En el tiempo que los Siete Pecados Capitales existían, hubo una época que significó el inicio de la Gran Guerra Bíblica. La mayor guerra en la historia de la mitología, que estuvo en el ojo de todo el universo desde el inicio hasta el fin.
Una guerra que, tras miles de años, acabó con Dios y los Siete Pecados Capitales.
Los herederos de los Siete Hijos del Infierno eran la esperanza del oscuro mundo que era el Inframundo bíblico.
La esperanza de que esos herederos cumplan con lo anhelado por los originales.
La dominación mundial.
De Siete, solo seis siguieron en pie cuando uno de ellos cayó, y no quedó rastro de su sangre. Nadie sabe de que murió, ni cuando, sólo que su presencia desapareció del mundo.
Luego, quedaron 5, cuando en un intento de ataque sorpresa al Cielo, uno fue eliminado.
Solo quedaron los herederos de Lucifer, Asmodeus, Leviathan, Beelzebub y Belphegor quedaron.
El heredero de Belphegor decidió alejarse de los otros cuatro herederos, y esos mismos 4 fueron el foco del cambio.
Pero ellos no eran el foco que debían poner.
De esos cuatro herederos, 3 murieron a manos de las principales armas del pueblo en el Inframundo que se puso en su contra.
El otro no le importaba si le quitaban el lugar, y se fue.
Los hijos de esos herederos estaban molestos. Se fueron al lugar más oscuro del Inframundo, y se escondieron ahí por siglos, esperando el momento.
Fueron más de 400 años antes que todos hayan sentido que sus objetivos podían ser cumplidos.
El nieto del primer Pecado de la Lujuria tuvo un hijo con una mujer humana.
Un hijo que al nacer no lloró, y que abrió sus ojos a los pocos segundos. Una estrella de seis puntas rosa brilló en sus ojos, y las enfermeras habían caído al suelo con sus piernas temblando, con expresiones retorcidas de dolor y placer.
Un mestizo que nació con el Don de Asmodeus.
El Pecado de la Lujuria.
Su padre, lejos de estar orgulloso de haber creado al espécimen que podría hacer posible la recuperación del gobierno de los descendientes originales, se enfureció.
¿Cómo podría un mitad demonio mitad humano heredar tal poder? ¿Un poder que le debía pertenecer a él?
El heredero principal de Lucifer evitó cualquier chance de que el chico muera, al igual que su madre.
Lo entrenó con puro sadismo y dolor, pero eficiencia. El padre le hizo lo mismo.
Cuando ese chico creció, tuvo que hacerse adulto antes de siquiera llegar a la adolescencia.
Y una vez llegada la misma, se fue.
Y hoy, tras mucho sufrimiento, mucho mal, mucho amor y bien…
Está aquí.
…….
Naruto abrió lentamente sus ojos. La luz no evitó que quedé ciego, y solo se quedó con la mirada perdida.
Unas suaves y tersas manos estaban en su cabello, con las yemas de los dedos acariciando su cuero cabelludo con cuidado y cariño.
Su cuello y el resto de su cabeza estaban descansando en una piel delicada, tersa como las mismas manos. Naruto podía sentir el olor a naturaleza mezclado con el olor femenino natural que conocía y tanto le gustaba.
"¿No hay problema si duermo un rato más?"
La suave y delicada risa que oyó fue como música para sus oídos.
Naruto recuperó su consciencia de si mismo y su alrededor. Miró lentamente hacía arriba, pero no podía ver un rostro.
Tenía unos senos enormes, más grandes que los de Rías y Akeno, frente a su rostro. Estaban cubiertos por una toga, pero Naruto, incluso sin saberlo, ya sabía que no había un sostén cubriéndolos.
Dudaba que hubiera sostenes para ese tamaño de tetas.
"Ayude a tu recuperación. Tenemos que volver con el hermano Michael y los demás".
Gabriel miró a Naruto moverse y levantarse con pereza, viéndola fijamente a los ojos.
"¿Y por qué tendría que volver con el Cielo?"
Gabriel puso una expresión confundida.
"Eh… Onii-sama está con Sirzechs-san y los demás… Creo que debemos ayudar".
Naruto parpadeó un par de veces y suspiró. Gabriel no entendió el porqué de ese suspiro, e iba a preguntar, pero Naruto se adelantó.
"En verdad no entiendes las bromas. Que aburridos deben ser en el Cielo".
Naruto se puso de pie, ignorando la mirada casi ofendida y podría decirse confundida de Gabriel.
"No somos aburridos. Es que ustedes tienen un significado muy distinto de la diversión".
Gabriel se puso de pie frente a Naruto, que la miró a los ojos con un pequeño filo, como si estuviese preparando algo.
"Oh~… ¿Y como se divierten ahí? ¿Juegan a las escondidas entre las nubes? ¿O juegan a la mancha mientras vuelan?"
Gabriel se quedó pensando que responder, y la verdad no supo que decir. Naruto sonrió divertido, estirando un poco la mejilla de Gabriel, que hizo un puchero por eso.
"No hagash esho".
Naruto se rió cuando estiró sin dolor las dos mejillas de Gabriel, que se estaba haciendo la ofendida y molesta. Naruto la soltó y se volvió a reír un poco, al igual que Gabriel.
"Si se firma la alianza, podríamos juntarnos, así te demostraría lo que es verdadera diversión".
Gabriel tuvo un brillo en los ojos, y asintió con una sonrisa.
No solía salir mucho del Cielo o el Vaticano, así que hacer un nuevo amigo que le enseñaría otra forma de ver las cosas, cosa que le gustaría un poco, pero no era posible con la situación de probable guerra.
Gabriel lo tomó de las manos y se acercó mucho, bastante al rostro de Naruto.
"¡Por supuesto! ¡Traeré a una amiga para que también nos acompañe!"
Naruto sonrió y asintió, viendo a Gabriel formar una lanza de luz y enviarla rápidamente contra la luz angelical que hacía de sol.
Cuando la lanza tocó ese dichoso sol, toda la dimensión se iluminó.
…….
[Academía Kuoh – Un minuto antes]
Yuuto, Koneko, Xenovia y un nervioso Gasper estaban trabajando en equipo para eliminar a los atacantes que quedaban, mientras Valí seguía ocupado jugando con el grupo que le tocó.
Sirzechs estaba de pie junto a Azazel y Michael, viendo el trabajo que hacían los menores.
Mientras, Irina, Serafall y Grayfia vigilaban a Katerea, que estaba curada de sus heridas más peligrosas, aunque tenía algunos moretones en los brazos.
"No entiendo porque tanta vigilancia, saben. No planeé lo de Creuserey, de hecho, iba a admitir la derrota frente a todos ustedes, con el pesar de mi orgullo".
Serafall y Grayfia la vieron con incredulidad. Irina la miró con curiosidad. Los tres lideres guardaron silencio, pero tenían sus oídos puestos en Katerea y las mujeres.
"Me cuesta creer eso. ¿Qué te orillaría a dejar de ser una perra arrogante y admitir la derrota?"
"Maldita enana sobre desarrollada. No me insultes de esa forma, es todo por un bien mayor".
"¿Quién es la enana sobre desarrollada, e-"
"Tú, por supuesto".
Grayfia e Irina vieron en silencio a Serafall y Katerea empezar una pelea verbal, que no parecía detenerse.
Los insultos iban subiendo de nivel, al igual que la temperatura bajaba varios grados, y el aura tanto de Serafall como Katerea salía, con ambas chocando las frentes.
"Saben, no tengo problema de ver a dos mujeres sexys pelear. Aunque si quedan en bikini sería mejor".
El cuello de todos casi se parte cuando giraron su cabeza en una dirección, viendo a Naruto aparecer junto a Gabriel, que lo estaba tomando de las manos.
El mundo de Azazel se quebró al ver eso.
"¿Por qué se están tomando las manos, Gabriel?"
Michael fue más directo, e incluso puso por primera vez en tanto tiempo, una mirada seria.
Gabriel ignoró totalmente eso y abrazó a Naruto, que estaba sonriendo con burla hacia Azazel.
"¡Naruto es mi nuevo amigo!"
Michael sintió su ceja temblar.
Katerea se alejó de Serafall y saltó. Naruto la atrapó, sintiendo la fuerza en el agarre de la Leviathan en sus brazos.
No dijeron nada, más cuando notaron el leve temblor de Katerea.
"Ahora entiendo…"
Sirzechs sonrió, viendo a su cuñado consolar a la morena que no parecía querer soltarlo.
Todos no tardaron en conectar los hilos, así que lo dejaron.
"Informe".
"¿Desdé cuando eres líder?"
"Informe".
Irina miró con molestia a Naruto, que tomó de la mano a Katerea y caminó hasta dejarla al lado de las otras mujeres, y el se paró al lado de los otros líderes.
"Valí sigue jugando con su grupo, y los chicos… Ahí están".
Todos se enfocaron en los miembros del grupo Gremory, que estaban eliminando los últimos 20 oponentes que les quedaban sin problemas.
"No quiero imaginarme que entrenamiento les diste…"
"Entrenamiento Marca Satanás".
Sirzechs y Michael vieron curiosos al blanco Azazel, que sonrió con nerviosismo.
"Bastardo aprovechado… Ahora entiendo".
Le iban a preguntar a Azazel de que hablaba, pero tuvieron que saltar un metro atrás cuando el suelo bajo ellos se rompió, producto de un golpe.
La nube de polvo que se levantó se despejó con un aleteo de las alas brillantes de Vali y su armadura.
Naruto sonrió ampliamente, dando un par de pasos pesados hacía adelante.
"¿Vas a pelear ahora, que estás cansado? No vas a durar un minuto".
"Deberías preguntarle a Lavinia si estando cansado duro un minuto".
Valí gruñó detrás de su casco, ignorando totalmente la risa de Azazel.
El resto miró en silencio la interacción, viendo a Vali hacer desaparecer su casco, para ver fijamente a Naruto, que le devolvió la mirada.
"Entonces… ¿Te uniste a Ophis, Vali?"
"Yo solo quiero pelear con gente fuerte, y eso me prometieron. Lo que tenga que ver con dominación mundial y demás no me interesa".
Azazel se rió lentamente, viendo fijamente a Valí, que lo miraba con la barbilla levemente levantada.
"Supongo que no eres tan distinto a tu ancestro, después de todo".
"¿Qué quieres decir?"
Valí sonrió. De su espalda salieron 10 alas de murciélago, cosa que hizo abrir los ojos de casi todos.
El grupo Gremory llegó y se puso al lado de las mujeres, viendo la situación en silencio.
"Mi verdadero nombre es Valí Lucifer".
Hubo varias miradas de asombro, pero Naruto bostezó, antes de volver a ver a Valí con aburrimiento.
"¿Eso nada más?"
Valí sintió su ceja temblar. Gruñó, y sus ojos brillaron en rojo, cuando la piel de su rostro cambió levemente, como si se hubiese quemado un poco, antes de volver en sí.
"También soy… El portador del Pecado de la Soberbia".
"¿Q-qué?"
Eso si sorprendió a todos, incluido el propio Azazel, que miró a Naruto en silencio.
Sirzechs puso una mirada sería, viendo a Naruto.
"Valí y yo nos criamos juntos. Fuimos el único apoyo mutuo mientras Rizevim nos entrenaba, y con el tiempo, descubrió su Pecado. No te lo dije, Sirzechs, porque no es algo que yo deba decir. Valí no es un problema para el Inframundo, no al menos mientras esté yo".
Naruto dio unos pasos más adelante, cuando el guantelete de Ddraig se formó en todo su brazo.
La presión recayó en todos en distintas formas.
"Para ser yo el que debería ser soberbio, suenas muy arrogante. ¿Debo recordarte quién es el superior?"
"Esto no es el 5000 antes de Cristo. No eres Lucifer, y yo no soy Asmodeus. No hemos peleado en serio en años, y créeme…"
Los ojos rosa de Naruto brillaron con fuerza. Valí sonrió como un maniático.
El aura que explotó desde el lugar de Naruto obligó a todos a cubrirse con una barrera mágica.
"Vas a sufrir".
Naruto y Valí desaparecieron en un estallido de velocidad.
" ¡Welsh Dragon Balance Breaker!"
Un choque de puños a máxima velocidad causó una onda de choque potente.
El nuevo edificio de la academia fue barrido en trozos, obligando a todos a resguardarse dentro de una barrera mágica, que temblaba con cada onda de choque.
Naruto y Valí, cada uno en su armadura, empezaron un combate cuerpo a cuerpo totalmente empatado.
Un puñetazo derecho de Naruto a la cabeza de Vali fue esquivado, a la vez que Naruto usaba su antebrazo izquierdo para detener una patada con la espinilla de Valí, y lanzaba una patada a la rodilla izquierda del Lucifer.
Valí tiró su pierna para atrás, evitando la patada, pero no pudiendo evitar el puñetazo a su estómago que fue a más del 60% de la velocidad de la luz.
El Lucifer salió disparado como un cohete, planeando en el aire con sus alas, evitando la carga de Naruto, que pasó de largo al lado de Valí mientras intentaba clavarle una patada en la columna.
Valí pateó con su empeine el brazo de Naruto, doblándolo en un ángulo extraño mientras lo enviaba a volar.
Apuntó con su mano donde Naruto, pero no lo encontró.
Agitó sus alas y subió rápidamente, evitando el agarre de oso de Naruto, que se impulso con las alas de la armadura hacía arriba y lo agarró del tobillo.
Rápidamente golpeó su estómago con su rodilla, rompiendo la parte de la armadura en ese lugar. Valí fue lanzado hacía el suelo, pero se recompuso sin problema.
Naruto acomodó su brazo con un chasquido extraño.
De repente, desapareció de su lugar.
Valí esquivó con agilidad pura la patada de hacha de Naruto, que rompió todo el suelo en más de 30 metros a la redonda. Lanzó una patada al rostro de Naruto, que detuvo con su antebrazo derecho la misma. El Asmodeus lanzó un puñetazo izquierdo que Valí esquivó de un saltó, ignorando el suelo hecho polvo.
El Lucifer voló con una patada hacía el rostro de Naruto a la velocidad de la luz, que Naruto vio venir en cámara lenta por la pura adrenalina y poder en sus venas.
¡Flussss!
Valí salió disparado hacía atrás, tomando su postura nuevamente en el aire, viendo a Naruto en una postura extraña.
"Royalguard".
Valí gruñó y volvió a lanzarse, cosa que Naruto repitió.
Patada a la pantorrilla, rodillazo al estómago, recto al rostro, cruzado al abdomen, patadas con el empeine en la cadera, puñetazos al pecho.
Naruto y Valí intercambiaron golpes sin hacer ruido de dolor, más que meros gruñidos llenos de profundidad.
Ignoraron totalmente que habían destruido todo el nuevo edificio de la Academia, que el suelo ahora era solo tierra, y que todo a su alrededor estaba distorsionado.
"¡Boost! ¡Boost! ¡Boost!"
"¡Divide! ¡Divide! ¡Divide!"
El casco de Naruto se rompió con un puñetazo de Valí, que hizo girar su cabeza. El Asmodeus se giró rápidamente y golpeó con su propia cabeza el casco de Valí, rompiéndolo en pedazos.
Puñetazo al pecho, cruzado al oblicuo y un último golpe de hacha con la pantorrilla a la pierna derecha de Valí fue lo que terminó con una gran parte de la armadura del peliplata.
Cuatro golpes rápidos en todo el torso rompieron la parte superior de la armadura de Naruto, que no hizo el esfuerzo de reponerla.
Ambos levantaron sus puños, y a la velocidad de la luz, golpearon sus rostros.
Naruto y Valí salieron disparados, sin sus armaduras, pero aparentemente ilesos.
La presión que se impuso entre ambos se hizo casi visible. El suelo se hundió 4 metros cuando ambos se reencontraron en medio del camino, y empezaron nuevamente a pelear.
Combos incontables de golpes, patadas, rodillazos, y la sangre que empezó a salir volando de ambos flotó alrededor de ambos, que empezaron a elevar sus auras al máximo posible.
Golpes capaces de hacer papilla a seres de Clase Suprema.
Golpes a la velocidad de la luz.
"¿Cómo… es esto posible?"
Gasper se abrazó a si mismo, lleno de miedo, curiosidad, asombro y terror de lo que veía.
Yuuto no podía quitar sus ojos de la pelea. No podía seguir ningún movimiento, todo era borroso para el, pero… Simplemente no podía evitar verlo.
Xenovia y Koneko tampoco podían seguir el ritmo, ni hablar de Irina y Katerea, que tragó profundamente. Grayfia, Serafall y Gabriel podían ver todo con mucha dificultad, ya que no estaban usando su propio poder para seguir todo.
Sirzechs, Azazel y Michael vieron con lujo de detalle la pelea, que dejó en segundo plano el resto.
El cuerpo de Naruto parpadeó con pura oscuridad, deteniendo por un milisegundo a Valí.
Un puñetazo cruzó el rostro de Valí, que salió disparado con el cuello doblado a solo 3 centímetros de partirse.
Se lo acomodó con fuerza. Miró a Naruto, que estaba encorvado, con los dedos doblados como si tuviese garras.
Su boca se movía, como si quisiese pronunciar algo, pero Valí no podía leerle los labios.
"Hora mortis advenit…"
La oscuridad se mostró en los ojos de Naruto, quedando un fuego rosa como pupila.
Todo su cuerpo fue rodeado por oscuridad, y un rayo cayó sobre el repentinamente.
Puro poder crudo se liberó en un segundo.
La barrera que rodeaba la academia se rompió.
Kuoh tembló con fuerza.
Sirzechs, Michael, Azazel y Gabriel abrieron los ojos con fuerza.
"Hora mortis advenit…"
Valí se cubrió con sus brazos, frunciendo profundamente el ceño.
Una nube eléctrica y unos rayos cayeron sobre Naruto, que no parecía estar en si mismo.
"Tendrás que usar eso, Valí".
"… Lo sé".
El sonido de estática que resonó en los oídos de todos fue el último símbolo de lo que iba a pasar.
"Hora mortis advenit… Pro te".
¡BOOOOOOOOMMMMM!
Un potente rayo cayó sobre Naruto, revelando su figura llena de oscuridad y fuego, con líneas de energía rosa oscura recorriendo su cuerpo. Unos cuernos salieron en su cabeza, que van hacía atrás.
"Yo, que estoy a punto de despertar…"
"¡Serán destruidos!"
"¡Seguro que serán destruidos!"
"Soy el Dragón Celestial que perdió todo ante los principios de supremacía".
"¡El sueño terminará!"
"¡La ilusión comenzará!"
"Envidio el "infinito" y persigo el "sueño".
"¡Todo!"
"¡Sí, danoslo todo!"
"Me convertiré en el Dragón Blanco de la Supremacía".
Un potente brillo blanco rodeó a Valí.
"Y te llevaré a los límites de la inocencia''.
"¡Juggernaut Drive!"
El brillo que rodeaba a Valí aumentó, cegando de forma momentánea a todos.
Sirzechs, Michael, Azazel y los demás vieron el brillo blanco apagarse y quedar Valí en su forma de Juggernaut Drive, a metros del aparentemente confundido Naruto.
A mucha más velocidad que antes, Naruto y Valí se cruzaron a mitad de camino. Ambos se golpearon en el abdomen a la vez, y el resultado fue peor.
Una burbuja mágica se formó alrededor de ambos y, de repente, desaparecieron.
La barrera que los rodeaba desapareció, cuando llegaron algunos miembros importantes de cada facción Biblica.
"¿Por qué pareces nervioso, Sirzechs?"
El pelirrojo miró a Ajuka, que se veía tan sereno y misterioso como siempre, incluso con el filo de tensión al sentir el aura que había en todo el lugar
"Mi cuñado perdió el control de si mismo, y está por pelear contra el… Creo que nieto de Rizevim, que es el Hakuryuukou de está época, y probablemente el más fuerte de todos los que ha habido… Y no se a donde se esfumaron".
Rafael y Uriel vieron a Michael, que negó con la cabeza. Azazel miró a Baraqiel y sonrió despreocupado.
"Te vas a quedar sin yerno, y tu hija sin pa-"
Gabriel golpeó a Azazel y lo calló, ante la mirada profunda de Baraqiel, que estaba viendo todo el lugar en silencio.
"Akeno está en su casa junto a Rías y las otras chicas, señor Baraqiel. No se preocupe por ella".
El padre de Akeno asintió hacía Yuuto, que habló antes que Xenovia, que parecía lista para hablar del probable embarazo de Akeno.
Eso era para problemas.
"Esos dos son un desastre".
La voz monótona de una niña llamó la atención de todos, que vieron a Ophis sentada en los hombros de Katerea, que tragó profundamente.
"Ophis…"
"Están peleando en la Brecha. Siento que el Rojo los está viendo, y parece interesado".
Ophis movió una mano, y les mostró la pelea entre Valí y Naruto, que les hizo abrir los ojos con sorpresa.
Valí estaba siendo igualado por la figura oscurecida del Asmodeus, que atacaba de forma frenética y sin foco alguno más que atacar a matar.
El peliplata parecía intentar dividir el poder de Naruto, pero no podía, ya que Naruto estaba emanando más y más poder mientras pasaban los segundos.
"Hermano…"
"Si llegas a terminar tus palabras, Rafael…"
El serafín miró a su hermana con sorpresa por la amenaza, notando lo sería y triste que se veía.
Gabriel lo podía sentir desde su lugar. Una cantidad inimaginable de emociones negativas que desbordaban de Naruto, que no había tenido la primera vez que se transformó y ella estaba ahí.
Katerea sintió que alguien le tocaba el brazo, y se giró. Abrió sus ojos con sorpresa, y habló.
"¿A-Afrodita?"
Algunos se giraron para ver a la diosa, con una clara expresión de sorpresa, seriedad y cautela.
El abdomen abultado que tenía era otro tema.
"¿Cómo es posible que esté aquí, Lady Afrodita?"
Grayfia miró con seriedad y leve curiosidad a la diosa rubia, que no quitó sus ojos de Naruto, que no parecía reaccionar a los insultos o ataques de Valí.
Aunque a la sirvienta le interesó más el abdomen abultado que la presencia de la misma.
"Amaterasu y yo tenemos un trato, y Naruto es el padre de mí bebé, así que puedo estar aquí".
Lo que más les impresionó a todos no fue lo primero, sino lo segundo.
Gabriel se acercó y miró el abdomen de Afrodita, tocando suavemente el mismo con permiso de la Diosa. Jadeó cuando sintió claramente una energía igual a la de Naruto desarrollarse.
"¿¡Que carajos te pasa, ninfómano de mierda!? ¡Reacciona!"
Valí no tardó en notar que su hermano de otra madre no estaba en sus cabales. No paraba de atacar de forma errática, sin patrón o técnica, como si fuese un animal en su instinto más primitivo.
"¡GGGRRAAAAAAAAHHH!"
Una masa de energía rosa se formó en su boca, y un potente láser a velocidad lumínica fue hacía la cabeza de Vali.
El peliplata se agachó a tiempo, y giró todo el torso para evitar la patada doble del Naruto transformado que parecía fuera de control.
Sirzechs se crujió el cuello, e iba a avanzar, pero la voz de Afrodita lo detuvo.
"Naruto no se va a detener por más que lo golpees hasta la muerte. Ophis…"
La diosa dragona miró a Afrodita, y ella pareció entender.
"¿Tienes u-".
Naruto de repente se detuvo, y se giró. Pareció mirar a Ophis, que le devolvió la mirada. Ignoró totalmente a Valí, y empezó a caminar desde su lugar en la brecha a la aparente proyección.
Una enorme pata roja agarró a Naruto, apretándolo con fuerza.
"¡GRRRAAAAAAAAH!"
Naruto pareció erizarse en el agarre, y miró con rencor y miedo al enorme dragón rojo que lo apresaba.
"Great Red…"
Valí tragó, sintiendo la presión que salía del Dragón querer aplastarlo.
Todos vieron la proyección borrarse de repente, y a Ophis desapareciendo junto a Afrodita.
Michael, Sirzechs y Azazel se vieron en silencio.
"Yo lo ayudaré a controlar ese poder, cueste lo que cueste…"
La forma en que Azazel dijo eso causó algo de malestar en Yuuto, Xenovia, Koneko y Gasper. Katerea entrecerró los ojos profundamente.
Los miembros del Grupo Gremory vieron a Katerea, que asintió en su dirección.
"Firmemos ese tratado de paz. Ya basta de cháchara".
…….
[………..]
"A ellos no les importas… Lo único que importa es el poder, el pecado, y nada más…"
Naruto abrió sus ojos repentinamente, viendo su cuerpo con piel oscura, como si fuese una sombra, a pesar de la poca luz que salía de su cuerpo.
Todo a su alrededor estaba oscuro, y no había nada que lo pueda hacer ver a su alrededor.
Esto no era su mente.
Movió sus pies, sintiendo el suelo un poco, pero era algo húmedo.
"¿Por qué seguir negando la oscuridad? ¿Por qué seguir creyendo que eres humano?"
Naruto siguió caminando sin rumbo, sin siquiera hacer caso a su instinto, solo caminaba.
Un fuego naranja se manifestó frente a él, deteniéndolo en seco. Naruto miró el fuego en silencio, levantando su mano para tocarlo.
"¿Por qué peleas contra mí? ¿Por qué niegas mi voluntad?"
El fuego se movió rápidamente, iluminando el camino frente a Naruto, con todo alrededor del mismo totalmente oscuro.
Naruto trotó detrás del fuego, viendo lentamente como algo de sangre empezaba a manchar el camino.
"Voy a matarlas, y luego, cuando vuelvas al control, no tendrás nada. Vas a morir, y seré yo quién haga el trabajo que debes hacer tú".
Naruto abrió los ojos con sorpresa.
"Akeno, Asía, Afrodita…"
Naruto se arrodilló al lado de las tres chicas, que estaban tiradas en el suelo con el estómago cortado en partes, un pequeño feto estaba tirado al lado de cada una, con la cabeza separada del cuerpo.
"No podrás hacer más que ver mientras tus perritas mueren, y tu mugre no nace en este mundo… Y yo lo controlo".
El fuego naranja volvió frente a Naruto, que quitó su mirada de los cuerpos, ignorando las lágrimas que bajaban de sus ojos.
El fuego rodeó a las chicas, y lentamente, brillaron, para ponerse en pie totalmente sanas, y con un estómago más abultado. Naruto se puso en pie cuando fue abrazado por las figuras sombrías de Akeno, Asía y Afrodita.
"Serás el mejor padre de todos".
"Siempre te superas, y afrontas cualquier adversidad".
"Por eso es que te amamos".
Las chicas brillaron y se fundieron con el cuerpo de Naruto en partículas rosas.
Naruto volvió a trotar detrás del fuego, con sus ojos brillando un poco más cada vez.
"Es inútil. Deja de llevarme la contraria. No llegarás a ningún lado así".
Naruto notó otro camino de sangre que se formaba frente a él, y ahí estaba ella.
Kushina.
Su madre.
El semidemonio se arrodilló al lado de su cuerpo y levantó la parte superior del mismo. Kushina se movió entre una mezcla de tos y suspiros jadeantes.
"Naruto, mi niño…"
La mano de Kushina se posó en un hombro de Naruto, y con algo de esfuerzo, lo abrazó.
"No eres culpable de algo que no hiciste. Eres un gran hombre, y serás un gran padre. Eres el más humano de todos, no lo dudes jamás".
Kushina se deshizo en partículas rosadas y se fundió en Naruto, que se levantó y volvió a trotar detrás del fuego.
"No colmes mi paciencia…"
La figura sombría de Rías, Sona, Tsubaki, Koneko, Xenovia Kuroka y Katerea se hicieron presentes a varios metros delante de el.
Naruto fue rodeado por ellas en un abrazo, con Kuroka y Koneko colgándose de su cuello en el abrazo.
"¿Cuándo va a ser mi turno de tener un hijo nya~?"
"Claramente yo voy a ser la siguiente".
"No estén tan seguras".
Katerea, Rías, Sona y Tsubaki se rieron de la ocurrencia de Kuroka, Xenovia y Koneko, que parecían listas para discutir quien iba a ser la siguiente en ser madre.
"Todas serán buenas madres a su tiempo".
El abrazo alrededor de Naruto se apretó, cosa que lo hizo sonreír.
"Entonces vuelve con nosotras, por favor…"
Las chicas brillaron en partículas rosadas y se fundieron en Naruto, que miró al fuego flotar a un metro de el, y avanzar un poco más lento.
Naruto caminó detrás del mismo, y miró al fuego caer por un acantilado.
Se puso de pie en el borde del mismo, viendo el vacío lleno de oscuridad, y un punto fijo que era el fuego.
Levantó un pie, después el otro…
Y cayó.
