Aether ha pasado unos días terribles, los peores desde que llegó a Teyvat y lo dejaron bastante lleno de desgracia.

Primero tuvo su particular encuentro con Lumine, no solo descubrió que ella está en Teyvat, si no su unión al Abismo para convertirse en la princesa; sus mensajes tan crípticos solo lo marearon y le dejaba una parte de la historia aún por descubrir de este mundo.

Pero a él no le importa en absoluto nada eso, solo está viajando por ella y volver a estar juntos...pero desafortunadamente no pareció llegar a su corazón, Lumine tampoco puso de su parte y a Aether eso le dolió porque no la reconocía.

Para colmo, debía encontrar una forma de entrar en Inazuma y se le estaba complicando más de la cuenta por culpa del cierre de fronteras.

Decidió relajar la mente y pensar con más claridad si regresaba a Mondstadt, no estaba lejos.

Aquí entra el segundo problema.

Quería ver a la criada de Favonius, la chica a la que le declaró su amor y sorprendentemente fue correspondido, esperaba encontrar algo de consuelo por parte de la bella chica de ojos verdes cuando estuvieran hablando.

El problema es que Noelle no le dió ese tiempo, ni un solo minuto, apenas cuando podían contar el tiempo para si solos, llegaba un infortunio separándolos siempre. No estaba en los planes de Aether que las cosas fueran así.

Sabía del trabajo de Noelle y su objetivo, pero para él...estaba resultando ridículo a este punto, cuando alguien la solicitaba o necesitaba una mano, la criada de los caballeros saltaba al deber en medio de su cita.

"¿Qué dices?, ¿qué parezco un robot?...no lo creo, una máquina realiza trabajos solo porque se le asigna. Yo en cambio lo hago por voluntad y deber, además tengo sentimientos, Aether".

¿Cuál es la diferencia de todas maneras?, es lo que trataba de responderle.

Necesitaba decirle lo que pasó, quería escucharla, pero todo el rato solo le contaba sobre su espera por el exámen de los caballeros.

Es como si la única persona que él consideraba que estaba consciente de su existencia, prefiera estar todo el tiempo complaciendo a Mondstadt.

Había tanto que quería decirle, ya no se trataba de las aventuras en Liyue.

Aether estaba cansado de ver a Noelle dejándolo a un lado, sin darse algo de tiempo para si misma, sin descansar, pensando constantemente en ser una caballera.

Todo el trabajo que él había hecho en el pasado, no parecía tener ningún sentido ahora y Noelle no iba a cambiar nunca.

"Si ya falló más de una vez...¿cuál será ahora la diferencia para que no suceda lo mismo?, ¿cómo puedo yo cambiar algo?". Llegó a decirle Aether a Paimon mientras se metía dentro de la Relajatera para quedarse solo.

Ya resultaba imposible que cualquiera preguntara por su apatía, Aether forzaba una sonrisa mientras trataba de no recordar que las únicas personas que ama, prefirieron darle la espalda o mirar otros objetivos olvidándose de él por completo.

"Haré lo mismo, estas mini vacaciones fueron un desastre. Total, si nos vamos ahora tal vez Zhongli nos diga cómo atravesar Inazuma o algo se nos ocurrirá".

– Aether, ¿por qué te vas?, creí que íbamos a salir...hoy conseguí un receso para estar un rato a solas dónde quieras –. La adorable e inocente voz de la criada lo detuvo después de haber cruzado el puente de la ciudad y le cortara los pensamientos.

– Uno, dos, tres...en realidad ya he perdido la cuenta de las "citas" que teníamos estos días mientras estaba en Mondstadt, ¿cuántas logramos terminar? –. El chico contaba con los dedos, sin bajar la mano mientras esperaba la respuesta.

– Eh...bueno –.

La de cabello gris estaba en problemas, ya que las palabras de Aether a espaldas le recordaron que siempre optaba por correr a quien estuviera pidiendo por ayuda incluso cuando estaba con él.

– Noelle, escúchame. Esto no tiene caso, no va a ningún lado, vine aquí buscando algo para ver positivo...pero creo que solo me dió más ansiedad, haz lo que quieras porque ya no tendré que molestarte –. Aether se quedó sin energía para seguir esperándola, había tratado de entender la voluntad de Noelle todo este tiempo pero su forma de querer cumplir su objetivo, lo hizo desistir de seguir con la relación.

– ¡¿Qué?!, ¡N-no espera por favor!, Aether no sé lo que hice mal...pero te prometo que estaré contigo hoy, puedes contarme lo que sea, podemos abrazarnos, puedes acariciarme o hacer lo que quieras. ¿Por qué suenas tan desilusionado conmigo de repente? –. Los ojos de Noelle saltaban de miedo y pedía que volteara, consiguiendo detener a Aether con su mano para que no diera un paso.

– ¿No entiendes lo que te estoy diciendo?, ¿no te das cuenta que esto solo entorpece lo nuestro? –.

– Yo sigo pensando en ti todos los días y cuando estoy trabajando, eres una motivación más para querer ser una caballero, trato de ayudar a todos como tú... –.

– Todo tiene un límite, incluso cuando se trata de ayudar –. Aether suspiró y dió media vuelta para ver a Noelle.

– Pero yo ayudo a la gente con lo que necesite –.

– Incluso si esas cosas...¿SON INSIGNIFICANTES? –. Los ojos ámbar del caballero honorario solo mostraban decepción, al ver que Noelle no había cambiado el enfoque y seguía actuando más como una chica sin amor propio.

Aether no quería ser egoísta, solo quería tener un poco de su tiempo, pero todo fue mucho peor de lo que pasó en sus primeras citas.

– Noelle, ¿en serio vale la pena ser un Caballero de Favonius y estar conmigo a la vez?, para mí solo tienes que elegir a uno de los dos... –. Él trataba de hacerla entender de una vez, darle un punto diferente para ver su panorama y darle la decisión de lo que realmente desea para ella.

– Aether, ¿qué quieres decir?... –. La chica parecía querer no aceptar a dónde estaba llevando el chico todo el asunto, ella no se había dado cuenta hasta ahora del daño que estaba haciéndole al no acompañarlo cuando lo necesitaba.

– Noelle, la gente se aprovecha de tu amabilidad y inocencia, ¿no lo ves?...si esto sucede cuando eres una criada, ¿cómo será después que te conviertas en una caballera? –. Aether juntaba las manos, casi exasperado mientras perdía las pocas esperanzas.

– Bueno...si es que algún día llegas a ese puesto, ja –. Después se dió la vuelta con ironía, llevándose la palma a la cabeza mientras se alejaba de nuevo.

– Crees...¡¿crees que no puedo conseguirlo?! –. Noelle sintió un golpe bastante fuerte en su pecho, capaz de partir mil rocas con unas simples palabras atronadoras.

– Noelle, eres más competente que la mayoría de caballeros de Favonius, que toda la Geoarmada y seguramente que todo el Shogunato. ¡¿Por qué no te has preguntado qué demonios haces siendo una simple criada a día de hoy?!, ¡¿de verdad crees que conmigo va a cambiar algo para conseguir tú tan ansiado ascenso a caballera?! –. Él la desafío con una expresión abatida, acercándose muy alterado mientras la señalaba, ya resultaba imposible ocultarle la verdad por más cruda que sea.

– Aether...yo –. Noelle había comenzado a paralizarse, porque ya no soportaba que su rostro se enrojeciera por las lágrimas y la garganta ardía.

– Ya lo entendí, prefieres ayudar incluso a cualquier animal o al viento si es necesario, pero también tienes que tener tus prioridades, puedo contar con una mano las veces que me ayudaste y no debería ser así, esto entre nosotros no puede continuar. Suerte en tu exámen, me enteraré cuando lea las noticias en los periódicos –. Él terminó alzando la mano mientras lo dejaba como la despedida entre ellos.

– No, no...por favor –. Noelle corrió para abrazarlo por detrás en un susurro de angustia, no importa si manchaba su ropa, ya no quería actuar como una criada enfrente de Aether.

– Noelle, detente...esto me está doliendo más a mí que a ti, te lo aseguro. Tú confusión y ceguera por el puesto provocó esto, ya elegiste a los caballeros y no voy a obligarte a tomar otra decisión, así que acepta mi elección –. Aether bajó la cabeza bastante lastimado, la criada que era su novia no le dejaba ni estirar la mano para usar su poder anemo.

– ¡NOOOOOOO!...por favor, Aether, perdóname; tienes razón, tengo que pensarlo bien, no me dejes así, yo te necesito –. Aether no se inmutó en el dolor que experimentaba la chica ni lo mojado que estaba su espalda por sus lágrimas.

Se había sumergido aún en el día del encuentro con Lumine y las constantes veces que Noelle no escuchó su propio dolor, dejándolo atragantado y aguantando solo.

– Cuando te acuerdes que necesitas estudiar para el exámen de los caballeros, estoy seguro que no seré tu prioridad y solo tendrás la mente para ese día. Tengo que irme a Inazuma, ya nos veremos en otra ocasión...hasta entonces –.

Aether pudo crear una corriente de aire que los separó, él dió un salto para comenzar a correr y provocando un golpe de realidad enfrente de los ojos verdes de Noelle.

– ¡Aether, dame otra oportunidad por favor!, ¡te lo suplico!, ¡no quise ignorarte ni tratarte menos que a los demás!...¡quiero reparar mi error!, ¡lo haré porque tú eres importante para mí! –. Noelle rápidamente lo persiguió dejándose el alma en no perderlo de vista.

Ella corrió mientras gritaba su nombre por toda la nación, corrió por toda Mondstadt persiguiendo su distinguida sombra incluso en la lejanía. No sabía cuánto tiempo pasó, ni lo rápido que fueron, pero antes de darse cuenta...Aether desapareció después de cruzar el Viñedo del Amanecer.

Cuando se dió cuenta que no había rastro de él en ninguna parte, sus piernas se derrumbaron y pasó un largo tiempo en el que solo se escucharon los lamentos desgarradores de una confundida criada.

Las cosas parecían empeorar con el paso de los días, Aether todavía seguía sin encontrar una forma de pasar a Inazuma y estaba atrapado en Liyue.

Ni la ayuda de Zhongli pudo acercarlo, sus sentimientos estaban confrontados actualmente y prefería estar solo.

– Aether, Paimon está segura que si le habrías dejado la oportunidad a Noelle, no estarías así –.

– Si, si tan solo ella no fuera tan indecisa...todo iba a seguir igual, tenía que tomar una decisión si ella no elegía –.

Quizás pagó con la pobre criada todo su remordimiento después del encuentro con su hermana.

Pero perdió la paciencia y que ella lo buscara como si todo fuera normal, sin una pizca de remordimiento hasta que le dijo todo en la cara, si le hubiera contado el problema no estaría resuelto y solo sería una solución temporal.

Mientras se levantaba sin ánimos de la mesa en el restaurante Wanmin, vagó por la ciudad de Liyue en silencio, ayudaba el hecho de que nadie lo buscara para encargos o peticiones tontas.

– ¡Aether, por aquí! –. En la puerta de la casa dorada, una chica de cabello azul y cuernos sobresalientes de la cabeza alzaba la mano después de verlo.

– Esa es Ganyu...¡es raro que nos esté buscando cuando usualmente está trabajando!, ¡vamos a ver Aether! –. El viajero siguió a Paimon mientras se acercaban.

La medio Adeptus se veía muy seria, cuando él se acercó saludandola.

– Aether, Paimon, a Ninguangg le llegó esta carta temprano de Mondstadt, no estoy seguro de que trata pero solo sé que viene de parte de la misma líder de los caballeros de Favonius –.

"¿Un mensaje de Jean?". Él recibió el sobre, acompañado de Paimon se pusieron a leer rápidamente mientras Ganyu se retiraba a continuar su trabajo.

No tardaron en marcharse del puerto luego de leer la carta, solicitando su presencia lo más pronto posible para hablar de algo ocurrido.

Aether llegó a la puerta de las rocas justo en la frontera de las dos naciones, dónde el mensaje de la maestra Jean le llegó, pidiéndole que estuviera en esa ubicación.

Pero no esperaba encontrar a una persona inesperada, sentada en la piedra del muelle mientras lo esperaba pacientemente balanceándose.

– ¿Bardo de pacotilla? –. Paimon habló antes que Aether mientras el bardo se levantaba al escucharlos llamándolo.

– Mi querido amigo, viajero. Seguramente tienes varias preguntas, pero si conectas un poco las cosas llegarás a una conclusión de porque estoy aquí –. Bajó como un gato cayendo de pie en la pendiente de piedra, sonriente como siempre mientras sujetaba la lira en sus manos.

– Entonces tú eres quien vino en representación de Jean...¿qué es lo que quieren hablar?, ¿sucedió algo después que me fuí?, si tú estás aquí es porque debe ser algo importante –.

– De hecho si pasó algo y vaya que si es importante, me concierne también porque se trata de mi segundo mejor amigo. Después que te fuiste has dejado sin respuesta y herida a una pobre persona –. Venti movía su mano mientras llegaba poco a poco al asunto, sus ojos bajaron con pena.

– ¿Hablas de Noelle?, lo entiendo. Pero estoy segura que ella lo aceptará en un tiempo y volverá a ser la misma de siempre, después de todo si corté el lazo que había unido con ella, fue por una sencilla razón –.

– Aether, amigo mío, creo que te equivocaste mucho. Ahora mismo está mucho peor de lo que piensas, yo mismo la he observado y no quiero hablar por ella, pero...diría que ya tomó una decisión, ahora que no estás no tiene sentido lo que hizo –.

– Venti, no puedo ir, ella tiene que aceptarlo, yo también tengo que hacerlo...si el dolor se convierte en una adicción, volveremos a lastimarnos –. Aether no quería volver a recordar el dolor, estaba suficientemente calmado para no alzar la voz.

– ¿No estás suficientemente lastimado como para afectarla a ella también?, si pudiera decirte todo lo que ha pasado hasta hoy, estoy seguro que irías corriendo a por ella ahora mismo –.

Aether suspiró frustrado, indeciso mientras daba vueltas sobre sus pasos y esperaba que la respuesta cayera del cielo.

"¿Fuí demasiado lejos con todo esto?". Ahora que lo recordaba, los últimos momentos de Noelle antes de salir huyendo, no era la misma de siempre; fue cuando los gritos, la desesperación de perderlo de repente y la falta de tiempo para responder debieron ser una presión sobre sus hombros.

Siempre carga con una presión creada por las expectativas generalizadas y eso la lleva a verse totalmente amable al resto, sin importarle ella misma con la esperanza de que le dé resultados.

– Aether, Paimon también sigue creyendo que tienes un poco de razón...pero no consideraste la última palabra de Noelle, ella no tiene la culpa de todo y debiste tener un poco más de compresión porque desde niña siempre quiso ser una caballera, tener que tomar una decisión drástica de la noche a la mañana no es sencillo –. Paimon apoyó una de sus pequeñas manos en el hombro a modo de entendimiento, ella hacía lo posible por él más que nadie, y veía en Noelle la capacidad de devolverle la felicidad.

– Bueno, sigo estancado en Liyue y no creo que pueda moverme a Inazuma aún. ¿Dónde está ella ahora? –. Aether miró de reojo justo al momento de preguntar, había mucha confusión en el ámbar de sus ojos y una expresión tensa en sus labios.

– El árbol de Levantaviento...solo diré que lleva un tiempo ahí, sin moverse y sin hacer nada –.

– Venti por dios...si lo pones así vas a darme un susto –.

– ¡Obviamente no está muerta!, pero no puedo decirte los detalles, quiero que lo veas tú y qué sea ella la que te explique la situación. Si puedes, háblale de tu dolor para ver cómo te escucha –.

Venti desapareció con su lira entre el viento Anemo, que salió de la frontera y lo llevaba a quien sabe dónde.

Aether asintió a Paimon, los dos comenzaron su camino sin tiempo que perder. La preocupación se agrupaba en él después de todo, no quería ver a Noelle lastimada de ninguna manera y más si es por parte suya después de pagar su frustración con ella.

Cuando llegó al árbol enorme que contiene una estatua del Arconte Barbatos, se observaba un panorama bastante extraño provocando más angustia en nuestro protagonista.

El lugar completamente en silencio, sus ojos saltaban en busca de la silueta de la hermosa y adorable criada que siempre destacaba en la multitud.

Sin embargo, en la oscuridad de la lluviosa noche de Mondstadt azotada por las gotas más fuertes y los rayos más emocionales vistos hasta ahora, el caballero honorario de la ciudad de la libertad se emergió hacía el tronco en busca de una persona.

Corría mientras sus zapatos y pies se llenaban de barro, con la respiración contenida y sus sentidos atentos en caso de encontrar un rastro.

Se detuvo de golpe al ver a la chica pérdida cubriendo su cabeza entre sus piernas.

– ¡¿Noelle?! –.

– ¡¿AH?! –. Cuando escuchó esa misma voz que la trajo a tierra, la chica levantó la cabeza sobresaltada y reveló mucho que Venti mantuvo en silencio por respeto.

Los dos permanecieron en silencio, un rayo alumbró el cielo revelando con más claridad las heridas que cargaba Noelle desde el día que se fue.

Su cabello blanco totalmente desaliñado, unas visibles y horribles ojeras en sus ojos rojos de tantas lágrimas derramadas, el verde oscuro tan característico estaba totalmente apagado mientras su cuerpo temblaba como si estuviese en trance.

– ¡¿Noelle?!, ¡¿qué pasó?! –. La chica siguió temblando con mucho temor en su expresión sin responder a la preocupación de Aether.

– No es nada...estoy bien, no tienes porque venir hasta aquí solo por mi, puedes irte a Inazuma. Si fue por parte de la Maestra Jean–.

Aether la interrumpió tomándola de las manos después de agacharse hasta estar frente a ella, descubriendo aún más cosas desagradables del estado de la chica que simplemente lo dejaron en shock.

Los brazos estaban arañados, claramente por una pelea que tuvo que haber tenido, su pierna que estaba cubierta hasta hace unos segundos por su propia cabeza, tenía una horrenda herida bastante afectada de por lo menos unos días.

– Noelle, por favor dime la verdad. ¿Por qué estás tan... –. Ni siquiera él mismo Aether sabía cómo catalogarlo, sintiendo como sus manos se entumecían y el corazón se encogía.

Lo más extraño, es como solo Noelle era bañada por la lluvia mientras Aether siguiendo la lógica, era cubierto por el enorme árbol.

La criada bajó la mirada, dejando al aire sus heridas sin moverse.

– Te estaba esperando...lo pensé mucho Aether, te elegí a ti después de hacerme la pregunta el día que te fuiste. Por eso renuncié a ser una caballera, quiero protegerte a ti en tu viaje, quise esperarte en el árbol donde estuvimos la primera vez y te regalé la rosa. Pero ya sabía que era demasiado tarde y tenías la razón en dejarme, no ibas a volver, no lo pensé hasta después y supe que no merecía esto, no merezco ser una caballera...ni tampoco merezco estar contigo. Ni siquiera merezco una visión –. La voz se había vuelto ronca y sus ojos picaban con mucho dolor, pero el llanto y las lágrimas se habían ido hace mucho tiempo antes que él volviera.

La lluvia era más fuerte que su propia voz, si no fuera por Aether estando agachado frente a ella, sería imposible descifrar sus palabras.

Él no tenía idea de cómo tomar la situación, pero claramente el sentimiento de culpa le hizo darse cuenta que fue demasiado lejos al echarle tanta responsabilidad a una chica joven que tenía un sueño, no necesitaba mostrarle el mundo de una manera brusca.

– Esto es mi culpa...que hayamos terminado, si tan solo yo no fuera tan... –. La criada apretó los labios de una manera que un poco de sangre desgarró la piel.

– No, no digas eso, tú no hicistes nada malo. No cómo yo creía, me dejé llevar por el dolor y la pagué claramente contigo –. Aether tomó sus mejillas secas, haciendo que se detuviera y estuvieran frente a frente.

– Pero tenías razón Aether, a la gente que más debería importarme nunca le doy un mejor trato y hago cualquier cosa solo por ser una caballera, sin importar el nivel de dificultad ni pensar en con quién realmente debería estar. Incluso no me percaté que no avancé en ningún momento y estaba estancada como criada –. Los labios de la caballera estaban temblorosos, mirando al suelo sin poder ver sus ojos por culpa del cabello empapado.

– Estaba tan enojada conmigo que peleé con cualquier monstruo que viera frente a mis ojos, me dejé llevar por la frustración y terminó conmigo siendo golpeada varias veces por un gigante de las ruinas. Ni siquiera soy tan fuerte como todos creen, yo soy un fracaso, soy un fraude –.

– Noelle, no es verdad...nada de eso es verdad. Lo único que quería decirte es que nadie en Mondstadt ha sabido valorarte como se debe...nunca dejé de creer en lo que eres capaz de hacer –. La chica solo negaba a todos los intentos por llegar con su voz tan suave a ella, pero no parecía responder.

– Estás mintiendo... –. Ella otra vez iba a estallar en sollozos.

– Aether, me siento terrible por haber sido la peor novia–. La criada no continuó porque sus palabras fueron calladas por los labios del chico.

El beso del viajero le mostró que no estaba enojada con ella, ni estaba culpándola, ni haciéndola ver cómo una incompetente o ingenua persona.

– Lamento que esto sea así...lamento como te traté, solo quería contarte lo que me pasó en mi viaje por Liyue y el dolor me jugó una mala pasada. Noelle, eres una de las mejores cosas que me ha pasado en Teyvat y en toda mi vida, si tan solo te hubiera escuchado ese día y no irme corriendo sin confrontar la respuesta, esto no estaría pasando –.

Por primera vez, sus ojos mostraron un poco de fuego y dándole color, el hermoso brillo que hipnotizaban al viajero.

– Quiero apoyarte y no obligarte a lo que decidas, porque sé de lo que eres capaz...soy el único que puede ver lo que hay dentro de ti, la fuerza, el corazón y las ganas de querer proteger a todo el mundo si es posible. Eso es algo que ni yo puedo hacer, por eso amo todo de ti y lo único que estoy es feliz de ser importante para ti –.

Noelle se abrazó a él con todas sus fuerzas, rompiendo a llorar y dejándolo totalmente en silencio al escuchar por primera vez su sufrimiento. La garganta rota del llanto de la chica le partía el corazón, mientras ambos eran bañados en el aguacero de Mondstadt.

Aether acariciaba su cabeza, dejándola desahogarse mientras ella tomaba su cuerpo envolviéndolo como un globo con tanta fuerza que podría asfixiarlo, apretando su bufanda.

– No te merezco, Caballero Honorario –.

– Soy yo quién no merece a la perfección hecha persona, Noelle. Para mí, ya eres la mejor caballera de Favonius, la mejor protectora de Mondstadt y estoy orgullosa de tí –.

Él no quería volver a soltarla, quería tenerla no solo como su novia, si no como su confidente, su escudo, su compañera, su pareja de por vida.

– Perdóname, Aether –.

– Perdóname, Noelle –.

Los dos se mostraron sorprendidos por hablar a la vez. La pareja se miró a los ojos y después de un momento, estallaron en risas luego de intentar contenerse.

Aether se quedó admirando la risa de Noelle, que parecía haber entrado en un agujero sin fondo y ahora...brillaba a pesar de todas sus heridas físicas, emocionales y sentimentales estando ahí para él, como siempre aún a pesar de las dificultades. Incluso viéndose tan destrozada por cómo la trató antes, ella realmente es feliz con él y eso cubre de seguridad su corazón.

Porque no importa como se sienta ella, lo ocupada que estuviera, Noelle siempre quería darle toda su atención al caballero honorario, al chico del que se enamoró.

Aether volvió a besarla, esta vez como si pudiera asegurarle de su compañía y de que nadie podría separarlos. Con las gotas de lluvia de por medio, no fue impedimento para que la excriada pudiera contenerse ahora, con Aether después de haber venido a buscarla y dejándola expresar sus verdaderos deseos que ya se profundizaron en el beso, lleno de puro amor tierno y puro.

Después de separarse, Aether tomó su rostro como si de una valiosa reliquia se tratara.

– Noelle, no quiero separarte de tu sueño...es lo más cruel que haría alguien que se considera tu novio. Decidas lo que decidas, te apoyaré y estaré rezando para que seas la mejor de todas –.

– Aether ya te lo dije, quiero ser tú protectora, si la forma de ser el escudo que necesitas en cualquier momento es estar dónde estés tú, entonces te elijo a ti...eres mi verdadero sueño –. La sonrisa y sus ojos alcanzaron una increíble brillantez mientras rozaba el rostro del viajero con sus dedos.

Si las condiciones fueran totalmente diferentes, Aether habría querido profundizar en el beso y nunca separarse de ella, pero lo que necesitaba ahora es asumir su parte de responsabilidad y tratar de cargarlo juntos.

– ¿Estás segura que no es precipitado hacerlo por mi?, después de todo...estarías dejando todo lo que conoces y lo que creaste solo por acompañarme en mi aventura. Me siento culpable por haberte presionado y no contarte mis razones para sentirme mal cuando regresé a Mondstadt –.

– Y cómo tú compañera y pareja, me aseguraré de que nunca vuelvas a sentirte mal mientras yo esté ahí para cumplir con mi papel, amarte mientras exploramos el mundo para encontrar a tu hermana y que estén juntos otra vez; no importa los peligros que deba enfrentar, voy a ser tu escudo –. Noelle no cedía y ya había elegido su nuevo camino, porque tal vez es la única oportunidad para abordar esa decisión y que puede ser una completa sorpresa agradable.

– Sé de lo que eres capaz, te juro que para mí, conozco a muy pocos que puedan ser tan fuertes cómo tú, Noelle. No sabes lo mucho del valor que tienes para mí, te veo de forma totalmente distinta al resto... –.

– Eso me hace muy feliz, Aether –. Noelle se acercó con pequeñas lágrimas de emoción, chocando su frente con la suya mientras un pequeño claro soleado se hacía espacio entre las oscuras nubes cargadas de mucha agua.

Tener tan cerca y solo para él a la chica que le causó una gran sensación en sus sentidos, le daba tranquilidad y así ver más facetas de la adorable chica de cabello blanco.

Aether acariciaba su rostro y ella cerraba los ojos al sentir su cariñoso contacto, sus mejillas rojas se iluminaban debido a la luz de la estatua enfrente de ambos mientras solo disfrutaban en silencio, la compañía que se tenían.

Un extraño "GURGH" retumbó en el estómago de la amable Noelle, que no pudo evitar abrir los ojos cuando escuchó la confusión proveniente de la cercana voz de Aether.

– ¿Podrías explicar eso?, por favor, no pienso enojarme contigo –.

– Tal vez...no he podido comer bien esta semana, no porque no tenga dinero...es solo que mi estómago no tenía hambre, pero ahora no sé porque está desesperado –. Revelarlo le pareció más incómodo que vergonzoso, porque esto podría enfadarlo fácilmente.

En realidad, el hecho de volver a arreglar las cosas con Aether hizo que no estuviera deprimida como los días anteriores. Solo que no quiso llegar a esa conclusión tan rápido, como si lo hizo él.

– ¿No has comido nada desde hace días?, ¡Noelle creo que ahora yo tomaré el papel de criada si me lo permites!. Así que déjamelo a mí, pero primero trataremos esas heridas y vamos a darte un merecido banquete –. Sin pedir permiso, el viajero se paró y cargó a Noelle entre sus brazos siendo severo en su tono.

– ¡Caballero Hon-quiero decir...¡Aether, eso solo lo digo yo!, pero ya que no puedo detenerte, escuché de tus increíbles habilidades culinarias y no es mala idea probarlas ahora –. Ella hizo un pequeño puchero y haciéndose la enfada, mientras observaba su sonrisa.

– Será un gusto prepararte toda la comida que necesites, incluso puedo tomarte como mi discípula si tanto estás deseando aprender de mis manos en la cocina –.

– ¡Sería realmente un honor!, ¡mi amado Aether, jaja! –.

Toda la cara del viajero se iluminó de un color carmesí mientras observaba la ternura y belleza de su nueva compañera de aventuras.