Era Pepillo, la cacatúa.
Pepillo: (triunfante) ¡Jajajajajajaja! Al fin los tengo.
Blue: (determinado) Otra vez tú.
Pepillo: (malicioso) Otra vez frente a frente, torpe azul, por última vez.
Blue: (resuelto) Que así sea.
El único problema era que Pepillo venía con un ejército de monos titi y varios sicarios de Hernán Reyes.
Zizi: (Informa con determinación) Señor, los tenemos. La cacatúa loca de Marcel los encontró.
Rafael: (sorprendido) Oigan, oigan chavales, ya cálmense, podemos mejor llevarnos bien y así hacer más amigos.
Pero para su sorpresa, uno de los monos le termina dando un potente karatazo en el pico a Rafael, lanzándolo hacia una canasta de jitomates.
Nico y Pedro: (preocupados) ¡Rafi! - gritaron y fueron a auxiliarlo.
Mono: (burlón) Será mejor que no te metas con nuestro jefe narizón, jajaja...
Guacamyo amarillo: (amenazante) Si te metes con cualquiera de mis amigos, te metes conmigo.
Pedro: (desafiante) ¡Y con todos!
Pepillo: (burlón) Son todos cosquillas para mí.
Nico: (determinado) Eso ya lo veremos.
Pedro levantaba tres plumas de su ala y cuando estaba señalando, 3 ... 2 ... 1, dijo:
Pedro: (gritando) ¡GALLINA EL QUE SE RAJE!
Pepillo: (desafiante) ¡AHORA!
Pepillo también dio la señal, y así comenzó la cuarta guerra mundial. Blue y Perla, encadenados, tuvieron que luchar juntos contra los 8 monos. Mientras tanto, los sicarios de Hernán Reyes se enfrentaban a las aves.
Perla: (preocupada) ¿Alguna idea, Blue?
Blue: (pensativo) Solo tengo una.
Blue ve una caja llena de tomates y agarra dos. Espera hasta que alguien lo ataque. Cuando uno de los monos intenta atacarlo, Blue rápidamente lanza el tomate al ojo de su enemigo.
Perla: (emocionada) ¿Cómo lo hiciste?
Blue: (sonriendo) Solo agarra un tomate y espera.
Otro mono trata de atacarlo, pero es derrotado por un tomate lanzado por Blue. Perla agarra todos los tomates de la caja y empieza a lanzarlos hacia los monos. Nico y Pedro trabajan en equipo con las manzanas. Nico las lanza hacia Pedro, y él se encarga de aventarlas hacia los monos con su enorme panza. Rafael, con la ayuda de tres tucanes, juega voleibol con los monos ya derrotados, mandándolos a una caja vacía.
Perla: (muy emocionada) ¡Blue, esto es muy divertido!
Blue: (riéndose) ¡Sí que lo es! Jajajaja.
Blue lanza el último tomate. Ve que un mono está detrás de Perla y está a punto de atacarla.
Blue: (gritando) ¡Perla, cuidado!
Perla mira hacia atrás y ve otro mono acercándose. Por suerte, Blue logra darle con otro tomate, el último.
Perla: (feliz) Gracias, Blue. Me salvaste.
Blue: (sonriendo) De nada.
Mientras Blue y Perla luchaban contra los monos, el escenario se volvía aún más caótico. Los sicarios de Hernán Reyes se enfrentaban a las aves con ferocidad. Zizi, lideraba al equipo de sicarios para capturar a las aves.
Zizi: (gritando) ¡No dejemos que escapen! ¡Vayan por ellos!
De repente, aparece otra sombra detrás de Blue.
Perla: (gritando) ¡Blue, cuidado!
Blue mira a tiempo, pero el enemigo es mucho más rápido. Desgraciadamente, lo agarra del cuello.
Pepillo: (riendo malvadamente) ¡Jajajajaja, llegó tu fin, maldito!
Blue, al borde del desmayo, ve una naranja partida a su izquierda. Estira su ala lo más que puede hasta tomarla y le exprime todo el jugo en el ojo de Pepillo.
Pepillo: (gritando, retrocediendo) ¡AARRRGG, eso arde, maldito!
Blue, aunque lastimado, logra ponerse de pie y se coloca en posición de ataque.
Perla: (preocupada) ¿Te encuentras bien?
Blue: (determinado) Sí, no te preocupes. Mejor intenta esconderte.
Perla: (dudosa) Pero estamos encadenados, y eso sería imposible.
Blue: (resuelto) Entonces escóndete sobre esa caja mientras yo lucho contra él.
Perla: (preocupada) Blue, es muy arriesgado. Podemos hacerlo los dos.
Blue: (protector) No, Perla, prefiero que te cuides. No quiero que te pase nada malo. Ni siquiera que ese desgraciado te vuelva a tocar otra vez.
Perla parece pensar que esto es una locura, pero reconoce que Blue tiene razón. Quizá sea muy ruda en la selva, pero luchar contra un ave tan grande y fuerte como Pepillo sería una pérdida segura.
Perla: (preocupada, tomando su ala) Blue, por lo que más quieras, ten mucho cuidado.
Blue: (seguro) No te preocupes, lo tendré bien controlado.
Perla le da un beso en la mejilla y se esconde en una caja. Blue se coloca en posición de ataque, cara a cara con Pepillo.
Pepillo: (muy enojado) Jamás te perdonaré por lo que me hiciste.
Blue: (burlón) Será que no puedes aguantar mucho.
Pepillo, incapaz de contener su furia, ataca a Blue, lanzando puñetazos en el aire para tratar de golpearlo. Blue los esquiva con facilidad, y Pepillo empieza a cansarse. Blue aprovecha la oportunidad, sujeta la pata de Pepillo y comienza a darle vueltas y vueltas.
Pepillo: (mareándose) Aarrhhh, detente ahora.
Blue: (decidido) Como quieras.
Blue lanza a Pepillo hacia una canasta llena de tomates.
Blue: (bromeando) Y el marcador es 15 a 0, ¿no lo crees?
Pepillo: (enfurecido) ¡Esto no se quedará así!
Pepillo se enfureció como un volcán en erupción, era increíble que estaba siendo derrotado por esa ave nerd. Pepillo vio sobre las sandias, un palo de madera, Pepillo al tomarlo se dio cuenta de que estaba muy fuerte y puede incluso hasta matar a alguien, eso hizo que viera con terror a Blue.
Pepillo: (fríamente) Muy bien, pequeño azulito, si no puedo hacerte daño, entonces tendré que matarte.
Blue comenzó a ponerse muy nervioso y además muy paralizado al escuchar lo que dijo.
Pepillo: (avanzando con el palo) ¿Qué te parece si continuamos con la guerra?
Pepillo lanza golpes con el palo, pero Blue los esquiva. Sin embargo, Blue comienza a cansarse.
Pepillo: (burlón) Jajajajaja, ¿qué sucede, acaso ya no puedes?
Blue: (resoluto) Tienes suerte de que solo me ganes con un arma, pero eres tan débil que ni con tus propias armas me ganes.
Pepillo ataca de nuevo, y después de diez golpes más, finalmente uno alcanza a Blue, lanzándolo hacia un puesto roto.
Perla: (gritando) ¡BLUEEEEE!
Blue, algo inconsciente, abre lentamente los ojos y ve una figura blanca. Pepillo está parado encima de él.
Pepillo: (malvado) Jajajaja, esta vez termino nerd, y ahora es momento de que disfrutes tu muerte lenta.
Pepillo presiona con el palo el pecho de Blue.
Pepillo: (triunfante) Quiero que recuerdes esto: en todos tus años por venir, en tus noches más oscuras, yo fui la única ave que te venció.
Blue agarra un tomate y se lo lanza en el ojo a Pepillo, haciéndolo chillar de dolor. Blue le arrebata el palo mientras le da una embestida en la cabeza, dejándolo en el suelo. Blue agarra a Pepillo de sus patas y le da muchas más vueltas que antes, esta vez Pepillo termina desmayándose. Blue lo lanza hacia otra canasta, donde está su ejército de monos.
Quince minutos después, la batalla ha terminado. Pepillo y los monos han perdido ante la manada de aves. Perla corre hacia Blue y lo abraza con mucha fuerza.
Perla: (orgullosa) Ay Blue, qué bueno que estás bien, pensé que te iba a perder.
Blue: (adolorido) Bueno, pero lo bueno es que al fin acabó.
Perla: (preocupada) ¿Te sientes bien?
Blue: (preocupado) Sí, no te preocupes. Lo único que me da más preocupación eres tú, Perla.
Perla sonríe mucho y le da otro abrazo.
Perla: (agradecida) Me alegra que estés bien, Blue. Gracias por salvarme una vez más.
Blue: (sonriendo) De nada.
Rafael, Nico, Pedro y las demás aves celebran su victoria ante Pepillo y su ejército de monos.
Rafael: (dirigiéndose al grupo) Bien amigos, será mejor que nos demos prisa para poder llegar con Luis hacia su taller.
Nico: (de acuerdo) Sí, será mejor que nos demos prisa.
Rafael vuela y comienza a tomar a Blue.
Blue: (nervioso) Rafi, no quiero ser una carga para ti.
Rafael: (confiado) No te preocupes, amigo, esto será fácil para mí.
Rafael comienza a llevarlo hacia el tranvía.
Pepillo comenzaba a despertarse poco a poco después de una dura batalla que tuvo con todas las aves.
Pepillo: (aturdido, despertando) ¿Qué pasó?
Tenía la vista un poco borrosa, casi no podía ver nada. Lo único que podía ver era una figura gris con blanco. Al principio, le costó un poco de trabajo, pero después de verlo bien, se dio cuenta de que era uno de sus monos.
Mono: (preocupado) Jefecito, ¿se encuentra bien?
Pepillo, en lugar de contestar, tomó ferozmente al mono y lo mandó hacia un bote de basura.
Pepillo: (enojado) ¡Arrgg, no puedo creerlo! ¿Cómo pudo ser posible que ese maldito nerd azul pudiera vencerme?
Pepillo miró a todo su ejército de monos que estaban completamente tirados en el suelo. Definitivamente, Blue y sus amigos eran mucho más superiores a él.
Pepillo: (autoritaria) Bien, bien, bien, monos cilindreros, empiecen a moverse y volvamos a combatir otra vez. Tenemos que atrapar a esos guacamayos antes de que se aproxima la noche.
Sin embargo, no había respuesta para nada, pues todo su ejército estaba literalmente cansado como para tomar revancha ante las aves. Uno de ellos se acercó detrás de él y le dijo.
Mono: (resignado) Señor, siento decirle esto, pero debido a nuestra trágica derrota ante las aves, hemos decidido renunciar. No queremos seguir ocasionando más problemas. Además, no nacimos para hacer negocios, ni siquiera con las aves más crueles. Si usted está interesado en cazar y atrapar a esos guacamayos azules, tendrá que hacerlo usted mismo, porque hoy mismo renunciamos.
Al escuchar lo último, Pepillo sorpresivamente lo tomó con su garra y lo lanzó hacia una caja llena de sandías.
Pepillo: (despectivo) Por mí está bien. De por sí ustedes son tan débiles que ni pueden hasta luchar.
Pepillo comenzó a alejarse del lugar.
