Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Bruja Llameante
15: Hola Junior.
Beatrice cayó de bruces, y el olor del césped le penetró por la nariz. Había cerrado los ojos mientras el Traslador lo transportaba, y los abrió tan pronto como llegó a Hogwarts. Subió la cabeza le daba vueltas sin parar, y se sentía como si el suelo en que yacía fuera la cubierta de un barco.
El agotamiento lo mantenía pegado al suelo, respirando el olor del césped, aguardando a que alguien hiciera algo, mientras que ella recobraba el aliento, su magia, si sus cálculos no fallaban, se encontraba en un 50%… esperaba a que algo sucediera… a que él se acercara, soltó la Copa, sostenía con la otra mano humedecida, la varita y tan pronto como soltó la Copa, mandó el fuego a su mano derecha, pero lo dejó, justo debajo de la palma.
— ¡Beatrice, Beatrice! —Gritaba Cedric Diggory, llegando hasta la adolescente, quien levantó la mirada, se puso de pie lentamente, ayudado por el Hufflepuff. Miró el rostro de Cedric, quien se veía asuatado y confundido, notaba como unos compañeros de clases, auxiliaban a Fleur y a Victor a llegar hasta ellos. — ¿A ti alguien te comentó, que la Copa era un Traslador? ¿Dónde apareciste?
—No. —pareció ignorar la pregunta —Nadie me dijo que la Copa era un... —aprovechó la aparición de Bagman y Crouch Jr. — ¿Por qué nadie nos dijo, que la Copa era un Traslador? —Pero Bagman, Fudge, Crouch Sr., los directores y los maestros, parecían asustados (Karkarov estaba pálido y sinceramente, horrorizado, mientras sujetaba su brazo derecho con todas sus fuerzas). Dumbledore se veía pensativo y Snape nervioso.
Hermione se abrió paso entre todos y abrazó a Beatrice con fuerza. La pelinegra devolvió el abrazo.
—Quédate aquí, Beatrice. —fueron las palabras de Dumbledore.
Beatrice sintió como tembló, cuando la mano se posó en su hombro. —Ya ha pasado, hija, vamos... Te llevaré a la enfermería. —decía Crouch Jr.
Beatrice se dio palmadas en la espalda sí misma. Lo estaba haciendo muy bien. O al menos, eso quería hacerse creer. —Dumbledore me dijo que me quedara —objetó Beatrice, pero realmente, había estado esperando por esto... dejó que Crouch Jr. la arrastrara, mientras se preguntaba, si es que realmente, quería cometer más asesinatos.
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¿Eso era lo que quería?
¿Matar a los Mortífagos, que fueron convocados en el Cementerio?
¿Elevar tanto el fuego de las llamas, como para calcinar a Ryddle? Se sintió mareada, mientras se esforzaba por convencerse a sí misma, que todas aquellas muertes, eran necesarias.
Eran terroristas. Veían a los Muggles y a los Nacidos de Muggles, como menos que ganado.
Tenían que morir.
Todos ellos MERECÍAN ser asesinados, pues decidieron seguir a un Mestizo demente, quien deseaba masacrar a toda la población no mágica de Inglaterra y gobernar sobre escombros, fuego y sangre.
Ella… ella se entrenaría.
Sí, ella VERDADERAMENTE se iba a entrenar.
Ella estrenaría su magia. Todo lo que Hogwarts tuviera para ofrecerle: Tanto las clases, como libros de la biblioteca Black, libros de la biblioteca de Hogwarts e incluso de la sección prohibida.
Aprendería todas las magias que pudiera. Aprendería a dominar todos los Encantamientos, todas las Maldiciones y Maleficios; no iba a seguir jugando a la Mocosa Buena y Luminosa.
Ya no más.
Justamente, ese pensamiento, fue el que la mató la última vez.
— ¿Qué ha ocurrido, Beatrice? —le preguntó el hombre al fin, ayudándolo a subir la pequeña escalinata de piedra. Bum, bum, bum. Era Ojoloco Moody.
O al menos: Aquel que se estaba haciendo pasar POR Ojoloco Moody.
Le dio a Junior, justo lo que él quería. —La Copa era un Traslador —contó una vez más, mientras atravesaban el vestíbulo. —Nos… me dejó en un cementerio… y Ryddle… perdón: quise decir… lord Voldemort. —resistió las ganas de reírse ¿Y si Jr. escuchara todo, acerca de que Ryddle era un Mestizo? ¿Y si escuchara en verdad y se creyera su realidad: Que el verdadero nombre al cual tanto temían, era solo un anagrama: Tom Sorvolo Ryddle?
La puerta de la oficina se abrió. Beatrice miró de reojo y se preocupó al notar, que alguien los seguía, aunque ella no supo quién. Necesitaba concentrarse, no dejar ir la llama. — ¿Qué el Señor Tenebroso estaba allí? ¿Y qué ocurrió entonces?
—Con una poción… recuperó su cuerpo. Carne del vasallo, otorgada por voluntad propia; hueso del padre entregado sin saberlo y sangre del enemigo entregada por la fuerza. —contó, mientras se iba recuperando y el falso profesor, le pasaba un vaso, lo olió… no parecía envenenado, lo bebió muy lentamente, por sorbos —Por desgracia, Pettigrew y Ryddle, desconocían dos cosas importantes: 1. Mi naturaleza como Elemental de Fuego, lo cual me permitió elevar las llamas del caldero y alcancé incluso a Pettigrew, interrumpiendo la resurrección y quemándole la mitad del cuerpo a Ryddle. y 2. El Mortífago infiltrado en Hogwarts, me otorgó las pistas suficientes, sobre lo que pasaría y Karkarov también me otorgó información relevante, mientras hablaba con el profesor Snape: La Marca Tenebrosa en los brazos de los Mortífagos, les permitió saber que Ryddle recuperaría su poder y entre más se oscurecía, más inminente era su retorno. Ryddle usó el brazo de Pettigrew, para llamarlos a todos y eso, me dio tiempo a cargar mi hechizo de fuego, quemando a más de la mitad de los Mortífagos que Aparecieron y haciendo que sus propias fuerzas militares flaquearan. Tiene menos de la mitad de los que originalmente, llegaron a ese cementerio. —se levantó, todavía debilitada, pero sabiendo que las personas importantes, estaban afuera de la habitación, levantó la varita y Crouch Jr. preparó la suya, sorprendido de que la chica le apuntara a un maestro —En 1992, algo comenzó a petrificar a los Sangre Sucia. Un Basilisco, manipulando por un fragmento del alma de Voldemort—los ojos del Mortífago se abrieron, con incredulidad, al saber que el Señor Oscuro, había estado activo en el 92 —y cuando descubrí el nido del Basilisco, fui a enfrentarlo y allí mismo, encontré el fragmento del alma de Ryddle, encerrado en un diario que Ryddle ordenó a Malfoy cuidarle —escribió con letras brillantes un nombre:
Tom Sorvolo Ryddle
Agitó la mano y las letras se reorganizaron.
yo Soy lord voldemoRT
Una sonrisa intentó apoderarse de Beatrice, cuando veía a Crouch Jr. palidecer. —Esta misma noche, en el cementerio, él reveló ser un Mestizo: Su madre era una Squib Sangre Pura quien fue maltratada por su familia. Su padre, era un acaudalado Muggle quien también vivía allá mismo: Little Hangleton. —se preparó para el combate. No podía matarlo, tenía que desarmarlo y luego reducirlo, ¿Cuál era aquel hechizo o quizás maldición, que utilizó el sapo rosado contra Firenze? Ah, sí… —cuando Ryddle llegó a Hogwarts, comenzó a buscar el apellido de su padre, en los directorios Sangre Pura o en la sala de trofeos, pues creía que su padre, podría haber venido a Hogwarts. Infantilmente, creyó que su padre, era un mago. —lanzó una corta risa, amaba estar haciendo que Crouch Jr. perdiera el tiempo, creía saber que todos, estaban del otro lado de la puerta, escuchando y su sonrisa creció, al creer que Crouch Sr. ingresaría, junto al Ministro, imaginó cuanto podría palidecer la piel de Dumbledore, si es que él estaba escuchando esta información, que Beatrice, le ofrecía al Mortífago. Ella no era una Legeremante, pero podía notar, como todo lo que Crouch Jr. creía, se deshacía —No creía que esa pudiera haber sido su madre, pues ella murió en el parto. Cuando quedó demostrado, que ninguno de sus padres asistió jamás a Hogwarts, (la última generación Gaunt, tenía tremenda desconfianza hacia los símbolos de poder y educación, como el Ministerio y Hogwarts) entonces decidió, que se haría pasar por un Sangre Pura y usó a su conveniencia, los conocimientos que estaba acumulando en el colegio, para hablar y moverse como cualquier otro Samgre Pura. Salió de Hogwarts y decidió buscar el poder mágico, mediante objetos del común u objetos legendarios y para esto, se fue a trabajar en Borgin & Burkes. Fue recolectando todo tipo de artefactos mágicos, jugó con Magia Oscura y… bueno… sacrificó su alma, para alcanzar niveles aún mayores de magia oscura. —se levantó tan rápidamente como le fue posible, debido a su cuerpo cansado —Petrificus Totalus —Moody no pudo contraatacar y allí quedó, justo cuando entraban Albus Dumbledore, el profesor Snape, la profesora McGonagall, el Ministro Frudge, acompañado por tres Dementores, Madame Bones y Crouch Sr.
La profesora McGonagall fue directamente hasta Beatrice. — "Vamos, Potter. —susurró. Tenía crispada la fina línea de los labios y recibió una sonrisa de Beatrice —Ven conmigo, a la enfermería…"
—No —dijo Dumbledore bruscamente.
—Tendría que ir, Dumbledore. Míralo. Ya ha pasado bastante por esta noche...
—Quiero que se quede, Minerva, porque tiene que comprender. La comprensión es el primer paso para la…
—Jamás se trató del profesor Moody, sino de Barthemius Crouch. —interrumpió Beatrice y Dumbledore se la quedó mirando, con los ojos muy abiertos, llenos de incredulidad y no era el único, Snape y McGonagall también, por no hablar de que Crouch Sr. estaba pálido y sudaba, al lado de Fudge y Madame Bones —Secuestró al profesor Moody en algún momento y… por la forma en la cual él… —su pata de palo salió disparada, una pierna le creció, el cabello se le volvió frondoso y de color paja, el ojo falso salió volando y rodó por el suelo, rejuveneció, se le borraron las cicatrices —Expecto Patronum —y un leopardo salió de la varita, destruyendo (literalmente) a ambos Dementores, haciendo que Fudge retrocediera, incrédulo. Alejar y embestir a los Dementores con el Patronus, era lo esperado ¿Pero matarlos con un Patronus? —Con que… Los Patronus pueden cambiar de forma, ¿Eh?
—Severus, por favor, ve a buscar la poción de la verdad más fuerte que tengas, y luego baja a las cocinas y trae a una elfina doméstica que se llama Winky.
— ¡Cielo santo! —dijo la profesora McGonagall, parándose y observando al hombre que yacía en el suelo.
Pero Beatrice ya sabía la historia de cómo liberaron a Jr. y todo lo que hizo, hasta esta noche. Así que no prestó atención y le agradeció Dobby en voz alta, cuando él le trajo un Sándwich y un caldo de pollo con arroz blanco.
Pero aquel, no fue el peor golpe para la carrera ministerial de Fudge, pues Sirius Black apareció, con Peter Pettigrew vivito y coleando, así que, un pálido Fudge, invocó a los Aurores por la Red Flú y ellos llegaron, apresando a Crouch Sr. y Jr.
Se ordenó una junta extraordinaria del Wizengamot y mediante varias pociones de lavado y varios legeremantes, además del Veritaserum, se comprobó que Sirius Black era inocente y que Peter Pettigrew, fue quien asesinó a esa docena de personas en 1981 y era un Mortífago.
Se le dio a Sirius una compensación monetaria y la custodia total de Beatrice Potter.
Mientras tanto, Crouch Sr., su hijo y Pettigrew, fueron besados por Dementores.
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Beatrice empujó a las manos de un Cedric Diggory ileso y muy vivo, el premio del medio millón de Galeones, diciendo que no le hacía falta el dinero, pero a él sí.
Cedric no se sentía un ganador, pero aun así lo aceptó e invitó a su novia: Cho Chang de vacaciones en el próximo verano.
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Con la confirmación de que Peter Pettigrew estaba vivo, entonces se tendría que celebrar un nuevo juicio contra Sirius Black y ya Fudge se había encargado de que el recuerdo de la confesión de Junior, con el Veritaserum, llegara a las manos de Rita Skeeter y le mandó un soborno… un aliciente de más de G15.368 (Galeones), para lanzar el interrogatorio de Junior, Senior y Pettigrew, junto a aquello que saldría en el juicio que celebraría el Wizengamot próximamente.
