Estaban reunidos en la biblioteca de Grimmauld Place, eran las ocho de la mañana del viernes. Habían pasado toda la semana juntos. Al principio fue raro e incómodo, pero poco a poco, descubrieron que Cissi tenía más cosas en común con Andrómeda y Sirius, que con la loca de su hermana Bellatrix o el remilgado de su actual marido. Por lo que una vez eliminada la facha Malfoy, sólo quedaba Cissi
Durante su estancia, además de acostumbrarse a su nuevo estatus, repasaron de nuevo todo lo que debían de realizar. Y crearon varios planes b, por si algo salía mal. Por lo que Cissi, usó un par de veces más el hechizo de memoria, para que no hubiera ningún fallo.
Ahora estaban los tres reunidos, sentados en un círculo pintado en el suelo. Mientras Narcissa recitaba las palabras. Una bola blanca empezó a salir del centro del círculo, que se iba agrandando según salían las palabras de Narcissa. Llegó a cubrirlos a los tres y la bola explotó.
Kreacher se asomó, tras oír el ruido de la explosión. Y al mirar en la biblioteca y no ver nada, siguió con sus quehaceres.
HARRY
Parpadeó un par de veces y abrió los ojos. Todos a su alrededor estaba oscuro. Al principio pensó que algo había fallado
-. Tanto esfuerzo para nada – susurró en voz baja. Pero sus divagaciones fueron interrumpidas, por unos golpes a una puerta
-. ¡Chico! Levántate, no seas holgazán y empieza a preparar el desayuno – le gritó una voz de mujer. No, espera, no cualquier mujer, su tía Petunia.
¡Había funcionado! Miró alrededor, y vio que era su primer "cuarto", el armario debajo de la escalera. Por eso estaba oscuro. Se levantó con cuidado para comenzar la pantomima que debía hacer por un tiempo y comenzó, otra vez, a "disfrutar" a sus queridos parientes
GINNY
Estaba tumbada. ¿Por qué estaba tumbada? Abrió los ojos y miró alrededor, era su habitación de la Madriguera. Se miró las manos, ¡había funcionado!, eran pequeñas no tenía los callos por el Quidditch, ni las cicatrices que había coleccionado por su último año en Hogwarts o por la última batalla.
Llamarón a la puerta, y vio a su hermano Bill. Bueno, ahora sabía que era su primo, pero por ahora seguía siendo su hermano
-. Hola cumpleañera – dijo Bill con voz cantarina - ¿Cómo se siente tener 6 añazos?
-. Hola Bill, me siento muy bien. Ya soy una niña grande – no recordaba exactamente la conversación, pero Bill siempre mencionaba que en sus cumpleaños Ginny decía que ya era una niña grande. Y debió funcionar, por que Bill comenzó a reírse.
-. Sí que lo eres, vamos – y le tendió la mano – Mamá ha preparado el desayuno y papá quiere verte antes de irse a trabajar
Le dio la mano a su hermano y bajaron juntos hasta la cocina. Donde efectivamente estaban sus padres, y todos sus hermanos. Se soltó de Bill y corrió hacia su padre, una tradición que hacía desde que Ginny tenía memoria. Arthur, abrazó a Ginny y le dio un beso en la cabeza, soltándola para que fuera hacia Molly, que repitió el mismo proceso.
Una vez que saludó a todos sus hermanos, se sentó a tomar el desayuno que Molly había preparado.
-. ¿Qué es lo que quieres para tu cumpleaños? – le preguntó Arthur. Esa pregunta no se la esperó Ginny, pero le venía perfecta para uno de los primeros puntos del plan. Esto lo hacía mucho más sencillo que el plan original. Puso cara como de pensar
-. ¿Mamá te acuerdas cuando fuimos el otro día al pueblo? – sabía que no podía fallar, Molly iba al pueblo al menos una vez a la semana y siempre llevaba con ella a Ron y a ella.
-. Sí, querida ¿por? – preguntó
-. Unos niños muggles estaban hablando de algo llamado parque de atracciones. Por lo que dijeron es muy divertido, y te puedes montar en cosas que corren muy rápido – miró a Arthur y vio como se le iluminaba la cara – puedes pasear, comer un montón de cosas. Dijeron que estar ahí un día era muy divertido
-. ¿Y sabes dónde hay uno? – preguntó Molly con el ceño fruncido
-. Los chicos del pueblo comentaron que había uno muy bueno y barato en Oxford – Arthur y todos los chicos miraron a Molly con ojos pidiendo piedad. Ahora sólo faltaba el día, pensó Ginny - ¿Podemos ir este sábado? Es el día 15, papá ya empieza las vacaciones y es una forma buena para celebrarlo también – En ese punto ya tenía a Arthur ganado
-. Por favor, Molly, hace años que no hacemos nada. Sería un respiro para todos, y tal como dice Ginny celebramos su cumpleaños y el principio de mis vacaciones – rogó un poco Arthur
-. Vale, de acuerdo. Vosotros ganáis – y los chicos gritaron de emoción – pero tú – y se giró señalando a su marido – te encargas de todo, yo de la comida, aunque allí tengan no voy a gastar ni un solo knut de más, si lo puedo hacer yo misma
Todos los chicos siguieron con el jaleo celebrando su próximo viaje. Arthur asintió y se despidió de todos para ir a trabajar y prometió que se encargaba de todo. Ginny se unió un poco a la celebración y se retiró con la excusa de cambiarse.
Una vez en su cuarto sonrió, el plan seguía en marcha.
NARCISSA
Se despertó en su cama. En su cama de la mansión Malfoy, por lo que lo primero que hizo fue ir al cuarto de su hijo y allí estaba. Su niño de 7 años, aún si las influencias de Lucius. Debía ponerse en marcha.
-. Wendy – llamó
-. La señora llamó a Wendy – contestó la elfa detrás de Narcissa
-. Sí, quiero que prepares dos baúles. Uno con toda mi ropa y todos mis objetos. Y el otro con toda la ropa y los objetos de mi hijo. Tienes una hora para tener todo hecho, si necesitas ayuda, pídela a otro elfo – Y Wendy desapareció
Se fue a su cuarto, y se preparó para abandonar ese lugar. Cogió un bolso, el mismo que les había dado a Harry y Ginny no hace ni una semana, y se fue a la biblioteca a recoger los libros que necesitaba y tenía acceso.
Cuando había recogido todos los libros y escrito los pergaminos que necesitaba tanto para tener dinero, cómo para hacer creíble su historia, se dirigió a la habitación de su hijo. Seguía durmiendo. Bien, por el momento mejor dejarle así. Fue de nuevo a su cuarto, cuando estaba cerrando la puerta, oyó el pop de un elfo
-. Wendy ha terminado la tarea, señora
-. Perfecto, lleva los baúles enfrente de la chimenea, y vuelve a la cocina para preparar la comida. No salgas al menos que te llame
-. Sí señora, así lo hará Wendy – y desapareció. Cogió su varita y la agarró con firmeza, preparada para la siguiente parte.
-. Dobby – llamó. No fue inmediato como con Wendy, pero Dobby apareció. Sin darle tiempo a reaccionar le lanzó el hechizo, sería fiel a la casa Malfoy, por lo que respondería a Narcissa y Draco, pero ignoraría las órdenes de Lucius
-. Dobby se presenta a su ama – e hizo una reverencia
-. Dobby, Draco y yo, nos vamos a vivir a otro lugar, y necesitamos tu ayuda – habló despacio, tal y como le describió Harry este elfo, o era hiperactivo o tenía algún problema – Vendrás con nosotros, pero antes de irnos necesito que recuperes una serie de objetos de aquí – se sentó en su tocador y comenzó a escribir – toma, cuando los consigas ven
Dobby recogió el trozo de pergamino y se fue. A la media hora, volvió con lo solicitado. El diario, y el libro donde estaba el hechizo para retroceder, estaba entre ellos
-. Bien – los metió en su bolso – Ahora acompáñame a un sitio – y se llevó a Dobby al estudio donde sabía que estaba todos los documentos que Lucius guardaba de Dumbledore – Dobby, sé que ahí oculto hay un estudio con pergaminos, libros y diarios. Necesito que entres, y que los guardes todos en esta bolsa. Incluidos los que están escondidos o bajo llave, ¿entendido?
-. Dobby entiende, ama – cogió el bolso que le daba Narcissa y desapareció. No tardó ni 20 minutos, regresó con un pop – Aquí tiene ama. Dobby sólo ha dejado los muebles
-. Eso es genial, ahora vamos a la sala donde Wendy ha dejado los baúles – Narcissa iba a dar un paso, cuando notó que Dobby la agarraba de la túnica y aparecía en el salón con los baúles enfrente suya – Gracias Dobby, eso ha sido útil. Ahora voy a nuestro nuevo hogar. Cuando te llame, necesito que primero lleves los baúles – y los señaló – Después te pediré que traigas a mi hijo, si puedes hacerlo mientras está dormido tal y como acabas de hacer conmigo, mejor – A lo que Dobby asentía con entusiasmo – Bien, ahora nos vemos
Atravesó la chimenea de Grimmauld Place. La casa era más deprimente que esa misma mañana cuando la abandonó. Pero ya se ocuparía de eso.
-. ¡Elfo! ¿Dónde estás? – gritó para que Kreacher la escuchara
-. Una Black de verdad – dijo el elfo al reconocerla. Y Narcissa, al igual que con Dobby lanzó el hechizo, lo primero era la seguridad del lugar sólo Draco, los dos elfos y ella misma podían entrar o salir. Para el resto del mundo sería imposible. Lo siguiente, era la lealtad del elfo, era por y para los Black, daba igual que Black, a excepción de su hermana que ya no lo era, era una Lextrange y había renegado de ello, no era verdad, pero Kreacher no tenía por qué saberlo. Su hermana Andrómeda si era Black, su primo Sirius si era Black, al igual que su futura familia y amigos y su otro primo Regulus también era Black, esta parte necesitaba mantenerse. A su tía Walburga le hizo creer al elfo, que la mujer estaba loca y la hacía decir todo lo contrario a lo que pensaba realmente la familia
Suspiró una vez lanzado el hechizo, modificar a Kreacher había sido más complicado que con Dobby.
-. Kreacher está aquí para servir a los Black de corazón – y al igual que Dobby hizo una reverencia
-. Gracias Kreacher. Mi hijo y yo, vamos a comenzar a vivir aquí. Lo primero que necesito es que modifiques con tu magia el acceso a este lugar. Sólo tú, otro elfo llamado Dobby, mi hijo Draco o yo, podremos salir o entrar a este sitio por cualquier método
-. Sí ama - Kreacher chasqueó los dedos varias veces mientras giraba por la habitación – hecho señora
-. Ahora vendrá Dobby, con nuestras cosas, mientras tanto necesito que limpies y habilites un cuarto para mi hijo y otro para mí. Si es posible un enfrente del otro, pero necesito que primero esté el de mi hijo – Kreacher asintió y se fue - ¡Dobby! – llamó. Con un suave pop apareció con los dos baúles.
-. Dobby vino con la ama
-. Ayuda a Kreacher por favor, a limpiar el cuarto de Draco, cuando esté listo. Trae a mi hijo, y déjale dormir en la cama – y al igual que Kreacher se fue.
Dejó los baúles donde estaban y se fue a inspeccionar la casa, para comprobar las diferencias entre el ahora y el ayer.
Cuando llegó al rellano del tercer piso, vio a Dobby salir de un cuarto.
-. Dobby, acaba de traer al joven amo. Como pidió la ama, está durmiendo
-. ¿Puedes vigilar a Draco hasta que se despierte? Cuando lo haga tráelo a dónde esté, mientras si quieres puedes ir limpiando esta planta y yo hablaré con Kreacher en la cocina – vio como Dobby asentía y se iba a uno de los dormitorios
Decidió darse la vuelta y bajar de nuevo a la cocina, dónde ya se encontraba Kreacher, preparando el desayuno.
-. Si la señora espera en el salón, llevaré el desayuno allí – dijo el elfo
-. No te preocupes Kreacher, el desayuno prefiero tomarlo en la cocina, para no manchar más de lo necesario. Termina, que necesito hablar contigo – La espera no le llevó demasiado tiempo, había preparado unos huevos con tostadas y un té para el desayuno
Kreacher, se quedó de pie, muy tieso, mirando fijamente a Narcissa, mientras se empezaba a tomar el té. Después de dar un sorbo, asintió al elfo, y notó como relajaba la postura.
-. Siéntate un momento mientras hablamos – vio la incomodidad de Kreacher – es más sencillo para los dos. Yo puedo desayunar cómodamente y no tener que mirar hacia abajo constantemente, y tú no tienes que mirar hacia arriba todo el tiempo – la excusa parecía que no le convenció, pero obedeció de todas formas – Dobby se va a quedar con nosotros – sentenció Narcissa – Mientras él está limpiando, necesito que tú te vayas a comprar comida para nosotros cuatro y unos ingredientes para una poción – Escuchó un pop, y al girar vio a Draco restregándose los ojos, junto a Dobby
-. ¿Mamá? ¿Dónde estamos? – pregunto muy somnoliento Draco
-. Hola, cariño. Primero desayuna y luego te explico todo – le acarició la cara a su hijo – Dobby, por favor sigue limpiando excepto las habitaciones de Sirius y Regulus – Dobby asintió y se marchó – Kreacher, sirve un desayuno a Draco – se giró a su hijo – Desayuna, voy a por una cosa para Kreacher
Abandonó la cocina y se fue a la biblioteca, según Ginny y Harry la primera vez que estuvieron aquí estaba infectada de mil cosas, por lo que agarró fuerte su varita y se adentró a ella en busca de pergamino y pluma. Una vez localizados, apuntó los ingredientes que sabía tanto del derecho como del revés. Y fue de nuevo a la cocina.
-. Kreacher, aquí está la lista de ingredientes que necesito – le pasó la hoja – Tu has vivido aquí, si necesitamos un caldero nuevo, por que aquí no hay o está en mal uso, cómpralo
-. Sí, señora – y se fue
Ahora a solas con su hijo, llegaba uno de los momentos más complicados para ella. Contarle la verdad. Se sentó enfrente de Draco y suspiró
-. ¿Qué pasa mamá?
-. Esto que te voy a contar, te va a resultar muy extraño y difícil. Para mí también, pero es la verdad, y aunque sea difícil para ti es lo mejor para todos
-. Me estás asustando, mamá ¿Dónde está papá?
-. Draco, no hay forma fácil de decirlo. Así que por favor no me interrumpas ¿está bien? – a lo que Draco asintió – Esta mañana revisando unos documentos de tu padre, he visto que nuestro matrimonio era una mentira, y que tú no eras su hijo – al ver la expresión de su hijo y que le iba a interrumpir, continuó – Espera, parece ser, que tu padre necesitaba una esposa de sangre pura y por algún motivo que desconozco se encaprichó conmigo. El problema es, que yo, ya estaba en una relación, no estaba casada, pero estaba en una relación y de ella saliste tú.
-. ¿Estás casado con papá? – preguntó Draco
-. Según la ley, sí. Pero tu padre nos hizo algo tanto a ese hombre como a mi para que nos olvidáramos, y que yo creyera que tú eras hijo de Lucius y no de ese hombre
-. ¿Por eso siempre se porta así conmigo? – volvió a preguntar Draco. Y es por este motivo que prefirieron tomar esta línea de acción con Draco. Lucius nunca tuvo instintos paternales, sólo quería un heredero, algo que moldear. A veces le molestaba que no fuera como un pañuelo, usar y desechar, porque cuando no cumplía sus expectativas se enfadaba, mucho, demasiado la mayoría de las ocasiones
-. Creo que sí
-. ¿Quién es mi padre?
-. Su nombre es Remus Lupin
-. ¿Dónde está? ¿Quiere conocerme? – preguntó ahora con ansias
-. Ahora está viajando y cuando sepa de ti, estoy segurísima de que querrá conocerte. Eres su hijo, no habrá nada que le lleno más de orgullo que saber de ti – y le sonrió con cariño
-. ¿Qué hacemos con papá?
-. Para empezar, dejar de llamarlo así. Ahora es el señor Malfoy o Lucius. Pero no debes preocuparte, ya me estoy encargando de él. Ahora viviremos aquí por seguridad, hasta que no nos pueda hacer nada. Y mientras eso ocurre, pasarlo de la mejor forma que podamos ¿te parece? – como respuesta Draco saltó de su silla y abrazó a su madre
HARRY
Hoy era 15 de agosto. Y tal y como recordaba la última vez, sus tíos se iban a pasar el día en Oxford para celebrar que Dudley había pasado de curso y teniendo en cuenta como era su primo, era todo un acontecimiento. Sus amigos del colegio también iban con sus familias.
Harry se puso en una de las esquinas de la cocina, para ver mejor lo que se avecinaba. Sólo le había pasado en dos ocasiones, la primera fue esta.
-. ¡Vernon! – grito su tía desesperada – la niñera no puede venir. Tiene sarampión
-. Pues que venga y se lo pegue al mocoso
-. ¡Vernon! – ahora fritó indignada – Si el mocoso se contagia, lo puede pegar a Dudley o lo que es peor, nuestro bebé puede morir
-. Que le cuida la vieja de al lado – dijo moviendo la mano y restando interés
-. La señora Figg, está de vacaciones todo el mes. Te lo dije hace unas semanas – se volvió a enfadar su tía, al ver el poco interés que mostraba su marido por "la información" de sus vecinos que le proporcionaba – Tal vez tu hermana – Harry notó esta vez, que Petunia lo dijo como revancha al desdén mostrado por su tío
-. No, sabes que no lo soporta. Además, nos pilla en dirección contraria – se giró como una morsa y poniéndose rojo de la ira, gritó a Harry – Vendrás con nosotros, pero no quiero ver que hagas nada raro en todo el día, no quiero oír que haces nada raro en todo el día o mejor dicho, no te quiero ver ni oír en todo el día hasta que nos larguemos de ese parque a las ocho de la noche ¿te ha quedado claro?
-. Sí, tío Vernon – y para hacerlo más realista, agachó la cabeza mientras una sonrisa se le dibujaba en la boca.
El plan seguía en marcha. La última vez recordó, que le habían dejado sin comer todo el día. Esta mañana antes de que su tía se levantara, se preparó unos sándwiches que escondió en la mochila que siempre llevaban para la ropa de Dudley. Y como la última vez, se la darían y se olvidarían tanto de la mochila como de él.
NARCISSA
Tenía la poción preparada. La verdad es que Kreacher, era todo un fenómeno al recolectar los materiales. El haber estado bajo la familia Black, era una ventaja para ese elfo.
Tenía varios viales con la poción. Uno ya se lo había tomado ella misma, y el shock fue impactante. Ver esos momentos robados, recordarlos y al mismo tiempo compararlos con los implantados fue muy duro, por suerte, cuanto más tiempo hacía efecto la poción los recuerdos robados se imponían, y los implantados eran como pesadillas de lo que podía haber sido la vida. Esperaba que Remus ahora la recordara, y que Lucius supiera quienes eran ella y su hijo.
Ahora debía encontrarse con Harry y Ginny. En un parque de atracciones, que ironía. Su antigua vida se está revolcando en una tumba. Esta nueva le dará una oportunidad.
Con Draco no tendría problemas, en la biblioteca Black sabía que estaba el hechizo que rompía el glamour impuesto por Dumbledore, y el propio Draco estaba más feliz con su castaño claro parecido al de Remus, que con ese rubio de Lucius. Y los ojos eran los mismos que los de ella, lo que fue una grata sorpresa, pero la cara era de Remus
Para ella necesitaba unos hechizos de glamour temporales, unos retoques para parecerse más a Draco, y menos a Narcissa Malfoy
-. Draco, ¿estás listo?
-. Sí mamá, me estoy atando los cordones – le gritó desde alguna de las habitaciones. 5 minutos después escuchó como bajaba las escaleras corriendo – Ya estoy listo ¿a dónde vamos?
-. Quiero que sea una sorpresa para ti. Si estás listo, agárrate que nos voy a aparecer – y le dio la mano a su madre
Hola
Espero que os guste cómo va la historia.
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