y ralentizo a Julie, que se quedó bastante molesta.

—Liam malo! — dijo cuando terminó de jugar — quiero rápido!

—ya, ya, tranquila — Liam se sentó en el sillón

—Liam no quiere que divierta! — dijo Julie, subiendo al sillón

—claro que quiero, pero es muy peligroso — dijo Liam — cuando seas más grande, te llevaré al campo para que vueles libre

—de verdad?! — a Julie le brillaron los ojitos

—así es — sonrió Liam — y yo te puedo enseñar

—Liam no vuela! — río Julie

—claro que vuelo! — dijo Liam — es más, está semana tengo entrenamiento, te voy a llevar para que veas

—mentiroso! — Julie río contenta

—ya! ¡Ven aquí! — Liam se abalanzó contra Julie y empezó a hacerle cosquillas

—jajaja! ¡Ya! ¡Ya! — Julie reía sin control

—por burlarte!

—jijiji!

—jaja, ven aquí! — Liam soltó a Julie, la cargó y la abrazo, contento

—jiji, quiero mucho! — Julie correspondió el abrazo

—estamos de vuelta! — anuncio Emma abriendo la puerta

—oh, bienvenidas — Liam miro a Emma y a su madre, ambas tenían bolsas de comida en las manos

—son para ti — río Emma — tenemos un menú extenso

—ya veo — suspiro Liam con una sonrisa