-Y entonces estábamos en el piso, cagándonos a piñas… había sangre por todos lados… -Harry y Hermione estaban solos en la orilla del Lago Negro, bajo el sauce donde se juntaban a veces-. No sé qué carajo pasó.
En realidad, le decían Lago Negro a una filtración de agua cloacal contaminada que había afuera en el patio de cemento todo alambrado que lindaba con la Avenida Pasco. Se había armado abajo de unas cañerías rotas; y le decían "sauce" a un graffiti de un árbol con serpientes en vez de ramas que habían hecho unos pibes de quinto de Slytherin, en una pared toda rota.
-Ay, Harry, es re obvio, ¿no te das cuenta? Está celoso.
-¿Celoso? ¿De qué?
-Pensá, Harry, vos sos clase media, él es pobre, vos tenés guita, él vive con la familia en el piso en la estación Constitución, vos votaste a Macri, él a Fernández…
-No entiendo, Hermione.
-Ah, pero sos un pelotudo. A ver, pensá: Vos usás zapas Nike, él usa "Adudas" de la feria paraguaya, vos tenés el iPhone, él tiene un Android con la pantalla hecha mierda y ya le cambió ocho veces la batería…
-Sigo sin entender.
Hermione se dio una palmada en la frente.
-Como te cuesta, ¿eh? A ver, Harry, estrujate las neuronas: Vos salís a cervecerías artesanales, Ron corta botellas de coca-cola que saca de la basura para armarse un fernet… ¿Ahora entendés?
-Bueno, Hermione, pero a vos también te gusta el fernet. Bien que los tomás los que arma Ron. La otra vez te agarraste un terrible pedo…
-No viene al caso eso, Harry…
-Casi te chapás a Fred y a George, ¿te acordás?
-No estoy hablando de eso…
-Decir que Ginny te rescató cuando estabas a punto de sacarte el corpiño, porque a esos dos les iba a chupar bien un huevo que estuvieras tan hecha mierda. Fred ya estaba buscando los forros…
-¡NO ESTOY HABLANDO DE ESO!
-Bueno, bueno… Decía, nomás.
-Lo que yo digo es que Ron está celoso porque vos tenés todo eso que él no tiene, ¿captás?
-Y bueno, no es mi culpa que su familia sea pobre.
-Ni tampoco suya.
-Además él tiene como veinte planes sociales, Hermione. Cobra tarifa social, crédito ANSES, tarjeta alimentaria, tiene el IFE, el ATP, el ProcreAR, el CuidAR, el ChoreAR, el GarchAR, tiene como diez planes sociales que son palabras que terminan en "AR". No paga SUBE, no paga luz, gas, nada.
-Tampoco quieras armar una grieta de esto, Harry…
-Grieta es la que le abrió EDESUR a tía Petunia el mes pasado. ¡Cinco lucas de luz vinieron! Pero claro, los Weasley después de tener a Ginny hackearon la Asignación Universal por Hijo y cobran como treinta lucas de arriba todos los meses. Y también, si tienen como veinte pibes.
-Harry, te digo la posta, yo lo re quiero a Ron, pero bueno el chabón es medio villa. Y se junta con nosotros, que somos clase media, y queda medio colgado. Eso es lo que le pasa. Uy, la puta madre, ¡ahí vino la mina esta!
Harry se giró justo a tiempo para ver como lo alumbraba el flash de una cámara, y una mina sonreía desde atrás de un banco de plaza todo roto y graffiteado y se iba corriendo después de haberles sacado una foto.
-¿Y esa quién era?
-Rita Skeeter, una notera de Infobae… ¡Ah no, mirá!
Hermione le mostró su celu a Harry, que vio una nota de Infobae titulada: "El amor en el Torneo de los Tres Magos" con la foto que la mina les acababa de sacar a ellos dos ahí sentados.
-Eso fue rápido.
-"Hermione Granger, elegida campeona del Torneo de los Tres Magos, juega a dos puntas con el bombón colombiano Camilo Krum y el famoso Harry Potter, que derrotó al Innombrable cuando era bebé pero se hizo más famoso en los últimos meses por posar en bóxers para la tapa de la revista Cosmopolitan". ¡Ay, Harry! ¡¿Cuándo fue eso?! -Hermione se tapaba la boca y sonreía, re emoción.
-Acá, mirá -re contento, Harry le mostró la tapa de la revista Cosmopolitan en su celular, donde el flaco estaba pelando músculos y tirando besos en calzones.
-Ay, boludo, estás re bueno -dijo Hermione, apretándole los músculos del brazo y mordiéndose el labio. Harry tiró una risita mientras se acomodaba el pelo y le guiñó un ojo.
-¿Nos armamos un fernet? -le tiró él, buscando una botella de coca-cola vacía en su mochila y un cuchillo.
Las semanas pasaron, y la primera prueba del torneo estaba cada vez más cerca. Se sentían los nervios en el edificio: Como casi todos eran campeones de Hogwarts, estaban todos re nerviosos por lo que fuera a venírseles encima.
-Yo creo que vamos a tener que matar a un dinosaurio -decía Colin Creevey, corriendo contento por los pasillos.
-No seas pelotudo -le decía un amigo suyo-, los dinosaurios no existen, ¿qué te fumaste, estúpido? Para mí van a ser dragones.
-Dinosaurios, qué tarado -dijo otro, señalando a Colin y riéndose. Le empezaron a hacer bullying entre cinco y los cagaron a piñas, dejándolo todo hecho mierda en el piso. Se fueron cagándose de risa.
-Colin, ¿estás bien? -dijo Harry, ayudándolo a levantarse.
-Sí, ya estoy acostumbrado.
-Igual bastante pelotudo lo tuyo -le dijo Harry-. Dragones hubiera sido entendible, pero, ¿dinosaurios? ¿Qué te pensás que es esto, Jurassic World? No existen los dinosaurios, salame.
Esa tarde Harry y Hermione estaban entrenando solos en un aula vacía, para la prueba.
-Concentrate, Harry -le decía ella-. Tenemos que practicar el hechizo convocador. Sino nunca vas a poder convocar tu secador de pisos como planeamos.
-Ya sé, Hermione, pasa que estoy re en otra.
-¿Qué pasa? ¿Estás mal por la pelea con Ron?
-¿Ron? No, me chupa un huevo Ron. Pasa que creo que me enamoré.
-¡¿En serio?! -Hermione abrió la boca sonriendo, re emoción-. ¿De quién?
-¿Viste la china esa nueva que empezó este año en Ravenclaw?
-¿Cho Chang? ¡Noo, boludo, no te lo puedo creer! ¿Te gusta la china?
-Si, es que está re linda, Hermione. Aparte me tira ojitos todo el día desde la mesa de ellos, creo que le gusto.
-Y puede ser, Harry. O sea, vos sos medio feo, pero como sos famoso y tenés guita puede ser que le gustes.
-Gracias, Hermione.
-De nada, para eso somos los amigos.
-El tema es que nunca chapé con nadie, entonces estoy medio nervioso.
-¿Posta, Harry? ¿No te habías chapado a Ginny?
-No, ni en pedo. Es re chiquita. Capaz en unos años le entre, pero mi plan es esperar a que esté más buena y se le vaya la timidez, y mientras tanto entrarle a tantas minas como pueda para aprovechar la adolescencia, ¿entendés?
-Buena idea, Harry. Bueno, vení, yo te enseño a chapar.
-Ay, no sé, Hermione, somos amigos nosotros.
-No seas puto. Dale, vení para acá.
Harry se acercó y Hermione se le vino encima. Lo hizo ponerle las manos en la cintura y empezó a comerle la boca con todas las ganas. Harry sentía la lengua de Hermione casi en la garganta. Por fin se separaron.
-Joya, Harry, yo creo que vas bien, pero tenés que meter un poco menos de lengua. Además te pusiste re duro al toque, Cho va a pensar que sos re precoz. Tenés que controlar un poco eso.
-Uy, sí, perdón.
-No pasa nada, a ver vamos de nuevo.
Empezaron a chapar otra vez, y en ese momento se abrió la puerta del aula. Los dos se separaron enseguida y vieron a Ron en la puerta, con cara de estar a punto de matar a alguien.
-Yo sabía -dijo el flaco, re caliente-. Ustedes dos…
-¡RON, NO! -saltó Hermione-. ¡No es lo que parece!
-¿No es lo que parece? ¡Le estabas comiendo toda la boca!
-¡Pero no significa nada, Ron! ¡Te lo juro! ¡Ni siquiera me gustó! ¡Tiene un aliento de mierda!
-Gracias, Hermione -dijo Harry, de mal humor.
-Te podrías lavar los dientes, ¿sabés?
-Bueno, ya los dejo solos, no se preocupen -dijo Ron, con una cara asesina-. Venía a decirle al pelotudo de Harry que Seamus dice que a Neville le dijo que Colin dice que Michael Corner le dijo a Dean que Parvati andaba diciendo que a Lavender parece que le dijo Terry Boot que Ernie Macmillan andaba diciendo que según Hannah Abbot George dice que Hagrid lo busca.
-Joya, ahí voy con Hagrid -dijo Harry, metiéndose las manos en el bolsillo del pantalón para disimular que tenía el pito parado-. Hermione, decile a Ron que digo yo que dice su hermana que me chupe la pija y la próxima vez me hable directamente y no se haga el pelotudo si me quiere decir en qué consiste la primera prueba porque no nací ayer.
Más tarde, Harry y Hagrid iban caminando por el Bosque Prohibido, unos matorrales atrás del edificio hecho mierda de Hogwarts que salían de la alambrada exterior por un agujero que tenía y cruzaba dos terrenos baldíos hasta que terminaba en una fábrica de plásticos en la otra cuadra.
-Harry, te voy a mostrar en qué consiste la primera prueba -dijo Hagrid, en tono misterioso-. Pero no le podés decir a nadie, ¿estamos?
-Dale, Hagrid, no pasa nada. Dumbledore ya me dijo igual. Parece muy interesado en que gane yo.
-¿Posta? ¿Y para qué carajo viniste acá conmigo?
-No quería herir tus sentimientos. En especial después de haber abandonado Cuidado de Criaturas Mágicas.
-¡¿Vas a abandonar Cuidado de Criaturas Mágicas?!
-Sí, es una asignatura de mierda, Hagrid. Nos dijiste que íbamos a estudiar al puma de cola explosiva, a la ballena franca austral cruza con gryndilow, y terminamos viendo al hipo-guanaco que casi me saca un brazo y al chorro-carpincho que nos afanó la guita a todos.
-Sí, tengo que admitirte que ese último fue a propósito, Harry. Pero bue, con los sueldos de mierda que tenemos los docentes no me quedó otra. Es eso o ir a hacer piquete a gobernación y dejarlos sin clases dos meses más otra vez.
-¡Noooo! ¡Mirá! ¡Ahí están!
Hagrid sonrió con satisfacción. Habían llegado a un baldío lleno de dinosaurios vivos. Y eran enormes. Recontra gigantes.
-Ese de ahí es el Titanosaurio Argentino -dijo Hagrid, señalando al más grande de todos-. El dinosaurio más grande del mundo, es de acá, de Argentina.
-¡Fuaaaa, Hagrid! ¿Y cómo carajo esconden esto de los muggles?
-Algunos muggles los vieron, pero usamos encantamientos para que no se acuerden. Funcionó con todos menos con Susana Giménez, que encima casi la recontra caga diciendo en su programa que vio dinosaurios vivos. Por suerte la gente creyó que había sido una pelotudez de ella, que siempre andaba diciendo gansadas, y nadie se dio cuenta.
-Menos mal, Hagrid.
-El otro de allá es el Terror del Desierto, de Chubut. Aquel otro es el Argentinosaurus, otro de los más grandes, y aquel otro el Amargosaurus, de Neuquén. Ese está siempre quieto con cara de culo, no hace nada, es un amargo de mierda.
-¿Por qué solo cuatro, Hagrid? Si somos como cincuenta campeones.
-No había presupuesto. Me parece que van a competir de a turnos contra estos cuatro hasta que el dinosaurio se canse y se muera.
-¿Eso no es maltrato animal?
-Vienen del Zoológico de Varela, Harry. Cuando los trajimos estaban sin comer hacía tres semanas. Prácticamente nos rogaron que los matemos, para dejar de sufrir.
-Bueno, Hagrid, gracias por toda la data…
Pero Harry no pudo decir nada más, porque apareció Madame da Silva y Hagrid le pegó un empujón a Harry que lo tiró a la mierda atrás de unos arbustos, desapareciendo de vista. Se acomodó la camisa y le sonrió re canchero.
-Hola, Olímpica. ¿Cómo va?
-¡Olá, Haggid! ¿Cómo vai, vocé?
-Muito bien, digo, muy bien, preciosa.
Se pusieron a chamuyar, y Harry puso cara de asco y se fue a la mierda.
Cuando había vuelto a la Sala Común, solo, estaba por irse a la cama cuando vio que se encendía un fuego en la estufa de gas de velitas que tenían en un rincón, que era la calefacción para toda la casa Gryffindor (por problemas de presupuesto). Y entonces, de una de las velitas salió la cara de Sirius, al rojo vivo.
-¡Sirius!
Harry corrió a la estufa y se agachó al lado de la cara de su padrino.
-Harry, no tengo mucho tiempo -le dijo Sirius-. Estoy en la triple frontera, en el Norte. Me buscan por meter merca desde Paraguay y la cana me está pisando los talones. Tenía un arreglo con Aníbal Fernández para meterla y el hijo de puta se olvidó de avisarle a su conocido de ahí y ahora me persiguen por tres provincias.
-¿Y sos inocente, Sirius?
-Eeehhh, eso no importa, Harry. Lo que importa es que quiero hablar con vos.
-¿Por? ¿Qué pasa? ¿Hay algún infiltrado en el Torneo que puso mi nombre en el mate de fuego? ¿Un mortífago? ¿El director de Ilvermex? ¿Madame da Silva? ¿Camilo Krum? ¿El hijo desaparecido del señor Crouch con poción multijugos está suplantando a Ojoloco Moody?
-No, Harry, ni puta idea de todo eso. Lo que quería hablar con vos es esto: ¿tenés lugar abajo de tu cama para esconder cincuenta kilos de merca? Es de la buena, si querés podés consumir un poco, pero guardame la mayoría.
-Sí, dale, Sirius, no hay drama.
-Sos el digno hijo de tu padre, Harry. Él también me hubiera ayudado. Estaría orgulloso de vos. Bueno, te la mando en un rato con Hedwig…
En esas, se escuchó un ruido en las escaleras.
-¡Viene alguien! ¡Tomatelas, Sirius!
-¡Nos vemos, Harry! ¡Gracias por el favor! ¡Si podés habilitá la Sala Multipropósito para el martes que me entra otro cargamento de doscientos kilos! Hay una sala ahí donde podés esconder de todo, la usaba siempre con James -Sirius le sonrió y desapareció.
Entonces apareció Ron, en pijama, bajando las escaleras.
-¿Con quién hablabas?
-¿Qué mierda te importa a vos?
-¿Estabas practicando para tu próxima sesión de fotos en Cosmopolitan? ¿A cuántas te chapaste con eso además de a Hermione?
-Sos un envidioso de mierda, Ron. No es mi culpa si siempre fuiste un lento con Hermione.
-¡Nada que ver! ¡CERRÁ LA BOCA!
-¿Ah, no? La otra vez la mina tiró eso de que había leído una nota sobre el cáncer de próstata en un artículo científico, ¿te acordás? Y que lo mejor sería que la dejes palpar tus huevos para ver que no tuvieras nada. Te estaba re tirando onda y vos le saliste con eso de que mejor lo chequeabas vos mismo.
-¡ESTABA TRATANDO DE SER CABALLERO!
-Sos un lento de mierda, Ron.
-¡CERRÁ EL ORTO!
-¿Y la otra vez, cuando Hermione te dijo que las gragueas de todos los sabores dejaban un gusto raro en la boca y se ofreció a chuparte la lengua para ver qué gusto tenía? Saliste con esa otra mierda de que mejor no por si tenía mal gusto…
-¡TENÍA MIEDO DE QUE TUVIERA MAL GUSTO DE VERDAD, NO QUERÍA QUE ELLA QUEDE CON MAL SABOR DE BOCA!
-Sos un terrible lento, boludo.
-¡CERRÁ EL CULO!
-Cagón de mierda.
-¡Chupame un huevo!
-El otro día te vi hacerte la paja con una foto de Florence dos Santos en el baño.
-¡Y yo te vi cogiéndote la cama mientras mirabas en tu celular videos de una banda de K-pop de todas minas chinas!
-¡SON DE COREA DEL SUR!
-¡ES LO MISMO!
-¡Vos te robaste una tanga de Hermione y te hacías la paja en la cama de Neville!
-¡ESO ERA UN SECRETO!
Ron se apretó la verga con la mano, le hizo fuck you y se fue recontra caliente.
Harry miró la estufa por última vez y se fue a la pieza con cara de orto. Al día siguiente era la primera prueba y no había dormido nada. Sentía algo raro con todo eso que estaba pasando.
¿Por qué habían metido su nombre en el mate? ¿Por qué Dumbledore tenía tantas ganas de que llegue a la final del torneo? ¿Por qué Moody le había dicho el día anterior que la clave para derrotar al dinosaurio era usar su escoba para robar el huevo de oro, y que iba a sabotear a los demás para que ganara él? ¿Por qué Madame da Silva le había dicho que ojalá ganara él y no su propia campeona, Florence, después de tener una charla con Dumbledore en su despacho?
Pero entonces Harry se acordó de Cho Chang tirándole besitos desde la mesa de Ravenclaw, de las minitas de Castelobrouxo que estaban todas re buenas y le pasaban siempre por adelante, casi a propósito, y se desvió hacia el baño de hombres mientras buscaba en Youtube sus videos de K-pop favoritos.
