Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling
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El sueño había vencido a Hermione. Después de haber pasado toda la noche con Lyra en San Mungo y las emociones por la discusión con Draco sumados al momento de pasión que habían vivido la había dejado exhausta.
Cuando abrió los ojos se encontró en la cama de Draco. Se volteó pero la cama estaba vacía, no había ni rastro de él.
Cogió su ropa que estaba tirada por la habitación y se apresuró a vestirse para ir en busca de Lyra.
Cuando llegó a su habitación se paró en la puerta, admirando la escena que tenía ante ella.
Draco estaba tumbado en la cama con Lyra apoyada contra su pecho mientras reían pasando las hojas de un libro.
Hermione dejó escapar una lágrima; Esto es lo que había soñado a lo largo de los años, ver a Draco junto a Lyra en un momento tan intimo como el que se encontraban.
¿En qué momento se habían hecho tan íntimos? Hacia solo unas horas que habían hablado por primera vez…y Draco se veía tan…paternal. Sí, esa era la palabra. Parecía una persona totalmente diferente a la que había encontrado al volver: tumbado junto a Lyra mientras acariciaba sus rizos y reían como si llevasen haciendo eso toda la vida…
Hermione se sintió casi una intrusa y no quería romper esa magia entre los dos pero necesitaba comprobar en que punto estaba con Draco.
Carraspeó para hacerse notar y los dos pares de ojos grises se fijaron en ella; Ahora que estaban juntos, Hermione podía comprobar el gran parecido que tenían padre e hija.
· ¡Mami! ¡Papá me está contando un cuento genial!- Lyra se acurrucó más contra Draco y éste dejó escapar un suspiro de satisfacción-
· Vaya…me ausento unas horas y ya encuentras un reemplazo para los cuentos- dijo Hermione haciéndose la ofendida-.
· No mami, tú siempre serás mejor contando cuentos.- La niña le hizo un gesto de que los acompañase y Hermione se tumbó en el otro lado de la cama, haciendo que Lyra quedase en medio de los dos-.
· Muy Slytherin por tu parte eso de manipular a la niña con esos comentarios- dijo Draco sonriendo abiertamente, haciendo que Hermione sintiese ganas de besarlo allí mismo-.
· A ver, que cuento estabais leyendo- dijo Hermione intentando centrarse en su hija y no en la boca de Draco-.
· Mira mami, ¡es el cuento de la fuente de la buena fortuna! Pero papá lo cuenta diferente…es más divertido.- la niña le dedicó una sonrisa cómplice a su padre-.
· ¿Ah si? ¿Y que tiene de especial el que cuenta tu papá?- Hermione miró a Draco alzando una ceja, esperando que no se le hubiese ocurrido contar nada que una niña de cuatro años no pudiese tolerar-.
Lyra dijo algo al oído de Draco y este asintió sonriendo a su hija y acariciando su mejilla.
· Papá me ha contado una historia muy bonita donde la fuente de la buena fortuna eras tú mamá…y me ha explicado lo de la pureza de la sangre- Hermione miró horrorizada a Draco y éste río maliciosamente mientras veía como Hermione fruncía el ceño- y lo de los hijos de muggles, ¡Cómo tú mamá!
¡Y que gracias a la mezcla de las dos sangres nací yo mamá! Así que soy mestiza ¿Verdad papá?
Draco sonrió a la niña y ésta agarró la mano de Hermione y la juntó con la de Draco.
· Cómo papá es sangre pura y tú hija de muggles, al uniros se produjo el milagro de la fuente de la buena fortuna y nací yo. Es una historia muy bonita porque habla de nosotros.- Lyra miraba a Hermione con los ojos brillando de alegría-.
· Es una historia bonita porque habla de ti mi amor- dijo Hermione mirando a Draco y besando la cabeza de su hija-.
· Pero aún falta historia por escribir ¿Verdad papá?
· Por supuesto, aún queda lo mejor.
Draco apretó la mano de Hermione, dándole a entender que no pensaba perderse nada de la historia que quedaba por escribir. Aún tenían cosas de las que hablar pero ya había quedado bastante claro que no podían estar separados, ni física ni emocionalmente. Y si no estaba claro, Draco tenía mucho tiempo por delante para recordárselo a Hermione a base de besos y caricias entre otras cosas: porque Draco no iba a dejarlas escapar de nuevo, no iba a permitir que sus demonios volviesen a apartar a Hermione. Draco quería todo con ella, quería conocer a su hija, quería verla crecer y quería despertar cada día al lado de la mujer que había vuelto a derrumbar sus muros; La mujer que nunca dejó de amar.
El atardecer caía por el horizonte mezclando una gama de luces de colores naranjas y violetas. En una cama de una de las habitaciones del refugio de Andrómeda Tonks reían dos padres con su hija pequeña; nadie sospecharía que acababan de reencontrarse después de cuatro años pues la complicidad y el amor que se respiraba entre ellos era tan puro como el agua cristalina de una fuente, tan puro como una rosa blanca floreciendo… germinando desde la semilla.
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Fin.
N/A: Y llegamos al final de esta historia. Muchísimas gracias a todas las personas que la habéis seguido conmigo, ha sido un reto para mí ya que no pensaba hacer algo tan largo. Espero que os haya gustado leerla tanto como a mí escribirla.
Me gustaría leer sus opiniones porque es mi primera historia y eso me animaría a seguir escribiendo.
Agradecer a todas las personas que han ido comentando la historia, gracias a vosotros he podido seguir adelante en los momentos en que pensaba que no tenía sentido seguir.
Gracias Saúl, has sido una pieza clave en esta historia.
Un abrazo enorme a todos.
AniramSly.
