CARA A CARA
Salvé el día, no te preocupes. Y no te asombres de mi rapidez, fue pan comido.-continuó diciéndole.-Genial-le respondió Sonic-Me devuelves a donde estaba?-Shadow permanecía en silencio mientras disfrutaba de perderse en los ojos del erizo azul. Sin darse cuenta su semblante se volvió sombrío y penetrante como cuando va detrás de un objetivo.-Qué es lo que quieres, Shadow? Hasta cuando me vas a tener quién sabe en dónde?-Que qué quiero?-se preguntó en su cabeza, sus espinas se encresparon y sus puños se cerraron fuerte después de imaginarse la respuesta sincera a esa pregunta.
Por alguna razón Sonic tomó a mal esta actitud, era demasiado extraña, algo que le indicaba un deseo personal, íntimo, cosa tan fuera de lugar en la relación que tenía con él. Pero Shadow se mantenía estancado en su orgullo y en su acostumbrado rechazo por los demás y no podía decir las palabras que tan claramente escuchaba en su cabeza: Quiero cambiar, quiero estar de tu lado. Y en adhesión a esto lo perturbaba el vicio y la morbosidad de la boca y de otras partes del cuerpo que a pesar de que la juventud de su carne ya se había marchitado hace mucho la sentía viva como siente enardecido su poder para pelear cualquier batalla.
Hey, tonto! Se te daño el cerebro usando la esmeralda caos?-le dijo burlonamente Sonic. Sopresivamente Shadow se rió con él porque en el fondo sus picardías lo divertían.-Te ríes? Shadow, estas bien? eres tú? O eres un clon animatrónico al que le insertaron un chip anti-edgelord?-No te pases, bola de espinas.-le contestó él.-Todo esto es muy extraño, me vas a decir por qué estoy parado en mitad de un bosque a dos pasos de mi mayor rival, es decir, solos tu y yo sin intenciones de pelear, a qué viene todo esto porque...-Shadow le habló encima.-Cállate. Quiero...-lo miró, su balbuceo le había parecido tan dulce y él tan atractivo-que unamos fuerzas. Porque, porque no sabemos cuando pueda aparecer una amenaza de mayores proporciones, no como la del doctor Robotnik, hablo de algo serio. Los dos sabemos por ejemplo que hay fuerzas oscuras ahí en la galaxia que siguen exisitendo. Quiero que sepas que estoy dispuesto a luchar junto a tí y tus amigos, si tú estas de acuerdo.-Sonic apoyó los puños en las caderas.-Okey...-le contestó tratando de dilucidar la intención de su interlocutor-perfecto, eso... ya lo habíamos hecho, y?-Que quiero cambiar, tonto.-le lanzó una mirada desesperada, casi humedecida.
Sonic sintió algo perturbador en esa mirada pero se contuvo y así le respondió-Qué? cambiar qué? si así eres perfecto, en tanto te mantengas alejado no molestas a nadie, amigo, mientras, tu sabes, no te de por odiar a la humanidad y querer eliminarla del mapa todo esta bien. Cada uno es como es y eso es perfecto.-su nerviosismo aumentaba por una razón que ni él se podía explicar. Las ansias de Shadow necesitaban cualquier escusa, cualquier palabra amable para acometer, y así lo hiso. Se acercó de la misma manera que una vez se acercara a Maria, con una expresión suavizada, con una voluntad delicada, aunque su pasión lo delataba a travéz de un agitado pecho y de inhalaciones repletas de hormonas. Igual que había hecho con Maria aguantó la respiración y reprimió todo signo de romanticismo. Frente a frente Shadow no pudo mantener contacto visual con su amado, no sin antes atenuar sus sentimentos. Sonic permanecía anonadado, intimidado, porque al fin y al cabo era un erizo, igual que Shadow, y los erizos al igual que todo el reino animal responden instintivamente al llamado del momento natural.
Shadow apoyó con firmeza su puño en el pecho de Sonic, lo miró a la cara como pudo, es decir como lo hacía normalmente con su mirada soberbia, y le dijo:-Te llevaré a casa.-Y los dos desaparecieron.
