HÉROE RESCATADO

Levantó la mano al rostro de María y dijo:-Te extraño, te extraño mucho. Tengo tanto para darte.-María agachaba su cara sobre la caricia de Shadow y gustosa tomaba su mano.

El día asomaba en el cielo. Shadow se incorporó e interrumpió las atenciones de Sonic. Con los tímidos rayos del sol naciente se distinguía alrededor de los ojos de Shadow franjas moradas. Dijo-Cachorrito, dentro de poco tengo que irme.-Sonic lo quedó mirando sin comprender.-No te preocupes, soy muy fuerte y tú me has hecho el erizo más fuerte del mundo.-continuó-Ya no tengo miedo.-No es mejor que te quedes conmigo?-le preguntó Sonic comprensivo. Shadow quiso comentarle que era lo mejor para Amy no verlos juntos porque le hacía muy mal, más no le dijo nada. Con la fuerza que tenía lo abrazó torpemente como cerciorándose de tenerlo realmente en vida. Sonic también lo abrazó y tuvo la hermosa sensación de haber hecho una de las mejores cosas de su exitencia. Se mantuvieron en silencio mirando el sol crecer y apoderarse de todos los elementos circundantes, despojándose de sombras y rincones negros y misteriosos. De tanto en tanto Sonic tomaba el hombro de Shadow como a un compañero viejo y querido de toda la vida.

Shadow se levantó y con su rostro mortecino le dijo adiós.-No sé por qué tienes que irte, no lo entiendo-dijo Sonic con ternura-pero así eres tú. En cualquier caso ya sé que cuando necesites un amigo volverás a mí.-Shadow le sonrió y con el dobléz de la boca y la serenidad de sus ojos agotados se veía como un anciano solemne. Le dió la espalda y de pronto se arrepintió de algo, le dijo:-No quiero dejarte sintiéndote solo o abandonado, o que necesitas más de algo.-No. Me pasé la noche gastándome las caricias contigo, qué más podría darte?-dijo terminando su frase jocoso.-Necesitas que te de las gracias?-dijo también jocoso Shadow.-Anda, vete ya.

Sonic quedó en el lugar donde estaba por un buen rato, suspirando por una vida honda, llena de aventuras de tipos y formas infinitas, repleta de amores variopintos, imaginándose que en cada pequeña cosa existía un universo por descubrir. Cómo aburrirse jamás? Lejos de contagiarse de la angustia de su ser querido se sintió más felíz y realizado que nunca, su brillante corazón arrojaba luz a las cosas más oscuras que podrían existir. Bostezó y se tiró para atrás sobre la hamaca con los brazos desplegados, le importaba un comino lo malo del mundo porque sabía exactamente cómo enfrentarlo.