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Pero el espíritu responsable de Shadow lo mandó lejos de la ternura que es capáz de entregar. Lo hiso a conciencia, con todo respeto, aunque sin abandonarse en sus sentimientos como sí lo había hecho antes. La disposición amorosa de Shadow siempre era una sorpresa para Sonic en cada encuentro, de lo más rara y enrevesada. Ahí estaba él, descansando encima, oliendo sus olores, embadurnándose de sus sudores sin pretenciones, ningun proceso corporal de su amado parecía molestarle, ni sus espinas o pelaje pegajoso o despeinado. Nada obstruía sus cuidados contra el frío ni lo detenía a dar la caricia que quería dar.
Crees que mi expiación ha llegado? Crees que el daño que causé... crees que ya lo he pagado?-le dijo Shadow a Sonic de la nada, sumido en sus propios pensamientos, aunque Sonic no lo entendió. Y continuó-Crees que una criatura, un experimento hecho para hacer el mal pueda cambiar el curso de su naturaleza?... Estoy muy cansado, cachorro.-Shadow se preguntaba esto de sí mismo, pero estaba tan fuera de contexto que Sonic ni se lo pudo imaginar, lo tomó como "esas cosas locas de Shadow" y lo ignoró. Le dijo a cambio-Te dije que no me llames cachorro.-De pronto Shadow se rió como si hubiera sido una gran broma. Suspiró desde lo hondo y dijo-Cómo quisiera burlarme de todos mis pensamientos como tú lo haces siempre.
Sonic se pasó la mano por el cuello y debajo de los brazos.-Estoy algo sucio.-dijo avergonzado.-Yo te limpio, amor.-y se acomodó para hacerlo.-No, no tienes que...-en medio de su frase Shadow lamió el costado bajo de su cabeza y siguió haciéndolo como hacen los animales domésticos para acicalarse.-Qué haces? Pero qué...
Sonic se había indignado con su comportamiento tan poco civilizado,-la soledad lo volvió salvaje. Me tomará literalmente como un cachorro?-se dijo. Lamía los trocitos de tréboles que se habían adherido a su cuello cuando Sonic se dió la vuelta para ser besado por la espalda, y después los descargaba con la lengua en el reverso de la mano. Sonic no hiso nada para sacárselo de encima pero con cada lamida sentía la boca de Shadow con lo más desagradable de su cuerpo. Y además lo tragaba con total normalidad como quien bebe agua.
La saliva de Shadow tenía una temperatura tan agradable, su aliento era como tomar un baño de vapor, contrario al agua del riachuelo de donde sí era decente para él lavarse.-Shadow. Para.-dijo Sonic cuando él quiso continuar debajo de los brazos.-Mejor me voy a limpiar al río-Oh.-le contestó desalentado-Quédate. No te levantes.-Sonic fue de todas formas. Shadow lo siguió, si el problema era estar desalineado entonces él también se lavaría con agua fresca. Sonic vió a Shadow tirarse agua fría en los brazos, él también la sintió en la piel y no quiso que Shadow se enfriase. Lo paró, lo llevó de los brazos al sitio donde se habían amado y lo recostó. Hiso lo mismo que había hecho por él, lo lavó al estilo animal (en definitiva lo eran). Le entibió los brazos con su aliento. El cuerpo de su amado era como una hoja trémula apunto de quebrarse. Él se sintió desvalido en el momento en que lo tomó y ahora era al revés. Se preguntaba si su presunción era correcta, si deseaba ser abordado como él lo deseo. Acercó su boca a la de él y Shadow se agitó de tal manera que no le cabió duda.-T-tengo frío, cachorro, mucho frío.-le dijo. Como Sonic hacía canalladas por naturaleza le respondió:-No, hasta que dejes de decirme cachorro.-Los brazos de Shadow se tensionaron, las manos se aferraron a la hierba.-No voy a quitarte esa costumbre, ya veo.-Lo cubrió de cuerpo entero y le dió la cosa que más le gustaba en todo el mundo, su boca. Shadow lo agarró de las púas y no lo soltó en mucho tiempo aunque Sonic haya querido bajarse. Demandaba sin pudor, gemía groseramente, clamaba a Dios, se engolosinaba con total libertad. No le daba las gracias en cada beso por no perder este valioso tiempo. Todo a su más puro estilo de amar.
La llegada de Shadow era larga, en contraste con la del erizo azul que necesitó de pausas para recibir todo lo que su amado tenía para darle, o lo que tenían para darse mutuamente. Claramente porque Shadow no estaba interesado por el momento en otra cosa que no fuera Sonic. Relegó todo lo que no tenía que ver con sus ojos y su boca y sólo fue posible porque Sonic insistía sin descanso. Debía trabajar mucho y probar de diferentes maneras. Hasta que de pronto con un solo brazo Shadow levantó a Sonic para sentarlo al lado y avisarle que estaba por llegar el momento. Shadow era como un hermoso pescado fuera del agua que se sacudía y se retorcía de asfixia, de trastorno y de incapacidad de soportar su propio estado. Se apretaba la boca con las manos para que sus gritos no alterasen la naturaleza que dormía alrededor, o para no ser escuchado en los confines de la tierra. Tanto se prolongaba su placer que Sonic ya lo miraba cansado, y un poco envidioso, con la cabeza apoyada en el puño.
