EN LA VILLA

Ambos corrieron la anchura de todo el bosque a gran velocidad, como jugando una carrera, volviendo a la villa. Era pleno día, seguramente todos los amigos y conocidos estarían en pleno ajetreo del día.

Llegaron y Shadow no tardó en adoptar una actitud grave en vistas de los habitantes.-Estas son las criaturas de la tierra que sueñan, ayúdalos Shadow.-la voz de María volvió a resonar una vez más en su memoria, esta vez liberada de tormentos pasados.-Lo haré, tenlo por seguro.-se dijo y su rostro se revistió de rudeza.

Transitaron entre la gente, es decir entre los animales, y algunos saludaban como antiguos amigos, a Sonic y a Shadow, el primero respondía altisonante y el segundo entre reservado y timorato.-Vamos a ver a Tails que me muero de ganas por saber qué estará haciendo.-le dijo Sonic. Y cuando llegaron a su casa Sonic abrió su puerta de par en par y gritó:-Amigo!-Tails estaba sentado un tanto apagado leyendo un libro, saltó del susto y después gritó:-Sonic!- y corrió a abrazarlo.-Hasta a dónde fuiste que demoraste tanto! Mira qué delgado estás, amigo, no has comido nada!-lo miró a Shadow de brazos cruzados-Hola, Shadow!-Shadow pensó:-Entonces esto es lo que me espera. La compañía de este grupo, pasar tiempo con los amigos del cachorro. Bien, que así sea. Seremos amigos.-y pronunció serio-Hola, Tails, cómo has estado?-Tails volvió a sorprenderse y miró de reojo a Sonic, le contestó:-Bien, bueno, mas o menos, extrañaba a Sonic. No tuve noticias desde hace días. Uno de la villa me dijo que estaban bien, pero eso es todo.-Y lo estamos,-dijo Sonic-perfectamente bien. Vamos a buscar a Amy y a Knuckles para darnos un atracón de chillidogs!-Dónde están las esmeraldas?-preguntó Tails bajando la voz-En un lugar imposible de encontrar! Te contaré cuando estemos todos reunidos!

Fueron a buscar a Knuckles primero, a la isla Angel, lo encontraron justo preparándose una comida. Le dijo a Sonic vacilante-Hey. Sé amable con Amy... demuéstrale tu afecto, sé que puede ser pesada pero es una buena chica. Hazle saber que te importa mucho.-Y eso a qué viene?-le preguntó Sonic-No me lo preguntes! tu sabes bien a qué viene, son tus asuntos. Ella es mi amiga por eso me preocupo.-Sí, Sonic.-le dijo Tails-Ella te extrañó mucho. Hazle saber que tú también la echaste de menos.-Claro que la eché de menos!-respondió.-Y tú?-Knuckles se dirigió a Shadow, le sonrió con aire aprobatorio-No nos causarás más molestias, eso es bueno.-No, echidna. Todos aprendemos de nuestros errores tarde o temprano.-y Knuckles lo tomó como un gesto de humildad, lo incorporó en su corazón a la lista de amigos.-Eso es grandioso-le dijo con breves palabras pero repletas de confianza en el futuro.

Buscaron un tulipán rojo, la flor favorita de Amy, una anciana ardilla lo tenía plantado en su jardín y Sonic le dijo que si le permitía arrancarlo para llevárselo a una amiga él le ayudaría durante un par de días a cuidar su jardín. La anciana asintió pero no le encontró sentido a arrancarle la vida a una flor tan bella y lozana, más sensato era trasplantarla con su planta y su tierra a una maseta. De manera que cargaron con la maseta hasta la casa de Amy. Sonic se sentía nervioso, claro que sabía de los sentimientos de Amy, el corazón le latía como un tambor a la espectativa de encontrarse con ella. Amy era algo muy serio para él, entre lo poco serio que se tomaba todo. Parado en frente de su puerta esperando a ser atendido los pétalos de los tulipanes temblequeaban en las manos de Sonic por su pulso intranquilo. Suerte que sus amigos iban con él para ayudarlo a enfrentar sus miedos. Amy abrió la puerta.-Sonic!-gritó-T-te traje tus flores favoritas, Amy, te extrañé.-le dijo apenado. Amy las miró.-Toma.-se las dió apurando la situación. Amy las recibió y el peso de la maseta la llevó a dejarla en el suelo.-Son lindas-dijo Sonic ansiando una respuesta de ella. Amy lo abrazó y lo apretujó entre los brazos, Sonic hiso lo mismo, le devolvió el mismo cariño.-Tonto,-dijo con la cabeza apretándola contra la de Sonic-desapareciste.-enseguida se incorporó y manifestó una actitud templada, una buena disposición. Miró a Shadow y lo saludó:-Hola.-Hola. Es bueno verte.-dijo Shadow. Amy le sonrió, notó el cambio radical en Shadow, juntó las manos y se fijó en Sonic que también se veía diferente, nuevos y crecidos aires transcurrían en torno a su amistad, su corazón seguía adolorido pero ella también había aprendido lecciones en este tiempo. Duras lecciones que la obligaron a ser un poco mayor. Porque lo amaba más sin embargo la amistad y estar unidos en pos de ayudar a todos de las garras del mal era la prioridad número uno, así de bueno era su corazón.-Es bueno verte a tí también.-le contestó sinceramente.