Capítulo 15


Sirius llegó al mes como le había escrito a Remus y tal como Remus esperaba, su marido se desmayó al escuchar la noticia de que serían padres otra vez. Sirius, una vez despierto, besó a su marido y prometió hacer todo en sus manos para que su familia volviera a estar unida.

Leo y Aquarius escribieron, diciendo que estaban felices por su nuevo hermanito, algo conflictuados respecto a Sirius pero en general, estaban dispuestos a escucharlo y ver si podían tener una relación padre-hijo de vuelta.

Sirius solo pedía eso, una oportunidad. Por lo demás, cuando Corina le dijo lo que se esperaba de él, Sirius estuvo de acuerdo en hacer los juramentos y ayudar a los Omegas a irse del Reino Unido apenas fueran localizados. Con su asiento del Wizengamot, Sirius tenía muchos contactos y formas de sacar a los Omegas.

Como fuera, las cosas parecían estar estabilizándose y Corina le dijo a Sirius que no pasaría mucho tiempo antes de que algunos Omegas fueran localizados, ya que tampoco trataban de esconderse. Y ella tenía razón.


Harry ya había jugado varios juegos con las Holyhead Harpies. Fiel a su palabra, el equipo remontó rápidamente y estaban llegando al segundo puesto en cuestión de meses en la liga internacional de Quidditch. Ya habían ganado el primer puesto en la liga nacional e iban por el torneo de equipos internacional. Las apuestas corrían sobre si el equipo lograría el primer puesto o conservaría el segundo.

A la par de este éxito abrumador del equipo, había una serie de artículos de la prensa internacional que no pintaba favorablemente al Reino Unido por hacer que un equipo tan bueno hubiera sido relegado al último puesto mediante artimañas y boicots.

El Reino Unido ya casi estaba acostumbrándose a estos artículos y sabían que se habían ganado esa mala reputación. Poco a poco estaban tratando de ganarse la confianza de sus ciudadanos y las constantes victorias del equipo eran un recordatorio de lo que se habían perdido por orgullo.

Sin embargo, para un par de ciudadanos mágicos, las victorias de las Harpies eran motivo de alegría por otra cosa: finalmente sabían dónde estaba Harry.

Su Harry estaba jugando con las Harpies, lo que quería decir que estaba en Estados Unidos (y era muy probable que Iris estuviera con él o cerca, al menos). Ahora solo necesitaban contratar a un investigador privado para que pudiera darles al menos una ubicación aproximada.

James sabía que tenían un margen de tiempo de alrededor de un mes, ya que el Wizengamot estaba en medio de su periodo legislativo pero acabaría en cerca de un mes.

El investigador que contrataron, efectivamente encontró que Harry Potter-Snape vivía con su esposo e hijo en una propiedad en Nueva Orleans, Louisiana. Al parecer, cerca de ellos vivía también Iris junto con su tía Petunia, aunque la chica estaba actualmente cursando su Séptimo Año en Ilvermorny con Harry Potter-Snape como su tutor, mientras Petunia al parecer, se estaba dedicando a buscar una vocación y tomaba algunos talleres en una escuela local.

Lily se sintió un poco conflictuada porque en todo este asunto y aun sabiendo que muchos familiares muggles también se habían ido, otra vez volvió a obviar a su hermana. Cierto que estaba tomando terapia, pero romper sus patrones tomaría bastante tiempo y aún tenía varios de sus comportamientos nocivos.

James estaba tanto en conflicto como orgulloso. Mientras él trataba desesperadamente de mantener el Status Quo, su hijo había estado planeando como romperlo y lo había logrado junto con otros Omegas. Su éxodo obligo al Reino Unido Mágico a intentar reparar sus errores y por una vez, verse con los lentes de la realidad.

Sirius fingió muy bien su sorpresa cuando le dieron la noticia e incluso se ofreció a pagarles el traslador a Estados Unidos. James y Lily se rehusaron pero le dijeron que investigarían si Remus estaba cerca de Harry, ya que no irían a la dirección que les dio el investigador, sino que asistirían al partido final de la liga internacional.

Cuando Sirius vio partir a los Potter de su hogar, estaba más tranquilo, viendo que sus mejores amigos estaban tomando los pasos correctos. Ahora mismo, Sirius estaba dándose a la tarea de ver algunas casas en Nueva Orleans, ya que para sorpresa de Remus, tomó mejor de lo que esperaban los vínculos de los gemelos Weasley con sus propios gemelos.

Oh, sabía que las parejas iban a vivir juntas, pero quería darles un par de propiedades como regalo para cuando se casaran. Sus gemelos ya habían escrito a Remus la decisión de casarse apenas terminaran su educación. Sus futuros esposos ya tenían bastante dinero y un par de propiedades a su nombre en Estados Unidos, además de las propiedades en el Reino Unido que habían dejado al cuidado de sus amigos que se quedaban atrás.

No, Sirius quería darles propiedades para que empezaran su propia fortuna y uno de los múltiples regalos que quería darles a sus hijos y yernos eran tapices familiares. Sin la prohibición de la magia oscura, Sirius podía elaborar de nueva cuenta ese tipo de tapices, que habían sido un secreto familiar.

También quería regalarle uno a Remus para que pusieran en su casa. Era extraño que Remus aun no le permitiera entrar a su casa, pero Sirius sabía que eventualmente le demostraría a Remus que debajo de toda esa locura que lo poseyó esos meses, todavía estaba su amante, su esposo y su compañero de vida.

¿Qué mejor prueba de lealtad y devoción que darle el tapiz de su familia a su amado, incluyendo el secreto de fabricación?

Además, también estaba comprando cosas para su nuevo bebé. Remus le había prometido pensar sobre vivir juntos en Estados Unidos y Sirius lo había estado pensando seriamente. Los meses que no estuviera el Wizengamot en sesión, viviría en Estados Unidos. Como sus negocios básicamente se manejaban solos (tenía gente manejándolos por él), su presencia solo era requerida durante esas sesiones y para mantener el asiento en el Wizengamot.

Tambien estaba el hecho de que muchas de las cosas que Sirius podía hacer para sacar a los Omegas del Reino Unido cuando fuera necesario, solo se podían hacer mientras el Wizengamot estuviera en sesión, ya que en otras fechas, el Ministerio estaba demasiado atento a los procesos burocráticos, pero cuando el Wizengamot estaba en sesión, dejaban al personal mínimo en esas áreas.

Teniendo todo eso en cuenta, era solo en las fechas legislativas cuando la presencia de Sirius era realmente indispensable en el Reino Unido.


Remus estaba adaptando la habitación principal de su hogar para que Sirius finalmente entrara a su vida de nueva cuenta. Había estado escribiéndose con sus hijos y durante las vacaciones de Pascua, hablaron largamente sobre esto. Sus dos hijos estaban de acuerdo en que parecía ser que Sirius estaba dispuesto a cambiar y además, el nuevo bebé merecía tener a su padre cerca.

Y era evidente que Remus lo extrañaba, ya que había estado durmiendo con la ropa de Sirius alrededor de él. Había estado haciendo un nido con la ropa de su compañero que había dejado en su última visita. Se habían estado viendo en su hotel y Sirius le dejo la maleta, diciendo que no tenía caso que se la llevara si regresaría en un mes y semanas.

Remus había estado olfateando la ropa y restregándose contra ella. Su Omega interior extrañaba a su Alpha y aparentemente, el bebé también, ya que en cuanto recibía una carta de Sirius, podía sentir al pequeño moverse. Todavía no pateaba, pero Remus pensaba que pronto lo haría.

Ya había un pequeño bulto donde crecería su barriga y Remus podía sentir la magia a través de su tacto. El bebé estaba feliz.

Sintiéndose mejor que nunca, Remus siguió decorando su habitación que pronto sería la habitación matrimonial.


Los Potter arribaron a Noruega que era donde se estaba llevando a cabo la final de la Liga Internacional. Contrario al mundial de Quidditch, la liga se trataba de una competencia de equipos en vez de selecciones nacionales. Así, las Holyhead Harpies demostraron ser aún más asombrosos, ya que estaban compitiendo contra cientos de equipos en todo el tiempo que se llevó a cabo el torneo.

Una vez localizados sus asientos, James observó que en el palco VIP estaba Severus Snape, ahora Severus Snape-Potter, cargando a un niño que se veía ya de varios meses. ¡Su primer nieto había nacido y él se perdió eso! James quería patearse a sí mismo de ser posible. Un hito así, no debía perdérselo, debió haber estado ahí y ser uno de los primeros en cargarlo.

Lily también había visto al bebé y quiso llorar. Su nieto era hermoso y todo aquel encaprichamiento que había tenido por Severus se esfumo en cuanto vio a aquel hombre cargar al hermoso niño y señalarle a su otro padre que ya estaba en el cielo, moviéndose a una velocidad increíble.

Ella sabía que Harry jugaba bien, pero jamás lo había visto compitiendo así. Con razón Viktor Krum, cuando lo entrevistaron una ocasión, dijo que solo podría considerar como su rival a Harry Potter. Los medios pensaron que era una broma del Búlgaro, pero era evidente que Krum consideraba a Harry el único jugador digno de ser un igual con él.

El partido acabó con la victoria aplastante de las Harpies, justo cuando Harry atrapó la snitch a centímetros del suelo y haciendo una finta de Wronski que paralizo los corazones de los Potter durante un momento. Si Severus no hubiera visto muchas veces esta maniobra siendo realizada por Harry, estaría teniendo una arritmia cardiaca.

Cuando salió el representante de la CIM y el presidente de la Asociación Mundial de Quidditch a entregar el trofeo y las medallas al equipo, Severus y su pequeño se acercaron a Harry quien celebraba con el equipo y todo el público pudo ver a la pareja compartir un beso mientras su pequeño balbuceaba en brazos del mayor.

James y Lily finalmente entendieron que todas sus nociones sobre Severus estaban erradas. James finalmente entendió que Severus si había crecido, si los había superado y había hecho de su vida un cuento de hadas. Lily finalmente entendió que Severus si la había amado, pero ya no y aunque hubieran tenido algo que ver, no hubieran funcionado. Ellos dos, Severus y su hijo, habían nacido para estar juntos y solo bastaba verlos juntos, compartiendo ese casto beso, para saber el profundo e intenso amor que se tenían.

Esta acción también solidifico las bases para que Lily a la postre, entendiera que ella si había sido la Destinada de James. No era una Omega como mandaba la biología, pero había otros Vínculos tan fuertes como los de Destinados y James y ella compartían uno que también rara vez aparecía en la tierra. Cuando Lily hablara de esto con su terapeuta a futuro, comprendería que James desde que la vio, supo que ella era su alma gemela y por eso supo que jamás existiría un Omega que los separara.

Como fuera, los Potter lograron colarse hasta la entrada de los vestidores y ahí esperaron hasta que Harry salió acompañado de su familia. El encuentro estaba lleno de tensión y los compañeros de Harry, entendieron que este era un momento privado y se fueron rápidamente de ahí, despidiéndose del jugador que los llevó a la victoria tan rápidamente.

Severus y Harry parecían relajados mientras su bebé estaba muy activo, balbuceando cosas y tratando de llamar la atención de sus padres. En contraste, los Potter se veían claramente compungidos y temerosos de la recepción que tendrían.

—¿Quieren cenar? —Fue lo primero que dijo Severus al ver a sus suegros en el juego de su esposo. Corina les había dicho que era probable que Sirius no fuera el único que finalmente los localizaría, ya que realmente no estaban escondiéndose. Legalmente, ya no eran ciudadanos del Reino Unido, sino de los países donde se exiliaron, así que no podían arrastrarlos de vuelta sin meterse en muchos problemas legales.

Corina tenía razón. Los Potter solo fueron uno de los primeros, pero después de Sirius, recibieron reportes de que otros Omegas estaban siendo encontrados por sus parientes y aunque algunos recibieron ofertas de regresar, la mayoría de los parientes, amigos y amantes que fueron dejados atrás, entendieron que no importaba cuando cambiaran el Reino Unido, los Omegas no iban a volver.

James y Lily sabían también esto, incluso antes de asistir al juego. Sabían que su hijo mayor no iba a volver. No estaban seguros de los planes de Iris, pero su hijo no lo haría. Había construido su propia familia y tenía que pensar en la seguridad de la misma, antes que cualquier otra cosa. Sí, podría quizás perdonar a sus padres, pero ¿Perdonar a toda una nación que volteo la cara cuando vio la injusticia contra los de su género? No, eso definitivamente no. Y muchos Omegas tenían esta mentalidad.

—No, ¿Conocen un buen lugar? —Para sorpresa de todos, fue James quién aceptó la rama de olivo que le estaba extendiendo Severus. James Potter estaba decidido a crecer. Ya había sido este papá cool y buena onda con sus hijos, y funcionó maravillosamente durante un tiempo, pero no podía seguir siendo este niño en cuerpo de un adulto mientras sus hijos maduraban cada vez más, mientras él permanecía igual.

Severus y Harry guiaron a los Potter a un restaurante que ya habían probado y aunque intentaban todos con todas sus fuerzas ser relajados, había una tensión existente. Aun así, a pesar de la obvia incomodidad de todos los involucrados, la cena no estaba siendo el desastre que habían pensado.

James realmente estaba esforzándose en comprender todo. Escucho a Harry cuando este le contó sobre todo lo que había descubierto después de su vínculo, las inconsistencias entre el potencial de los Omegas y los trabajos que tomaban. Todo eso derivó en que empezó a notar patrones y compartió sus hallazgos con su hermana y "primos". Luego, entre todo esto, notaron que había una especie de conspiración.

Fue cuando finalmente se dieron cuenta de cuanto daño estaba haciendo el gobierno a un enorme sector de la población mágica. Simplemente no sabía el porqué, hasta que escucharon de este plan de irse y entendieron que para tener las respuestas que buscaban, debían forzar al gobierno a dárselas. Solo no sabían que la clave de todo había sido la relación fallida de Albus Dumbledore y Gellert Grindelwald.

Lily finalmente pudo empatizar con Harry e iris, e incluso Petunia. Cuando Harry expuso todos los hechos que llevaron a que decidiera que estaría más seguro fuera del país, entendió el daño que las acciones podían hacer a largo plazo. Sus propias acciones provocaron que su hermana sintiera que no era amada o que haría todo por ayudarla. Si ya había desdeñado a sus padres cuando estos murieron ¿Por qué ella debería ayudar a Petunia cuando tuvo problemas con Vernon?

Lily había estado recibiendo estos golpes a su ego durante sus sesiones pero seguían sucediendo uno tras otro con cada fragmento de información que encontraba o recibía sobre lo que orilló a sus hijos y hermana a vivir en Estados Unidos. Lily finalmente estaba viendo el alcance de sus errores y entendió que no era la única que había cometido errores. Todos en el Reino Unido lo habían hecho y al hacerlo, habían condenado a aquellos que amaban. No podían pedirles regresar cuando aún quedaban muchos vestigios de aquella segregación y probablemente solo podrían trabajar para las siguientes generaciones porque estos Omegas jamás iban a regresar a vivir ahí.

Con suerte, podrían convencerlos de ir de vacaciones.

Lo último que hablaron entre ellos, fue el hecho de que Iris se manifestó como una Beta un par de días después de su cumpleaños 17. Sus padres pensaron que lo más adecuado para Iris era no volver a casa. Iris no lo había dicho, pero ella pensaba regresar a casa después de acabar su educación, solo para darles una pequeña lección a sus padres, pero viendo lo mejor que se sentía en Estados unidos, estaba repensando su decisión. Era probable que Iris tampoco regresara a vivir a su país natal.

La cena terminó en una nota positiva cuando Severus les pasó el bebé a sus suegros y ellos pudieron finalmente cargar a Félix. Lily pensó que era un nombre adecuado para este niño y James pensó que era el bebé más adorable que había visto, luego de Harry e Iris cuando tenían esa edad. El pequeño estaba balbuceando feliz en los brazos de sus abuelos y claramente se veía cómodo con ellos.

Los Potter más que nunca se arrepintieron de sus acciones, ya que viendo a su hijo feliz, a su hija claramente feliz y a este adorable niño, pensaron que ellos pudieron haber sido parte de todo esto desde el principio.

Podrían haber hablado con Severus y hubieran aprendido que el hombre había madurado mucho desde su juventud. Hubieran sabido que podía darle una vida holgada a Harry y su hijo si es que Harry hubiera decidido ser amo de casa. Hubieran aprendido que Harry y él habían llegado a un arreglo mutuamente satisfactorio sobre su hogar.

No se hubieran perdido el embarazo de Harry, ni todas esas pequeñas cosas que los abuelos vivían con sus nietos. Hubieran estado ahí cuando Félix llego al mundo y sus primeros gateos. Había tantas cosas que se perdieron por intentar tan desesperadamente aferrarse a un mundo que ya estaba agonizando.

Aun sin el exilio de los Omegas, estaba claro que algo iba a estallar en su mundo. Con el exilio de los Omegas, una guerra que ya se estaba gestando, ya no fue. Si, hubo protestas y escándalos, pero no hubo bajas, no hubo heridos físicos. No hubo el derrumbe de familias enteras. Simplemente los Omegas hicieron lo que ellos habían pedido veladamente: que ya no existieran. Y eso precisamente hicieron. Los Omegas ya no existían en el Reino Unido, por el momento.

Mientras tanto y sin saber qué sucedería en el futuro, los Potter se prometieron a sí mismos ser mejores personas, por sus hijos, por su nieto y sobre todo, por ellos mismos.


En otro lado del mundo, más concretamente en el Reino Unido, más concretamente Inglaterra y más concretamente La Madriguera, Ron Weasley estaba preparando la cena con su madre. Hoy era el día en que le pediría a Lavender que fuera su prometida oficialmente. Hace unos días, Ron finalmente había pedido una prueba de fichaje para los Chudley Cannons y para su propia sorpresa, se había ganado un lugar en el equipo.

No sería un titular, sino del equipo de reserva, pero era suficiente. Lo que Ron quería era aprender realmente sobre como las jugadas podían ser ejecutadas. Tenía muchas ideas sobre estrategias y jugadas y entendió el punto de su madre, si no podía ver jugadores reales ejecutarlas, solo se veían bien en papel.

Con trabajo duro, podría lograr refinar sus estrategias y cuando tuviera unas cuantas buenas jugadas, se las presentaría al entrenador. Además, también tenía que ganarse el respeto de los otros jugadores y el entrenador. Pero este tipo de trabajo duro, en vez de deprimirlo como pasaba en Hogwarts, lo hacía sentirse vivo.

Lavender lo había apoyado y dado ánimos todo el tiempo y el mismo día que consiguió el fichaje, compró el anillo. Había estado vendiendo algunas de las cosas que tejió con su madre y ella misma llevó sus tejidos a vender. La terapia le había estado ayudando mucho y aunque había querido mucho seguir en el circuito de duelos, ella misma sabía que su época ya había pasado.

Podría ser maestra de duelo si quería pero aún era temprano para hacer algo así. Mientras tanto, pensó que un pequeño negocio de tejidos sería un buen proyecto y entre ella y Ron habían tejido varias cosas y resultaron venderse muy bien. Viendo este éxito, sus hijos mayores decidieron enviarle dinero a su madre para que comprara más estambre y agujas.

Ron le estaba ayudando en este negocio los días que no estaba entrenando y con ese dinero extra, compro el anillo de compromiso y estaba empezando a ahorrar para comprar su casa. Ciertamente no iba a casarse en meses. Sabía que su novia quería un compromiso largo y eso les daba suficiente margen para ahorrar.

Lavender estaba trabajando con su madre, ayudándole en El Profeta y era la chica de los recados. Lavender le dijo que de todos modos eso se adecuaba para sus planes, luego de que los niños fueran a Hogwarts. Ron pensó que los planes de su novia eran brillantes y había estado escribiendo notas sobre los hechizos caseros que ocupaba su madre.

Ella estaba feliz de enseñarle a alguien su conocimiento y Ron era un buen alumno cuando se aplicaba. Había aprendido a hechizar los platos para que se lavaran solos, el hechizo de doblado de ropa, para equipajes, para limpiar superficies y varios más. Su madre se enteró en poco tiempo del extraño cuaderno con notas y pensó que la forma en que su Ronnie describía los hechizos, hacía que cualquier persona pudiera entender fácilmente como ejecutarlos.

La mayoría de los hechizos caseros, no se enseñaban en Hogwarts y era más un tipo de conocimiento legado en casa. Ella pensó que era brillante y los diagramas dibujados, hacían muy fácil entender también el movimiento de varitas. Luego encontró el cuaderno de estrategias y vio que estaban diagramadas en el mismo estilo que los hechizos caseros.

Su pequeño Ron era increíble cuando se lo proponía. Molly pensó que podía ayudar a Ron y empezó a hacer una lista de todos los hechizos caseros que ella conocía y pensaba entregárselos a Ron en cuanto la acabará.

Ron, esa noche, estaba particularmente nervioso porque pensaba que quizás Lavender diría que no o sus padres estarían en contra de su matrimonio. Sin embargo, bastó ver a su novia en aquel vestido azul celeste para que todas sus dudas y nerviosismo se disipara.

Todo esfuerzo valía por su novia.

La cena transcurrió sin problemas e incluso habían venido Bill, Charlie y Percy a casa. Una vez que se sirvió el postre y todos parecía relajados, Ron hizo ruido con su copa para llamar la atención de todos.

Viendo todos esos ojos sobre él, Ron tragó en seco pero se armó de todo su valor de Gryffindor y empezó su discurso—Familia, sé que esto podría parecer repentino, pero créanme que lo he pensado mucho y durante bastante tiempo. Se que soy joven y cometo muchos errores, pero esta es la situación donde más seguro he estado en toda mi vida—.

Ron se levantó de su asiento y se arrodilló frente a su novia, presentándole el anillo. Era un anillo sencillo con un diamante solitario, pero que tenía un tono amarillo que le recordaba el cabello de su novia—Lav… sé que eres la mujer de mi vida y no concibo un futuro donde tú no estés. Quiero que seas mi esposa, mi compañera de vida y la madre de mis hijos. Se que soy impulsivo y a veces no mido las consecuencias, pero tú me haces querer ser una mejor persona y hago mi mejor esfuerzo por ser digno de ti. ¿Me harías el honor de convertirte en mi esposa? —.

Lavender estaba llorando a mares, mientras tenía una sonrisa en sus labios—S-sí, m-me casare… contigo… ¡SÍ! —Lavender en ese punto no pudo contenerse y se lanzó hacia su novio, tirándolos a ambos en el proceso. Ron estaba feliz y con cuidado levanto a su novia que no parecía poder parar de llorar de felicidad.

Una vez que estuvo sentada de nuevo, deslizo el anillo en su dedo y Lavender, entre lágrimas, beso castamente a su ahora prometido. Los padres de ambos chicos estaban felices y un poco complicados. En su mundo era normal casarse jóvenes, pero a veces deseaban que sus hijos nunca crecieran. Pero viendo a ambos tan felices y enamorados, no pudieron menos que alegrarse por sus respectivos hijos.

Los hermanos de Ron se acercaron a felicitar a la pareja y darle consejos a Ron sobre cómo mantener feliz a su futura esposa. El resto de la velada fue ocupada en definir el compromiso y establecer como sería la boda.

La pareja estaba sentada junta, con las manos enlazadas y parecían más un viejo matrimonio que una pareja de menos de 20 años, que apenas iban a empezar su camino juntos. Quizás esa era la mejor señal de que estaban destinados a estar juntos.


Lentamente, las cosas en el Reino Unido empezaban a moverse en la dirección correcta. Hermione Granger finalmente encontró que quería hacer de su vida cuando decidió que llevaría los conocimientos de leyes muggles al mágico. No iba a intentar hacer la versión mágica de las leyes muggles, sino que quería llevar la metodología de cómo se hacían las leyes en el mundo muggle hacia el mundo mágico.

La forma en que el Wizengamot hacia sus leyes era más como decir "todos a favor de que tal o cual cosa se haga" y si pasaba, se hacía ley, pero no se consideraban los aspectos relativos a esa ley. No se consideraba sus alcances, excepciones, artículos relacionados. No había una constitución y los libros de leyes parecían más bien minutas.

También estaba el asunto de que el Wizengamot era una sola cámara. Eso pudo haber sido algo bueno y útil cuando no eran más que unos pocos cientos. Ahora eran miles pero si todo salía bien, en unas pocas décadas habría muchos más nacimientos y necesitaban modernizarse.

Viktor apoyaba en sus planes a su futura esposa y consiguió también libros de derecho de Bulgaria. Quería que Hermione tuviera la mayor cantidad de información posible y él mismo sabía algo sobre como funcionaban los aparatos legislativos de su país.

La idea de Hermione era escribir la metodología y presentarla en una sesión. Presentaría también la idea de una nueva cámara que estuviera integrada por varios nacidos muggles y algunas criaturas.

Sabía que habría algo de resistencia pero Gran Bretaña no podía continuar así. No era muchos magos comparados con los muggles, pero los muggles aumentaban sus números de manera vertiginosa y ellos tarde o temprano serían descubiertos. Necesitaban modernizarse o el mundo muggle se los comería vivos.

Sabía que Lavender en este momento estaba aprendiendo todo lo que podía sobre publicación en El Profeta. Luna Lovegood le prometió a Hermione que en su momento le ayudaría a publicar su libro y Hermione no sabía cómo es que Luna supo de sus planes, incluso antes que ella misma. Ahora si creía ese rumor sobre qué Luna era una vidente real.

Hermione sabía que los Omegas que se fueron no regresarían, pero ella no estaba luchando para que regresaran. Sería como pedirle a un sobreviviente de abuso que regresará a vivir a la casa de sus padres maltratadores o el tutor que le hizo daño. No, Hermione sabía que los Omegas no regresarían, pero ella estaba decidida a hacer este un mejor lugar para todos aquellos Omegas que aún no habían nacido.

Además, hace poco, Viktor la llevó con algunas personas que finalmente la incluyeron en la organización a la que Viktor pertenecía y se enteró de que Sirius Black se había integrado recientemente a ella.

Compartieron noticias y ella se enteró de lo bien que le iba a Harry y que pronto todo el mundo sabría donde estaban los Omegas. Las noticias estuvieron plagadas sobre apariciones de ellos en todas partes y Harry era el que lideraba con su equipo los titulares durante bastantes meses.

Las últimas noticias eran sobre el reciente fichaje de Ginny Weasley en un equipo local de Estados Unidos y como su prometido, Colin Creevey, se veía siempre en sus partidos.

Si, Hermione estaba segura de que entre todos aquellos que querían cambiar las cosas, lo lograrían. Quizás no pronto, pero finalmente lo harían.

Después de todo, cambiar las cosas requería romper estereotipos y los Omegas, ya lo habían hecho. Era hora de que otros tomaran la antorcha que habían encendido.