LA SOMBRE Y LA NOCHE

El sol escondido dejaba una amalgama de colores en el cielo. El horizonte era vasto y limpio. Traía la noche siempre solitaria. La noche siempre marca el fin y la grandeza de algo. El aire que respiraba Shadow tenía todas estas cosas. Pasaba entre sus vecinos como una sombra, como un espectro que no quiere ser visto. La noche lo había puesto bajo el ofuscamiento otra vez. Y también los animales, la simpatía por Sid y los niños.

En una curva donde habían árboles y nadie lo podía ver se detuvo. Había una gran obra de luces en el cielo, la contempló apoyado en un árbol. Se sintió confundido al estar en la misma altura que la gente común y no arriba como solía estar. Desde arriba él observaba todas las demás criaturas, desde las sombras, como esa persona tan importante le había dicho, que su nombre significaba el lugar donde debía permanecer para cuidar a todos. Pero cómo soportar día a día el influjo de la oscuridad? Esa persona tan importante cubrió su mente con un manto y no permitió otro pensamiento. Qué era Maria para él? Qué representaba en lo más hondo de sí? Por qué había algo que la presencia de Sonic no podía desvanecer? Recordó la charla que tuvo con el niño y se dió cuenta que, por alguna razón, había llamado hermana a María.-Hermana.-dijo Shadow en medio del silencio.

Siguió su camino hasta que a una distancia más bien cercana pudo ver la casa de Sonic. Lo primero que se le vino en mente fue cuánto lo quería, cuánto deseaba tocarlo y cuánto él se dejaba hacerlo. Entonces en un apuro su mente comparó el cariño de Sonic con el de Maria y notó una contrariedad. Ahora la ansiedad podía ser cubierta puesto que Sonic estaba presente en cuerpo y alma, pero y si la ansiedad que sentía por Maria era un sentimiento alterado y enardecido de su corazón por el paso de todos estos años de no tenerla, de estar sumido en la soledad? De pronto vió a Amy y a Sonic salir de la casa. Se estaban despidiendo, se sonreían entre sí, se dedicaban cariñosas miradas. Con un levantar de manos se alejaron el uno del otro, Sonic la miró irse por un momento y entró a la casa. La orden guardada en su memoria como un tesoro del pasado se activó como un comando en el espíritu de Shadow: "Cuidar desde las sombras." Porque vió algo bueno y hermoso entre ellos dos sin fijarse de quiénes se trataba. Algo inocente que no debía ser destruído.

Shadow apareció en la puerta de Sonic.-Hola, cachorro.-le dijo. Apagó la luz de la casa con el interruptor de al lado de la puerta, le molestaba a su ánimo revelar toda su fachada.-Hola.-dijo Sonic y le preguntó-Y a tí qué te pasa ahora?-Shadow entró-Por qué no estás lejos? Vas a arruinar tu plan perfecto.-Qué plan? De qué hablas?-Cuánto más se acercaba más rápido iba hasta que tomó a Sonic y lo abrazó por la fuerza.-Cuánto te amo.-le dijo.-Quítate. Estoy enojado contigo.-lo corrió de un golpe.-Por qué no quieres que hagamos equipo? Por qué no quieres vivir conmigo aunque sea unos dias? Te fuiste y yo te quería aompañar para presentarte a todos los de la villa. Por qué eres tan frío a veces?-Lo siento, chachorro. Sólo pienso en lo mejor para todos.-Sonic iba a decir algo pero bajó la cabeza resignado y se dió vuelta para pararse en frente de su hamaca que usaba para dormir.-Okey. Eso es perfecto. Somos los héroes después de todo.-jugó con los tirantes de la hamaca-Tú eres el responsable, yo el espontáneo. Tu planeas, yo resuelvo bajo presión. Así son los roles. Todo está dicho y fijado. Puedes irte.-Shadow lo abrazó nuevamente con un cariño que sacudió el enojo de Sonic.-Te amo, cachorro. Siéntelo en mi piel, escúchalo en mi voz. Si esto no es amar, entonces qué es?-lo apretó con mayor fuerza, con un amor sin reservas ni miramientos, como él se apasionaba.

Los dos se recostaron en la hamaca y miraron el fin del atardecer por las ventanas.