Historia #13: Historias en la Base Maestra Primera Parte

La integración de los gemelos ha sido todo un acierto, si bien siguen siendo jóvenes, han demostrado estar a la altura de las expectativas del escuadrón.

Damian entrena duramente con Ocean mientras Diana práctica sus hechizos junto con Black Sun.

Damian usaba una espada de madera mientras Ocean un palo a modo de lanza, ambos practican duramente, Damian lanza una estocada que Ocean bloquea fácilmente y patea al potro haciéndole soltar su arma, el joven alicornio se levanta jadeante mira al surfista que no parece estar tomándose seriamente el entrenamiento, este le sonríe y le pasa su arma de práctica para continuar luchando.

Diana disparaba rayos a los múltiples objetivos mientras esquivaba todos los obstáculos. Ambos potros entrenaban duramente hasta quedar completamente exhaustos.

Damian con sus heridas salía de la sala de entrenamiento, llego al asesor y se encontró con su hermana.

— ¿Cómo te fue?— pregunto Damian.

—Fatal, Black Sun es una entrenadora exigente, me pide cosas muy complicadas— comentaba Diana cansada.

—Estoy igual, Ocena no deja de ver y comentar mis posturas y mis ataques.

Ambos llegan a la zona civil y entran a sus respectivos baños, que eran baños comunales, donde todos se podían asear divididos en dos, uno para los chicos y otro para las chicas.

En el baño de las chicas se encontraba Merry charlando con Sally y Crystal las tres se encontraban en una gran bañera.

—Hola maestra, chicas— saludo Diana mientras abría la regadera para asearse un poco.

—Hola, linda— saludo Sally.

—Pequeña— saludo Crystal.

—Hola Diana — saludo Merry.

—Y bien ¿Qué tal estuvo hoy?— pregunto Crystal.

—Meh, Black Sun, no tiene piedad— respondió sin muchos ánimos.

Diana cerro la regadera para luego ingresar al baño y relajarse con el agua caliente.

Mientras tanto en los baños de los chicos, se encontraba Damian junto con algunos trabajadores de la fábrica.

El joven alicornio, había encontrado la manera de colarse del otro lado y espiar a las chicas bañándose, cosa que las molestaba y luego perseguían al alicornio por ello.

—Nuevamente, intentas espiar a las chicas, eh niño— le comento un lobo que era parte del grupo de mantenimiento.

—Cállate, que es hora de mi programa favorito, dulce pelaje mojado— le mando a callar el potro mientras se colaba en el área de chicas.

Damian miraba escondido, el cuerpo de las chicas mayores, sus grandes atributos, sobre todo los grandes pechos, eran algo que enloquecían al potro, sobre todo las de Crystal que a pesar de ser una especie de androide, tenía una gran figura y despampanante retaguardia, en ese momento se escucha la voz de Aiko corriendo por la sala, lanzándose al baño como una bala de cañón.

Damian no soportaba mucho la infantilidad de la panda roja y su intromisión no le dejaba ver mucho su mayor deseo de ver a la protogen, cuando una voz se escucha.

—Esta es la tercera vez que te atrapo sabes.

Damian volteo para ver a Night Bat sonriéndole de manera tan asertiva.

En la comandancia Vulcan estaba regañando a Damian por volver a espiar a las chicas.

—Damian, no puedes seguir haciendo esto, no tienes vergüenza alguna.

—No es mi culpa que tenga gustos por las mayores— le contesto el potro.

Vulcan cansado de la actitud del potro le amenazo.

—Vuelves hacer eso y te juro que tu castigo será doloroso— completamente enojado el semental intento asustar al potro, cosa que no tuvo mucho efecto.

Damian simplemente se marchó a su habitacion, una puerta se había abierto y de la habitación de Diana, salía Zesyr dando pequeños pasos y con un rostro cansado.

— ¿Qué haces aquí Zesyr?— pregunto Vulcan.

—Estaba esperando a Diana para seguir jugando, pero creo que me quede dormida.

El robot suspiro derrotado y acompaño a la pequeña dragona hasta el ascensor y la pequeña se despidió del robot.

Mientras tanto en la clase de Merry, la cordera estaba teniendo una acalorada discusión con Aiko, quien la pequeña se negaba a querer hacer sus deberes.

—Aiko, es importante que hagas tus deberes.

— ¡NO QUIERO!— grito la panda rojo.

En ese momento Skull entraba con una taza de café.

—Oye, pequeña, no educado que le grites a tu profesora— le comento el hibrido.

—No quiero hacerla es aburrida.

Negada la panda roja, intento salir corriendo pero fue detenida del brazo por Merry.

—Jovencita, su comportamiento es inaceptable.

Regañándola a la pequeña panda intento arañar a la cordera.

—Aiko.

Nombro el hibrido con una seriedad que pocas veces se había escuchado, haciendo temblar a la joven.

—Merry ¿Cuáles eran los castigos que solían utilizar en el convento?— le pregunto Skull.

A lo que responde la cordera.

—Bueno, el Padre Emiliano y la Madre Superiora Cecilia solían usar castigos físicos, desde atarlos de las muñecas y colgarlos para luego con una varilla golpearles o también dejarles toda la noche o bajo la lluvia con los brazos extendidos cargando sacos de arena de 10 kilogramos o ya de plano exhibirlos en la plaza principal, en el cepo para que sean apedreados o humillados.

Contaba la cordera sobre los castigos que solía ver en su antiguo trabajo y la panda roja el escucharlos hizo palidecer al tener que soportar algo como eso. Skull no se terminó convencido ante dichos castigos, así que el hibrido tomo una banquilla y la coloco en una esquina y luego sentó a Aiko mirando a dicha esquina.

—Te quedaras aquí a reflexionar ¿Entendiste?— reprendió el hibrido a la panda.

Esta asintió y en silencio se quedó mirando a la esquina.

Merry salió del salón de clases junto con Skull.

—Eso fue bueno, no pensé que aceptaría así de primera— hablo Merry.

—A veces tienes que ponerte firme con esos niños— le respondió Skull.

Ambos adultos se habían ido dejando completamente sola a Aiko, la pequeña se sentía abandonada.

Izumi caminaba por la zona civil tranquilamente cuando Damian aparece.

—Hola mapache— saludo el alicornio.

—Me llamo Izumi— respondió el mapache.

—Sí, sí, ven conmigo.

Llevándose al pequeño mapache, ambos ingresaron a los baños, para nuevamente espiar a las chicas.

Izumi, no se sentía del todo bien espiando a las mujeres, pero Damian se deleitaba con las vistas, ambos jóvenes notaron a Sally jugueteando con otra coneja animadamente, lentamente se acercaron y ambas se dieron un beso bastante apasionado, Izumi tenía los ojos tapados por sus garritas mientras Damian sonreía, pero alguien los tomo a ambos de las colas y fueron jalados hacia atrás.

—Nuevamente— hablo Vulcan muy seriamente.

— ¡TODO FUE IDEA DE IZUMI!— grito y escapo el alicornio.

Izumi completamente apenado mirando hacia el suelo con expresión triste, mientras Vulcan molesto pensaba seriamente que hacer con el alicornio cuando el pequeño mapache le pregunta.

— ¿Ahora si me van a exiliar?

Completamente arrepentido el mapache soltó una lágrima, Vulcan suspiro y sonrió levemente.

—No, pequeño, nadie va a ser exiliado.

Después de asegurarle que no sería castigado, Vulcan regresaba a la comandancia y noto a Avros y Skull tonteando con un balón.

— ¿No tienen nada que hacer?— pregunto el terrestre.

—Nada importante— respondió el negaerrante.

—Termine el trabajo hace tiempo— respondió el hibrido.

Vulcan rápidamente se le ocurrió un plan perfecto para corregir a Damian.

Skull bajo a la zona civil a relajarse, topándose con Merry, ambos tonteaban como pareja y entre juegos subía el lívido, coqueteos, besos hicieron que ambos ingresaron al salón de clases.

—Así que eres un mal estudiante, ¿Quieres una reprimenda?— pregunto juguetonamente la cordera.

—Te enseñare que tan mal estudiante puedo ser— continuando el juego Skull.

El hibrido levanto a la cordera y la sentó en el escritorio sin dejarla de besar, cuando escuchar el tenue gemir de alguien.

Ambos confundidos ante el ruido, ya que no debería haber nadie en el salón, cuando voltean en dirección del ruido encuentran a Aiko quien seguía sentada en el banquito, la pequeña panda lloraba en silencio, ambos adultos recordaron que habían puesto ahí a la pequeña a modo de castigo. Skull fue el primero en acercarse.

—Aiko, linda.

La pequeña lloraba.

Skull la levanto y abrazo, la panda roja se aferró con sus garritas al cuerpo de hibrido en un abrazo.

—Discúlpame.

Se disculpó el hibrido mientras la cargaba y acariciaba la espalda.

—Dulzura, se nos olvidó que estabas castigada.

Merry también se unió en el abrazo.

—Después de pasar como 5 horas ahí debes tener hambre— hablo Skull.

Aiko solo asentía mientras se limpiaba las lágrimas.

Los tres fueron a cenar al bar.

Más en la madrugada, Diana se encontraba en su cama retorciéndose recordando el como ella y su hermano escapaban de los changelings y ponys que alguna vez fueron sus amigos, la alicornio se despertó de golpe completamente empapada de sudor, tomo su peluche de dragón y salió de su habitación y fue a la sala de reunión donde se encontraba Crystal, Picaso y Skull, los tres parecían ocupados con varios documentos. Diana se acercó a estos.

—Hola— saludo la alicornio.

—Hola pequeña, es un poco tarde para que estés despierta— le recordó Crystal.

— ¿Tuviste una pesadilla?

Pregunto Skull, cosa que la potra asiente.

Crystal la sienta en su regazo y la reconforta.

Skull se levantó y fue por un vaso con leche caliente que le ofreció a la alicornio.

— ¿Quieres contarnos?— pregunto la protogen.

—Soñé que era perseguida y me resbalaba y me atrapaban y…

Diana comenzó a sollozar nuevamente y Crystal como Skull abrazaron a la pequeña.

Cuando por fin se relajó Diana pregunto.

—Sé que suena raro, pero ¿Me pueden leer un cuento?

Ambos sonrieron y Crystal respondió.

—Y los que hagan falta lindura.

Era otro día y Damian ingresaba a la sala de entrenamiento sin sospechar nada.

—Ocean, estoy listo para nuestra sesión, incluso quisiera ver esa forma tuya del dios del océano.

Hablaba el alicornio sin sospechar y cuando vio a Avros y Skull en la sala con él.

— ¿Qué hacen aquí? Y ¿Ocean Wave?— pregunto el alicornio.

—Vulcan nos pidió que fuéramos tus oponentes el día de hoy, ya que tuvo que salir con Ocean a una misión urgente.

Le explicaba el hibrido, cosa que el alicornio macho solo pudo tragar saliva.

—Ah, y también Vulcan nos pidió que no tuviéramos piedad contigo— agrego el negaerrante.

Damian estaba sufriendo el peor castigo imaginable para él, pues tenía que enfrentarse a los dos miembros más poderosos del escuadrón.

— ¡NO VOLVERA A ESPIAR EN EL BAÑO DE LAS CHICAS!— gritaba el alicornio mientras corría por su vida de los ataques de fuego de Avros y los mini clones de Skull.


Historia #14: Lo Que Significa Ser Yo

El escuadrón caminaba por un sendero, esta misión era la primera de los gemelos celestes, además que también se añadió al grupo el gato Sherrys.

Al horizonte se miraba un pueblo, el grupo se acercó para pasar la noche en alguna posada. Los habitantes de pueblo eran ponys que parecían estar sumidos en una depresión eterna, el escuadrón miraba a los que se les cruzaba con rostros muertos en vida.

—Este lugar da miedo— comento Diana.

La alicornio se sujetó del casco de su hermano.

—Tranquila, aquí estoy contigo— Damian la tranquilizo.

Llegaron hasta la posada y una pony anciana les atendió.

—Señora ¿Qué ocurre en este sitio?— pregunto Ocean.

La anciana pony solo les indico que sus habitaciones están en el segundo y tercer piso y se retiró.

Los gemelos se encontraban en su propia habitación con Sherrys.

—Este pueblo guarda secretos— decreto el gato.

—El ambiente es bastante funesto— agrego Damian.

—No me gusta este lugar— comento Diana.

—Algo ahí, estoy seguro— hablo Ram.

—Señoritos, será mejor que no salgan durante la noche, no sabemos que pueda ocurrir— les ordeno el gato en quedarse en la habitación, cosa que ambos obedecieron.

En la habitación de Skull, este tenía cierta preocupación, Sally trabajaba en su portátil y Crystal alimentaba a Picaso.

—Relájate, cara de hueso, un pueblo creepy no es nada nuevo, ¿Ya olvidaste ese pueblo religioso?— le recordó Sally el pueblo donde antes estaba Merry, Izumi y Aiko.

—Apenas pusimos un pie ahí, nos atacaron cuales enemigos de Residen Evil 4 porque el padre loco, grito que éramos herejes— recordó Crystal.

—Lo dice la que tiene un demonio de mascota— le espeto la coneja.

—Picaso es bueno, solo come materiales de arte y dibuja bonito.

El peingatto hizo un comentario en su lengua demoniaca.

—No digas eso Picaso.

Skull seguía inquieto con su pelaje erizado, sabía que algo estaba mal en este pueblo, no sabía porque, pero algo había.

En la habitación de Vulcan, este se encontraba limpiando sus revolvers, tranquilamente se encontraba, Ocean miraba al exterior el cómo los habitantes creaban encendían una hoguera, para luego comenzar a bailar alrededor de esta.

—Vulcan, ¿Qué opinas?— pregunto el alicornio.

—Que no es nuestro problema, estamos aquí de paso, sea cual sea lo que ocurra será mejor no involucrarnos— respondió sin ápice de querer indagar en el problema.

—Vulcan tiene razón, lo que sea que pasa, no nos involucra— añadió Night Bat.

En la noche, se encontraban durmiendo algunos del escuadrón, en la posada entraban cuatro ponys con capuchas, sigilosamente subían las escaleras evitando el ruido y al abrir la puerta donde se encontraban los gemelos celestes una fuerza psíquica los azoto contra la pared, Sherrys salía de la habitación, el gato presentaba un tercer ojo en su frente, dando a entender que poseía gran poder psíquico.

— ¡HABLEN!— grito el felino.

Uno de los ponys lo intento atacar, pero el gato sin inmutarse, lo mira de reojo y toma posesión de su cuerpo y lo azota contra el suelo.

—Sherrys ¿Qué ocurre?— pregunto Damian quien parecía haberse despertado.

Al mirar a los encapuchados, blandió su espada, una katana recta, con una hoja delgada pero bastante afilada, con un mango negro y dorado.

— ¿Quiénes son ustedes?— pregunto Damian.

La puerta de la habitación donde se encontraba Skull, Sally y Crystal salió volando junto con otros dos ponys, Skull salía de la habitación molesto, también de la de Vulcan, Ocean y Night Bat.

—Ahora si es problema nuestro— comento el terrestre mientras soplaba a su revolver.

El escuadrón tomo a los invasores y los amarraron cada uno a una silla, Vulcan, Skull y Sherrys estaban listos para la interrogación.

— ¿Quién los envía?— pregunto Vulcan.

Pero los ponys no respondieron.

— ¡¿QUIEN LOS ENVIA?!— pregunto aún más agresivamente el terrestre.

Pero estos seguían sin responder. Skull le quito la capucha a uno de estos y lo que vieron era extraño, los ponys parecian ser de un pelaje pálido, ojos completamente nublados y con una excedente salivación.

Sherrys se acercó a Vulcan y le comento.

—Puedo sacar la información usando mis habilidades.

—Pues, se útil gato— le respondió el pony robot.

Sherrys se preparó como si de un salto diera, pero pasaron un par de minutos y nada había hecho.

— ¿Esto es todo gato roñoso?— pregunto Skull.

En un momento uno de los ponys comenzó a respirar agitadamente, sus ojos comenzaron a girar en todas las direcciones y luego convulsiono cayendo al suelo con todo y la silla.

—En el bosque, a 100 kilómetros al noroeste de aquí, unas instalaciones, guardias armados, experimentos, muerte…

Hablo el pony y luego sus ojos se llenaron de sangre que también le salían en forma de lágrimas y de su nariz.

El pony había muerto

— ¿Qué fue esa mierda?— pregunto Skull.

—Tome posesión de su cuerpo y su mente, saque la información que ocupábamos— respondió Sherrys mientras se acicalaba.

Ambos sorprendidos ante la habilidad del gato, ahora tenían la información que ocupaban.

El escuadrón viajo hasta la instalación mencionada, el grupo se escondió y miro dos camiones llenos de infantes de diferentes especies, estos bajaban y estaban esposados tanto de brazos como piernas, los guardias parecían antropomórficos, no se sabía exactamente que eran porque usaban cascos y equipo que les impedía ver sus rasgos, cuando los infantes entraron a dicha instalación el escuadrón decidió hacer un plan.

—Bien, este es el plan, Skull, danos la entrada— le ordeno Ocean al hibrido y este hecho brea se movía ágilmente entre los árboles y la oscuridad.

Skull tomo una roca y la lanzo alertando a tres guardias que patrullaban la zona, Skull creo un clon del mismo tamaño, rápidamente tomaron a dos guardias y les sacaron el intestino, los ahorcaron y colgaron a ambos usando sus propios intestinos, el tercer guardia al notar la desaparición de sus dos compañeros regreso y al ver el árbol con los dos colgando ahorcados de sus viseras, cayó al suelo e intento reportar, pero un cráneo de lobo cayo a sus pies y el guardia al levantar la cabeza noto una masa oscura con ojos azules brillantes, un una parvada de cuervos salió volando del lugar y Skull colchándose su cráneo, tomo el casco del guardia como su equipo disfrazándose, detrás de este el tercer guardia se encontraba en otro árbol crucificado.

El hibrido dio señal de haber entrado, luego creo uno de sus mini clones.

Ambos caminaban por las instalaciones, cuando dos guardias que patrullaban los miraron.

— ¿Por qué este espécimen fuera de su celda?— pregunto uno de los guardias.

—Lo encontré cerca de una salida de los ductos de ventilación— respondió Skull mientras tomaba del brazo.

—Regrésalo a su celda.

Ambos guardias se marcharon y Skull junto con el clon siguieron caminando, encontraron un ducto de ventilación donde el clon se adentró.

Skull caminaba tranquilamente, con el disfraz nadie notaba que era un infiltrado, del casco se escuchó una voz.

—483, ¿Por qué estas fuera de tus rutas de vigilancia?

La voz le preguntaba a Skull.

—Sí, perdone, pero 531, me pidió que le relevara porque tenía diarrea explosiva— contesto Skull.

—Ah, entiendo, volvió a comer chipotle, tendremos que quitarlos del menú— comento la voz extraña.

Skull apago el comunicador del casco y conecto el suyo propio.

—Aquí Skull, ya estoy infiltrado, rojo les dará vía libre para que accedan.

—Estoy contigo— le respondió el gato, cosa que asusto al hibrido.

— ¿Cómo entraste?— le pregunto.

—Tengo mis métodos.

El gato se hizo completamente invisible a la vista del hibrido, ambos continuaron explorando el lugar hasta que encontraron una sala, si bien era un laboratorio, el lugar parecía mas una especie de cámara de tortura, donde en una plancha se encontraba un infante mutilado.

Skull no podía creerlo, quería explotar en ira, pero sabía que eso solo empeoraría la situación, en eso entra uno de los investigadores.

—Oh, bien, pueden echar el cadáver a la fosa— ordeno el científico de una manera tan fría que algo dentro de Skull se quebró.

Skull camino tranquilamente haciendo que el científico comenzara a temblar de miedo.

Skull y Sherrys salían de la habitación la cual estaba completamente llena de sangre.

—Nunca había visto tal nivel de violencia, me agradas— le comentaba el gato.

—No me gusta explotar de tal manera, pero no pude controlarme.

Continuaron investigando, bajando los diferentes niveles. Llegaron a las celdas, donde se encontraban muchos de estos en estados raquíticos.

—Estos niños— hablo Skull.

Sherrys le coloco una pata en su garra, sin decirle nada, pero jurándole que serían rescatados.

Estaban saliendo de las celdas, cuando todos los guardias comienzan a moverse.

—Oye, detectaron intrusos, muévete— le comento otro guardia.

Skull y Sherrys aprovecharon para indagar aún más, ya que el resto del Escuadrón había entrado, llegando a los niveles finales, encontraron un laboratorio donde se estaban llevando toda clase de experimentos.

Skull se quitó el casco, mirando a las víctimas.

—Es hermoso, pronto el elegido nacera.

Se escuchó más al fondo. Skull y Sherrys avanzaron con precaución y lo que vieron fue un humano.

Este miraba cientos de contenedores donde yacían híbridos como Skull , hecho completamente de sangre.

—Pronto, con mi investigación creare la criatura perfecta y esa pajarraca de Moira se arrodillara ante mi inteligencia suprema.

— ¿Y es necesario esto?— pregunto Skull.

— Y tu ¿Quién eres?— pregunto el humano.

—Solo, soy el heraldo de la muerte— respondió el hibrido.

El científico no se inmuto ante las palabras del hibrido y toco la alarma, en menos de un minuto ya se encontraban cientos de soldados.

Skull solo soltó un bufido, entre Sherrys y Skull ambos combatían contra los cientos de soldados armados, Skull usando sus habilidades atacaba a los soldados, esquivaba y contraatacaba rápidamente, rompiendo huesos, cascos, Sherrys usando una mescla entre fuego, oscuridad y metal atacaba usando la misma instalación y desapareciendo en las sombras, Skull se dividió en cinco clones, los cuales trabajaban en completa sincronía, azul usando una alabarda creada con su propio cuerpo, destajaba a los guardias, verde le arranco los brazos a un enemigo y los usaba como armas, amarillo usando sus propias garras rompió el casco de uno de los guardias y se adentró en su cuerpo tomando posesión de este y disparando al resto de sus aliados, morado creaba hilos viscosos con los cuales ataba y amputaba a los enemigos.

El científico mirando como solamente dos derriban a cientos de soldados altamente entrenados.

Uno de los clones de Skull aun poseía el cráneo este era el Skull real, pero su manera de atacar era tan errática que entre saltos y golpes, desmembraba, controlaba a otros cadáveres para atacar a sus aliados

—Imposible.

Hablo el humano sorprendido.

Despues del festival de sangre, los seis regresaron a ser el hibrido.

—Muy impresionantes, ¿Qué son ustedes?

—Creaciones— respondió Sherrys.

—Así, como buscas crear el monstruo definitivo, pues muy tarde, ese monstruo soy yo— hablo Skull.

El hibrido caminaba lentamente, cada paso era aún más pesado que el anterior, Skull buscaba la manera de pensar en la forma más agónica de hacerle sufrir.

— ¡TU! Sé quién eres.

Skull se detuvo.

—Eres uno de esos monstruos de Moira, viniste hasta aquí para destruir mi investigación en nombre de ella, verdad.

Skull se quedó callado por un momento, hasta que hablo.

—La verdad, es cierto, soy una creación de Moira, pero soy una creación fallida para ella.

El hibrido hablo con la verdad, era solo un prototipo fallido para su creadora, pero esta al ver el potencial, reconsidero el clasificarlo como fallido.

—En mi caso, fui creado por Alabaster, toda mi especie fue creada por y para la guerra— hablo Sherrys.

El humano científico conocía a dichos genios, aunque Moira era una experta en la biología y Alabaster en la robotica, aun así se las ingenió para crear a un felino de gran habilidad combativa.

—Salgan mis hijos y destruyan a mis enemigos.

El humano activo las capsulas de las cuales cientos de niños híbridos salían, todos tenían ojos blanco y con una excedente salivación como el grupo de ponys que los ataco.

Skull sabía bien la diferencia para atacar, nunca dañaría a alguien débil o indefenso, pero estos eran niños que mutaron, cada paso que daban, cada tensión de sus músculos los hacia agonizar.

Skull tomo la decisión, con dolor comenzó a asesinarlos, acabando con ellos rápidamente e indolora, abriéndose paso hasta el humano científico, el cual lo agarro de la camisa, y lo estallo contra el suelo, Skull se sentó encima de este y con sus puños comenzó a golpearlo intensamente, se levantó el hibrido y tomo al humano por las piernas y lo comenzó a golpear contra el suelo repetidamente, Skull se tomaba su tiempo en la tortura contra el científico, era la primera vez que algo así hacia algo parecido, normalmente reventaba a sus enemigos rápidamente y disfrutaba del combate, esta vez era algo muy personal.

El rostro del científico era prácticamente irreconocible, era una mescla entre rojos, violeta y negro, sangre en todo su cuerpo, Skull parecía querer aún más.

— ¡SKULL ALTO!— grito Vulcan.

El escuadrón entro a dicho lugar, cientos de cadáveres y solo el gato y el hibrido vivos.

Skull con ira salvaje miraba al científico.

—Skull, te lo advierto— amenazo el terrestre.

Skull estuvo a punto de asesinarle, cuando una descarga eléctrica lo paraliza en el acto.

Vulcan se acerca tranquilamente y el humano se alegró que fuera rescatado, este pensaba que lo meterían a la prisión de los patrulleros galácticos, pero cuando Vulcan le miro, de un tiro lo ejecuto, se guardó su arma, tomo a su compañero y se retiraron.

En la entrada del bosque se encontraban los niños que aún estaban intactos, y usando vehículos de las instalaciones regresaron, Skull miraba ese lugar, cuando un gigante hoyo negro se los trago por completo, dejando sin palabras al hibrido.

—Bombas de materia oscura, son lo mejor para no dejar rastro alguno— le explico el terrestre.

—No sé si alegrarme que Skull sea de nuestro grupo o aterrarme el día que decida ir en nuestra contra o sea controlado mentalmente— comentaba Damian al ver las clases de escenas que puede producir el hibrido.

—Ah, no te preocupes, Skull nunca nos dejara, primero, le tiene una gran lealtad al Escuadrón, segundo Merry y los niños está con nosotros y tercero su mente esta tan trastornada que es prácticamente imposible que sea controlado mentalmente.

Explico Vulcan al joven alicornio.

—Eso no me tranquiliza del todo.

Llegaron a la Basea Maestra, Skull se aisló en su habitación, no había salido en días, hasta que Merry entro, miro que el hibrido se encontraba hecho ovillo entre sabanas y la cordera se sento al filo de la cama.

—Skull, sé que fue duro, pero todos estamos para ayudarte.

El hibrido saco su hocico y pregunto.

— ¿Soy un buen chico?

—Eres el mejor chico, amor.