—Un evento muy inusual ha tomado lugar en el Colegio Françoise Dupont. Una supervillana que se hace llamar la Princesa Justicia se ha apoderado de la escuela y mantiene a varios estudiantes como rehenes. Nuestros misteriosos héroes Aspik y Ryuko están en la escena —informó Nadja Chamack mientras filmaba la inminente batalla.
Luka pasó sus dedos por su cabello mientras veía las noticias. Juleka estudiaba en el Colegio Françoise Dupont y no pudo evitar preocuparse de que ella fuera uno de los rehenes. Volvió a pasar sus dedos por su cabello y clavó sus ojos en la pantalla. El camarógrafo y Nadja se dirigieron al oficial Roger que tenía un megáfono en la mano.
—¿Tiene algo que decir sobre la situación, oficial Roger?
El oficial Roger se giró hacia la cámara.
—Estamos haciendo todo lo posible para resolver la situación, pero aconsejamos a todos los parisinos que permanezcan dentro.
—¿Saben lo que quiere esta villana? —preguntó Nadja.
Aspik salió volando del colegio. Se levantó, les dijo que salieran de allí y corrió hacia el colegio. Luka se sintió más estresado cuando alguien saltó por la ventana. Por un segundo, pensó que podría ser un nuevo superhéroe, pero luego notó las diferencias. Su cabello estaba recogido en un moño y tenía una tiara dorada con diamantes rojos incrustados. Su atuendo era de temática negra y roja. Parecía llevar un traje rojo con cuatro puntos negros sobre un traje negro con franjas blancas en sus brazos. Sus botas le llegaban hasta el muslo, eran de color rojo desde la rodilla hasta el muslo y el resto era negro con un tacón blanco. Tenía una venda en los ojos, su piel era azul y sus labios negros. Tenía una espada en su mano izquierda y una balanza en la derecha. No fue el único que la confundió con un héroe, ya que Nadja la miró con una mirada interrogativa. Ryuko saltó y la atacó con su espada, pero la Princesa Justicia luchó sin esfuerzo contra ella, tratándola como una muñeca de trapo. Ryuko fue lanzada a otro edificio. Aspik movió su mano hacia su brazalete, pero la Princesa Justicia lo agarró y le sonrió de forma aterradora mientras presionaba su espada contra su garganta.
—Dime la verdad, serpiente. ¿Dónde están los Miraculous de la creación y la destrucción? —exigió la Princesa Justicia mientras su espada brillaba roja.
Aspik también brilló en rojo.
—No lo sé. Solo me dieron el Miraculous de la Serpiente. No sé quién fue. Apareció en mi habitación el día que apareció Corazón de Piedra —respondió Aspik.
La Princesa Justicia sonrió. Nadja se había acercado para grabar lo que sucedía. Luka frunció el ceño cuando la villana la notó. Se preguntó quién o qué era Corazón de Piedra. Recordó que hubo un terremoto y después una misteriosa "plaga" se extendió por toda la ciudad, convirtiendo a algunas personas en seres de piedra. Se preguntó si este Corazón de Piedra tenía algo que ver con ello.
—Ah… señorita villana, ¿tiene un momento para una entrevista?
La chica akuma sonrió, haciendo que Luka se estremeciera. Aspik todavía estaba bajo su hechizo.
—Por supuesto, Nadja.
—¿Cuál es su objetivo? ¿Qué quiere? ¿Qué la llevó a convertirse en una villana?
—El hombre que me dio estos poderes quiere los Miraculous, pero los que busca no están aquí. En cuanto a mi objetivo, quiero justicia. ¡Lila Rossi debe pagar por sus mentiras!
—¿No cree que esto se trata más de venganza que de justicia… eh… señorita villana?
La Princesa Justicia sonrió.
—No, Nadja.
Un grupo de personas saltó por la ventana y salió de la escuela. Algunos de ellos parecían akumas, pero todos parecían estar bajo su hechizo. Gruñían y actuaban de manera similar a las víctimas de Cupido Negro, pero sus ojos eran de un rojo ardiente.
—Mi nombre no es señorita villana. ¡Soy la Princesa Justicia y juzgaré a todos, comenzando contigo! ¡Miembros del jurado, agárrenla!
—¡¿Qué?! ¡No! —gritó Nadja cuando dos de sus secuaces la agarraron.
La Princesa Justicia se acercó a ella y la miró. Luka frunció el ceño observando a la extraña akuma viendo a Nadja como si estuviera mirando antes de sonreír un poco.
—¡Te encuentro no culpable! —declaró la Princesa Justicia, haciendo que Nadja pareciera confundida.
La Princesa Justicia levantó la venda de sus ojos.
Luka frunció el ceño cuando Nadja la miró a los ojos y sus propios ojos se pusieron rojos y dejara salir un gruñido como si de repente estuviera furiosa.
—Lo sé. La verdad es dolorosa y estás enojada porque te han mentido, pero está bien. Lo solucionaremos… ¡Vayan por la dragona y yo me ocuparé de la serpiente!
La Princesa Justicia se giró hacia Aspik y Nadja comenzó a atacar al camarógrafo con un grupo de otros miembros del "jurado".
—Dime… ¿qué hacen cuando derrotan a un akuma? —preguntó la Princesa Justicia.
La cámara se apagó, volviendo al estudio. Luka miró la televisión con sorpresa mientras trataba de descifrar qué acababa de suceder. Aspik fue capturado y Ryuko estaba siendo perseguida. No solo eso, sino que esta villana parecía muy interesada en una cosa llamada akuma, sea lo que sea. No pudo evitar preguntarse qué es. Recordó algunas noticias inusuales que escuchó en los últimos meses. Una persona tomada para ser un villano, similar a Princesa Justicia. Así es como Ryuko y Aspik entraron en acción. Lucharon y derrotaron a la persona, que volvió a la normalidad, pero el daño que causaron fue irreversible en muchos casos. La mayoría de las veces, Aspik y Ryuko los capturaron antes de que tuvieran la oportunidad de hacer un daño real, pero a veces causaron problemas antes de que pudieran ser capturados. Por eso la torre Eiffel estaba un poco torcida. Incluso algunos de los compañeros de su hermana se vieron afectados; una de sus compañeras se convirtió en una villana y logró convertir a alguien en una estatua de hielo. El hielo no se derritió cuando fue capturada y la persona congelada ha estado en el hospital desde entonces. Sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta de que uno de los villanos anteriores iba a la escuela de su hermana. Tomó su celular, lo desbloqueó y marcó el número de Juleka mientras sentía que su pánico aumentaba. Esta nueva villana estuvo en su escuela y si encontraba ese tal akuma, podría convertir el colegio en un completo caos. Esperaba que Juleka se hubiera escondido y mantuviera la calma. Su pánico creció cuando ella no respondió. Lo intentó un par de veces más y luego trató con Rosa, pero ella tampoco respondió. También podría estar en peligro. Metió su celular en el bolsillo y salió corriendo. Agarró su bicicleta y la sacó del barco. Tan pronto como estuvo en el camino, saltó y se apresuró hacia la escuela. No le tomó mucho tiempo llegar allí, pero para ese momento la catástrofe ya había surgido. Una criatura de piedra, similar a las víctimas de la plaga, estaba rompiendo algo, padres y adultos eran capturados por burbujas mientras uno de los villanos caminaba por la calle. Luka lo reconoció como Burbujeo, ya que era el primer villano conocido contra el que Ryuko y Aspik lucharon, solo que no logró capturar a nadie esa vez. Esta vez era diferente ya que también había otros villanos. El clima se había vuelto loco ya que una bruja que podía controlarlo hizo que nevara, y ella era solo uno de ellos. No sabía ninguno de sus nombres, pero notó que todos tenían una cosa en común: sus ojos eran rojos, como los de Nadja. Parece que la Princesa Justicia también tomó el control de ellos. Se giró en su bicicleta y regresó al Libertad, sólo para descubrir que la casa barco había sido completamente congelada, junto con todo el Sena. Se bajó de su bicicleta y corrió hacia el barco. Juleka, Rosa y su madre estaban a bordo, acurrucadas juntas en el hielo.
—¡¿Mamá?! —gritó Luka, colocando su mano sobre el hielo.
Su mamá levantó la mirada y frunció el ceño.
—¿Están bien?
—Hace un poco de frío, pero estamos bien —respondió su mamá, sus ojos se dirigieron hacia el cielo y luego volvieran a él—. Vete. Esa bruja tormentosa está regresando.
—¡Voy por ayuda! —declaró Luka y corrió hacia su bicicleta.
Luka recogió su bicicleta, las miró de nuevo y pedaleó hacia la torre Eiffel. Tal vez si encontrara a la dragona antes que los villanos, podría descubrir por qué habían aparecido tantos. Dobló la esquina y, como por suerte, Ryuko literalmente cayó sobre él y su bicicleta. Ella se levantó cuando tres villanos y un miembro del jurado se acercaron a ellos. Ryuko extendió su espada.
—Ponte a salvo. Me encargaré de… —decía Ryuko cuando uno de los villanos le arrojó un icono y la congeló.
Luka se levantó y retrocedió cuando la reconoció. Era la villana que trató de revelar la identidad de Ryuko hace seis meses. La que ayudó a derrotar. No sabía su nombre ni siquiera que era una villana. Ella se giró hacia él y entrecerró los ojos fulminándolo con la mirada.
—Tú… ¡Capturenlo! —declaró, señalándolo.
Sí, todavía lo recordaba. El villano que vestía como un búho le disparó una red mientras la francotiradora musical le disparaba y la villana lanzaba un icono de pausa. Pensando rápido, arrojó su bicicleta hacia ellos y se agachó, esquivando los ataques antes de huir. Esquivó más ataques, pero casi fue capturado por una chica con patines. La vio a último segundo y la agarró de la mano. Pareció extremadamente sorprendida por el hecho de que él la atrapó.
Luka sonrió, la hizo tropezar y la arrojó hacia el hombre Búho.
—¡Lo siento!
El hombre logró esquivarla, pero ella cayó sobre el miembro del jurado y lo tocó, haciendo que se desvaneciera. Luka sonrió y corrió. Las lecciones de karate están ayudando. Escuchó a la chica celular gritarle a la patinadora, pero saltó sobre un muro y lo subió antes de saltarlo. Volvió a sonreír y comenzó a correr. ¿Quién pensaría que dos de sus pasatiempos ayudarían? Claro, perdió su bicicleta, pero al menos, escapó por ahora. Siguió corriendo cuando escuchó el sonido de akumas siendo ordenados que lo persiguieran. Quizás porque aún no formaba parte del "jurado". Vio una patineta abandonada y corrió hacia ella. La agarró y patinó, ganando velocidad a medida que avanzaba. Hizo un giro brusco en un callejón y se escondió detrás de un contenedor de basura. Los akumas pasaron corriendo mientras se mantenía oculto. Soltó un suspiro de alivio, se giró y salió. No podía volver al Libertad, ya que ahora estaba cubierto de hielo. No podía llamar a sus amigos y no podía ir a la policía, dado que el policía villano probablemente se había apoderado de ellos de nuevo. Fue a salir de su escondite, pero una voz llamó su atención.
—Maestro, por favor, es demasiado viejo para esto.
—Aspik ha sido capturado y Ryuko está en peligro. Debo enfrentarme a este akuma y derrotarla antes de que libere a los akumas —declaró la voz de un anciano.
Luka levantó una ceja cuando notó a un pequeño hombre chino moviendo sus brazos y piernas de una manera extraña.
—Wayzz, capara-ay.
La espalda del anciano crujió y cayó de rodillas. Luka se acercó de inmediato, sin importarle si revelaba su escondite.
—¿Está bien? —preguntó Luka, ayudando al anciano a levantarse.
El anciano lo miró sorprendido.
—¿No eres un akuma o un miembro del jurado? —cuestionó el anciano, haciendo que Luka negara con la cabeza.
Esa palabra de nuevo. Akuma. ¿Qué era?
—No, pero están tratando de capturarme —respondió Luka, mirando alrededor—. Deberíamos entrar en algún lugar. Estaremos mejor escondidos.
—Ve y escóndete. Debo derrotar a… ¡Ay, mi espalda!
—Señor, con todo respeto, no está en ningún estado adecuado para tratar de enfrentarse a la Princesa Justicia. Ella tiene un ejército de akumas y miembros del jurado, y una espada que puede hacer que la gente diga la verdad. Dios sabe lo que puede hacer si la enfrenta. Ya tiene a Aspik y Ryuko fue capturada por esa extraña chica villana con el celular.
El anciano frunció el ceño
—¿Te refieres a Lady Wifi? —meneó la cabeza—. Así que ya liberó a los akumas y Ryuko ha sido capturada.
—Yo estaba allí cuando la atraparon. Ella estaba tratando de protegerme. Porque yo estaba tratando de encontrar a alguien que me ayudara. Mi familia está atrapada en nuestro barco bajo una capa de hielo. Esa chica del clima las atrapó. En fin, estaba pedaleando hacia la torre Eiffel, ya que ahí es donde los villanos parecían dirigirse. Pensé que Ryuko estaría allí. Puede que sepa un poco de karate, pero no soy estúpido. No soy rival para los villanos y necesitaba ayuda… en fin, ella literalmente cayó en mi bicicleta y luego fue capturada tratando de protegerme de la que llamaste Lady Wifi y su mini pandilla. Creo que Lady Wifi tiene rencor contra mí. Ayudé a detenerla cuando trató de revelar la identidad de Ryuko. En fin, logré escapar porque les tiré mi bicicleta, logré arrojar a una chica en patines a un hombre vestido como un búho y luego encontré esto.
Luka sostuvo la patineta.
—Me escondí aquí y…
—Por suerte, te escondiste cerca de mi apartamento —reflexionó el anciano con sus ojos brillando—. ¿Cuál dijiste que era tu nombre?
—Ah, soy Luka. Luka Couffaine.
—¿Te importaría ayudarme a entrar, Luka? Me temo que soy demasiado viejo para luchar contra Princesa Justicia —murmuró el anciano.
Luka asintió y lo ayudó a entrar.
—Dime, Luka. ¿Siempre tienes tanta suerte?
—Eh… bueno, supongo que sí. Siempre parece que salgo bien parado. Cada vez que estoy en problemas, siempre encuentro la forma de arreglarlo. Como cuando mi madre luchaba para pagar unas cuentas, así que decidí conseguir un trabajo. Literalmente me contrataron ese día y luego, un día después, obtuve un aumento.
—Qué afortunado. ¿Eres creativo también?
—Bueno, tengo varios pasatiempos. Hago karate y corro. También patino y toco varios instrumentos diferentes. Pero mi favorita es la guitarra —reflexionó Luka y suspiró—. No es que sean de ninguna ayuda en este momento… oiga, nunca me dijo su nombre… también ¿con quién hablaba en el callejón?
—Ah, los dotes creativos siempre son útiles —reflexionó el anciano, se giró hacia Luka y se inclinó un poco—. Soy el maestro Fu y él es mi amigo Wayzz.
Luka saltó hacia atrás sorprendido y miró cómo una pequeña tortuga flotante se acercaba a él y se inclinaba ante él.
—Hola.
—Eh… hola… ¿Qué eres? —preguntó Luka y se cubrió la boca—. Lo siento, no quise ser grosero.
Wayzz sonrió.
—No te preocupes. Soy un kwami. O en tu lengua, un dios. Soy el dios de la protección y el maestro Fu es mi portador. Aspik y Ryuko también son portadores.
Luka miró al maestro Fu.
—¿Tiene un miraculous? —preguntó, reconociendo la palabra—. Eso es lo que mencionó Princesa Justicia. Dijo que el hombre que le dio sus poderes quería dos de ellos.
—Sí —respondió el maestro Fu, se levantó y caminó hacia un gramófono.
Presionó algunos botones y se abrió, revelando una caja.
—Dime, Luka. ¿Qué sabes sobre los miraculous?
—Literalmente lo que me acaba de decir y que alguien está detrás de ellos.
—La persona que los quiere también es portador de un miraculous. El suyo es el miraculous de la mariposa, que se puede utilizar para crear campeones o en su caso…
—Akumas —respondió Luka, frunciendo el ceño—. Él está creando a los villanos.
—Sí. El trabajo de Aspik y Ryuko era capturar los akumas y almacenarlos aquí, ya que creía que era demasiado peligroso sacar los miraculous de la mariquita y el gato negro, pero me temo que el miraculous de la mariquita es ahora nuestra única esperanza —explicó el maestro Fu, se sentó y abrió la caja, revelando los Miraculous.
Luka los miró con asombro.
—La Princesa Justicia es un akuma feroz. Busca corregir los errores y tiene un ejército de miembros del jurado y akumas, gracias a Aspik. Vinieron aquí y robaron todos los akumas que teníamos.
—¿Por qué los tenía?
—Porque el Miraculous de la Mariquita es el único que puede purificarlos, pero si lo usábamos, el portador del miraculous de la mariposa sabría que estaba aquí en París —explicó el maestro Fu, sacando un par de aretes—. Solo el portador del miraculous de la mariquita puede purificar el akuma y reparar el daño causado.
—¿Puede reparar el daño?
—Sí. Usa su poder llamado amuleto encantado. Si lanza el objeto invocado al aire y dice "miraculous ladybug", se convertirá en millones de mariquitas mágicas que lo arreglan todo.
—Impresionante… espera ¿por qué me lo dice?
—Porque te estoy confiando el Miraculous de la Mariquita —respondió el maestro Fu, sorprendiendo a Luka.
—¡Guau, espere! No soy un superhéroe.
—Es la única manera. Fue un error mantenerlo aquí. Es el único que puede arreglar esto, así que, justo ahora, tú eres la única persona que puede ayudar. Soy demasiado viejo para hacerlo y no hay nadie más —confirmó el maestro Fu, ofreciéndole los aretes a Luka.
Luka sabía que el anciano tenía razón. Todos los demás eran akumas, miembros del jurado o estaban huyendo. Alguien tenía que hacer algo. Alguien tenía que dar un paso adelante y ayudar a salvar París. Respiró hondo y tomó los aretes. Se quitó sus aretes y los reemplazó por el miraculous. Al instante, apareció una bola roja de luz y luego se transformó en una pequeña figura roja que se parecía a una mariquita. Ella abrió los ojos y parpadeó mientras Luka la miraba fijamente.
—¡Hola, soy Tikki!
