—Hola, pequeña, te hemos estado viendo desde hace un rato y estamos seguros de que tienes grandes habilidades para el combate, y no dudo que seas muy inteligente, ¿no es así?

A veces, quisiera que mi vida hubiera sido otra.

—Bienvenida a Akatsuki, no queremos que te sientas incómoda por el ambiente que ahora estarás, siéntete como en casa, que Akatsuki será tu segundo hogar.

Con distintas situaciones y diferentes personas.

—¡Escucha bien!, mocosa, si no quieres morir en este negocio tendrás que trabajar y entrenar todos los días de tu puta vida, ¿entendiste? El idiota de tu padre ya nos hizo perder bastante antes como para que tú sigas ese patrón.

Sin embargo, de no haber pasado por eso, no sería quien soy ahora.

—Esta arma es muy peligrosa, si sus piezas no están en su lugar puede cortarte los dedos, y es eso lo que la hace divertida.

Esté o no orgullosa.

—Si querías tener una vida normal y no igual a la de tus padres, hubieras pensado dos veces antes de meterte con la organización criminal más temida del país.

En estos momentos no estoy tan mal como creí que estaría.

—No… de ninguna manera te irás de aquí. Firmaste tu sentencia desde que aceptaste ser Akatsuki.

Tengo amigas.

—¿Ese golpe estuvo bueno, no?

Un techo donde vivir.

—No es posible que vivas en estas condiciones tan decadentes. Y por supuesto que no te voy a dejar aquí después de que estuviste en el hospital.

Que a duras penas puedo pagar.

—No te preocupes, no me debes nada. Se ve que has pasado por mucho.

Tengo educación buena.

—¿No estás emocionada? ¡Iremos al mismo colegio!

Se puede decir que tengo la vida de un adolescente independiente promedio.

—¿Otro siete? No te desanimes, ya verás que subes para la siguiente.

Nada mal.

—Tenten, estás bajando mucho de promedio, ¿algo pasa?

Pero siempre aquel presentimiento vuelve.

«Él quiere verte.»

Si tan sólo fuera aquella persona que finjo ser todo sería tan fácil.

—¿Lista para esta misión?

.

A Tenten le persigue la mala suerte que debido a su pasado tiene que hacerse pasar por alguien que no es para proteger su vida.

Pero cuando llegue el momento de la verdad, aquellas personas que eran de confianza le darán la espalda, pero la ayuda de la persona menos esperada hará cambiar su suerte, ¿o no?

Al final, todos somos apariencias.

.

.

.

.

Próximamente…