Gracias Señor Jesús.

Fuerte es el amor, como la muerte, y tenaz la pasión, como el sepulcro. Como llama divina es el fuego ardiente del amor. Cantares 8:6

Historia dedicada a K2008sempai, la chica traviesa que me ha dado su apoyo en todas y cada unas de mis historias, muchas gracias por todo tu apoyo, muchas gracias K2008sempai.

Espero y poder escribir una historia dedicada a cada uno de mis fieles seguidores y amigos XD….

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

DE CÓMO SAKURA ENCONTRÓ OTRA FORMA DE VENGARSE

Capítulo 3

Se pegó un poco a él, casi a punto de tocarlo, rozándolo ligeramente, Kakashi pareció despertar de su ensoñación y la miró.

-Perdón sensei- le sonrió sonrojada, con una agradable y bella sonrisa coqueta.

-Hum…no…importa- dijo desviando la cara.

¿Acaso esa había sido una sonrisa sensual y seductora de la kunoichi?

-Siguiente paso.

Sakura asintió internamente y como si se tratará de lo más normal del mundo estiró la mano y apretó los botones del ascensor, algo que no tendría nada de interesante o perturbador de no ser porque él estaba a un lado de los dichosos botones y al hacerlo Sakura tuvo que agacharse un poco y rozar su brazo, de una manera ligera, casi sin que se sintiera.

Quizás el movimiento fue sutil y el roce muy poco y muy corto, pero no lo suficiente como para permanecer desapercibido por un hombre.

-¡Que rayos!- habló la mujer, recuperando su postura –esta cosa nunca va a funcionar ¿o no? – y le sonrió una vez más —que desafortunado es esto, ¿verdad? Que mala suerte tenemos los dos, aunque, la verdad, me alegra que usted este aquí, eso me hace sentir más segura —dijo completamente sincera, siempre había sido así, aunque nunca lo había dicho por quién sabe qué razón (que ahora ni recordaba), era tan sencillo como liberador decirlo de una buena vez.

—Ah… gracias— contestó él. Sakura sonrió una vez más con aquel tono tierno y coqueto.

—Siempre ha sido reconfortante su compañía, sensei —Esas palabras jamás las había escuchado de ella, menos dirigidas para él, por supuesto; ella no lo trataba tan mal (la mayoría de las veces) pero tampoco era de andar repartiendo halagos —¿Por qué pone esa cara? — dijo con una leve sonrisa — Creí que por ser el famoso ninja copia que tiene no sé qué tantos admiradores estaría más que acostumbrado.

—No son tantos — dijo incomodo —, y no suelo hablar mucho con ellos, ni me interesa mucho, a decir verdad.

—Usted es todo un caso— dijo ella divertida —, es el único ninja que conozco que no quería ser hokage y va a conseguirlo — y ella se acercó otro poco, girando la cabeza y sonriendo dijo —, por cierto, ni lo he felicitado por su ascenso, lo único que lamento —y aquí puso cara angustiada— es que ya no estaremos tanto tiempo juntos —y trato de acomodarse el cabello, cosa complicada, porque con lo sucio que estaba resulto todo menos lo que ella esperaba. —Definitivamente necesito un baño urgente— dijo realmente molesta, sacudió sus ropas con la más grande paciencia, después volvió a mirarlo y sonrió sumamente contenta, se acercó más a él, se puso de puntitas y estiró el brazo sorprendiéndolo, pero no pudo moverse, porque los ojos brillantes, verdes, alegres simplemente no lo dejaron —permítame ayudarlo un poco —dijo ella con gran alegría y le sacó una ramita seca del pelo —, creo que usted también necesita un buen baño —dijo agitando la ramita.

Hatake se preguntó desde cuando traería eso en el pelo, bien pudo decirle y punto, ¿acaso lo había hecho a propósito para acercarse), porque su cercanía (cada vez más grande), su voz agradable, su sonrisa coqueta y tímida, solo le llevaba a no postergar más la misma interrogante, si, una vez más rondó en su cabeza con más fuerza y de una forma más perturbadora.

¿Ella lo estaba seduciendo?, ¿le estaba coqueteando?

Si…

¡No! ¡Era Sakura!, claro que no…, él y sus ideas pervertidas.

Pero por otro lado ese vaivén, esas sonrisas, eso que provocaba en él (aunque eso se daba desde hacía bastantes meses atrás sin necesidad de nada en particular), pero como siempre, esta vez, Sakura lo empeoró todo, ahora con esas miradas tiernas, pero coquetas, su reciente interés en acicalarlo, sus comentarios agradables… tal vez si…

Por favor, él no era ningún tonto, ni neófito en esas cuestiones, claro que sabia como una mujer mostraba su interés. Pero tal vez solo estaba confundido.

Habrá que hacer algo.

Sakura suspiró y siguió golpeando el piso del ascensor, en parte por desesperación y querer salir de ahí y en parte por su conversación mental.

-¿Ves?, no funcionó, él realmente no piensa en… eso, ¡y yo no sé en qué rayos estoy pensando al hacerte caso!

-Claro que lo sabes, pero creo que tienes razón.

-Por supuesto que sí…las cosas estúpidas que me haces pensar y hacer, ¡querer seducirlo!

-Ya, estaba equivocada- dijo en un susurró –pero, ¿qué vamos a hacer con esto?

-No lo sé…me siento tan rara- bufó –como quisiera, como quisiera…

-Echarte en sus brazos, tirarlo al suelo, quitarle a mordiscos la máscara, besarlo apasionadamente, justo como quieres desde hace mucho; sí, yo igual.

-¡NO!- se sonrojó tanto que un semáforo en rojo no podía darle pelea.

Mentirosa!

-¡Terca!...- y su inner la miró sin creerle –bueno sí, pero….yo no me refería a eso exactamente…- gruñó.

-Sakura.

-Ahí te habla tu sensei, ¡contesta, idiota!

-Diga, sensei

-¿Te sientes bien? —Le tocó la frente, Sakura dio un respingo y Kakashi sonrió mirándola fijamente, poniéndola mucho más nerviosa y tensa que antes, sofocándola de tal manera que por poco se ahoga —Te noto extraña.

-¿Extraña? No, claro que no, estoy perfecta, me siento muy bien, de hecho- contestó rápidamente.

-¿Segura?- preguntó, y dio un paso más, casi como si la acechará, sentía como si el cuerpo de Sakura fuera un imán poderoso, buscando cada pretexto solo para acercarse y tocarla.

-Si…- contestó completamente absorta en la mirada de su maestro, pero algo pareció despertarla –es…es solo que ya quiero salir de este…de ¡esta estúpida cosa!

Y para terminar de empeorar todo, el ascensor se balanceo y en un rápido movimiento ya estaba en el suelo de nuevo, sentada contra la pared.

Cuando abrió los ojos y se encontró con la cara de Kakashi tan cerca, tan cerca, que simplemente no pudo evitar mirarlo detenidamente, como si fuese lo más interesante del mundo, sintiendo como el calor volvía, más intenso y abrazador.

Kakashi, por su parte, también cayó y se golpeó la cabeza con la pared del ascensor, pero apenas pudo recuperarse notó esa mirada ansiosa, seductora completamente atrapante de la chica. ¡No podía ser peor!, cayó sobre ella. Sin poder hacer más, Kakashi no dijo nada y solo se limitó a verla, Sakura sonrojada le sostuvo la mirada hasta que no pudo, la intensidad con la cual él le veía simplemente la intimidó.

-Esto…perdona- se incorporó él con presteza, ayudándola.

-No…no importa- dijo tomando su mano para incorporarse —, no se que este pasando afuera —dijo ella tímida —, pero espero que pronto nos saquen de aquí.

Él siguió sin hablar, pues supo que la situación ya estaba saliéndosele de las manos, tenía que salir de ahí cuanto antes, no sólo sus ojos actuaban por cuenta propia, al parecer ella se daba cuenta (o al menos sospechaba) de sus sentimientos, tenía que salir de ahí, pero ya, porque si no, tal vez él no podría detenerse y seguramente cometería alguna tontería.

-Mucho menos si ella me ve así - pensó tratando de controlarse, era más complicado ahora, porque la mirada de Sakura lo alteró de sobre manera. -Casi como si le hubiera gustado. ¿Acaso ella…? Claro que no idiota ¡Si supiera como me hizo sentir y lo que pensamos en este mismo instante me saca volando de este ascensor de un buen golpe! —y pensó que quizá lo mejor sería decirlo y ya, porque, aunque lo mandara volar y doliera terriblemente, —Ojalá, así me largo de aquí —, al menos se acabaría todo y listo, descansaría.

Sakura seguía sin reaccionar, no sabía qué demonios le pasaba. Pero, ¡qué diablos, que se sentía muy bien! Su mirada penetrante, intensa, profunda y provocativa le había robado el aliento. Simplemente no pudo mantener la vista fija, su ojo negro y su ojo rojo habían hecho que el estómago se le revolviera y experimentar lo que seguramente muchos definían como "me temblaron las piernas" o "me derrito".

Con esos ojos, con esa mirada, simplemente no pudo hacer otra cosa que sentirse tan analizada, hermosa, pequeña y extasiada que no pudo sino bajar la vista y sonrojarse.

-Te queda alguna duda, chica.

No, definitivamente que la respuesta era un no, con la cercanía de Kakashi y su irresistible observación, tuvo una clara idea de que era lo que sentía.

Vamos, sigue, si no es ahora, entonces cuando. Coquetéale un poco, no es tan malo, después de todo, esos ojos, también le gustamos, ¿no?

Un ruido extraño la despertó de su letargo, el elevador tronó una vez más, se balanceó. Fue un movimiento extraño que logró estrellarla contra la pared, y a Kakashi junto a ella. Con su cuerpo junto a ella, a escasos centímetros, supo que ya no podía más.

Se paró de puntas y le tomó el rostro y lo besó, simplemente lo hizo, como si fuera lo más natural y fácil del mundo, simplemente inevitable.

Definitivamente su inner tenía razón.

Kakashi se olvidó de todo al sentir su boca sobre la máscara. Cualquier rastro de duda, decencia, pudor, prejuicio o sentido común se fue, quedando sólo la gran necesidad de besarla. Se separó de ella para tomar aire, la miró y lo supo. De un solo movimiento bajó su máscara.

¡Y tú que decías que no era guapo!

Corrección, dije que no se veía nada.

Era tan atractivo, tan varonil, que Sakura inhaló y exhaló tan profundamente que parecía haberse librado de un gran peso.

De nuevo se besaron.

Sakura estaba atónita, se sentía tan bien, deseaba que ese beso no parara nunca, que durara por siempre. Y por fin hizo algo que siempre quiso y se atrevió a querer sacarle la bandana de la cabeza, no le gustaba admitirlo, pero le gustaba mucho su cabello, por muy rebelde, gris y sucio que estuviera.

—¡Ésta cosa!, ¡solo estorba!

Kakashi sonrió ante su desesperación, pero no dijo nada, ella rabió. Siempre, invariablemente, se reía de ella, hasta en esta situación tan particulares y diferentes.

-¡No se ría!- gritó sonrojada.

Él simplemente no pudo evitarlo. Ella siempre se enojaba por todo, invariablemente, aun en ese tipo de situaciones tan particulares y diferentes.

-Te ayudo- dijo él y se retiró la bandana.

Sakura asintió y se sorprendió al notar que en unos cuantos segundos él había podido hacer lo que a ella le parecía frustrante.

Por un momento, solo quedo el interés de verlo, estaba tan ensimismada en la contemplación de él que por un momento pensó que era lo más hermoso que había visto.

-Te dije que era el más sexy…¡shanaroo!- Sakura asintió suspirando completamente absorta en él. –Y pensar que todo eso es nuestro…- y esa vocecita rio como una colegiala y Sakura se sonrojó, pero asintió con ansias, completamente segura que lo que su inner decía era la pura verdad.

Porque ese sentimiento posesivo ya no la incomodaba, porque de alguna manera sabía que a partir de esa tarde no podía regresar a lo de antes, a negarse lo que ya era bastante claro.

Él la miró y sonrió con diversión y satisfacción al observar el gran interés que tenía de verlo, carraspeó un poco y ella pareció despertar. Sakura se sonrojó al ser atrapada en su contemplación y miró hacia otro lado, Hatake no dijo nada, no era el momento, ya después podría sacarle provecho, ahora solo le importaba seguir con lo que habían empezado.

Le acomodó el cabello —te ves hermosa Sakura chan.

—¿Qué? Pero si estoy toda sucia y…

Kakashi rio, le tomo el rostro, y por un momento pensó que de entrar alguien aquello no podía negarse más, ni disfrazarse. Aquello no le importó nada, ya no tenía ninguna importancia para él. Era un genio después de todo, había que aprovechar las oportunidades.

-Sen…sei…— dijo nerviosa y bajo.

-¿Qué pasa?- preguntó -¿quieres que me detenga?

-No- susurró inmediatamente, tan despacio y lejano que tuvo que negar con la cabeza para estar segura de que él comprendiera.

Kakashi sonrió y Sakura se sonrojó esta vez con inocencia, pensando que la sonrisa de su maestro era tan hermosa, que de haberla visto antes seguramente no habría tardado tanto en darse por vencida y aceptar lo que sentía por él.

-¿Segura?- ella iba a contestar, pero él colocó un dedo en sus labios, silenciándola –piénsalo bien, porque no quiero que después te arrepientas- Sakura respiró -¿entiendes?

-Si- dijo en un susurro y le sonrió con sinceridad –entiendo lo que dice Kakashi sensei- suspiró y tocó su mejilla con tanta delicadeza que parecía temer quebrarlo –quiero…yo quiero que continué, no me arrepentiré, estoy segura; usted, usted es muy importante para mí, yo. Creo que estoy enamorada de usted, todo me gusta de usted, aunque a veces sea tan insufrible con sus bromas (algunas son graciosas, lo admito), en realidad todo me gusta de usted, hasta su cabello ceniciento y despeinado; así que no se preocupe, sinceramente hace tiempo que quería que esto pasara.

Hatake observó el brillo de sus ojos y sonrió suspirando completamente libre de culpas y asintió. Comprendió que con eso le indicaba que no se detuviera, ni reprimiera por ella, porque ella quería lo mismo que él, que aquello durara para siempre.

-Está bien- susurró —a decir verdad, también te amo — dijo él, de forma tan natural y sincera que ella simplemente sonrió aceptándolo con igual sencillez que él —, no sabes cuanto deseaba esto, desde hace tiempo; estoy muy contento de saber que tú también lo querías, eso lo vuelve mucho más sencillo y disfrutable.

Ella sonrió y dijo impaciente —, si, si, la verdad sí. Pero ya béseme otra vez, por favor.

Él sonrío ante su impaciencia. Se besaron y no les importó que la música del elevador sonara y que una pequeña luz se encendiera al comenzar a bajar.

Kakashi dejó de besarla para ver los botones y la miró buscando su aprobación, Sakura lo observó sorprendida y asintió, él sonrió y fue entonces cuando estiró el brazo y apretó todos los botones por tantas veces que bien podía parecer solo una broma de niños.

Sakura sonrió –civiles- dijo solamente.

-Para eso están las escaleras, o que esperen su turno, yo ya he esperado mucho- argumentó el ninja copia regresando a su importante y gratificante tarea.

Esa tarea que le permitió a Sakura encontrar otra forma de vengarse de su maestro, de torturarlo de otra forma que no fuera dictar un informe de quien sabe que tantas páginas. Esta era otra forma de tortura mucho más divertida, una venganza donde ambos disfrutaban y gozaban. Quería estar así con él, por siempre y para siempre. Ya pensaría como lograrlo.

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Durante varias horas no se habló de otra cosa más que de la falla en el dichoso y aparentemente efectivo ascensor de la torre hokage, los frustrados y molestos burócratas no podían sino sólo refunfuñar y quejarse, sentados detrás de sus escritorios molestos e incapaces de hacer otra cosa sino esperar a que los encargados resolvieran el problema.

Los pobres técnicos trabajaron sin césar, tenía una falla grave, algún tonto shinobi había salido a pelear con el ascensor víctima de sus delirios de borracho.

No había sido otro que el buen Lee que por perder una apuesta se embriago y terminó peleando con algún imaginario shinobi que no era otra cosa que el ascensor.

Los ninjas eran todo un caso.

La pobre Shizune al no poder "interrumpir el aniversario" de la todavía hokage, tuvo que salir corriendo por Gai (afortunadamente estaba bastante cerca), él era el único que podía tranquilizar a Lee cuando se ponía en ese estado.

Después de que se fueron los dos expertos en taijutsu los técnicos pudieron empezar a reparar la falla, así que el valorado ascensor reinició con su labor.

Fue así como los burócratas y el resto del personal, que hacía filas y filas por usar el aparato, estaban muy felices de usarlo nuevamente, pero no pudieron tan rápido como querían, pues a algún idiota se le había ocurrido dejarlo de tal forma que no podían sino solo ver como los botones se iluminaban uno a uno seguido del otro.

Tal vez no solo era Lee el culpable, tal vez la godaime había invertido sus contribuciones e impuestos en un material de poca calidad, no sería nada nuevo para ellos darse cuenta de que la quinta ahorraba en algo tan importante para ellos.

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Naruto llegó a la enorme torre seguido de Sasuke y Sai, habían ido solo por el estúpido interés del rubio en saciar su curiosidad por usar el famosísimo ascensor que tenía poco tiempo en uso.

Sasuke sinceramente no comprendía cómo es que el muy obstinado y tonto de su amigo lo había casi obligado a ir a hacer semejante tontería, sobre todo porque ambos ya lo habían utilizado.

Naruto quedó tan fascinado por la extraña sensación de vértigo que sentía cuando se cerraban las puertas y subían o bajaban que hasta parecía una especie de juego mecánico para el rubio, en cambio a él le provocaba dolor de cabeza y ganas de vomitar, claro que era lo suficientemente orgulloso para negarlo.

Oh si, ahora lo recordaba, precisamente fue eso lo que Naruto le dijo y él para desmentirlo tuvo que aceptar ir, y Sai, bueno Sai solo se les "pegó" contento por presenciar algo más de la tecnología.

-Sasuke, aún estas a tiempo y puedes arrepentirte y solo pagarme el ramen de hoy.

-Tsk…no te he invitado a comer en años y hoy no será la excepción.

-Claro que sí, ¡de verás! - exclamó entusiasta, el sólo recordar la cara verde que Uchiha tenía cuando salieron del elevador le daban ánimos y esperanzas de conseguir su adorada comida gratis. Pero algo los distrajo, dos figuras conocidas y queridas estaban justo en las puertas de la torre. -¡Kakashi sensei, Sakura chan!- gritó Uzumaki.

No obtuvo respuesta, ni siquiera la reprimenda de la pelirosa de "no grites, no estoy sorda", parecían estar muy interesados en cierta conversación, ella Sakura sonreía sonrojada y tímida y Kakashi cerraba el ojo entusiasta, algo muy extraño, a decir verdad.

Se aceraron a ellos, corriendo y gritando.

-¿Eh?, Sakura chan, Kakashi sensei.

-¡Ah!...hola Naruto- saludo ella –Sasuke kun, Sai.

Kakashi solo asintió en muestra de saludo, al igual que el Uchiha y el pintor.

-Ya llegaron de la misión, ¿cómo les fue? - preguntó Naruto.

-Pues por su aspecto se ve que fue algo complicada- dijo Sai causando un sobresalto en la kunoichi y que Kakashi solo ladeara la cabeza llevándose una mano a la mejilla.

-Si, de hecho, si…si- dijo ella, tratando de acomodar mejor sus arrugadas y polvorientas prendas y peinar su cabello sucio y enredado.

-Según leí- habló Sai- se recomienda que cuides más tu aspecto, o así nunca conseguirás a un hombre…

Naruto tapó la boca de su amigo en un intento de salvarle la vida – Cállate Sai, perdónalo Sakura chan, ha estado leyendo libros tontos de…

-¡Bah!- dijo ella moviendo la mano restándole importancia –no importa- Sasuke, Naruto y Sai estaban sorprendidos, no había intentado golpearlos, ni siquiera les gritó –sabes Sai, no todo lo que dicen los libros es cierto o se tiene que seguir al pie de la letra, aunque supongo que hay algunos que pueden cambiarte la perspectiva de las cosas, creo que no debemos juzgar un libro por su portada- y sonrió con una alegría inusual tapándose la boca con la mano.

-Ahora si Sakura se volvió loca- pensó Uchiha al verla sonreír como si hubiera dicho algo vergonzoso, pero alzo una ceja al ver como Kakashi sonreía cerrando su ojo -¿qué se traen estos dos?

-Ne, Sakura chan, Kakashi sensei- dijo el rubio soltando al pintor cuando pasó el peligro –venimos a jugar en elevador, el Teme va a vomitar, ¿no quieren verlo?

Sasuke refunfuño y rodó los ojos.

-No, además lamento decirte que hay mucha demanda para usarlo y de seguro vas a esperar un buen rato para entrar sólo para estar todo apretujado ahí dentro — dijo Sakura completamente sincera.

Naruto se desinfló y Sasuke trató de que no se notara lo aliviado que se sentía.

–No importa, de verás, podemos esperar, quédense para ver la cara verde del Teme, vale la pena, ¡de verás!

-Lo siento Naruto, pero creo que será para otra ocasión- el rubio suspiró –Kakashi sensei y yo vamos a estar muy ocupados, con nuestras cosas…

—¿Sus cosas? — preguntó Naruto completamente confundido ante el timbre alegre y misterioso que le dio a la frase.

— Si, nuestras cosas y redactar el informe de la misión- sonrió ella de lo más segura sin comprender la confusión de Naruto.

—Deberían darse un baño— sugirió Sasuke.

—Ah, sí, eso también — dijo ella desempolvándose por segunda ocasión la falda.

Kakashi asintió. -Hum…de hecho creo que debemos empezar ahora mismo.

Sakura dio un ligero respingo y sonrió -Eh…sí, tiene razón sensei, pero esta vez será en su casa- sonrió y él asintió -adiós.

Y antes de que pudieran preguntar algo los shinobis ya estaban saltando de techo en techo.

-¿De cuándo acá Kakashi sensei esta tan feliz y ansioso por un informe?- preguntó Naruto.

-Y la fea anda de buen humor.

-¿Qué se traerán esos dos?- murmuró Sasuke observando cómo las siluetas de sus amigos ya se perdían entre el naranja del atardecer.

-Bueno, eso no importa – dijo el rubio –Vamos a esperar nuestro turno en la fila.

Sasuke suspiró y rodó los ojos.

Kakashi miró la silueta de Sakura, se veía bastante bien -¿Mi casa?- preguntó saltando al otro techo, observando como ella se colocaba a su lado –, pensé que habías dicho que en la tuya.

-Sí, pero cambie de opinión- le sonrió de medio lado –, sabe, la verdad es que la suya me gusta mucho, es más amplia y cómoda ¿no? - y le guiñó el ojo con diversión. Kakashi sonrió y Sakura supo que detrás de esa máscara se escondía la misma sonrisa seductora y ansiosa que conoció en el elevador. —Debemos apurarnos, me urge darme un baño, el barro huele horrible.

Él asintió ya sin preocupaciones de que ella se diera cuenta de cómo la veía o lo que pensaba con aquella frase tan sencilla de ella.

Sakura sonrió, estaba segura de que quería llegar tan rápido como ella, porque sabía que al igual que ella él aún no estaba tranquilo, porque aún podía ver los destellos en su ojo negro y vago. Lo que le auguraba estar muy ocupada, y no necesariamente en el informe, porque ese podía esperar. Lo bueno era que Kakashi parecía estar dispuesto a esperar, ya le había dicho que él siempre estaría interesado en pasar el tiempo necesario para realizar un excelente trabajo.

Días después en la torre de la hokage, Tsunade solo suspiró -Cuatro días esperando para esto…- era el rollo que minutos atrás le entregó Naruto.

Era el informe de la misión de Kakashi y Sakura, ese en el que originalmente estaba tan interesada por redactar y entregárselo en la brevedad posible y de la forma más detallada que pudieran (como siempre eran sus informes, puntuales y detallistas), pero que muy probablemente por la influencia del ninja copia llegaba con días de retraso y ni siquiera de mano de ellos.

-Quizás estaban más ocupados en otras cosas- sonrió el ermitaño al ver las letras apresuradas y casi ilegibles de Sakura.

-Sí, supongo.

Tsunade sonrió recordando como Naruto le comentó que después de buscarlos por cuatro días los encontró juntos, caminando amenamente por la calle platicando muy contentos.

Naruto les recordó del informe y Sakura lo redactó en ese momento (ese que supuestamente habían redactado hacía ya cuatro días) y se lo dio pidiendo que lo entregará por ellos alegando estar muy ocupados en ciertas cosas.

-Te dije que algo bueno resultaría de todo esto ¿no?, que los ayudaría, ¿ves?, por fin lo lograste y no solo por asignarles tantas misiones juntos, eso me lo debes a mí.

-Sí, si, si, si- asintió la quinta –bueno, por lo menos Sakura ya encontró algo más interesante que hacer para "vengarse" del vago – el ermitaño rio -pero eso no los salvara de un castigo por esto- señaló el informe que con letras apresuradas, limpias, casi ilegibles y grandes decían.

"Cumplimos exitosamente con la misión"

Saludos desde Sinaloa, México

Hola chicos y chicas.

Esta historia ha sido una ligera distracción en lo que me pongo a redactar las continuaciones de mis otras historias.

Sé que es algo un tanto cliché con eso del elevador y eso, pero cuando me la imagine no pude evitar pensar que tenía que hacerla, jejeje, francamente quería que fuera un poco más corta y más graciosa, pero bueno, espero y les haya gustado.

Por último, pero no menos importante, reitero mi dedicación a K2008sempai.

En fin, a todos los que leyeron muchas gracias por su tiempo y atención.

¡Ah! y muchas gracias por su apoyo en el final de "papá sustituto".

Hasta pronto