Izuku y el sr Aguilar se encontraban de camino a la casa del primero, después de tener una pequeña celebración y conocer a Momo y a los padres de esta, dijeron que iban a seguir en contacto con el para ver como se encontraba y estaba.
— Entonces, prácticamente vives solo ¿no? —.
— Soy un intento de niño independiente, aunque en realidad se me da muy mal cocinar y luego mi dinero me lo quitan mis "compañeros" — Respondió Izuku.
El mayor aparcó el auto cerca de donde marcaba era la casa del peliverde, le acarició el cabello y se bajo junto con el.
— ¿Cuál es tu platillo favorito Izuku? — Preguntó el.
— Es el Katsudon — Respondió Izuku mientras abría la puerta de su casa — Adelante, por favor —.
— Es una casa cómoda, y esta en una buena zona, al menos tus padres se preocupan un poco —.
— 'Claro, un poco' — Pensó con sarcasmo el chico.
— ¿Dónde esta la cocina? — Preguntó el mayor.
— Por aquí — Izuku lo guio por la casa hasta llegar a la cocina, la cual era de un tamaño mediano, aproximadamente 3x3 metros de área.
— Perfecto, entonces prepararé un rico Katsudon para los dos, así que tu relájate, que sin duda tanto ayer como hoy fueron días pesados para ti —.
.
.
.
.
Habían pasado unos 45 minutos desde que el sr Aguilar empezó a preparar el Katsudon, y actualmente ya se encontraba sirviéndolo, Izuku, quien se encontraba en su habitación repleta de figuras y demás objetos de All Might, al percibir el olor de su platillo favorito, solo pudo bajar, quedando asombrado.
— Woooow, huele demasiado rico — Exclamó el chico con emoción.
— Adelante Izuku, hice mi mejor esfuerzo —.
Ambos se sentaron, agradecieron por la comida y comieron tranquilamente.
Después de haber comido, Izuku se encontraba en la puerta de la casa, despidiéndose de su invitado y futuro maestro.
— Bien chico, ¿A qué horas te despiertas generalmente? — Preguntaría el sr Aguilar.
— Uh, generalmente me despierto a las 6 de la mañana, ¿Por qué? —.
— Bien, mañana vendrán a buscarte a partir de las 07:30, te llevarán a las oficinas de la empresa aquí en la ciudad, ahí nos reuniremos a las 08:00, y te pondré una prueba —.
El señor salió y se dirigió al vehículo — Ah, y no te preocupes por comida, en las oficinas te daremos de comer —.
— ¡Muchas gracias! — Respondió Izuku, cerró la puerta y se metió a su casa totalmente feliz, su vida había cambiado un poco.
El señor Aguilar se subía a su vehículo mientras realizaba una llamada y ponía su celular en altavoz.
— Buenas noches señor Aguilar, ¿En que puedo servirle? — Respondió alguien a través de la llamada.
— Encontré a un chico, es interesante, es listo y tiene buenos valores, quiero que mañana vengas a la dirección que te acabo de enviar, por favor —.
— ¡Si!, ¿Lo pondrá a prueba? —.
— Claro, quiero ver si puede ser un buen heredero, pasa a las 7:30, su nombre es Izuku Midoriya Yagi, pelo verde con mechones rubios, es fácil de reconocer —.
— Entendido señor, prepararé todo para mañana —.
Mientras tanto Izuku estaba recostandose sobre su cama.
— 'Tengo la sensación de que mi vida ha pegado un cambio total' — Pensaría este antes de quedarse dormido.
.
.
.
.
"Estúpido quirkless"
"Sube a un tejado, salta, y reza por tener un quirk en otra vida"
"Inútil"
"Estorbo"
Eran las 3 de la mañana y eso era lo único que rondaba por la cabeza de Izuku, pesadillas e imágenes de todo el abuso que lleva viviendo, es obvio, nadie se puede mantener positivo para siempre.
Se despertó, con visibles lagrimas que recorrían sus mejillas, y un ligero sollozo, solo pudo abrazarse a si mismo intentando tranquilizarse.
Pasó 1 hora exactamente hasta que logró dormirse de nuevo, para su suerte ya nada le molestaría a las 2 horas restantes.
.
.
.
.
Izuku se encontraba ya preparado, estaba esperando a que diera la hora acordada para que fueran por el, se había mojado la cara intentando ocultar el claro rastro de lagrimas que recorrieron su rostro.
— Buenos días, señor Midoriya, vengo a llevarlo a las oficinas de Monarch — Habló alguien a través de la puerta de la casa.
Eso sacaría a Izuku de sus pensamientos y se acercaría con cuidado, abriría la puerta y se encontraría con un señor alto, con una complexión compacta, de aproximadamente 50 años, cabello negro con ligeras canas.
— Buenos días señor... —.
— Ramírez, Francisco Ramírez, soy el asistente del señor Aguilar — Se presentó y extendió su mano hacía Izuku para saludarlo.
— Un placer señor Ramírez, estaré a su cuidado, y por favor, no me diga señor, soy muy joven para eso y todavía no me he hecho nada para ganarme su respeto, dígame Midoriya o como usted prefiera — Respondió al saludo y sonrió.
— Perfecto joven Midoriya, por favor sígueme, nos están esperando —.
Izuku salió de su casa, cerró la casa y siguió a Ramírez a un vehículo negro y lujoso.
.
.
.
.
Izuku se encontraba frente a un edificio en la zona central de Musutafu, era un edificio de unos 45 pisos, una oficina de Monarch Inc, la empresa del señor Aguilar, y una de las empresas más influyentes en tecnología y herramientas de soporte, además de tener importantes avances en la ciencia y contar con su propio ejercito privado.
Sin esperar más, Ramírez se adentró en las oficinas con Izuku detrás de el.
— Buenos días señor Ramírez — Habló un recepcionista — ¿Quién es el chico que le acompaña? —.
— El es Midoriya Yagi Izuku, el señor Aguilar lo tomara como un pupilo — Respondió este con elegancia.
— Oh — Se levanto de su asiento y se acerco al chico — Un placer conocerlo señor Midoriya, soy Tanaka Ryu —.
— Un placer Tanaka-San, por favor no me diga señor, no he hecho nada para ganarme ese respeto todavía — Respondió Izuku timidamente.
— Bien, joven Midoriya, señor Ramírez, el señor Aguilar les esta esperando en la oficina principal, por favor pasen —.
— Muchas gracias Tanaka-San, estaré a su cuidado — Se despidió Izuku para ser guiado hasta las oficinas por Ramírez.
Ambos entraron al elevador y subieron hasta el ultimo piso, piso que podría considerarse una casa por si sola, tenía unas habitaciones, una sala de tecnología y la oficina.
— Oh, ya están aquí, Izuku, gracias por traerlo Francisco, puedes descansar —.
Izuku instantáneamente reconoció de quien se trataba.
— Señor Aguilar, buenos días — Respondió Izuku con emoción mientras se inclinaba respetuosamente hacia su maestro.
— Buenos días Izuku, adelante, pasa, llegas justo a tiempo para desayunar —.
Este solo siguió a su ahora tutor a una habitación con una mesa grande, varios platillos de comida servidos y un clima fresco.
— Si te soy sincero, me preocupa tu complexión a tu edad, se nota que no llevas la mejor alimentación, así que me encargaré de eso, como tu maestro, mi deber va a ser velar por tu bien en todo momento —.
— Gracias señor Aguilar, le prometo que no lo decepcionaré —.
— 'Estoy seguro de que no me decepcionaras Izuku' — Pensó Aguilar mientras veía a Izuku devorar la comida solo con la mirada.
— ¡Gracias por la comida! — Exclamó Izuku para empezar a comer con emoción.
.
.
.
.
Habían comido, y ahora estaban dentro de la oficina de Aguilar, Izuku se había acomodado en un sofá de 2 plazas, teniendo una mesa pequeña frente a el y varías hojas.
— Todos estos son para poner a prueba tus conocimientos, primero tengo que ver que tan capacitado estas actualmente —.
El señor Aguilar se encontraba revisando conforme Izuku terminaba cada set de preguntas, decir que estaba sorprendido por la capacidad de Izuku es poco, realmente estaba emocionado, se dió cuenta de que el chico es alguien que puede ser más que solo la figura de un "héroe" que salva a todos, que con la guía correcta, se iba a convertir en un líder y pilar de la sociedad humana, y el se iba a comprometer más que nunca a lograrlo.
— Tu capacidad de análisis es envidiable, con solo una pequeña descripción del quirk puedes encontrar maneras de usarlo que ni la propia persona que lo tiene sería capaz de imaginar, eso no lo logra cualquiera — Decía esto mientras leía una sección de preguntas en donde le pedían como usar cierto quirk de la forma más eficiente para resolver cierta situación.
— Y realmente las materias básicas las tienes bien dominadas, eres increíble chico, y solo tienes 10 años, sin duda puedes ser alguien insuperable —.
— M - me est - ta halagando demasiado — Murmuró el niño, totalmente nervioso y sonrojado, intentando cubrirse la cara con sus propias manos.
Aguilar solo le daba risa ver eso, el chico puede ser un genio, analista de primera, pero también un tímido y nervioso que nunca antes se había visto.
— Te halago porque te lo mereces, así que acostúmbrate — Le sonrío y le dio una palmada en la cabeza a lo cual el chico solo soltó una risa nerviosa.
— Intentaré acostumbrarme — Se paso la mano por su cabeza y rio torpemente — Probablemente me sirva para ser más seguro —.
— Por cierto, invite a unas personas a comer con nosotros, ya las conoces, espero no te moleste —.
— ¿Los Yaoyorozu? — Preguntó Izuku.
— Exacto, son unos buenos amigos míos, aparte de que son mis socios de negocios, aquí en Japón —.
— Por cierto, señor Aguilar, ¿Cuál es su quirk? — Preguntó Izuku, totalmente emocionado, con cierto brillo infantil en su mirada.
— Verás Izuku, yo tengo 2 quirks, el primero es el quirk con el que nací — Aguilar sonrió y usando su quirk, genero una corriente de aire que luego usó para formar una águila, la cual se movió ágilmente por toda la oficina hasta aterrizar en el hombro de este — Puedo manipular el aíre del ambiente, aunque al principio me costó demasiado, no fue hasta que empecé a meditar que pude controlar de manera más limpia mi quirk —.
— ¿Meditar? ¿Qué tiene que ver la meditación con controlar su quirk? — Preguntó Izuku mientras tomaba su libreta y hacia notas de todo lo que escuchaba.
— Una mente calmada, un corazón sereno y un poder pacifico —.
— ¿Qué? — Izuku no entendió lo que quiso decir su ahora maestro.
— Lo entenderás más adelante Izuku, supongamos que es una prueba extra para ti —.
— Ya veo... Pero, me dijo que tiene 2 quirks, ¿Cuál es el otro? —.
— El otro, es el poder que heredan todos los que llegamos al puesto de presidente de Monarch Inc, es un poder que ha pasado a lo largo de muchas generaciones, se le conoce como "Monarca" y puedo hacer cosas como esta: Surge— Dijo mientras a su lado se generaba una invocación de un color azul cielo, luciendo exactamente como un caballero, con una gran armadura y una espada, con una pose de reverencia hacia Aguilar — Aunque, desgraciadamente no he sido capaz de sacar toda la capacidad de este poder, en realidad, nadie a excepción de la primera persona que lo tuvo ha sido capaz de usar todo el poder a su máximo —.
Izuku en su curiosidad se acerco hacia el caballero, Aguilar pensó que el caballero solo le ignoraría, pero ambos se sorprendieron cuando este se levantó, miro a Izuku, e hizo una reverencia ante el, así como lo había hecho con el.
— 'Este chico...' — Pensó el señor Aguilar mirando atónito la escena, su única invocación hizo una reverencia ante Izuku, siendo que solo le dirigía a el las reverencias.
— 'Increíble, pero... ¿Por qué se inclina ante mi también? ¿Se lo habrá pedido el maestro?' — Pensaba Izuku, un tanto nervioso y sorprendido por todo lo que acaba de pasar.
— Uhm... Maestro, ¿Usted le ordenó que lo hiciera? — Preguntó Izuku.
Aguilar se aclaró la garganta dos veces antes de hablar — No, no se porque lo hizo, no había pasado antes —.
— ¿Tiene algún nombre su invocación maestro? —.
— Claro, se llama Igris —.
— Uhm, Igris-San, ¿Podrías no hacer una reverencia ante mi? ¿Por favor? No me siento cómodo con esto, no soy tu maestro para que hagas algo así — Y como si fuera una orden, la invocación ahora conocida como Igris, solo se levanto, asintió y desapareció.
— Vaya... 'Igris le hizo caso, sin duda eres sorprendente Izuku' — .
El teléfono de la oficina sonó — Señor, sus invitados ya están subiendo directo a su oficina —.
— Entendido, gracias por avisarme Tanaka —.
Al poco tiempo sonó un timbre, el elevador indicando que había llegado al piso, así que ambos se dirigieron a este para recibir a los invitador.
— Señor y señora Yaoyorozu, es un gusto verlos de nuevo, a ustedes y a su hija también — Habló el señor Aguilar con naturalidad mientras se acercaba a dar un cordial apretón de manos con ambos.
— Señor Aguilar, Joven Izuku, el gusto es de nosotros — Respondieron ambos amablemente.
— Midoriya-Kun/Yaoyorozu-San — Se mezclaron los saludos de ambos y se rieron un poco mientras hacían una leve reverencia con nervios.
Los adultos se rieron ante la escena y comenzaron una conversación entre los 3, mientras Izuku y Momo solo se dirigían mirada "disimuladas" de vez en cuando.
— Uhm... Midoriya-Kun ¿Cómo te va como alumno del señor Aguilar? — Preguntó Momo en un intento de romper el silencio, y con bastante curiosidad de igual forma.
— Es interesante, me ha puesto a resolver varias preguntas y situaciones con distintos quirks, de verdad que es todo muy bueno —.
Ambos iniciaron una conversación fluida y cálida donde se conocieron un poco más y se hicieron más apegados, mientras los adultos observaban a estos con una sonrisa.
— Aguilar, ¿Cómo es el joven Izuku como pupilo? — Pregunto el señor Yaoyorozu.
— Es una joya, observa esto — Tomó los papeles de las pruebas que le hizo a Izuku.
Observó las pruebas de las materias relacionadas a su edad — Se ve que es un chico aplicado, es muy probable que tenga las mejores calificaciones en la escuela, con una educación de mayor calidad sin duda sería alguien de elite — Empezó a observar las pruebas de quirks — ¡...! Esto... Es una locura... — Seguía observando y sorprendiéndose con el análisis y las soluciones a cada problema — Ha vivido sin su quirk, pero tiene una capacidad sorprendente —.
— Realmente es sorprendente... 'Pobre chico, es una joya pero el mundo se ha limitado a hacerle creer lo contrario' — Intervino la señora Yaoyorozu mientras miraba a su hija reír con Izuku.
— Si, espero poder guiarlo correctamente, si todo va bien, podré darle un puesto alto en la empresa cuando cumpla los 18, y en un futuro, cuando me retire, dejarlo a el al mando —.
.
.
.
.
— Fue un gusto verlos, ya nos retiramos hacía nuestra casa, Aguilar, Izuku, cuídense —.
— Gracias e igualmente, cuídense — Respondió el señor Aguilar.
— Que les vaya bien, cuídate Yaoyorozu-San — Se despidió Izuku con una sonrisa.
— Igual cuídate Iz... Midoriya-Kun — Respondió Momo con un leve sonrojo.
Así la familia se retiro por el elevador, dejando a pupilo y maestro solo otra vez.
— Izuku, tengo una tarea para ti — Buscaba entre sus libros — ¡Aquí estas pequeño! — Sacó un libro con el titulo de "Economía Básica".
— ¿Tengo que estudiar eso? — Tragó un poco de saliva, el libro que tenía enfrente no era la definición de "pequeño" y estaba seguro que al menos le iba a llevar 2 semanas leerlo hasta la mitad, y comprenderlo, no se diga.
— Claro, tienes 3 semanas para hacerlo, después de eso te haré un examen para ver tu progreso — Miró a Izuku, buscando un gesto que indique que se esta echando para atrás.
Pero lo único que recibió fue una mirada determinada — Lo haré —.
Y sonrió, Izuku sería la mayor apuesta que haría en su vida, y sabía que ganaría con eso.
— Perfecto, te llevaré a tu casa de nuevo —.
Izuku asintió y se dirigió al elevador acompañado de su maestro.
.
.
.
.
El viaje fue tranquilo, silencioso y cómodo.
— Izuku, toma esto — Aguilar le extendió una tarjeta dorada, con su firma — Es una tarjeta, cuando quieras puedes ir a las oficinas, si no te reconocen solo muéstrala, aparte de todo, ahí te estaré entregando una cantidad de dinero, 500,000 —
Izuku se quedó pálido — No es eso... ¿Demasiado? No me sentiría cómodo sintiendo que abuso de su amabilidad, maestro —.
Aguilar sonrió — No, no lo haces, ahora tómala, es para ti — Y le dio unas palmadas en la espalda — Ahora, ya estamos frente a tu casa, nos vemos luego Izuku, cuídate —.
