Hola, estamos de regreso con esta historia, lamento la tardanza, pero hubo situaciones personales que atender, no he salido del todo de ellas, pero aquí estoy de vuelta con el fanfic.
Capitulo 4: Un Final y un Comienzo
Los días comenzaron su transcurso, los primeros dos al amanecer, Garfiel estuvo presente fuera de su hogar, acompañándolo hasta su trabajo y estando ahí cuando este terminara. Aprovechando incluso para hacerle caras de burla a Reinhard, por haber destruido su sello, causando en el pelirrojo una leve molestia que no podía admitir. En el tercero, comenzó a arreglarse de forma casual, dejo en claro a su maestro que no se presentaría a trabajar, lo cual no fue un problema para el otro, inclusive le facilito un carruaje que lo llevaría hasta su destino y que lo estaba esperando fuera de su hogar.
-Tranquilo, todo saldrá bien.
-No puedo evitar estar nervioso Otto, ¿Qué tal si todo termina en un desastre?
-No lo hará, estoy seguro que no será el caso.
-Yo en serio quiero arreglar las cosas. No quiero que piense mal de mí.
-Habla con calma y claridad, es lo mas importante, no digas ni hagas nada que la pueda hacer sentir traicionada.
-¿Qué pasa si aun así no me cree?
-Por favor, conozco a Emilia, es una chica muy amable y lista. Veras que cuando hables con ella todo terminara bien. Ahora toma esto.
-¿El anillo?
-Debes entregárselo.
-Tengo dudas. Quiero hacerlo, pero… ¿Y si la lastimo?
-La lastimaras mas si no se lo das. Anda, date prisa, tienes que subir al carruaje antes de que ese sujeto llegue.
-Cierto, conociéndolo ya debe venir en camino. Amigo, gracias por tu ayuda.
-No es nada, ¡De prisa! ¡Tienes que irte, antes que el loco de tu alfa aparezca!
-¿Mi alfa?
-¡Que corras, dije!
Subaru bajo del segundo piso y ya enfrenté del edificio abordo el carruaje, despidiéndose de Otto. El transporte comenzó su viaje, alejándose gradualmente del vecindario. En su interior el chico trato de relajarse a medida que avanzaban, casi nunca abordaba carruajes, era agradable por una ocasión solo disfrutar del camino, pero conforme pasaba el tiempo, se sentía más nervioso por estar cerca de su destino. Antes de si quiera percatarse, estaba ya en el lugar. Bajo del carruaje, diciéndole al conductor que podía regresar a sus deberes en la mansión, que no lo necesitaría de regreso, acto seguido este se retiró.
El chico camino entre las personas que estaban a su alrededor. El mirador era un sitio muy popular para pasear o disfrutar del momento, razón por la que era el sitio favorito de la pareja. Observaba con temor en diferentes direcciones sin divisar a Emilia, no verla le causaba una gran ansiedad, una parte de el deseaba salir huyendo, pero otra le hacía mantenerse firme.
-Ah, que nervios.
-Subaru.
-¿Ah? Oh, Emilia.
La chica estaba detrás suyo, haciendo que el se diera la vuelta. La situación era muy diferente a la de hace unos días, donde estaban alegres al verse, en esta ocasión la chica miraba al contrario con confusión, era claro que la carta del chico y los últimos días la tenían nerviosa.
-Emilia.
-Subaru… ¿Es verdad? ¿Lo que decías en tu carta?
-…
-Por favor no te quedes en silencio, por favor respóndeme, ¿Es cierto?
-Yo… yo…
-Quiero verla.
-¿Qué?
-Necesito verla por mi misma, tengo que estar segura que esto no es una broma.
-Jamás bromearía con algo como esto.
-Entonces, ¿Por qué no dices nada?
-Porque… no se ni que decirte, tampoco quiero… -colocando su mano izquierda sobre la marca- quiero mostrártela… es… es vergonzoso.
-Pero necesito verla, necesito hacerlo.
-Emilia, por favor no me fuerces a hacerlo en este momento, te la demostrare, pero antes necesito que me escuches, es importante que sepas lo que tengo que decirte.
-¿Pero como puede ser algo mas importante que esto? Subaru si esto es real, entonces nuestra relación…
-Precisamente es eso, es sobre nuestra relación. Solo escúchame por favor.
-…bien, escuchare lo que tienes que decirme.
-…Emilia… yo… en verdad nunca jugué contigo, todo el tiempo mis sentimientos y mis palabras fueron verdaderos, desde que te conocí hiciste que mi vida fuera una alegría constante. Estando contigo pude superar muchos de los traumas que arrastraba durante mi vida. Me hiciste una mejor persona, me volvía una mejor persona para ser digno de estar a tu lado, se que solo soy un sirviente, pero aun así no me rechazaste, tampoco por ser un omega, siempre me trataste con cariño. Cada día me fui enamorando mas y mas de ti, es por eso que decidí que quería pasar el resto de mi vida a tu lado.
-Subaru.
-Emilia, eres una chica hermosa, amable, inteligente, encantadora, puedes ganarte la confianza de la gente, siempre muestras tus buenas intenciones. Esas son solo algunas de las muchas cosas que me enamoraron de ti, no me alcanzaría el tiempo ni la vida para decirte todas. Quiero mostrarte que tan en serio iba contigo.
-Subaru.
El chico procedió a sacar de su bolsillo el anillo con la piedra ónix, extendió su brazo derecho frente a la chica, abriendo el puño y mostrándolo en la palma de su mano. Al verlo la joven se quedo por un segundo en shock, era el anillo más precioso que jamás había visto. Entendió inmediatamente cual era el significado de este, volviendo a enfocar su mirada en Subaru el cual la miraba con cierto dolor en su rostro.
-Emilia, yo de verdad… quería casarme contigo.
-Subaru.
-¡Pero que conmovedora escena!
La voz de Garfiel resonó en la cabeza de Subaru, el cual antes de poder reaccionar sintió como era aprisionado por un agarre del chico, haciéndolo retroceder un poco, dejando caer el anillo en el proceso. Sintió como era estrellado contra el cuerpo del rubio el cual uso su fuerza para hacerlo caer un poco, quedando mas a su nivel.
-Eres muy linda querida, entiendo porque Subaru estaba enamorado de ti, pero lamento decirte que este encanto ya tiene un dueño.
Garfiel quien aun lo tenia apresado en su abrazo, bajo un poco la camisa del chico mostrando su marca cerca del cuello del pelinegro quien se puso mas nervioso al sentirse descubierto. La chica miro la marca en Subaru, dándose cuenta que era real, la marca de un alfa el cual había reclamado a un omega, una marca de la que no había vuelta atrás.
-Garfiel, ¿Qué haces aquí?
-Buscándote encanto y mira nada más que me encuentro, ¿Intentando escapar de mi y engañar a esta pobre chica? No pensé que intentarías eso.
-¡Por supuesto que no!
-No querías mostrarle mi marca, quizá sea mejor si dejo otra en una parte mas visible.
Garfiel mordió la mejilla derecha de Subaru, en un agarre aun suave mientras miraba de forma burlona a la chica, continuando exhibiendo aun la otra marca en el chico.
-¡AAAAA! ¡Basta me duele! ¡No lo hagas! ¡Detente!
-Jejeje, bien, no seguiré, tampoco quiero lastimar tu precioso rostro encanto. Aunque si vuelves a ponerme a prueba, te aseguro que la próxima vez lo hare sin dudarlo.
-¡AAAAA! ¡Suéltame! ¡Ya basta!
-No, vendrás conmigo ahora.
-¡Déjame! ¡No he terminado de hablar con Emilia!
-¡No! ¡Te lo prohíbo! ¡Vendrás conmigo en este instante!
-¡Suéltame!
Subaru consiguió librarse del agarre y quedo entre el rubio y la chica, mirando al primero de forma desafiante, mientras que este se encontraba molesto por el desafío del omega. Mas cambio su expresión a una mas calma cuando Subaru se relajo y se mostro con cierto temor al verlo. Este se dio cuenta que cuando se libero termino pisando el anillo que era para la chica, quedando la piedra separada del resto, el cual se había roto en dos partes.
-Por favor, déjame terminar de hablar con Emilia.
-¡Después de lo que hiciste no te mereces nada! -apuntando con su mano izquierda al contrario- tratabas de escaparte con la chica, eso es despreciable, tu ya eres mío y no puedes hacer vida con ella ni con nadie más.
-Eso ya… ya lo se idiota.
-¡¿Entonces porque diablos intentabas escapar?!
-¡No estaba intentando eso! ¡No es como tu piensas!
-¿Acaso piensas que voy a creerte?!
-Necesito que lo hagas. Necesito que me des tiempo para hablar con ella.
-¡¿Y porque debería hacerlo?! ¡Seguro intentaras planear algo con esta chica para poder escaparte después! ¡No pienso permitir eso!
-No lo hare, solo quiero charlar, necesito terminar con esto.
-Dame una razón para creerte.
-Me iré junto a ti terminando de hablar con ella. Y prometo que no la buscare nunca más, me quedare junto a ti, hare lo que me ordenes, te obedeceré, estaré contigo todo el tiempo si lo deseas. Tendrás control total sobre mí, pero solo déjame terminar de hablar con Emilia.
-Tsk… ¡Bien! ¡Te dejare hablar con ella! ¡Pero ni si quiera pienses en intentar escapar! ¡Quédense aquí en el mirador donde pueda verlos! ¡Ugh! ¡Necesito ir a tomar algo!
Garfiel se alejo de la pareja con gran furia en su ser, pero confiaba que el chico mantendría su palabra, pues para empezar sería difícil que lograran escabullirse entre las personas en el área, además, algo en su interior le decía que Subaru hablo con mayor honestidad que nunca en su vida. Este por su parte se relajo al ver que el otro les daba distancia, miro nuevamente hacia el piso, agachándose y recogiendo los pedazos del anillo en su mano izquierda, se volvió hacia la chica, la cual se mostraba nerviosa y triste ante lo que acababa de suceder.
-Lo siento, no quería causar una escena como esta.
-Descuida, no es tu culpa.
-Lamento lo que paso, esto… esto era para ti, pero temo que se ha echado a perder. Este anillo era el símbolo de mi amor por ti, quería usarlo para pedir tu mano, pero ahora quería entregártelo para poder poner fin a mis sentimientos, la vida con la que soñaba, ya no es posible.
-Subaru.
-Aunque creo que ya no importa, ahora es solo basura, lo mejor seria dejarlo en el suelo.
-Nada de eso, quiero conservarlo.
-Pero, Emilia, ya no sirve. Esta... roto, como yo.
-Tal vez se haya dañado, pero creo que puede repararse. Así como también creo que tu también.
-No se a que te refieres. No es posible repararme como a este anillo, yo estoy en una situación mucho mas complicada.
-Subaru, por favor entrégamelo.
Sin entender porque, el joven le entrego los fragmentos del anillo a la chica. Esta al tenerlos en sus manos dejo salir un lagrima de su ojo derecho, cerrando los ojos para luego abrirlos y darle una sonrisa, al contrario, quien pensaba que estaba lastimando de forma irremediable a la chica.
-Subaru, tenia mucho temor de que en verdad hubieras estado jugando conmigo. Que ya estabas relacionado con ese alfa y que solo fui una broma para ti, pero al verte aquí y ahora, al ver este anillo que deseabas entregarme, se que no es el caso. Ahora se que tus intenciones eran genuinas, que en serio deseabas estar conmigo. Yo también soñaba con pasar nuestras vidas juntos, si las cosas hubieran sido un poco diferentes, quizá hubieras logrado pedir mi mano, yo habría accedido encantada ante tu petición.
-Emilia.
-Aunque claro, ahora eso ya no es posible.
-Lo sé, lamento hacerte esto.
-No es tu culpa, tampoco tiene caso pensar en el hubiera. Puede que lo que anhelábamos ya no sea posible, pero eso no significa que tengamos que cortar todo contacto entre nosotros.
-¿Qué quieres decir?
-Subaru, yo quiero seguir siendo tu amiga, quiero seguir manteniendo contacto contigo, quiero poder ser esa amiga que te apoye en todo momento cuando lo necesites, claro si tú estás de acuerdo.
-¿Lo dices en serio?
-Por supuesto, no mentiría al respecto.
-Emilia, en verdad me haces sentir feliz. Tenia miedo de nunca mas saber de ti. Pero tendré que explicarle a Garfiel esto, sino se pondrá furioso al ver que seguimos teniendo contacto.
-Puedo darme cuenta que lo que te ocurrió no fue precisamente por tu voluntad y que ese alfa es un poco celoso.
-¿Un poco? Eso es quedarse corto. Acaba de morderme la mejilla, aun me duele, por cierto.
-Cierto, pero tampoco me parece que sea tan mala persona, creo que es muy inseguro mas que nada. Probablemente, tiene miedo de perderte, es por eso que debió apresurarse en marcarte.
-Ha, ese niño es un tonto y miedoso, creo que tienes razón.
-Ya verás que, con un poco de tiempo, el y tu… alto, ¿Dijiste niño?
-Ah, sí, él es más joven que nosotros, tiene 14 años.
-… ¿Qué? ¿Dijiste 14 años? ¡Pensé que era de nuestra edad o mayor! ¡Subaru! ¿Dejaste que un chico tan joven te marcara? Acaso tu… ¿Tienes ese tipo de complejo o atracción?
-¡¿Qué?! ¡No, no, no! ¡No! ¡Nada de eso Emilia! ¡Por favor no pienses de mi en esa forma! ¡No es lo que tu crees! ¡Te lo puedo jurar! ¡No soy esa clase de persona! ¡Deja de mirarme de esa manera!
Garfiel solo miraba la escena a distancia, sentado en una banca, notando la extraña situación donde Subaru agitaba sus brazos de forma frenética mientras la chica se veía un tanto perpleja frente suyo.
-¿Pero que les pasa a esos dos?
Los dos jóvenes continuaron hablando un tiempo, causando molestia al rubio quien solo quería que dejaran su conversación para poder retirarse con el pelinegro. Cuando estos fueron hacia el borde del mirador, noto en ellos que parecían estar terminando su conversación, ya que solo se quedaron en silencio viendo hacia la distancia, momento que aprovecho el para acercarse por fin y llamar al omega.
-Hey, ¿Todo bien? ¿Ya podemos irnos?
-Si, ya podemos irnos, pero antes de hacerlo quiero decirte algo Garfiel.
-No importa lo que me digas, de ninguna manera te dejare ir.
-No es eso, solo quiero que sepas que Emilia y yo no dejaremos de vernos.
-¿Qué? ¿Qué has dicho?
-No tienes de que preocuparte, ambos hablamos y terminamos nuestra relación de forma sana y tranquila. No pienso causar problemas entre tu y Subaru, pero si queremos seguir siendo amigos, nos gustaría poder seguir siendo parte de la vida del otro.
-Se que te dije que no volvería a ver a Emilia, ¿Pero crees que puedas acceder a esto? Solo seriamos amigos al final.
-¿Ah? En verdad que son extraños ustedes dos, ya veo porque se hallaron tan bien. Ah… no me hace muy feliz la idea de que mi omega siga teniendo relación con su expareja, pero si solo serán amigos como dicen entonces… puede que haga la excepción.
-Gracias Garfiel.
-Sabia que entenderías, eres mas amable de lo que pareces.
-Pero seguiré teniendo un ojo sobre ti por un tiempo Emilia, mas te vale que no intentes meterle ninguna idea a mi Subaru. Te estoy vigilando.
-Tranquilo, no hare nada de eso. Bien, me retiro por ahora, seguiremos hablando Subaru, no olvides escribirme pronto.
-No lo hare y Emilia, muchas gracias por todo.
-De nada.
La joven se alejo del sitio, dejando a los otros quienes la vieron alejarse.
-Es una buena chica.
-Si, lo es, no por nada estaba enamorado de ella.
-En fin, eso ya es historia pasada, lo que importa es el presente y por supuesto, nosotros.
-Si, creo que tienes razón en eso.
Garfiel noto que Subaru bajo la mirada y que nuevamente su semblante se volvía triste, resignándose de nuevo a la situación en que se encontraba. Eso era algo que le ponía nervioso, tras entender que Subaru era su pareja y tras haberle marcado, lo que más quería era que este se encontrara feliz a su lado, siendo hasta el momento un objetivo que no lograba cumplir, obteniendo todo el efecto contrario. Si deseaba cambiar las cosas entre ellos dos, debía empezar por hacer algo al respecto, recordando entonces algo que había pensado como una buena forma de empezar las cosas.
-Oye, Subaru.
-¿Si? -mirándolo-.
-Este collar que llevo puesto, con el cristal azul, es importante para mí, una herencia de mi padre, lo tengo casi desde que puedo recordar. Entenderás que tiene un valor incalculable.
-Si, imagino que sí.
-Ya que estamos juntos -quitándoselo- quiero que tu lo tengas.
-¿Ah? ¿Por qué?
-Es muy valioso para mí, antes nunca hubiera pensado en dejarlo, pero ahora, quiero que lo tenga la persona más valiosa para mí.
-¿Yo?...
-Si, se que no es un anillo de compromiso, pero me gustaría que lo vieras con ese valor, que lo veas como prueba de mis verdaderas intenciones contigo, porque Subaru, yo, en verdad te amo.
-sonrojado- ¿Lo… lo dices en serio, cierto?
-Si, en verdad lo hago. ¿Me dejarías colocártelo?
Subaru estaba dudoso con todo lo que sucedía, pero miro a Garfiel y asintió levemente, causando una sonrisa en el otro el cual se le acerco, Subaru se agacho un poco y dejo que Garfiel le pusiera el collar en su cuello. Una vez puesto, sujeto el cristal con su mano derecha mirándolo con cierto encanto.
-Es muy bello.
-Si, lo es, realmente te queda bien.
-Gracias Garfiel, lo cuidare siempre.
-Por eso no te preocupes, yo soy el que te cuidara siempre.
Garfiel dio una gran sonrisa. mostrándose muy feliz porque Subaru aceptara su obsequio. Este sintió una presión en su corazón cuando miro a Garfiel, una sensación nueva que no había tenido antes en su trato previo con el chico, se sentía extraño y familiar, muy parecido a lo que sentía con Emilia cada vez que la veía, pero ahora con Garfiel, era aún más intenso y cálido, una sensación mas fuerte y que era muy agradable.
-Ya está atardeciendo Subaru, ¿Por qué no te llevamos de vuelta a casa?
-No estaría mal, pero ya que está atardeciendo, ¿Por qué no aprovechamos para cenar fuera esta noche?
-¿Oh? -sorprendido- ¿En verdad? ¿Quieres que cenemos juntos?
-Si, conozco un buen sitio, si nos vamos ahora llegaremos en buen tiempo.
-¡Ah! ¡Claro! ¡Por supuesto! Donde tu digas, solo guía el camino.
-Jeje, sígueme.
Los dos jóvenes comenzaron su recorrido de regreso, haciendo el recorrido que Subaru realizaba habitualmente para volver a casa, fue en el camino que Garfiel comenzó a reconocer la zona por la que circulaban. Cuando la noche ya estaba presente, llegaron a un restaurante familiar para el pelinegro, pues era aquel donde deseaba hacer su propuesta a la chica, pero en esta ocasión, seria para un comienzo con el rubio.
Tras solicitar una mesa, fueron llevados al área exterior del restaurante, acompañado por la luz de los faroles, así como el ambiente ameno del lugar, se generaba una atmosfera agradable, tras realizar sus pedidos, los dos se sumieron en una conversación, tratando de conocerse mejor y arreglar los problemas.
-Mi hogar es propio, técnicamente de mi familia, pero ellos viven en otra parte.
-Comprendo, entonces casi vives solo.
-Mi madre y mi hermana me visitan a menudo, por cierto, ya te he mencionado con ellas. Creo que están un poco preocupadas por el echo de que eres mayor que yo, aunque confió que cuando te conozcan se relajarán y verán que no hay problema.
-Conocer a tu familia, vaya, ni siquiera había pensado en eso.
-¿No quieres hacerlo? ¿Crees que sea muy pronto?
-No es eso, es solo que todo ha pasado tan rápido. Puede que tenga algo de ansiedad por conocerlas. Claro que lo hare sin dudas, pero si pudieras tomarnos unos días primero, creo que seria ideal antes de verlas.
-Por supuesto, podemos tomarnos el tiempo que necesites. En cualquier caso, me siento mejor al ver que estas aceptándome jeje.
-Que curioso.
-¿Qué cosa?
-Al verte de esta manera mas relajado, es obvio que estas nervioso.
-¿Ah?
-Creo que te preocupa ser tan joven y ya tener una pareja.
-¡No estoy preocupado ni nervioso!
-Si lo estas, hasta te pusiste tenso jajaja.
-Deja de presionarme. Solo estoy tratando de actuar correctamente.
-¿Acaso te preocupa ser tan joven y ya tener un omega? Pero si tu mismo fuiste quien se metió a mi hogar y me marco.
-Esta bien, fui impulsivo al hacer eso, pero no quería perderte. Tsk, acabo de sonar como un niño tonto.
-Aun lo eres jaja.
-¡Deja de tratarme como un niño! Ya soy un adulto en el sentido de la palabra.
-Un adulto, que se comporta como niño jaja.
-Subaru, deja de avergonzarme -sonrojado-.
-Tranquilo, solo estaba jugando contigo.
-Ah, siento que no me estas tomando seriamente pff.
-Claro que lo hago, pero también trato de relajar el ambiente entre nosotros. Disculpa si hago muchas bromas, es la mejor manera que conozco para amenizar las cosas.
-Es un poco molesto, aunque creo que tienes éxito, por fin estamos hablando de forma tranquila, sin que te estes muriendo de miedo jaja.
-Si, también lo note, es bueno para mí.
-Mas para mí, ya no debo preocuparme de que me avientes objetos como la otra noche.
-Lo que me recuerda que aun debo pagarle algunas cosas a Otto. Si que perdí el control en ese momento.
-Si necesitas dinero puedes pedírmelo, la culpa en es parte mía ya que te puse nervioso ese día.
-No es necesario, puedo hacerme cargo de ello, es mi responsabilidad.
-No tienes que actuar como caballero, eso déjaselo al tonto pelirrojo para el que trabajas, yo soy tu alfa y quiero ayudarte con ello. Si es necesario cubriré todo el gasto.
-Te lo repito, puedo hacerme cargo de ello.
-¡Y yo te digo que quiero ayudarte! ¡Acepta mi ayuda!
-…
-..
-Jajajaja
-Jajajaja
-Parece que acabamos de hacer una escena de pareja.
-Ya lo somos, mi tonto Subaru.
Subaru miro con una sonrisa amable, al contrario, dándose cuenta en el proceso del atractivo de Garfiel. Un punto que paso por alto previamente al estar asustado y rechazándolo. El rubio podía ser mas joven, pero claramente era mas fuerte, un cuerpo bien entrenado, una cabellera rubia con un peinado en alto, la cicatriz en forma de x en su rostro le hacia ver mas atractivo, la sonrisa llena de afilados dientes, aunque para otros podían ser amenazantes, para él se veían perfectos y radiantes.
-¿Qué pasa? Te quedaste como tonto mirándome.
-Perdona, solo, caía en cuenta de lo apuesto que luces.
-Vaya, ya era de tiempo de que notaras mi indudable atractivo.
-En ningún momento negué eso, solo estaba distraído para notarlo.
-Ha, tu tampoco te quedas atrás, eres un omega muy encantador.
-Nada de eso, solo soy un omega feo.
-¡¿Qué?! ¡¿Quién te dijo eso?! ¡Le sacare los ojos por sus palabras!
-Bueno, no es como que una persona en especial me lo dijera, casi toda mi vida, desde que era pequeño, mucha gente me lo ha dicho. Al principio no le prestaba importancia, pero conforme fui creciendo y antes de conocer a Emilia, muchos alfas me lo dijeron, en ese entonces si pensaba en tener un alfa, así que, al recibir tantos rechazos de parte de ellos, terminé entendiendo que era verdad. Es por eso que ya había aceptado que esa vida no sería para mí, así como mi aspecto, para serte sincero, eres el primer alfa que no piensa que soy un omega feo.
-Bueno, cuando recién te conocí me pareciste repulsivo, pero creo que fue mas por el haber chocado contigo y mi mal humor, que por tu aspecto, cuando entendí quien eras para mí, solo note al omega más encantador que había visto en toda mi vida.
-Gracias, significa mucho para mí, más de lo que te imaginas.
-Subaru -extendiendo su brazo izquierdo con la mano abierta- por favor dame tu mano.
Subaru un poco confundido extendió su propio brazo izquierdo y su mano se entrelazo con la Garfiel, este apretó un poco el agarre antes de mirar fijamente al omega.
-Esta noche te prometo que nunca dejare de decirte lo hermoso que eres, lo hare para que olvides todas esas veces que la gente fue cruel contigo, hare que te sientas alegre, que tengas una vida con gran felicidad, porque lo que tu mereces es todo el amor del mundo.
Por un instante se quedo perplejo, no esperaba unas palabras como esas. Sin poder evitarlo, un par de lagrimas salieron de sus ojos a la vez que soltaba a Garfiel para limpiarse, haciendo que este su pusiera nervioso, pensando que de alguna forma había herido sus sentimientos para hacerlo llorar.
-¿Es-estas bien?
-Si, yo en verdad, lo estoy. Es solo que, cuando me dijiste todo eso, han sido unas de las palabras más hermosas que nadie jamás me haya dicho, yo… estoy realmente feliz en este momento.
Ambos se miraron con una sonrisa a la vez que sus platillos eran traídos, durante el resto de la cena continuaron con su charla, pasando además de broma en broma, sumiéndose por unos momentos en su propio mundo, donde solo ellos dos podían estar. Tras terminar la cena, salieron del restaurante para proseguir su recorrido hasta el hogar de Subaru, una vez fuera del edificio, se estaban despidiendo.
-Vendré a verte cuando vuelvas de tu trabajo, aun hay mucho que quiero tratar contigo, podíamos ir a mi hogar después.
-Bien, lo hare, te esperare aquí mañana entonces.
-¡Claro! ¡Estaré aquí lo antes posible!
-Hasta mañana entonces, que tengas una buena noche.
-Subaru.
-¿Si?
-Antes de despedirnos hoy, yo, yo quería… -avergonzado y con sonrojo- crees, ¿Qué pueda darte un beso?
-… me parece bien.
Garfiel se acerco a Subaru y con su mano derecha tomo a Subaru del cuello haciéndolo agacharse un poco, se fueron acercando gradualmente hasta que ambos cerraron sus ojos, uniendo sus labios en el primer beso que se daban como pareja. Un contacto breve, pero cálido, que fue del gusto de ambos, se separaron y miraron al otro, por alguna razón, ambos sentían que ahora todo estaría bien entre ellos.
-Hasta mañana, mi querido Subaru.
-Hasta mañana, Garfiel.
Subaru entro al edificio, subiendo al segundo piso donde residía, al entrar ahí y cerrar la puerta, encontró a Otto el cual estaba pegado a la pared, mirándolo con gran asombro en su cara.
-¿Otto?
-¿Qué fue eso?
-¿Qué cosa?
-No te hagas el tonto conmigo, Subaru Natsuki, vi lo que paso ahí afuera.
-¿Me estabas espiando?
-¡No cambies el tema! ¡Vi lo que paso! ¡¿Qué fue todo eso?! Esta mañana aun estabas con miedo, temeroso del futuro y ahora, acabas de llegar con ese tipo y acabas de besarlo como si fuera lo mas natural del mundo. ¡¿Qué paso este día?! ¡¿Qué fue lo que te ocurrió?! ¡¿Quién eres y que hiciste con Subaru?!
-Con calma Otto, no me sucedió nada malo. Al contrario, este día fue realmente, un pequeño ensueño.
-¿Qué?
-Las cosas salieron de mejor forma de lo que jamás habría imaginado. Déjame contarte todo antes de irnos a dormir.
-Ah, preparare un té.
Durante un rato, los amigos estuvieron conversando, Otto sorprendiéndose de cómo fue que sucedieron las cosas, así como de la repentina aceptación de Subaru por Garfiel, siendo un poco difícil de creer, mas al ver como su amigo se mostraba feliz y relajado al hablar, tuvo que aceptar que todo había cambiado y que su amigo, también lo estaba haciendo. Aunque aun se preocupaba por todo lo ocurrido, decidió que, si Subaru parecía estar tranquilo, él lo estaría también. Terminaron su conversación y cada uno fue a descansar a su habitación, Subaru ya en la suya, se encontraba recostado y miraba el cristal sosteniéndolo con ambas manos. Este era ahora su posesión mas importante, ya que simbolizaba el comienzo de su nueva relación y su nueva vida.
-(Espero no tardes en llegar mañana, ya te extraño).
Esto es todo por ahora, espero que les haya gustado el capítulo, estoy tratando de avanzar la historia lo más posible, ojalá disfruten del ritmo que tiene. En Facebook pueden encontrarme como Nekoboy Mty, ahí tengo un par de dibujos de la shipp GarfielxSubaru incluyendo una escena que se ve en el cap, igual los subiré a Twitter (X) donde pueden buscarme con el mismo nombre y seguirme. Muchas gracias a quienes leen la historia.
