SONIC

Los ojos de Shadow apenas se abrían por una delgada línea que por momentos cerraba y por momentos se presionaba para volverla a abrir. Sonic había apoyado su cabeza contra la pared para que pudiera verlo mientras le hablaba.-Knuckles nos dijo que la esmeralda madre le advirtió que el poder caos estaba siendo explotado por alguien con malas intenciones, así que lo primero que hicimos fue correr hasta Robotnik. Llegamos justo a tiempo. Cómo pudiste actuar sólo? Mírate como estás!-Shadow no pudo contestarle sin embargo sí parecía entender las palabras. Sonic se agachó un poco más y al quedar a la par de sus ojos le volvió a reprochar:-No hagas esto. Somos un equipo.-y dijo con burlona autoridad-Y yo soy el líder por lo tanto tienes que obedecer.-Pero la simpatía que le causaba Shadow en este estado tan humilde le derribó todo deseo de provocarlo.

Este enternecimiento que anidaba Sonic en el corazón por todas las criaturas vulnerables del universo, por todos los pequeños, lo llevaba a realizar cualquier cosa que hiciera falta sin importar qué. Por que, cómo él se preguntaba desde lo más bueno de sí, hay algo que se pueda hacer que sea malo en este mundo para salvar a otro? Claro que esto no lo pensaba, sólo estaba enraizado en su subconciente. El cuerpo de Shadow no podía responder, ni sus sentimientos, estaba esencialmente desgastado. Pero Sonic sabía que si su estado fuera otro volvería a sentir su inhalación apasionada o su poderosa mirada penetrante.

Sonic apoyó su naríz y boca junto a la naríz de Shadow, sin pensar, tomado por un impulso, sólo por la creencia de que esto podría mantenerlo con vida, de que su corazón despertaría para darle deseos de luchar. Le acarició su mejilla con la comisura de la boca y después con los labios acarició los de él y enseguida sintió intensificarse la respiración de su amigo y los dos compartieron el mismo aire cálido y tierno. Sonic le entregaba el aire de su interior para que Shadow deseara inhalarlo y así lograr reanimar su ánimo. De pronto Shadow produce de su garganta un sonido agudo, como un clamor. Y era el desasosiego que la soledad y la opresión física de su cariño lo venían corroyendo de hace décadas. Nunca se había acercado a su María de esta forma ya que su cabeza estaba ciento por ciento agolpada en ser el guardián por exclencia. Y entre lágrimas se preguntaba: el guardián de que? Al ver hacia atrás le parecía absurdo. Sonic escuchó su clamor y el cuerpo le respondió adecuadamente a su necesidad. Lo besó. Shadow temiendo un placer avasallante, una entrega sin restricciones, un amor como el que le había hecho sufrir en demasía, se agitó para rechazarlo, y entre el combate de su parte dura contra su parte repleta de amor y gose las lágrimas le saltaban de los ojos como si salieran a presión. Sonic estaba siendo tan cuidadoso y sus roces tan gentiles y dulces que sucumbió irremediablemente. Y lo besó mucho, todo el tiempo hasta que la respiración de su compañero volvió a tener un ritmo vivo pero apaciguado. Fue cuando la piel, el cuerpo con vida propia de Shadow de alguna forma silenciosa se comunicó con el de Sonic y este con sus labios abrió los de él y le depositó del interior de su boca en la suya. Estaba siendo ocupado por la criatura más maravillosa que haya existido. Estaba alimentándose de lo que más amaba. Sonic en su boca era la locura más emblemática de todas sus pasiones. Cuanto necesitaba embeberse de su cariño!