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Shadow fue el primero en despertarse. Hiso un desperazamiento mudo para no molestar a la cosita azul y peluda que tenía a una naríz de distancia. Se estiró en todo su volumen como nunca que haya recordado lo había hecho. Con los brazos en toda su extensión sobre su cabeza miró el campo y el sol que estaba en lo más alto del cielo, ya era mediodía. Una pareja de pajaritos saltaba sobre la hierva buscando semillas para comer. El movimiento de Shadow no los espantó ni parecía que la paz que cubría lo que tocaba el sol fuera alterable.

Los rayos del sol le devolvieron a los erizos todo el calor que necesitaron en la noche. Penetró en su piel y en sus huesos restableciéndoles la salud y eliminando la posibilidad de algún resfrío. La disposición tortuosa o taciturna de Shadow se fue junto con todo lo demás, todo el cariño del día anterior le caló muy hondo en el corazón, estaba desbordado de una dulce languidez. Apoyó la cabeza en la mano decidido a verlo hasta que despierte. Las manos las sentía sobrecargadas de las caricias más pacientes y bonachonas del mundo.

Cambió la manera de sotener su cabeza varias veces en espera del despertar de Sonic hasta que por fin lo vió abrir sus ojos. Sonic le sonrió y Shadow automáticamente le sonrió de vuelta mostrando los dientes.-Tengo hambre.-dijo. Shadow respondió insinuando que se iba a ocupar de su necesidad-Oh.-y se puso a pensar por un momento mientras Sonic bostezaba a lo tonto lanzando un rugido para molestar a propósito toda la tranquilidad del valle y el aleteo de los pájaros resonaron entre los árboles. La soltura del erizo azul golpeaba fuerte el pecho de Shadow, su falta de rectitud lo deslumbraba como cuando en la noche y en la carretera los conejos se paralizan con las luces de los autos.-Qué tanto miras?-preguntó Sonic haciendo que los ojos de Shadow dejen de escrutarle el cuerpo para concentrarse en su cara, espabilada y tramposa. De un impulso se irguió y lo besó en la boca para seducirlo y enamorarlo. Lo sintió totalmente entregado, lo hiso gemir desde lo profundo, su boca lo seguía cuando el beso terminó.-Cachorro.-le dijo suplicante. Pero Sonic volvió a acostarse porque sabía que la situación ameritaba una de cal y otra de arena. Shadow le dió una caricia fantasma por el costado de su cabeza y juntó su frente con la suya.-Ya sé dónde conseguirte comida, espera acá.-le susurró con su voz más amorosa y Sonic con su picardía burlada le respondió dulcemente:-Esta bien, lobito. Te espero.

Entonces se teletransportó a la villa. Y por los azares del destino al primer animal que vió después de caminar un poco fue al gallo que había hablado con él. Lo saludó y le preguntó por la comida que había sobrado de la celebración del día anterior.-Están por la zona?-preguntó el gallo.-No, estamos lejos. Atravezando todo el bosque.-le contestó.-Y has venido todo el camino hasta acá para buscar comida?-Tengo la habilidad de aparecer y desparacer en cualquier lugar.-...Ustedes y sus poderes raros.-dijo el gallo mientras lo llevaba a su casa. Tenía una forma fortachona pero un poco chueca de caminar-Me llamo Sid, mi amigo.-Bien, Sid, dile a los amigos de... es decir a mis amigos que estamos bien.-Puedo verlo. Acá todo está en orden. Ninguna amenaza.-La esposa de Sid le preparó toda la comida que tenía guardada de la fiesta, se la envolvió en una manta.-Gracias, señora. Es muy amable.-Me llamo Freia.-le dijo mirándo cómo el huraño había cambiado sensiblemente su expresión con la que lo conocieron todos. Shadow observó intencionalmente a los dos y dijo adiós. Delante de sus ojos desapareció.