Hola que tal todos, aquí Loki con un nuevo capítulo.

Sin más que decir los dejó con el capítulo:


[POV Zac].

¿He tomado la decisión correcta?

Quizás…

Habían posibilidades de que aquel encuentro no hubiera salido para nada bien…

Tal vez, si unía fuerzas con Gohan, era más probable que hubiésemos hecho algo en contra de ella, pero sería algo estúpido pensarlo y hacerlo. Esa mujer tenía la suficiente fuerza como para dejarnos moribundos, no haríamos nada con atacarla sin un plan previó...

Reí de forma nerviosa internamente, no se si en este momento me siento más emocionado o atemorizado por su poder. Creo que son ambas, no sabría como explicar lo que siento en este mismo instante. ¿Fue buena idea hacer esto...? Ya deja de pensar en eso, tu mismo decidiste venir con ellos y no hay vuelta atrás.

Sí. No cabe duda de que me siento ahogado con su presencia.

Sin embargo, no saldré huyendo despavorido, no soy ¡un cobarde! Tengo curiosidad por ella, por cómo actuaba pude notar que ella no es tan mala como la pintan...

Aunque... ¡No entiendo porque me observa tanto! Cada segundo que pasa noto su mirada fijada en mi. ¿Tengo algo en la cara? Y mi cabeza no deja darme putas alarmas de alejamiento.

Ushh, esto es frustrante. Ni en mi primer día de trabajo me sentí de esta forma...

Pero tampoco la crítico tanto, comprendo que me esté vigilando. Después de todo era un enemigo que de la nada se volvió aliado. Quizás sospeche de mí... De pronto mi faz se alarga al recordar lo que ocurrió hace unos momentos con Son Gohan.

No se quien es más necio si su padre o él, pero era muy persistente... Hace unos momentos había sentido que su ki había disminuido drásticamente, creo que debí contenerme un poco más.

¡No!

Alce la mirada hacía los gemelos androides y arrugue levemente el entrecejo al igual que mi labio se arqueo hacía abajo.

Si lo hacía era más probable que ellos sospecharan de mí. No los culparia si ahora mismo lo hacen.

Solo espero que Gohan comprenda lo que hice y que no tenga una mala impresión de mí... ¡¿Pero qué estupidez digo?! Le aventaste una gran carga de energía que posiblemente acabaría con él y con la mitad de la zona, y ¿te preocupa eso...? Es obvio que una simple disculpa no servirá.

En ese instante por mi cabeza paso la mirada de aquella mujer; se notaba confundida y decepcionada...

Es más seguro que ella no me perdone... desde su perspectiva yo soy el traidor, el sujeto que atacó a su aliado para unirse al enemigo, el idiota que cree que lo perdonarán fácilmente.

Di un suspiro y trato de no tomarle tanta importancia al asunto.

-¡HEY! - Una voz me alejó de mis pensamientos, alce nuevamente la vista para atender al llamado.

-¿Qué…? ¿Qué dices? - Cuestionó al no lograr oír lo que dijo.

-Dije que: ¿Si, sabes dónde podemos encontrar un vehículo? O no sé, ¿Quizás un lugar donde quedarnos por esta noche?

¿Para qué quiere quedarse en un lugar? ¿Es necesario que duerman? O sea, se que tienen partes humanas, pero tienen energía ilimitada. No veo la necesidad de dormir. Pero a mi no caería mal, la verdad.

El androide diecisiete al no tener respuestas solo nivela su vuelo con el mío y me vuelve a repetir la pregunta, lo miré por unos segundos para luego dar respuesta:

-Pues… - Meditó los lugares posibles; He volado en ocasiones por esta zona, y se que en esta área montañosa hay pequeñas aldeas. Más adelante debería estar la ciudad. - Por esta zona no encontraremos más que poblaciones pequeñas, más adelante hay una ciudad en que podríamos encontrar lo que quieres. - Ante mi respuesta, el pelinegro solo alzo su mirada en dirección a su hermana, ella solo se encoge de hombros.

-¡Bien! Seguiremos así hasta la ciudad. - Declaró el androide, mientras se adelantaba a la primera fila del grupo.

No hay que ser idiota para darse cuenta que ese sujeto aún desconfía de mí, con esto me dio a entender que aún sigo a prueba y que solo me dejo ir con ellos por capricho.

Otra vez vuelvo a sentir la mirada penetrante… No entiendo que es lo que tanto observa, al menos disimula mujer.

Solo la ignorare...

Mmm, aún sigue mirándome. ¡Es imposible ignorarla!

Río de forma nerviosa a mis adentros y decido cruzar la mirada con ella y el androide más que desviarla como lo haría cualquier persona, solo me termino mostrando una leve sonrisa. Cambie de dirección para evitar verla, si su intención era provocarme incomodidad lo hizo a la perfección.

Después de un vuelo de minutos, a lo lejos logramos visualizar algunas edificaciones. El androide diecisiete es el primero en frenar su paso en cuanto estuvo sobre la ciudad, los demás hicimo lo mismo. Nos quedamos un rato observando a la ciudadela hasta que el pelinegro giró su cuerpo completo para que capturamos su atención ante lo que diría a continuación:

-Mjum, veo que no mentias con respecto a la ciudad. - Dijo sin pelos en la lengua mientras me daba una mirada y se escondía las manos en sus bolsillos de pantalón. Mi primera reacción fue arquear una ceja.

-¿Por qué te mentiría? - Cuestionó al instante. - Tu me preguntaste si había civilizaciones cercanas, y solo te respondí. No soy tan estúpido como para engañarte. - Juegue un poco con las palabras, se que diecisiete le encanta presumir sobre su poder y si alimento un poco su ego, es más probable que confíe en mí. Debo acercarme poco a poco a cada uno de los miembros.

Otra mirada entre los hermanos surge, pero esta vez la ignoré y solo me centre en cómo el pelinegro arqueo los labios hacía arriba; su expresión anunciando lo satisfecho que estaba.

-Bueno eso no importa. - Dijo mientras se encoge de hombros. - Será mejor que bajemos a buscar el vehículo para seguir con nuestro viaje. - El androide solo empezó a descender y los demás le seguimos el paso.

-¿Podemos pasar por dulces antes? - Investigo la pelicobrizos quien se había aproximado al pelinegro con emoción.

Y en tanto aterrizabamos en media de la calle, el androide medito un poco sus palabras y le respondió con un tal vez, pero que la prioridad era un vehículo capaz de llevarlos a todos y sobre todo a un peso pesado como dieciséis.

Los vehículos que estaban pasando por la vía tuvieron que frenar de forma brusca por la repentina llegada de peatones a la calle. Provocando así accidentes automovilísticos.

Quería evitar destrozos... pero al menos nadie a muerto.

De pronto el sonido de una gran bocina se interpuso en nuestro camino, los cinco giramos la cabeza hacía el sonido para darnos cuenta de que era un gran vehículo de carga. El sujeto que lo maneja ni se digna a bajar la velocidad del camión, solo esta tocando la bocina como un demente. Los ciudadanos que se encontraban en la acera se preocupan por nuestro bienestar, debido a que, el camión ya estaba más cerca. Todos esperaron al impacto, pero no hubo grito alguno por parte de nuestro grupo.

La realidad es que el impacto lo termino frenando el androide de cabello naranja, quien tomó el gran vehículo con facilidad por el parachoques: lo estropeó un poco, pero debo dar crédito de que no haya terminado por atravesar el camión con su propio cuerpo. Alce la mirada al parabrisas delantero y pude ver claramente el rostro de miedo y asombro por parte del conductor, sus ojos sobresalían por lo que acababa de presenciar, si estuviera en su situación creo que yo también quedaría petrificado.

El androide solo volvió a colocar el vehículo sobre la vía con sumo cuidado. Y posteriormente, nos dio una mirada donde indicaba si aquel vehículo era de utilidad para el pelinegro. A pesar de que sea más fuerte que los gemelos, dieciséis les sigue el juego, no solo él. También ella, observé de reojo al androide veintiuno, quien noto mi mirada y ladeo levemente su cabeza y yo solo la desvíe.

-Nah, ya está estropeado. - Declaró el pelinegro. - Además, no tengo licencia para manejar uno de esos.

¡¡¿A POCO NECESITAS UNA CUANDO LOS ROBAS?!!

Que descaro de su parte decirlo así, un tic nervioso emergió en una de mis cejas.

-Será mejor que pasemos a otra calle, los vehículos de aquí no me gustan. - Comunicó el de pañoleta mientras le daba una mirada de desagrado a todos los vehículo que habían sufrido un accidente. Íbamos a seguir el camino, pero el grito de una de las mujeres del grupo hace eco:

-¡OYE! - Llamó la rubia en un tono molesta, al llamar la atención de los demás, esta cruzó sus brazos sobre su pecho y continuó con lo que diría: - ¿Acaso se te olvida algo importante?

Diecisiete se llevó su mano a la barbilla y luego alzó la mirada al cielo para meditar lo que era importante según su hermana. - Pues, conseguir un vehículo es importante, pero imagino que te refieres al lugar en que nos hospedaremos. - Dijo en un tono fingido, pero fue suficiente para hacer hervir la sangre de la rubia.

-¡IMBÉCIL! - Aulló ante la burla de su hermano menor. - Mjum, iré a cambiarme.

Ahora que la veo mejor, casi que toda su vestimenta está destrozada y puedo ver su blanquecina y suave piel...

Se que ella es catalogada como una de mujeres hermosas de la franquicia, pero verla en persona mis palabras quedan cortas o se traban en mi lengua. Cualquier hombre caería en su encantos si ella decidiera seducirlo, yo sería uno de esos si me preguntan.

¿Por que no? Vuelvo a dar una miradita detenidamente a su piel al aire libre e inconscientemente un leve sonrojo surge en mis mejillas al tener algunos pensamientos con aquella mujer, esto provocó que la rubia se diera cuenta de que forma la estaba observando y se acercará a darme una amenaza:

-Tks, ¡Deja de mirarme de esa forma, imbécil! - Dijo mientras me apuntaba con su dedo índice, di un paso hacía atrás y solo balbuceo cosas sin sentido.

- N-No se que hablas. - Me hice el desentendido, mientras trataba de mirar a otro lado. Ella hace una mueca de desagrado y sigue con el reclamo, al mover su cuerpo de forma brusca he podido notar parte de su pecho al aire cosa que no puedo parar de mirar, me hipnotiza.

Dieciocho nota eso y mil venas surgen en su cabeza y lo único que sentí fue una bofetada que me envió directamente a un buzón de correo en la cual rompí en el proceso. Aunque no haya sido tan fuerte el impacto, mi mejilla derecha palpitaba de dolor, alce la mirada y solo me encontré con el entrecejo arrugado de la rubia y seguido de un insulto de su parte:

-Tks, idiota. - Chasqueó la lengua y acto seguido cruzó sus brazos sobre su pecho para girarse de sus talones, y marcharse de la escena. No antes el androide veintiuno decide ir con ella también.

-¡Esperame, Dieciocho! Voy contigo. - Exclamó la pelicobrizos quien fue detrás de ella y al llegar pude notar la ligera sonrisa de la rubia dedicada a la mujer de lentes.

El pelinegro no se aguanto más y soltó una gran carcajada. Porque siento que termine pagando los platos rotos...

- JA, JA, JA, JA. Es un mérito que Dieciocho no terminará por acabar contigo en ese momento. - Confesó el androide pelinegro. Si claro como no. Aparte las cartas y paquetes de mi y en cuanto estuve decidido a levantarme, quedé atónito al ver que diecisiete extendía su mano para ayudarme. Ok, esto es nuevo para mi. Observe detenidamente su mano. - ¿La tomarás o no? - Investigo el pelinegro ante mi duda, sin más la tome.

Una vez de pies, el androide solo giró su cabeza en dirección a su hermana y a la mujer de lentes, dio un suspiró al ver que ingresaron en una tienda. Él bien sabía que ese supuesto "cambio" iba a tardar más de lo que aquellas dos imaginaban.

- Será mejor que busquemos donde quedarnos. Algo me dice que hoy no podremos partir. - Dijo mientras se abría paso entre las personas o mejor dicho, ellos se hacían a un lado.

Al presenciar todo lo que ocurrió hace minutos era de esperarse que nadie se atreviera a acercase a nosotros. Y en tanto caminábamos el androide solo hablaba de posibles opciones de hoteles en el cual quedarse, di un suspiró a mis adentros ya que, esto traerá problemas y no tengo dinero como para justificar el hospedaje, y conociéndolos de seguro van a quedarse en el hotel más lujoso de la ciudad...


Golpes consecutivos se escuchaban en una nave espacial, cualquiera pensaría que estaban haciendo reparaciones en la nave, pero no era así, la realidad es que esto era producido por un individuo, y ya tenía más que harta a los tres tripulantes de dicha nave espacial.

-¡Aaah! ¡Courne! - Resonó una voz fémina molesta en lo que parece ser la sala de mando, esta se puso delante de su compañero, quien estaba sentado sobre una de las sillas de la tripulación.

La mujer logró llamar la atención del nombrado y este solo alzo su mirada para encontrarse con el ceño fruncido de una mujer de cabello rebelde de la cual era frondoso y llegaba hasta su cintura, ojos negros al igual que su cabellera, piel bronceada. Su vestimenta era una especie de traje completo desde sus pies hasta el cuello de color blanco; era un traje pegado que hacía que sus atributos femeninos relucieran ante los ojos de sus compañeros. Como también la acompañaba un par de botas de color gris y un cinturón singular de pelaje que rodeaba su cintura. Ella no era la única con la misma vestimenta, sus compañeros también las tenían

-No entiendo porque no podemos aún sacarle información. - Investigó. - Si sigue así yo misma me haré cargo de partirle cada extremidad por el daño de mi nave. - Volvió a dar un reclamo la pelinegro. Al no tener respuesta de aquel hombre decide realizar un reclamo en general. - Será mejor que se encarguen de ese imbécil antes de que acabe con la puerta.

-¡Ya cállate, May! Solo tenemos que esperar a los demás. - Interrumpió el otro tripulante.

- ¡Si no quieres que te ponga en tu lugar, mejor cállate, idiota! - Respondió de forma amenazante May, mientras le mostraba su puño.

-¡¿Qué Insinúas?! - Cuestionó ante el tono de confianza de la dama.

- Digo: que eres un inútil en batalla. - Recalcó.

-Grr, desgraciada, te crees mucho por ser la "sub-capitana" de este grupo. - Dijo entre gruñidos. - Va siendo hora de que bajes de esa nube... ¡PUAFGH!

No terminó sus palabras, ya que, termino por recibir un gran golpe en su estómago que provoco que se saliera el aire de sus pulmones, el que había ejecutado el ataque fue la pelinegra, quien de inmediato se separó de este para dejarlo con su dolor.

- Solo balbuceas estupideces, cuando me ganes en una batalla, bien puedes venir de bocón. - Declaró sin pelos en la lengua. - Deberías quedarte ahí en el suelo a reflexionar una buena disculpa a tu linda sub-capitana.

-M-Maldita… - Murmuró entre dientes y acto seguido tomo impulso desde su piernas para abalanzarse contra aquella mujer, no le importo su dolor. Solo quería darle una lección.

Ambos chocaron contra los paneles de control de los cuales terminaron destrozados debido al choque, May aparta al sujeto y de forma inmediata lo toma del cuello del traje para alzarlo por su cabeza y tirarlo directamente a una de la sillas de la nave, de la cual se rompió en el proceso.

Aquel hombre no se quedo de brazos cruzados y se lanzó nuevamente contra aquella mujer, encesta un gran golpe en su mandíbula, la fémina gruñe por eso y decide dar otro golpe en su estómago para marcar más el primer ataque que realizó, esto provocó que el pelinegro chillara de dolor como también algunas gotas de sangre combinado con saliva salieran de su boca, pero aún así devolvió el golpe.

-¡Agh! - Chillo May, pero más que molestarse una sonrisa se manifiesta en su rostro.

Asimismo, la pelea entre los tripulantessiguió llevándose consigo parte de la sala de control.

- Ya paren par de idiotas. ¡Están destruyendo la nave con su pelea infantil! - Ruge una voz, de la cual provenía del reloj de mano de Courne.

Sin embargo, los combatientes hicieron caso omiso y siguieron con la batalla y destrucción en la nave. La IA siguió con el regaño, pero aquellos dos seguían sin hacerle caso.

-¡May! ¡Lery…! - Una voz ronca hizo que ambos detuvieran su siguiente ataque y solo dirigieron su vista hacía la voz, de la cual pertenecia a Courne.

No estaban abrumados por la repentina interrupción. Al contrario, solo estaban confundidos y sorprendidos con que Courne se atreviera a interferir, él casi nunca interfiere en sus luchas de supremacía, como lo hacía llamar May.

Lery, le dio una mirada más que confundido a su compañera y esta solo se encoge de hombros. Ante esto, May decide tomar la delantera y cuestionar a Courne:

-¿Qué te ocurre?

La realidad es que a May le había molestado el hecho de que interrumpieron su batalla, quería poner en su lugar a Lery.

Courne no dijo nada al respecto. De hecho, él sólo estaba meditando un poco sobre la misión asignada por un capo criminal de su galaxia. No cabe duda que los mandaron a cazar a uno de los suyos; "Pero ¿por que? Además, ¿quién es ese sujeto? ¿Que es lo que quiere ese sujeto de él? ¿Por qué mi madre está interesada en él?" Fueron sus pensamientos.

Trato de no darle tantas vueltas al asunto, pero el solo pensar en la gran suma de dinero que tenía la captura de aquel sujeto y sobretodo el interés insistente de su madre por encontrarlo no pudo evitar seguir hundiéndose en sus pensamientos. Claro, era obvio que le interesaba, con aquella gran suma de dinero, podrían comprarse un planeta o unos cuantos para poder establecer la civilización saiyana.

Esa era lo que se habían planteado en cuanto vieron la recompensa por la captura de aquel saiyajin.

"¿Será un truco? Los demás confía en ese sujeto, no creo que se atreva a engañarnos... A parte de eso, ¿no eramos los últimos de nuestra especie?"

No le tomó tanta relevancia, después de todo los mayores de su grupo le han comentado que había posibilidades de que hayan más saiyajins con vida.

- ¡Hey, Courne! ¡Te estoy hablando! ¡Courne! - Llamó por enésima vez la mujer. Finalmente le presta atención y esta solo se cruza de brazos acompañado de un bufido. - Uih, me harta que sigas actuando así; no respondes a mis preguntas y solo sigues dando gruñidos cada vez que te cuestionamos algo. - Enumero las actitudes actuales de su capitán.

El saiyajin ignoró por completo los reclamos, pero su IA no lo haría:

-¡Ya deja de molestar, cara de mono! Tu no eres nada de Courne como para que le estés reclamando de esa forma. - Ladro Tenny.

Las venas surgieron en la frente de la fémina, debido al insulto que acto seguido dio un grito al holograma de la IA:

-¡Tú no tienes derecho a insultarme, chatarra de segunda mano! Solo eres una herramienta. - Comunicó con rabia.Ambas continuaron con los ladridos hasta Lery empezó a reírse por la discusión infantil que se formaba entre la IA del capitán y la Sub-capitana.

-¡CALLENSE!

Ante el llamado de atención la sala quedo completamente en silencio o bueno eso esperaban porque los golpes que realizaba el prisionero contra la puerta seguían.

-Solo han estado actuando como una bola de imbéciles, cuando lleguemos a la estación, si gusta pueden matarse entre sí. Hasta entonces solo reparen la nave. - Dijo mientras señalaba el destrozó de sus compañeros.

-Pero... - May iba a dar otro reclamo, pero la mirada gélida de su capitán lo indicó todo.

Hasta Lery se guardo lo que tenía para decirle a Courne, la IA solo terminó desvaneciendo su imágen en cuanto vio como se estaba tornando el ambiente entre su usuario y sus compañeros. Los labios de May temblaron levemente, apretó sus puños de los cuales también temblaron levemente, los dejo de apretar y seguido subió la mirada hacia Courne para darle la afirmativa a su orden reciente.

- Iré a ver qué puedo hacer con el cericiano. - Declaró Courne, mientras se despoja de su reloj de muñeca y termina por tirarla a uno de los asientos que aún sigue en pie.

Posteriormente, salió de la sala, no antes escucho los gritos de reclamo por parte de su IA debido a que, la dejo tirada, hizo caso omiso al llamado y siguido su camino por el pasillo de la nave.

- Vaya que si estaba de mal humor. - Expuso Lery quién siguió con la mirada al capitán hasta que se perdió de su vista. Pero luego no le da importancia. - Bueno ya no importa, ¿en que estábamos...? ¡AAGHH!

Otro ataque por sorpresa por parte de May surgió de la cual este terminó por enviarlo directamente a la pared de la nave donde la derrumbó en el proceso. Lery rebotó un poco y terminó destruyendo unos cuantos barriles que estaban llenos de frutas y agua, su traje blanquecino terminó hecho un desastre debido a las frutas que cayeron sobre el.

Este se levantó más adolorido por su espalda que por el golpe de su sub-capitana, dio unos cuantos insultos en cuanto vio que tanto su traje como cara y cabello estaban pegajosos, pero al sentir como de su nariz escurre un líquido, este se llevó sus dedos a su nariz y en cuanto verificó que era su sangre, solo rechino los dientes. ¿Cómo es que recibe un golpe tan obvio? Fue lo primero que pensó.

Aquella mujer se las pagaría, le iba a dar su merecido, pero en el momento que iba a levantarse de los barriles que rompió, un par de piernas se interpuso en su camino; ya sabía de quien se trataba, así que, solo alzo la mirada para decirle unos cuantos insultos, pero en cuanto lo hizo su lengua se hecho hacia atrás y dio un grito a sus adentros al ver el aura roja que rodeaba a May.

Tenía sus brazos cruzados sobre su pecho, su cabello rebelde ondeba al son de la energía que desprendía de manera amenazante. Esto hizo que Lery sudara de los nervios.

Nada bueno salía cuando May mostraba ese lado de ella. Era un hecho, aquella mujer estaba sumamente molesta por el gran daño causado a su preciada nave, (que en parte fue culpa de ella también, pero prefiere hacer responsable a quien inició con todo, según sus pensamientos).

Lery solo pudo reír nervioso. - M-May... te aseguro que reparare los mandos de control. - Trago saliva en seco. Sin embargo, a May no le apetecia recibir una disculpa de su compañero. - E-Espera May, ja, ja, lo podemos solucionar. - Dijo en cuanto vio la sonrisa de lado de la mujer y como esta golpeaba su puño contra la palma de su mano consecutivamente.

En tanto Courne caminaba por el pasillo de la nave, no pudo evitar escuhar los aullidos de dolor por parte de Lery. Este solo dio un suspiro y asumio que May termino por ganar el encuentro.

Luego de unos segundos finalmente Courne frena el paso y queda frente a una puerta de la cual ya se encontraba con unos cuantos chichones. El prisionero ya había dejado de golpear la puerta.

Supongo que vio inutil seguir golpeando la puerta. Pensó a sus adentros. Se que no debería entrar hasta que los demas regresen, pero debo verificar si el infeliz no se suicido o que no este haciendo una estupidez… Aquel hombre meditó si era buena idea entrar, las ordenes de sus superiores fueron claras: "No interroguen al prisiero en nuestra ausencia".

No obstante, Courne ignoró por completo la orden de su superior y decide introducir el código de seguridad de la puerta, esta termino deslizandose, pero solo terminó trabada, debido a que, estaba completamente dañada. Dio un suspiró y terminó por forzar a que la puerta se abriera, después de todo iba a tener que cambiar la puerta de la nave, lo primordial era verificar si el prisionero seguía con vida.

Y en cuanto iba a dar un paso, se detuvo al ver lo que estaba haciendo aquel peliverde: trataba de forzar la cerradura de las esposas, de la cual eran unas esposas que cubrían toda su mano por ende estaba usando su boca para movilizar la herramienta improvisada.

Courne le dio un mirada a la habitación y noto el gran desorden que había.

-Ashh, May me va a matar si ve esto. - Dijo para sí mismo en cuanto vio el desastre de la habitación; la cama que era pegada a la pared estaba completamente destrozada al igual que una mesa y dos silla del lugar. Con esto dedujo que el cericiano se las ingenio para realizar una herramienta improvisada para manipular las esposas. - Es estúpido de tu parte seguir haciendo lo que haces.

Granola abrió sus ojos al escuchar la voz de aquel sujeto, estaba tan a fondo con la cerradura que ni se percato de que Courne había entrado.

De inmediato escupe la herramienta de su boca para darle una mirada desafiante a su captor, Courne solo alzo una ceja, y sin pensarlo dos veces el cericiano se levanta del suelo para tratar de estampar un golpe al rostro de aquel hombre, pero la acción no se ejecuta, ya que, en cuestión de segundos una corriente eléctrica recorre por el cuerpo de Granola que de inmediato lo llevó al suelo y seguido recibió una gran descarga eléctrica de cortesía de las esposas.

Su captor solo se quedo observando con serenidad como aquel hombre sufría ante las grandes descargas que le proporcionaba el aparato. El aullido de dolor siguió, y en cuanto Courne tuvo suficiente: saco un control pequeño de su bolsillo y detuvo el ataque.

El cericiano solo se desplomó al suelo y su mirada quedó al techo donde todo le daba vuelta, como también podía sentir que aún había quedado algo de corriente en su cuerpo por ende aveces se movía levemente.

-Te dije que era inútil. - Declaró el capitán mientras rascaba su nuca.

La única respuesta que tuvo por parte del peliverde fue una amenaza: -M-Maldito… me las pagaras…

-No entiendo como es que sigues siendo un cazarecompensas. No somos tan idiotas como para no asegurarnos de que fuerces la cerradura de unas esposas. - Confesó con desdén.

En tanto Granola solo alzaba su cabeza y luego la volvió a poner hacia atrás al sentir las punzadas de dolor en su cuerpo, trataba de apaciguar su respiración agitada. Sin embargo, esto no impidió de que el cericiano siguiera dando insultos entre balbuceos a su enemigo.

-Vaya que eres muy atrevido al insultarme estando en ese estado. - Aclaró, mientras se agachaba al nivel del cericiano. - No se si es que eso te hace valentía o es que eres muy estúpido para analizar la situación en que te encuentras ahora mismo.

Granola movió levemente su cabeza para visualizar mejor el rostro de su enemigo, se sorprendió al verificar las características de este, pero luego su faz se arrugó y solo pudo gruñir a sus adentros.

- Se que debería esperar a los demás, pero ya estoy impaciente. Veamos si es verdad que tienes esa información: ¿En que lugar se encuentra ese sujeto? Y ¿Por qué es tan importante para Elec?

El cericiano solo escuchaba levemente las preguntas de su enemigo, debido a lo aturdido que se encontraba. Él bien sabía que no podía hacer nada en contra de aquel hombre estando en ese estado, sería una total estupidez hacerlo, solo provocaría su muerte y con eso mente, solo alzo su cabeza en señal de que diría lo que tenía, Courne al ver esa acción decide bajar su rostro al nivel de este para poder escuchar el murmullo. Sin embargo, lo único que recibió por parte del cericiano fue un claro mensaje llamado: saliva en su rostro y seguido de un insulto:

-¡Vete al infierno, hijo de perra!

El capitán de la nave al recibir el claro mensaje solo se limpia su mejilla entre risas que sonaba más de molestia, termino limpiando sus dedos sobre la ropa del cericiano y sin pensarlo dos veces dio un gran codazo al pecho del muchacho cosa que hizo que salpique algo de sangre en el traje blanco del mercenario, no le dio mucha importancia a su traje manchado y solo se dedicó a alzar desde los cabellos al prisionero hasta quedar a la altura de su rostro.

-Disculpa, quizás abuse un poco. - Dijo en un tono sin importancia al ver los hilos de sangre brotar sobre los labios del cericiano, este solo podía quedarse inmóvil mientras daba leves quejidos de dolor. - No quisiera sacarte cada palabra a golpes, así que, por favor colabora y habla. Primero iniciaremos con una presentación y luego podemos ir al grano, ¿Te parece?

El cericiano no dio respuesta alguna, solo estaba tratando de aguantar el dolor de sus huesos rotos.

Courne solo sonrió de lado ante eso y decidió seguir con la conversación: - Me presento: Soy Courne, el último linaje del líder Aikon de los saiyanos exiliadospor su propia raza, y próximo líder del nuevo planeta sadala. - Courne sonrió de forma divertida al ver la mirada de asombro de aquel cericiano.


De vuelta con Zac.

"Lo suponía. Era de esperarse viniendo de ellos". Dije a mis adentros en cuanto vi el gran edificio de lujo frente a nosotros.

-¡Bien! Aquí nos quedaremos, solo toca apartar una habitación y luego ir a buscar a las muchachas. - Declaró el androide con un aire de confianza.

¿Se le olvida el factor: dinero? Bah, olvida eso. Conociéndolo le vale y solo entra como perro por su casa.

Aún así decido cuestionarlo, pero ya él y dieciséis se habían adelantado a la recepción del hotel y estaban pidiendo hospedaje. Me acerque rápidamente e investigó como carajos pagaría las habitaciones.

-Sencillo: con esto. - Este me mostró una tarjeta y los ojos casi se me salen al verla, y por mi cabeza paso la idea de que la había robado. - La encontré hace unos segundos y sería un desperdicio no usarla.

Si claro, aparecio mágicamente en el suelo y la encontraste... ¡Pero qué mentira más descarada de su parte! ¡¿En que momento lo hizo?! Ni lo vi...

Bueno era de esperarse viniendo de un ladrón, el androide dejó de lado el origen de la tarjeta y se dispuso a solicitar la suite del hotel.

Es más seguro que estoy siendo juzgado tanto por el Dios de la tierra como por los dioses del universo...

Al cabo de unas horas estábamos en la suite más lujosa del edificio, dieciséis solo estaba observando detenidamente la ventana de la habitación con sus brazos cruzados sobre su pecho. Da escalofríos cuando no habla y solo se queda observando detenidamente la ciudad.

Mientras que diecisiete y yo estábamos teniendo una partida de un juego al azar que más bien parecía la copia barata de Street Fighter. Le llevó la delantera a diecisiete, y terminó por ganar la primera ronda.

-Mjum, juegas mejor que Dieciocho. Debo reconocer que eres un digno rival, Zac. - Halago y no pude evitar presumir.

-Je, je, je. No es mi primera vez jugando este tipo de juego. Es sumamente sencillo hacer los combos.

-Ah... ¿En serio? - Dijo en un hilo, cosa que me hizo dudar un poco, pero en cuanto iba a dar voz ya la siguiente ronda había dado inicio, y sin previo aviso el androide fue quien inició la batalla, combo consecutivos de los cuales me dejaron arrinconado, ni siquiera he tocado los botones para tratar de defender, ya que, ¡Ni servía hacerlo! Al cabo de unos segundos termino perdiendo las dos rondas y tanto mi cabeza como mi cara quedaron congelados, estaba incrédulo ante mi derrota. Un tic nervioso surge de mi ceja derecha al tomar un sorbo de aquella copa llamada: "derrota".

-Ja, ja. Solo te digo que me contuve un poco... - Ahora era él, quien presumía.

Parpadeo varias veces para verificar si es que en verdad perdí y en efecto, aun seguían las estadísticas de mi derrota a todo esto: ¡¿Qué hago jugando un jueguito de segunda con un enemigo?! Exclamó a mis adentros mientras dejo el control en el suelo y me levante dispuesto a darme una ducha para calmar mi temperamento. Lo Admito tuve mi merecido por bocón y ¿que?

-Vamos, Zac. No seas infantil, solo es un juego. - Expuso el androide mientras se levantaba del suelo. - Te propongo algo:el que gane podrá pedirle lo que sea al perdedor: ¿Qué dices? ¿Aceptas o no?

¿Qué si acepto? Pues...

-Acepto. - Dije sin pensarlo dos veces, tengo que reparar mi orgullo ya ¡mismo! El androide solo me dio una sonrisa y me aventó el control para continuar con el juego.


Mientras tanto en otra parte del planeta azul…

La guardiana grito a sus adentros al sentir las presencias familiares de su esposo e hija.

No solo eso, ya era cuestión de tiempo de que ambos hibridos llegarán a su destino. La guardiana busco una solución en su cabeza, miró a todos lados y seguido le dio una mirada al collar que tenía encima. El bombillo del saber se encendió.

Sí. Es probable que funcione con ella... Pensó.

Ya había ejecutado una estrategia para poder descartar las miradas sospechosas hacía Pan. Sin embargo, tenía que despistar a los presentes. Así que, de forma rápida notificó que eran aliado y que se adelantaría por los momentos, pero esto pareció sumamente sospechoso para algunos presentes.

Para el primogénito de Goku no fue así y este dio las primeras palabras antes que los demás:

-¿Necesitas ayuda? - Preguntó el joven de manera inocente a la guardiana. Esto hizo que la guardiana del futuro se congelará por unos instantes y en cuanto iba a decir un no entre balbuceos, Piccolo se adelantó:

-¡Gohan! - Llamó y el mencionado dirigio la mirada a su mentor. - Será mejor que sigas buscando a los que faltan.

Al parecer la encarnación del mal había deducido algo que ni Faila ni Gohan se habían percatado.

-¡Cierto! Aún tenemos trabajo que hacer, Gohan. Sera mejor que localices a los demás. - Añadió la guardiana de Zac.

-¿Eh? - Fue la sincera respuesta del muchacho. - B-Bueno… esta bien. - Dijo en un tono sereno y terminó volviendo a su labor al igual que la Faila del presente.

La peliblanco del futuro solo dio un suspiro de alivio, se había quitado de manera sencilla a esos dos y todo gracias a aquel hombre, le dio una breve mirada y seguido de una sonrisa.

Confiaba en que Piccolo los mantuviera distraido a lo que ella ejecutaba su plan y sin pensalo dos veces emprende vuelo en dirección a su familia, tenía que cruzarcelos los antes posible.

Debí hacer esto desde un inicio. Meditó en el vuelo.

La realidad es que Mirai Faila se le habia pasado por la cabeza entregarles algunos medallones a Yawd y Pan que ocultaran su identidad. Sin embargo, hacer uno que diera la talla o que por lo menos durará lo necesario, era imposible en pocas horas y sobretodo introducir un conjuro en la joya...

Unos segundos más tardes, logró visualizar a Gohan y a Pan. Rápidamente Mirai Faila se fue directamente a sus seres queridos con un abrazo, mientras murmuraba palabras de que estaba aliviada de que estuvieran ambos bien, pero aún así dudaba de la recuperación de los dos, sobretodo de Gohan.

Asimismo, se despego del abrazo e inspeccionó el rostro de su pequeña y luego siguió con el de Gohan como también verifica parte de su cuerpo.

- Que bueno que estés bien... - Suspiró, mientras poso su mano derecha sobre el pecho de este y no pudo evitar que algunas lágrimas amenacen con salir. Había sentido el ki de su amado tan decaída que había estado entre la espada y la pared de si salvar a Piccolo o salvarlo a él.

- No te preocupes. Pan hizo un buen trabajo sanandome. Aprendió de la mejor. - Confeso su padre, mientras que la pequeña solo se sonrojo por los halagos de su padre. Esto sorprendió a Mirai Faila que de inmediato también la halaga.

Sin embargo, no era momento de celebrar la hazaña de su retoño. La guardiana cambió su faz a una seria y de inmediato empezó a quitarse el pendiente de su cuello, para luego extenderlo hacía su hija.

-Ponte esto Pan… - Tanto Gohan como Pan se sorprendieron por lo que le estaba entregando.

-No entiendo, ¿Por que me das tu medallon? - Investigo la nieta de Milk.

Desde que tiene uso de razón siempre ha visto a su madre con ese dige. Cuando le pregunto sobre el collar, solo había respondido que era el último recuerdo que le quedaba de un amigo preciado para ella. Y ahorasu madre le estaba solicitando que se quedara con él. Era sumamente extraño y a la vez preocupante para la hija de Gohan.

"¿Por qué me la entregaría?" Investigó Pan en sus pensamientos.

- Eso no importa ahora mismo, Pan. - Respondió en un tono sereno la dama, mientras extendía la mano de su pequeña y deposita el colar. - Acabo de colocar un encantamiento cambia formas. - Mintió. - Debes mantener oculta tu identidad de los demás.

Claro que la pequeña sabia que debía mantener el flujo de la historia, no podía interrumpir, como tampoco quería que su existencia en ese mundo no se diera. Le dio una mirada breve a su madre y luego a su padre, este último sólo se encoge de hombros, y le aclara que confiara en su madre.

La pequeña ya con la confirmación de ambos padres, termina por ponerse el collar. Sonríe ligeramente mientras acariciaba el collar.

-Prometo cuidarlo, mamá.

Sus padres sonrieron ante su respuesta, y de pronto el dije brillo por unos segundos dando paso así el cambio de la pequeña: su cabello negro se tiño de un naranja, como también creció un poco hasta por debajo de sus hombros, su contestura se mantuvo lisa, sus orejas punteaguadas terminaron cambiando por unas comunes. Lo único que se mantuvo en ella fue el color de sus ojos, piel y vestimenta.

-¡Wuao! - Se asombró la nieta de Goku. Gohan también estaba asombrado con lo que podía hacer su pareja con un simple collar.

Que bueno que el medallon haya funcionado… Suspiró a sus adentros. Sin embargo, su expresión cambio ligeramente a una de preocupación, miró por el rabillo del ojo su mano izquierda y seguido la oculto de la vista de los presentes.

-¿Sucede algo? - Investigó Gohan al ver la ligera mueca de descontento de su esposa.

-N-No nada… Solo me sorprendio el cambio que tuvo Pan. - Trato de apasiguar sus nervios, trago saliva y continuó la conversacion: - Será mejor que regresemos tenemos que buscar a los demás. - Excuso.

Aquel hombre alzó una ceja por el actuar de aquella mujer, pero no quiso darle vueltas al asunto y terminó por decir que era mejor tomar camino y eso hicieron: la familia Son terminó por ir en dirección a lo que era el campo de batalla.

Al cabo de unos segundos llegaron y rápidamente decendieron para poder verificar los daños, bueno en el caso de Gohan y Pan.

La guardiana del presente al sentir las presencias detrás de ella, automáticamente se levantó y se giró de sus talones, pero más que decir algo, solo salieron balbuceos de su boca al ver a Mirai Gohan, hasta le tembló la voz.

-¡Hola! - Saludo el Son con una sonrisa como lo haría su padre.

-T-Tu eres... - Dijo con una voz temblorosa como si hubiese visto un fantasma.

-Es mi yo del futuro. - Declaró El joven Gohan detrás de su amiga, cosa que sobresalto a la pobre mujer. El joven sólo se aproximó a su yo adulto y le dio una sonrisa. Faila solo pudo colapsar mentalmente hasta un tic surgió en su ojo al ver a dos Gohan delante de ella. - Y-Ya lo sabía... me di cuenta hace unos momentos. - Mintió para apaciguar su vergüenza, las risas se presentaron en algunos y la peliblanco solo desvió la mirada levemente, no antes se fijo que aquel Gohan no contaba con una extremidad.

Esto hizo que Faila reflexionara por todo lo ocurrido en ese mundo como también lo que pudo haber sufrido su yo del futuro, tanto así que, ha tenido que recurrir a técnicas que arrebatan energía solo para mantener a los últimos guerreros con vida...

Pero sus pensamiento se van automáticamente en cuanto siente la mirada fija de una infante. La guardiana de Zac ladea su cabeza, estaba tratando de investigar en su cabeza en donde es que había visto a esa pequeña, se le hacía conocida. Faila no se hizo esperar y se aproximó a la pequeña y se agacho a su nivel, esto llamó la atención de los presentes, ya que, algunos no se habían percatado de la presencia de aquella preadolescente.

- Disculpa, pequeña. Pero ¿nos hemos visto en alguna parte?

Pan retrocedió un paso debido a lo cerca que estaba aquella mujer de ella, su lengua se enredó en su boca, pero aún así se armo de valor y confronto la situación:

-L-Lo siento, pero creo que me confundes con otra persona, señorita. - Aclaro sin rodeos, pero gritaba por dentro a que no se le saliera nada relacionado a su identidad.

-Mmm, que raro… - Diría algo más, pero esto fue interrumpido por un gran estruendo y seguido de una gran ráfaga de brisa. Todos los presentes miraron al cielo y solo pudieron divisar una silueta alejarse del campo de batalla. - Tks, ese sujeto es un dolor de cabeza. - Anunció entre dientes al darse cuenta de quien era. - Sabía que era mala idea sanarlo…

-Eso ya no importa en algún momento regresará. - Dijo Piccolo una vez llego al otro lado de la carretera en que se encontraban los guerreros, deposito al suelo a Tenshihan, era el último que estaba entre los escombros. - Habías dicho que los demás tardarían en despertar, ¿cierto? - Ambas Failas dijeron un sí. - Bien. Entonces iré a buscar semillas senzu, no podemos perder tiempo a que despierten y tendremos que cambiar de zona. Ya hay unos cuantos terrícolas husmeandoentre los escombros. - Confesó Piccolo mientras señalaba el gran cráter detrás de ellos.

-El señor Piccolo tiene razón debemos llevarlos a un lugar seguro. - Agregó Mirai Gohan, mientras tomaba a Yamcha y lo colocaba en su hombro como un saco de papas.

-Pero... y ¿el señor Zac? - Investigó Gohan, ya que había sentido su ki a lo lejos y dedujo que aún seguía luchando contra los androides, pero ahora su ki se había desvanecido.

-¿No se supone que estaba luchando con los androides? No podemos dejarle todo el trabajo a él. - Defendió Faila, algunos presentes alargaron la cara a excepción de Piccolo. - ¿Qué? ¿Por qué esas caras?

-¿No te has dado cuenta? - Cuestionó Piccolo, tanto Gohan como Faila miraron de forma confundida al namek. - Esa sabandija nos ha traicionado.

Las pupilas de ambos solo se achicaron al recibir la noticia, estaban incrédulos ante la confusión de Piccolo. A pesar de haber estado entre la vida y la muerte el namek pudo escuchar lo que había ocurrido hace minutos.

-P-Pero ¿que dices...? Ja, ja. Zac jamás haría eso... - Dijo en un tono incrédulo la guardiana. - ¿Verdad que tengo razón? É-Él no haría eso. - Busco opinión entre los presentes, pero todos bajaron la mirada a excepción del joven Gohan que aún seguía procesando la confesión.

-Pues, lamentó decirte que tu querido amiguito se largo con los malditos androides. - El namek fue el único en responder.

A Faila le cayó un balde de agua fría con hielo en la cabeza. Aún seguía analizando lo que pasó hasta casi termino desmayandose de la impresión.

-Pero el señor Zac no nos traicionaría así sin más. - Defendió el joven Gohan.

-Pienso lo mismo, ese sujeto no se cambiaría de bando solo por capricho. - Puntualizó Piccolo. La realidad es que el namek no se tomo tan en serio la traición del saiyajin.

-¡¿Qué dicen?! Si ese imbécil atacó a Gohan sin pensarlo dos veces. - Mirai Faila salió a flote.

-Tranquila Faila. Yo también pienso lo mismo que ellos. - Mirai Gohan posó su mano sobre el hombro de su pareja para tranquilizarla.

-Pero...

-Solo tratemos de confiar en él. - Aclaro el híbrido del futuro. La guardiana solo terminó aceptando a regaña dientes.

Después un rato la tensión entre el grupo se desvaneció, la Faila del presente también se convenció de que su usuario tenía algún plan entre manos. No era momento de pensar en eso, tenían que llevar a los demás lejos de esa zona, así que, decidieron lo siguiente: Piccolo y el joven Gohan irían a por semillas senzu y los restantes llevarían a los demás a un lugar seguro.

Asimismo, el plan se ejecuto; mediante la partida, la Faila de futuro empezó a disminuir la velocidad de su vuelo, su ki disminuida con cada paso que daba.

-No ahora... - Murmuró, mientras forzaba su vuelo para alcanzar a los demás. Sin embargo, no iba a ser necesario ya que, lo demás detuvieron su paso al no sentir a la peliblanco cerca de ellos.

Mirai Gohan se acercó a su hija, cambio unas cuantas palabras con ella y terminó cediendo a que cargará con ambos hermanos Brief's. Esta no dio reclamo alguno y acepto la petición. Aquel hombre se aproximó al instante a su pareja para verificar su estado.

-Puedo ver que estas muy agotada, déjame... - no pudo terminar su frase debido a que la mujer alzo la palma de su mano frente a él para callarlo.

-E-Estoy bien. - Forzó una sonrisa. - Puedo seguirles el paso. - Dijo entre jadeos.

Esto hizo que Gohan hiciera una mueca de desagrado, le molestaba el hecho de que Faila sobre esforzará su cuerpo. Una discusión se forma entre ambos, donde uno justificaba su importante participación como otro justificaba lo importante que era que mantuviera su ki estable.

La dama chasqueó la lengua al ver que aquel hombre tenía la razón y Gohan al ver que ella no seguiría con la discusión decide decirle a los demás que descenderán. La Faila del presente y Pan se dieron una breve mirada y terminaron por aceptar la petición del primogénito de Goku.


Solo habían transcurrido unos minutos desde que se hospedaron en una cueva de la zona, mientras que la Faila de presente y Pan esperaban a que los demás despertarán.

A unos cuantos metros, una pareja discutía o mejor dicho la guardiana daba reclamos con que no quería hablar con aquel hombre.

-¡Ya te dije que dejarás de seguirme, Gohan! No soy una muñequita de porcelana que debas cuidar a que no se rompa. - Recalcó la mujer.

-Solo quiero estar seguro de que estas bien. No me iré de aquí hasta verificar que tu ki esté equilibrado. - Justificó el Son.

La guardiana solo suspira por la necedad de aquel hombre. - Tks, has lo que quieras. - Dijo con un leve sonrojo mientras se cruzaba de brazos y se aproximaba a una gran roca para sentarse.

El nieto de Bardock solo sonrió ligeramente por la actitud de su dama, se sentó a su lado y la guardiana solo pudo reaccionar a ocultar su mano izquierda.

- Gohan. - Llamó en un hilo. - Podrías buscarme algo de agua. - Pidió a lo que este arquea sus labios en señal de duda, no sabía si era buena idea dejarla sola, pero aún así terminó cediendo a la petición.

En cuanto el Son se perdió entre la vegetación del bosque, ella alzo rápidamente su mano y fijó la mirada en el brazalete que había creado de forma improvisada hace minutos.

El brazalete se tambaleó en la muñeca de la peliblanco y acto seguido se hizo cenizas, Mirai Faila se sorprendió ante eso, pero luego su expresión cambió a una mueca de dolor.

-¡AGHH! - Gimoteo en cuanto un gran circulo se formó en la palma de su mano y luego dio paso a varias gritas que salían del círculo.

La ex guardiana solo podía chillar de dolor, apretó sus dientes para no dejar salir más sus ladridos de dolor, y finalmente las grietas se detienen en la mitad de su ante brazo. Ella observa detenidamente las grietas y sus labios tiemblan.

Tenía miedo.

Miedo de lo que podría pasar.

Algunas lágrimas amenazaron con salir no por el dolor que le provocaba aquellas grietas en su piel, sino al recordar lo que tuvo que hacer para obtenerlas...

Sus pupilas temblaron y luego cerró sus ojos con fuerza para dejar caer algunas de sus lágrimas.

-N-No tenía, más opción...


Hasta aquí el capítulo del día. Espero les haya gustado. (Perdón si tardo en actualizar últimamente, es que ando enfermo y necesito estar enpastillandome como desquiciado).

Sin embargo, hare el esfuerzo por seguir escribiendo la historia. Claro si no me muero primero :v

Bueno las preguntas del día:

¿Qué es lo que quiere el androide veintiuno de Zac?

¿Podrá nuestro protagonista ganarse la confianza de los androides?

¿Aikon: Líder de los saiyanos exiliados?

¿Estará de vuelta el planeta sadala del universo 7?

¿Qué es lo que pasa con la Faila del futuro?

Todo esto y más en próximos capítulos...