Hacerla feliz

Todos lo habían notado, el ánimo de Uraraka estaba bastante decaído durante los ensayos del festival escolar, fingía una sonrisa y fingía estar alegre, pero algo dentro de ella no estaba bien. Nadie le quiso preguntar nada ya que Tsuyu lo atribuyó al hecho de que Sir había muerto prácticamente en los brazos de la castaña. Pero nadie hacía ningún comentario. Hasta que siento día Uraraka estaba en el sofá de la sala con una taza de chocolate mientras comía Mochis y lloraba amargamente. Era de noche y se encontraba totalmente sola, Kirishima había bajado por agua y la escucho entre el silencio de la noche mientras veía como una pequeña luz encendida de una pequeña pantalla irrumpía la noche. Se acercó despacio u vio que era Uraraka.

— ¿Estas bien? — Pregunto tímidamente Kirishima para no espantarla.

La chica volteo y con la poca luz que quedaba del teléfono vio los ojos hinchados de la castaña.

— ¿Estuviste llorando otra vez? —Kirishima volvió a preguntar, la castaña asintió.

El pelirrojo volvió a pensar en que se trataba por la muerte de Sir.

—Uraraka, no te atormentes, fue algo que no se pudo evitar, sé que te duele, pero me duele más verte en ese estado.

Uraraka limpio un poco sus mejillas húmedas mientras con la boca sostenía un mochi.

—Gracias...pero no lo pude evitar...yo...no soy tan...fuerte—Dijo mientras lloraba nuevamente.

Dejo el mochi en la mesita y salió corriendo. Kirishima no entendió el porqué de su llanto, y no podía buscarla en su habitación eso iba en contra de las reglas de la academia. Durante los siguientes días la chica volvió a tomar su postura de fingir ser feliz, pero cuando no la veían comenzaba a llorar nuevamente. Una vez la vio en el salón de clases vacío llorar mientras estaba sentada en el banco de Bakugo.

Quería apoyarla y decirle que todo estaba bien, pero cada vez que se acercaba continuaba en su postura de felicidad. No la entendía realmente.

Una tarde decidió comprar Mochis que adoraba Uraraka, tocó su puerta y ella continuaba llorando.

—Uraraka tengo que hablar contigo— Dijo el decidido, la chica no contesto—Te traje unos Mochis de chocolate, los que te gustan. Los compré por qué creo que te alegrar un poco. Me duele verte triste y llorando por los rincones, espero que te haga feliz esto—Dijo el pelirrojo entregándole una bolsa de Mochis.

La castaña realmente estaba sorprendida por aquel gesto tan amable hacía ella.

—Gracias— Dijo con lagrimitas en los ojos.

Kirishima se atrevió a secarlas haciendo que la castaña se avergonzara un poco.

—Por favor ya no llores más—Dijo el pelirrojo para después abrazarla sin previo aviso.

La castaña se sonrojo sintiendo aún más ganas de llorar.

—Estaré aquí si necesitas hablar conmigo —Kirishima le dijo mientras la soltaba y la veía a los ojos.

La cara de inocencia hizo que Kirishima se sonrojara también, sintió que su corazón comenzaba a acelerar, y no podía detenerlo. Lo único que se le ocurrió hacer fue irse de ese lugar. En su habitación Kirishima se sentía bastante nervioso sentía que en su estómago había una gran revolución. Pero lo dejo pasar.

Los días siguientes dónde veía a la castaña se sentía intranquilo, y cada vez que la veía triste comenzaba a hablar con ella, no entendía por qué, pero estaba creando una necesidad enorme de poder estar con ella. Pero un día todo fue revelado.

Ambos estaban en los escalones de la entrada de los dormitorios, como casi todas las tardes, cuando ellos comenzaron a platicar. Esa tarde Kirishima se atrevió a preguntar por la tristeza de la castaña y finalmente ella respondió.

—Me siento triste por qué me gusta alguien y sé que no soy correspondida—Dijo la castaña agachando la mirada. Kirishima sintió una punzada de en su corazón, un mar de celos extrañamente lo invadieron —Yo sé que nunca voy a ser correspondida y eso me pone mal.

—Pero quien te dice que no le gustas a alguien más—Se atrevió a decir Kirishima con un sonrojo en sus mejillas.

—Yo...bueno no lo creo—Dijo Uraraka un tanto avergonzada.

—Por qué no eres linda, tienes una gran personalidad y eres una de las chicas más valientes que conozco—Kirishima estaba bastante efusivo—No deberías estar sufriendo por alguien que no te toma en cuenta.

—Gracias Kirishima, gracias por escucharme.

El pelirrojo se avergonzó muchísimo, ahora quería saber quién era el idiota que había hecho llorar a Uraraka. Después de unos días Kirishima había ya aceptado una idea que rondaba en su cabeza, le gustaba Uraraka. Y sabía bien que no era correspondido, de todas maneras, él iba a apoyarla en todo momento hasta que se sintiera preparado para confesar sus sentimientos.

Una tarde Bakugo cancelo su entrenamiento con él y le dijo que saldría, Bakugo se encontraba bastante arreglado en el momento que le aviso.

—¿Iras a una cita? —Kirishima dijo en son de juego mientras se encontraban en la sala común, casi nadie estaba ahí, solo las chicas y Sato preparado algún postre.

—Si—Dijo fríamente Bakugo sin importarle nada.

—Wow no me esperaba esa respuesta— Respondió Kirishima—¿Y quién es la afortunada?

—Camie, la chica de la academia Shiketsu—Dijo Bakugo sin importar nada.

Y fue cuando vio Kirishima de reojo como Uraraka que estaba cerca de ahí los observaba y se decaía más y más. Y entendía todo, Kirishima sentía un gran odio en ese momento por Bakugo, por haberle roto el corazón a la chica que le gustaba, pero antes de reclamarle algo Bakugo se fue, y Uraraka también se había ido. Kirishima no sabía cómo ayudar a Uraraka, tampoco sabía si podía decirle algo a Bakugo, tan solo se quedó ahí parado sin decir nada más.

Ese sábado todos habían ido a un entrenamiento grupal, pero Uraraka dijo que se sentía enferma, algo que el pelirrojo no creía, así que regreso temprano a los dormitorios y la encontró en la cocina bebiendo algo.

—¿Estas bien? —Le pregunto haciendo que la castaña se sobresaltada.

—Sí, es solo que quería beber algo—Dijo con una leve sonrisa.

—¿Y sobre Bakugo? —Kirishima le lanzó una bomba Uraraka desvió la mirada sin decirle nada—Lo sé, sé que es Bakugo.

—¿Tan obvia soy? —Fue lo único que pudo decir la castaña.

—No, lo descubrí por qué te seguí, seguí cada paso que dabas, y realmente quería hacerle daño a la persona que te hizo daño, pero es mi amigo y no sé cómo manejarlo.

—Descuida—Uraraka sonrió tristemente—Yo fui la culpable de enamorarme de alguien que sabía que tenía novia.

—¿Cómo lo supiste? —Pregunto Kirishima.

—Lo escuché un día, que hablaba con Camie por teléfono, y fue cuando me di cuenta de que yo no soy tan fuerte como ella…

—Te equivocas, tú eres realmente fuerte y hermosa...—Kirishima se mordía la lengua para no decir más, se aproximó a ella y la abrazo sin pedir permiso—Sabes...a veces hay que ser lo suficientemente valiente para decidir que la persona que te gusta este enamorado de otra persona, y tú lo eres.

Kirishima sintió como la castaña comenzaba a llorar en su pecho sin decirle nada más. Esa tarde Bakugo entro de improviso a la habitación del pelirrojo.

—Tengo que hablar contigo—Dijo el rubio cerrando la puerta.

—¿Sucede algo? —El pelirrojo no entendía el porqué de Bakugo.

—Creo, me enteré de todo, de lo que siente la cara de mochi, y de lo que tu sientes—Kirishima no entendía cómo podía saberlo, no se lo había dicho a nadie, y Uraraka tampoco—Te seguí después del entrenamiento y los escuché.

—Yo nunca dije que me gustará Uraraka.

—Se te nota idiota—Bakugo dijo un tanto molesto.

Kirishima se sentía avergonzado porque lo habían descubierto, y se sentía más avergonzado por que habían descubierto a Uraraka. Que le podía decir ahora a Bakugo, que le podía decir a Uraraka.

—¿Le dirás algo a Uraraka? —Pregunto Kirishima sentándose en la cama sin ver al rubio.

—No—Kirishima se sintió traicionado y molesto por esa simple palabra—No sabía siquiera que era lo que sentía, tú le tienes que decir cómo te sientes, creo que aceptara tus sentimientos.

Kirishima no volteo a verlo, tenía razón en algo, él no sabía lo que la chica sentía hasta hace relativamente poco, así que en teoría no debía sentirse culpable por lo que la chica pasaba, era ella muy buena para ocultar sus sentimientos tan que el si no hubiera visto que se puso mal por nombrar a la rubia ni siquiera se hubiese enterado y seguiría pensando que estaba triste por Midoriya o Iida.

—Habla con ella y dile lo que sientes, si no el que se sentirá mal serás tú—Bakugo dijo saliendo de la habitación del chico.

Kirishima se sentía ahora mal, por todo lo que estaba viviendo con Uraraka, sentía una fuerte opresión en el pecho y quería protegerla como el hombre que era, pero que le podía decir a Uraraka.

Pasaron varios días y Kirishima intentaba a toda costa acercarse a Uraraka y a apoyarla, se acercaba de a poco y sentía bastante cercanía con ella, pero cada vez que veían a Bakugo la castaña se deprimía, y el pelirrojo se molestaba por el hecho de que le había roto el corazón.

No podía decirle a nadie como se sentía, ni siquiera a Bakugo, era su amigo sí, pero él era el causante de todo el sufrimiento de la chica que estaba enamorado, tampoco podía decirle a Uraraka por que significaría tener que decirle como se sentía por ella.

Pasadas unas semanas Kirishima sentía un gran dolor en el pecho por todo lo que estaba ocurriendo, se sentía mal y tenía ahora él el ánimo demasiado bajo.

—Tienes que decirle idiota si no seguirás sintiéndote cada vez más y más mal—Gritaba Bakugo nuevamente en la sala cuando se encontraban solos.

—No puedo, entiende, sigue enamorada de ti, y por más que haga algo, yo creo que simplemente no le gusto—Decía frustrado el pelirrojo—Creo que será mejor matar estos sentimientos.

—Si tu no le dices le diré yo—Amenazo Bakugo.

—¡Que! No, no te atrevas, la lastimaras más de lo que ya lo hiciste—Kirishima tenía sentimientos confusos, sentía enojo por lo que hacía Bakugo y nerviosismo por lo que sentía con Uraraka.

—¿Qué pasa? —Uraraka había llegado a escena, Bakugo tan solo la vio y después vio a su amigo.

—Tiene que decirte algo Kirishima—Bakugo dijo para después irse de ahí.

—¿Que pasa Kirishima? —Pregunto algo sorprendida Uraraka.

Kirishima sentía un nudo en la garganta, no sabía que decirle, decirle una mentira iba contra sus principios, pero decirle la verdad iba en contra de lo que sentía en ese momento. Que le podía decir.

—Aquí no…—Dijo Kirishima bastante nervioso.

—Pues vamos a fuera—Le sonrió la castaña a lo que Kirishima asintió.

Ambos salieron a las escalinatas de la entrada principal, Uraraka se sentó e invitó al pelirrojo a sentarse junto con ella. Kirishima sentía un gran nudo en el estómago, sentía que no podía hablar

—¿No le dijiste lo que me pasa verdad? —Pregunto Uraraka bastante nerviosa, a lo que el pelirrojo negó—Que bueno, si no me moriría de vergüenza, pero dijo que tenías algo que decirme de que se trata—Pregunto con gran curiosidad la castaña.

—Yo no sé cómo decírtelo…

—¿Decirme que? —Kirishima se ponía aún más nervioso por los hermosos ojos de la castaña que lo veía con mucha intriga.

—Yo pues…veras…siempre te he dicho…que eres…una chica fuete…y bonita…y te he dicho…que alguien se fijara en ti…por todas tus…hermosas…cualidades…—Kirishima tartamudeaba cada vez que intentaba decir algo.

—Si lo has dicho, pero que pasa, porque estas nervioso—Uraraka no era tonta, sabía que algo le pasaba al chico,

—Conozco…conozco a alguien…que…le gustas…

—¡¿Qué?! A quien podría gustarle—La chica se rasco nerviosamente la parte trasera de la cabeza mientras le regalaba una pequeña risilla.

—A…mi…—Kirishima cerró los ojos esperando un grito o una bofetada…algo, pero no ocurrió.

Tan solo vio a Uraraka que se cubría los labios con ambas manos a modo de sorpresa, Kirishima estaba bastante nervioso y sonrojado por lo que acababa de confesar, no sabía cómo continuar la conversación.

—¿Es verdad…? —Pregunto Uraraka después de un tiempo.

—Si…no sé cómo, pero comenzaste a gustarme, y me enoje muchísimo con Bakugo porque nunca se dio cuenta de lo hermosa que eres…pero…te diré algo…quisiera ganarme tu corazón…quisiera hacerte olvidar el trago amargo que viviste por Bakugo…quisiera en verdad hacerlo…pero no te presionare…no forzaré las cosas…si se dan pues magnifico…y si no…no quisiera alejarme de ti…por que en verdad me gustas Uraraka.

—Yo…—La chica no sabía que decir, ni como hablar, realmente no se esperaba que Kirishima se le declarara.

El pelirrojo estaba a la espera de alguna respuesta, un no, un tal vez, por aquella proposición tan repentina, pero al escucha un"Está bien"por parte de la castaña su rostro se ilumino dándole esperanza a Kirishima de en un futuro salir con ella

—¿Esperaras? —preguntó Uraraka un poco avergonzada por lo que acaba de decir Kirishima.

—Todo el tiempo que tenga que esperar—Dijo Kirishima con una sonrisa

—Está bien…Podemos…intentar algo

Kirishima se sintió bien al confesarse a Uraraka, y la esperaría todo el tiempo que fuese necesario, haría todo lo posible porque ella sintiera lo mismo que el sentía.


Hola a todos nuevamente, aquí traigo un pequeño one short, de una pareja que me parece encantadora y que podría tener potencia, Kirishima x Ochako, espero que les guste y que sea de su agrado. Esta historia la escribí hace años y me gusto explorar este shipp, además de que ando inspirada gracias a Koneriagakill ella me esta inspirando en hacer de nuevo mas kirichakos ¿Que dicen hacemos un kirichako largo?