LA PAZ DESPUÉS DE LA GUERRA

Hubo un gran festejo en la villa, todos los animales pequeños y grandes, se unieron a la dicha de los heroes. Sonic confió las dos esmeraldas al cuidado de Shadow y todos estuvieron de acuerdo, en ese momento los acontecimientos oscuros de su pasado fueron apartados totalmente. Los animalitos trajeron comida y bebida e hicieron una gran fogata donde llevaron a sus héroes para darles el mejor trato. Los coronaron con guirnaldas de las flores más coloridas, se juntaron enderredor y cada uno de ellos se prestó para servirlos.

Shadow, como lo indica su nombre, se escabulló entre las sombras, se quitó la guirnalda y se fue a cruzar de brazos a algún árbol lejano. Un gallo adulto y de aspecto bastante rudo fue a hablar con él, Shadow así le respondió:-No todos los héroes deben ser cálidos. Algunos deben guardar distancia. Porque llegará el momento en el que se precise una mente fría con amplitud de mira. Vete, no lograrás convencerme, eso no es para mí.-Hermano.-le dijo el gallo sueltamente-Ve a buscar lo que te corresponde. Ser admirado y querido por todos. Eso es parte de la quintaesencia de ser héroe, no puedes abstenerte de tenerlo.-Shadow lo miró directo a los ojos con su clásica cara para tratar de repelerlo. El gallo continuó diciéndole:-Sí, sí. Sé que quieres que me vaya. No te estoy pidiendo esto por ellos o por mí. Todos sabemos lo mal que has estado por salvar la esmeralda de ese loco.-Shadow se interpuso en las palabras y le corrigió:-Qué tienes que ver tú en todo eso? Estás tan seguro que yo se la quise quitar para beneficierlos a todos ustedes? Jamás he pensado en ninguno de esos animales cuando lo hise!-Y después de pronunciar la última palabra se arrepintió de haberlo hecho.-Por qué no te marchas ya? Te he escuchado y supongo que me has querido dar las gracias. Recibido. Ahora puedes ir a festejar tranquilo.-No seas tonto, erizo. Mira delante de tí, esta es tu oportunidad de seguir adelante y ser feliz.-el gallo le habló directamente a los ojos, sin recelos ni dudas, se dió media vuelta y siguió el camino para retomar la fiesta. Shadow permaneció mirándolo como un suceso misterioso, porque esa mirada estaba dirgida intencionadamente a él, como si lo conociera en lo más profundo.

Desenlazó sus brazos y caminó tranquilamente a donde estaban todos. Sonic le habló en secreto-Qué te habrá dicho ese gallo para sacarte de tu rincón oscuro? no lo sé, pero fue genial.-Shadow guardó silencio-Claro, seguramente te habrá dicho: cómo puedes perderte la oportunidad de estar con Sonic, el mejor héroe que haya existido.-le dijo, le extendió el pulgar y le sonrió como el más atrevido rufián. Los ojos de Shadow delataban cuánto le gustaba y sin poder controlarlo se desviában solos hacia su boca.

La fiesta continuó hasta que ya no hubo sol. Knuckles reposaba en un tronco como a él le encantaba hacerlo en su tiempo de soledad y descanso, Tails y Amy (sin indicios de preocuparse por la relación con Sonic) jugaban con los niños a las adivinanzas, Sonic, lo mismo que Knuckles, descansaba sobre sus brazos curzados por detrás de la cabeza. Y Shadow se sentaba en un tronco a su lado con las piernas abiertas y los codos sobre ellas. Las esmeraldas caos dormían a sus pies. Habían dejado de ser el centro de atención, los animales habían formado grupos en los cuales algunos hacían música, otros jugaban a los naipes y otros charlaban acompañados de la bebida. Era lisa y llanamente una celebración perfecta.