Capítulo 1
Residencia Loud.
Familia peculiar, no solo porque es una familia que posee 11 hijos más algunas mascotas más y muchas cosas de ellos están en el árbol frente a la casa, así como en el tejado, que posee unos hijos que cada uno de ellos, en este caso cada una de ellas, poseen algunas virtudes que les diferencia del resto.
¿A qué nos referimos con particulares o virtudes diferentes?
Lori Loud, la mayor de la casa en cuanto a los hijos. De 17 años de edad, es.. tu típica adolescente de toda la vida. Mandona, seria, con una vida donde siempre intenta ser famosa por redes sociales, pero no teniendo éxito debido a su "rival" Carol. Jugadora de golf y con unos problemas de gases, que admite que siempre son sus zapatos, es la que mayor ve por sus hermanos menores.
Leni Loud, de 16 años. Estereotipo de una chica rubia. Le gusta mucho la moda. El vestido que lleva una de sus hermanas menores lo hizo ella. Eso sí, puede ser o parecer tonta, pero detrás de esa imagen de rubia tonta se esconde alguien inteligente. Ah, sí, no pongas una cerradura frente a ella porque puede desaparecer…
Luna Loud, de 15 años de edad. Antes adoraba la música clásica. De un momento a otro, tras escuchar un concierto de rock y uno donde fue, sus gustos comenzaron a cambiar drásticamente. Hoy por hoy, es una chica que vive para el rock. Rebelde, creativa son dos adjetivos que la describen muy bien.
Luan Loud, de 14 años de edad. Ah, la comediante de la casa. Digamos que los miembros de su familia – a excepción de su padre – no entiende mucho su humor o siente que es pesado. Juguetona, dulce, amable, es todo lo bueno… pero cuando es primero de Abril…
Lynn Loud Jr, de 13 años. El famoso arquetipo de "mujer varonil". Amante de los deportes a morir. Una chica que podría ser también rebelde, pero más que nada por ser alguien con su fuerte afición al deporte. Eso sí, nunca deja de ser una chica porque tiene un lado… ¿femenino?
Lucy Loud, de 8 años. Gótica. ¿Hay más para decir? Seguro que sí. Amante de la magia negra, amante de la oscuridad, amante de los vampiros, ha estado estos meses viendo cómo hacer para invocar diferentes almas, la transmigración, reencarnación, ese tipo de cosas.
Lana y Lola Loud, ambas de 6 años. Mellizas, gemelas, como gustes decirles. La primera, que nació dos minutos antes que la segunda, es una chica parecida a Lynn Jr. Más varonil que femenina. Luchas en lodo, amante de la mecánica y todo lo que tenga que reparar, es una chica bastante particular. A diferencia de ella, Lola es todo lo contrario. Vestidos hechos por su hermana mayor Leni, es una princesa hecha y derecha. Un gran ego, una actitud mandona como su hermana mayor Lori, además de siempre amenazar a sus hermanos con todos los secretos que sabe del resto…
Lisa Loud, de 4 años. Aquí podemos decir que es la persona más lista de la familia, por no decir del mundo quizás. Da clases a sus hermanas. Hace invenciones interesantes pero a la vez peligrosas de todos. Espía, sin que estos sepan, a sus hermanos de vez en cuando para ver a sus "sujetos de prueba" estén en óptimas condiciones.
Por último, Lily Loud, de año y medio. ¿Se puede decir mucho de ella? No tanto. Es una bebé. Hay que ver qué le depara a ella como para hacer una breve descripción de la misma…
Bueno, eso es lo que pensaba Lincoln, joven de 11 años que según vio en sus recuerdos, era alguien que a sí mismo se llamaba "El hombre del plan" o algo así. Se tomaba la cabeza de tan solo pensar en eso. Era algo tonto. Bah, mirar a sus "nuevas hermanas" por decirlo de alguna manera le generaba eso. Son muchos los recuerdos que ahora pensaba este joven que está dentro de cuerpo del famoso albino que todo el mundo parece conocer.
¿Sabe que de un momento a otro estaba en una serie? No, no sabía porque nunca vio la misma o escuchó esto por lo que le es llamativo que esté en una casa con muchas hermanas. Ha soñado lo que sería tener una hermana o algunos hermanos, pero nunca 10 hermanas. Es… irreal.
—¿Te sientes bien, cariño?
—¿Eh? —fue sacado de sus pensamientos cuando sintió la mano de lo que parece ser su madre. Mantener una figura así luego de dar a luz a 11 hijos… algunas mujeres que conoce dan a luz a uno o dos hijos y están destruidas físicamente. Asintió levemente, mirando su desayuno—. Sí, estoy bien…
—¿Seguro? —preguntó ella nuevamente—. Te ves bastante raro hoy… ¿seguro que te sientes bien?
—Lo estoy… —miró a su madre. De alguna manera quería decir más, pero las palabras no salían tanto de su boca—, mamá…
¿Por qué le costaría decirle mamá?
Su verdadera madre estaba viva. Es difícil pensar que de un momento a otro tendría que llamar "mamá" a alguien más. Pero, ¿qué puede hacer? Tampoco es como si pudiera llamarle por su nombre. Hasta donde ve, tiene 11 años. ¿Llamar a tus padres por tu nombre a esta edad? Jamás.
La madre, Rita Loud, no se quedó del todo conforme, pero, tenía que seguir viendo a sus demás hijos. Aparte, esto es algo que después podría hablarlo con él tranquilamente.
Ni hablar que si Rita vio a su hijo actuando algo raro, con una tez diferente a la habitual, las demás también notaron esto.
—¿Estás bien, Linky? —preguntó Leni, mirando a su hermanito—. ¿Necesitas que tus adorables hermanas te ayuden?
—Seguro está así porque tiene que hacer las pruebas para entrar al equipo de fútbol americano —decía Lynn Jr entre pequeñas sonrisitas—. Miralo, está preocupado por eso.
—…
—¿Ves? Haha, Lincoln, vamos. Si quieres y por deberme un favor, podría hacer la prueba por ti… —y veía con buenos ojos hacer esto. De hecho, es lo que habían planeado hace unos días atrás aunque ella decía esto a modo de brroma.
—¿Eh? No, no te preocupes. Haré la prueba yo —no recordaba tal cosa de hacer la prueba, pero la hará. Después de todo, ¿qué puede ser lo peor que puede pasar?
—… ¿eh? —la deportista de la familia se quedó un tanto congelada con escuchar eso—. ¿A qué te refieres con que harás la prueba tú? ¿No que no…?
—Será divertido… —diría mientras desayunaba. En eso, el resto de sus hermanas tuvieron intercambios de miradas por lo dicho por él. Cuando levantó su cabeza, se dio cuenta de esto—. ¿Qué? ¿Es raro?
—Literalmente dijiste varias veces que no querías hacer eso —aprovechando que tanto su madre como su padre no estaban en el comedor, dijo esto—. Por eso escuchamos qué harías que Lynn hiciera las pruebas por ti…
—Si hermano —habló la rockera de Luna—. Pensé que en serio detestabas hacer estas cosas. ¿De verdad ahora la harás?
—¿Sí? Hoy me levanté con ganas de experimentar… además, si le digo a ella que lo haga por mí, a lo mejor después se lastima… y no quiero eso…
—¡HA! ¿Lastimarme? ¿Yo? Pff… ¿Cómo crees? ¿Realmente crees que voy a lastimarme?
—¿Sí? Me sentiría mal si te pasara algo por mi culpa…
—…
Lynn Jr, quien tenía aires de superioridad y que era para ella incapaz de pensar que podría lastimarse, miró a su hermano quien dijo esto de manera tan casual. Se sentó en su asiento, porque se levantó tras escuchar lo de antes, apenada y mirando a su desayuno para terminar de comerlo apresuradamente para levantarse e irse de allí.
Ver esto y ver cómo Lincoln también parecía estar… ¿diferente? Hizo que las hermanas se pregunten si todo estaba bien… a lo que conllevó en mirar a Lisa.
—¿Qué? No tengo nada que ver con el cambio de actitud de mi hermano Lincoln
Fue lo que dijo, excusándose aunque es bien sabido que posiblemente ella haya ayudado un poco con el hecho ya que Lincoln habría pedido algo así como un cambio en él, que si ella podía hacer algo, cosa que lo hizo. Modificó algunas cositas muy pequeñas en cuanto a lo actitudinal… pero ya, no tiene nada que ver, para nada…
Pero la que realmente estaba sorprendida y que estaba escondiendo la enorme sonrisa era Lucy que, entre más miraba a su hermano, más podía darse cuenta que no era el Lincoln que conoce, no. Su aura, por decirlo así a secas, era totalmente diferente al aura que siempre porta. Es como si fuese una persona nueva… una persona… distinta…
Más tarde…
Ahora entiende, o puede entender, la razón por la cual este muchacho no parecía querer hacer fútbol americano.
De primeras, él entendió otra cosa. Pensó en fútbol y creyó que sería fútbol, no fútbol americano. Con muchas dudas y problemas para entender, se dio cuenta que estaba en Estados Unidos. Incapaz de irse de allí, fue e hizo la prueba para ver si podía entrar al equipo.
—Si tan solo me hubieses dejado hacer la prueba por ti…
—Ya te dije, quería intentar hacer esto… claramente no es lo mío…
—Hehe, se nota…
Por mera curiosidad, Lynn se tomó las molestias de ir a ver la práctica de Lincoln. Ya que él negó que ella pueda tomar su lugar, fue a verle. ¿Qué es lo mejor que podía pasar?
La realidad es que es obvio que no quedó en el equipo. No pasó la prueba.
Estaba ella muy enojada porque se ve que por más que le haya explicado cómo jugar dicho deporte y cómo ser el mejor. Le explicó detalladamente todo lo que debe hacer para quedar en el equipo, pero por más que le haya explicado no logró quedar.
Eso le eso enfurecer porque se nota que Lincoln no escucha cuando le habla… sumando también que, si ella hacía la prueba en su lugar, podría haber quedado y de paso, jugar contra hombres, algo que quería simplemente porque parecen ser más rudos.
En fin.
Lynn estaba molesta por eso y por varias cosas más.
Es de sobra que Lincoln parecía… diferente.
—¿Y qué harás ahora? —preguntó la deportista—. Claramente mamá te hará hacer algo…
—No sé… ¿fútbol?
—¿Soccer? Mm, no lo sé. Te he visto hacer… intentar… deportes en general… creo que no es lo tuyo…
—¿Tú crees? A lo mejor podría sorprender… para bien o para mal… al menos tengo que intentarlo… oh, claro. Gracias por ir a verme… aunque no haya quedado…
—¿Te sientes bien? —ella le interrumpió. Lincoln, confundido, asintió. ¿Por qué estaría mal?—. Ah, me acabas de agradecer… raro en ti, hermano.
—¿Es que acaso no puedo agradecer a mi hermana favorita?
—¡¿F-favorita?! —desprevenida, empezó a balbucear y a tartamudear—. ¡N-no di-digas cosas a-así!
Ella le dio un golpe en el hombro, golpe que le derribó por completo en lo que conllevó a que ella se retire inmediatamente a su cuarto, muy apenada por escuchar algo así.
En parte de Lincoln, este joven muchacho solamente esbozó una sonrisa en el pasillo de la casa. Menos mal que nadie escuchó que dijera esto. Solamente suspiró, dándose una idea del tipo de chica que es esta hermana suya. Nunca ha tenido hermanos o hermanas, por lo que es algo nuevo para él este tipo de relación. Eso sí, a sabiendas de cómo es Lynn, se puede dar una idea de cómo tratar con ella.
La vida a veces te hace lidiar con personas así. Ahora es su hermana… ¿podrá acostumbrarse? No tiene idea. Suficiente que hoy le hicieron comer polvo en la prueba. Su madre seguramente estará molesta… y lo puede entender…
Antes de entrar a su cuarto, se detuvo porque frente al mismo, estaba la de pelo negro y que sus ojos eran tapados por el mismo, pero siente totalmente la mirada en él.
—¿Lucy? —dijo con ciertas dudas. No respondió. Pero, ella podía tener una sonrisa en su rostro… no… no había sonrisa. ¿Estará imaginando la sonrisa?—. ¿Qué sucede?
—… ¿Lincoln?
—… ¿sí?
—… —ella suspiró. Tenía un libro en sus brazos. Lo abrazó muy fuerte. Sí, estaba muy feliz—. Lincoln… no, no eres él… mi hechizo… mi hechizo parece que funcionó…
—… ¿hechizo?
—Sé que no eres mi hermano… —y mirando a varios lados para que ninguna de sus hermanas salgan, tomó de la mano a Lincoln… "Lincoln", para llevarlo dentro del cuarto del albino—. Ven… hablemos…
—… ¿qué?
No estaba entendiendo nada.
¿A qué se refiere con que no era él?
¿A qué se refiere con que su hechizo funcionó?
¿Qué diablos está pasando?
Tal vez Lucy pueda explicar que diablos está pasando ahora… y más que nada, poder explicar qué diablos pasó para que él esté aquí… aunque también… pasen algunas cosas raras…
