Blue y Perla salen con Dom y suben a su Charger, viajando a un club de carreras callejeras bajo un puente de Río de Janeiro lleno de mujeres bailando y autos deportivos modificados.

Blue: (emocionado) Este lugar es muy prendido.

Perla: (curiosa) Y muy ruidoso, lleno de esas cosas con ruedas.

Blue: (informativo) Se llaman autos.

Dominic Toretto: (con orgullo) Llegamos a casa.

Él, Brian, Blue y Perla salen del auto. Brian observa un Porsche 911 (996) GT3 RS de 2001 azul.

Brian O'Conner: (entusiasmado) Ese, ¿qué te parece? Todo motor, nada de tuneo. Siempre quise uno así.

Blue: (emocionado) Es azul igual a nosotros.

Perla: (asombrada) Wow, nunca había visto algo tan genial.

Blue: (halagador) Yo solo he visto algo azul igual de hermoso.

Perla ruborizada comienza a reírse nerviosamente.

El dueño del Porsche, llamado Diogo, se acerca con una actitud desafiante.

Diogo: (en portugués, luego en español) Tiene el récord de la avenida desde hace 3 años. (con desprecio) Tienes muchas agallas para traer tus problemas aquí, Toretto. Eso sin mencionar a un policía y a un par de aves azules.

Brian O'Conner: (serio) Mantengámoslo en secreto.

Diogo: (con una sonrisa) En las calles se dice que muchas personas los están buscando, incluyendo a las aves azules. ¿Qué? ¿Creyeron que no los reconoceríamos?

Dominic Toretto: (confiado) Contábamos con eso. (mirando el Porsche de Diogo) Tal vez ese coupé gane en las calles de aquí, (señalando a su Charger) pero este monstruo jamás ha visto unas luces traseras, jamás.

Diogo: (retador) Pues lo hará pronto.

Brian O'Conner: (riendo) Jajaja.

Diogo: (en portugués) El auto de Toretto en mi cochera. Eso sería un buen trofeo.

Blue: (curioso) ¿Qué dijo?

Perla: (sonriendo) Que el auto de Dom, o sea el calvo, será un buen trofeo.

Blue: (sorprendido) Perla, ¿cómo sabes eso?

Perla: (con orgullo) Corazón, soy brasileña, sé mi idioma.

Blue: (riendo) Lo olvidé, jeje.

Perla: (dulce) Ay, mi Blue, eres genial, pero aun así te quiero.

Blue se comienza a ruborizar.

Diogo: (en español, desafiante) Estoy listo, leyenda. Auto por auto.

Dominic Toretto: (preguntando) ¿Auto por auto?

Diogo: (asiente) Si lo quieres, ven por él.

Blue: (entusiasmado) ¡Oh sí, una carrera!

Después de haberle ganado a Diogo en una carrera emocionante, el equipo regresa a la fábrica con el Porsche 911 GT3 RS de Diogo como premio.

Roman Pearce: (riendo al ver el Porsche) ¿Quién te regaló eso? ¿Papá Pitufo?

Perla: (confundida) ¿Quién?

Blue: (sonriendo) Es un personaje de ficción.

Perla: (riendo) Amor, eres muy extraño.

Blue: (encogiéndose de hombros) No es eso, sino que sé de cosas de humanos.

Todos ríen mientras admiran el nuevo auto y se preparan para la siguiente fase de su plan. Junto al Porsche, también tienen un Subaru Impreza WRX STi 2009 y un Nissan 370Z 2009.

El equipo se pone a practicar drifting, siendo observados por Blue y Perla, con cada uno de los autos obtenidos por Dom y Brian. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, ninguno logra burlar las cámaras de seguridad, y Rico termina chocando uno de los autos y Blue lo mira y se comienza a reír. Mientras tanto, Han observa a Gisele conduciendo y declara:

Han Seoul-Oh: (observando) Ya me enamoré.

Blue: (mirando a Perla) Cuando te vi así me sentí.

Perla: (curiosa) Entonces, cuando me viste, ¿pensaste que era un ángel?

Blue: (nervioso) Eh, sí.

Perla se ríe y se acerca para darle un beso a Blue.

Perla: (sonriendo) Pero recuerda que solo soy tu ángel. ¿Ya olvidaste que estamos encadenados?

Blue: (sonriendo) Jamás, amor.

Roman Pearce: (comentando) Estuviste impresionante, pero creo que la cámara 3 te alcanzó a ver.

Gisele Yashar: (exclamando) ¡Entonces, otra vez!

Perla: (animada) Oye, ¿y si salimos a explorar la ciudad?

Blue: (dudoso) Está bien, solo que yo no vuelo.

Brian los ve que se están yendo y comenta:

Brian O'Conner: (aconsejando) No saldría si fuera ustedes, ya que allá afuera nos buscan a mí, a Dom, a ellos y a ustedes.

Blue grazna asintiendo y regresa.

Blue: (curioso) ¿Tienes un plan?

Perla: (sonriente) Me encanta estar contigo porque eres mi novio, pero ¿y si nos vamos a la selva y conseguimos comida?

Blue: (asintiendo) Buena idea, amor.

Blue y Perla salen caminando hacia la selva.

Perla: (preguntando) Oye amor ¿Por qué te gustan tanto las cosas de humanos?

Blue: (reflexionando) Porque antes de conocerte solo tenía a Linda, y ella me enseñó de comida, música, ciencia, cultura popular y matemáticas.

Perla: (impresionada) Wow, y como me enamoré de ti. Digo, es que eres un nerd, sin ofender.

Blue: (riendo) Sí, es un poco ofensivo, pero cuando te conocí pensé que solo eras una cara bonita con un carácter horrible.

Perla: (sarcástica) Ouch, eso dolió.

Blue: (riendo) Boom.

Perla: (curiosa) Oye, si nos quitan la cadena, ¿te gustaría venir a la selva?

Blue: (pensando) Amm, puede ser, pero me gustaría también quedarme con Linda.

Perla: (desilusionada) Oh, ya veo.

Blue: (con cariño) Pero a donde quiera que vaya, quiero estar contigo, y aparte quiero tener una familia contigo.

Perla: (sonriendo) Uno de mis sueños, aparte de estar en la naturaleza, también es ser madre.

Blue: (asintiendo) Si somos los últimos guacamayos azules, debemos dejar descendencia ¿No?

Perla: (emocionada) Sí, tienes razón, y yo lo último que quiero es ver ese hermoso pico y esos hermosos ojos color avellana.

Blue: (emotivo) Creo que lo único que quiero ver más que a nada en el mundo son esas hermosas plumas celestes y esos hermosos ojos turquesa.

Perla: (sonrojada) Aww, Blue, me sonrojas. Eres el primer macho que me quiere por cómo soy.

Blue: (con cariño) Perla, tú eres la primera hembra que no me trata mal ni es grosera conmigo.

Perla: (emocionada) Pero tú eres el primero que me hace sentir así, tan especial y querida.

Se miran a los ojos, sintiendo una conexión profunda y genuina.

Blue: (contemplativo) ¿Te parece bien si volvemos a la fábrica?

Perla: (suplicante) ¿Y si nos quedamos un ratito más? (mirando a Blue con ojos de cachorro)

Blue: (sonriendo) Ok, amor, pero solo porque no quiero preocuparlos.

Perla: (contenta) ¡Va!

Ambos se quedan juntos, tomados de las alas, mientras observan el horizonte de la ciudad.