Al día siguiente, Mia se encuentra comprando en el mercado, sin embargo, Vince aparece sorpresivamente para sacarla del mercado inmediatamente y salvándola de Zizi.
Mia: (sorprendida) ¡Vince! ¿Qué haces aquí?
Vince: (urgente) No hay tiempo para preguntas. Tienes que salir de aquí ahora mismo.
Mia: (confundida) ¿Por qué? ¿Qué está pasando?
Vince: (mirando alrededor) Zizi te está buscando. Tenemos que irnos antes de que nos encuentre.
Mia: (asustada) ¡Oh no! Vamos, rápido.
En el refugio.
Brian O'Conner: (acercándose a Mia) ¿Qué sucedió? ¿Estás bien?
Mia: (todavía nerviosa) Sí, gracias a Vince. Me sacó del mercado justo a tiempo. Zizi estaba allí, buscándome.
Brian O'Conner: (mirando a Vince) Gracias, Vince.
Dominic Toretto: (pregunta) ¿Tienes hambre?
Vince: (responde) Sí, algo.
Dominic Toretto: (sonriendo) Bien, porque hay que dar las gracias.
Brian O'Conner: (acercándose a Dom) ¿Oye y Blue y Perla?
Dominic Toretto: (respondiendo) Ellos... eh fueron a quitarse la cadena.
Esa misma noche, las aves abordan el tranvía. Blue y Perla bajaron del tranvía y caminaron hacia la entrada del taller.
Blue: (amablemente) Después de ti, Perla.
Perla: (sorprendida) ¿Qué? No, no, no, tú primero.
Blue: (insistiendo) Por favor, yo insisto.
Perla: OK. (Ambos chocaron sus cabezas accidentalmente.) Ups, perdona.
Blue: (sonriendo) No te preocupes.
Perla miraba el lugar, estaba totalmente sucio, pero era aquí donde los ayudarían a quitar la cadena.
Perla: (curiosa) Creo que aquí es.
Blue: (asintiendo) Sí, creo que sí.
Perla: (pensativa) El final de una aventura.
Blue: (nostálgico) Sí, lo sé. Sí que fue una gran aventura, sobretodo los autos y estar contigo.
Perla: (riendo) Estas cosas no deben pasar por tu mesota.
Blue: (confundido) ¿Mi mesota? Ah, por Minnesota.
Perla: (riendo) ¡Sí, jajaja!
Blue: (sonriendo) Sí, buen chiste. Fue un buen chiste.
Rafael continuaba buscando por todo el taller a Luis.
Rafael: (llamando) Luis, hermano, ¿estás aquí? Amigo, quiero que conozcas a unos amigos míos.
Pero de repente, de una caja grande de herramientas, sale un perro bulldog, sorprendiéndolos a todos.
Pedro: (asustado) ¡AHH corran por sus vidas!
Sin embargo, el perro iba en camino hacia los guacamayos.
Blue y Perla: (gritando) ¡AHH, dentro, fuera, dentro, fuera, dentro fue...! (fueron capturados por el perro)
Blue: (pensando, preocupado) Cielos, creo que voy a morir.
Perla (preocupada): Nos hará papilla a mí y a Blue.
Ambos cerraron sus ojos y esperaron a que algo pasara, pero para su sorpresa, no fue así.
Bulldog (riendo): Jajajajaja, se la creyeron, ¿no?
Blue y Perla (sorprendidos): ¿Qué?
Bulldog: Sí, estaba a punto de arrancarles la cabeza, y aun así no lo hice... pero lo haría.
Rafael: (riendo) Jajaja, hey Luis, deja de asustar a mis compadres.
Luis: Hola, Rafi, cuánto tiempo sin verte, mi amigo. (lo abraza) Vaya, estás más llenito que antes.
Perla: (confusa) Oye oye, Luis, ¿es un bulldog?
Luis: (desafiante) Sí, ¿y qué? ¿Tienes algún problema con los perros?
Perla: (con asco) Solamente cuando me babean por la cara.
Luis puso una carita de perro triste.
Luis: (apenado) Es un problema médico, y aún no lo he podido controlar.
Rafael: Vamos, amigo, te necesitamos.
Luis: (ofendido) Pero no viste lo que me dijo, ella tiene razón.
Rafael: (persuasivo) Vamos, amigo, hemos venido contigo para que les ayudes a quitar esto. (le muestra la cadena que llevaban Blue y Perla)
Luis, al ver la cadena, tuvo una respuesta.
Luis: (malicioso) Jijijijiji, creo que ya tengo la solución. (mostrando su sonrisa maléfica hacia Blue y Perla, causando que ambos se pusieran nerviosos)
Blue y Perla se asustaron mucho al ver una motosierra totalmente peligrosa, eso los puso paralizados.
Blue: (asustado, con el corazón latiendo rápido) Luis, jura por tu mamacita que esto es seguro.
Luis: (riendo) Jajajajaja, completamente, mi amigo, esto no dolerá nada. (se pone el casco casi gritando) Pero les diré una cosa a ambos, si hay algún problema me tienen que gritar muy fuerte, porque no oigo ni maíz con esto.
Luis: Oye, Rafi, enciende el interruptor.
Rafael: (tranquilizador) No se preocupen amigos, es un experto en esto.
La motosierra comenzó a girar rápidamente, causando que volviera a asustar a los guacamayos azules.
Pedro: (alarmado) Santos guacamoles, creo que esto va a doler.
Nico: (nervioso) Estoy contigo, mi amigo.
Luis estaba listo para hacer su trabajo, no sin antes darles un nuevo aviso.
Luis: (empezando a mover la motosierra) Ah, pero otra cosa más les quiero decir, intenten no moverse mucho, porque tampoco veo ni maíz con esto puesto.
Luis parecía que todo lo tenía bajo control. Sin embargo, de tanto que estaban asustados Blue y Perla, Perla no pudo evitar lanzarse a volar en camino a la lámpara.
Blue estaba casi al punto de su muerte, pero al final, con la fuerza que Perla hizo para levantar a Blue, logró subirlo, solo se le fue un pedazo de pluma en su cabeza.
Al final, todo esto se convirtió en catástrofe. Rafael trataba de apagar la motosierra, pero fue inútil. Inclusive Nico y Pedro fueron a ayudarlo, pero no hubo respuesta.
Luis: (gritando) Oigan amigos, ¿en dónde andan?
Luis fue golpeado por Blue, y su casco se hizo pedazos al ser triturado por la motosierra.
Perla intentó sujetarse con todas sus fuerzas, pero se terminó soltando de la lámpara y, junto con Blue, se fueron en camino hacia Luis.
La baba de Luis comenzaba a derramarse sobre la cadena y las patas de Blue y Perla, pero sus patas comenzaron a moverse poco a poco, hasta que finalmente, fueron liberados.
Blue: (asqueado) ¡Puaj, qué asco!(feliz, cada vez más emocionado) Espera... p... pero... ¡soy libre! Perla, ¿escuchaste lo que dije? Estamos manchados, pero somos libres. Quizá algo contaminados, pero libres. ¿Tú crees que todo esto por fin haya...?
Pero antes de que Blue pudiera terminar, Perla voló rápidamente.
Blue: (con tristeza) ¿...terminado?
Perla: (muy feliz) ¡WIIII! ¡Finalmente libre... sí! Oigan amigos, hay que irnos de aquí.
Nico: (entusiasmado) Venga, mis amigos, ¿qué estamos esperando? Es el carnaval, no podemos perderlo.
Pedro: (alegre) Lo mismo digo yo, amigo.
Rafael: (siguiendo a los demás) Espérenme, amigos, no pueden celebrar sin mí.
Todos comenzaron a gritar y a celebrar, listos para seguir con el siguiente nivel.
Al final, solo quedaba Blue, pero él, en lugar de volar, salió por la puerta del taller, pues aún no podía volar. Miraba con un poco de felicidad a sus amigos mientras celebraban. Luis apareció detrás de él.
Luis: (mientras miraba a Blue) Sí, sé muy bien cómo te sientes, amigo. Con tan solo verlos tan felices, darías todo por ellos. En cambio, para mí, los terminaría correteando hasta sacarles la cabeza... (riendo) ¡JAJAJAJA! Es una broma, amigo. Pero, en fin, basta con corretearlos.
Blue ponía una cara de tristeza.
Luis, al verlo así, comenzó a preocuparse por él.
Luis: (preocupado) Oye, Blue, ¿te encuentras bien?
Blue: (distraído) Sí... digo sí.
Luis: (comprensivo) De acuerdo, entonces, yo esperaré en otro lado.
Luis se alejó de ahí, dejando a Blue solo.
Blue mira a sus amigos volar en el cielo y ve a Perla cantando mientras vuela.
Nico: (admirado) Perla, ¡eres una gran ave!
Perla está feliz de ser libre y poder volar nuevamente, pero nota cómo Blue se va caminando y le pregunta:
Perla: (preocupada) Oye, ¿a dónde vas, Blue? ¿Qué ocurre?
Blue: (tratando de sonar despreocupado) Nada. Todo perfecto. Tú te irás a la selva tropical, yo volveré con Linda, como era el plan.
Nico y Pedro llegan volando, con Nico exclamando:
Nico: (apresurado) Oigan, dejen de parlotear y empiecen a aletear. ¡Vámonos!
Perla: (esperanzada) Ah, creí que tal vez podría...
Blue la interrumpe diciendo:
Blue: (sarcástico) ¿Qué? ¿Venir conmigo a Minnesota? Tendría que hacerte una bufanda.
Perla: (frustrada) No, no es a lo que me refería.
Blue: (suspirando) Escucha, Perla, creo que no puedo pasar mi vida caminando y siguiéndote a todas partes.
Blue se retira caminando.
Perla: (enojada) ¡Yo no tengo la culpa de que no vueles!
Pedro: (nervioso) Incómodo.
Rafael llega volando y comenta:
Rafael: (tratando de mediar) ¡Oigan! ¡Oigan! ¿Saben qué? Esto es sano. Aclaren las cosas. Sean completamente sinceros.
Blue: (molesto) ¿Ah, sinceros? ¿Puedo ser honesto? No pertenezco aquí. De hecho, para empezar, yo no quería venir a este lugar. Y... y... ¿saben qué? ¡Odio la samba!
Pedro: (ofendido) ¡Oye! ¡Creo que te excediste!
Nico: (estallando en lágrimas) ¡Me destrozó el coração!
Blue: (imitando la música de samba y bailando) ¡Sí! ¡Ya lo dije! Todas las canciones suenan exactamente igual ¡Tico-taco, ya-ya-ya! ¡Tico-taco, ya-ya-ya! ¡Urrgh! Pues ese tico-taco ya se va.
Perla: (enojada) Bien, hasta nunca, mascota.
Perla se va volando y Blue se aleja caminando.
Rafael: (preocupado) ¡No, no, no! ¡Espera! ¡Deben estar juntos! ¡Tú eres su Julieta y él es tu Romeo! Los dos mueren al final, ¡pero si me comprendes!
Nico y Pedro miran a Rafael.
Rafael: (suspirando) ¡Ah, los jóvenes! Siempre tan melodramáticos. Bien, muchachos, vayan por ella. ¡Blue! ¡Vuelve aquí! ¡Por favor!
Mientras Perla se aleja llorando, Nico y Pedro la siguen.
Pedro: (preocupado) ¡Perla! ¡Perla!
Nico: (tratando de alcanzarla) ¡Espérate!
De repente, Pepillo la captura y le pregunta:
Pepillo: (con una sonrisa maliciosa) ¿Vas a algún lado, ave bonita?
Perla: (enojada, tratando de liberarse) ¡Ah, sí! Justo iba en camino a sacarte los ojos.
Se desata una pelea, pero Pepillo se lleva a Perla, diciendo:
Pepillo: (tratando de calmarla) Calma, calma, nos iremos de aquí.
Perla: (forcejeando) ¡Ya suéltame!
