El líder de los ángeles caídos ordenó que su ejercito se retirara, no tenían nada que ganar aquí.
Teletransportándose rápidamente a un lugar seguro en sus instalaciones, siseó de la sensación de sus reservas mágicas agotándose de una manera veloz.
No pudo evitar pensar en aquel serafín que le obligó a usar su carta de triunfo que nadie más conocía, digna de su titulo como el caído más fuerte.
Dejando de canalizar magia, un agujero grande con una lanza de luz a través de el apareció repentinamente en su pecho.
Después de todo, la carta de triunfo de Azazel era una de las razones por las que cayó del cielo dejando de lado su lujuria.
Jugar con la vida era un tema delicado en el cielo, pero cuando todo se trataba de poder se volvía en algo mal visto en aquella sociedad.
Por ende, que esta técnica se centrara en alterar la continuidad del tiempo para sobrevivir no era algo de lo que el líder del cielo estuviera muy feliz.
Así que si, la lanza de luz de Naruto nunca falló, realmente dio en el blanco, solo que Azazel regresó en el tiempo para atrapar aquella lanza por dos razones fundamentales.
Su intención aparte de sobrevivir fue dejar un mensaje sobre que Grigori tiene personas poderosas, y aunque si es cierto, ya no puede compararse contra algunas de las potencias del cielo.
Mirando a la mano con la que atrapó la otra lanza de luz soltó una sonrisa divertida, aquella lanza aún había sido increíblemente difícil de atrapar aun habiendo sabido de antemano que se lanzaría y a donde apuntaba, realmente un oponente difícil de enfrentarse.
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El estaba derrotado, había fallado en una misión en la que muchas personas le depositaron su fé.
Levantando la mirada sus ojos chocaron contra el odio absoluto del demonio Lucifer.
Pero antes de tomar cualquier acción unas llamas doradas salieron en contra del Lucifer, obligándolo a retroceder.
El demonio se volteó para ver a la nueva llegada solo para sonreír maniáticamente.
"Serafín Uriel, ¿o debería de llamarte la llama del muerto?" - Se burló Lucifer.
Uriel, quien es uno de los cuatro grandes serafines fue conocido en la ultima guerra como la llama de Dios, pero debido a que este está muerto el demonio decidió hacer una broma de mal gusto con el objetivo de irritarlo.
El serafín, que tiene muchos años de experiencia en su haber obviamente no cayó ante esta descarada trampa, aunque en sus ojos se podía ver el indicio de una furia.
"Usted, el aclamado señor del infierno, Lucifer, tendrá que pagar por sus crímenes aquí y ahora" - Proclamó Uriel antes de lanzarse a una batalla con sus llamas.
Los cuatros grandes serafines son conocidos como el calibre de más alto nivel, siendo de entre ellos su líder el único arcángel en existencia, Michael.
El problema con sus escalas de poder es que todos requieren condiciones especiales para poder desatarse.
En el caso de Michael, quien es el ángel principal de la fe, necesita de estar en sintonía con el sistema de Dios el cual ha estado desequilibrado debido a que recientemente el líder del cielo había usado gran parte de su poder para sellar a Trihexa, y ahora que lamentablemente este había fallecido, parte del poder que lo hacía estar a alturas del Lucifer para tener incluso una oportunidad de vencerlo había desaparecido.
Con Gabriel era un tema más conceptual, ya que si tenía en capacidad todo su poder, pero realmente el problema radicaba en que la castidad, siendo el dominio que esta comprende, no solo se limitaba a la abstención de deseos sexuales, si no de la cualidad de ser moralmente puro, por lo que esto le limita a la hora de estar en una guerra.
Y tomando a Raphael, el realmente puede usar su poder ahora mismo. De hecho se puede ver a lo lejos una batalla entre el serafín, Leviatán y Asmodeus. El tema de su poder se remonta a la templanza, que se refiere a la moderación, razón por la que su verdadero objetivo es solo incapacitar, para tomar como su real última medida la muerte.
Esquivando un ataque lanzado por el Lucifer, no pudo evitar pensar en su poder propio, ya que todo viene a la paciencia, virtud que a lo largo de los años en múltiples batallas pudo hacer su amiga.
Realmente el poder de ser uno de los cuatro grandes serafines se refleja en tomar una de las 7 virtudes celestiales como dominio, razón por la que llegan a tener un gran aumento poder.
Pero se podría considerar una desventaja depender de este poder.
Uriel, quien tenía una muy buena comprensión de esto, a simple vista podría considerarse como el serafín mas fuerte, pero no podrían estar más equivocados.
Pese a que sus llamas sagradas son lo suficientemente fuertes como para matar a un demonio de clase alta con un solo golpe, y hasta herir a un demonio de clase suprema, el poder bruto de la transformación divina de Michael la cual le dio el titulo de Arcángel, increíble destreza de Gabriel y la poderosa percepción de batalla de Raphael solo podían dejarlo en el puesto número cuatro.
Pero subestimar a Uriel, la llama de Dios, es un completo error.
Justo antes de que un golpe decisivo se acercara al cuerpo de Uriel, llamas sagradas se arremolinaron en una lanza de luz que creó para contrarrestar el golpe.
Los ojos del líder de los demonios se abrieron solo para retroceder rápidamente, solo para notar como en efecto, le habían cortado la mano izquierda.
Este rápidamente se enfureció y empezó a gritarle insultos, pero el serafín no se inmutó ni un poco.
"Tú, maldito insolente, las pagarás por esto" - Espetó el Lucifer, pero se enfureció más ante la expresión calmada del ángel.
"Este es el pináculo de la fusión entre la luz y el fuego, el nivel de manipulación de energías de más alto calibre.." - Comenzó a decir el ángel mientras el demonio empezó a volar hacia el con intención de asesinarlo.
"Y este concepto es el que visualiza la brecha entre nosotros dos.. Ya que mientras tu entrenas tu cuerpo, yo entreno mi espíritu." - Terminó de decir antes de que repentinamente apareciera detrás del Lucifer con la lanza de luz desplegada como si terminara de cortar algo.
El demonio se volteó y empezó a reírse de las palabras del serafín, pero antes de que pudiera decir algo más sintió como perdía algo de dentro suyo.
"Lanza celestial del espíritu que sella el fuego" - Murmuró Uriel antes de caer inconsciente.
"¡¿Qué diablos hiciste?!" - Gritó el Lucifer solo para ser estampado contra el suelo por la abrumadora fuerza de la mujer más fuerte del cielo.
Lucifer miró solo para ver a Gabriel junto al niño idiota de hace rato.
Apretando los dientes con frustración, y dándole una ultima mirada al serafín con el que estaba batallando tomó la decisión de retirarse.
"Esto no quedará así" - Se dijo a si mismo.
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Gabriel y Naruto fueron a ver la condición de Uriel y Michael, que estaban un poco cerca del otro.
Pero al verlos esta se tapó la boca con las dos manos y comenzó a derramar lagrimas mientras se agachaba en el suelo.
Un poco confundido por la situación, ya que solo podía ver a Uriel desmayado y a Michael con un agujero que si era grande pero seguro se recuperaría en unas semanas, estuvo a punto de preguntar que pasaba, pero una mano en su hombro lo detuvo.
Girándose levemente notó el rostro afligido de Raphael.
"¿Qué pasa?" - Preguntó el rubio en voz baja.
"Padre ha muerto.." - Respondió el arcángel, pero aún así esto no respondía su duda.
Gabriel estuvo todo el camino para llegar a acá ya extremadamente triste por la muerte de Dios anunciada por Azazel, pero eso no explicaba su reacción al ver a los dos grandes serafines pensó el rubio.
Viendo todavía la cara un poco confundida del rubio Rapahel suspiró y decidió continuar con lo que estaba diciendo.
"La razón por la que Uriel está inconsciente y por la que probablemente los satanes se retiraron es porque la técnica que usó Uriel es una variación de una técnica usada en el cielo. Lo que hace esta técnica es absorber un poco de la energía sagrada que desprende el cielo y absorber el alma del objetivo para hacer que este ultimo redima sus pecados. Pero por alguna razón parece que Uriel usó esta técnica para arrebatar parte de la esencia del Lucifer y la sello con la totalidad de su espíritu dentro de esa lanza que estás viendo ahí" - Explicó el serafín mayor.
"En conclusión, se selló junto a parte del poder del Lucifer dentro de esa lanza durante probablemente toda la eternidad en una lucha eterna"
Los ojos de Naruto se abrieron como platos, volteó a ver la lanza y quedo sorprendido.
"'¿No puedes simplemente deshacerlo?" - Preguntó el rubio con algo de esperanza, pero Raphael negó con su cabeza.
"La única opción sería destruir la lanza, pero eso mataría la consciencia de Uriel y devolvería ese poder al Lucifer" - Dijo con tristeza el ángel antes de despegar hacia otra dirección, probablemente para informar a los ángeles sobre volver al cielo.
Una pata azul se posicionó en la parte superior de su cabeza, solo para ver a Matatabi dándole un poco de su apoyo.
Naruto sonrió un poco a la gata antes de tirarse al suelo junto a Gabriel que seguía sollozando.
La abrazó para mostrar su apoyo, y esta lo abrazó de vuelta mientras sigue con sus lamentos.
Lo único en lo que podía pensar el Uzumaki era en lo cruel que era este mundo.
'¡¿Por qué estas cosas siempre me siguen?!'
'¿Acaso no puedo ser simplemente feliz?'
