Disclamer: Digimon y Digimon 02 no me pertenecen, son propiedad del grupo de creativos llamado Akiyoshi Hongo (que son: Aki Maita, Akihiro Yokoi y Takeishi Hongo.) al igual que todos los personajes de esta obra son propiedad de ellos y Toei animation.
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Cap. 11: Huesos y Sangre.
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Isla File.
En el Digimundo, la inestabilidad debido a la obscuridad que se había desatado tras la liberación de los señores demonio se había reducido en una reacción cuando estos abandonaron el mundo digital, Pero la amenaza aún era palpable en el ambiente.
Dentro de la guardia de Genai, este se encontraba sentado con Piximon, tratando de mantenerse en calma y analizando la situación actual.
— Aún seguimos incomunicados con el mundo humano, pi
— Es verdad Piximon, me temo que la último ma transmisión que uso la energía suficiente fue la que use para enviarle las rocas a Izzy – Respondió Genai con un semblante serio Pero angustiado
— A pesar de que el Digimundo y el mundo humano ahora comparten el mismo tiempo, no sabemos cuándo caos haya provocado el despertar de los señores demonio en la tierra durante estás horas, pi. – Aseveró Piximon.
— Temo que es una realidad lo que dices... Son demasiado fuertes y estoy seguro de que no llegaron en silencio... Solo espero que ellos puedan hacerles frente para poder detenerlos
— Los elegidos siempre han sido fuertes, seguro encontrarán la manera, pi.
— Eso espero Piximon... Eso espero...
Mundo humano.
Sentía como su abdomen le dolía, claramente sentía la carne de su piel y cuerpo quemarse ante la energía que lo había atravesado, mientras todo a su alrededor se volvía confuso, Pero trataba de mantenerse conciente, aún cuando está tarea era difícil ante su nublada vista que comenzaba a dejarlo sin visión.
Tai escuchaba los gritos de su esposa y amigos, para después ver hacia donde Wargreymon había sido lanzado, notando que este había vuelto a su forma de Agumon, y este apenas se podía poner de piel.
Tai miro la sangre en suano mi entras está brotaba caliente y manchaba su camisa y cuerpo, Pero poco a poco sentía que el frío del suelo lo tenía invadía, también el estaba enfriándose, eso no era buena señal, sabía que estaba en una crítica situación con esa herida... Había riesgo latente de perder su vida, lo cual lo molestaba, el sabía que Mimi estaría asustada por el, sus amigos preocupados y Agumon molesto, Pero rogaba a todos los cielos que sus hijos no presenciaran lo que estaba pasando.
— Así de frágil es la vida humana – Decía Lucemon mientras flotaba con una sonrisa soberbia.
— ¡Nooo!... ¡Taichi! – Gritaba Mimi llorando tratando de ponerse en pie con Palmon en sus brazoz
— ¡Maldito! – Grito Matt, mientras también trataba de ponerse de pie, Pero sentía que en cualquier momento Belzeemon o Lucemon podria matarlo también.
— ¿Que pasa contigo Lucemon?... Desperdicias energía en una vida que no lo vale... – Belzeemon trataba de sonar lo menos molesto posible, Pero le enfurecio ver las acciones del angel.
— Se lo mucho que te molesta asesinar débiles Belzeemon... No es lo tuyo aprovecharte de otros – Respondió Lucemon mientras miraba al digimon de la Gula. – Pero eh de decirte que eso te vuelve muy aburrido.
Belzeemon gruño y miro y Lucemon de forma retadora, mientras el angel lo observo con intensidad, sabiendo que la alianza de todos era muy endeble, así que si se veía en la necesidad de eliminar a Belzeemon por su convicciones del "honor" no iba dudar en hacerlo.
Matt observo esto mientras, se mantenía en el suelo abrazando al inconsciente Gabumon, pero dirigió su mirada nuevamente a Tai quien estaba apenas conciente y perdía más sangre.
— Maldición... Tai – Mimi logro moverse para ir hacia su esposo, Pero entonces una mano con garras enormes la sometió en el suelo, aprisionandola.
— Eres tan preciosa – Lilithmon la sometió y se acerco a un palmo de distancia de su rostro – Puedo sentir el amor que recorre tu corazón por el... Es delicioso... alguna vez quize lo mismo que tu... Pero me di cuenta que el afecto es más débil que el deseo...
— Maldita... Suéltame...
— No, ahora que veo cuánto lo amas... No permitiré que lo salves... Quiero verte caer poco a poco en el dolor y desesperación de perder a quien más amas
Mientras tanto, Sora apenas podía procesar lo que veía, su mejor amiga acababa de ser herido de gravedad y su esposo parecía estar en peligro, Pero ella también sentia que en sus brazos estaba Biyomon inconsciente, entonces no supo que hacer, a quien ayudar.
— Vaya... Que conflicto emana de tu integrior, por eso dicen que la amistad es un tesoro ¿No? – Barbamon se burlaba – Todo una estupidez, los tesoros son los que realmente nos enriquecen.
— Tu no sabes de eso...
— Y tu tampoco... Tu alma no sabe que quiere... Quieres un trabajo estable, Pero no dejar a tus niños, quieres que tu esposo triunfe en su carrera, Pero no quieres que esté lejos, quieres ayudar a tu amigo Pero no quieres ignorar a tu digimon... Quieres pelear, Pero no quieres poner en riesgo a nadie por eso... Esa es la más básica avaricia niña
Las palabras de Barbamon calaron en lo más profundo de Sora, no sabía porque, Pero quería darle la razón y decir que era verdad todo, Pero no podría mirar a la cara a nadie después de ello.
— Tenemos que ayudarlos... – Decía Izzy mirando a lo lejos a sus amigos, Pero Tentomon seguía inconsciente igual.
— No podemos – Dijo Joe con impotencia.
— ¡Claro que podemos Joe! ¡Aun Puedo pelear! – Dijo Gommamon.
— ¡Reacciona Gommamon!, seis Digimons en etapa mega no fueron suficientes... Tu estás lastimado... Ahora solo podríamos empeorar las cosas.
Las palabras de Joe calaron fuerte en Gommamon, pues a pesar de que quería refutarlo, el estaba de acuerdo en su interior, ahora mismo el simple hecho de atacar estando débil y herido podría hacer que las cosas se pusieran peor.
En el fondo del hangar, los niños que se habían escondido en la camioneta que habían encontrado Joe y Mimi solamente podían oir asustados el desastre pro fuera.
— No podemos seguir aquí escondidos... Quizás necesiten ayuda – Denji estaba pegado junto a la puerta oyendo todo.
— Solo vamos a estorbar, debemos esperar a que nuestros padres vengan, no hagas cosas locas – Kyotaro, el pelirrojo hijo de Matt tenia toda la templanza fe Sora pero la firmeza de su padre.
— ¿Y si están en peligro? – Pregunto el castaño claro mientras veía con algo de reto al otro niño.
— Papi dijo que estaríamos bien... Y Tentomon también lo dijo – Jun trataba de alentarse a si misma y a los demás, mientras Denji, el hijo menor de Tai estaba tomado de la mano de ella.
— Es verdad, quizás debamos esperar – Ejiro, el hermano menor de Kyotaro también quería esperar
— Rayos... Papá, mamá, por favor cuidense – Pensó con impotencia Kai.
Fuera, el charco de sangre en Tai era cada vez más grande, y este se debilitaba más, sentía que en cualquier momento perdería el conocimiento.
— Mírate... Tratando de sobrevivir, ¿Creíste que tendrías el poder, tu y tu Digimon para venderme?... Que arrogante... – Decía Lucemon.
— Ahora... Vas a morir... Y todo por pensar que eras valiente...
A lo lejos Agumon se arrastraba herido, y cuando levanto la vista, noto algo que lo hizo sentir un escalofrío horrible en si cuerpo, vio como su escudo de Wargreymon había fallado. El digimon amarillo noto que si compañero estaba en el suelo, herido y todo por su culpa, por no haber sido tan fuerte.
Agumon comenzó a sentir una culpa enorme, a su vez que la ira empezaba a salir de su corazón.
— ¡Lucemon!... No voy a matar a estos humanos y digimons... No son tan fuertes y sus muertes son un desperdicio – Grito Belzeemon a Lucemon.
— Maldito... Deja de decir eso... – Dijo Matt con furia contenida mientras Belzeemon le devolvia una mirada de desprecio.
— Silencio... – Dijo con autoridad Belzeemon... — Trato de salvarlos...
Lo dicho por Belzeemon desconcertó a Matt, no entendía sus palabras ni acciones, estaba totalmente confundido.
Entonces un destello de luz rojo llamo la atención de los señores demonio, el cual comenzó a expulsar una gran energía.
Todos miraron a la dirección de donde eso venía y entonces fue evidente que pasaba.
— A-Agumon... – dijo ya debilitado Tai, cayendo por fin inconsciente.
— No, ahora no – Mimi sabía que era lo que ocurría, ya antes se había visto esto, al igual que Matt, Sora, Izzy y Joe.
— Interesante energía – Dijo Lucemon mirando detenidamente.
— Cuanto poder – Belzeemon de igual modo no pudo ignorar esa energía que estaba haciéndose presente.
Entonces la esfera de poder color carmesí se comenzó a desvanecer poco a poco, hasta wue la monstruosa figura salio a la luz, una forma que Tai y los demás no habian visto en años.
— No puede ser... – Izzy sudaba frío.
— Es Skullgreymon... – Dijo Matt convencido.
El digimon esqueleto se acerco paso a paso, rugiendo y agitando el suelo con cada pisada de sus enormes patas, mientras que miraba con furia a Lucemon.
— Oh, sus huesos serían un gran tesoro de colección para mi – Comento Barbamon comenzando a avanzar hacia Skullgreymon.
— No te muevas Barbamon... – dijo Lucemon mirándolo de forma amenazadora, a lo cual Barbamon se detuvo enseguida con una cara de furia.
— Parece que este pobre digimon... Tiene su atención en mi
Lucemon tenía razón, Skullgreymon gruñía más y más al acercarse a el, a lo cual el digimon angel sonrió de manera complacida. Aun así Skullgreymon giro abruptamente y trato de atacar a Barbamon el cual apenas y pudo esquivar al crearse un portal.
Después Skullgreymon fijo si vista en Lucemon de nuevo para lanzarse hacia el, pero Belzeemon se había abalanzado rápidamente hasta el digimon esqueleto.
— ¡Esto si es un desafío! – Dijo Belzeemon comenzado a disparar, y aunque las balas hicieron retroceder a Skullgreymon un poco, este luego lanzo un tremendo rugido, para acto seguido tratar de aplastar a Belzeemon con una mano Pero el digimon demonio se alejo y esquivó.
— Suficiente... – La voz de Lucemon llamo la atención de Belzeemon, mientras Skullgreymon era golpeado por una ráfaga de aire en su cara.
— Basta de entrometerte Belzeemon... – Dijo el angel para luego mirar a Skullgreymon después — Ven por mi bestia – Dicho esto Lucemon salió volando al cielo.
Skullgreymon lo sigo enseguida destrozando parte del techo, y los señores demonio desaparecieron dejando por fin a los elegidos, mientras la batalla seguía.
Esto lo aprovecho Mimi quien corrió rápido a Tai para poder ayudarlo, mientras dejaba a un lado de ella a Palmon quien parecia comenzar a recobrar el conocimiento.
— Tai... Mi amor aquí estoy – Dijo la castaña sostienendo en su regazo la cabeza de Tai
— ¡Tai! – Matt llego enseguida y vio a su amigo desangrarse – ¡Joe! ¡Ven rápido!
En el aire, la batalla se desataba mientras Skullgreymon lanzaba fuertes manotazos con sus garras extendidas tratando de alcanzar a Lucemon, el cual esquivaba Pero no por eso se descuidaba, pues sentía que el poder de ese digimon era alimentado por la rabia y el deseo de destrucción, un poder tan puro de una manera negativa que lo fortalecía más y más durante el combate.
— Eres fuerte bestia... – Hablaba el demonio de la soberbia – Tu ira te alimenta
Skullgreymon rugió una vez más de manera estruendosa, y se lanzó para acertar una mordida al contrario, la cual Lucemon logro esquivar, apareciendo detrás del digimon esqueleto.
Lucemon iba a atacar, Pero Skullgreymon se giro y le dió un manotazo certero, aunque esto no fue suficiente, Lucemon logro bloquearlo con un escudo de energía, Pero la expresión del digimon angelical fue de molestia al haber tenido que crear ese escudo.
— Ese digimon es peligroso... Nada mal – Decía Barbamon observando desde un punto alejado en el aire.
— Si... Dejemos que Lucemon se divierta – Comentó Lilithmon.
— Maldita bestia – Lucemon junto Ambas manos mientras concentraba energía.
Skullgreymon se perfil para dirigir el misil en su epsina dorsal y lanzar su ataque mas poderoso y destructivo, la Zona Cero.
Ambos contrincantes preparaban sus ataques para poder abatir al enemigo, mientras que desde abajo, Tai apenas conciente miraba al cielo y supo que Agumon había perdido el control.
— Toma esto... – Luzmon abrió sus manos y una cruz representada por el sistema solar se hizo presente.
Skullgreymon rugió feroz, y entonces lanzo su misil en dirección de Lucemon para así poder acabar con el, Pero Lucemon lanzo su ataque también.
— "Cruz Suprema"...
El ataque de Lucemon se dirigio a interceptar el misil de Skullgreymon, y entonces al colisionar Ambas técnicas, el misil de Skullgreymon explotó, Pero la enorme explosión fue contenida por la misma ene gia del ataque de Lucemon, por lo que este continuo su camino y logro darle a Skullgreymon quien rugió de forma lastimera.
El destello de luz fue cegador, mientras la energía distorsiono momentáneamente el espacio y la realidad provocando varias fisuras en el edificio.
Cuando la luz se disipó, lo siguiente que vieron Mimi y los demás, fue a Lucemon junto a los demás Demon Lord, bajar lentamente, mientras el Demon Lord Angelical sostenía en una mano a un muy lastimado Agumon.
— Fue entretenido... Pero ya me hartaron
Lucemon dejo caer a Agumon de forma despiadada, e Izzy intento atrapar a Agumon, lograndolo apenas mientras Lucemon sonriea con maldad.
— Ahora espero que les quede claro, lo ridículo e risible que es el pensar que nos pueden detener... Así que se los dejaré claro... No intenten hacerlo – Amenazo Lucemon.
Matt junto a Joe intentaban detener la emorrogia de Tai, mientras Mimi le hablaba al moreno intentando mantenerlo conciente.
— Pero se que serán lo suficientemente ingenuos y testarudos para no hacerlo... Así que les diré lo siguiente – Lucemon levanto sus dos manos y les mostró siete de sus diez dedos.
— En siete días, la tierra y el digimon serán destruidos y después reconstruidos, para así crear el mundo perfecto... Tienen siete días para tratar de detenernos – Les decía Lucemon mientras sonreía.
— Se que lo intentarán... Pero les advierto que morirán... No lo olviden, siete días...
Entonces entre risas y miradas amenazantes, Lilithmon se desvaneció en humo negro, Barbamon entro en un portal oscuro, Belzeemon monto su Behemonth y se fue y Lucemon desapareció en un parpadeo gracuas a su velocidad.
— Cielos... Agumon... No reacciona chicos, Pero aún respira – Comentó Izzy.
— ¡Izzy, Sora lleven a los digimons con los niños ahora! – dijo Matt con desesperación en su voz.
Sora e Izzy miraron con una mirada llena de temor como la sangre que salía de la herida de Tai dejaba manchada las manos de Joe y Matt, mientras Mimi acariciaba el cabello de Tai hablándole para que este no cerrará sus ojos, aunque parecía más inconsciente que despierto.
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Mientras tanto, en Japón, Catherine y la madre de Tai estaban tratando de llamar a quien fuese, quien les pidiera dar información de dónde estaban T.K y Tai
— Ya intenté a su oficina, la de Mimi y a todos los demás... Nadie responde – Decía la mujer pensando en que había pasado con sus dos hijos.
— T.K no responde ni su celular... No sé que pasó en París... Pero hace horas que no se comunica – Las lágrimas de los ojos de Catherine se comenzaban a ver.
En eso, la puerta del lugar sonó, alguien tocaba desesperadamente, algo que puso en alerta a amabas mujeres pues con todo el caos alrededor del mundo no podían confiarse para nada.
Entonces con cautela Ambas fueron a la puerta y abrieron y para su sorpresa una mujer cabello castaño oscuro estaba afuera agitada, se trataba de Noriko.
— Por favor ayúdenme... Necesito encontrar a mi ex esposo y mi hija.
La mujer se veía extremadamente angustiada, agitada y con una expresión de total temor, estaba como ellas, sin saber nada.
— Creo saber a dónde ir, para empezar a buscar – Dijo Noriko, esperando a que ambos lograrán ayudarla.
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La sangre brotaba sin parar del abdomen del moreno, mientras la herida era sostenida por Joe, quien trataba de contener la hemorragia lo mejor que podía.
— Vamos Tai... Se fuerte... ¡Resiste, te pondremos a salvó! – Decía Joe con desesperación.
— Tai... Mantent despierto... Por favor abre los ojos, ¡Mantente despierto mi amor! – Mimi sostenía a Tai, abrazándolo a pesar de que la sangre de este brotaba y la manchaba.
— ¡Joe hay que llevarlo a la enfermería! ¡No puede quedarse aquí! – Gritaba Matt mientras ayudaba a mantener presión en la herida junto a Joe.
— No podemos moverlo Matt, está débil, trataré de... – Entonces Joe metió su mano en la herida y de esta forma logro parar el sangrado.
— Ella gujero es limpio... Podré detener esto mientras, Pero alguien debe buscar algun botiquín para curarlo.
— Iré yo... – Dijo con una mirada decidida Matt.
La situación era tensa... Mientras Joe y Matt trataban de parar el sangrado y Mimi mantener despierto a su esposo, Sora e Izzy ponían en la camioneta a los digimons heridos e inconscientes.
— ¿Tia, dónde están mis papás? – Preguntaba Kai a Sora mientras veía a lo lejos por sobre el hombro de Izzy que su padre parecía estar en el suelo.
— Ellos... Ya vienen... – No supo cómo decirle la verdad – Por favor cuiden a los digimons...
Los niños estaban asustados, mientras que los niños de Sora abrazaban a Biyomon y Gabumon, la pequeña Jun sostenía fuerte a Tentomon en sus brazos junto a Gommamon quien estaba semi conciente.
— Palmon... ¿Mama y papá están bien? – Pregunto el pequeño Denji, quien abrazaba a Palmon, pero está no pudo responder estaba muy débil para eso.
— Hay que dejarlos descansar, se ven débiles... Y se que... Papá y mamá están bien – Trato de reconfirtar Kai a su hermano el cual estaba al borde de las lágrimas.
— Tenemos que buscar ayuda... Tai pierde sangre – Dijo Sora a Izzy mientras cerraba la camioneta...
— No se... El lugar casi se derrumba y no sé si el lugar donde estaban internados los demás está aún intacto... No sabemos si ellos están bien – Dijo Izzy.
— Está intacto... El protocolo de cierre de emergencia es infalible... – la doctora Alissom apareció de repente, con una expresión desencajada y algo fría, Pero parecía hablar con cordura aún, aunque su rostro y vestimenta aún tenía manchas y salpicaduras de la sangre de Nagano.
Izzy y Sora la miraron algo dudosos y desconfiados, Pero no había tiempo de pensar, debían actuar para salvar la vida de su líder.
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Chernobyl.
El el paraje olvidado y lleno de ruinas y vegetación, la edificación que Lucemon había levantado se vio nuevamente llena de Digimon que estaba ahí con las ordenes de Barbamon.
Entonces Lucemon apareció, seguido de Lilithmon y Barbamon, para después hacerse presente Belzeemon con su moto, la cual rugía al detenerse.
— Esos "Elegidos" fueron un mal juguete... No duraron, jaja – Reía el digimon de la avaricia.
— Pero a mí me parecieron tiernos, ¿No es así Lucemon, querido? – Decía Lilithmon con su tono suave mientras acaricia a el mentón y hocico de un Devudramon como si fuera una mascota.
— Si, fueron... Tiernos – Menciono con desdén el digimon angel.
— Una perdida de tiempo... – La voz molesta de Belzeemon llamo la atención de los tres aludidos, mientras la moto se este rugía y se iba sola.
— ¿Que es lo que te molesta tanto, Belzeemon? – Pregunto Lucemon.
— Nada... – Eludio – Simplemente me es una perdida de tiempo y un desgaste de energía, tener que atacar a seres más débiles que yo.
Expreso de forma muy irritada Belzeemon, mientras que Lucemon se dirigía a el de manera suave flotando, sin dejar de verlo, mientras Belzeemon solo se cruzaba de brazos.
— Creí que te divertidas... ¿Pero me atrevería a decir... Que sentiste... Piedad por ellos? – Menciono Lucemon mirándolo fijo.
— La piedad es una debilidad... No veo sentido alguno ni ningún tipo de honor, en matar seres más débiles que yo – Respondió con firmeza Lucemon.
— Ah es verdad jeje... Tu el orgullo y honorable demonio de la Gula jeje.
Lucemon reía para acto seguido lanzar con una ráfaga de energía a Belzeemon, el cual no pudo presentir ese ataque y fue lanzado hasta estrellarse en un muro, quedando incrustado en el.
No pudo moverse, Lucemon lo retuvo con su energía y lo encaro estando a un palmo de distancia de el.
— ¡Que te quede claro lo siguiente Belzeemon! ¡Me importa muy poco tu honorabilidad o tu sentido de la moral! ¡Haremos lo planeado, y vamos a eliminar a cualquiera que se interponga en nuestro camino, débil o no, y tú vas a cumplir con el acuerdo que tenemos todos, o te juro que voy a desintegrarte sin ningún tipo de remordimiento! ¿Quedó claro?
— ¡Lucemon! – Mascullo forcejeando el digimon de la Gula.
— Dije... ¿Quedó claro?... – Dijo nuevamente Lucemon ejerciendo más fuerza.
— Cristalino... – Respondió al final Belzeemon.
Lucemon lo siento y este cayó al suelo, recuperándose levemente mientras miraba desdea abajo al digimon con aspecto de niño con alas, el cual ahora sonreía.
— Buen niño... Ahora... – Se giro y miro a los digimons subordinados y a Lilithmon y Barbamon – Recolecten información de la tierra, tráiganme toda escencia de energía negativa y busquen los mejores sitios para los pilares... Lilithmon y Barbamon, ustedes van a encargarse de liderar mis tropas... y preparen el despertar de Belphemon y Leviamon – Decía Lucemon de forma suave pero deprisa
— Belzeemon... – El aludido se puso de pie mientras Lucemon le daba la espalda – Puedes hacer lo que te plazca... Solo asegúrate de proteger tu pilar, y cumplir con nuestros acuerdo... Lo que sea que hagas aparte me da igual.
Belzeemon se retiró caminando poco a poco mientras miraba retador a Lucemon, aún asi no intento nada y Lucemon tampoco.
— Entonces es hora... En siete días el mundo humano y Digimon nos va a pertenecer, para crear un nuevo Edén...
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