Siendo huérfana desde niña, testigo de la muerte de mis padres y sobreviviente de un ataque sin motivos había llegado a un punto de mi vida en el cuál permanecía asustada de todo y retraída en soledad mirando la vida que pasaba fuera y sin mí, podría decirse que lo que más me hacía falta era emoción. La emoción de sentirme viva.

Y desde que salí al balcón esta noche, un tsunami de emociones desconocidas y que, en definitiva, me hacían sentir más viva que nunca me cubrieron a cada instante.

Aunque cada situación sobrepasaba a la anterior yo estaba inmersa en ellas y me dejaba llevar por la corriente, porque aunque se veía como un río peligroso me sentía viva por primera vez en mucho, mucho, tiempo.

Desde que tomé la cámara, desde que grabé un asesinato o desde que respondí su llamada, podía sentirlo, que debía intentar algo más, un poco más.

Puede que él fuese un bruto que no paraba hablar de mi figura, expresando sin ningún pudor su interés en llevarme a la cama, pero también me protegía incluso a costa de su propia vida, y algo nuevo, extraño, completamente ajeno a mí empezó a crecer y a crecer. Si es que era sólo adrenalina no lo sabía en ese momento.

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-Si quieres vivir mas vale que me escuches y hagas caso. No sé bien qué fue lo que viste, pero el tipo al que estabas espiando es muy peligroso y te quiere muerta.

-Y tú, no eres peligroso?-se las arregló para cuestionar ella

-Claro que no!-respondió indignado-Mira, mujer...

-Akane, mi nombre es Akane-lo corrigió ella. Él ignoró su advertencia

-...No hay tiempo para discutir tonterías. Hay que salir de aquí. Llámame Ranma, lindura.

-Entonces, suéltame, Ranma. Ya estaba por irme. Deja que me vaya, por favor-Intentó convencerlo con una suplica mal echa

-Y una mierda!-exclamó él-Tuviste tu oportunidad, ahora vienes conmigo. Me aseguraré de salvar ese lindo trasero tuyo, andando.

En un rápido movimiento, Akane se encontraba sobre el hombro de su captor.

-Suéltame, salvaje! Eres un bruto, bájame de una vez!-chilló furiosa.

Ranma se dirigió al balcón donde se encontraba la escalera de emergencias, cargando a la chica como un ligero costal.

-Necesito mi laptop para mi trabajo, por eso volví !!-se quejó ella. Ranma puso los ojos en blanco y dió media vuelta.

Nunca entendería a las mujeres. Le estaba diciendo que iban a matarla, él mismo la estaba secuestrando y ella se preocupaba por cumplir con su horario laboral.

Tomó el dispositivo que apenas se encontraba sobre la mesa y lo puso en una mochila que encontró en el piso.

-Listo, ya deja de gritar, estoy intentando ayudarte.

-Secuestrándome?-lo cuestionó ella-no eres más que un degenerado, abusivo, imbécil, desgraciado, voy a matarte, bájame maldito idiota...!

-Ya basta, señorita!-una palmada sonó en sus glúteos, silenciándola de inmediato- una boca tan linda no debería decir cosas como esas de mí -la regañó él, ya saliendo hacia las escaleras.

Nada más salir, el frío viento nocturno les golpeó con fuerza. Akane soltó un grito ahogado al ver al hombre inconsciente que se encontraba colgando de las escaleras. Su cabeza estaba sangrando y el brazo derecho parecía estar en un ángulo imposible.

-Demonios!-se quejó Ranma-Es solo basura, no hagas tanto escándalo.

-Mataste a ese hombre!

-Él iba a matarte, entiendes? Te salvé la vida

-Sí pero...En mi casa? Eres un...

-Un sujeto encantador? Ya te has enamorado de mí? -la interrumpió el detective subiendo los escalones hasta el siguiente piso-Bueno, no te culpo, lindura, soy sexy.

-Idiota, quién crees que va a enamorarse de un chiflado como tú, bájame!-volvió a quejarse mientras golpeaba inútilmente su espalda.

El ruido de cristales rotos hizo detener su queja. Akane intentó mirar, pero ya estaba siendo dejada sobre sus propios pies.

-Te aseguro que tú lo harás, soy totalmente tu tipo-explicó él-Pero ahora no es momento de coquetear, entra-ordenó con un gesto.

Desde adentro los habitantes de aquel apartamento observaron con desconcierto la escena, algunos de ellos con armas que les apuntaban directamente.

-Saotome, qué demonios estás haciendo?-preguntó finalmente uno de ellos.-Y quién es esa chica?

-No es la vecina del sexto piso?-murmuró otro de los presentes

-Hablemos después-respondió él siguiendo a la mujer de cabello corto-La habitación de la derecha-indicó entonces.

Akane apretó los labios y abrió la puerta. Lo miró a los ojos esperando una respuesta, solo obtuvo otro gesto de apremio. Fastidiada entró seguida por él, que le cerró la puerta en las narices al confundido grupo.

-Ahora-habló Ranma quitándose la chaqueta de cuero-dime, qué demonios fue lo que viste? Por qué Taro intenta matarte?

-Por qué te lo diría? Esos tipos no deberían haber visto lo mismo que yo vi? Son tus compañeros o no?-respondió casi en susurros para no ser escuchada fuera.

Ranma la miró con media sonrisa en el rostro.

-Tienes razón.-aceptó él- Sabes qué es lo que haremos?-añadió dándose la vuelta para ir hacia el closet.- Quítate la blusa-lo escuchó decir mientras buscaba algo dentro del ropero.

-Eres un pervertido!-exclamó ella cruzando ambos brazos ante su pecho-sabía que eras un degenerado, un aprovechado, un...

Ranma le tiró algo que apenas pudo atrapar por reflejo, una pesada pieza oscura que la hizo callar de inmediato.

-Es un chaleco antibalas.-señaló él.-Al parecer eres mi testigo. Te llevaré a declarar. Pero, tienes razón, hay un infiltrado entre los que están ahí afuera.

-Espera, espera.-pidió ella. Ranma se detuvo antes de abrir la puerta-De verdad vas a protegerme si te cuento lo que vi?

-Eso intento, sí. Incluso si no me lo dices, te protegeré.

Akane dudó un momento. Luego resumió lo mejor que pudo lo que había visto.

-Grabé a ese tipo cuando le disparó a un hombre esta noche-susurró ella- Tengo la memoria de la cámara de video en...-confesó ya muy cerca de él

-Sabes usar un arma? -preguntó él, interrumpiéndola

-Claro que no, por qué sabría usar una cosa de esas?!-respondió ella, molesta por lo absurdo de su pregunta

-Bien, curso rápido-explicó sin prisas-Si alguien entra aquí tú apunta y dispara, puedes hacerlo, verdad?

-Sí. Lo intentaré.

-Bien. Oye, si salimos vivos de esta, me aceptas un café?-preguntó Ranma

-Qué? No-respondió Akane de inmediato

-Dame un poco de esperanza, quieres. Odio este trabajo, nunca obtengo motivación.-se quejó él antes de salir.

Akane escuchó el alboroto de una pelea afuera de la habitación. Se apresuró a ponerse el chaleco sobre la blusa y escondió la memoria sd, con manos temblorosas, en un lugar que le pareció mas seguro. Apuntó entonces directo a la puerta, con las manos temblando de miedo y el estruendo de lo que sonaba como una riña tumultuosa.

-Por favor, vuelve, por favor, vuelve-siguió repitiendo Akane una y otra vez.

De golpe, el ruido afuera se detuvo. Pasos en dirección a la habitación se dejaron oír, con cautela.

Akane sostuvo el arma y apretó el gatillo, dispuesta a disparar si cualquiera diferente al tonto de la trenza entraba por esa puerta.

Dos hombres entraron casi al mismo tiempo. Akane disparó dos veces. Una de las balas logró impactar el hombro de uno de ellos.

Todo pasó muy rápido.

Mientras era arrastrada fuera de la habitación, Akane pudo ver al hombre de la trenza inconsiente en el suelo, otros dos se encontraban en la misma situación. Había sangre en sus cabezas y en la alfombra afelpada.

-Despierta!-gritó asustada al verlo en esa condición -Ranma, despierta!

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-Ya se tardó, no crees?-Habló Kasumi mirando el adorno de su auto, una sonriente bailarina hawaiana que se mecía rítmicamente.- Debería ir a buscarla?-cuestionó nuevamente.

Qué era exactamente lo que estaba pasando? Por qué aún no regresaba Akane? Debería llamarla?

Buscó su celular e intentó conectar la llamada, sin embargo se vio interrumpida por los golpes ligeros en la ventana de su auto.

-No puede estacionar aquí, señorita-le comunicó el seguridad.

Ella asintió sonriendo y aún con el celular junto a su rostro dio marcha al auto buscando un lugar cercano en el cual esperar sin bloquear la entrada a nadie.

-Responde, responde-se repitió angustiada intentando encontrar un sitio en el cual estacionarse

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Alexandaaa, Benani0125, SARITANIMELOVE, Maria1235, John Duarte 9621, Iwaya sum e invitados, no saben cuanto agradezco sus comentarios y el apoyo que me dan, en especial en este fic porque de verdad lo tenía en borradores hace ya un tiempo y no me atrevía a publicarlo, no sé por qué, dudaba y dudaba y dudaba XD.

Espero que el fic siga siendo de su agrado y sepan que tienen un pedacito de mi corazón dedicado a ustedes.

Espero poder actualizar pronto, ciao, besitos virtuales!